Duelo entre amigos, lágrimas sin descanso.

Ver ahí delante de él a su mejor amigo desde que tenía once años, era algo que nunca se hubiese podido imaginar.

Lo había visto en innumerables veces en una batalla, de diferentes formas, pero de lo que estaba seguro es que nunca en su vida lo hubiese imaginado enfrentándose a él, y por si fuera poco, como uno de sus enemigos.

Había recibido ya tres hechizos por parte de este, y a cada cual mucho más fuerte que el anterior.

Hermione en ese momento estaba a su lado ayudándolo a levantarse, mientras que enfrente de ambos, Ron con una sonrisa de autosuficiencia, y de total seguridad lo miraba.

Era una mirada propia del antiguo Malfoy que de Ron, le resultaba muy extraño verlo a él de esa forma, actuando así, pero sobre todo levantando su varita y atacándolo una vez tras otra.

Totalmente convencido de que Ron, no cambiaría de idea y que seguiría atacándolo dijo:

-Hermione apártate de aquí.-

-Harry, ¿vas a luchar?- pregunto esta sin estar muy segura de que la respuesta le fuese a gustar en lo más mínimo.

-Es lo que él quiere, pues es lo que tendrá, no soy ningún cobarde, y él solo quiere demostrar que es mejor que yo, pues ya esta que lo haga si puede.-

Hermione iba a replicar, pues Harry desconocía la cantidad de hechizos que Voldemort le había enseñado a Ron en las dos semanas que estuvo con ellos.

Por otra parte, Ron veía a Harry y Hermione hablando, y aunque le molestaba en cierta forma no era de la manera que él pensaba que le molestaba, ya lo sabía se había dado cuenta de eso hacía ya bastante tiempo, pero había otras cosas que lo movían hacía esa situación, cosas que no podía evadir.

Una vez más y dispuesto a demostrar que no era un cualquiera levantó su varita mirando con decisión a su oponente, a la persona que había considerado como un hermano más.

Ambos, levantaron sus varitas a la vez.

Y las dos personas que siempre habían luchado juntas, se decían con la mirada que había llegado el momento de saber quien era el mejor.

Ron fue el primero en lanzar su hechizo.

Una sonrisa en el rostro de Harry fue lo que consiguió el pelirrojo como respuesta, una respuesta que le hizo enojar en cierta forma.

-No me subestimes Harry, ese es tú error, crees que soy peor que tú.-

-Te equivocas Ron, yo no te considero débil, y mucho menos me creo superior a ti.-

El hechizo de Ron dio contra un escudo que Harry había levantado.

-No se que pretendes con esto, Ron, pero déjalo, creo que deberías de dejar de hacer tonterías.- dijo Hermione.

-Eso he estado haciendo antes, el tonto, siempre siguiéndole a él, siempre siendo su sombra, siempre siendo Weasley, el amigo de Potter, pero esta ocasión no será así, en esta ocasión él será el segundo.-

Un nuevo hechizo, saliendo de sus varitas, y encontrándose en el centro.

Ante la sorpresa de Ginny y Hermione que veían el duelo, ellas dos fueron lanzadas bastante lejos de ellos, y un escudo invisible los envolvió a ambos, una decisión tomada por los dos para no herir a las dos personas que los observaban.

Hermione, y Ginny estaban sorprendidas, al ver a Ron y Harry, que ninguno de ellos cedía ante el otro, cualquiera que los viese, pensaría que se odiaban desde siempre, pues los hechizos de uno y de otro, eran lanzados sin piedad, sin cuidado, con el único propósito de herir a la persona delante de ellos.

Hermione se sentía mal, se sentía culpable en parte por todo eso, no quería que eso pasara, y no soportaba ver a ambos en esa situación, era algo bastante insoportable, ver a tus dos mejores amigos así, y tú sin poder intervenir entre ellos.

Sus ojos se encontraron con los de Ron cuando este fue lanzado contra el escudo por un hechizo de Harry, era extraño, pero no encontraba nada diferente a lo que eran antes de que pasará lo de ese último año.

Todo lo que había visto en ellos estos días atrás había desaparecido, solo había ese brillo de demostrar que no era menos que ellos.

