Recordamos a nuestros lectores que esto es una traducción. Para datos de autora y disclaimers pertinentes favor pasar al primer capítulo.
Advertencia: Este capítulo contiene una buena dosis de angst! Y fluff también…
Si Eiri aparece demasiado dulce u OOC, por favor tengan presente que he establecido que ya han pasado varios años de relación y ambos han madurado bastante. Sin mencionar que todo es parte del aftercare.
Este capítulo fue co-escrito con AshCat.
Shûichi colgó el teléfono y se giró hacia Eiri. "Bien, está hecho. Hiro y Suguru tienen reservada una habitación calabozo, y nosotros los asistiremos."
Eiri lo miró y negó con la cabeza. "Tú y ese amigo tuyo son un par de idiotas. ¿De verdad crees que a Suguru le gustará ser engañado de esa forma? '¡Oh!. ¡Lo siento, Suguru! No sé si esto te asusta o algo así ni me molestaré en preguntarte o tomar en consideración tus sentimientos, pero ya que estamos aquí¡inclínate y déjame darte un par de nalgadas!' Ese tarado mejor amigo tuyo va a perder su nuevo juguete sexual si esa es la forma en que se comporta."
El cantante asintió solemnemente. "Lo sé, tienes razón. Y cuando hice la reserva, les conté la situación. Aceptaron guardar una habitación vainilla para ellos en caso de que Hiro cambie de idea. Ya me voy al antro. Te veo más tarde¡y no olvides que tenemos planes para mañana en la noche!"
Shûichi besó a su amante apasionadamente antes de salir por la puerta alegremente. ¡Eiri no tenía idea de dónde sacaba tanta energía! Pensó en las palabras de Shûichi, 'no olvides que tenemos planes para mañana en la noche' y tembló. ¿En qué se había metido? Oh bueno, era su culpa, y merecía cualquier cosa que Shûichi hubiera planeado para él.
Hiro y Shûichi se sentaron en su mesa en el antro. Habían bailado durante varias horas, y le estaban dando un descanso a sus adoloridos pies mientras disfrutaban algunos refrescos. Por suerte, Shûichi había aprendido su lección y rara vez tomaba algo más fuerte que jugo de frutas o té helado (ni del tipo más fuerte tampoco). Suguru estaba en el baño de hombres, así que Shûichi trajo el tema de su fin de semana planeado.
Le contó al guitarrista sobre su conversación con Eiri, y que estaba pensando mejor sus planes. Hiro estuvo de acuerdo con el cantante y su amante, y le dijo a Shûichi su nueva idea.
"Voy a decirle que vamos a ir a Depravación. Le explicaré exactamente de que se trata el resort, y preguntarle directamente si quiere una habitación vainilla o una calabozo. Le diré que si elige la de calabozo, no significará que tengamos que probarlo todo, pero quizás sería agradable intentar unas cuantas cosas. Y si elige la vainilla, bueno, aun tendremos todo el fin de semana. Quizás pueda convencerlo de montar una escena conmigo de todas maneras."
Shûichi suspiró contento. "Hiro¡eso es genial! Mucho mejor que engañarlo. Sabes, la cosa más importante en una relación de Dominante y sumiso, más importante que TODO lo demás, es confianza. Si no tienes eso, entonces nada funcionará."
Hiro sonrió de oreja a oreja. "Supongo que eso significa que confías en ese bastardo esposo tuyo, entonces." Era más una afirmación que una pregunta, y no se esperaba la respuesta que recibiría.
"Oh, deja que te diga, esa confianza está un poco dañada ahora. Lo amo muchísimo, y no puedo esperar nuestro fin de semana juntos, pero Eiri tiene que darme un pequeña 'compensación' pendiente primero. Está planeada para mañana en la noche." Sus ojos brillaron con enojo al hablar, el que desapareció inmediatamente.
"¿Qué quieres decir?. ¿Tienen que PLANEAR cuando tienen que compensarse?. ¿Y qué fue lo que hizo que requiere que te compense en primer lugar?" Hiro estaba confundido.
