Hola espero que os guste perdonad por la tardanza, aquí os lo dejo.
Intrusos en la casa.
Todo estaba listo, todas las piezas en su sitio o eso esperaba, Harry y Draco deberían de estar en ese momento, con Peter en el bosque, y si todo estaba saliendo bien, estaba claro que Sirius y Remus también se encontrarían allí.
Que fácil había sido convencer a esa maldita rata de que cambiara de bando, todo por el momento estaba saliendo según lo había estado planeando en esas dos últimas semanas.
Esperaba sinceramente que lo que había echo sirviera de algo, pues desde que había sabido del hechizo que Harry y Draco tenían que realizar, había estado planteándose la mejor manera de ser útil, y creía que la había encontrado.
En la sala de la casa la reunión se estaba alargando al parecer, Voldemort, tenía bastantes cosas de las que hablar con Hermione y Ginny, y mientras él ahí aburrido esperando a que esa reunión terminase de una vez.
Había estado tentado a irse de ese lugar pues se estaba aburriendo mucho, y no había ni un alma por allí, había pasado el sádico de Greyback y lo había mirado con ganas de querer comer un poco de carne, ese hombre le daba escalofríos pensaba que en cualquier momento, podría saltarle encima y morderle.
Odiaba a ese tipo a muerte, por su culpa es que Bill estaba como estaba, si pudiera lo mataría en ese sitio, pero no podía, no ahora que pertenecía a uno de ellos, eso era algo que no podría hacer.
Sus ojos se encontraron con los de la prima de Hermione, esta se acercó a él y le dijo:
-¿Quiénes están ahí?-
-Pues, Hermione, Ginny, y Snape.- dijo este sin más.
-¿De que hablan?-
-Eso me gustaría saber a mí.- dijo este un poco impaciente, se separó de la pared, y estaba apunto de largarse cuando la puerta se abrió:
-Weasley entra.- le dijo Snape, lo miraba de manera rara, y eso le molestaba, sabía que Snape tramaba algo pero no sabía el que, y la verdad es que en ese momento le importaba bien poco.
Entró en la sala y vio que Hermione y Ginny seguían allí, su hermana lo miraba con reproche odio, y pudo notar que tenía lágrimas en los ojos, a la vez que un brillo de decepción, dejó de mirarla, pues ella no lo entendía, no entendía por lo que él había pasado, y estaba pasando, pero eso ahora daba igual, ahora que había demostrado su lealtad era el turno de Voldemort.
-Muy buen trabajo el tuyo Weasley, al parecer me vas a ser más útil de lo que creía.-
Ron se encontraba de rodillas con la cabeza agachada como le habían dicho que tenía que encontrarse en presencia de Voldemort.
-Creo que ha llegado el momento de que te haga uno de los míos oficialmente.-
Ron cerró los ojos unos momentos, cosa que Hermione pudo notar, ella vio como Voldemort levantaba la varita hacía Ron y decía:
-Extiende tú brazo derecho Weasley, te daré la marca de que eres uno de los míos.-
Ron hizo exactamente lo que le decía Voldemort, y extendió su mano derecha totalmente descubierta de ropa.
-Mosmor…- pero la palabra murió en sus labios, pues una fuerte explosión se escuchó fuera de la casa, Voldemort levantó la vista hacía el lugar donde se había escuchado el ruido, y Snape se levantó para ver que era lo que pasaba.
-Coge a las chicas y enciérralas junto a la otra Weasley ya te daré la marca en otro momento, Snape tú ven conmigo, Colagusano, Colagusano, ¿dónde demonios se ha metido ese inútil?-
Ron se levantó y sacó su varita apunto a Hermione y Ginny, y dijo un hechizo, haciendo que unas cuerdas se enroscaran en los cuerpos de las chicas de manera que pudieran andar sin problemas.
-Andando.- dijo este y les señalo la puerta.-
Hermione y Ginny lo miraron mal, pero caminaron ya que ninguna disponía de su varita en ese momento.
Llegaron donde las mazmorras, y primero entraron Hermione y Ginny, justo cuando estaba por pasar Ron, sintió un fuerte golpe en la nuca, no vio nada delante de él salvo oscuridad.