De demostrar que estaba con ellos por que en realidad servía para algo.

Se levanto una vez más mientras se limpiaba un poco de sangre que le corría del labio inferior.

De nuevo levanto su varita apuntando a Harry, y en esta ocasión utilizó un hechizo de los aprendidos en ese último tiempo.

Aunque Harry había levantado una barrera, no le sirvió de mucho, y lo envió contra un árbol que se encontraba dentro de la barrera primero construida.

Tras recibir ese golpe, Harry levanto su mirada enfadado, y Hermione una vez más sintió ese miedo al encontrarse con ese brillo negro en los ojos verdes de Harry.

-Esto se esta alargando de más y tengo prisa por terminar.- dijo este serio.

-Pues yo sin embargo me lo estoy pasando a lo grande.- dijo Ron sonriendo.

Harry volvió a apuntar a Ron y le dijo:

-El siguiente será el último, ¿Ron, estás seguro?- Ron sonrió y dijo:

-Nunca he estado más seguro de algo.-

Una vez más y al parecer de Harry la última ambos se apuntaron con las varitas.

Su hechizos volaron hacía cada uno, directo a su objetivo mientras que sus ojos se clavaban en los del otro.

Una despedida, tal vez, los hechizos parecían ir más lentos que nunca, buscando l cuerpo contra el que tenía que colisionar.

Uno rojo, y otro violeta.

A la vez apartaron sus vistas uno de otro, y sus hechizos impactaron en cada uno.

Un grito de dolor, fue lo único que tanto Ginny como Hermione pudieron escuchar, mientras que una neblina se iba disipando poco a poco.

Cuando esta desapareció, ambas vieron como Harry caminaba hacía un Ron que se encontraba de rodillas en ese momento.

Lo vieron pararse delante de Ron y posar su varita en el cuello de este obligándolo a levantar la cabeza para que sus ojos se encontraran.

Y en ese momento Ron comprendió el terror que decía sentir Hermione la vez que escuchó la conversación en la biblioteca.

Unos ojos negros en lugar de verdes era lo que los miraban, y sintió miedo, pues ese no era su amigo de siempre, ese no era el que conocía desde los once años, y lo peor de todo es que ese si que lo podía matar, y estaba seguro de que lo haría.

En sus ojos oscuridad, en sus labios una sonrisa de superioridad, y de su varita unas cuantas chispas de color rojo.

-Bueno ¿no es esto lo que querías?, ¿ahora decide, prefieres morir rápido, o que disfrute de tú dolor como a tú señor le gusta hacer?-

Ron abrió los ojos mientras que Hermione y Ginny estaban golpeando contra lo que fuera que habían levantado esos dos al principio del duelo.

Los hechizos de Hermione, y Ginny no servían de nada contra la barrera creada de esos dos.

Ambas chicas intentaban que Harry las escuchase, pero era imposible, al parecer este no era capaz de escuchar nada que no estuviera dentro de esa barrera.

-No he escuchado tú respuesta, bueno entonces lo decidiré yo.-

Apretó más su varita al cuello de Ron, y este cerró uno de sus ojos y dejó escapar una pequeña queja de dolor.

Creía saber que era lo que Harry había decidido hacer.

-Crucius.- escuchar el hechizo ya fue un poco doloroso, pero sentirlo en carne propia ya era algo que no podía soportar sin gritar.

El hechizo terminó en pocos segundos, eso lo extraño y cuando abrió los ojos se encontró con un Harry bastante enfadado, mirando a algo o alguien detrás de él.

-Bueno Potter creo que te acabo de enseñar, que no hace falta avisar a tú adversario de lo que vas a hacer, directamente hazlo.-

-¿Es uno de los tuyos y le haces eso?- escuchó la voz de su hermana decir.-

-Ha perdido, y eso no se perdona, Crucius.-

El hechizo una vez más voló hasta Ron pero esta vez no le dio.

-No te dejaré hacerle daño Bellatrix.-

-No necesito tú permiso para eso, maldita escoria amante de los sangre sucia.-

Ginny la miraba enfadada, pues por mucho que su hermana hubiese echo él seguía siendo su hermano y eso nunca cambiaría.