"Bien, verás, esta fue una situación especial. Eiri me traicionó el sábado, bueno, me medio-traicionó. Podría haber puesto un alto a las cosas pero no lo hice, así que parte de la responsabilidad es mía también. Y para que recupere mi confianza en él como Dom nuevamente, establecimos que mañana será una noche muy especial. Algo que nunca hemos hecho antes. Pero deja que te cuente primero lo que sucedió."
Shûichi comenzó a contarle la historia de su almuerzo del día domingo. Le habló de cuando iban en camino al restaurante, la comida que comieron, Tatsuha leyendo el colgante de su collar, y justo cuando llegó a la parte en que se dirigió al baño, Suguru volvió a la mesa.
"¡Lo siento! Había una cola. ¿Desde cuándo hay cola para entrar al baño de hombres?" Shûichi y Hiro se rieron.
"¿Qué esperabas?" le preguntó el cantante. "¡Estás en un antro gay después de todo!" Los tres rieron, y Shûichi siguió contándole la historia a Hiro nuevamente. Suguru ya sabía que su primo político y su primo político-político (?) montaban escenas, así que no tenía sentido hacerse el tímido. Sólo le pidió a Suguru que mantuviera el secreto entre los tres, cosa que el tecladista aceptó gustoso.
Cuando Shûichi llegó al punto donde era cargado al auto, sus dos amigos tenían expresiones de horror en sus rostros.
"Puta madre, Shû. Te lo digo, si yo fuera tu, le habría EXIGIDO a ese bastardo hacer mucho más que sólo sacar a Tatsuha del baño." Hiro estaba visiblemente molesto con la historia de Shûichi. "Y no le habría permitido hablarte así. ¿Cuál es el puto problema de tu esposo?. ¿Es que NUNCA piensa defenderte si no logra un beneficio para él también?. ¡Que hijo de puta!"
Suguru agregó su opinión. "Seriamente, Shûichi (dejó de llamarlo Shindô-san cuando comenzó a salir con Hiro, por petición del cantante) no sólo te puso en una horrible situación, además se OLVIDÓ de ti. ¿No es obligación del Dom estar en control de la escena el 100 del tiempo? Sin mencionar lo que Mika debe pensar ahora."
"Ambos están en lo cierto, y créanme, él sabía que había actuado mal."
Eiri observó a su sub. Shûichi tenía la cabeza apoyada en sus manos y estaba respirando profunda y constantemente.
De acuerdo, quizás no todo había salido exactamente como lo había imaginado. Tatsuha lo siguió al baño, Mika los había dejado, y Shûichi se corrió en sus pantalones porque el vibrador había sido dejado encendido por error. El novelista se mordió el labio inferior y comenzó a sentirse arrepentido. Pero tan rápido como empezó, lo alejó. ¡Shûichi era fuerte! Podía soportarlo, y después de todo, realmente no importaba lo que sus hermanos pensaran de él, así que tampoco debería importarle a Shûichi.
Si eso era cierto¿por qué la culpa y el arrepentimiento seguían rondándolo?
Se acercó para tocar la espalda del cantante y fue sorprendido por su reacción. Su pequeño amante tembló, se alejó de él y quedó presionado contra la puerta del auto, diciéndole, "Déjame solo." Su voz sonó áspera y quebradiza.
"¿Shû-chan?. ¿Qué sucede?" Eiri frunció el ceño preocupado, pero su amante se negó a responderle. El resto del viaje fue realizado en completo silencio.
Cuando el auto fue estacionado en su lugar, Shûichi abrió la puerta y salió corriendo antes de que Eiri pudiera hablar. El cantante estaba en su apartamento de pie en la sala esperando que el rubio lo siguiera.
Eiri se paró frente a Shûichi y lo observó con cuidado. Estaba nuevamente en el sub-drop. Ese debía ser el problema. Se acercó para abrazarlo pero Shûichi retrocedió un paso.
