El sueño.
También le rondaba por la mente la marca tan rara que había visto en el brazo de Harry, por supuesto que no se había creído que era un tatuaje muggel, luego estaba el libro de la sección prohibida que había visto en manos de Harry y Malfoy, estos dos se traían algo entre manos, por mucho que le costase, Harry tramaba algo, y por mucho que le doliese ella no estaba incluida entre los que estaban enterados, parecía que el mundo se había cambiado por completo.
Harry en vez de odiar al culpable de la muerte de Dumbledore, hablaba con él, y a sus dos mejores amigos los excluía de todo, y estaba el echo de que la chica mas rara de todos Howarts le había quitado su puesto de mejor amiga, además de que ahora le pertenecía al completo.
Hermione pensó en todo eso, y sintió una voz que la llamaba:
-Señorita Granger vamos a cerrar la biblioteca.-sin darse cuenta habían dado las nueve de la noche.
-Ah vale ahora mismo salgo recojo esto y me voy.- Hermione se dispuso a recogerlo todo, iba pensando en los Horcuxes y en que Harry todavía no le había comentado nada, cuando tropezó contra alguien.
-Será posible, mira por donde vas.-
-Persd..., o es usted.- dijo esta mirando a su profesora de Dcao.
-De todos me tenia que tropezar contigo.- dijo esta, en su cara se notaba el mutuo aprecio que se tenían, Hermione se dispuso a irse, pero alguien la paro.
-Hermione espera.-
-Profesor Lupin.- dijo esta cambiando su cara por completo, de indiferencia a contenta.
-Hola, tengo que hablar contigo, ¿como vas con la investigación?- dijo este mirándola.
-Bueno esto...- Hermione miro a la profesora y a Lupin y le dijo:
-Creo que es mejor que lo hablemos en otro momento.- dijo esta.
-Hermione ella es de confianza.- dijo este sonriendo ante la actitud de ellas, Lupin, ya le había dicho a Annie que si quería ganarse a Harry no podía tratar a la chica así, pero todavía no entendía porque a Hermione no le gustaba Annie.
-Pues yo no lo veo así.- dijo esta.
-¿Que quieres decir, que estas insinuando niña?- dijo Annie mirando a la chica.
-Que no me fió de usted.- dijo esta sin más.
-Hermione ya te he dicho que es de fiar.-
-Para mi no, no me gusta que alguien que no conozco de nada, se meta en las cosas de Harry, podría pasarle información a Voldemort para que le haga daño.- dijo esta Annie abrió mucho los ojos y saco su varita y dijo:
-Mira niña no te pienso consentir que digas que yo soy una partidaria de ese maldito.- dijo esta y azoto su varita, a Hermione no le dio tiempo de sacar su varita, y Lupin estaba tan sorprendido que no fue capaz de reaccionar hasta que sintió el golpe de alguien estampándose contra la pared.
Hermione había cerrado los ojos esperando el impacto, y cuando los abrió se quedo helada.
Harry estaba por el pasillo, buscando a Hermione, tenia la necesidad de hablar con ella, aunque solo fuera para quedar con ella para ir a Hosmeade, había llegado al pasillo de la biblioteca, y se quedo muy parado al ver a su profesora apuntar a Hermione con su varita y lanzarle un hechizo, se había puesto delante de la castaña justo a tiempo, ya que no llevaba su varita para desviar el hechizo, rogó porque no fuera un hechizo muy doloroso, el hechizo le dio de pleno en el pecho haciéndolo volar contra la pared de enfrente, dio gracias al ver que solo había sido un Expeliarmus, se froto la cabeza con una mano, debido al golpe, de esta le saldría un buen chichón.
Lupin, que había visto lo que pasaba se quedo estático al ver a Harry salir de la nada, y después volar contra la pared dándose un fuerte golpe en la cabeza.
-Harry, ¿estás bien?- dijo Hermione dejando caer todas sus cosas para acercarse al chico.
-Si, tan solo puede que se me olvide hacer algunas tareas nada mas.- sonrió a su amiga mientras seguía frotándose la nuca y después dijo:- y bueno creo que tendré un recuerdo durante unos días, por lo demás bien, ¿y tu como estas?- dijo este.
-Bien.- dijo Hermione devolviéndole la sonrisa.