Sus ojos azules, con un rastro de lágrimas, brillaban enfurecidos, sus labios estaban apretados por el enfado, y su varita estaba bien sujeta con fuerza y furia, ante esa mortifaga.

-Vaya pero si va a ser valiente y todo la pequeñita del grupo.-

-No sabes hasta que punto y más si atacas lo que yo quiero.-

-Así que si yo hago esto,- sin que ninguno lo pudiese evitar un rayo voló hasta Ron y este comenzó a gritar.- ¿Tú que harás?-

-Yo no soy una santa Lestrange, yo si que puedo hacerte daño Crucius.-

Un rayo rojo impacto en Bellatrix, pero contrario a lo que esperaba, Bellatrix se rió y dijo:

-Veo que Potter no os ha enseñado lo que yo muy amablemente le enseñe en su día.-

-Crucius.- ahora no fue Ginny, ni Bellatrix la que la había dicho, el hechizo impactó en Bellatrix, y todos los que estaban allí incluido Ron en el suelo miraban a Harry que estaba sonriendo y tenía la varita alzada hacía Bellatrix.

-Tienes razón, no se los dije, pero creo que yo si la aprendí bien, me dijiste, que había que desearlo de verdad, que había que desear herir a la otra persona, pero sobre todo disfrutar haciéndolo, y lo creas o no, lo estoy disfrutando, espero que tú también.-

Caminaba hacía ella, con su sonrisa, mientras que los otros lo observaban, esa calma, fría ante una maldición imperdonable, esa sonrisa de disfrute, como diciendo que eso era lo más divertido que había echo nunca, y por otro lado, los gritos de desesperación, y el dolor de Bellatrix.

Hermione no pudo aguantar más sa situación, ese no era Harry, ese no era él, y no dejaría que lo fuera, corrió hasta él mientras que este decía.

-Voy a entrenar en otra maldición, así al menos tendré como referencia tú muerte para saber como disfrutar de la de él.-

Levantaba su varita hacía Bellatrix, cuando Hermione se puso delante de él con la suya levantada.

-Harry, por dios, quieres parar, tú no eres así, Harry por favor, esto no es normal en ti.-

-Pero es como tengo que ser, sino soy así, no podré, tengo que acabar con esto, y lo haré ya, apártate Hermione.-

-No, no me quitaré, no dejaré que te conviertas en un asesino.-

-Tarde o temprano tendré que hacerlo.-

-Pero eso es diferente.-

-No, no lo es, las dos son por venganza.-

-Harry espera, escúchame.-

-Apártate Hermione o te aparto yo.-

-No lo harás, no te dejaré-

Harry la miró y le dijo:

-Muy bien tú lo has querido.-

Harry movió su varita sin decir el hechizo, pero Hermione levantó rápidamente un escudo.

Cuando ella iba a lanzarle un hechizo, Harry ya no estaba delante de ella, lo busco por todas partes, pero al girarse lo vio al lado de Bellatrix mirándola a ella y le dijo:

-Aquí uno se puede desaparecer, seguro que olvidaste eso.-

Una vez más apuntó a Bellatrix, esta en ningún momento había dejado de gritar, al parecer Harry le había echo otro hechizo más fuerte que el crucius normal, pues en ningún momento desde que le había lanzado la maldición había dejado de gritar.

-Avara Ke…-

-AVARA KEDABRA.-

Todos se quedaron helados, ante ese grito, mientras que un rayo verde iba hacía una sorprendida Bellatrix que miraba al que era su asesino sin poder creérselo.

Todos ellos escucharon un grito de dolor, y seguidamente todos vieron como el cuerpo de Bellatrix Lestrange caía de forma muy rara y en su rostro se reflejaba terror, y dolor.

Cuando miraron a la persona que había dicho la maldición, Hermione y Ginny se llevaron la mano a la boca mientras que unas cuantas lágrimas eran derramadas por cada una.

Harry estaba asombrado, ante el hecho de que hubiese sido precisamente esa persona.

Delante de todos y dejando caer su varita, con una expresión de miedo en su rostro, se encontraba ni más ni menos que Neville Longbottom.

Harry vio como poco a poco Neville caía de rodillas, mirando sus manos y su varita en el suelo.