Llevando ambas manos al collar de entrenamiento, Shûichi tomó la hebilla y la soltó. Sosteniendo el collar frente a él, esperó que Eiri lo tomara antes de hablar.
"Espero que lo hayas disfrutado. Esta fue la última escena que tú y yo montamos. Voy a tomar un siesta, y quiero que me dejes en paz." Shûichi se dio vuelta y caminó en silencio a la habitación que compartían, cerró la puerta y puso el seguro.
Eiri quedó en la sala observando el collar. Durante el año que llevaban montando escenas, Shûichi jamás se había quitado su propio collar. Era una de sus reglas cardinales – Eiri era el ÚNICO que podía sacar el collar del cuello de su sub.
Muy bien, Shûichi necesitaba algo de tiempo a solas y estaba sobrecargado emocionalmente debido a su escena. Eiri podía entender eso y perdonaría la desobediencia del collar. Después de todo, en incontables ocasiones él mismo había deseado ser dejado solo. Y cuando su joven amante se sintiera mejor, hablarían del tema, se reconciliarían y montarían un par de escenas más. Era imposible que Shûichi hablara en serio¿verdad? Tan sólo se le había escapado sin pensarlo, y pronto se sentiría mejor.
¿Verdad?
Shûichi estaba en medio de la habitación y se acomodó sobre el suave edredón. Olía a Eiri, lo que envió oleadas de dolor hacia su estómago. Ni siquiera se había molestado en cambiarse de ropa, y el semen comenzaba a secarse y causarle picazón. No le importaba. Había sido traicionado.
Lágrimas vinieron a los ojos amatista lentamente. ¿Por qué no estaba sorprendido? Después de todo, la primera vez que había conocido a Tatsuha, el joven monje lo había derribado al piso e intentado violarlo. Todo lo que Eiri había dicho fue "Por mi no se corten." Una vez que Tatsuha lo dejó, en lugar de salir en defensa de Shûichi, Eiri tomó asiento y se llenó la boca con tartas de fresa.
Aquí estábamos otra vez. Tatsuha intentando acosarlo, y Eiri tratando el asunto como si no fuera gran cosa.
Y Mika – ni pensar en pasar tiempo con su pequeña sobrina. No había forma de que ella lo dejara entrar a su casa a estar con su niña ahora. Había dejado claro que era un desviado sexual, y nadie permitiría algo así alrededor de sus hijos.
¿Pero lo peor?. ¿Lo absolutamente peor de todo? Era que Eiri había roto su escena y olvidado ponerle atención. Había dejado el vibrador encendido y causado que se corriera en sus pantalones. En público. Frente a Tatsuha. El vibrador seguía en su interior.
"¿Shûichi?" Eiri lo llamó a través de la puerta, rompiendo su corriente de pensamientos. Ignoró al novelista y ocultó su rostro en las almohadas.
"Shûichi, por favor, abre la puerta. Tenemos que hablar." Esperando que Eiri se fuera al seguir siendo ignorado, Shûichi hundió su cabeza aun más profundo en las almohadas y cerró los ojos con fuerza.
Un par de minutos pasaron y no se escucharon más suplicas del otro lado de la puerta. 'Supongo que de verdad quería hablar conmigo. Prácticamente destrozó la puerta para entrar.' Los sarcásticos pensamientos de Shûichi lo enojaron aun más, y apretó la cara con furia.
Poca fue su sorpresa cuando sintió una mano en su espalda. Sabía quien era. Después de todo, sólo los dos estaban en casa en ese momento. Eiri debió haber sacado la llave de la habitación y se abrió camino.
La mano se movió en calmos círculos, consolándolo gentilmente y relajando el cuerpo de Shûichi. A pesar de todo, aun amaba a Eiri profundamente, y después de un par de minutos se giró para observar a su ahora ex-Dominante. Cuando abrió la boca para hablar, Eiri elevó un brazo y con un cariñoso dedo tocó los labios del pequeño, silenciándolo con ternura.
