Saludos saludooooooos!!! Aquí de nuevo con capítulo de Jugo de Uva, que por mucho ha sobrepasado la popularidad de mi otro fic de Shaman King XD Jajajaja pero me da gusto, a mi me divierte más este. Ya casi se acaba, solo un capítulo más. Aunque tendrá secuela, se los advierto XDDD Jajajaja más para los amantes del HoroxTamao pero si, la tendrá.
Y bien, ahora con los reviews (que esta vez fueron más!!!)
Gabe Logan – Jejejeje si son vacaciones y no tengo nada más importante que hacer XDDD Que bueno que te guste!!! Gracias por tu review
TamikoMeli – Aaaaah siento mucho decepcionarte, yo normalmente escribo con RenxPilika involucrado. No me vuelve loca la combinación pero no me gusta dejar a Ren solito XD En fin, no es lo más importante de la historia a fin de cuentas, espero que no te desagrade demasiado.
Delih-chan – Un poco mas de YohxAnna a la orden!!! JAJAJAJA XD Te va a gustar este capítulo.
Vicky – Jejejeje no te preocupes, te entiendo, debes estar ocupada o.O Jajaja ya se, el amor es impredecible…y sobre Yoh y Anna lo verás en este capítulo XD Abrazos para ti también!!! Se feliz!!!
Missume Yoshikawa – Muchas gracias, me alegra que te haya gustado tanto! Que linda! Y espero que te siga gustando!
Y ahora a la historia!
En el capítulo anterior…
"¡Maldito! ¡Maldito! ¡MALDITO! ¡¡¡MALDITO!!!" gritaba Ren Tao, mientras golpeaba con sus puños cerrados el tronco de un árbol del jardín trasero junto a los baños. Estaba furioso, tan furioso que hubiera ido en ese preciso momento a buscar al atrevido y partirle la cara. Pero no podía. Porque más que furia sentía tristeza. No importa lo que hiciera, el daño era irreparable.
"Te odio, Horohoro...te odio..."murmuró, apoyando ambas manos en el tronco del árbol y dejando caer sus lágrimas ¿De qué privilegios gozaba él? ¿Por qué podía quedarse con su Tamao? ¿Qué había salido mal? ¿Por qué?
"Ren" el chico se sobresaltó al escuchar su nombre…
Capítulo 7 – Una nueva normalidad
"¿Pilika?" preguntó sorprendido Ren, limpiándose rápidamente las lágrimas para mirar a la joven que se encontraba frente a él.
"¿Te sientes bien? Te escuché gritar y..."
"Estoy bien" respondió al instante Ren. Pero Pilika no era ninguna tonta y había visto claramente como lloraba hace unos minutos.
"Estas mintiéndome" le reprendió. Ren se quedó callado un momento, solo mirándola, como si sus palabras lo hicieran sentir una inmensa vergüenza
"No es tu asunto" dijo finalmente, volteándose con los brazos cruzados para darle la espalda. Pilika se quedó inmóvil por unos segundos ante su acción grosera, pero estaba conciente de que Ren no estaba de humor para ser amable. Se acercó más hasta estar parada a su lado y recargó su cabeza en su hombro. Al sentir esto, Ren sintió que su rostro se calentaba tanto que estallaría
"¡¿Qué haces?!" gritó, alejándose de ella. Pilika cruzó los brazos
"Estoy preocupada por ti, ¿no se nota?" le dijo. Ren estaba petrificado por el comentario que la joven había dicho tan a la ligera.
"¿Preocupada? ¿Por mi?" le preguntó, como si ese hecho fuera sobrenatural
"Ren, no me estas diciendo la verdad. Te sientes mal por algo" le reclamó. Ren nunca había visto de ese modo a Pilika. Es decir... ¡Era Pilika! ¡La hermana menor de Horohoro! Nunca había sido nada más que eso para él. Siempre había sido, a sus ojos, tan solo una pequeña niña. Sin embargo, en esos momentos podía ver a Pilika como lo que siempre había sido, una chica.
"Yo..." Ren ya no sabía qué decir, pero de pronto sintió que podía confiar en ella.
"¿Si?"