-La mate, he matado a una persona.-

Aunque todos sabían que era justo que él hubiese echo eso, sabían que este estaba echo polvo por completo.

Neville comenzó a gritar mientras que lloraba por lo que acababa de hacer.

-Soy un asesino, soy un maldito asesino.-

Hermione y Ginny no sabían que hacer, Harry por su parte soltó su varita sin poder creerse que si Neville no lo hubiera echo antes, él habría sido el asesino, y esta vez no era por una maldita profecía sino por que quería venganza.

-No, no me lo puedo creer.- escuchó que decía Ginny mientras se acercaba a Neville, que seguía como loco por lo que acababa de hacer.

-Hay que sacarlo de aquí cuanto antes, así no podrá hacer nada.-

-Necesitamos llevarlo a un lugar seguro, no esta para seguir en el campo de batalla.- dijo Hermione mientras que se fijaba como Ginny abrazaba a Neville intentando que se calmara.

Harry camino hasta él y le dijo:

-Neville venga tenemos que sacarte de aquí.-

-¿Lo harás tú?-pregunto Ginny.

-Tengo que hacer algo, antes de enfrentarme a Voldemort, esta será la última vez que lo haga, pero antes debo de hacer otra cosa.-

Agarró a Neville e invocó su varita miró a Ron, que estaba en el suelo al parecer desmayado, y después a Ginny que le devolvió la mirada, por último al cuerpo de Bellatrix, y a Hermione.

Sus ojos otra vez verdes demostraban preocupación, Hermione le sonrió y le dijo:

-Estaremos bien al menos hasta que regreses.-

-Poneos sobre seguro, por favor no os dejéis atrapar.-

-Tranquilo, te esperaremos aquí.- dijo Ginny y tras una última mirada cerró los ojos y desapareció del campo de batalla.

Ginny y Hermione escucharon una fuerte explosión no muy lejos de allí, y corrieron hasta allí dejando el cuerpo de Bellatrix y a Ron desmayado en el suelo.

Cuando llegaron al lugar de la explosión se encontraron a Sirius, Remus y Draco luchando contra varios mortifagos.

Sirius con su típica sonrisa de autosuficiencia, miraba a el mortifago de delante suyo, mientras que Remus tenía una mirada nunca vista por Hermione o Ginny, un odio increíblemente grande, su oponente no era otro más que Fenir, que tenía una gran sonrisa n su rostro.

Y Draco por su parte se estaba enfrentando a dos mortifagos, uno era Lucius no tenían ninguna duda, el otro no lo sabían.

Pero cuando este al ver a Hermione dejo a Draco y s acercó a ellas Hermione supo que se trataba de Dolohov.

-Espero que puedas solo Malfoy tengo que ajustar cuentas con otra persona, espero que te acuerdes de lo del ministerio preciosa.-

Hermione lo miró enfadada por supuesto que se acordaba de ese miserable, por su culpa estuvo ingresada y además tomándose tantas pociones diferentes.

Ginny por su parte estaba observando a Malfoy hijo en el suelo y con sangre en uno de sus brazos, pero en su mirada solo había odio y decisión.

Ginny corrió a su lado y se arrodillo mientras le dijo:

-¿Estas bien?-

Draco la miró mientras se levantaba y le dijo:

-Tienes que irte de aquí.-

-No, yo puedo ayudarte.-

-NO, esto es cosa mía y de él, Ginny vete por favor.-

-No me pidas que me vaya estando tú en ese estado.-

-Vaya Draco creí haberte enseñado que esa gente son escoria.-

-Tal vez decidí no aprender de lo que tú me habías enseñado.-

Su tono era decidido y con rencor.

-Tendré que enseñártelo de nuevo.-

-No gracias, tus clases ya no me sirven.-

-Tal vez cambies de opinión, Crucius.-

Pero contrario a lo que Draco esperaba el hechizo iba en dirección de Ginny en vez de hacía él.

Con más rapidez de la que se podía esperar de alguien que estaba herido Draco no se lo pensó dos veces se colocó de espaldas a la maldición y abrazó a Ginny con fuerza.

-Maldito, eso no es digno de un Malfoy, estas deshonrando nuestro apellido.-

-Basta déjelo ya.- Grito Ginny desesperada mientras que Draco seguía gritando por la maldición.

