Secuestros.

Harry y Draco no se percataran de la presencia de las chicas hasta que Hermione le tapo los ojos a Harry y Ginny se acerco a Draco y le dio un beso en la mejilla.

Harry al sentir que le tapaban los ojos llevo sus manos a esas que lo cubrían, y sintió un beso en la mejilla y le llego el aroma del perfume de la chica y dijo:

-Hola Hermi.- Esta le quito las manos y le dijo:

-No sabes las ganas que tenía de que volvieras de una vez.- dijo esta sonriendo.

Ginny y Draco estaban ablando los dos cogidos de la mano.

Estaban esperando a Ron, para ir al gran comedor, Ginny y Draco ya se habían ido, y Harry y Hermione estaban hablando de lo que podría estar tramando, pero no se les ocurría nada, y Hermione le pregunto sobre los horcuxes, este le contó que ya tenía dos, y le hizo el recuento como repasando él mismo lo que había pasado con cada uno:

-Dos están destruidos, dos en mi poder, uno que no se sabe si existe o no, y los otros dos uno lo tiene Voldemort en su poder y el otro espero que quien quiera que sea ese tal R.A.B. lo destruyera por que sino tendré que encontrarlo por cielo y tierra.- dijo este.

-Seguro que si que lo destruyo, esperemos que así fuera, he estado pensando en quien puede ser la persona que te manda las cartas anónimas, ¿y si fuera él, dice que sabe sobre ellos, y que conocía a Dumbledore, tal vez se trate de la misma persona.- dijo esta.

-Podría ser, pero si has leído las cartas sabrás, que esa persona dice que me conoce que todavía no puede mostrarse ante mí por que lo podrían pillar y yo no conozco a nadie con esas iniciales.- dijo este.

-Bueno ya aparecerá, y sino recemos por que lo destruyese a tiempo.-

-Además Hermione si recuerdas el papel que encontramos esa persona conocía a Voldemort, y lo odiaba, tal vez puede ser uno de sus ex seguidores o alguien que como yo quiere destruirlo por algo que le haya hecho.- dijo este pensando.

-Esa podría ser otra posibilidad quien sabe.-

-Harry, has regresado.- dijo una voz soñadora detrás de ellos, Harry se levanto y sonrió a la recién llegada, Luna le devolvió la sonrisa y después lo abrazo y le dijo:

-¿Qué tal todo?-

-Bien ya te contare.-

-Por cierto Sirius y Remus han estado a diario aquí y me obligaron a contarles todo lo que sabía, y creo que a Hermione también.- dijo esta y Hermione recibió una mirada de Harry y esta dijo:

-Bueno iba a decírtelo un poco más adelante.-

-¿Y cómo cuanto saben?- dijo este.

-Pues podría decirse que todo lo que ella y yo sabemos, además de todo lo que Annie Hester y los demás les hayan contado.- dijo Hermione.

-Vamos que lo saben todo.- dijo este resignándose a saber que tendría que lidiar también con ellos dos.

Ron bajo y al ver a Harry se quedo muy parado él creía que ya no volvería y no sabía que sentía exactamente hacía su amigo, en cierta forma lo odiaba por saber que Hermione lo amaba a él, pero por otro lado era su mejor amigo, y estaba contento de que regresara, decidió desechar la parte que le decía que Harry no era mas que un miserable que conseguía todo lo que él quería, y además Harry no estaba con Hermione, así que después de todo él no tenía a Hermione, y estaba seguro de que si Harry se enteraba de que él la seguía queriendo nunca se atrevería a empezar una relación con Hermione, aunque esta le gritara que lo amaba él sabía que Harry no lo traicionaría confiaba mucho en lo que conocía a Harry.

Se acerco a este con una gran sonrisa y dándole una palmada en el hombro le dijo:

-Ya te tardabas en regresar hermano.-

-Lo se pero ya estoy aquí.- dijo este sonriendo sinceramente al ver que Ron seguía siendo como era antes.

-¿Y que tal todo, es decir con los…?- miro a Luna y dijo:- tú ya sabes.-

-Los horcuxes ya solo me queda saber de tres, dos están en mi poder y dos destruidos.- dijo este Ron miro a Harry sorprendido y después a Luna cuando esta dijo:

-Eso es genial ¿sabes ya como destruir los dos que posees?-

-La verdad es que no, pero tranquila que encontrare la forma.-

-¿Ella lo sabía?- dijo Ron incrédulo.

