Aviso! Los recuerdos del fic pasado continúan en este fic! Por favor no olvidar para que comprendan la historia! Esta ves lo narrará Inuyasha :)

Lean y disfruten.

By: Marineyha-chan

-Hablando-

"Pensando"

Recordando

-Palabras de importancia-

Lo que quiero… eres tú

2. Mi corazón esta latiendo… de verdad

La vi sonreírme ¡Esa chica era realmente encantadora! Quise que nos sentáramos, y cuando se lo pregunté ella me asintió con aparente necesidad

Esa casa era hermosa, muy amplia, de una de las enfermeras mejor pagadas, Kamori Rin, la cual no solo era una diestra mujer muy sabia de veintidós años, también la pareja sentimental del estúpido de mi hermano.

La guié al extremo opuesto del balcón donde estaban unos sillones blancos muy cómodos y nos sentamos juntos lanzándonos miradas de vez en cuando

Llenas de dulzura en su caso…

Repletas de experiencia y pasión en el mío…

Nuevamente sentí mi conciencia recriminarme "¡Es un mocosa! Que piensas hacer con ella?! No seas un pervertido!" sonreí nuevamente, nunca me e aprovechado de niñas y no comenzaré con una princesita tan tierna como ella

Kagome… ¡la Diosa de el amor en mis sueños más locos!

-Usted es médico supongo- me dijo con sabiduría a lo que yo le di un sí muy orgulloso

-Oh! Debe ser muy ardua su tarea- pensaba que quizás eras amiga de Rin-san, aunque nunca te vi en su círculo ¿De donde has salido pequeño encanto de mujer?

-Sí, ocupa mucho de nuestro tiempo, muchas de nuestras noches…- ¡No quise sonar en doble sentido! Lo juro! Pero es la verdad! Sino fuera cierto no tendría algo de esta amargura en mí

"Kikyou Oniyama…" ¿Qué haré contigo bestia infernal? ¡Ya no eres la doncella de cristal que conocí! Eres un demonio! Un demonio que me ama!

Suspiré resignado por un instante olvidando a mi acompañante la cual me miró curiosa

-¿Le sucede algo Inuyasha?- su voz tan melodiosa me llamó la atención y la mire, desde que entró la e mirado pero ahora al tenerla más cerca… veo que es mas bella de lo que parecía…

Conversamos un buen rato de cosas muy triviales, más una parte de mi conciencia estaba en cuando la vi ingresar, y parar todo movimiento a mi alrededor con su magia de niña inocente

Parada como a dulce infante de los cuentos de hadas, solo te faltaban un par de alas y serían el ángel más bello del Paraíso

Unas piernas largas y de piel provocativamente suaves, una blusa celeste que enmarcaba tu torso de muchacha jovial y su cabello que caía largo y ondeante por detrás de tus hombros cortos

Sus ojos… más azules que el mar, con un ligero tono gris lleno de misterio y picardía, tan bellos y exquisitos que me sentí tan inferior ante su hermosura

Era una reina… una reina prohibida…

-¡Ahh! Me duelen mucho los pies! Ustedes los hombres no saben lo que es usar tacones- bromeo recibiendo una risa de parte mía. Gran logro pues no acostumbro mostrarme tan abierto

-Le molestaría?…- musitaste señalando con un dedo erguido las largas y finas botas

Negué con la cabeza viendo como los largos brazos femeninos se deslizaban delicadamente sobre la piel y sacaban el calzado dejándolo bien acomodado muy cerca de ti.

No se si fue apropósito pero… ¡Kami que pecado! Esas piernas largas y pálidas, tan coquetas y suaves al tacto, como me tentó acariciarlas… ¡Ahhh!!! Bribona! Bribona llena de inocencia!

Gire mi vista sonrojada ante tanto… paisaje… y note una copa a medio llenar a mi lado, buscando distracción cualquiera bebí entrecortadamente para tragar la necesidad de hombre

-¡Que alivio!- te escuché suspirar por tercera vez y sintiendo a nueva cuenta tu mirada perfecta en mi persona

-Me alegra que se sienta mejor- respondí entrecortado con una sonrisilla nerviosa y evitando mirar tan incomparable majar ¿Por qué tienes que esconder tanto placer en esa carita? ¿Por qué debes ser una dulce muñequita? ¿Por qué no eres mía!

Que tristeza mi querida desconocida

Hablamos bastante tiempo más, tengo que admitirlo, a pesar de ser una pequeña sabes mucho ¡Todo un ejemplo de mujer!

Todo lo que jamás busqué en una dama…

Y lo encontré en un balcón!

Miré mi reloj pulsera por una pregunta tuya "4:30 a.m." leí con facilidad, me miraste impresionada por la hora y sentí la tristeza bañarme con tanta frialdad

¡No te vayas! No lo hagas por favor!

-¿Es muy tarde para usted?- pregunté esperando una respuesta negativa y ver nuevamente tu sonrisa blanquecina y pura pintarse en tu faz

Mordiste tu labio inferior y miraste preocupada un instante hacia la entrada de la casa

"Es realmente sensual" pensé mañosamente reprendiéndome segundos después y viendo que esas lagunas amatista me miraban ansiosos a lo que no pude evitar devolverte la mirada

-De-debo irme- dejaste el contacto visual y me anunciaste rendida por la realidad

-Pero…- me miraste asombrada, me avergüenza demostrarlo pero no quiero que te vayas, ¡lo digo enserio!!

-Adoraría el hecho de quedarme más tiempo, te lo aseguro- volviste a callar llena de pena – No acostumbro salir mucho a fiestas y aun habiendo gente mayor que yo, mi madre se preocuparía mucho de verdad lo siento Inuyasha-

Suspiramos al unísono de manera resignada, al parecer tú tampoco deseabas irte ¡Cuánto me alegra eso!