-¿Potter, ¿pero que...?-
-¿Annie se puede saber en que estabas pensando? atacar así a una estudiante.- grito de pronto Lupin.
-Remus, no se que me paso, es que no soporto que digan que yo estoy de lado de ese maldito.- dijo ella.
-Pues mira lo que has conseguido con tus tonterías, ya entiendo porque Sirius y tu hacían tan buena pareja, se dejan llevar demasiado por sus impulsos sin pensar en las consecuencias.- dijo este mientras se acercaba a Harry, para mirar como se encontraba.
Harry al oír el nombre de su padrino sintió una punzada en el corazón.
-Harry, ¿como te encuentras?- dijo Lupin.
-Bien no ha sido nada, menos mal que era un hechizo de desarme.- dijo este sonriendo.
-Potter, lo siento, espero que estés bien no era mi intención.- dijo esta acercándose a ellos.
-Ya su intención era atacarla a ella, y le voy a decir una cosa, no lo vuelva a intentar, o le juro que se puede arrepentir.- dijo este la miraba con odio, se levanto con cuidado y dijo:
-Hermione venga vamonos, no quiero estar más aquí.-
Lupin observo como Hermione cogía sus cosas y se marchaba con Harry, se giro a mirar a Annie.
-Me odia.- dijo esta mirándolo.
-Te lo advertí, ella y Ron son lo mas importante para él, no es bueno que te pongas a discutir con ella, y mucho menos hechizarla.- dijo este.
-Pero es que mira lo que insinuó.- dijo esta.
-Sabes que no fue solo por eso, te dolió que te dijera que no tenías nada que ver en los asuntos de Harry, y que desconfiara de ti.- dijo este.
-Pero es que yo si tengo que ver en sus asuntos.-
-Pero eso ellos no lo saben, si dejas de ser una cobarde y le cuentas quien eres tal vez cambie en algo las cosas.- dijo este.
-Si sobre todo ahora, si ya me odia imagínate cuando sepa que soy su madrina, y que no quise saber nada de el durante dieciséis años, y no contentos con eso que también soy la madrina de su mayor enemigo en el colegio, tienes razón, es el mejor momento para decirle quien soy.- dijo sarcásticamente.
-Te lo avise.- dijo este nada más.
-Eso ya me lo has dicho, y no es lo que necesito oír.- dijo esta.
-Pues espero que tenga algún plan, porque no creo que lo que acaba de hacer le haga ganar puntos con Potter.-
-¿Draco, ¿que haces tú aquí?-
-Iba a mi sala común, vengo de mi ronda.- dijo este señalando su insignia.
-Vaya, y lo has visto todo.-
-Si, yo creía que lo que quería era que Potter no la odiase, pues siga así va por el buen camino.- dijo este y se echo a reír, pasando por delante de los dos profesores, Lupin miro a Annie esta tenia una expresión de enfado.
-Ese chico me saca de mis casillas.- dijo esta.
-Bueno esta vez tiene razón.- dijo Lupin y después se arrepintió de haberlo dicho, Annie lo miraba con una expresión que según había aprendido cuando estudiaban juntos denotaba peligro, así que dijo:
-Bueno creo que mejor me voy, ¿si, venga ya nos vemos mañana, espero que estés mas calmada.- murmuro esto último andando hacia las escaleras, pero apresuro el paso al oír la voz de ella decir:
-No te vayas tan rápido Lobito, y que sepas que te he oído.- lo ultimo lo dijo gritando para que lo oyera ya que Lupin había acelerado mas el paso.
Harry y Hermione entraron en la sala común, este se sentó en un sillón todavía frotándose la nuca.
-¿Y que hacías allí?-le pregunto ella.
-Fui a buscarte para saber a que hora quedamos para ir a Hosmeade con los demás.- dijo este.
-Bueno entonces sobre las once en la puerta del castillo.- dijo esta.
-Bueno mañana se lo diré a Luna.- dijo este y después le pregunto:- ¿A que vino lo del pasillo?-
-Bueno, es que no me cae muy bien.- dijo esta.
-¿Y eso?-
-No me fío de ella, tengo miedo a que haga daño a alguien que me importa.- dijo esta.
