Bueno creo que no os podéis quejar en la actualización en esta ocasión a sido rápida he, bueno aquí os dejo el capi espero que os guste.
Revelando detalles, algunas cosas no son como deberían ser.
Era de noche y nada ni nadie se podía ver por las calles de Hosmeade, o eso era lo que todo el mundo esperaría pues toda persona que andará por el pueblo a esas horas de la noche se creería que nada de lo que tramaba era bueno.
Y ese era el caso de una persona, debido a la oscuridad del lugar no se podría identificar a la persona que estaba paseando por Hosmeade a esas horas y sin duda se podría decir que resultaba extraño, pues estaba envuelto en una capa negra que hacía que se fusionara con la noche, que ya de por si era oscura.
Caminaba de forma silenciosa sin hacer apenas ruido por miedo a ser detectado por alguien, estaba en un pequeño aprieto y necesita comunicarse con una persona de inmediato pues el joven Potter había desaparecido con los Horcuxes y eso no era buena señal, y además era algo peligroso.
Se adentró por una de las calles más oscuras de todo el pueblo y llego ante una casa que a simple vista todo el mundo pensaría que estaba en ruinas, pero él mirando a todos lados intentando no ser visto por nadie toco a la puerta con cuidado de no hacer ruido, al no recibir respuesta del interior, convoco a su patrónius, un gran cuervo plateado se apareció ante la sospechosa figura y traspasando la puerta desapareció.
Al cabo de un rato de estar esperando pegado lo máximo posible a la pared, una serpiente que podría confundirse con una de verdad si no fuera por que era plateada salió atravesando la puerta dándole paso libre para poder abrir la puerta y penetrar en la casa.
La persona entró en la casa con cuidado y entró en esta cerrando tras asegurarse de que no había nadie cerca del lugar vigilando sus pasos.
-¿Por qué me has llamado?, sabes que es muy peligroso.-
-Lo se, pero es importante, Potter ha conseguido los horcuxes, por lo que se ya tiene tres en su poder, y ha destruido dos, eso deja al señor oscuro con un solo horcux.- dijo el encapuchado.
-Más que suficiente para acabar con es maldito de Potter.-
-No seas estúpido, si el chico encuentra el último el señor oscuro será destruido por completo.-
-Eso no es tan fácil de conseguir créeme.-
-¿Cómo puedes estar tan seguro?-
-Él esta tranquilo, y si él lo esta es por algo.- dijo de nuevo la persona que se encontraba en el interior de la casa.
-Mira piensa lo que quieras pero yo creo que es demasiado arriesgado, nuestra misión se podría ir al carajo por esto.-
-No pasará eso, llevamos muchos años, dieciséis años con esto, no creo que por una tontería así todo se termine.-
-Dieciséis años, entiendes lo que es eso, es mucho tiempo, demasiado para tirarlos por la borda.-
-Te he dicho que te tranquilices lo que menos necesito ahora es que te pongas sicótico, ahora mismo tú cometido es seguir al lado de ellos, y brindarle tú ayuda a ese estúpido de Potter como hasta ahora, necesitamos que te de los horcuxes, pensando que los destruirás tú.-
-Eso va a ser imposible, el chico ha desaparecido, no sabemos donde se encuentra, cogió todo lo que tenía que le pudiera servir y desapareció acompañado del hijo de Malfoy.-
-¿Qué se fue?, ¿a dónde?- pregunto interesado.
-No lo sabemos, solo creemos que va a intentar rescatar a la sangre sucia esa indeseable y a su mejor amigo, ingenuo, que sorpresa se va a llevar el muy estúpido, lo que daría por estar allí para ver su cara cuando vea a su querido amigo decirle que en realidad a él no lo secuestraron sino que él fue participe de todo.-
-Yo no pondría la mano en el fuego por ese miserable de Weasley.-
-Yo si, se ve que es como nosotros, esta movido por el deseo de dinero y poder, siempre ha odiado ser la sombra de Potter y eso nos beneficia.-
-Bueno como sea, dices que se fue con el hijo de Malfoy, así que nos ha traicionado definitivamente ¿no es así?-
-Si, el maldito, se ha unido a Potter, y creo que ellos saben ya sobre el hechizo prohibido, lo han estado practicando.- dijo el encapuchado.
