Capitulo 7: Regresa príncipe heredero

De: dulce-vg

-¡Responde!-ordenó con la mirada más insensible que tenia.

Taka trató de articular palabras, no quería decirle la verdad, tenia miedo de ser lastimado, pero también tenia miedo de perder a Muffy si no recibe ayuda. Apretó los dientes y respondió.

-Escuche decir a Mufasa que se iría del reino...

-¡¿Por qué?! Debes de saberlo, ya que lo escuchaste...

-Majestad... yo no sé en realidad-habló despacio midiendo sus palabras

-Inútil como siempre...-susurró dejando a Taka

-¡Tengo que pedirle ayuda a Zira!

Ya para el atardecer, dos cachorros buscaban exhaustivamente a Mufasa. Fueron al manantial, al enorme árbol que fueron el otro día, las montañas donde hay muchos conejos blancos. Buscaron por todos los lugares del reino. Sus miradas se posaron en una ubicación oscura y siniestra, sus caritas mostraron signos de impresión al escuchar el estruendoso ruido de los géiseres.

-El cementerio de elefantes. No los tienen prohibido... hay hienas ahí-dijo Zira

-Lo sé, pero seguramente Mufasa fue por aquí. Vamos, Zira-tomo valor para adentrarse al cementerio.

Sus instintos felinos estaban al cien por ciento, sus miradas no dejaba de observar meticulosamente cada parte del cementerio. Desde que poseían la capacidad de recordar, los adultos les tenían prohibido entrara a ese lugar tan escalofriante y lleno de peligros. No hace mucho, le había contado Mufasa a Taka que el rey Ahadi había desterrado a las hienas por haber quebrantado una ley, Muffy no sabia con mucha precisión del porque.

Entre los formidables huesos de los elefantes que alguna vez caminaron por el reino de Ahadi, unas risitas miraban con curiosidad al príncipe segundo y a su amiga.

-Es la segunda vez que vemos leones por aquí...-comentó una voz con acento extraño.

-Shhh...¡cierra la boca, idiota! Pueden escucharnos. Hay que seguirlos-ordenó una voz femenina muy autoritaria.

Solo la tercera persona rió nuevamente como tonto.

No muy lejos del cementerio de elefantes. Un león imponente con la mirada desesperada, seguía buscando a su hijo Mufasa. Luego tendría tiempo para castigar a ese príncipe segundo que tanto culpa desde que ella murió.

-¡Kalusha!

-Su majestad Mufasa no se encuentra por los alrededores del reino...-descendió el Calao-Solo nos queda busca en...

-Hay que ir..

El Calao siguió a su rey. El pobre pájaro ya se estaba haciendo viejo, sus alas ya no eran cuando ofreció ser el mayordomo del rey Ahadi cuando éste era un príncipe. A diferencia del león, el Calao le costaba mucho trabajo seguirle el ritmo, pero no podía fallarle al rey, más en una situación tan critica.

Se detuvo al estar en territorio de hienas. Tenia que ser cauteloso, no importaba que fuera el rey, aunque imponía miedo ante los carroñeros... no podía confiarse. Estaba solo, y pelear contra una manada de hienas seria el suicido.

Príncipe y leona se estremecieron al escuchar un crujido muy cerca de ellos. El cachorro de ojos verdes protegió a su amiga. Clavando su mirada en diferente lugares posibles donde esté la amenaza. Cada paso hacia atrás era señal de más crujidos de huesos viejos alrededor de ellos. El felino mostró los dientes, no dejaría que tocaran a su acompañante.

"Definitivamente éste lugar está maldito..." pensó Taka al recordar el relato que le contó la abuela de Zira. Mientras él esperaba a que llegara Zira, la leona lo entretuvo con el cementerio de elefantes.

Flash back

-Taka...-susurró la leona.