"Por favor deja que hable primero." Respiró profundamente y esperó para comenzar hasta que Shûichi asintió. "Te fallé esta tarde. Sé exactamente lo que hice mal. Intenté negarlo en el auto y en la sala, pero hacerlo es injusto contigo. Te mereces más que eso. Te amo muy profundamente, así que intentaré arreglar esta situación."
Los ojos de Eiri estaban tristes y nublados con lágrimas no liberadas. "Ya he llamado a Tatsuha y le dije que viniera aquí mañana después de que te vayas al trabajo. Planeo tener una charla muy necesaria con él. Le diré que la forma en que te trata es inaceptable, y que no tengo problemas en elegirte a ti antes que a él. Le diré como serán las cosas de ahora en adelante, y si no lo acepta, te prometo que jamás volveremos a verlo o a hablar con él. Jamás volverá a ponerte una mano encima, ni siquiera INTENTARÁ ponerte un dedo, jamás."
Respirando profundamente, Eiri continuó. "También hablé con Mika. Me disculpé por lo que te hice pasar en frente de ella. Acepté toda la responsabilidad por lo que ocurrió. Una vez, hace mucho tiempo, se dio cuenta que realmente te amaba. Eso fue antes de que incluso te lo dijera a ti. No le respondí en esa ocasión y la conversación terminó en ese momento. Hoy, le dije que te amo más que a nadie, y que iba a recuperar tu amor y confianza en mí. Preguntó si te gustaría visitarla a ella y su mocosa. Dijo que te llamará la próxima semana, y espero que vayas. Además prometió no contarle el asunto a Tôma. No le hablará de lo ocurrido."
Shûichi se sentó y aguardó. Había una cosa más que Eiri necesitaba traer a discusión antes de que considerara disculpar todos sus errores. Después de un momento, el rubio volvió a hablar. "Finalmente, estoy profundamente arrepentido por lo que ocurrió con el vibrador. Dejé que Tatsuha monopolizara mi atención a expensas de tu seguridad. Te ignoré cuando obviamente me necesitabas, y no puedo siquiera empezar a imaginar lo humillante que debió haber sido para ti. Estaba más allá de tus límites, y de haberte puesto atención, jamás habría llegado tan lejos."
Shûichi tembló visiblemente ante las palabras de Eiri. Volvió a revivir la experiencia mentalmente, y lágrimas comenzaron a recorrer su rostro nuevamente. Eiri alcanzó un pañuelo para secarlas con ternura.
"Entonces, esto es lo que te propongo. No sé si lo aceptarás o no, pero espero que al menos sea un comienzo." Respirando profundamente nuevamente, Eiri expresó su idea. "En un par de semanas, montaremos otra escena. Durante esa escena…" el novelista se detuvo por un momento, apretando los puños fuertemente. Su nerviosismo era casi palpable. "Durante esa escena, TÚ serás el Dominante y yo seré tu sumiso. Tú estarás a cargo, y la escena podrá ser cualquier cosa que desees. Castigo, juegos, lo que sea. Permitiré cualquier escenario mientras no me mutiles o me mates."
La boca de Shûichi llegó hasta el piso mientras escuchaba a Eiri. El novelista continuó. "Cuando digo cualquier escena lo digo en serio. No te negaré nada sin motivos legales."
"¿Lo dices en serio?" Shûichi lo observó con recelo. "¿Me permitirás hacerte lo que sea?. ¿Atarte, azotarte, degradarte, follarte?. ¿Lo que sea?" Si esto era cierto, era un regalo maravilloso. Eiri estaba ofreciendo confiar en Shûichi completamente, algo que el cantante nunca supo con seguridad que tenía de su amante.
Tomando ambas manos del pelirrosa entre las suyas, Eiri le respondió. "Lo que sea. Si quieres dañarme física o psicológicamente, puedes. Si quieres follarme, puedes. Quieres montar una escena de violación, puedes. Lo que sea. Y por eso deseo que lo hagamos la próxima semana. Quiero que te tomes tu tiempo para planificar la escena de cabo a rabo. Conéctate a Internet e investiga. Llama a Depravación y pide hora para hablar con sus mentores."
