Recordamos a nuestros lectores que esto es una traducción. Para datos de autor y disclaimers pertinentes favor pasar al primer capítulo. Gracias!
Eiri estaba sentado en el sofá esperando que Shûichi despertara. Había salido hasta tarde con Hiro y Suguru la noche anterior y probablemente dormiría por un par de horas más. Eiri no tenía problemas con eso – aun planificaba los detalles del castigo que tenía planeado para su sub.
Tenía que ser algo apropiado. Eiri no creía que los castigos debían ser siempre físicos. Esa era la salida fácil para un Dom. Tampoco creía en castigar en exceso a su sub. Eso podría terminar en una relación abusiva entre ellos, en donde Shûichi se esforzaría en desobedecer para recibir atención. En el año que llevaban montando escenas, había castigado seriamente a Shûichi en dos ocasiones – los castigos de juego no contaban ya que los mecanismos y razones que los gatillaban eran completamente diferentes. Además, existía una amplia diferencia entre disciplina y castigo.
Disciplina era normalmente administrada inmediatamente después de una infracción. Su sub podría ser palmeteado u obligado a sentarse en un rincón, o en el caso de su escena del fin de semana anterior, forzado a crear su propia caja de castigos. Pero mayoritariamente eran situaciones sencillas y ligeras.
Esta vez sería diferente. Esta vez su castigo sería mucho más severo.
El novelista conocía a Shûichi casi tan bien como se conocía a si mismo. Conocía las motivaciones del cantante, lo que le gustaba, lo que no le gustaba, sus necesidades básicas. Usaba este conocimiento para crear los castigos de Shûichi, sabiendo que el pequeño entendería claramente el mensaje que le era transmitido.
Shûichi entró a la habitación frotándose sus aun adormecidos ojos. "Buenos días, Eiri."
El novelista no respondió. Ya era hora, y no tenía intención alguna de prolongar el asunto. Castigar a su sumiso no era más entretenido para Eiri de lo que lo era para Shûichi. Se acercó al pequeño y colocó el collar alrededor de su cuello. El pelirrosa lo observó sorprendido. Pensó que su castigo comenzara más tarde esa noche, no temprano en la mañana.
"Niño, quiero que te tomes tu tiempo y registres nuestra casa de pies a cabeza. Tráeme absolutamente todo lo que te pertenezca relacionado con Nittle Grasper. Cada CD. Cada póster. Cada autógrafo. Cada polera. Todos y cada uno. Ve ahora."
El corazón de Shûichi pareció detenerse dentro de su pecho y tuvo que contener unos cuantos sollozos. No podía imaginar lo que Eiri tenía tramado hacerle a su adorada colección. Como un cuerpo sin vida, Shûichi se movió por la casa trayendo objeto tras objeto a la mesa ratona de la sala, colocando todo ante su Dom.
Fue un proceso largo y pausado – había mucho que traer. El novelista evaluó la colección. CD's, poleras, pósters, placas, anillos, pantalones, libros, fotos, collares, un reloj de pared y varios de pulsera, peluches, hojas de canciones, programas, boletos, calendarios, figuritas coleccionables, rompecabezas, figuras de acción, DVD's, cintas de video, llaveros, al menos 20 Kumagorôs distintos, y la lista seguía y seguía. Había fotos autografiadas de Ryû, Noriko y Tôma, cartas del cantante, incluso una serie manga basada en el grupo fue dispuesta reverentemente a los pies del novelista. ¡Eiri no tenía idea de que hubiera tanta basura de Nittle Grasper en el lugar!
"¿Esto es todo?" Eiri le preguntó.
Shûichi asintió y respondió, "sí, Amo." Sus ojos estaban pegados a la pila frente a ellos. Todo tenía un valor en la vida de Shûichi. Con tan sólo tomar un objeto se veía transportado en el tiempo hasta el momento en que lo adquirió.