"Humf... ¡Tu hermano me quitó a la chica que amo!" confesó repentinamente, dejándose caer sobre sus rodillas. Pilika se arrodilló frente a él también, y alcanzó a detener la primera lágrima que rodaba por su rostro con la yema de su dedo índice. Ren la miró sorprendido
"Pues entonces tienes que olvidarte de ella" le dijo. Ren frunció el ceño
"No es tan fácil"
"Yo lo se. Pero no puedes seguir enamorado de alguien que nunca podrá ser tuya"
"No..."
"Una cosa si quiero que te quede bien clara, Ren. No puedes odiar a mi hermano"
"¡Pero si él--!"
"Él solo esta siguiendo a su corazón. Dime Ren, si Tamao te hubiera hecho caso a ti ¿Te habrían importado los sentimientos de Horohoro? Tal vez, porque es tu amigo, pero aun así no cambiaría el hecho de que tú te quedarías con Tamao"
"¿C-Como sabes--?"
"¿Que como se que se trata de Tamao? Vamos, aquí solo hay cuatro chicas, Anna está con Yoh desde hace mucho, Jun es demasiado mayor para ustedes y yo no puedo ser porque soy hermana de Horohoro"
"Je...qué ridículo debo verme en estos momentos"
"¿Por qué? Solo expresas tus sentimientos. Eso no tiene nada de malo, Ren. Todos necesitamos ayuda, y a alguien que nos quiera. Ya no sufras por favor" le pidió Pilika, abrazándolo alrededor e su cintura. Ren se quedó un momento mirándola. Después sonrió y la envolvió con sus propios brazos, cerrando sus ojos en señal de comodidad. Tamao...siempre había hecho que se sintiera nervioso en su presencia. Pero Pilika lo hacía sentir tan cómodo… era muy extraño para él
"Ya no lo haré. Muchas gracias, Pilika" le susurró. Ambos estaban tan sumidos en la ocasión que no habían notado al joven de cabello azul que los observaba desde no tan lejos con una sonrisa de satisfacción
"Me alegro por ti, Ren" murmuró, antes de marcharse y dejarlos solos
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"¿Anna?" dijo Yoh con la voz algo temblorosa, tocando a la puerta de la habitación de su prometida.
"¿Qué quieres?" vino la respuesta de aquella voz fría cuya calidez tanto añoraba después de haber probado. Yoh suspiró. Tenía que ser valiente. Tenía que serlo por ella y por lo mucho que sabía que la quería.
"¿Puedo pasar?" preguntó finalmente. Hubo un silencio momentáneo después de esto, un silencio que le hizo pensar a Yoh que su intrusión había molestado a la sacerdotisa.
"Como quieras" dijo ella finalmente. Ante esta respuesta, el shaman deslizó la puerta hacia un lado y se introdujo en la habitación con lentitud. Anna se encontraba recostada en su futón, con las mantas cubriéndole el rostro. Yoh se sintió incómodo ante esta situación, pues parecía inoportuna su llegada.
"¿Te desperté?" preguntó Yoh con cierto temor.
"En absoluto" vino la voz de Anna desde debajo de las mantas.
"Bueno es que estas toda cubierta y--"
"Yoh, ¿Qué es lo que quieres?" preguntó ella, interrumpiendo su explicación. Yoh se irguió completamente, rígido y nervioso. Tragó saliva antes de poder hablar de nuevo.
"Uhmmm...Anna, hay algo de lo que quiero hablarte" dijo, tratando de ir al grano. Anna aun no se movió.
"Dime"
"Es sobre...cuando estuviste inconciente…por lo del jugo de uva de Tamao ¿Recuerdas?"
"¿Qué hay de eso?"
"Bueno…es solo que en ese tiempo….estuve pensando mucho"
"¿Acerca de qué?"
"Acerca de...nosotros" dijo por fin. Ante esto, Anna salió de entre las mantas y se incorporó lentamente sobre el futón hasta estar sentada sobre sus rodillas, mirándolo con aquella mirada fría inquebrantable y con las manos sobre los muslos.
"¿De qué hablas?" le preguntó. Yoh se sintió intimidado por aquella mirada fría, pero se recordó a si mismo que tenia que ser fuerte. No solo por Anna, si no por él mismo. Por lo que sabía que quería.
"Supongo que sabes que... te quiero mucho... ¿no?" le dijo. Anna mostró una leve señal de sorpresa ante esto.