-Eso no es problema.- dijo el otro pero aunque el encapuchado no lo vio un destello de preocupación se reflejo en su rostro tan solo un segundo antes de volver a su estado normal.
-¿Estas seguro?, si ellos encuentran lo que les falló a Godrig y a su amiguito nuestro señor estará acabado.-
-Ya te dije que eso no es problema, el joven Potter perderá muy pronto lo único que le faltaba a Godrig, por lo que no podrá completar el hechizo con éxito.-
Los dos sonrieron de forma parecida, y después de eso el encapuchado se sentó en una silla.
-Bueno, espero que esto salga bien, después de que esto termine nos llenaran de gloria, y seremos los más allegados a nuestro señor, venerados por todos y llenos de gloria, nos bañaran en oro será genial.-
-Yo no necesito eso, solo con que nuestro señor me reconozca será suficiente para mí.-
-Pues yo prefiero todo lo demás jajaja, eres extraño en ese sentido, pero bueno cada uno es como es y si tú eres tonto yo no yo pienso aprovecharme al máximo de mi éxito, bueno del nuestro.- y rió de forma altanera.
El otro lo miró sin ninguna expresión en su rostro frío como el hielo sin demostrar nada de nada, miró de nuevo al individuo y le dijo:
-¿Me has traído lo que te encargue?-
-Si aquí lo tienes todo.- y extendió su mano dejando caer una bolsita negra llena de algo encima de la mesa.
-Se para que son algunos de esos ingredientes pero los otros no, ¿qué piensas hacer?-
-Algo que me han encargado, nuestro señor me ha pedido que le haga más de su poción la que llevas preparando durante dos años.-
-Si, se la que me dices, es un trabajo odioso, creía que me gustaba hacer eso, pero bueno que piense lo que quiera.- dijo el encapuchado.
-¿Qué piensas hacer ahora?-
-Seguir como hasta ahora, el día de la batalla final, ya me divertiré bueno si veo que no es demasiado peligroso.- dijo este.
-Siempre escondiéndote.-
-Eso será por que es lo más fácil.- dijo este riendo alto y claro después de reírse todo lo que quiso y más se levantó se ajustó bien la capa y dijo:
-Bueno me largo, que no quiero que me descubran.-
-Si será lo mejor, estate atento puede que necesite algunas cosas más.-
-Por supuesto estaré alerta para todo lo que necesites como siempre.- dijo el encapuchado y después con cuidado abrió la puerta se asomo y después de mirar bien dijo:
-Nos vemos, espero que la próxima vez sean noticias buenas para nosotros, aunque que el mocoso se haya largado de debajo de las faldas de los de la orden es lo mejor que nos podía haber pasado.- y sin más desapareció de allí cerrando la puerta tras de si.
-Imbécil.- dijo el que estaba en la casa y cogió la bolsita y la examino, ahora tenía otra cosa más que hacer antes de volver, encontrar al idiota de Potter.
Encendió una vela y su rostro quedo iluminado mientras pensaba en la cantidad de problemas que podría buscarse por estarle ocultando a su señor que Harry James Potter había destruido ya dos horcuxes, y que encima ahora tenía tres en su poder, y su mayor secreto y el que estaba ocultando en lo más profundo de su mente para que nunca pudiera ser descubierto es que él estaba envenenando a el último horcux de todos, el que Potter aun no poseía.
En sus labios se dibujo una sonrisa, unos labios pertenecientes a un rostro compuesto por una nariz aguileña, unos ojos negros y a ambos lados de su rostro una cortina de pelo negro.