Un vórtice de posibilidades giraba en la mente de Shûichi. Habían tenido algunas escenas de intercambio en el pasado, pero Eiri siempre retomaba el mando antes de que llegara muy lejos. También le había permitido a Shûichi ser el seme unas cuantas veces, pero NUNCA durante una escena. Eiri había dejado claro que jamás llegaría el día en que le permitiera a Shûichi montárselo durante una escena. Pero aquí estaba ofreciéndoselo.
Todo era sobre control. Siempre era sobre control. Al ofrecerle a Shûichi Dominarlo por completo, el novelista estaba accediendo a entregarle todo el control. Si Shûichi iba a hacer esto, necesitaba entender las dinámicas de control durante una escena. No pudo evitar sonreír ligeramente al darse cuenta que ya estaba planificando lo que iba a hacer, a pesar de que aun no había aceptado oficialmente la propuesta de Eiri.
El rubio vio la sonrisa en los labios de su amante y sintió algo del dolor en su interior desaparecer. Había estado tan asustado de perder a Shûichi a causa de esto. Las escenas era lo que menos le afectaban, eso no era importante. Tan sólo le rogaba a Buda que no perdiera el amor y la confianza de Shûichi a causa de su estúpida falla. Aquella sonrisa le brindó un pequeño rayo de esperanza.
"Jamás quiero volver hacer una escena así contigo de nuevo. No más escenas públicas, nunca más." Los ojos de Shûichi brillaron con determinación al dejar esta regla completamente clara. "Quiero enterarme de todo lo que pase entre tu hermano y tú mañana. ¿Y respecto a Dominarte? Acepto."
Eiri sonrió. "Pero," Shûichi continuó, "no quiero más escenas por hoy. Estoy muy cansado físicamente, pero aun más mentalmente. Ya no siento deseos de alcanzar los 30 puntos."
Aceptando inmediatamente, Eiri abrió los brazos para su amante, y lo recibió en un estrecho abrazo.
Se mantuvieron así, abrazando y siendo abrazado, hasta que Eiri se dio cuenta que su amante se había quedado dormido en sus brazos. Depositó a Shûichi en la cama y comenzó a desvestirlo. A Shûichi le gustaba dormir desnudo cuando necesitaba consuelo. Presionó su cuerpo contra Eiri y lo abrazó en la cama pomposamente, casi como un gatito.
Al sacarle los pantalones, Eiri debió retirarlos cuidadosamente. El semen se había secado y causado un desorden. Dejando al cantante dormir sonoramente, Eiri se dirigió al baño y trajo un recipiente con agua tibia, un pañito y una toalla. Limpió la piel de Shûichi antes de quitarle lentamente el vibrador.
Una vez que terminó, se desnudó y se metió a la cama al lado de su dormido amante. Atrayéndolo con sus brazos, se dispuso a dormir una siesta con él. Sabía que por hoy ya no habría más escenas, pero al menos quería un interludio romántico con Shûichi antes del final de la noche. Necesitaba que acabara bien para ambos para que el recuerdo de este día no fuera por completo detestable.
Shûichi se removió en sus brazos y sus ojos comenzaron a abrirse. "Shhhh, vuelve a dormir, Shû-chan."
Shûichi obedeció y se apretó aun más al cuerpo de Eiri. Quedaron recostados, abrazándose fuertemente por un par de horas. Eiri despertó varias veces, pero esperó pacientemente que Shûichi lo hiciera. Cuando finalmente ocurrió, ya estaba casi oscuro afuera.
Shûichi se estiró y sonrió. Estaba siendo abrazado. AMABA despertar de esa forma. La siesta fue catártica para él, pues se sentía renovado. No tenía intención de montar más escenas hoy, pero se sentía lo suficientemente bien como para pasar el resto del día con Eiri. La depresión debida a la escena se había disipado. Confiaba en que Eiri se encargaría de Tatsuha mañana. Llamaría a Mika, le agradecería la invitación y claro, la aceptaría. Y luego comenzaría a trabajar en su escena de intercambio para la próxima semana.
