Capitulo 4: El destierro

Grito Saburi y tratar de conseguir la atención del rey y su leona. No quería seguir viendo como Kimaji arriesgaba su vida. Los leones por lógica son más pesados que las leonas, y Ahadi era especialmente más fornido que la mayoría de los leones, no por nada fue elegido como rey.

Kimaji miro a Saburi con dolor. La vista se le nublo, el rey le había enterrado sus garras en su espalda y cuello al intentar tumbarlo y ganar terreno, se notaban las marcas ensangrentadas, si no fuera por la lluvia sentiría a muerte las heridas.

Ahadi miro con rechazo a Kimaji, se había atrevido a retarlo. No importa cual era la causa, la ley de los leones decía quien se atreviera a pelear contra el líder de la manada sufriría el peor castigo de todos.

-¡Su majestad!-Saburi se acerco a el hincándose-Perdone a mi leona, ella no ha estado muy bien estos días-trato de explicarle avergonzado y dolido a la vez.

-No me tienes que decir nada, Saburi. Tu leona me reto por cuestiones personales y tu muy bien sabes que eso no importa.

-Lo sé, lo sé. Pero pido misericordia. Usted es sabio y sabrá que hacer-suplico con voz humilde

El rey observo como las ultimas gotas de lluvia caían del cielo. Noto que Mufasa había visto toda la pelea. Entonces pensó que no podía romper las leyes enfrente de su hijo, las que su padre le enseño en su infancia. Cerro los ojos, suspiro y nuevamente dirigió su mirada hacia Kimaji que no seguía de mirarlo acusadoramente.

-Mañana en la mañana daré mi veredicto-entro a su cubil

-¿Qué pasa papá?-pregunto Mufasa

La leona gruño furiosa, estaba temblando de frió y dolor. Saburi la acerco hacia su melena para darle calor.

-Kimaji.. No debiste hacer eso.. Vamos a casa-miro a las demás leonas que no dejaban de cuchichear entre ellas-¿y ustedes que tanto ven¡Todas para su casa!-grito-viejas chismosas-susurro molesto

En el transcurso del camino a casa. Saburi trataba saber por que su leona reto al rey

-Por Taka, Saburi... por Taka-susurro tratando de recaer

-Era por él... Kimaji... eres tan noble. Taka no se lo merecía, pero te pude haber perdido. Ahora no sabemos que destino nos aguarda mañana...

-¿Nos? Solo será el castigo para mí

-No, Kimaji yo estaré contigo en donde sea, cuando sea. Por eso te escogí como mi leona-la acaricia con su melena y esta le corresponde

-Gracias, sabia que podía contar contigo. Te amo...augh... estas heridas duelen mucho...-se quejo

-No se ven graves, si quieres yo te las puedo curar y...-susurro algo en su oreja que hizo estremecer a la leona-¿Qué dices?-propuso encantadoramente

-¡Saburi! Eres un pequeño travieso-le pego levemente en la nariz

OoooooOOOoooOOOOOOoOOooooooOOOOO

Taka daba vueltas por todo el cubil, la pata no le importaba por ahora. Sus pensamientos estaban en kimaji y los gritos de la leona de hace rato. Argos estaba sentado al lado de Zira, estaban angustiados. Zira pensó que todo esto sucedió por cual de Mufasa, lo consideraba un príncipe muy mimado y a su padre un rey muy sobre protector con él. No podía creer que Ahadi haya herido a Taka solo por una tonta conversación.

Mientras en los pensamientos de Taka que lo atormentaba. Pensado en la culpa que él tiene por haberle contado todo a Kimaji, sabia que ella lo quería como si fuera su hijo, y viera como se molestaba cuando otra leona decía algo insulso acerca de Argos. Por leves segundos pensó que no fue buena idea seguir a Mufasa después dela forma en que zira lo hecho de los tres. Se negó ese pensamiento, quería a su hermano con el alma y no se arrepentio de reconfortarlo.

Argos trataba de mantener la compostura, algo que aprendió de su padre. Aun así tenia miedo de lo fuera a pasar algo a su amada madre. Se acerco a Taka y lo detuvo de su caminata en círculos por todo el lugar.

-¿Si le pasa algo?-la voz de Taka hizo entristecer más a Argos

-No Taka, ellos estarán bien-Dijo zira segura de sus palabras.

Unas sombras se asomaron hacia la entra del cubil. Argos se percato del olor de sus padres y el olor a sangre que estaba impregnada en ellos. Dio unos pasos hacia atrás. Al ver a su madre en ese estado se asusto, era un cachorro que todavía no experimentaba el ver tanta sangre en un león. Taka fue el primero en acercarse, acariciando con su cabeza las patas delanteras de kimaji. Luego le siguió Argos y zira se quedo viendo conmovida la escena.

-¿Qué pasara contigo?-pregunto con inocencia Argos

-Estoy bien hijo. Unos rasguñitos sin importancia ¿Cómo esta de tu pata Taka?