"No me habías dicho eso antes" replicó con la misma seriedad, sin moverse aún de su posición erguida sobre el futón. Yoh bajó la cabeza un poco.
"Te lo digo ahora entonces" aseguró él "Significas mucho para mi, y te quiero mucho de verdad…"
"¿Con qué propósito me estas diciendo esto justo ahora? Lo siento, pero me resulta demasiado extraño" le preguntó la sacerdotisa. Yoh se arrodilló a lado del futón en el que se encontraba sentada para estar justo frente a ella y la miró seriamente a los ojos.
"No solo te quiero mucho. Te amo, Anna Kyouyama" le dijo. Anna no podía ocultar más su sorpresa. Sus ojos parecían salirse de sus órbitas, y su corazón comenzaba a latirle más fuerte al haber escuchado las palabras del joven shaman ante ella.
"Yoh... ¿Porqué me estas diciendo esto? ¿Porqué ahora?"
"Porq ya no soporto que las cosas sigan así. No estoy dispuesto a seguir una vida en la que me tratas con frialdad, quiero saber lo que sientes. Anna, por favor...dime... si no sientes lo mismo esta bien, solo no quisiera estar incomodándote por más tiempo si ese fuera el caso…"
"Yoh...yo….yo…." Anna al principio no sabía qué decir. No estaba acostumbrada a este tipo de iniciativa por parte de Yoh. Pero no podía negarse que le resultaba sumamente atractiva de su parte, pues era un lado de su prometido que hasta el momento no conocía.
"¿Anna?" preguntó Yoh, insistiendo en una respuesta. Anna tomó aire y cerró los ojos, como sumiéndose en meditación. Sabía lo que sentía… pero… debía dejar de lado toda su pantalla de frialdad y eso era un golpe muy fuerte en su orgullo.
Abrió de nuevo los ojos para encontrarse de nuevo con Yoh, mirándola con expectativa. Él era la razón de todo… por él… tenía que hacerlo por él…
"Yo también te amo Yoh. Siempre te he amado" le respondió finalmente. Yoh sonrió dulcemente
"La verdad es que, a pesar de que no lo decidí, estoy feliz de ser tu prometido" le dijo con sinceridad. Entonces, Anna le devolvió la misma dulce sonrisa, una sonrisa que hasta el momento Yoh desconocía pero que le pareció lo más hermoso que hubiese visto en su vida.
"Yo tambien" le respondió. Yoh se sonrojó ligeramente.
"¿Te puedo pedir algo?" le preguntó.
"Uhm…si…dime…"
"¿Puedo besarte?" le preguntó Yoh. Anna estaba tan sorprendida con esta pregunta que hizo algo que Yoh jamás le había visto hacer: se rió. Se rió con el corazón ligero, una risa que para Yoh fue la música más bella que hubiese escuchado antes.
"Solo si prometes ya no volver a preguntarme para hacerlo" le contestó ella con una sonrisa. Yoh no lo pensó dos veces y la jaló hacia él.
A pesar de que en los días anteriores ya lo había hecho, este lo sintió como el primer beso que jamás hubiera existido entre ellos.
Y quizá así fue en realidad.
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"Me siento tan extraño...pero a la vez, me siento ligero" se decía a si mismo Ren, mientras subía las escaleras. Acababa de darse cuenta de que él en realidad no amaba a Tamao. Pero tampoco estaba seguro de lo que sentía por Pilika. Lo único que sabía era que la apreciaba tanto que aquel sentimiento era nuevo en su corazón.
"Pilika..." pronunció en la oscuridad, al llegar al piso de arriba. Caminó entonces lentamente por el corredor, hasta que de pronto...
"¿Uh? ¿Qué es eso?" se preguntó, tras escuchar unos sonidos extraños.
"Vienen de aquella habitación..." murmuró, acercándose silenciosamente. Pero antes de que pudiera llegar hasta su destino, sucedió algo inesperado.
"¡¿Pero qué--?!" trató de exclamar, al ver que se rompía el papel arroz de la puerta de la habitación
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Tamao no recordaba haberse sentido más feliz antes. Se sentía la chica con más suerte de todo el universo. Después de todo ¿Quién era Yoh comparado con el carisma de su Horohoro? Yoh estaba bien con Anna. Horohoro era todo lo que ella podía desear.
"No puedo esperar para que amanezca y lo vuelva a ver" se dijo, mientras desenrollaba el futón sobre el piso.