-Bueno a mi tampoco me cae bien.- dijo este que después de ver a su profesora atacando a Hermione, la había situado en un escalón muy difícil de bajar, y si a eso le sumamos que ella defendía ciegamente a Snape, no tenia muchos puntos a su favor.
-Te diste cuenta, ella conocía a Sirius.- dijo este mirando a la chimenea.
-Me lo suponía.- dijo Hermione más para si que para él.
-¿Si, y ¿por que?- pregunto este mirando a la chica a los ojos, esta al ver esas dos esmeraldas, se sonrojo.
-"¿Pero que me esta pasando, ¿porque me sonrojo, solo me ha mirado, y además a mi me gusta Ron."
-"Eso lo dices tu"- escucho una voz que era idéntica a la de Harry, con su típico tono de meterse en líos, la que siempre intentaba ignorar, por que era todo lo contrario a su conciencia, era la voz que le decía siempre, adelante tienes que ir, aun sabiendo que se podían meter en un montón de problemas, pero que ella seguía ciegamente, y que sabia que seguiría hasta el final, por muchos problemas que le pudiese crear el hacerlo.
-"Es la verdad".-
-"Te creo."- le dijo la voz con un tono sarcástico.
-Es la verdad.- dijo ahora Hermione en voz alta.
-¿El que?- pregunto Harry mirándola, Hermione se volvió a sonrojar, y bajo su mirada y esa voz le volvió a decir:
-"Si se nota que te gusta Ron"-
-"Pues si además es mi novio".- pensó esta.
-"Como quieras si yo te creo de verdad".- dijo la voz poco convencida.
-No nada, ¿de que hablábamos?- dijo esta.
-De lo que a dicho Lupin, que ella conocía a Sirius.-
-"Es normal siendo tu madrina, no me esperaba otra cosa"- pensó la chica, desde que había descubierto quien era ella, le había caído mal, no quería que por su culpa Harry sufriera mas, ella no lo había buscado y lo había abandonado a su suerte, sabia que ella no era quien para enfadarse, pero solo pensar que ella era una de las culpables de que Harry hubiera pasado diez años con sus tíos que eran odiosos con él, le hacia enfadarse.
Harry no espero respuesta de la chica ya que esta parecía perdida en sus pensamientos, así que se despidió de ella.
-Buenas noches Hermione, creo que me voy a acostar este dolor no es que vaya menguando.- dijo este y se levanto del sillón, la verdad es que le dolía mas que antes, él lo achaco al golpe, y no se había dado cuenta de que su cicatriz era la culpable de ese dolor.
Harry se acerco a la chica para darle un beso en la mejilla, Hermione al ver que se acercaba se aparto de él, Harry la miro y se separo y le dijo:
-Buenas noches.- y se fue, Hermione se había apartado inconcientemente, y al darse cuenta de lo que había echo se levanto y se fue hacia Harry.
-Perdona es que no me di cuenta, Buenas noches.- y se dispuso a darle el beso en la mejilla pero ahora fue Harry el que se aparto y le dijo:
-Es mejor así.- y subió a su cuarto, Hermione subió también al suyo, al cerrar la puerta se dejo caer al suelo apoyada en ella, no sabia en que momento había comenzado a llorar, pero sentía sus lagrimas caer, por sus mejillas.
Harry se puso el pijama y se metió en la cama, estaba mareado, se sentía mal, y lo que acababa de pasar con Hermione no le ayudaba pero savia que era lo mejor, si ella lo abrazaba como siempre o lo besaba en la mejilla, el no estaba seguro de controlarse y lo que menos quería era hacerle daño a Hermione, Ron, Luna e incluso a él mismo.
Ron estaba haciendo su ronda, y se dirigía a su sala común cuando vio a Luna en el mismo pasillo, abrió la puerta de la clase que tenia más cerca y al ver que no había nadie, salio, cogió a la chica de la mano y la metió allí.
-¿Se puede saber que haces?- dijo esta enfadada.
-¿Cómo es que estas con Harry?- dijo este enfadado también.
-¿Qué querías, ¿qué te esperase eternamente?-
-¿Quien te crees que eres para hacerme esto?-
-¿Yo, ¿y tu que, ¿quien eres tu para tenerme como reemplazo de nadie, me he dado cuenta de que hay gente que no se avergüenza de estar conmigo digan los demás lo que digan.- dijo Luna desafiándole.