-Ron.- grito Ginny tirándose de rodillas al lado de su hermano preocupada, pues fuese como fuese seguía siendo su hermano.
-No hay tiempo para eso, coger estas llaves, vamos, sacarla a ella también de aquí.-
Ambas chicas sintieron como sus cuerdas se liberaban y cuando escucharon esa voz levantaron la vista y los ojos negros de Pansy se clavaron en ellas.
-¿Parkinson que…?-
-No hay tiempo para eso, coger la varita de este inútil, y toma Granger la tuya, ahora largaos de aquí, rápido.-
-¿Pero y tú?-
-Se arreglármelas sola, yo me ocuparé de este corred vamos, no tenéis mucho tiempo.-
-¿Por qué estas…?-
-Ni sueñes que es por ti, pero quiero demasiado a alguien como para dejar que le pase nada, y después de todo se que yo no soy la adecuada para ayudarlo, vamos fuera ya.-
Hermione y Ginny reaccionaron a la vez, cogieron las llaves y abrieron la celda de Alesis, y las tres salieron de allí lo más rápido que pudieron.
Pansy mientras tanto metió a Ron en una de las celdas.
Todo iba según el plan ya faltaba poco para que terminara esa pesadilla que les había tocado vivir a toda su generación.
Muchos estaban metidos en ese juego peligroso, y estaba empezando a creer que podría salir bien después de todo.
En el bosque que se encontraba cerca de la casa, Peter Pettigriw estaba teniendo una charla con Harry y Draco:
-En cuanto la explosión haya llamado suficiente la atención entraremos en la casa, es decir en dos minutos, yo os guiaré hasta las mazmorras donde Granger y Alesis se encuentran, esto solo es un rescate, así que Potter no quieras hacerte el héroe.-
Harry frunció el ceño sabía de que iba todo eso, pero algo le decía que eso era algo más, que no solo sería el rescate de Hermione, y Ron, sino que allí había algo más que hacer.
Estaba dispuesto a enfrentarse a quien hiciera falta si con ellos rescataba a dos de las personas más importantes en su vida, a el que era como un hermano para él, y a la chica de la que se había acabado enamorando.
Desde que sabía de la profecía sabía que la chica a la que quisiese estaría en peligro, y por idiota había tenido que enamorarse de la que era más importante para él, y así la había puesto en un peligro mayor del que ya estaba.
Ahora le tocaba a él el ayudarlos a ambos, en incontables veces ellos dos lo habían arriesgado todo por él, ahora era su turno, y aun así no se encontraba solo, Draco Malfoy una de las personas con quien peor se había llevado en su vida se encontraba a su lado, para ayudarlo a rescatar a dos personas que él en un principio aborrecía.
Había llegado el momento ya era la hora de dirigirse a la casa estaba viendo como peter miraba alrededor, y vio como hacía un gesto con la mano, por temor a que esa miserable rata los hubiese traicionado Harry se puso alerta, apretó su varita con fuerza, pero cuando se encontró con nada más y nada menos que Remus Lupin y Sirius Black, su cara era exactamente igual a la que tenía Sirius, de total incomprensión ante lo que veía, ¿qué demonios estaban haciendo allí Remus y Sirius?
-Bueno es el momento, andando.-
-¿Qué hacéis aquí vosotros dos?-
-Yo no tengo ni idea, estaba siguiendo a Remus y acabe aquí, pero ¿y tú que demonios pensabas hacer?-
-Siguiendo a Remus, ¿y eso por qué?- pregunto Harry, ambos iban caminando con cuidado al igual que los otros tres, para que no los descubrieran.
-Por que no se fía de mí.- sentenció Remus.
-Noe s cierto, es solo que, bueno que…-
-No tienes ninguna excusa lo que quiere decir que si que me seguías por que desconfiabas de mí no me lo puedo creer.-
Sirius lo miró enfadado y dijo:
-Oye mira que te quede claro que…-
-Shhhhhhh.- dijeron los otros tres para hacerlos callar pues por su culpa los iban a descubrir.
Draco y Peter fueron los primeros en adentrarse por la trampilla que se encontraba en la parte trasera de la casa.
Harry sabía que las mazmorras se encontraban dos pisos más abajo, y eso era bueno pues todos los demás estarían en el otro lado para ver que había pasado en la entrada.
