Hola aquí tenéis un nuevo capi espero que lo disfrutéis.
Una nueva sorpresa.
Se acababan de aparecer en la posada en la que él y Draco se estaban quedando, Neville seguía en ese estado de desesperación, se había dejado caer al suelo, y estaba completamente acurrucado mientras que susurraba un sin fin de cosas, que Harry no llegaba a escuchar.
Se quito la chaqueta y cogió una de las túnicas del colegió, se la colocó mientras que rebuscaba por su baúl los horcuxes con los que contaba.
Cogió el mapa del merodeador y lo observo por un momento, en esta ocasión no le era de mucha ayuda para él.
Su capa de invisibilidad, había pensado en llevarla con él, pero creyó que podría ser un estorbo para la batalla, más adelante se daría cuenta de que podría haber servido de algo.
Se remangó un poco y siguió buscando, encontró, la copa, la pluma y el relicario, los observó, mientras pensaba en los dos que ya estaban destruidos, en el que no sabía si era o no, y por último en el que ni siquiera sabía si existía.
Eso le traía de cabeza, el desconocer, si eran o no siete horcuxes.
Los fue colocando en una mochila y se la colgó en el hombro, le echo un vistazo a Neville en el suelo, y le dijo:
-No salgas de aquí, más tarde alguien vendrá a por ti.-
Neville no le contesto y Harry no sabía si él lo habría siquiera escuchado.
Sus ojos estaban como perdidos en una dimensión a la que Harry no podía alcanzar, susurraba cosas pero Harry tenía miedo de escuchar lo que decía.
Mirándolo a él lo embargó el miedo a no poder matar a Voldemort.
Había pensado en que podía ser peor que la muerte, a que se podría haber referido Dumbledore en el ministerio al decir eso, pero ninguna respuesta le llegaba.
Tenía miedo a tener que recurrir al hechizo, pero sabía que si llegaba el momento lo utilizaría, pero contrario a lo que pensaba antes cuando pensaba en ello, ahora que el momento estaba cerca tenía miedo de morir, siempre pensó que esa sería una buena alternativa, pero ahora que ese momento en el que todo se decidiría estaba tan cerca no sabía que le daba más miedo si matar o ser matado.
Viendo a Neville en ese estado se preguntaba si él mismo sería alguna vez capaz de perdonarse por asesinar a alguien, aunque ese alguien fuese Voldemort.
Él no podía dejar de pensar en que él no era dios para decidir quien tenía que vivir y quien morir, ya fuese bueno o malo lo que esa persona hiciese.
Se miró un momento la mano con la que solía sostener la varita, y la cerró en un puño.
Sus dudas lo embargaban, y el miedo era lo que más sentía dentro de él.
Respiró profundamente mientras cerraba los ojos intentando por todos los medios hacer que el miedo desapareciese.
Una vez más y por última vez miró a Neville, suspiró y cerró los ojos de nuevo pero esta vez para desaparecerse de allí, y volver al sitio en donde lo estaban esperando.
Pero contrario a lo que esperaba no pudo desaparecerse del lugar, abrió los ojos y miró a su alrededor, caminó hacía la puerta, y al abrirla se encontró con el hermano pequeño de Sirius.
-¿Potter?- los dos se miraron por un momento, Harry extrañado de que él estuviese ahí, Regulus al parecer muy sorprendido por su presencia.
-¿Qué hace aquí profesor?- Harry se apartó un poco de él, no era que le inspirada mucha confianza el hermano de Sirius.
Regulus, escuchó los susurros de Neville y dijo:
-¿Qué le pasa?-
-Mato a Bellatrix Lestrange.- dijo este sin aparatar la vista de él.
Regulus lo miró sorprendido y después dijo:
-¿Me estas diciendo que ese chico fue capaz de lanzar un Avara?-
-Si, y para ser sinceros me alegro de que fuese capaz, al fin pudo vengar a sus padres.- dijo Harry.
-Es impresionante, que siendo tan joven haya tenido que pasar por eso.- Regulus mostraba en su rostro una expresión de pena al fijarse en el pobre de Neville.
-Me temo que puede que no sea el único de esa edad que tenga que pasar por eso.-
-Esperemos que si, pues no creo que sea un buen recuerdo para nadie.- dijo Harry.
-Harry, sabes que al menos uno más tendrá que ensuciar sus labios diciendo esas malditas palabras.-
-Después de todo ese es mí sino, así que yo por lo menos no tengo más opción que hacerlo.-
-La pregunta es, ¿serás capaz?, míralo a él, dices que él era el adecuado por lo de sus padres, pero no lo ha podido resistir, o al menos ahora mismo no es que este en condiciones de seguir, en esta batalla.-
Harry una vez más miró a Neville, y sus miedos una vez más volvieron.
