Hola a todos ya estoy de vuelta al fin puedo volver a escribir, mi mano ya esta bien o al menos mucho mejor.

El caso es que tuve un pequeño percance que termino con una escayola en mi mano derecha es por eso que he tardado tanto en escribir, espero que me perdonéis aquí os actualizo todas las historias bueno al menos las dos de aquí y os pongo el primer capi de una nueva, se llama No intervendremos espero veros por esta.

Gracias por los comentarios de todos y de nuevo lo siento es que me era imposible escribir con mi mano así, pero ya regrese y espero que sigáis leyéndome a pesar de lo que tarde.

Bueno ya me dejo de esto y os dejo con el capi buybuy.

El penúltimo horcux y división de grupos.

-Draco me contó que me llevo a donde nos estábamos quedando y que no desperté hasta una semana después.- dijo este terminando su relato.

-Ya veo, bueno creo que lo mejor es que nos vayamos yendo ya, tenemos que llegar a Grinmult Place cuanto antes.-

-Grinmult Place.- dijo Harry.

-Si, el horcux se encuentra allí.- dijo este.

-Si lo llego a saber antes.- dijo Harry y los dos se fueron de allí salieron de los terrenos de Howarts y llegaron al camino que daba a Hosmeade.

-Se te da bien la aparición.-

-No es que me agrade demasiado pero si.- dijo este.

-Pues piensa a donde quieres ir.-

-Vale allí nos vemos.- dijo este.

Harry cerró los ojos y al abrirlos estaba enfrente del numero doce de Grinmult Place.

-¿Dónde esta mi casa?- escucho que decía Regulus.

-No me diga que….- pero Harry no pudo decir nada más algo le impedía hablar sobre nada que tuviera que ver sobre el numero doce de Grinmult Place y Harry lo entendió, el encantamiento Fidelio si Dumbledore que era el guardián no le había dicho nada él no podría verlo.

-Dígame donde estaba.-

-Pues estaba en mi cuarto.- dijo este y Harry le dijo:

-Espéreme aquí.-

Harry fue hasta allí y llamo a la puerta y mientras esperaba a que le abrieran estaba fijo en un punto de la calle, la puerta se abrió y cuando Harry levanto la vista se encontró con unos negros ojos que lo miraban sorprendidos.

-¿Potter que haces tú aquí?-

Harry comenzó a sentir que el odio le inundaba todos los lugares de su cuerpo, y clamaban por venganza.

-¿Quién es?- hay Harry se quedo en estado de soch pues lo que menos se abría esperado es que estuviera acompañado por alguien y que ese alguien no fuera otro más que Remus Lupin.

-¿Harry?, ¿Qué haces aquí?-

-No puede ser, esto es imposible, ¿Qué HACE ESE MALDITO ASESINO AQUÍ?- grito este mientras apuntaba con su varita a Snape.

-Harry espera…-

Pero no espero a que Lupin dijera nada lanzo un hechizo mandando a Lupin fuera de la casa y quedándose a solas con Snape en el vestíbulo de la casa Black, la cual ahora le pertenecía a él.

-Potter tranquilízate déjame que te diga ahhhhhhhh.- pero este no pudo decir nada pues comenzó a sentir un inmenso dolor por todo su cuerpo, Snape pudo ver que las cosas que se encontraban en el vestíbulo comenzaban a volar alrededor del chico mientras que sus ojos se oscurecían más.

-Bueno aquí y ahora me vas a pagar la muerte de Dumbledore, y todo lo que me has hecho pasar a lo largo de estos siete años, el continuo ataque que tenías contra mi padre, y la forma de la que hablabas de mi madre, el haberle dicho a Voldemort sobre la profecía y así conseguir que mis padres se convirtieran en su objetivo, Snivellus ahora aquí no hay nadie que te pueda salvar de mí.-

Snape recibió otra descarga de dolor, y al fijar su vista en el chico se sintió mal, era verdad que por su culpa Voldemort había perseguido a los Potter, pero no, por que él se lo dijera sino por que el señor oscuro contrario a lo que todos sus seguidores creían decidió ir a por el hijo de sangre mestiza revelándoles a todos sus más fieles seguidores que él mismo era uno de ellos.