-¿Acaso crees que le gustas, él solo quiere pasar el rato, estoy seguro de que no te quiere al igual que tú a él, tampoco lo quieres porque me quieres a mi, Luna no puedes negarlo.- dijo este acercándose a ella, intento besarla pero ella le dio una bofetada y le dijo:
-Que te quede claro, yo no soy una cualquiera, y te guste o no Harry me gusta, además, él no esta jugando conmigo, los dos sabemos lo que hacemos, y no pienso dejar que sigas jugando conmigo, no quiero que te me acerques, cuando estés dispuesto, a dejar a Hermione, y a decir que me quieres entonces me buscas mientras tanto olvídate de mi, ya me canse de estas tonterías.- Luna se dirigió a la puerta y la abrió.
-Si sales ahora por esa puerta te juro que nunca mas te buscare.- dijo Ron enfadado.
-Entonces no me quieres tanto como decías, estoy empezando a pensar que el que estaba jugando conmigo y el que quería pasar el rato eres tú, y ahora he encontrado a alguien que me puede ayudar.- dijo esta.
-Si, y que pueden asesinarte si sigues con él, recuerda que todo el que esta cerca de él muere.- dijo este.
-Pues es tu amigo, no deberías de hablar así de él.-
-Ya me canse de ser su amigo, siempre igual yo soy el amigo de Potter, eso se acabo, además por su culpa mi familia a estado en peligro un montón de veces.- dijo este, Ron no se daba cuenta de lo que estaba diciendo, ni de el alcance que podían llegar a tener sus palabras.
-Piensa bien lo que estas diciendo.- dijo nada más Luna, y después salio y se fue.
Draco estaba escondido en el aula de al lado, pero no era el único, alguien más lo había escuchado todo:
-No me lo puedo creer.-
-Creo que es mejor que no digamos nada.-
-Pero mi hermano se ha vuelto loco, ¿que narices estaba diciendo?-
-Es mejor que no te metas en eso.- dijo este mirando a la menor de los Weasley.
-Malfoy, por si no te has dado cuenta, Hermione es mi mejor amiga, y por lo que he podido escuchar mi hermano a estado jugando con Luna mientras estaba con ella, y además eso que ha dicho de Harry.- dijo esta.
-Mira Weasley, era mas que obvio que algún día iba a pasar esto, tu hermano aunque haga ver que no le importa no es así, no le gusta ser la sombra de Potter, y siempre como muy bien a dicho lo han conocido por ser el amigo del famoso Potter, además esta el echo de que él es mejor en Quidich, que se libra de un montón de jaleos, que entro en el torneo de los tres magos, sin tener la edad, que luego lo nombraron capitán de Quidich, puesto que según tengo entendido quería él, además de que ahora esta con la chica que por lo visto le gusta a tu hermano.- dijo este finalizando.
-Pero él esta con Hermione, es ella a quien quiere, además si no fuera por Harry, ni mi padre, ni yo, ni él, estaríamos vivos.- dijo esta mirando al rubio.
-Eso tendré que agradecérselo algún día.- dijo Draco, mirando a la menor de los Weasley, esta se sonrojo un poco y él se acerco a ella y le dijo:
-Se que todavía no me merezco tu confianza, que he hecho cosas de las que me arrepiento, y no sabes cuanto, se que nunca te he tratado bien, y que ahora es difícil de que me creas, pero dime solo una cosa que tenga que hacer para demostrarte que te digo la verdad, y te juro que con los ojos cerrados lo haré.- dijo este mientras le cogía la barbilla, Ginny lo miro sorprendida, y le dijo:
-Ya lo hiciste.- dijo esta.
-¿Que?- pregunto Malfoy.
-El otro día, cuando salvaste a Ron.- dijo esta.
-¿Me viste?- dijo este sorprendido.
-Si, y he de darte las gracias por ayudarlo, Harry no hubiese podido solo.- dijo esta.
-Creo que habría encontrado la forma, solo que no soportaría verte llorar.- dijo este acariciándole la mejilla.
-Por favor no juegues conmigo.- pidió la chica mirándolo a los ojos.
