Capitulo 3: La pelea
La mañana comenzaba a salir lentamente al igual que los animales listos para hacer lo que él circulo de la vida los preparaba. En la roca del rey los leones despertaban antes que su majestad, para poder dejar todo despejado.
Unos diminutos ojos se asomaban desde afuera con miedo del mundo que tenia ahora que dominar, es un león y como todo león tiene que descubrir el mundo, aunque tenga que estar solo en él. Camino lentamente olfateando si no había señales de peligro. Kimaji, la madre de Argos le había enseñado que tenia que estar atento a todo lo que rodea, a pesar de ser un cachorro de león el también podría ser la presa de alguna Hiena.
Se dio un buen estirón en todo el cuerpo y empezó su búsqueda de más sabiduría. Camino por alrededor de la roca, subiendo y bajando hasta encontrar el cubil de su amigo Argos, lo mas seguro era que aun estuviese dormido "Dormilón" Era el apodo que Zira a menudo le decía a Argos cada vez que se detenía para descansar.
-Si, bien dormido Argos-se dijo en un susurro
Entro lentamente al cubil, saco su lengua en forma de emoción, asechando a su presa que era Argos, se hecho encima de el. Despertando al cachorro que este respondió de un grito, asustando frenéticamente a Taka
-¡AAAHH!
-¡AAAHHH!
No dejaba de gritar del susto provocado entre los dos
-Espero que algún día puedan cerrar sus hocicos, cachorros gritones-gruño Saburi, el padre de Argos
-Lo siento papá, no fue mi intención
-Si, lo siento señor, no quería hacerlo gritar
Saburi le lanza una mira serena a Taka y sonríe
-No importa... mientras no vuelvan hacer eso-gruño juguetonamente-ahora vayan a jugar, no quedan que el sol se duerma antes de lo previsto
Taka tenia planeado otra cosa, pero nada como jugar con su mejor amigo. Los dos partieron del cubil. Antes de salir hacia los pastizales, Argos se detuvo, poniéndose en una posición pensadora
-¿Qué te pasa, Argos?
-Mmmmhh... siento que alguien nos falta, Taka-decía mirando las nubes
-No, estamos los dos y vamos a jugar y... Zira...-susurro asustado
-Olvidamos que...
-Tenían que esperarme a que los acompañara para una de sus raras aventuras, cachorros desconsiderados-interrumpió una voz femenina
-¡Zira!-exclamo Argos se acerco a la cachorrita con la mejor de sus sonrisas-Lo sentimos ¿Si?
-No lo sé.. fueron tan crueles al dejarme de esa manera...-dijo con una aflicción fingida
-Haremos lo que sea, verdad ¿Taka?
-¡¿Qué!-Argos le da un codazo-De acuerdo, lo que sea
-Entonces síganme
Al dar los primeros pasos, una voz nuevamente interrumpes sus futuras aventuras. Era la voz del príncipe I
-¿Puedo ir con ustedes, chicos?-pregunto humildemente Mufasa con miedo a ser rechazado
Zira gruñe y antes de que Taka respondiera ella se interpuso-¿Por qué no mejor te vas con tus amiguitos de la realeza?
Mufasa se contuvo antes la impertinencia de la cachorra-Mi hermano es de la realeza
-Pues no parece que lo traten como a uno-respondió Zira más molesta
-Yo no...-
No sabia que responder, ya que eran ciertas las palabras. Agacho la mirada y se alejo del lugar. Taka no lo pensó dos veces y fue detrás de el. No podía dejar que Mufasa, su hermano estuviera de esa manera, a pesar del odio desconocía que su rey le tenia.
-Mufasa yo...
-No tienes nada que decirme, Taka-dijo desanimado-Tus amigos no me aceptan y nunca me aceptaran-se hecha en la sombra
-Pero, ellos no saben que tu eres un buen hermano o al menos tratas de hacer algo... ¿eh? Todavía me acuerdo cuando dijiste que sabia nadar y era mentira. Eso es ser un hermano ¿no?-Mufasa se rió en la entonación en que su hermano contaba lo del agua
-Jajajaja, si, perdón por eso. Pero tu también has sido un "buen" hermano, Todavía me acuerdo cuando me dijiste que no había nada después de ese tobogán
-si había algo, el campo de espinas, jajaja. Lo siento yo tampoco sabia que había en ese entonces
Se reían de lo buenos hermanos que eran, no se dieron cuenta que una figura imponente había escuchado y lo peor de todo es que estaba desde que Mufasa dijo lo del tobogán. La figura leonina salió asustando a Taka que se alejaba al instante de Mufasa.
-Mufasa vete al cubil-ordeno con firmeza
-Si padre-se fue del lugar
Ahadi al no ver a su hijo cerca de los dos. Le dio una mirada dura a su hijo segundo. Este tembló, suplicando en su mente que al sucediera y parara con lo que vendrá
-Escuche eso...
Con Zira y Argos. Estaban echados esperando impaciente a Taka
-¿Qué tanto hará Taka?-se pregunto Argos
-De seguro diciéndole cosas a ese principio ¬¬
Los dos escucharon unos quejidos de donde su amigo había ido. Era Taka que cojeaba de una pata y lagrimas en los ojos
-¡Taka! Apuesto que fue ese Mufasa-afirmo molesta Zira
-No... fue Mufasa-decía Taka tratando de pararse en su pata lastimada
-Entonces fue el rey, quien mas... Es un león frió y despiadado con Taka-ayudo al ojiverde a caminar-Venga, vamos con mi madre a que haga algo con esa herida
Se tardaron algo en llegar hacia el cubil. Entraron y enseguida Kimaji noto la pata lastima de Taka.