Snape también se sentía mal por el hecho de haber descargado el odio que sentía contra James Potter en el chico que ahora tenía delante, al que por mucho que le costara reconocer, y por supuesto nunca lo aria delante de nadie apreciaba y se sentía orgulloso.

Él había sido uno de los que junto con Dumbledore se había ocupado de su seguridad en Privet Drive y él era uno de los que más deseaba hacerles ver lo que era bueno a esos miserables muggels.

Claro que nunca lo reconocería delante de nadie y mucho menos de él, pues su odio hacía James era demasiado para demostrar apreció por su hijo.

De repente el dolor que estaba sintiendo desapareció, abrió los ojos sin saber cuando los había cerrado y cuando se había cernido en esa oscuridad y vio que Harry ya no estaba allí escucho un portazo tremendo y se desmayo por el dolor.

Harry sentía deseos de matarlo, nada lo satisfacerla más que acabar con su vida y así vengarse ser capaz de vengar las ofensas aunque bien merecidas a su padre, la muerte de Dumbledore, todo lo que le había hecho pasar en esos siete años, pero algo se lo impedía, y entre ese algo se encontraba la gran confianza que Albus Dumbledore tenía y había tenido siempre en ese ser despreciable, luego estaba el echo de que se encontrara en el cuartel de la orden del fénix, y en compañía de Remus Lupin, se sentía incapaz de matarlo, sabía que no podría matarlo aunque fuera su mayor deseo, y eso en parte era bueno pero por otro lado no era lo mejor pues lo odiaba tanto como a Bellaxtrix y a Voldemort ¿y si con él no era capaz que le garantizaba a que fuera capaz de matar a esos otros dos miserables?, y muy en su interior sabía que acabaría muriendo al final pues por mucho que quisiera él nunca sería capaz de mancharse las manos de esa forma, y eso lo hacía sentirse un cobarde, y un miserable por no poder vengar a sus padres.

Y luego estaba el hecho de que ese maldito tenía a las dos personas más importantes para él a Hermione y a Ron, lo había decidido los salvaría y se enfrentaría a ese miserable, pero lo haría solo, nadie entraría en esa lucha, sabía que Draco y él podrían hacer ese hechizo, pero algo le decía que no era buena idea, pues una cosa le había estado rondando por la cabeza, desde que había hablado con la serpiente, ese conjuro era para encerrar el poder de Salazar Slytherin, pero el mayor de los poderes de Salazar Slytherin no lo poseía Voldemort sino él, ¿y si el hechizo salía mal y era a él a el que acababa matando?

Harry desterró esa idea, siguió aplicándole el hechizo a Snape mientras pensaba donde podría estar el guardapelo, y entonces recordó que Kreacher había estado guardando cosas en su habitación durante mucho tiempo, corrió a las cocinas y miro en donde dormía Kreacher, comenzó a rebuscar por todos los trastos que el elfo había estado guardando y hay debajo de la foto de Bellaxtrix, apareció el guardapelo, se fue de allí miro con odio a Snape y dejó de aplicarle el hechizo, mientras salía de la casa.

Al salir vio a Remus Lupin, este intento hablar con él pero Harry se fue corriendo se acerco a Regulus que lo esperaba en un banco y tras mirar una vez más a los ojos de Remus Lupin desapareció de allí con Regulus Black.

Remus entro en la casa temiéndose lo peor, al entrar se encontró con un Severus Snape en el suelo sangrando por la boca e inconsciente, se acercó a este y comprobó que estaba vivo y sintió un gran alivio en su interior, sonrió al ver que Harry no había sido capaz y eso era algo muy pero que muy bueno.

Cogió a Snape y lo subió a uno de los cuartos, lo tendió en una cama y se fue dirigiéndose a Howarts tenía que hablar con Harry.