Se guardo la bolsita en su capa negra y giro sobre sus pies mientras que su capa hacía un movimiento que solo una persona era capaz de realizar, es decir él mismo.
En el castillo de Howarts de magia y hechicería un hombre de cabellos castaños y ojos acaramelados miraba preocupado por la ventana, no había aceptado la proposición que Snape le había echo, sentía que si lo hacía estaría traicionándose a si mismo, Snape le había dicho que asistiera esa noche a un lugar en especifico, pero él no había ido, quizá por que creía que era una trampa, Snape le había asegurado que no se arrepentiría si asistía a la cita.
Pero no era capaz, esa historia que Snape le había contado en Grinmult Place ayer en la tarde era algo que no se creía del todo, por no decir que no se creía nada de nada.
Estaba intentando entenderlo todo, pero era difícil, tal vez dijera la verdad, pero él no se fiaba.
¿Por qué no lo había buscado antes?, ¿por qué esperar justo cuando Harry y Draco Malfoy desaparecen?, ¿por qué? esas dos palabras eran las que formaban el principio de todas las ideas que Remus Lupin estaba sopesando en su mente.
Sirius Black por su parte estaba en la enfermería buscando un sinfín de sitios en su memoria donde pudiera encontrarse Harry en ese momento, ese chico era idéntico a su padre en impulsivo, se había largado sin decir ni donde ni lo que iba a hacer, bueno eso ya estaba claro iba a intentar encontrar a Ron y Hermione, que por lo visto ya sabía donde se encontraban, pero sin embargo ellos estaban a ciegas referente a ese tema.
¿Cómo sabía Harry donde estaban?, esa pregunta la tenía metida en la cabeza sin saber la respuesta.
Luego estaba todo lo que Annie le había contado junto con Remus referente a los poderes de Harry, y tenía un mal presentimiento.
A su mente no hacía más que llegarle ese recuerdo y secreto que tenía guardado con todo el mundo ni siquiera Remus lo sabía.
Recordaba la primera vez que había visto esa marca, era naranja, la pluma de un fénix, nunca la olvidaría recordaba la cara de James, la de Dumbledore al ver la marca.
Todo eran preguntas una detrás de otra sin cesar sin dejar descanso, pero no encontraron ninguna explicación para todo eso.
La verdad es que lo único que había pasado en esa ocasión era que la marca se había echo visible, no sucedió nada de lo que le habían contado que le había pasado a Harry y a Draco Malfoy.
Habían decidido guardar el secreto y no contárselo a nadie nunca, pues era peligroso que se supiera, y además era extraño en gran medida.
Recordaba la conversación tenida con Dumbledore cuando apareció el mensaje en el tapiz de la casa de los Potter, recordaba las caras de Narcisa y de James, la de Annie y la suya propia y también la de Lily.
Todos habían esperado que eso no pasara, pues en cierta forma deseaban que esa marca no significara nada en realidad, pero por desgracia para ellos no era así, esa marca significaba que esos dos eran piezas claves para la última batalla, recordaba a Narcisa histérica al enterarse, mientras intentaba con desesperación quitarse esa marca de su antebrazo, pero no pudo.
Se suponía que solo los descendientes de Godrig Gryffindor o del otro que portaba esa marca deberían de heredarla y eso era lo extraño en todo ese asunto.
Lo de Narcisa no había duda, pues los Back siempre de linaje limpio eran descendientes del amigo de Godrig Gryffindor y siempre se habían dado de importantes por tal hecho hasta que se enteraron de que este había luchado en contra de los credenciales de Slytherin por lo que lo ocultaron como pudieron desde ese momento.
Fueron tan buenos ocultándolo que hasta que a Narcisa le salió esa marca nunca lo volvieron a sacar a la luz, y fue Sirius que tras investigar bastante y sin más salida había acudido de manera confidencial a Albus Dumbledore en busca de respuesta, y así se enteraron de quien era uno de sus antepasados tachados del árbol familiar.