Eso de que Peter hubiese conocido a los gemelos Weasley, le había servido de algo, había comprado una de sus bromas y estaba seguro de que estarían un poco ocupados en la parte delantera de la casa.
Voldemort, se encontraba mirando hacía todos lados, no veía por ninguna parte al inútil de Weasley, y eso no le daba muy buena espina, por otro lado, estaba el hecho de que la miserable rata no aparecía por ningún lado.
Tenía un mal presentimiento y no le gustaba nada de nada esa sensación.
Buscó a Snape con la mirada y lo encontró peleándose con un fuego artificial que se negaba a apagarse.
Se acercó a él y le dijo:
-¿Has visto hoy a Pettigriw por algún lado?-
¨-No mi señor, ¿por qué me pregunta?-
-Esa rata escurridiza, no aparece, y el Weasley tampoco se encuentra, espero que haya sido capaz de al menos llevar a esas dos a la maldita celda que tenían que ocupar.
-¿Quiere que vaya a comprobarlo?-
-No iré yo mismo.-
Snape no dijo nada más, siguió con su cometido de deshacerse de todas esas malditas bengalas, y de esos fuegos artificiales, estaba seguro de que eso había sido creado por los Weasley.
Weasley, un momento, no, no podía ser, Colagusano, no podría tener tanto valor para hacer eso.
Snape dejó lo que estaba haciendo dejando órdenes explicitas de que tenían que deshacerse de todas, y entró en la casa con cuidado de no ser visto por su señor.
En las mazmorras, Ron se despertaba, del golpe recibido en la cabeza.
-¿qué demonios…?- miró a su alrededor y tras fijar su vista en los barrotes y mientras se frotaba la nuca caminó hasta la puerta, la empujó un poco y sonrió estaba abierta.
Ron salió de allí dispuesto a encontrarlas.
Voldemort caminaba en dirección a las mazmorras por uno de los pasadizos, era más corto y así sabría antes que era ese presentimiento que tenía.
Mientras Ron salía por la parte delantera de la casa con cuidado, Harry, Sirius, Peter, Remus y Draco entraban en las mazmorras.
-No hay nadie, ¿qué significa esto?-
-Eso me gustaría saber a mí.-
Ahí estaba su maldito mal presentimiento, la voz fría de Voldemort se hizo escuchar, delante de ellos, saliendo de detrás de una de las paredes.
Para suerte de ellos, los separaba una columna y unos cuantos metros, así que sin dudarlo y sin esperar a que Voldemort reaccionase, todos echaron a correr.
Voldemort estaba tan asombrado que se había quedado un poco parado, ninguno de sus malditos secuestrados se encontraba en su celda, y encima, Potter estaba en la casa, ese maldito niñato había conseguido entrar enfrente de sus narices, pero si creía que se libraría estaba equivocado, no de eso nada esa vez no.
Voldemort se adentró de nuevo en el pasadizo, no había visto a Peter, por lo que no sabía que había sido él el que les había guiado hasta allí, y el que había preparado parte de todo eso.
Cuando Snape estaba por bajar las escaleras choco de frente contra alguien consiguiendo caer al suelo del golpe, levantó la vista y se encontró con unos ojos azules que reconocería hasta en el mismísimo infierno:
-Tú.- dijeron ambos a la vez.
-Si muy bien, yo también me alegro de que os veáis pero no hay tiempo.- dijo Remus.
-¿Qué hacéis aquí lupin?-
-Veníamos a rescatar a Ron y Hermione, pero estos no se encontraban en las mazmorras.- dijo Remus.
-¿Cómo que no?, pero si Weasley tenía que haberlas llevado allí, antes.-
-¿Weasley?-
-Así es Potter, ya va siendo hora de que abras los ojos, tú querido amigo Ronald Weasley es un traidor, fue él quien secuestro, a Granger y trajo aquí a su propia hermana.-
La mención de Ginny hizo que Draco tomara más en cuenta en la conversación mientras que no podía creerse que esa maldita comadreja en verdad los hubiese traicionado.
Harry no estaba dispuesto a creer ni una sola palabra de Snape así que decidió que este mentía, estaba apunto de decírselo cuando otra fuerte explosión se escucho, pero en esta ocasión fue en la parte de arriba de la casa.