Sin pensarlo, Shûichi cogió la mitad de un boleto en su mano. Era del concierto original de despedida que Nittle Grasper había organizado cuando aun estaba en preparatoria. Recordó lo devastado que se sintió cuando Ryûichi, Tôma y Noriko anunciaron que la siguiente canción en el programa sería la última canción que tocarían juntos.
A continuación, Shûichi tomó un Kumagorô azul y lo abrazó con fuerza, recordando como Ryûichi se lo había dado como regalo de cumpleaños. El siguiente objeto fue la hoja original con la letra de Shinning Collection, la que le fue entregada por los tres miembros de Nittle Grasper después de su actuación debut. Sin duda alguna, era el objeto más preciado de su colección, combinando sus dos grandes amores: Eiri y Nittle Grasper.
Objeto tras objeto fue levantado, tuvo su tiempo de reflexión y colocado de regreso en la pila. Eiri sabía lo que estaba haciendo, por lo que lo dejó continuar. Tener a Shûichi en aquel estado nostálgico solo endulzaría más su castigo.
Después de un par de minutos, Eiri decidió que había sido suficiente. "¿Ya terminaste?"
Shûichi se sobresaltó y colocó la polera que estaba sosteniendo de regreso en la pila. "Sí, Amo."
"Bien. Ve a buscar mi encendedor."
Mientras Shûichi se retiró para buscar el encendedor, Eiri sacó varias cajas de cartón aplastadas de atrás del sofá. Su sub regresó sudando y temblando. Los juegos mentales eran una maravillosa forma de tortura, y Eiri se rió para sus adentros.
Encendió un cigarrillo, guardó el encendedor en un bolsillo y le ordenó a Shûichi armar las cajas de cartón. Una vez que concluyó, Eiri le dio unas palmaditas al puesto a su lado en el sofá y esperó que Shûichi se sentara.
"Haz tenido toda la noche para pensar en lo que has hecho mal." Eiri mantuvo su tono bajo y controlado. Para él, lo que estaba haciendo era similar a regañar a un niño, y sabía que gritar y hablar con brusquedad sólo lograría que Shûichi se retrajera en lugar de escuchar el mensaje.
"Me doy cuenta que no permitiste que Tôma se enterara de nuestras escenas a propósito, pero debiste haber usado más sentido común. Nuestra vida en escenas no debe ser discutida en lugares públicos. Pudiste haber pensado que estaban solos cuando Hiro y tú conversaron, pero estaban en un edificio de oficinas. En este día y era, no existe la privacidad en el lugar de trabajo. Cada email, cada documento, cada conversación que entablas corre el riesgo de ser grabada y revisada por alguien."
"No creo que Tôma intentara ridiculizarte. Después de todo, sus intereses marchan por una línea monetaria, y vio una forma de aumentar sus ganancias. Ahora tendrás que lidiar con el hecho de que mi cretino cuñado sabrá a diario que eres mi niño pony. Yo mismo tendré que lidiar con aquel hecho, lo que me molesta profundamente."
Eiri pensó en su confrontación con el Presidente de NG el día anterior.
El novelista condujo la corta distancia hasta el edificio de NG, estacionándose en el lugar reservado para Shûichi. Pasando la recepción, se quitó las gafas oscuras y miró por sobre éstas a la recepcionista para sacarle la ubicación actual de Tôma.
Tôma estaba ensayando con Noriko y Ryûichi en el Estudio 4. Conociendo exactamente su ubicación, le agradeció a la ruborizada joven de la recepción y se dirigió al ascensor más cercano.
Tôma y Noriko estaban de pie a cada lado de la voz principal de Nittle Grasper mientras tocaban Shinning Collection con absoluta maestría. Tôma estaba tan absorto tocando y respaldando al cantante que no notó la entrada de Eiri al estudio hasta que sus manos estuvieron sobre él.
Eiri no se molestó en saludar a los otros dos músicos. Estaba completamente concentrado en su cuñado, no dejando que nada lo distrajera de su misión. Con un fuerte apretón, tiró a Tôma lejos de su teclado y fuera de la sala antes de que alguien pudiera protestar.