Harry llego a Hosmeade y Regulus se extraño ya que el chico parecía enfadado de sobre manera, no se atrevió a preguntar que le pasaba, llegaron a Howarts, y le dijo:

-Bueno creo que lo mejor sería que yo me ocupara de los Horcuxes Potter.-

-De eso nada.- fue lo único que Harry le dijo, y echo a correr hacía el castillo, este frunció el ceño y corrió detrás de él pero Harry era más rápido, al llegar al castillo fue a la enfermería los encontró a todos despiertos y sin hacer caso de las palabras de enfado de Sirius y Annie se acercó a Draco y le dijo:

-Me largo ¿vienes o no?-

Draco miro a Ginny y agacho la mirada y Harry le dijo:

-Voy a buscar a Hermione y Ron.-

-Lo más seguro es que estén con él.- dijo Draco.

-Lo se, ¿vas a acompañarme?-

Draco miro a Ginny y esta dijo:

-Vamos.- Harry la miro y le dijo:

-Tú no.-

-Yo si, Ron es mi hermano.-

-Draco esta de acuerdo con migo en que tú no.-

Draco asintió y esta iba a reprochar, cuando Draco dijo:

-Nos vendría bien uno de esos de tus hechizos.-

-Vale.-

E igual que había pasado hacía una media hora todos en la enfermería cayeron en un sueño.

Harry y Draco se fueron al cuarto de ambos y Draco le dijo:

-¿A que viene esta prisa?-

-A que ya no me fío de nadie, adivina a quien me encontré con Remus Lupin.-

-¿A quien?-

-Al odios de Snape.- dijo este terminando de guardar los Horcuxes en una mochila.

-¿Te los vas a llevar?-

-Si, soy de la única persona que me fío, y tampoco en mí.- dijo este recordando los momentos en los que ese maldito poder lo poseía de sobre manera.

Draco y Harry salieron de Howarts, y estaban apunto de desaparecerse cuando Remus dijo:

-Harry espera tenemos que hablar.-

-No ya no.- y cogió a Draco del brazo y desapareció de la vista de Remus, y de Regulus Black que lo estaba vigilando desde el bosque prohibido.

-Mierda esto no va bien.-

Se dirigió al castillo al igual que Remus Lupin, este llego a la enfermería y al verlos a todos durmiendo dijo:

-Finite incantarea.-

-De eso nada Harry yo voy con vosotros.-

-Tú no vas a ninguna parte Harry.-

Ginny y Sirius dijeron las frases que Harry no les había dejado decir.

-Creo que no os sirve de nada decir eso ya se ha ido.- dijo Remus desde la puerta.

-Maldito será testarudo, ¿dónde demonios se ha ido?-

-Dijo que iba a buscar a Hermione y Ron.- dijo Ginny.

-Acaso sabe ¿dónde están?-

-Por lo visto.- dijo Ginny.

-Esto no es bueno ese chico es demasiado impulsivo deberíamos de ir a buscarlo.- dijo Regulus desde la puerta.

-Tú, maldito ¿Cómo se te ocurre largarte y dejarme a mí aquí?-

-Sirius lo que Harry y yo tenemos que hacer no es algo que tú tengas que saber.- dijo este.

-Mira Regulus me da igual lo que sea pero me lo vas a contar todo de una buena vez.-

-Lo siento hermano pero no.- dijo este negando con la cabeza.

-Mira, esto es increíble ¿que es eso tan importante?-

-Hombre amigo, si eso te parece importante, espero que lo que Annie te tiene que contar en este momento no te sea difícil de digerir.-

-¿Qué quieres decir?-

-Bueno, es que Annie hoy te tenía que contar algo acerca de Harry y Draco.- dijo este.

-¿El que?-

-Bueno Sirius veras, espero que no te enfades demasiado conmigo por favor, yo no podía decirte de esto.-

-Dime de que estas hablando Annie.- dijo este mirándola.