-Mucho mejor y sobre sus heridas.. No tuvo que hacerlo. No quería causarle... problemas-dijo mirando a kimaji con los ojos brillosos

-No, cariño. No es tu culpa. Yo haría lo que fuera por ti-abrazo a Taka y Argos

Zira se sentía de más, así que opto por despedirse y esperar hasta mañana. Aparte seguramente su abuela estaría preocupada por ella.

Los cuatro se acostaron juntos para darse calor y dormir más a gusto. Taka se sentía fatal todavía

Se veía a lo lejos unos leones que caminaban en dirección hacia donde salía el sol. Un pequeño cachorro gritaba desesperadamente

"¡Nooo, no me dejen¡Los necesito!"

Empezó a correr para evitar que se fueran los leones, tenia las patas pegadas al suelo. Sentía desesperación, impotencia al no poder moverse. Su corazón se acelero cada vez más, los leones se alejaban mas de el. Miro al cielo para ver como un rayo caía enfrente de el. El fuego se produjo, el cachorro asustado trato en vano salir del fuego. Escuchaba como las luces danzante le gritaban cada vez más fuerte, aterrándolo.

"¡Taka¡¡Taka!"

-¡Taka despierta!

El cachorro ojiverde despertó de golpe agitado. Solo vio a Zira.

-¿Argos?

-En la roca del rey junto con sus padres

-Entonces hoy el rey Ahadi... ¡Tenemos que ir!

Los dos cachorros corrieron hacia la roca del rey. Su paso fue tapado por leonas y leones que ponían atención al rey. Pasaron entre ellos con dificultad hasta encontrarse con Kimaji, Saburi y Argos. Sintió la mirada gélida de Ahadi hacia ellos. Rápidamente se escondió atrás de Kimaji.

-Kimaji se atrevió a retarme ayer en la noche en que el cielo nos mando la lluvia. Las razones no importan. Ella se atrevió a revelarse contra su rey. Y por eso...

Se hizo un silencio abrumador. Nadie se aventuró a decir lo contrario. Taka se abrazo fuertemente a Kimaji.

-¡DESTIERRO!-la ultima palabra fue dicha haciendo eco.

Todos los presentes empezaron a susurrar y apartarse de Kimaji. Ya era una desterrada, una que ya no es de la manada, le dieron la espalda. Ahadi seguía en la misma posición.

-¿Ustedes que hacen con ella? A menos que quieran compartir el mismo destino que ella

-Yo me quedare con mi leona.

-Y con mi madre

Taka iba a decir algo, pero Ahadi hablo antes.

-Quiten a esos dos cachorros de los tres desterrados-ordeno

Dos leonas agarraron a la fuerza a Taka y a Zira, no los dejarían ir hasta que los tres estuvieran lejos de las tierras del reino.

-Espero su partida... Ahora o esperen las consecuencias.-rugió y las demás leonas lo siguieron.

-Adiós... Taka-se despidió Argos

-Cuídate, Cariño-dijo kimaji con lagrimas en los ojos

-¡No me dejen¡Por favor!-se zangoloteaba para que la leona lo soltara.

Taka gritaba como loco. No podía dejar que lo separaran de su mejor amigo y de Kimaji, era imposible sacarse de la mandíbula de la leona. Cuando el rey Ahadi dejo de ver a los tres ordeno que soltaran a los cachorros.

Inmediatamente Taka fue corriendo en dirección hacia donde partieron los tres.

El rey no hizo caso a las acciones de Taka y regreso a su cubil junto con Mufasa.

-Taka, espera. Es inútil ya están muy lejos, Te perderías...

-Kimaji, Argos, Saburi...-susurro sus nombres con nostalgia, sus pequeños ojos verdes mostraron signos de lagrimas. Ahora lo único que le quedaba en el mundo era Zira.

En las lejanías del reino...

-Te prometo Taka que regresare...-pensó Argos mirando con decisión hacia la roca que aun se podía ver.

Continuara...

Bien termine el capitulo 4, espero que les halla gustado. Me tarde dos horas en escribirlo, entre "me duele la espalda, mis ojitos" y demás defectos físicos que tengo... logre Ahora procurare actualizar más rápido, ya tengo pensadas las ideas bien planeadas apartar de.. ahora XD

Anhell: Aquí tienes el capitulo 4 ;)

Alú: gracias por la observación. No mas no tengo espacio para poner mas programas. Tendré que buscar terapias para mis dedos que no me responden x.x

Katmai la droga: pues no sé si fue malo XD jaja y si ya aquí esta, espero no haberme tardado mucho en actualizar, pero las vacaciones y la flojera de no hacer nada x.x

Lord Xolur: no se lo merece lo sé pero me da tanta tristeza vv digo, toda esa maldad y odio hacia su hermano y semejantes que tiene scar, no es signo de que allá tenido una infancia feliz.

Reviews pliiiiisss, gracias!