Noriko y Ryûichi quedaron pasmados en el estudio, ambos lo suficientemente listos como para saber que ir al rescate de Tôma probablemente terminaría en heridas graves contra sus personas.
Eiri llevó a un calmado Tôma a la habitación vacía más cercana, cerrando la puerta a sus espaldas.
"No vine para discutir a estas alturas," Eiri comenzó. "Quiero que esto quede perfectamente claro. Shûichi NO usará ninguna prenda o accesorio relacionado con ponis, BDSM o cualquier semejante en escena, videos o fotos. Ni hoy, ni mañana, ni nunca."
Tôma lo interrumpió, "Eiri-kun, sé razonable. El chico luce bien en atuendos de bondage y estoy seguro que se ve delicioso vestido de pony."
"¡NO!"Gritó Eiri con fuerza. "Esto no está abierto a debate. Tú comprendes nuestro estilo de vida, Tôma. ¡Tú mismo fuiste quien me inició en esto hace años! Shûichi es MI sumiso, y no tiene permitido compartirse con nadie más que yo. Eso incluye usar vestuario bondage fuera de nuestras escenas. Nada de arneses. Nada de orejas de pony. Nada de colas. ¡NADA DE BOTAS DE PONY! Si me desafías en esto, puedo jurarte que empacaré nuestras cosas y nos mudaremos fuera del país. Nos perderás a ambos. ¡Ya estás advertido!"
Tôma suspiró pesadamente y se sentó en una de las sillas acolchadas. "Eiri, sé razonable. Shûichi solía utilizar arneses y collares en escena todo el tiempo cuando comenzó su carrera. Sus fans están acostumbrados a verlo en vestuario BDSM. La mitad de sus fotos promocionales de sus primeros dos años lo muestran en alguna forma de bondage. Los fans han llegado a esperarlo, y debemos darles lo que desean."
"¿Desde cuándo me importa un puto carajo lo que los fans quieren? La respuesta sigue siendo no. Y no quiero que jamás vuelvas a discutir el tema con Shûichi. Esto va para tu yanqui psicópata también. No tienes como ganar esta vez, dependerá de ti cuanto pierdas. Ya he dicho todo lo que tenía que decir – el asunto está cerrado."
Sin esperar respuesta, Eiri salió de la oficina con un portazo, destrozando la pequeña ventana de cristal en el centro de ésta.
Tôma respiró profundamente y murmuró, "Bueno, esto pudo haber salido mucho peor."
"¿Entiendes lo que has hecho mal?"
Shûichi respondió lloroso inmediatamente, "Si, Amo, lo entiendo. Prometo ser más discreto en el futuro. Jamás volveré a hablar con Hiro sobre nuestras escenas de nuevo."
"¡No!. ¡Ese no es el asunto aqui!" Eiri se molestó ante la aparente falta de entendimiento de su sub. "Ya te lo dije, no me importa que discutas esto con Hiro. Obviamente, Hiro está interesado en nuestro estilo de vida, y es bueno tener un amigo con el que puedas hablar del tema. Eso lo ayudará a mantener las cosas reales y seguras, y estoy seguro que para ti es terapéutico también. Si Hiro quisiera, incluso yo podría conversar con él, de Dom a Dom. El asunto es el hecho de que no fuiste discreto en DONDE conversaste con él."
Eiri se detuvo un momento para calmar su respiración. Cuando se sintió controlado nuevamente, continuó. "Habla con Hiro en su apartamento. Habla con Hiro aquí. ¡Habla con Hiro por teléfono! NO hables con Hiro sobres nuestras escenas en el edificio de NG, o ningún otro lugar público nuevamente. ¿Entiendes?"
Shûichi estaba llorando ahora, pero no por estar siendo reprendido. Sus lágrimas eran por causar a Eiri tanta frustración; y vergüenza ante su propia estupidez. "Si, Amo, entiendo. De verdad que sí. Lo siento, señor, por favor, perdóneme."
Era claro en los ojos del cantante que su angustia era real, y su deseo por ser perdonado muy fuerte. Era momento de aplicar el castigo.