-Esto bueno se trata del poder de los protectores no se si sabes que es.- dijo esta.

-Si, pero que tiene eso que ver…- de repente Sirius se cayo, y comenzó a negar y se dejo caer en una de las sillas.

-Sirius ¿estas bien?-

-No es posible que Harry haya heredado el poder de los protectores.-

-Bueno el caso es que ese no es el único poder que Harry ha heredado, a mí el que me preocupa es el otro.-

-¿Otro?- dijo Sirius mirando a Remus.

-Bueno el caso es que Harry tiene también el poder de Salazar Slytherin, el poder según creo de la oscuridad.- dijo este.

-Por eso solo él podía sacarme del velo.- dijo este bajito.

Todos se quedaron mirando a Sirius este se agarro fuerte la cabeza, mientras se quedaba pensando, y después de un buen rato dijo:

-Dime que paso para que Harry se haya ido sin nosotros.- dijo este mirando a Regulus.

-Yo no tengo ni idea, fuimos a Grinmult Place, a recoger una cosa, pero al salir estaba de muy mal humor.- dijo este.

-Bueno eso es largo de explicar.- dijo Remus.

-Luny tengo todo el tiempo del mundo.- dijo este que se sentía frustrado por no poder ir a ayudar a Harry ya que no sabía a donde demonios se había ido.

-Bueno no te enfades, no es culpa mía son ordenes.- dijo este alejándose de Sirius.

-¿Qué paso?- pregunto este asustado.

-Es que cuando Harry llego había alguien conmigo en el cuartel.- dijo este.

-¿Quién?-

-Severus Snape.- susurro este alejándose más.

-Luny no te he entendido nada hazme el favor de decírmelo de nuevo.-

Remus se fijo en lo que le quedaba para salir de la enfermería y comenzó a caminar hacía esta y cuando ya estaba por cerrar la puerta dijo en alto y claro:

-Severus Snape.- el grito de Sirius no se hizo esperar, la cara de Annie ante el asombro de que Snape estuviera con Lupin era inmensa, y Regulus giro tan rápido su cuello que se hizo daño.

-LUNATICO QUE HACÍA ESE MALDITO ALLÍ Y CONTIGO.- grito Sirius levantándose y yendo hacía la puerta.

Remus cerro la puerta con un hechizo para que Sirius no saliese de seguro que ahora no lo iba a escuchar este chico era demasiado impetuoso y no hacía más que dejarse llevar por lo que sentía en el momento y de seguro que ahora quería matarlo a él y la verdad es que eso no le hacía mucha gracia la verdad.

-Luny abre ahora mismo.-

-Ja te crees que soy un suicida de eso nada.-

-¿Que hacías tú con ese traidor?-

-Cuando te calmes te lo cuento todo.-

-Lunático ábreme ahora mismo.-

-De eso nada.-

-No estoy enfadado Remus Jimy Lupin.- dijo este.

-No, solo me acabas de llamar por mi nombre completo y eso solo lo haces cuando quieres matarme, y sinceramente aunque no me gusta mi condición de licántropo creo que quiero disfrutar un poco más de mi vida.-

-Me lo cargo.- escucho decir a Sirius desde dentro de la enfermería.

En un hotel muggel cerca de pequeño Hangleton en una de las habitaciones dos chicos estaban sentados alrededor de una mesa circular que se encontraba en su habitación compartida, sobre la mesa había tres objetos, un guardapelo, una pluma y una copa.

-¿Así qué estos son los famosos horcuxes?, ¿cómo los vamos a destruir?- pregunto Draco mirando los tres objetos.

-No tengo ni la más mínima idea, Dumbledore no me dijo como el había destruido el añillo, yo destruí el diario clavándole un colmillo de basilisco, pero no se como acabar con estos tres objetos y eso me esta retrasando en lo que se refiere a la última batalla pues hasta que no consiga destruirlos no podré hacer nada.-

Draco miro a Harry y se dio cuenta de que había algo que le preocupaba.