-Te juro que no lo haría nunca, pero ya te lo he dicho, voy a hacer todo lo posible porque acabes confiando en mi, porque me ames como yo a ti, voy a hacer lo imposible porque no te pase nada.- dijo este.
-Pero ¿como es que dices que estas enamorado de mi si yo lo único que he echo a sido tratarte mal?- dijo la chica.
-No lo se, poco a poco en mi mente se fueron grabando tus ojos, tu mirada inocente, esa sonrisa que solo le dedicabas a Potter, no sabes cuantas veces lo maldeci, por saber que él era el dueño de tu corazón.
Te debo mucho pequeña Weasley, no sabes cuanto, me sacaste de un pozo sin fondo, me ayudaste a salir adelante cuando no tenia esperanzas y solo quería desaparecer, cuando estaba encerrado en esa habitación oscura y solitaria, solo tenia que cerrar los ojos recordarte y al ver tu sonrisa me daba ánimos para seguir y no rendirme y aguantar todo lo que me echaban encima.- dijo este recordando el verano que había pasado.
-Malfoy yo...- no sabia que decir, estaba confundida no sabia que el chico podía ser de esa manera, y menos se esperaba que ella sintiera ni la mínima parte de lo que estaba sintiendo por ese chico que siempre la había tratado tan mal, y que ahora solo le pedía que confiara en él.
-Shi, no digas nada, no necesito que me digas nada, solo quiero escuchar que me darás la oportunidad de demostrarte que no te miento, solo te pido que no me prohíbas sentir esto que siento por ti, que no lo mates diciendo que no me amas, déjame soñar que algún día podré tenerte entre mis brazos, pero porque tu lo desees, te voy a demostrar que puedo ser merecedor de estar a tu lado, que merezco ser esa persona por la que no puedes dormir o con la que quieres estar por siempre.- dijo este y le deposito un beso en la frente y le dijo:
-Buenas noches pequeña Weasley, mañana será un día inolvidable te lo prometo.- dijo este y salio del aula dejando a la chica con el corazón acelerado, y deseando que ese beso se lo hubiera dado en los labios.
Ginny se fue a su sala común, no sabia como había llegado allí, solo pensaba en Malfoy, y por eso no se dio cuenta de que Harry la estaba esperando con el mapa del merodeador en sus manos.
-Ginny.- dijo este, esta dio un pequeño salto al escuchar su voz, se giro y le dijo:
-Harry, ¿que haces aquí solo?-
-Te estaba esperando, quiero hablar contigo un momento si no te importa.- dijo este señalando a un sillón.
-Si claro, como no.- dijo esta y se sentó en el sillón que él le había señalado.
Harry puso el mapa en la mesa de enfrente y le dijo:
-Te he visto con Malfoy.- dijo este.
-Bueno, eso no debería de importarte tú estas con Luna.- dijo esta a la defensiva.
-Ginny no son celos, solo quería decirte que tengas cuidado.- dijo este.
-¿Entonces no te opones?- pregunto la chica extrañada ya que esperaba que este se dedicara a gritarle.
-Me importa en el sentido de que estés bien, no en otro.- dijo este.
-Pero es Malfoy, no te importa si yo...-
-Ginny, para serte sincero no es que sea santo de mi devoción, pero a demostrado ya mas de una vez que no esta con Voldemort, y que a su manera es bueno, se que puede sonar raro después de todo era yo el que el año pasado no dejaba de desconfiar de él, con motivos, pero bueno, después de lo que paso me di cuenta de muchas cosas.- dijo este.
-Harry, necesito que me digas que paso con Malfoy, estoy echa un lío no lo entiendo, me acaba de decir que me ama, y que daría todo por mi, pero siempre me ha tratado mal, ayudo a los mortinfagos a entrar y ayudo a matar a Dumbledore.- dijo esta.
-Eso no es así Ginny, el no lo hizo porque quisiera, sino porque lo obligaron, Voldemort lo amenazo con matar a su padre y a su madre si no hacia lo que le pedían, yo lo vi, bajar su varita ante Dumbledore, no lo hubiera matado, vi que él no quería haber echo nada de lo que hizo, Malfoy estaba dispuesto a ayudar a Dumbledore, pero cuando lo iba a hacer llegaron los mortinfagos, y después Snape, Malfoy no lo hizo ni aun cuando se lo estaba ordenando, no fue capaz desobedeció sus ordenes y no me cabe duda de que lo habrán castigado por ello, también esta el echo de que ayudo a Ron en el bosque prohibido.- dijo este.