"Te perdonaré, y superaremos esta situación juntos. Ambos seremos más fuertes cuando esto termine. Pero primero necesitas recibir tu castigo."
Eiri se preparó para el histrionismo que temía vendría tras la descripción del castigo de Shûichi. "Toma todo lo que pusiste sobre la mesa, y cuidadosamente empácalo en estas cajas. Una vez que termines, las cajas serán selladas y colocadas dentro del armario de mi oficina por un período de cinco días. Durante esos cinco días, no tienes permitido tener nada de Nittle Grasper. No puedes abrir las cajas, escuchar su música, ver sus videos, nada."
"En el trabajo, quiero que evites a Ryûichi y Noriko completamente, y mantén todos tus asuntos con Tôma en un plano meramente profesional. No practiques sus canciones, no los escuches ensayar, y si aparecen en televisión, tendrás que cambiar el canal. Cinco días, Shûichi, y te lo estoy poniendo fácil ya que hoy es sábado. Sólo tendrás que hacerlo hasta la medianoche del jueves. Después de eso, podrás tener las cajas y poner todo de regreso."
Shûichi estaba en estado de shock. Había lágrimas cayendo profusas por sus mejillas mientras temblaba con desesperación. De todos los castigos que Eiri podría haber desarrollado para él, este era uno de los peores. Lo que había hecho estuvo mal, pero al menos Eiri le daba una oportunidad para compensarlo. Si lograba sobrevivir los próximos cinco días sin sus ídolos, eso le probaría a su amo que su arrepentimiento era verdadero.
En silencio y cabizbajo, Shûichi empacó gran parte de su vida en tres grandes cajas de cartón. Las selló con la cinta que le fue entregada y ayudado a cargarlas hasta la oficina de Eiri. Las puertas del armario estaban abiertas, las cajas fueron colocadas en su interior y la puerta fue cerrada con llave. Eiri tenía la única copia de la misma, y ahora iba conectada a las llaves de su auto.
"Hay una parte más de tu castigo. Tendrás que usar tu collar cada día, todo el día, toda la noche hasta la medianoche del jueves. Podrás quitártelo SOLAMENTE cuando te duches." Shûichi asintió. Había pasado un tiempo desde que había usado su collar en público, pero eso no era gran cosa. Para otros en su estilo de vida, sería un indicativo que estaba en escena todo el tiempo. O al menos lo sería unos años atrás cuando los collares significaban más que un simple y común accesorio.
"¿Desayuno, mocoso? Ve a prepararte, saldremos a comer afuera."
Shûichi forzó una sonrisa en su rostro y corrió al baño a ducharse. Tan sólo eran cinco días…podía hacerlo. Con un profundo respiro, comenzó a contar los minutos restantes hasta la medianoche del jueves.
Suguru nuevamente estaba pasando el día en casa de sus padres. Había llegado cerca del mediodía, y ahora, cuatro horas más tarde, estaba aburrido. Deseaba haber podido traer a Hiro con él, pero sabía que no estaba listo para esa confrontación. Su familia no lo aprobaría. Tal como Yuki-san, se esperaba que Suguru eventualmente se casara con una muchacha con la que había sido comprometido cuando apenas aprendía a caminar.
No importaba. No iba a ocurrir, y enfrentaría el asunto en algún momento de su vida.
Se sentó en la sala con sus padres y hermanos mientras hablaban de nada en particular. Cuando repentinamente su cadera izquierda comenzó a vibrar profundamente, calladamente se disculpó y corrió a su antigua habitación. La vibración se repitió, y antes de que pudiera detenerse, Suguru sacó su celular y sonrió cuando el nombre de su novio brilló en la pantalla.
"Moshi Moshi. ¡Hola, Hiro-chan!"
"Hola Su-chan. Espero no estar interrumpiendo."
"¡CLARO que no!" Suguru se sentó sobre su antiguo futón y soltó una carcajada. "Estaba esperando que me llamaras. ¡Te extraño tanto!"