-Si se lo conté hace tiempo, ¿bajamos a desayunar?- dijo este y Ron como siempre que mencionaban alguna palabra que tuviera que ver con comida se le ilumino la cara y sonrió abiertamente.

-Si vamos.-

El día de Harry y Draco estuvo repleto de preguntas pero sobre todo de reclamaciones.

Eran ya las once de la noche y Harry y Hermione al igual que Ron y Luna estaban de guardia por el castillo, Hermione cogió la mano de Harry y lo metió en una de las clases y no se dio cuenta de que la puerta estaba entreabierta y le dijo:

-Bueno estoy esperando que me digas lo que me dijiste que me dirías cuando volvieras.- dijo esta.

-No creo que sea el momento, además Hermione yo creo que deberíamos de esperar a que Ron se olvide de ti.- dijo este bajando la mirada.

-Ron ya no me quiere y tú lo sabes al igual que él, él a quien quiere es a Luna.- dijo esta.

Harry no dijo nada y se dispuso a salir de la clase pero Hermione lo retuvo, e hizo que se girada y lo beso.

Harry de la sorpresa choco contra una mesa, y no fue capaz de romper el contacto con Hermione, y al sentir como ella lo besaba se dejo llevar por lo que sentía olvidándose del resto del mundo, cogió a Hermione de la cintura la levanto y la subió en la mesa que se encontraba detrás de él, mientras se besaban.

Sintieron que les faltaba el aire y se separaron un poco, y en los ojos de ambos se veía deseo del uno hacía el otro, y sin poder contenerse comenzaron a besarse de nuevo pero esta vez, comenzaron con el juego que les llevaría a un lugar muy difícil del que no sabrían si podrían salir bien parados.

Harry y Hermione se abandonaron al deseo sin pensar en nada ni en las consecuencias, y estaban tan absortos el uno en el otro que no se dieron cuenta de que unos ojos azules los estaban observando con odio, cuando vio donde llegaban decidió cerrar la puerta e irse de allí.

Al llegar a su sala común encontró a la persona que estaba buscando se acerco y le dijo:

-Dime que es lo que tengo que hacer y cuando.-

-¿Estas seguro de esto?-

-Completamente.- dijo este y ella sin saber por que él había decidido ayudarle o no le contó en lo que consistiría lo que tendría que hacer en una semana.

Al día siguiente, Harry no era capaz de mirar a Ron a los ojos, tenía que contarle lo que había pasado aquella noche con Hermione, y decirle que él también la amaba, pero Ron no le daba ocasión de que hablaran siempre lo estaba evitando.

Hermione se sentía un poco mal pero también feliz.

Paso una semana, y Ron trataba a Harry y Hermione como sino supiera nada, de echo estaba siempre con Hermione, como antes discutían por cualquier tontería y luego Harry los tenía que callar, a Harry le pareció una buena señal por que tal vez Ron ya estaba olvidando a Hermione y él podría decirle lo que había pasado, aunque desde ese día él y Hermione no se hablaban no por culpa de ella sino de él que la evitaba, necesitaba arreglar primero con Ron y después con ella.

Y así llego el miércoles de esa semana, en la biblioteca había reunido un grupito muy curioso, Crabbe, Goyle, Pansy, Natacha y Ron.

Ron fue el primero en salir de la biblioteca y se dirigió a donde estaba seguro que estarían Hermione y Harry,

-Hey chicos os estaba buscando.- dijo este sonriendo.

-Hola Ron.- dijo Harry.

-No grites tengo un dolor de cabeza espantoso.- dijo Hermione.

-¿Por qué no vas a la enfermería?- pregunto este y sonrió para sus adentros al haber encontrado la excusa perfecta.

-Si creo que tienes razón voy a ir.- dijo esta levantándose Harry se iba a levantar para acompañarla cuando Ron dijo:

-Tu no puedes, venía a decirte que Dumbledore me dijo que fueras al despacho de Mcgonagall tiene algo que decirte, la verdad es que me lo dijo esta mañana pero se me olvido comentártelo así que será mejor que vayas rápido o me meterás en un lío, tranquilo yo la acompaño.- dijo este y le sonrió, Harry hizo lo que Ron le decía, y tras echarles una mirada se dirigió al despacho la verdad era que Dumbledore se lo había dicho, pero había decidido decírselo en el momento preciso.