Sirius había jurado nunca hablar ni dar a entender que él sabía nada de aquello por eso delante de todos ellos había tenido que fingir sorpresa, por lo menos referente a ese punto, por que lo que lo había pillado por sorpresa y mucha era eso del poder de Slytherin, eso si que era peligroso en gran medida, pues había dedicado mucho tiempo a investigar, y aunque no había encontrado demasiadas cosas, una de las cosas que había logrado conseguir era lo que ese hechizo hacía, y si eso era así necesitaba encontrar a Harry, pues como no sabía lo que sabía él, no sabía si Harry sabía que podía morir haciendo ese hechizo.
Sirius estaba pensando en eso cuando el rostro de Lily desesperada a la edad de diecisiete años se le vino a la mente.
Pues lo extraño de todo lo que tenía que ver con esa marca de protector, era que James que era el descendiente de Godrig Gryffindor, no era el que había recibido la marca, sino que Lily Evans una hija de muggels, a la edad de diecisiete años había amanecido una mañana con esa marca en su brazo, sin dolor, sin necesidad de nada de nada, tan solo un sueño extraño compartido con Narcisa, y al día siguiente la marca en su brazo.
Sirius estaba pensando en todo eso y no se dio cuenta de que alguien lo estaba observando en las sombras con una sonrisa en el rostro.
En la mansión Riddel Severus Snape estaba preparando una poción necesitaba curarle las heridas a Granger al menos las peores de las que tenía, necesitaba hablar con ella, había intentado encontrar a Potter pero sin éxito y eso era peligroso.
Estaba absorto en su poción que no se dio cuenta de que Hermione comenzaba a moverse de manera desesperada en la cama.
-No, déjalo, enfréntate a mí si te crees capaz.- cuando la chica hablo Snape se giro para mirarla, se acercó a ella y la noto fría como el hielo, cogió un frasquito de la mesita de al lado de la cama y se lo acercó a la boca justo cuando esta comenzaba a decir:
-No te dejare que mates a Godrig, te lo advierto.-
Snape se detuvo mientras observaba a la chica de cabellos castaños, de repente la chica abrió los ojos y fijo su vista en Snape y dijo:
-No permitiré que le hagas daño, antes te matare.- y levantando su mano apuntándolo a él mirándolo pero como si no lo viera, abrió la mano y poco a poco comenzó a cerrarla.
Sus ojos marrones, como si estuvieran sin vida, su cabello castaño enmarañado volando a su alrededor, sus labios sin sonrisa, sin expresión alguna, su mirada vacía.
Mientras tanto él, sus ojos abiertos por la sorpresa, su boca curvada en una mueca de dolor, arrodillado agarrándose el pecho, y maldiciendo su suerte, siempre le tocaba a él el dolor.
De repente la chica cayó en la cama inconsciente y una vez más Snape intento recuperar el aliento, ante el dolor sufrido, juró para él que Potter y Granger se las pagarían en su momento.
Pero eso sería después, ahora lo que le preocupaba era saber ¿por qué demonios Granger, dijo el nombre de uno de los creadores de Howarts, pero sobre todo, por que ella, tenía los poderes de Rowena Ravenclove?
Estaba seguro de que era así, y eso era extraño, pues según Albus Dumbledore la menor de los Weasley era la que tenía que recibir esos poderes no Hermione Granger.
Mientras tanto en el cuarto de Natacha, Luna y Ginny esta última estaba soñando lo mismo que Hermione, solo que ella no atacó a nadie y mucho menos, estaba helada, ella solo grito el nombre y las mismas frases que Hermione, con diferente nombre de chico, pero las mismas las dos al mismo tiempo, como sincronizadas, una vez más sus mentes se habían unido en un sueño en el que solo ellas dos eran las protagonistas además de un Salazar Slytherin, que juraba que iba a acabar con Godrig y los demás, pero que antes de matar a Godrig lo haría sufrir de manera increíble, y que lo haría delante de Rowena, y que después ella lo seguiría por lo que le había echo, traicionarlo dejarlo solo, y cambiarlo por Gryffindor un estúpido amante de muggels.