La sonrisa de Hiro era tan alegre que casi podía sentirse a través del teléfono. "Me alegro mucho – y también te extraño. ¿Asumo que estás solo?"
Con otra risita, Suguru contestó, "Si. Estoy en mi antigua habitación. Mis padres no la han cambiado aun. Creo que todavía esperan que regrese a casa o algo así."
"No los míos. El minuto en que Yuji se mudó convirtieron su habitación en una habitación de invitados, y cuando yo me mudé, mi padre convirtió mi habitación en un pequeño dojo. Entonces¿cuánto tiempo tenemos para hablar?"
"Em, supongo que hasta mis padres me llamen de regreso. No creo que pase muy pronto. ¿De qué quieres hablar?"
Hiro volvió a sonreír, pero esta vez, su sonrisa era ligeramente más siniestra. "Tengo una pregunta para ti. Hay algo que quiero saber¿Recuerdas cuando apenas estábamos empezando, como hablamos por teléfono cuando Shûichi y yo éramos adolescentes?"
Suguru recordaba. Su conversación se había vuelto muy caliente, y sus manos terminaron húmedas y pegajosas. "Lo recuerdo," le dijo roncamente.
"¿Hice que te corrieras?"
Suguru se ruborizó. Sólo recordar aquella conversación causaba que sus pantalones se sintieran estrechos. "Sí. ¿Y tú?"
"Claro que si. ¿Quieres hacerlo de nuevo? Excepto que esta vez será mucho más directo."
El tecladista estaba seguro que si alguien entraba a la habitación en ese momento, no habría forma en que pudiera ocultar su excitación. Estaba sonrojado hasta las orejas y jadeando ligeramente, y sus pantalones habían pasado de ser apretados a tener un notable bulto.
"No sé como hacerlo," respondió, sintiéndose tímido de improviso. Una cosa es que una conversación los excite, y otra muy distinta es tener sexo por teléfono. A pesar de sus dudas, estaba muy interesado en intentarlo.
"Mmmm, deja que me encargue, amor. Sólo relájate y deja que te coja." La respiración de Hiro sonaba rasposa y pesada, y Suguru hizo lo que éste le dijo. Tras ponerse cómodo apoyándose contra el muro, deslizó una mano para frotar el bulto entre sus piernas. Un callado gemido escapó de sus labios.
Hiro comenzó. "Ya me estoy tocando. La tengo dura y húmeda por ti, bebé. ¿Quieres que te la chupe?"
Suguru bajó la cremallera de sus pantalones y sacó su miembro duro y mojado, apretando la cabeza al responderle, "Oh si, Hiro. Has todo lo que quieras."
"Te la estoy chupando. Mi lengua pasa una y otra vez sobre la entrada, lamiendo todas esas gotas de semen. Te encanta que te la chupe¿verdad?"
Suguru acomodó el teléfono bajo su oreja y deslizó dos dedos a su boca. Con algo de dificultad, respondió, "Sí, me encanta hacerlo en tu boca."
Hiro volvió a gemir, más fuerte y profundamente. "Oh, Su-chan, también me encanta. Me encanta cuando tu verga entra y sale de mi boca mientras te la chupo con fuerza. ¡Adoro tu sabor!"
Mordiendo sus dedos para acallar un gemido, Suguru se apretó con fuerza, sus caderas levantándose ligeramente de la cama. No podía responder, todo lo que lograba hacer era respirar rápida y entrecortadamente.
"Quiero que tú me la chupes ahora. ¿Puedo poner mi verga entre esos dulces labios de fresa tuyos?"
"¡Ohhh si Hiro, lo que sea!" La mano del tecladista se metió entre sus jeans para tocar sus bolas, frotándolas entre los confines de la apretada tela.
"Primero voy a pasar la punta sobre todo tu rostro. Tu rostro luce más hermoso cuando mi semilla le gotea."
Suguru llevó sus dedos bañados en saliva bajo su polera y acarició su pezón izquierdo, apretándolo y excitándolo hasta que quedó duro. "¡Ahh, Hiro!"