-¿Lo viste?- dijo esta mirando a Harry.
-Si, por eso fui a por Hermione, al ver que Malfoy defendía a tu hermano, ¿por cierto sabes que le pasa conmigo, esta muy raro, creo saber que le pasa pero si es eso no tiene ningún derecho.- dijo este.
Ginny no sabia de que le estaba hablando pero no podía decirle lo que había escuchado en el aula de al lado, así que le dijo:
-No lo se.-
-Bueno, ¿vas a ir mañana a Hosmeade?-
-Si.- dijo esta y se sonrojo un poco pero Harry no se dio cuenta.
-Bueno entonces quedamos a las once en la puerta del castillo, ya se lo dije a Neville, Ron, Hermione, Luna, y Natacha.- dijo este.
-Bueno el caso es que yo he quedado.- dijo esta agachando mas la cabeza.
Harry la miro y al ver que sus orejas estaban rojas dijo:
-Ya entiendo, mejor dime por donde estaréis para impedir que Ron os vea o sino la tendremos.- dijo este.
-Bueno eso no lo se, mañana le digo a Malfoy y después te lo digo a ti.-
-Vale, bueno me voy a acostar, que mi cabeza me esta matando.- dijo este.
-Vale, buenas noches.- se despidió la chica le dio un beso en la mejilla y le dijo:- y gracias.-
-De nada pero dile al hurón que estaré vigilándole, que no dejare que te haga daño.- dijo este y le sonrió.
-Vale yo se lo diré.-
Ginny subió las escaleras hacia su habitación y al pasar por la de Hermione escucho sollozos, estuvo tentada a entrar, pero como no estaba segura de si era Hermione o no pues no entro.
Ya estaban todos dormidos cuando un sueño extraño invadió a mas de uno.
Hermione estaba soñando con algo muy extraño.
Estaba en un bosque no sabia cual, estaba sola en ese bosque se puso a buscar a alguien, comenzó a caminar, no conocía nada, llego a un claro y se encontró con que había una batalla, había gente luchando, se fijo en un punto, y vio a alguien no sabia quien era solo que lo conocía, estaba acompañado por alguien mas, estaban formulando un hechizo, ella lo agarro del brazo derecho, se podía ver a ella misma llorando, pidiéndole por favor que no siguiera con eso, que podía morir en el intento.
Esa persona la apartaba pidiéndole que se marchara y diciéndole que era la única manera de hacer las cosas, sintió que la expulsaban de su lado.
Vio como las dos personas cogían sus varitas, y susurraban unas palabras, sus cuerpos se envolvían en un remolino de fuego, como un muro de tierra se cernía sobre ellos, como el agua se unía al fuego y por ultimo una inmensa ráfaga de aire le hizo cerrar los ojos, al abrirlos, vio como las dos personas simultáneamente se frotaban el brazo derecho y decían unas palabras mas, oyó un grito ensordecedor, que la hizo taparse los oídos, y vio como las dos personas desaparecían del circulo, ella muy despacio iba cayendo, mientras llamaba a esa persona, sentía que sus fuerzas se iban, en el suelo había tres marcas, donde antes habían estado esas personas, sintió que alguien caía a su lado, vio que era una chica al intentar distinguirla vio una melena pelirroja, estaba en la misma situación que ella, lloraba desesperadamente y llamaba a gritos a la otra persona que había desaparecido.
No podía escuchar a quien estaba llamando solo gritaba su nombre con todas sus fuerzas, no quería resignarse a ver que no estaba, vio como alguien la agarraba del pelo y la apuntaban con una varita, ella cerro los ojos abandonándose a los deseos de esa persona que la apuntaba.
De repente escucho voces, y una voz que le decía:
-Su sacrificio ha sido en vano, yo he ganado Rowena.- dijo la voz.
Ella siguió llorando, notando como todo se perdía, y oyó su voz gritar un nombre pero como había pasado antes no escucho cual era.