Harry se quito un momento las gafas y se paso una mano por los ojos, esa noche la pasarían allí y al día siguiente inspeccionarían la zona para ver como podían hacer para rescatar a Ron y Hermione de manera segura, la verdad es que al ser solo dos les sería muy difícil conseguir ese propósito pero tenían a su favor el factor sorpresa y al ser solo dos sería más difícil de detectarlos, pero si por alguna razón algo salía mal y los atrapaban, no es que fueran muchos para defenderse y a eso se le unía el que no conocían la casa ni nada de los alrededores que los pudiera ayudar.

Decidió dejar de pensar en eso por lo menos hasta la mañana siguiente, ahora mismo necesitaba descansar.

En su mente ahora solo estaba la idea de que hacía Snape en Grimmauld Place y en compañía de Remus Lupin.

¿Y por qué Regulus Black que pertenecía a la orden del fénix no podía ver la casa pero si recordaba donde estaba ubicada?

Eso lo estaba consumiendo en un mar de dudas además de todas las que ya tenía, pues ahora que sabía quien era el profesor en realidad, tenía que averiguar de quien eran esas cartas que le habían estado llegando, pues por lo visto no pertenecían a él sino a otra persona.

¿Pero a quién?

Ya era más de media noche y no se sentía con fuerzas para nada así que intento con todas sus fuerzas dormir aunque solo fuera un poco.

Draco por su parte pensaba que lo que estaban haciendo era una locura, pues ellos no es que fueran unos magos muy poderosos para poderse meter en la casa de Voldemort y hacerse los héroes salvando a Hermione y Ron.

Sus pensamientos no estaban tan alterados, ni tan llenos de dudas como los de Harry, pues él solo podía pensar en Ginny.

Ya estaba seguro de que cuando acabara todo eso su relación con la menor de los Weasley sería más seria de lo que hasta ese momento había sido.

Solo se interponía Voldemort en esa felicidad y estaba seguro de que con el hechizo que habían estado practicando Harry y él eso se acabaría muy pronto.

Lo que Draco desconocía era el inconveniente de que ellos usaran ese hechizo contra Voldemort.

El inconveniente de que con ese hechizo no solo Voldemort desaparecería sino que Harry que compartía su poder sufriría su misma suerte.

En el castillo de Howarts, las cosas estaban por las nubes, Sirius estaba armando un gran escándalo intentando averiguar por que demonios Snape y Remus estaban juntos.

Y además estaba preocupado por Harry, Hermione, Ron y los demás.

Ginny por su parte estaba enfadada y deseando matar a ambos chicos.

Lupin estaba resguardado detrás de Regulus y Annie esperando a que Sirius se calmara.

Mientras en San mungo la profesora Mcgonagall, recibía la noticia de que varios de sus alumnos estaban en estado crítico, y Luna y Neville estaban siendo atendidos, ellos al contrario de los otros estaban en mejores condiciones, al parecer el ED había servido de algo.

En una mansión en pequeño Hangleton, en las profundidades de esta un chico pelirrojo observaba desde una esquina como Hermione era torturada una y otra vez por Bellatrix Lestrange.

Y a su lado un hombre si es que se le podía llamara así pues parecía más una bestia el responsable de que su hermano mayor tuviera una marca en su cara para el resto de su vida.

Ronald Weasley observaba toda la escena con una sonrisa en los labios, al fin tenía su venganza por lo menos con ella, la de Harry llegaría pronto, de eso estaba seguro, se arrepentiría siempre de haber pensado que era superior a él, y de haberle quitado el amor de Hermione.

Esa y otras muchas razones tenía el joven pelirrojo en su repertorio para odiar a Harry James Potter, entre las que entraban su poder, su dinero, el amor de ella, su popularidad, la fama, cosas que solo el chico podía desear, cosas que aunque uno odiaba el otro ansiaba.