"Mierda, bebé¡la tengo tan dura!. ¡Abre tu boca y deja que te la meta hasta la garganta!"
Suguru jadeó con fuerza, su mano dejó sus bolas para poder bombear el cuerpo de su miembro. "Me encanta tu sabor, Hiro. Uhh¡Esto es tan caliente!. ¡Me voy a correr con mucha fuerza!"
"No todavía, amor, aun no termino de joderte. ¿Puedes sentir mis dedos ahora? Estoy deslizándolos hacia tu culo hasta que quedes holgado y resbaloso."
Los húmedos dedos del tecladista viajaron hasta su pezón olvidado para darle el mismo tratamiento mientras su otra mano se movía rápidamente sobre su miembro. Sus caderas se arquearon hacia sus manos y continuamente tenía que luchar para reprimir sus gritos. "¡OH dios, deliciooooso!"
"Voy a darte vuelta y poner tu culo en el aire. Estoy restregando mi verga dura contra tu culo, de arriba abajo. ¿Puedes sentirlo, bebé?"
"Arg¡Hiro!. ¡Hazlo de una buena vez!" Su mirada se perdió y su mano frotó con más fuerza mientras apretaba y tironeaba su miembro.
"¡Lo estoy haciendo, bebé! Me encanta ver como te jodo con mi verga. Me encanta verme entrando y saliendo de ti, tu culo me aprieta con tanta fuerza. ¡Eres tan estrecho!"
Suguru cambió de posición. Ahora estaba arrodillado con sus piernas muy apartadas. El teléfono seguía colgando entre su oreja y su hombro, así que se hizo un doble túnel con sus manos, creando un estrecho pasaje para deslizar su miembro. Gimió más sonoramente de lo apropiado, sabiendo que pronto acabaría.
"¡Así es, Su-chan!. ¡Estoy entrando de golpe en ti, y MIERDA estás tan caliente!. ¡Quiero correrme dentro de ti! Quiero ver como te acaricias a ti mismo mientras te monto. ¿Quieres correrte, bebé?. ¿Estás listo?"
"¡AHH Hiro! No puedo, no puedo¡oh OHH!" Apuntó su miembro hacia arriba mientras su orgasmo lo recorrió. Su semilla salió disparada a chorros, un hilillo salpicando su rostro.
Hiro estaba gimiendo y gritando, corriéndose al mismo tiempo. Cuando el cuerpo de Suguru dejó por completo de estremecerse, se dejó caer sobre la cama y cerró los ojos.
"Hiro¡eso fue tan caliente!. ¿Te corriste conmigo?"
Hiro dejó escapar un sonido híbrido entre una risa y un gruñido. "Oh si. Me corrí con mucha fuerza. Estoy todo cubierto de semen ¿Qué tal tú, bebé?"
Sonriendo, el tecladista tomó un pañuelo de papel y comenzó a limpiarse. "También. Incluso me cayó un poco en el rostro."
"No seas así. ¡No me hables de esa forma o tendré que cogerte de nuevo!"
Suguru no podía borrar la sonrisa de su rostro. "Más tarde. ¿Qué tal si voy a tu casa cuando termine aquí esta noche? Aunque será bastante tarde."
"¡Eso suena fantástico! Entra con confianza y métete a la cama conmigo de inmediato. No puedo esperar para verte. ¡Te extraño mucho!"
"Bad Luck será la causa de mi muerte." Hiro escuchó las palabras en el teléfono y sintió que el corazón se le salía del pecho. Esa, definitivamente, NO era la voz de Suguru.
El tecladista seguía aun muy absorto en el éxtasis post-orgásmico como para moverse. Todo lo que pudo hacer fue mirar a su primo de pie en la puerta mientras tartamudeaba, "¡T-t-t-tôma!"
Tôma rodó los ojos y se retiró, cerrando la puerta detrás de él.
"Jejeje, Hiro¡Tenía una erección!" Ambos jóvenes rompieron en carcajadas ante lo absurdo de la situación.