Ron y Hermione iban hacía la enfermería y este dijo:

-¿Oye Hermione te puedo enseñar un sitio?-

-Si claro.- dijo esta.

-Ven es por aquí.- dijo este cogiéndola de la mano y tirando de ella para que corrieran, Hermione lo siguió sin hacer preguntas, y cuando llegaron a una pared este hizo un hechizo y la pared se abrió y dijo:

-Mira entra es precioso lo descubrí ayer.-

Hermione pasó y Ron entró detrás de ella y le dijo:

-Bueno, ahora me vas a pagar el haberme tomado el pelo.- dijo este y antes de que Hermione pudiera hacer algo, se encontró atada y amordazada, sin su varita y ante ella estaban Ron, Natacha y Pansy sonriendo.

Esta miro a Ron ya que no entendía y este sonrió más y dijo con una voz llena de odio y rencor:

-Te dije que no dejaría que fueras de Potter, y aun así te acostaste con él.- y le dio un tortazo.

Hermione quedo inconciente tras recibir un hechizo, y entre los tres la sacaron de Howarts.

Eran ya cerca de las doce de la noche cuando Harry volvió a su sala común estaba seguro de que encontraría a Ron, y así podría explicarle lo que paso entre Hermione y él.

Vio que ni Hermione, ni Ron estaban abajo así que decidió que subiría a hablar con Ron en su cuarto pensó que sería mas seguro.

Al llegar llamo a la puerta, y Neville salio y dijo:

-¿Esta Ron?-

-No, no ha llegado.- dijo este, Harry lo miro y le dijo:

-¿Cuándo lo viste por última vez?-

-Esta tarde estaba con Hermione, me pareció que iban a la enfermería.-

-Vale gracias Neville.- Harry se dirigió otra vez a la sala y espero a que alguna de las chicas volviera, pensó que tal vez le tocara guardia con Luna.

Estaba sentado esperando cuando Natacha y Ginny bajaron por las escaleras.

-Oye Ginny ¿me puedes hacer un favor?-

-Si dime.- dijo esta sonriéndole.

-Dile a Hermione que baje, me gustaría saber como se encuentra ahora.- dijo este.

Ginny subió las escaleras y al cabo de un minuto bajo, y dijo:

-Ella no esta en su cuarto Harry.-

-Ron tampoco esta, esto es muy raro ¿y Luna?-

-Esta de guardia.-

-Vale entonces esperare a que vuelvan tengo algo que hablar con Ron.-

Harry se sentó en el sillón y al cabo de un rato se quedo dormido, no sabía cuanto tiempo había pasado cuando sintió la voz de alguien conocido llamarle.

-Harry, despierta Harry.- Este abrió los ojos y se encontró con los ojos azules y grandes de Luna y le dijo:

-¿Dónde esta Ron?-

-¿Ron, él no apareció para la guardia, ya vera cuando lo vea, ¿Harry que pasa?-

Este al escuchar esto abrió mucho los ojos era imposible, no podía ser, se levanto, y salió de allí, Luna lo siguió al ver que no encontraba respuesta, Harry echo a correr por los pasillos sentía terror en su interior no podía ser, si les había pasado algo no se lo perdonaría nunca.

Llego a su destino llamo a la puerta de la enfermería desesperado, esta se abrió después de un rato y el rostro de la señora Pomfrey claramente muy enfadado salió y le dijo.

-¿Pero que se supone que esta haciendo Potter?-

-¿Están aquí Ron y Hermione?-

-No, ellos no están aquí.- dijo esta todavía molesta.

-¿Y no han pasado en todo el día?-

-No Potter, ni la señorita Granger ni el señor Weasley han pasado por aquí.-

La cara de Harry debía de reflejar claramente como se sentía por que tanto la señora Pomfrey como Luna cambiaron su rostro y dijeron:

-¿Te encuentras bien?-

Harry no contesto, comenzó a negar con la cabeza y hecho a correr hacía el despacho de Mcgonagall, al llegar dijo la contraseña y estaba por entrar cuando sus temores se vieron confirmados:

-Esto es imposible, no se como vamos a explicárselo a Molly se va a derrumbar por completo.- escucho la voz de Lupin.

