Disclaimer:Saint Seiya no es mío, es de Kurumada, Shingo Araki y demás que lo tengan. Este es un escrito sin animo de lucro alguno que sigue la línea de los escritos de Ice Queen. Alexiel si es mi creación.
Digressus (Despedida)
Mirar al frente. Eso era lo que siempre decía el capitán, mi hermano lo repetía siempre que tenía lugar. Lo de atrás ya no existe, solo lo que tenemos delante de los ojos. Ahora delante solo observaba, sentada en el techo de aquel granero, el patio del Valhalla el lugar donde una vez tras otra habíamos entrenado todos. Un lugar que yo había ayudado a reconstruir cuando Siegfried había batallado allí contra los santos de bronce de Atenea.
Suspiré y cruzando los brazos me eché sobre ellos. Ahora podía comprender que querían decir ellos con eso de mirar al frente. Esto era lo que me quedaba ahora, un recuerdo de algunos meses en Grecia, ellas se habían quedado allí y yo había regresado a casa. Ellas se olvidaban y yo, tonta como era, seguía recordando todo aquello. Aquel pequeño Loki que correteaba por mi mente bien me lo recordaba, sola… Te habías quedado sola, nuevamente. Pero ahora no había tumbas en donde llorar, ahora solo existían recuerdos.
Aunque no todos habían sido igual, o eso quería pensar cuando sentía las palabras de Milo en mi mente. Se reía diciéndome que aquello era mejor que una carta, me preguntaba como estaba.
Se sorprendió cuando aquella noche me negué;
- Alex…
- No… por favor…
- ¿Lloras? –preguntó sorprendido. Sabía que aunque no me veía, él sabía lo que pasaba. Él era con Hagen quienes podría decirse, que me conocían mejor.
- Yo no lloro, bicho idiota –respondí aún con las mejillas mojadas, sentí a mi maestro reír.
- ¿De nuevo con eso, rubia? No eres una niña, y sabes que los escorpiones somos así pequeña. No nos dura nada lo que queremos…
Me recosté de nuevo en el techo y suspiré, una sonrisita mordaz salió de mis labios;
- ¿Me lo dice el que sigue siendo amigo del témpano después de haberlo casi matado con sus propias manos? –Milo se echó a reír
- Touché Alex –suspiró, seguramente estaba tumbado en su cama – Siempre tendrás una persona cercana a la que llamar amigo, a lo sumo dos. Tu por suerte tienes a tu hermano, y aunque te joda, me tienes a mi.
- Y a Aleisha –susurré pensando en la peliazul quien parecía más una hermana mayor que una amiga.
- Oye rubia tengo que dejarte… por cierto, recuérdame cambiarte la cama para cuando vuelvas.
No podía dejar de reír, Milo estaba acostado en mi cama allí en Escorpio. Sin duda me echaba de menos tanto como yo a él. Cerré los ojos, mientras me sentaba abrazando las piernas contra mí y sonreí, lejana, pensando en todo esto cuando recordé las palabras de bienvenida de Lady Hilda.
"Mieluinen maali" (1)
A mi casa, a mi familia… ellos era lo único que tenía. Aunque Grecia me había dado cosas que jamás olvidaría;
Fortaleza.
Destino
Y personas importantes, una hermana, un maestro…
- Alex…
Le observé sonriendo y me eché a sus brazos, a los brazos de un sorprendido Touma quien sonreía como un niño pequeño.
... y un compañero.
(1) Bienvenida a Casa