Eiri sintió a Shûichi moverse entre sus brazos y despertar. "¿Te sientes mejor?"
En respuesta, Shûichi le preguntó. "¿Aun sigue en pie lo que me dijiste antes?"
"Por supuesto que si." Eiri cepilló unos mechones de cabello rosa del rostro del pequeño.
"Entonces me siento mejor. ¿Quieres ver televisión o algo?" El cantante rodó hasta quedar encima de Eiri, dejando su cabeza reposar sobre el pecho de Eiri. Al estar recostado, sintió un profundo gruñido en el estómago de Eiri. "¿O quizás algo de cenar?" añadió, riendo.
Eiri cogió el teléfono a su lado y pidió comida a domicilio de su lugar favorito. Mientras esperaban que llegara, Eiri volvió a tocar el tema de la escena pública. Shûichi no se vio muy complacido, pero era posible que necesitara abordar el tema directamente.
Hablaron. Shûichi expresó como se había sentido. Cuando había entrado al baño, de alguna forma excitó al cantante. También sintió miedo y tabú. Pero una vez que Tatsuha entró a la habitación, todo se fue al carajo.
Eiri ofreció borrar las fotos sin verlas antes, a lo que Shûichi respondió tajantemente, "¡Mas te vale que no! Después de todo lo que sufrí para tomarlas¡será mejor que las enmarques!" Shûichi se rió y ruborizó, luciendo extremadamente tierno. Oh, si que sabía como derretir el frío corazón del escritor, que ni tan frío era en realidad.
Se besaron y hablaron más hasta que el timbre sonó anunciando la llegada de la cena. Eiri se puso su yukata y le pidió a Shûichi que se quedara en la cama. Regresando con unas cuantas bolsas con comida, platos y palillos, ambos comieron en la cama, sintiendo mutuamente la necesidad de quedarse en su habitación segura, al menos un poco más.
Más tarde esa noche, aun en la cama hablando y disfrutando la mutua compañía, Shûichi dejó que Eiri supiera que estaba interesado en calentar un poco las cosas. El cantante fue al baño por un momento antes de regresar a la cama donde se besaron apasionadamente hasta que ambos quedaron sin aliento.
"Shû-chan, no tenemos que hacer nada si no lo deseas." Cuando Eiri le ofreció esto, Shûichi mordisqueó su oreja consiguiendo arrancarle unos gemidos de placer.
"Si quiero. Y además quiero volver a confiar en ti, así que…" Shûichi se puso de pie y fue al tocador. Sacó una bufanda negra de seda de uno de los cajones y volvió a la cama. Ocasionalmente usaban la bufanda para vendar a Shûichi cuando hacían el amor. Aunque técnicamente podía ser considerado una escena, ninguno de los dos lo veía de esa forma.
"¿Estás seguro?" Eiri le preguntó al tomar la prenda de las manos de Shûichi.
El cantante gateó hasta quedar sobre el regazo de su amante y lo besó profundamente. "Muy seguro."
La bufanda fue doblada y atada alrededor de los ojos del pequeño, cegándolo del resto del mundo. Eiri depositó a su niño en la cama y cubrió de besos su cuello y orejas.
Shûichi adoraba sentir la fría seda contra sus ojos. Aun le dolían un poco por haber llorado, y la bufanda se sentía tan suave y maravillosa que lograba llevarse todos los malestares.
Los besos comenzaron a caer sobre su piel en patrones aleatorios. Primero en su cuello, luego en sus piernas, luego en su estómago, luego en sus manos. Nunca sabía donde caerían los labios de su amante a continuación. La lengua de Eiri rodeó cálidamente su ombligo, introduciéndose en él, consiguiendo gemidos y suspiros.