Tenia una voz ronca, por los años se le fue haciendo más débil, ya solo se dedicaba a cazar presas pequeñas. Sus ojos idénticos a los de Zira, la diferencia era que transmitían mucha sabiduría.

El cachorro levantó la mirada y se alejo de la entrada del cubil. Estaba un poco empapado, ya que estaba lloviendo. Sacudió su pelaje leonino. Se sentó enfrente de la leona.

-¿Sí?

-¿Has escuchado sobre el cementerio de elefantes?-preguntó entre cerrando los ojos

-Sí. No debemos ir a...

-¡No me refiero a eso¿Te han contado sobre su historia?-nuevamente preguntó conquistando la atención del príncipe.

-No...-su cola empezó agitarse de curiosidad-¿Podría contármela? Por favor...

-Lo haré, pequeño...

"Como vez en el cementerio hay elefantes muertos, seguramente nunca has visto a un elefante deambular por aquellas tierras ya que... antes era territorio de esos paquidermos. Eran los que hacían las leyes, que se cumplieran. Las hienas eran obedientes al no tener ninguna oportunidad sobre los elefantes...El momento en que escogieron al nuevo líder de la manada de los elefantes, comenzaron a morir elefantes jóvenes o hasta antes de nacer... Todos decían que se había hecho una mal elección y que los grandes dioses del pasado estaban castigando por su imprudencia, ya que el líder era arrogante, egoísta, solo protegía a los que les convenía, dejando solo al rey Mufasa con el cumplimiento de los turnos de beber en el manantial en los tiempos de sequía... Poco a poco fueron muriendo cada miembro de las manadas. Aunque algunos se separaban de la manada...no podían escaparse de esa maldición. El ultimo en morir fue el líder...antes de hacerlo le advirtió al Rey Mufasa

-"Si alguien se atreviera a pisar mi territorio sufrirá lo que mi manada soportó"

Desde ese momento a ningún león se le permite ir al cementerio de elefantes."

Un príncipe tenia los ojos muy abierto al escuchar cada palabra de la leona.

Final flash

Taka se mordió los labios. No sabia si creer en eso..pero no. Tenia que enfocarse en encontrar a su hermano, pero por ahora temía que fueran hienas quienes los estaban asechando.

-Taka deberíamos correr-susurró Zira

-No..Eso es lo que quieren, lo que esperan que hagamos

-Grrr...No tiene caso que sigamos escondiéndonos ¿verdad?-una voz habló detrás de los dos cachorros

Era un leopardo de mirad egocéntrica, acaba de triunfar en atrapar al príncipe segundo de hace días...

-¿Tu?-dijo Taka incrédulo-¿No tuviste suficiente la otra vez?-dijo Taka con mucho valor.

-¿Me recuerda, príncipe?¡Que halago!-dijo sarcásticamente-Pero... no me salí con la mía porque...estabas con tu hermano el heredero.. Ahora estas solo ¿no es así, amigo?

-Si..-salió otro leopardo entre los huesos de los elefantes-Y con una amiga para la cena...

-Y si estas solo, el rey Ahadi a de estar celebrando-sonrió complacido. Sacó las garras al igual que su compañero.

-¡No toquen a Zira!-Gritó mostrando los dientes y protegiéndola-Huye Zira, huye-le susurró

-No me iré sin ti-dijo firmemente

-¿Deberíamos ayudarlos?-preguntó a la líder

-No, son cachorros de león. Esa especie nos desterró de las tierras abundantes.-respondió furiosa

-Al menos ese rey no tendrá al príncipe segundo. Jajajajajaja-se rió y el mudo le siguió el juego.

-¿Qué has dicho?

-Que... el rey no tendrá a su príncipe-respondió asustado

-¿Príncipe, eh? Vamos ayudarlos

-Pero tu...

-¡Ahora!

-Lo siento, príncipe Taka pero somos dos y ustedes no son precisamente cachorros bien alimentados-el leopardo se chupo los labios felinos. Levantó su garra para darle el primer zarpazo y acabar con su vida.