-Cariño, no puede ser. Ese rey, debería yo de...
-Kimaji mejor no digas nada-interrumpió Saburi-puede que halla espías del rey
La madre de Argos empieza a limpiar la herida de Taka, lamiéndosela con dureza
-¡Hay! ¡Me duele!
-Lo siento, pero tengo que hacerlo para que deje de sangrar. Aguanta un poco más
La herida seso y Taka por reflejo busco refugio en el suave pelaje de Kimaji
-Duerme lindo Taka, sueña y duerme ya...-cantaba dulcemente hasta que Taka quedara dormido
-Cuida de los chicos, Saburi. Iré a dar una vuelta
-Esta bien
Kimaji salió del cubil, con un solo objetivo. No podía permitir que esto continuara, no sera su hijo pero lo ama como si fuera suyo y eso le daba derecho a proteger a los que ama. Empezó a llover y no era obstáculo para lograr su objetivo; la protección de Taka. Su piel chocolate claro se fue empapando por completo y su mira destellaba en furia. Las demás leonas podían oler las intenciones de Kimaji, los chismes volaban tan rápido como el viento. Hasta algunas le advirtieron que era demasiado peligroso arriesgar su vida sobre todo por alguien como Taka...
-¡No digan nada obsceno sobre Taka! ¿Ustedes que sabrán de el?-las leonas se quedaron tan heladas como la voz de Kimaji
Siguió con su caminata hacia el lugar mas alto de la roca del reino. La lluvia seguía a su antojo, mojando a todos, los truenos y rayos se manifestaban casi al compás de la respiración agitada de la leona. Al querer entrar al cubil del rey, dos leones jóvenes la detuvieron
-No puede pasar
-Quiero ver al rey-ordeno en forma amenazadora-Ni intente detenerme cachorros, que puedo darles la revolcada de su vida
A pesar de que era dos machos, no podían contra la fuerza de Kimaji, era una leona madura completamente desarrollada y seria un suicido entrarse a una de esas más cuando se es joven.
Los Leones dejaron pasar a la leona.
-¡¡AHADIIIII!-grito al mismo tiempo en que un rayo cayo en la parte de arriba de la roca, provocando que temblara un poco el lugar.
Salió el león imponente con una mirada de pocos amigos
-¿A que se debe esta interrupción tan impertinente, Kimaji? Si Taka hizo algo el...
-Si es sobre Taka, su majestad-explico gélidamente paseando de un lado a otro sin dejar de sostenerle la mirada al rey-Su hijo, su príncipe
-Príncipe II-corrigió
-Exactamente quiero hablarle de eso... Usted con todo respeto es un desgraciado
-¿Escuche bien? O de retractas de lo dicho
-¡No lo haré! Usted es la persona más despiadada con Taka, No se lo merece, nadie merece ser tratado de esa manera y solo por que nació después de su primer hijo-gruño sacando las garras
-A mi nadie me dice como educar a mis hijos
-Ahora Taka es tu hijo. Vi lo que le hizo esta mañana a SU hijo. Esto debe parar...-susurro
Ahadi se acerco centímetros a ella, la olfateo, ella no se inmutaba ante tal acercamiento, seguía con la mira en alto
-Te daré la oportunidad que te disculpes y de vayas de mi espacio
-No me disculpare ante alguien como usted, majestad-susurro
Fue callada con un zarpazo certero en hocico. La fuerza de Ahadi era devastadora para una leona, así que la dejo completamente tirada en el suelo. Ella con orgullo y deseos de justicia se levanta limpiándose el hilo de sangre que salía de entre sus colmillos
-Nadie me insulta y vive para contarlo. Mas respeto para tu rey, leona...-advirtió fríamente
Mufasa veía todo agazapado en una roca de la entrada del cubil. Se estaba muriendo de miedo por la lluvia y el enfrentamiento de su padre y la leona. Quería salir de ese lugar y detener la pelea, pero su padre le enseño que no debería entrometerse en algo si no sabrá que podrá ayudar en verdad.. Y esta era la ocasión en que no debería.
-Entonces si usted quiere respeto... ¡respete a Taka, ¡A SU PRINCIPE!-salta colgándose de la melena del rey, logrando que este perdiera el equilibrio
En el cubil donde estaban Saburi y los tres cachorros. Entra una leona
-¡Rápido Saburi! ¡Tu leona esta pelando contra el rey!-grito despertando a Taka
-¿Kimaji? Tengo que ir antes de que cometa una locura. Cachorros no se muevan del cubil
-Pero mi mamá
-Argos hazme caso
Saburi fue ayudar a su leona. Al llegar no podía creer lo que veían sus ojos.
-¡¡KIMAJI!
CONTINUARA...
WIIIIII reviews! Soy tan feliz XDD jajajaja bueno ahora como buena escritora (No en el sentido de "hay si soy muy fregona escribiendo" lo dije en el sentido de "que soy buena" XD) responderé o agradeceré por los reviews o
Alú: Si yo se que Muffy no tiene la culpa, pero.. Ya vez, los padres XD Taka significa.. bueno si no sabes, ya veras en el capitulo siguiente n.n
Katmai la droga: gracias! Aquí tienes el capitulo 3 :x
Espe-chan: jajajajaja, pues ahora que vez, ya hay mas gente que escribe fanfics del rey león - ahora sé que no soy la única desquiciada, jajajajaja
ANTES DE IRME... REVIEWS POR FIS, NESECITO SABER CUANTOS LEEN MI FIC, CHAO, SALUDOS!