Ser el sexto varón de una familia tan grande no era fácil, y ahora él gozaría de todos esos privilegios y de muchos más, su entrenamiento había sido muy duro pero beneficioso, Harry sabría cuanto había mejorado.

Sobre todo en las artes oscuras.

Estaba deseando enfrentarse a él, y algo le decía que sería muy pronto.

Escucho los gritos de dolor, pero esta vez no de Hermione si no de otra chica diferente, otra chica que lo intrigaba no le habían dicho nada sobre ella ni por que la querían, solo que Voldemort estaba deseoso de matarla con sus propias manos.

Ron sentía algo conocido en ella sobre todo al mirarla a los ojos, esos ojos le sonaban de algo pero no lograba alcanzar a descubrir de quien se trataba.

Mientras pensaba en eso le vino a su mente la imagen de una chica más de Natacha, la prima de Hermione, y sonrió con malicia, esa tonta había creído en la palabra de el que no debe ser nombrado y no sabía que Harry Potter iba a morir, por lo tanto nunca sería suyo.

Sintió repugnancia en cierto modo, no solo hacía ella por traicionar a su prima sangre de su sangre sino hacía él mismo, por traicionar así a los demás sobre todo a su familia, aunque le habían prometido que ellos no sufrirían ningún daño en la batalla final, él sabía que eso sería inevitable, al menos claro que ninguno asistiera a esa batalla.

Y de eso ya había alguien que se encargaría de que ninguno de sus hermanos estuviera allí, ya se había ocupado de solucionar eso, y Ginny estaba a salvo en Howarts, Natacha tenía la misión de encerrarla en la torre de Gryffindor para que no pudiera asistir a la batalla final.

Y estaba seguro de que ella lo haría más le valía.

De nuevo los gritos de Hermione llegaron a sus oídos y la risa insoportable de Bellatrix también pero algo nuevo se le unió a esos sonidos la voz de su ex profesor de pociones.

-Detente de una vez Bella.-

-¿Qué dices?, me han dicho que me puedo divertir todo lo que quiera con ella.- dijo Lestrange girándose.

-Sino quieres que yo me divierta contigo déjala en paz.- dijo Snape con un tono peligroso en la voz.

-No creo que tú seas quien para darme ordenes a mí.-

-No son mis ordenes las que te estoy haciendo llegar sino las de nuestro señor.- dijo Snape con voz fría mirando hacía Hermione, que había caído bocabajo al suelo, con la cara girada hacía la derecha con los ojos cerrados y con sangre cayendo por su mejilla derecha, sangre proveniente de su ojo derecho.

Además de eso su labio inferior estaba destrozado y del superior no paraba de salir sangre, además de múltiples cortes por todo su cuerpo, algunos recién hechos y otros abiertos de nuevo tras esta nueva tortura.

Snape se acercó a la chica y le tomo el pulso y sintió que estaba fría como el hielo, tantos hechizos y maldiciones estaban acabando con ella.

Se levanto con ella en brazos y dijo:

-Me la llevo a una habitación para curarle las heridas más grandes, nuestro señor desea verla de aquí a una semana, más te vale que se haya recuperado Bella, sino tendrás serios problemas por esto.- después de decir esto se acercó a la puerta y escucho la risa fría de Greyback y cuando estaba apunto de salir este coloco una mano en el pomo de la puerta y le dijo:

-Déjamela a mí que con una sola mordida sus heridas se curarán en tan solo dos noches.- y rió una risa que parecía más de una persona desquiciada o incluso de una bestia que de un ser humano.

Snape lo miró con odio y a pesar del fuerte dolor que sentía por lo sucedido horas atrás con el más joven de los Potter agarro la mano de Greyback y le dijo:

-Si te veo a veinte metros de distancia de ella te mataré no lo dudes.-

Apartó la mano de este y salió de allí con Hermione en brazos y mientras la tendía en la cama escucho el susurro de ella:

-Harry.-

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Ya esta hasta aquí este capi, intentare actualizar lo más rápido posible lo prometo.