Inspirado en "Mentiras".
"Ice Queen" y Alexiel de Merak son completamente míos. "Aleisha" es propiedad de Aleisha de Alcor.
Sentimientos
Alexiel parpadeó un par de veces sin comprender que era lo que le pasaba a Aleisha. La rubia miró a su hermano, el cual hizo el mismo gesto como si fuera un espejo, la griega era sin duda alguna extraña en algunas cosas y bastante explosiva, por lo que no podían saber que era lo que pensaba.
La rubia desconvocó las lanzas y Hagen pudo salir de allí avisando a su hermana de un siguiente encuentro en el que "no le dejará jugar con esas agujitas de lana". La asgardiana solo pudo echar a reír mientras se volvía hacia el exterior, para marcharse en busca de Alberich. El pelirrojo Delta era el único que la sacaba de aquellos "líos mentales" que solo ella misma solía provocarse.
No lo encontró muy lejos de allí hablando con un joven alto de cabellos azules, la vida tenía sorpresas extrañas, pensó ella viendo como Kanon levantaba su mano en pos de saludo. El pelirrojo se volvió encontrándose a la chica de frente, y sin cambiar aquel ceño fruncido característico en él, Alexiel respiró fastidiada el tic en la ceja de su queridísimo maestro quería decir "no me hace ninguna gracia este griego aquí, podría mandarle al Hell mismo". Si ya había costado que Alberich no gruñera delante de Aleisha…
- ¿Qué haces aquí, Kanon? Estás algo lejos de Grecia…
- Nunca me habías dicho que aquí hacía tanto frío, rubia… Venía a hablar con Lady Hilda por pedido de Athena y a veros a ti y a mi alumna.
Siempre que se dijera, reunión con Hilda un resorte parecía funcionar en la cabeza de los dioses guerreros. Algo que por suerte hacía que Alberich se perdiera por los pasillos de Valhalla diciendo "que iría a avisar a Lady Hilda de la llegada de un extranjero" (haciendo un fuerte hincapié en la palabra extranjero) Alexiel tras de esto solo podía volver a respirar inundando sus pulmones del frío invernal, aunque agradable que respiraba en Asgard.
- Por cierto, la cabrita me mandó algo para ustedes…
- ¿Cómo?
- Si, ya sabes que en otras latitudes se celebra la navidad y se hacen regalos…
Alexiel parpadea de nuevo, era algo que desconocía totalmente. En el camino hacia la sala donde hablaría con Kanon sobre aquellas cosas que desconocía, y sus ojos azules brillarían con cada información dada Una fiesta pagana, como aquella que se solía hacer en el solsticio de invierno, por Yule en el templo de Uppsala donde se hacía una representación de los sacrificios de 9 personas. O cada una de las fiestas, que por Yule, recorrían cada uno de los rincones de su tierra, solo que aquella fiesta para Zelha tenía un motivo de regalo para sus seres queridos.
Tampoco tardaría mucho más Kanon en volver a Grecia después de ver a ambas chicas, y de comprender bajo los gruñidos de Alberich y los de Bud, que debía "cuidarse" en sus futuras visitas a aquellas tierras. Solo que a su vuelta iría con algo que no traía en la ida, un pequeño cofre de madera que la propia Alexiel le había dado pidiéndole que nada más llegar a Grecia se lo diera a Zelha.
Dentro de ella una carta, contándole lo maravilloso que ella veía aquella fiesta que Zelha y Kanon le habían descubierto y como le explicaba que Aleisha odiaba aquel tiempo. Tras eso y mil y una travesuras vio tres colgantes que claramente había hecho la rubia de los cuales colgaban tres pequeñas piedrecitas con unos símbolos escritos. Zelha siguió leyendo la carta para las otras dos, allí Alexiel les explicaba que aquello eran runas y tenían un significado diferente para cada una de ellas.
Para Padma, Kenaz, la runa de la apertura y la renovación a la cual se le asociaba la luz de la razón, el conocimiento y la estabilidad del plano mental. Para la pelirroja Chloe, Naudhiz la cual decía que era la fuerza de resistencia al destino, no resistirse al destino sino saber afrontarlo. Y para Zelha quedó Sowilo, la cual era la runa del sol y la luz, la conexión entre el cielo y la tierra…
Y así fue como Alexiel aprendió de una de las fiestas más antiguas de la tierra donde siempre sale el sol. Una fiesta de unión de las personas, de compañía, cariño y amistad.