En la habitación de al lado, una chica pelirroja pasaba por lo mismo, estaba llorando, y en su sueño no podía oír nada hasta que una voz le dijo:
-Todo acabo, el no volverá ya acabe con los dos, ahora ya no te podrá salvar Helga.-
Ella gritaba un nombre pero al igual que Hermione no podía escucharlo, solo sabia que una chica de pelo ondulado y oscuro estaba a su lado pasando lo mismo que ella.
Hermione y Ginny se despertaron con lagrimas en los ojos y muy alteradas, no sabían porque pero sentían que ese sueño había sido real.
Harry en su cama estaba soñando, con una casa enorme, que no conocía, pero sin embargo al adentrarse en la casa esta estaba completamente oscura, encendió una luz con su varita y la casa se ilumino, era una casa que ya había visto antes, no sabia donde, pero le resultaba familiar el interior, se paseo por ella, y entro en una habitación en la que se encontraba una vitrina, y en esta había una taza, que conocía de algo, se acerco mas y descubrió porque la conocía, estaba muy sucia, pero era inconfundible, esa era la copa de Hufflepuff, la que Tom Riddel había conseguido de una mujer descendiente de la misma Hufflepuff, y la copa que era un horcux.
Ahora solo tenia que averiguar cual era la casa exactamente.
Y en cuanto pensó eso, fue trasportado afuera de la casa, y enfrente de él, se encontraba un cartel con la dirección de la casa.
De repente el sueño cambio radicalmente, y se encontraba otra vez en ese pasillo tan oscuro, Harry encendió la varita sabia que una vez que lo hiciera no podría acercarse a las sombras, pero necesitaba ver algo.
Guiado por su instinto siguió hacia delante, y después se fue por otro pasillo, y instintivamente se paro enfrente de una puerta, giro el pomo, y se encontró en una enorme sala que tenía un enorme León en la pared de enfrente, siguió fijándose y vio que en las otras tres había, un Hurón, una Serpiente y un Águila.
Harry se adentro en la sala, y se fijo en esta, miro al techo para ver que había, y vio que en este había la imagen de un Fénix, esplendido, y majestuoso.
Harry sintió que su cicatriz le ardía y se despertó completamente, al incorporarse en la cama se encontró con que algo se movía en esta, Harry cogió sus gafas y la varita y dijo:
-Lumus.- y ante el se encontraba la misma serpiente del día del torneo.
Harry entorno los ojos y la miro.
-Buenas noches Príncipe.-
-Deja de decir eso, vete de aquí.-
-No puedo hacer eso me han mandado que lo cuide.-
-¿Quien?- le pregunto esté sabia que estaba hablando en parsel, por lo tanto hablaba bajito para que sus compañeros no se despertaran.
-No puedo decírselo.-
-Ya te dije que no te quiero ver, no me interesan nada las serpientes.- dijo este entre dientes.
-Bueno, pero a mí me han mandado que cuide del portador del poder de la oscuridad.-
-Pero, ¿que dices, yo no tengo ese poder, quiero que te bayas.- exigió este.
-No puedo.-
-Evanesco.- dijo este apuntándola con su varita.
-Eres un chico poco sociable.- dijo esta sacándole la lengua.
-Déjame o te juro que no saldrás bien parada de esta.- dijo este, la serpiente le siseo y desapareció de su vista.
Harry se recostó una vez mas en la cama, solo que en esta ocasión ya no podía dormir, cerro los ojos poniendo su mano encima de sus ojos, y se dedico a pensar en todo un poco, su mente viajo hasta el recuerdo del sabor de los labios de Hermione, Harry sonrió, y después miro hacia la cama de Ron, este había vuelto muy enfadado tanto que ni se digno a hablarle, no sabia que podía haberle pasado.
Harry al final consiguió dormirse, estaba durmiendo cuando sintió que alguien decía su nombre en una especie de susurro.
-Harry, Harry.-
La voz era cada vez mas baja, ese susurro era muy bajito, pero inquietante, Harry al escucharlo, sintió el miedo de esa voz, abrió los ojos y se incorporo en la cama, busco sus gafas y se las puso, y comenzó a mirar a ver si veía a alguien, pero no había nadie, Harry se dejo caer en la cama estaba cansado, y no sabia porque, no conseguía recordar lo que había soñado al dormirse la ultima vez, solo sabia que alguien estaba llamándolo.