-Esta claro que no tengo otra alternativa.-
-Por que no quieres Potter.- Harry se quedo mirando a su profesor sin ser capaz de explicarse que estaba pasando allí, la persona que había hablado no era Regulus.
Ambos se miraron uno al otro con sorpresa.
-Tienes una salida más, di que si y todo terminará para ti, o bueno tu otra alternativa es sin duda que te maten.- Harry no entendía que demonios estaba haciendo allí esa persona pero estaba claro que no era algo esperado por ninguna de las dos personas que allí se encontraban.
-Es una pena que estés aquí Regulus, quería llevarme el merito solo, pero al parecer te me has adelantado.-
-¿Qué demonios?-
-Bueno después de todo eso solo nos hará las cosas mucho más fáciles.-
Al fin delante de ambos una figura que Harry conocía, y que no había visto desde hacía mucho tiempo, para ser más exactos desde su sexto año, cuando desapareció de Hosmeade con varias cosas robadas de la casa de Sirius.
-Flecher, ¿qué haces aquí?-
-Lo bueno de ser un criminal es que aprendes a esconderte, a pasar desapercibido, y sobre todo a escuchar, y a aprovechar.
Tuve suerte de enterarme de la existencia de eso que Potter ahora mismo tiene en su mochila.
Luego ellos mismos me mostraron donde se estaban ocultando, y llegué hasta aquí, creí que todos estarían en la batalla, así aprovecharía para poder hacer lo que mejor se me da, robar y recibir a cambio.- una sonrisa se formó en sus labios y dijo:
-Pero tuve mala suerte me encontré con vosotros dos.-
-¿Por qué querías esto?, ¿tu no le eras leal a Dumbledore?-
-Ahí esta la cuestión Harry, era leal a Dumbledore, pero él esta muerto, y a los de la orden no es que les haga mucha gracia, y menos después de la pequeña advertencia de Dumbledore sobre ese asunto que tú y yo conocemos.-
-¿Y por eso estas departe de Voldemort?-
Vio como Mundungus Flecher negaba con una sonrisa en su rostro.
-No Harry, no estoy departe de el que no debe ser nombrado, pero como te he dicho yo ahora me muevo por lo que más vale, o por lo que más me aporte, y estoy seguro de que eso era realmente algo valioso.- sonrió y esa sonrisa a Harry le revolvió el estomago.
-Parece que vamos a encontrarnos con algunos problemas.- Regulus, los miraba a ambos, y Harry sabía que se encontraba en una mala situación, pues esos dos iban a por lo mismo.
Se colgó la mochila del hombro y agarró con fuerza la varita.
Los tres se miraron y Harry esperaba de todo corazón que esos dos se enfrentaran entre ellos y no que se unieran en un mismo propósito, en su contra.
-Es extraño, pero juraría que tú no deberías de estar aquí.- dijo Mundungus mirando a Regulus.
-Mi sitio es el adecuado, no puedo decir lo mismo de vosotros dos, pero en fin lo echo hecho esta, ahora solo queda averiguar quien se queda con el trofeo final.- una sonrisa, el puro estilo Black se formó en los labios de Regulus, sonrisa que a Harry le resultó terriblemente familiar.
-Según tengo entendido, tú deberías de encontrarte con Snape y con Annie.- dijo Mundungus. Regulus miró de reojo a Harry y dijo:
-Bueno un ligero cambio de planes, o bueno al menos eso es lo que creerán ellos cuando no me vean aparecer.-
-¿Espera tú te hablabas con Snape?-
-Potter, en todo momento yo he estado al lado de Snape, o bueno he fingido estar de su lado.-
Harry lo miro de forma extraña y le dijo:
-Un momento, Snape esta con Voldemort, ¿eso que quiere decir exactamente?-
Una nueva sonrisa en el rostro de Regulus y dijo:
-Potter, has sido muy fácil de manejar, uno finge un tiempo pertenecer a un bando y todos caéis en la trampa como si nada.
Cometisteis algunos errores, el primero lo cometió Snape, creyendo de verdad que estaba de su parte.
Unimos fuerzas en un principio, pero en ningún momento se dio cuenta el pobre de que yo no estaba actuando en su beneficio.
Cuando descubrimos algunos secretos de el señor tenebroso, yo decidí que era buena idea comenzar a jugar a un pequeño juego.
Jugar con Snape siempre fue divertido siempre pensando que yo era de su equipo, ni el de el señor tenebroso, ni el de Dumbledore sino de el de él.
Tuvimos que fingir mi muerte, en ese momento Annie entró en el juego, Dumbledore que creía controlarlo la obligo a entrar en nuestro grupo, un grupo de Tres, Snape, Annie y yo.
Snape sería el cerebro, (al decir esto una sonrisa curvó sus labios), él daría la cara mientras que en las sombras Annie y yo seríamos los ejecutores de varios planes.