"Pues no tienes que esperar tanto"
"¡Horohoro! ¡Me espantaste!" exclamó Tamao, al darse la vuelta tras escuchar su voz en la habitación sin haber notado su llegada. Horohoro rió un poco
"Ssshhh... no grites, todos están dormidos" habló en voz baja. Tamao comprendió
"Cierto...oye, pero ¿Qué haces aquí? Dijiste que tenias algo importante que hacer" respondió ella, en susurro esta vez.
"Ya resolví ese problema. O mas bien, Pilika lo hizo por mi, jejeje"
"¿Eh?"
"Oh, no tiene importancia ya"
"¿Pero que haces aquí tan tarde?"
"Yo tampoco quería esperar hasta mañana" dijo, dando dos pasos hacia ella. Tamao retrocedió y lo miró con una sonrisita traviesa.
"Aja...y exactamente...¿Qué es eso que no puede esperar hasta mañana?" le preguntó. Horohoro la tomó por la muñeca, impidiéndole retroceder más
"No se...tú dime"
"Se me ocurren muchas cosas"
"Uuuyy...no tantas como a mi"
"¡Horohoro!"
"Que no grites" le recordó, callándola con un beso. Tamao se quedó inmóvil, pero al cabo de un rato estaba devolviéndole el beso, con sus brazos alrededor del cuello de su recién nombrado novio. Ante esta ironía, comenzó a reírse, sin apartar sus labios de los del chico.
"Tamao, haces mucho ruido" le remarcó Horohoro
"No puedo evitarlo, tendrás que soportar"
"Bueno, me da igual" dijo, besándola de nuevo. Sin darse cuenta, comenzó a empujarla hacia atrás, hasta que Tamao sintió que su espalda daba con pared.
"Horo..."
"¿Ahora qué?"
"Espera...espera, detente, ¡Cuidado!" alcanzó a exclamar Tamao antes de que el peso de ambos venciera la resistencia del papel de la puerta y ambos cayeran fuera de la habitación.
"Tamao... ¿estas bien?" preguntó inmediatamente Horohoro
"Pesas mucho" resaltó la joven, ante lo cual, ambos rieron.
"¡¿Pero qué significa esto?!" la risa se les apagó a los dos al escuchar la voz de Ren Tao, quien estaba parado justo a lado de ellos. Y bueno... la situación de que ambos estaban en la misma habitación, y Horohoro estaba por el momento y literalmente encima de Tamao... pues... ya saben...
"Ren...espera..."
"¡¡Eres un maldito pervertido!!" le reprendió Ren, sacando su lanza (ya saben, la saca de su bolsillo casi y la arma...me encanta, es bien practico)
"¡¡¡WWWAAAAAA!!!" gritó Horohoro, poniéndose de pie para escapar de los ataques de Ren
"¡Espere joven Ren! ¡No es lo que usted se cree!"
"¡¡Eres un maldito aprovechado!! ¡¡Abusador!! ¡¿Cómo te atreves a abusar de la confianza y los sentimientos de Tamao de ese modo?!"
"¡Estate quieto Ren! ¡Si no le iba a hacer nada!"
"¡Mientes!"
"¡Auxilio! ¡Tamao!"
"Oh cielos..." se lamentó la joven shaman. Pero en eso, algo peor sucedió. La puerta de la habitación de Anna se deslizó de golpe al momento que Ren y Horohoro pasaban frente a ella.
"Este...hola...Anna" trató de decir Horohoro
"Anna, disculpa...no queríamos despertarte, solo..."
"¡¡Par de tontos!!" gritó Anna, tirándoles un golpe que los mandó volando, atravesando la ventana y perdiéndose en la distancia. Tamao corrió a asomarse.
"¡Señorita Anna! ¡¿Qué ha hecho?!"
"Lo que ambos se merecían por perturbar la paz de mi hogar"
"Jijiji...todo vuelve a la normalidad" comentó Yoh, recargándose en el marco de la puerta.
Y tenía toda la razón….
Todo había vuelto a la normalidad.
Con sus pequeños cambios, claro, pero esta era lo que podía llamarse una nueva normalidad.
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Un capítulo más, gente! Uno más y ya estuvo! Espero que les haya gustado hasta ahorita y espero sus reviews!!!! Chaito!!!