Tres figuras no tan grandes ni tan pequeñas se abalanzaron sobre el líder leopardo, el otro no sabia que hacer a la falta de ordenes. El líder recibía mordidas, arañazos, risitas que aturdían sus sensibles oídos.

-¡CORRAN!-gritó

Taka miró a sus salvadores antes de correr, eran hienas. Sonrió aliviado. Después podría pagarles el favor.

Kalusha miraba meticulosamente los cadáveres desde los mas grandes y completos, hasta los pequeños. Desplegaba sus alas, aprovechaba las pocas corrientes de aire que había, era un territorio peligroso por sus géiseres.

-¡Alteza dos cachorros corren de esos dos leopardos!-Advirtió el Calao

Precisamente Ahadi ya había sentido presencia felina, y tenia experiencia al vigilar los territorios del reino, otro olor también se le hizo muy familiar. Siguió corriendo en la dirección que Kalusha le avisó. Saltó un cadáver y se encontró a los dos leopardos forcejeando con los tres cachorros de hiena.

Taka y Zira seguían corriendo sin mirar para atrás, la mente del príncipe segundo se nublo por la adrenalina, no podía ver con claridad, no podía identificar nada a su alrededor, por parte de Zira solo seguía a su amigo, esperando encontrar un lugar seguro.

-"Todo esto es por culpa de Mufasa"-pensó Zira

Sus pequeños pulmones empezaron a faltarles el aire. Taka agachó la mirada para poder respirar, pero sin dejar de correr, al subirla no pudo frenar contra lo que tenia enfrente de el. Zira logro parar asustada, veía como Taka y figura rodaban por la fuerza del impacto. Taka quedo arriba, por puro instinto el cachorro de ojos verdes elevó su pequeña garra para encestarle un golpe directo en el rostro.

-Mu... ¿Mufasa?-susurró Taka

Se miraron a los ojos, estaban asustados. Los dos respiraban agitados, Mufasa no movía ni un solo músculo. Su hermano menor todavía permanecía en la misma posición. Con la garra levantada. Todo parecía un malentendido, pero para un león que acaba de llegar no.

-¡Deja a tu príncipe!

-¿Eh?-Exclamó Taka.

Fue lo ultimo que dijo al sentir como la pesada y mortal garra del rey Ahadi, paso por el rostro del joven príncipe segundo. Su cabeza giro ferozmente y le siguió su cuerpo. La sangre empezó a brotar de su ojo izquierdo que se fue mezclando con la tierra, yacía tirado el cachorro. Su amiga instintivamente corrió en su ayuda, no hubo impedimento por parte del león dominante. Mufasa se quedo callado, nunca había visto a su padre golpear de esa manera su hermano. No sabia porque lo hizo.

Taka se paro a pesar de que sus cuatro patas le temblaran, sentía un nudo en la garganta, trataba de suprimir el dolor de su alma. Sentía muerta la mitad de su cuerpo. Podía oler la sangre que emanaba de su cuerpo. Gruño, tomó todas las fuerzas que le quedaban y salió corriendo del ataque. Zira lo siguió sin antes mirar a Mufasa con rencor.

-¡Papá¡¿Por qué lo hiciste?!

-Ya entenderás Mufasa. Vamonos.-ordenó

No...Iré por Taka-dijo seguro de sus palabras

-¡No!-rugió Ahadi

El cachorro iba a responderle tajantemente, pero unas risitas interrumpieron el comienzo de su discusión. Eran hienas, les brillaban los ojos, miraban con burla a los dos leones. Estaban en territorio de Hienas

Continuara...

Espekuroba: Gracias por el review. Ya pronto se sabra que significa ese nombre. No comas ansias. Aqui está el capitulo!!

black rouse1: Gracias por el review, me alegra que te guste mi humilde fanfic sobre Scar.


Proximo capitulo: Cicatriz