Tôma caminó hacia el baño para aliviar su problema. Hablaba en serio. Entre las amenazas de Eiri, el comportamiento 'normal' de Shûichi, y ahora su primo y la relación con el guitarrista genio¡Bad Luck sería sin duda alguna la causa de su muerte!
Miró hacia su erección y sonrió. Al menos a este ritmo, seguro sería una muerte muy dulce.
Continuará...
Notas de ffpanda: Cada vez estamos más y más cerca de la GRAN VISITA al Resort Depravación! Arrojen todas sus ideas previas por la ventana!!
Primero, quiero agradecerle a Adem de por el increíble dibujo que me obsequió! Es Eiri durante el capítulo 15 – en esos sexy pantalones de cuero!! MAYORES DE 18, pero POR FAVOR véanlo!!
http (dos punto) (slash slash) ffpanda (punto) livejournal (punto) com (slash) 3434 (punto) html
TAAAN sexy!!! Tan sólo quiero peñiscarle ese redondo traserito suyo!! Peñiscarlo hasta que quede todo rojo!!
He tenido varias peticiones para escenas específicas entre nuestros 4 bishis. He incorporado varias de esas peticiones en la historia, pero no todas. Bien, una vez que Depravación termine, no será realmente el final. Comenzaré Depravación 1.0 después de esto, que será básicamente una serie de one-shots. Cada capítulo será una escena, casi siempre entre Eiri y Shûichi (aunque no es regla). Cada escena será bastante extrema. Exploraré muchos, MUCHOS aspectos del BDSM que he evitado en esta historia. Habrá humor y romance, pero la fuerza dominante (hehehe) será alguna forma de violencia. No hablo de sangre y gore, aunque es muy probable que incluya sangre en algunas escenas. Exploraré S/M y Bondage/Disciplina, que mayoritariamente he evitado en esta historia. La tortura casi siempre irá teñido con algún efecto psicológico más dañino que el dolor físico. Los únicos tabúes que no tocaré serán GS, Sc y Snuff (ver notas de traducción) por favor tengan presentes que son cosas que personalmente considero extremadamente asquerosas, y seguramente ustedes también.
Dom vs Domme: He visto la palabra abreviada de ambas formas. Personalmente, he decidido seguir con Dom, pero Domme es también un término real, y su significado es lo mismo.
Notas de traducción: Vaya, muchos términos por explicar, luego la palabrería xD.
-Gore: La descripción realista de heridas profundas que incluyen sangre, carne y huesos.
-GS (Golden Shower): Literalmente lluvia dorada. Actividades sexuales que involucran orinar, como beberla o bañarse en ella, entre otros. También se suelen llamar Water Sports, juegos acuáticos o Urine play, juegos de orina.
-Sc (Scat): Forma coloquial para referirse a la coprofilia, es decir las actividades sexuales que involucran mierda excremento. A su vez, 'Scat' es una abreviación de scatophagy, equivalente anglosajón a la palabra coprofilia.
-Snuff: Lo más simple es describirlo como 'muerte', en este caso es excitarse con la muerte de tu pareja, o con un acto sexual tan violento que bordea en muerte (como una violación, por ejemplo)
Hablar de estos temas sin duda va mucho más allá de mis límites, y me alegro que ffpanda no los incluya. Por supuesto, esto es parte del estilo de vida de algunas personas y hay que saber respetarlo aunque a muchos les pueda parecer muy asqueroso. Aunque claro, yo soy sensible a casi todo xD sufro hasta con disciplina, ni hablar de los castigos. Pero como siempre, cabe recordar que todo esto es un acto sexual consensual y ambas partes están de acuerdo, vale?
Gracias a Nadeshiko Takase por siempre ayudarme como mi querida beta y disculpen la demora, Enero fue el mes de los scanlations para mi, prometo ponerme al día! Y ni hablar de la traducción del título, aun lo detesto.
Próximo capítulo: Se acaba el castigo (lo conseguirá? Se rendirá antes de tiempo?) y los cuatro conejos en celo llegan a Depravación. Por fin veremos las maravillas que ese lugar posee!!!
Nos vemos!