-¿Y a los padres de Hermione?- dijo Sirius.

-¿Pero como entraron en Howarts, ¿Cómo se los llevaron sin ser vistos?-

-No lo se Annie pero ahora lo mas importante es encontrarlos, no se como lo vamos a hacer, pero tenemos que encontrarlos cuantos antes.-

-¿Y que pasa con Harry se lo vais a contar?-

-No va a tardar en enterarse, lo malo es su reacción.- dijo Mcgonagall.

-Es que nunca va a dejar de hacerle daño, maldito hijo de….- dijo Sirius agarrando una silla y clavándole las uñas.

-Tenemos que hacer algo.-

-Si encontrarlos cuanto antes, e impedir que Harry intente hacer algo por su cuenta.- dijo Lupin.

Harry estaba tan impactado que no escuchaba nada de lo que decían solo le preocupaba el saber ¿cómo, ¿dónde? y ¿qué tal? estaban sus dos mejores amigos.

Harry estaba andando por los pasillos desecho por dentro, estaba muy preocupado por Ron y Hermione, la tarea de decírselo aunque él le dijo que ya lo sabía había sido de Sirius, Harry no era capaz a procesar nada, estaba en un estado en el que no quería aceptar la idea de que ellos estuvieran en peligro, no escuchaba lo que le decían nada de nada, actuaba como si nada fuera con él hasta que unos dos días después de lo sucedido Draco decidió que ya era hora de que reaccionara y en medio del vestíbulo le dijo:

-Potter eres patético, no entiendo como puedes quedarte tan tranquilo, ellos están en peligro y a ti no te importa.-

-No vuelvas a decir eso, Malfoy.-

-Es la verdad, no haces nada por intentar averiguar donde están, te quedas hay como si no fuera contigo la cosa, y es por tu culpa que ellos están en peligro deberías de tener un poco mas de preocupación por ellos.-

Harry lo miro y sintió ganas de matar a Draco por decir que a él no le importaba lo que les pasara a ellos, y estaba apunto de contestarle con un puñetazo cuando una lechuza negra con los ojos rojos entro por la puerta, se acerco hasta donde estaban ellos dos discutiendo y dejo caer un sobre negro a los pies de Harry.

Harry y Draco lo miraron y Harry lo cogió y lo abrió y comenzó a leerlo.

-"¿Ves quien acaba ganando siempre, Potter, ahora tengo en mi poder dos cosas que tu quieres, para esto sirve ese sentimiento del amor, bueno espero que lo estés pasando bien."-

Harry levanto la vista del papel, y en su campo de visión entro la figura de una chica de su edad de pelo negro y sus ojos del mismo color, Harry dejo caer la carta y se dirigió hasta ella, la cogió de la mano y la obligo a girarse y le dijo:

-¿Dime donde están?-

-Baya Potter que modales.-

-No estoy para tus juegos Pansy dime donde están o te juro que me las pagaras.- dijo este en su voz no se veía el más mínimo rastro de que lo que decía no era cierto pero Pansy dijo:

-Eres patético, no ves que no vas a poder hacer nada.-

-Pruébame, Pansy la paciencia no es una de mis virtudes dímelo.- y le apretó mas el brazo, Pansy lo miro, y vio que hablaba en serio y le dijo:

-No te lo voy a decir Potter.-

-No, esa no es la respuesta que quiero escuchar Pansy.- dijo este y Pansy sintió como mil cuchillos se le clavaban en el cuerpo, Harry solo lo mantuvo unos segundos y le dijo:

-O me lo dices o te juro que eso que sentiste no será nada.-

-En la casa de Tom Riddell padre.- dijo esta Harry le soltó el brazo y después miro a Draco y le dijo:

-¿Vienes conmigo o te quedas?- Draco le iba a contestar cuando sonó una sirena en el colegio, Harry y los demás estaban mirando hacía todos lados y Mcgonagall llego corriendo junto con Lupin, Annie y Sirius.

Y Mcgonagall miro a Harry y le dijo:

-Reúna a todos los de la guardia están atacando Hosmeade.-

Harry hizo un gesto con la varita, y después de cinco minutos, Ginny, Terry, Natacha, Pansy, Draco, Luna, Neville, y Harry estaban en el despacho de Mcgonagall esperando órdenes de parte de Mcgonagall.