Todos miraron hacía arriba instintivamente, y después de sopesar que preferían sus vidas a la curiosidad decidieron salir de allí cuanto antes.
Estaban todos ya fuera de la casa cuando se dieron cuenta de que estaban completamente rodeados, no solo delante de ellos había mortifagos, sino que a los lados también y por si fuera poco las puertas de la mansión se acababan de cerrar y algo le decía a Harry que esta vez no se abrirían para nadie.
Los mortifagos los rodaron por completo, y Voldemort salió de entre ellos.
-Vaya, Potter veo que me has puesto las cosas más fáciles de lo que creía.-
Harry sonrió con autosuficiencia, pues al parecer si que había sido buena idea esa de llevar siempre encima cierto objeto.
-Quien sabe.- dijo este.
-Estas rodeado de mis mortifagos, somos más de cien, y vosotros, cuatro, ¿y dices quien sabe?, o eres estúpidos, o no sabes contar Potter.-
-¿Ves esto?- dijo este sin quitar su sonrisa, Voldemort pudo observar un galeón en la mano de Harry.
Veras este galeón no es normal, no señor, resulta que yo solo tengo que hacer así,- Harry le dio un pequeño golpecito con la varita a la moneda mientras su sonrisa se incrementaba y añadió:
-Y tachan, unos cuantos miembros de la orden del fénix, y varios aurores aparecerán en breves.-
Voldemort lo miró sin creerse lo que le decía y dijo:
-Para cuando aparezcan estarás muer…- pero no pudo terminar la frase, pues en ese momento un montón de craks se escucharon por todo el lugar, los de la orden habían llegado.
Ninguno dudo mucho en atacar, y así comenzaron los ataques entre todos los presentes.
Harry por su parte solo buscaba a Hermione y Ron por todas partes, estaba desesperado no sabía donde más buscarlos, y además tenía ese mal presentimiento de que ese día pasaría algo, algo que no sabía si terminaría de gustarle.
-Vaya, vaya ¿a quien tenemos aquí?, ¿te has extraviado del camino Potter?- esa voz sin duda sabía de quien era, era de Ron, pero parecía raro, pues estaba cargada de una envidia y un toque de odio que no era de Ron.
-¿Ron?- preguntó dudoso.
-Veo que al menos si te acuerdas de mi nombre ya que de mis gustos no.-
-¿De qué hablas?-
-¿No lo sabes Potter?, te lo diré hablo de Hermione, de mí Hermione, de la que tú me arrebataste, pero créeme cuando te digo que será lo último que me quites, este día será tú fin Potter.-
Harry vio como levantaba su varita y le apuntaba directamente al corazón, estaba tan sorprendido, y las palabras de Snape resonaban en su cabeza que no sabía ni como reaccionar ante ese gesto por parte de Ron, no era posible que él que el que era como su hermano le estuviese diciendo eso.
-Harry defiéndete, va muy enserio.- grito desde detrás de él, Hermione, Harry se giró lo justo para verla a ella correr a su encuentro.
Ron lanzó su primer hechizo, y Harry invocó apenas con cierto margen de tiempo un escudo que consiguió repeler el ataque hecho por Ron.
-Ron, ¿qué demonios te pasa?-
-Nada, que ahora ya no seré más un segundo.-
De su varita una vez más salió un rayo en dirección de Harry y aunque fue capaz de detenerlo, no vio el que le había mandado después, y por lo tanto no lo pudo esquivar.
Ron se acercó a él que estaba bastante aturdido y lo cogió de la túnica, y le dijo:
-Por una vez seré yo el mejor.- y lo lanzó contra uno de los árboles, mientras sonreía de forma bastante divertida.
…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,….,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,….,…,…,…
Quería agradecer a: Liz, Sandy0329, Arcangel-negro, Wpg – Love, Kathy, Hermis´lu, Jose, Soberal, Skarlita, Gaby Potter, Elementh, Marta, Briads16, Jan Black, NanitaPotter, Fiorella, YoungLadyPotter, por seguir mi historia, y no abandonarme, gracias por los reviews de verdad son mi vida, gracias a ellos es que uno puede seguir escribiendo, espero que os haya gustado el capi, hasta el próximo.
Buybuy.