Continuó besando y provocando a Shûichi con su boca y sus manos, finalmente concentrándose en la erección de éste. Chupándola y acariciándola, continuó aumentando la excitación del pequeño hasta que chorros de líquido cálido erupcionaron en su boca. Fue un orgasmo suave, Shûichi apenas suspiró cuando lo alcanzó.
"Shû-chan¿qué quieres hacer ahora? Si te duele mucho, no tenemos que…" Shûichi lo silenció con su respuesta.
"Si quiero. Aun estoy dilatado desde antes, así que por favor, te necesito dentro de mí. Ahora."
Eiri se elevó del cuerpo de su amante y se embetunó con lubricante. Descendiendo lentamente, se introdujo profundamente en Shûichi, siseando ante la calidez que lo envolvió. Comenzaron a moverse juntos, meciéndose lentamente. Eiri depositó besos por todo el rostro y cuello de Shûichi y susurró mil perdones en sus oídos.
Sus movimientos nunca se aceleraron. Mantuvieron un paso sereno hasta el final. En el último momento, Eiri le quitó la venda de los ojos al cantante y se miraron fijamente cuando el orgasmo atravesó sus cuerpos.
Era raro que Eiri verdaderamente le hiciera el amor a Shûichi. Esto hacía sentir vulnerable al novelista, pero esta noche esa vulnerabilidad no estaba a la vista. En su lugar, se sintió conectado con su amante. Rodaron para quedar uno al lado del otro, aun conectados, y cayeron en un profundo sueño.
Continuará…
Notas de ffpanda: En caso de que no lo vieran antes, este capítulo fue co-escrito con AshCat XD.
Supuse que se formarían dos grandes categorías en el último capítulo, pero resultó que surgieron tres categorías. Algunos encontraron MUY chistoso lo que le ocurrió a Shûichi. A algunos se les partió el corazón o se molestaron con lo que le pasó a Shûichi. La tercera categoría que no esperaba fueron aquellos que primero rieron, luego les dio pena. Eso me sorprendió.
Entonces, veamos:
Sádica yo? Bueno, quizás un poquito. Créanme, hay muchas personas dando vueltas MUCHO más sádicas que yo. Por supuesto, una vez lo que vean lo que tengo planeado para mi siguiente historia (la escribiré una vez que termine con Depravación) quizás suba en su ranking de personas sádicas del mundo. NO será para los de corazón sensible!
No sé si alguna vez Shû querrá volver a ver a la cara a Tatsuha después de lo ocurrido. Yo no lo haría de estar en sus zapatos.
Finalmente, a Ashley Vulpix. Ella está traduciendo mi historia al español y posteándola en varios sitios. Los reviews ya están llegando, GRACIAS por tu generosidad!
PRÓXIMO CAPÍTULO: Mmmm, se imaginan lo que viene? Shûichi puede ser el uke/sumiso supremo, pero si que sabe lo que significa ser Dominante!
Notas de traducción: suspira Lo admito, me importa un huevo que Eiri esté OOC si se porta así de tierno con Shûichi. Este es uno de mis capítulos favoritos (soy una babosa por el Aftercare) y además es preludio para un excelente capítulo a continuación. Oh, cierto, hay algo que aclarar:
Depravity 1,0: ffpanda menciona otra historia que escribirá cuando acabe Depravity. Bueno, la respuesta fue inmediata, la gente NO quería esperar hasta el final (de hecho, la historia está actualmente inconclusa en el capítulo 36). Por ende, Depravity 1,0 cobró vida antes de lo planificado. Ahora cuenta con tres one-shots independientes, el formato que tendrá toda la historia. Será traducido? Sólo si les interesa leer las escenas más fuertes del fic xD.
Gracias por leer esta historia, ojalá si tienen tiempo puedan dejar un review, sus opiniones siempre son muy lindas de leer. Gracias también a Nadesiko Takase (o como quiera se llame ahora xD) por el favor que hace al ser mi linda beta! Nos vemos en el siguiente capítulo titulado… Shû Dom! Sé que a varios les va a gustar!