-Harry tú iras a Hosmeade y ocultaras a Alesis en un lugar seguro, después te reunirás con los de la orden y lucharas a su lado, Malfoy tu iras con él.

Y vosotros tendréis que defender el castillo cuando nosotros no estemos.- dijo esta y después dijo:

-En marcha.-

Harry y Draco desaparecieron ya en el despacho de Mcgonagall ante los ojos de todos, los que se quedaron muy sorprendidos ya que todavía no sabían como hacían para desaparecerse de Howarts.

Harry se presentó en la casa que tendría que estar Alesis y tras buscarla y encontrarla Harry la llevo a la tienda de Hosneydukes y la oculto en el pasadizo secreto del sótano.

Todavía no sabía por que esa protección con ella pero aun así siguió las órdenes y se reunió con los de la orden.

Harry y Draco llegaron donde estaban luchando, y vieron que no era un ataque demasiado grande y eso preocupo a Harry, busco con la mirada a Bellaxtrix, a Malfoy, a Snape, a alguno de los que era mas leal a Voldemort, pero no encontró a ninguno, así que solo había dos posibilidades, o era un ataque para ver la fuerza de la orden o era una distracción, Harry recordó que había mandado a Alesis al colegio, y sintió un escalofrió cuando se dio cuenta de que ese era el verdadero objetivo, miro a Draco y dijo:

-Howarts.-

Draco asintió y los dos desaparecieron y aparecieron en el vestíbulo, y lo que Harry temía se había cumplido, vio en el suelo, a Luna que estaba sangrando e inconsciente, se acerco a ella y dijo el hechizo para despertarla, esta volvió en si y al verlo dijo:

-Esta aquí.- Harry no pudo preguntarle de quien hablaba por que esta se volvió a desmayar, Harry intento despertarla otra vez, pero sin éxito y tuvo que dejarla allí cuando escucho la voz de Neville gritar.

Harry echo a correr, y al llegar se encontró con que Neville se estaba enfrentando a Bellaxtrix, ella le estaba haciendo un crucius mientras se reía, Harry iba a lanzar un hechizo pero se le adelantaron.

-Riptusempra.- Bellaxtrix esquivo el hechizo pero se quedo parada al escuchar la voz que le hablaba.

-Veo que sigues teniendo buenos reflejos.-

-No puede ser tú estas muerto yo te mate.-

-Ni eso supiste hacer bien primita.- dijo Sirius saliendo de entre las sombras.

-No, eso es imposible.-

-Pues ya ves que no, y ahora no hay un velo por el que me pueda caer.- dijo este y le lanzo un hechizo, Harry iba a intervenir cuando escucho una voz en su cabeza.

-Potter espero que no te hayas olvidado de mí.-

Harry reconoció esa voz al instante y se giro para ver a Sirius y decirle:

-¿Estarás bien?-

-De eso me encargo yo.- dijo una voz detrás de Harry este se giro y se encontró con su profesor de pociones, que iba en esa dirección, Sirius lo miro y sintió un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo y dijo:

-¿Quién es usted?-

-Mi nuevo profesor de pociones es as…-

-Ya nos presentaras después Harry ahora hay algo que tienes que hacer, y te están esperando.- dijo su profesor levantando su varita y apuntando a Bellaxtrix, esta paso la mirada de uno a otro.

Harry volvió a escuchar esa voz en su cabeza y volviéndose y echando a correr grito:

-Cuídate mucho Sirius.-

-Tranquilo, nos volveremos a encontrar.- dijo este mientras veía a su ahijado echar a correr.

-Es un buen chico.- dijo su profesor de pociones.

-No puede saber hasta que punto.- dijo Sirius sin apartar la vista de su querida prima.

Harry iba corriendo por los pasillos con una sola idea encontrar al dueño de esa voz y hay se enfrentaría a él y vería de lo que era capaz, esta vez él sería el vencedor.

Harry corrió todo lo que pudo esperando encontrarlo en algún lugar, al ver que no daba con él invoco el mapa del merodeador.

-Juro que mis intenciones no son buenas.- dio un toquecito en el pergamino y se dispuso a buscar a la persona que lo estaba llamando.