Uno de ellos fue ese colgante, lo encontramos y lo sustituimos, Annie y yo fuimos a esa cueva y lo cambiemos, lo guardé en Grimmauld Place, creyendo que allí, nadie lo buscaría, o lo encontraría.
Al menos hasta el momento propicio, después de eso nos pusimos a buscar los demás horcuxes, Snape nos decía por donde podríamos encontrarlos, pero solo encontramos dos más uno el diario, que tú destruiste, y otro el anillo que llego a manos de Dumbledore, Snape se lo entregó.
Supuestamente como prueba de al bando que pertenecía, y ese viejo una vez más cayo.- una sonrisa misteriosa se asomó en los labios de Regulus, y en los de Mundungus, esta última Harry no la noto.
-Con dos horcuxes fuera de juego, me dispuse a buscarlos en serio, Snape y yo hablamos algunas veces, pero se negó a que apareciera, por que eran órdenes de Dumbledore y aun teníamos que aparentar.
Un año más, me dijo, solo eso tendrás que esperar, y así fue, un año después recibimos la carta de Dumbledore pidiéndonos a Annie y a mí el que regresásemos.
No sabíamos a que se debía eso, fue toda una sorpresa, el descubrir que había sido asesinado, ni más ni menos que por Snape, yo siempre creí que sería el señor tenebroso quien lo hiciera.
Durante todo este curso, te estuve mandando cartas con la firma de R.A.B, pero en realidad no eran mis cartas sino las de Snape.
Me extraño eso pero el me dijo que era una manera de que el juego acabase como tenía que acabar.
Me pareció bien, para serte sinceró no se muy bien que decían esas cartas, pero me daba igual, te movías según lo previsto y eso era lo que importaba.
Creo recordar, que en el verano te había mandado un libro, que Snape me dijo que te hiciera llegar, algo sin importancia me dijo pero que seguramente conseguiría que confiaras en las cartas que te llegarán, y que sería sin duda algo provechoso.
Yo lo hice, te lo mande junto con una carta en la que no tenía remitente salvo un sobre con los colores de Slytherin.
Me dijo que no lo había firmado y que hizo como que no te conocía pues sabía que si veías su nombre no te fiarías y todo se iría al traste.-
Harry recordaba bien esa carta, en la que le decía que aunque él no lo conocía, la persona de la carta si que lo conocía a él, y muy bien.
Recordó como decía que no se esperaba la muerte de Dumbledore, pero que sin embargo el anciano si que la sabía, le recorrió un escalofrío, un nuevo engaño, y él había caído como un tonto.
Pero había algo que no cuadraba, con esa carta venía el libro y sus poderes de protector, y unas cuantas cosas más que no pudo ver.
¿Por qué Snape le haría llegar eso?, y es más, ¿de verdad él no sabía lo que el libro decía?
Todas las cartas sin firma, y todas las cartas que Regulus le entregaba eran ofertas de ayuda, ¿si hubiese pedido ayuda, que habría pasado?
-Bueno Potter el señor tenebroso está esperando por eso que tienes así que sino te importa quiero que me lo entregues.- Harry agarró con fuerza la varita, y dijo:
-Así que Snape siempre estuvo de parte de Voldemort, es un gran actor, y tú también, aunque tú fuiste más predecible, te vi venir cuando salí de Grimmauld Place, por eso escapé de ti, pero para ser sinceros lo de Mundungus es una sorpresa.-
Este había permanecido callado en todo momento, pero ahora una sonrisa adornaba sus labios y dijo:
-Regulus una historia interesante la tuya, pero creo que te has saltado algunos puntos, ¿me dejas que yo te diga algunas cosas?-
Regulus lo miró y le dijo:
-No tengo tiempo mi señor me está esperando.-
-Tú señor no te espera.- De nuevo Regulus y Harry miraron sorprendidos a la persona que apareció al lado de Mundungus.
-Annie.- dijo Regulus.
-Tú estas aquí por que Snape te escribió una carta en la que se hacía pasar por Voldemort, quería que te encontraras conmigo, no esperaba que Harry también estuviese aquí.-
Harry la miró y se aferró de nuevo a la mochila.
-Tranquilo, eso se irá contigo, en el campo de batalla te están esperando, pero antes quiero que escuches esto.- dijo Annie, posó su mirada en Regulus y dijo:
-Voldemort desconoce, que Harry sabe de los horcuxes, nunca supo que Dumbledore lo sabía, al principio sospechó debido a lo del diario, pero Snape consiguió que desechara esa posibilidad.
Sabíamos desde un principio que no eras de fiar, pero nos fuiste útil.
Sacaste el horcux de la cueva, y lo ocultaste en tú casa, no nos importaba donde estuviese, por lo menos al principio, en algún momento tendrías que volver a por él, y así fue.