Cuando Rowena escucho las palabras de Slytherin no pudo contenerse y lo ataco mientras lo amenazaba con matarlo si le hacía daño a él.
Ginny se despertó sudando mientras se agarraba el pecho, en esa ocasión, no fue como todas las demás, esta vez si que había sido capaz de ver a la joven que estaba a su lado, la joven que se llamaba Rowena Ravenclove.
Una muchacha de cabello castaño claro, de ojos acaramelados, esa chica no era otra más que su mejor amiga Hermione Granger.
Ginny no entendía nada, pero estaba segura de que esos sueños significaban algo, ¿el qué? no lo sabía pero estaba segura de que tenía que ver con Draco y Harry.
Mientras tanto en otra de las camas de esa habitación la chica rubia de ojos azules y mirada soñadora estaba teniendo un extraño sueño, en la que el velo del ministerio la llamaba.
En una de las torres más altas de Howarts, un Fénix, que todos conocían como Fawkes estaba sobrevolando el lugar, mientras que con sus ojos observaba todo con cuidado y detenimiento.
Y en una de las almenas una figura se aparecía y el fénix con vuelo experto se acercaba a él y se posaba en el hombro de la figura.
El sol se asomaba de manera rápida, sin avisar como siempre, sin esperar, y sin hacer caso a ruegos de gente que no había dormido bien, con sus rayos alcazaba a todos los seres del mundo, y muchas personas a la vez se despertaban a la paz unas más calmadas que otras, pero a la vez.
Harry Potter y Draco Malfoy fueron dos de las personas que habían madrugado, con los primeros rayos de sol los dos chicos se habían levantado dispuestos a urdir un plan para salvar a los mejores amigos de Harry.
Draco se había vestido y había bajado a por el desayuno mientras que Harry comenzaba a pensar en como entrar en la dichosa casa y sacar a sus amigos de allí.
El día de todos transcurrió deprisa, Draco y Harry urdiendo un plan, Sirius, Annie y el resto del castillo buscando alguna pista de Harry y Draco.
Regulus Black y Minerva Mcgonagall en san mungo visitando a los alumnos más graves, pues el día anterior solo Neville Lombotong y Luna Lovegood habían podido volver a Howarts.
Severus Snape con un montón de incógnitas y preguntas estaba curando las peores heridas de Hermione Granger.
Luna Lovegood estaba ausente al igual que Ginny las dos chicas pensando en el significado de sus diferentes sueños.
Ronald Weasley, rodeado de mortinfagos trazando planes de cómo acabar de una vez y por todas con la orden del fénix, y el pelirrojo siendo enviado a su primera misión como mortifago bajo las órdenes de Voldemort.
Fawkes entregando una carta importante.
Remus Lupin, ese día había abandonado el castillo con la primera luz del día, tras enviar un mensaje del que esperaba una respuesta ese mismo día.
Y así poco a poco todos y cada uno de ellos se iban colocando en diferentes frentes y puntos, cada uno con sus secretos, sus sospechas y sus teorías.
Y tal vez, solo tal vez, el haber decidido no hablar de todo lo que cada uno pensaba sería lo que haría que el trabajo de muchos acabara en desastre.
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Siento que sea más corto que los anteriores espero que os guste y espero poder actualizar la semana que viene esta y la de donde estamos, bueno hasta el siguiente capi, gracias a todos por los comentarios, en el siguiente los respondo todos, es que ahora es muy tarde y mañana tengo que madrugar un poco, espero que no me queráis matar, aunque menos mal que solo queréis y estáis muy lejos de poder hacerlo jejeje.
Buybuy y de nuevo gracias por vuestro apoyo hasta el próximo capi.
Buybuy.