-Y tú maldita amante de los muggels, me las pagaras por lo que me has hecho hacer.-

-Deténgase, lo va a matar.-

-Si eso pasa la única culpable serás tú maldita niña, por tú culpa él es débil.-

-Le he dicho que se detenga, cortuspro.- en la mano en la que Malfoy tenía la varita le apareció un corte, que le hizo soltarla y así dejar de hacer la maldición sobre Malfoy.

-Maldita despreciable ahora sabrás lo que es bueno.-

Lucius cogió su varita del suelo, y mirando a Ginny con odio, lanzó un hechizo violeta:

-Desperzar.-

El hechizo dio de lleno en el pecho de Ginny y salió disparada contra un árbol, lo único que pudo dejar escapar antes de caer al suelo fue un grito de dolor.

-GINNY.- el grito de Malfoy atrajo la atención de Hermione, Sirius y Remus, que vieron como la menor de los Weasley estaba en el suelo al parecer muerta, con un hilo de sangre saliéndole de la boca y a Draco Malfoy corriendo lo más rápido que podía para llegar a ella.

-Ya hay una maldita amante de los muggels menos, jajajajaja.- la risa de Malfoy padre se escuchaba por toda la zona.

Malfoy llego donde Ginny, y se arrodillo a su lado, la cogió con cuidado.

-No por favor Ginny, despierta, no puedes hacerme esto, no ahora no, Ginny por favor.-

Le tomo el pulso, pero no tenía, ese sentimiento de odio que ya tenía en su interior se iba incrementando cada vez más.

Sintió como por sus mejillas caían lágrimas, cada vez más y sin poder retenerlas, la abrazó contra su pecho mientras decía su nombre en susurros, y algo que nunca había dicho antes.

La acurrucaba contra él, sin ser capaz de soltarla, por miedo a toparse con la realidad, que la única persona que había amado estaba muerta entre sus brazos.

Tenía miedo a aceptar esa verdad, y no quería aceptarla, levantó su vista y la fijo en su padre, que seguía riendo.

Sus lágrimas de dolor y tristeza se cambiaron a unas de impotencia, y de rabia, con Ginny en sus brazos apretó su varita con una mano y arrodillado como estaba le dijo:

-Esto es lo que has conseguido con lo que has hecho, crucius.-

El rayo voló hasta Malfoy padre pero no le dio y siguió con sus burlas.

-Eres débil, no sirves para nada, supuestamente esa persona es a la que quieres, y mira con que facilidad te la he arrebatado, no podrás hacer nada, morirás a manos de nuestro señor, por tú osadía al traicionarlo.-

-No creo que eso sea así, septusempra.- esta vez el hechizo si hizo diana, mientras que uno que Malfoy había lanzado no le dio a Draco.

Lucius se cerró los cortes con un hechizo mientras maldecía a su hijo.

-Esto se acaba aquí Draco, el señor oscuro no se enfadará por ahorrarle el tener que matar a una rata menos, a esto te ha llevado el seguir al amor, como Dumbledore difundía Avada Kedabra, adiós hijo.-

El rayo cruzó el espació que había entre los dos con rapidez, mientras que Draco le decía a Ginny que pronto le haría compañía, la abrazaba con fuerza y cerraba los ojos esperando el impacto.

Pero ese hechizo nunca llego a su destino, el motivo, una especie de barrera que apareció alrededor de Draco.

-¿Qué demonios es eso?-

-No podrás matarlo Malfoy antes tendrás que acabar conmigo.-

Su voz fría como siempre, sus ojos negros furiosos, sus labios sin sonrisa alguna, su pelo para sorpresa d muchos recogido en una coleta, su capa negra no se encontraba, unos cortes en la cara, y en sus ropas sangre y algo rotas, su varita en alto, y una mirada decisiva.

Severus Snape los observaba desde detrás de Draco y Ginny.

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Bueno he aquí el capi espero que os haya gustado y hasta el próximo, gracias por los Reviews en el próximo os contesto a todos, lo subiré lo más seguro en unos dos o tres días espero que os haya gustado este buybuy y gracias por leer.