Mira si juguemos bien, que Snape hizo pensar a Voldemort que el que lo estaba traicionando eras tú, luego hicimos que fingieras tú muerte, para que en el momento adecuado aparecieses, y contigo el horcux robado.
Snape no esperaba que Voldemort volviese, pero cuando sucedió se convenció de que teníamos que hacerle llegar a Dumbledore cuanto antes todos los Horcuxes, le entregó el anillo, y el diario ya estaba fuera de circulación destruido por Harry.
El colgante, ni Voldemort sabía donde estaba, al menos de momento, pues estábamos seguros de que no se lo habías dicho, cuando él regreso tú regresaste con él, a su bando, como Snape también estaba en ese bando te creíste al igual que todos que él estaba con Voldemort, menos Dumbledore, él siempre creyó en él.-
-Y él lo mato.-
-Harry, eso fue por un juramento irrompible.- dijo Annie.
-Si uno echo a Narcisa Malfoy.- dijo Harry.
-En realidad no a ella, sino a Dumbledore directamente, se que es difícil de creer, Snape nunca a sido la persona más amable contigo, y se que tú no confías en él, pero sin embargo, Voldemort no sabe, que tú sabes de los horcuxes, no sabe que tú ya los tienes todos en tú poder, no sabe nada de lo que Regulus le ha ido comunicando a Snape a lo largo de todo este tiempo, al menos hasta que lo veas e la batalla de nuevo, confía un poco en él.- dijo Annie.
Harry la miró sin saber que pensar, pero estaba seguro de que en unos momentos encontraría la respuesta a sus dudas, solo necesitaba aparecerse en el campo de batalla delante de Voldemort con los horcuxes, si este estaba sorprendido entonces en verdad Snape y Annie siempre decían la verdad, si por el contrario lo sabía todo eso era mentira, ahora lo que necesitaba era irse de allí, y destruir de unja vez esos horcuxes.
-Lo siento pero Potter no se marcha de aquí, no hasta que tenga esos objetos en mi poder.- dijo Regulus.
-Somos dos contra uno Regulus no podrás con nosotros tú solo.- dijo Annie.
-Pero Mundungus.-
-Ya te dije que yo voy con lo que más vale, y ella es la que pagó el precio más alto.- dijo Mundungus, mientras sacaba su varita.
-En ningún momento quise quitarse esas cosas, me dan demasiado repelus, pero queríamos que escuchases las dos partes de la historia.- dijo este
-Márchate Harry te están esperando en otro sitio.-
Harry miró a ambos con sus varitas levantadas apuntando a Regulus, y después miró a este, y pensar que era el hermano menor de Sirius le produjo un escalofrío, una última mirada a Neville que seguía acurrucado en una esquina en el suelo.
Apretó una vez más la varita y la mochila y antes de desaparecer, escuchó a Annie decir:
-Ten cuidado, iré a ayudarte en cuanto pueda.- por primera vez sintió gratitud hacía ella, sonrió con pesar, y con una extraña sensación en él, y desapareció de allí.
Cuando abrió los ojos lo recorrió una especie de corriente eléctrica, y una risa se escuchó a su espalda.
-Ya estamos todos los jugadores en el campo.-
Se giró y vio a Alecto sonriendo.
-Y esta el campo anti aparición, nuestro señor no tardará en encontrarte Potter, mientras tanto mira a tú alrededor y tiembla.-
Los ojos de Alecto, estaban llenos de disfrute, tenía una mirada enloquecida de diversión.
Paseó su mirada por su alrededor, a donde quisiera que mirase, todo era gente luchando, todo era sangre, por todas partes, gente herida, hechizos volando, incluso podía ver un terreno en llamas, y en medio dos personas luchando.
Sus ojos se ensancharon con terror cuando divisaron el cuerpo de Ginny Weasley en brazos de Draco Malfoy y a este negado en lágrimas.
Instintivamente busco con ansias a más conocidos.
Sus ojos buscaban con ansia a alguien de su bando, alguien con vida, alguien que estuviese bien, sabía que de cada dos o tres personas que veía en los duelos al menos una sería de la orden, o aurores, pero él no los reconocía, y su mente solo buscaba a Luna, Sirius, Remus, incluso a Snape, pero sobre todas las cosas a Hermione.
A ella no la veía y el miedo lo invadía, y más ahora que había visto a Ginny, que cuando se marchó estaban las dos juntas.
Aunque le pareció algo injusto y mezquino pensó en que a ella no le hubiese pasado nada.
En la parte donde se encontraba el cuerpo de Bellatrix Lestrange Ron empezaba a recuperar el sentido.
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Espero que les haya gustado el capi, hasta el próximo, intentaré actualizar todas las historias entre hoy y mañana.
Buybuy y muchísimas gracias a todos por los reviews y perdonad por la espera.