Dio un repaso por la parte que mejor podía ver pero no lo encontró, así que se dispuso a mirar en otra parte, y en cuanto lo encontró sintió un escalofrió recorrerle ya que en ese mismo momento sintió la punta de una varita en su nuca.

-Baya siempre he tenido la curiosidad de que es lo que podría esconder ese maldito pergamino, y ahora lo voy a descubrir entrégamelo Potter.- Harry apretó su puño y le dijo:

-Ya no podías caer más bajo, o eso pensaba atacar por la espalda eso si que es de cobardes.-

-Potter entrégamelo o te juro que no te ira nada bien.-

-Acaso piensas que me importa lo mas mínimo lo que me pueda pasar a mí.-

-¿Y que me dices de tus queridos amigos?-

-Si serás…-

-No, no, no Potter ese no es el vocabulario que se debe utilizar ante alguien que te esta apuntando con la varita y que además te desprecia.-

-Y tampoco el que usted esta utilizando.- dijo Harry con un toque de suficiencia.

-Arrogante como siempre, sabes que solo necesito decir unas palabras y estarás muerto.-

-Dilas, a que esperas dilas.- dijo este y se giro para quedar de frente con su ex profesor de Dcao.

-No me tientes Potter sabes que soy capaz de hacerlo ya me viste hacerlo una vez no me temblaría la mano.-

-Si ya vi lo cobarde que es, atacar a una persona que no podía moverse, eso es lo mejor que sabe hacer.-

Harry consiguió ver los ojos de su profesor ardiendo de odio, y desprecio hacía él pero sin embargo no era igual que el brillo en los ojos de Harry.

-¿Y donde esta él, ¿no ha venido acaso tiene miedo de enfrentarse a mí?-

-Potter deberías dejar de ser tan estúpido y pensar mejor las cosas que haces, si sigues con tu prepotencia tal vez alguno de tus amigos lo pague en tu lugar.-

-Adviértele que si a alguno de ellos le pasa algo nunca se librara de mí, no parare hasta matarlo con mis propias manos.- dijo este bastante enfadado.

-Potter yo que tú no hablaría demasiado, si no quieres encontrar sus cadáveres.-

-¿Qué es lo que quiere, ¿Por qué los tiene?- dijo este que no entendía el por que Voldemort no había matado aun ni a Hermione ni a Ron.

-Ya lo descubrirás, ahora ya solo me queda una cosa por hacer Cruc…-

-Severus.- Snape se giro y eso vasto para que Harry fuera el que lo apuntara a él a la cabeza.

-Creo que se han cambiado las tornas Snape.- dijo este sonriendo y escupiendo su apellido como si fuera lo peor que podría salir de sus labios.

-Potter ¿qué haces, déjalo no le ataques.-

- No se atreva a dar ni un paso profesora o le juro que presenciara como esta asquerosa serpiente muere.-

-Potter no puedes hacer eso, escúchame tengo que decirte que…-

-Cállate Annie no digas nada, adelante Potter a que esperas nunca me tendrás como me tienes ahora.-

-Pero yo no soy tan miserable como usted, si tengo que matarlo prefiero que sea de frente y no por la espalda.-

Harry bajo su varita y se coloco en forma de alerta Snape lo miro sorprendido y le dijo:

-Eres demasiado confiado Potter, si me hubieses matado te habrías ahorrado esto.-

Snape movió su varita como si fuera un látigo pero nunca llego a rozar a Harry como había pasado en su sexto curso a finales.

Snape miro a Harry sorprendido ya que su hechizo no lo había ni rozado.

-¿Qué pasa Snape eso no te lo esperabas verdad?-

-Pero como…-

-Seguí tu consejo ese de que si no aprendía oclumancia y a decir los hechizos sin hablar nunca podría vencerte.- este sonrió e hizo un leve movimiento con la varita casi imperfectible.

Snape estaba tan sorprendido de lo bien que había aprendido Harry a controlar las dos cosas que no se espero el ataque de este y el hechizo invocado por Harry le dio en pleno pecho haciendo que saliera volando unos cuantos metros hacía atrás.

Harry camino hacía él y le dijo:

-Bueno espero que no creyeses que había estado haciendo el tonto durante estos meses Snape, no, yo se que ya no esta Dumbledore por tu culpa, y si pensabais que me iba a rendir os equivocasteis tú me diste el incentivo suficiente para seguir adelante y si no me dices donde se encuentran Hermione y Ron ahora puede que decida divertirme un poco a tu costa.- esto último lo dijo con una sonrisa en los labios.

-Solo con eso no podrás vencernos Potter.-

-Pero con algo se empieza, decide o me lo dices o te juro que vas a saber lo que es sentir dolor de verdad.-

-No creo que tú seas peor que el señor oscuro Potter.-

Harry sonrió y al ver esa sonrisa Annie y Snape sintieron un escalofrío recorrerlos, y Harry dijo:

-De veras piensas eso vamos a comprobarlo.-

Harry se quedo mirando a Snape sin quitarle la vista de encima, y este comenzó a sentir como unos cuchillos se le clavaban en la piel y cada vez con más furia.

-Creo que no te estas dando cuenta de una cosa Snape.- dijo este cuando vio como el rostro de Snape se contorsionaba por el dolor, aunque este intentaba no gritar de dolor la verdad era que si que dolía.

Snape lo miro sin entender que era lo que Harry le estaba diciendo y por toda respuesta recibió una sonrisa aún más amplia en los labios de Harry y que este soltara su varita y se la guardara.

-Lo que estas sintiendo es sin hacerlo con la varita imagínate si la utilizo.- dijo este y sonrió al ver la sorpresa en el rostro de este.

-Eso es imposible.-

-Créeme que lo es dime ¿donde están?-

-No te lo voy a decir Potter.-

-Pues entonces atente a las consecuencias.- y tras decir esto saco su varita y lo apunto con ella.

El odio que sentía en su interior no lo dejaba ver que eso no estaba bien pero le daba igual no quería perder a las dos únicas personas que habían estado con él durante esos malditos siete años, que había aprendido a odiar con todo sus corazón vale que su vida antes de la magia no era buena pero al menos no había visto morir a nadie ni había estado apunto de morir en tantas ocasiones.

Pero desde que supo de la magia su vida había sido un completo infierno, hubo cosas que no cambiaría por nada del mundo pero sin embargo no eran suficientes para poder compensar todo lo que había y estaba sufriendo.

Snape sintió el mismo dolor multiplicado por cien, sus huesos se estaban rompiendo del dolor, nunca pensó que ese chico al que no cesaba de molestar constantemente no podría ser el que se encontraba delante de él.

Este parecía una persona completamente diferente, parecía que no tenía nada por lo que seguir nada más que ese odio que llevaba guardado en su interior odio que él mismo se había encargado de inculcar en el chico para que no dejara de pelear así fuera solo con las ansias de venganza.

Pero por lo que podía ver ese chico de once años que había conocido que parecía ser de todo menos prepotente y arrogante como el Potter que él había tenido el desagradable honor de conocer, y que lo único que se podía observar en él era las ganas de aprender de tener amigos y querer poder vivir de una vez bien, se había convertido en lo que era su mayor enemigo, alguien lleno de odio y de rencor ese sentimiento tan calido que Voldemort no tenía y que sin embargo antes embargaba al chico había desaparecido o si aún seguía ahí se estaba extinguiendo por completo y estaba dando paso a una persona igual a la que querían destruir.

Snape estaba en el suelo gritando de dolor mientras Annie los observaba sin poder hacer nada, y de repente de la nada aparecieron más mortinfagos y Bellaxtrix dijo:

-Snape venga vamos ya la tenemos.-

Harry se giro para saber de que narices estaban hablando y vio que Alesis estaba en brazos de uno de los mortinfagos al que reconoció como Not, esta parecía estar inconsciente.

Harry apunto con su varita a estos pero antes de que pudiera pronunciar ningún hechizo todos habían desaparecido.

-Mierda se me han escapado.- dijo este bajando su varita frustrado.

-Harry, Harry ¿estás bien?- dijo Annie acercándose al chico de ojos verdes, Harry se volvió con una sonrisa en su rostro y le dijo:

-Nunca he estado mejor.- comenzó a caminar hacía el pasillo donde había dejado a Sirius y a su profesor de pociones.

Al llegar se encontró a Sirius sosteniendo a la profesora Sprout entre sus brazos inconsciente.

…………………………………………………………..

Fin del capi.