-Bueno, si quieres puedo llevarte- ofrecí sonriendo un poco y recibiendo destellos esperanzados en tu mirada azulina

Algo recordaste te negaste a mirarme mientras te ponías de pie, vi que sacaste tu móvil

¡Te preguntaré tu teléfono! No puedo dejarte escapar pequeña!

¡No ahora!

Timbraste algo mas no diste oportunidad de hablar ni tú ni a aquella persona a la cual pudiste llamar así que me paré tratando de ganarme tu vista por un momento

-Kagome veo que tienes teléfono ¿Podrías…- no terminé de hablar, un individuo entró en ese instante y te llamó por tu nombre también captando mi atención, vi como a duras penas caminaste hacia él mientras este sonreía alegre

Me dio mala espina y me molesté al verte acercarte hacia él ¡Quién era ese? Como era que te conocía?

-¿Kagome?- giraste a verme el sentir clamarte con necesidad y me miraste a través de esos espejos de profunda tristeza, lo pude notar claramente.

El sujeto te tomó de la cintura atrapándote tan cerca de él que gruñí imperceptiblemente mientras leía en tus exquisitos labios pronunciar

-Disculpa, él Inuyasha… es Hojou… mi novio- fue como un suspiro ahogado. Nunca nada me paró el tiempo como esa noticia, ese tipo… ese maldito desgraciado, era TU NOVIO!!! COMO ERA POSIBLE?!

-¿Tú eres Tashio Inuyasha-san no es así?- el mal nacido se atrevió a hablar, encima a pronunciarme ofreciéndome su mano en señal de saludo. Percibí unas ganas sobrenaturales de gritarle algo mas de mil maldiciones por tu suerte, él la tenía… ¡Cómo no lo imaginé? Una estatua de tanta hermosura no podía estar sola…

Kagome… ¿por qué me irrita tanto saberlo?

Me aguanté las ganas de mandarte al mismo infierno y las nauseas y le correspondí el saludo sin quitar la mirada de la niña, estaba triste, algo le dolía.

¿También sufres por esto? Mírame y dime que no lo quieres! Te lo suplico!

'Ese' quiso entablar una conversación pero tú le jalaste de la camisa y le susurraste algo al oído causando que enrojeciera de ira encrespando mis dedos

-Disculpe ya nos tenemos que ir, pero supongo que nos veremos el Lunes a primera hora no? Adiós Tashio-sama-

Me observaste completamente cristalizada, me asuste, estabas tan triste que inmediatamente pensé en echarme la culpa, sostuviste fuertemente tu mirada en mí hasta que tuviste que susurrar con mucho esfuerzo

-Hasta luego, Inuyasha- mi nombre sonaba tan exquisito en tus labios que sentía que me iba a derretir en sensaciones, más aun la pena me llenaba porque te vi irte, lentamente y dejarme sabiendo que no podría tenerte...

-¿El amor a primera vista existe?- miré al cielo mientras me sentía mal por haberte dejado ir con ese que seguramente no te merecía, mi dulce princesa…

Quizás si exista… quizás exista solo con una diosa tan bella y magnifica como tú pequeña…

---96969696969---

-Toma- le entregué unas historias a una de las enfermeras que pasaba por ahí mientras seguía apoyado sobre la mesa de recepción, la extrañaba, había pasado solo dos días de la fiesta y seguía pensando en aquella mujer… aquella bendita mocosa!

-Ah! Con que aquí esta ustedes el ocioso TASHIO!- oí exclamar a un médico amigo

-Oye Moi no tienes algo que hacer? ¿Abrir a algún hombre o algo parecido?- dije con molestia

-Vaya! Con formalismos Inuyasha?! Ja! Esta bien! No, mi querido amigo no tengo ninguna cirugía ahora, justo me iba a tomar algo, me acompaña galán?- con su lenguaje entre buscado me respondió importándole un bledo mi ironía.

-Seguro será mejor que estar aquí sin hacer nada…- musite mirando a Miroku, que sonreía como siempre.

Caminamos hacia la cafetería de la clínica mientras escuchaba parlotear a Moi pensaba en ella…

¡No se iba de mi mente!!

-Kagome…- cometí el error de suspirar su nombre, Que torpe!

-Kagome?!- escuchó perceptivo y astuto Miroku

-Eh? No nada!- me puse nervioso, mierda…

-Ah! ese es un bello nombre… una mujer no?! Ja!- no1 ya comenzó este imbésil… no se como llego a ser médico cirujano…

-Cállate Miroku olvídalo ya- un ligero sonrojo aprecio en mis mejillas, lo sentía… esa princesita me hacía sentir tantas cosas juntas que hacía años que no sentía

-Ah! Y apareció el vergonzoso Inuyasha Tashio! Puedo ver ese rubor!! Quien es la señorita?!- Maldito Moi… Maldito rubor… maldi- No!… bendita maravilla de Dios Kagome!

-Cállate de una buena vez Miroku!! Yo estoy casado!!- Desgraciada palabra… matrimonio… casado... atado toda la vida a una bruja! Una bella pero insoportable y exigente bruja…

-Cierto… el hombre estaba amarrado! Jaja!- ya comenzó con la risa, no puede acaso compadecerse de mi infortunio?!

Llegamos a la cafetería entre las irritantes bromas de Miroku y mis soeces palabras en su contra.

-Un café y un sándwich Mary- pidió siempre coqueto a la señora quien lo miro nerviosa

-Usted señor médico?- dijo burlón mirándome

-Dame un café también Mary- Le sonreí cortés a la señora, esta solo devolvió la sonrisa y nos mostró las mesas para que tomásemos asiento.

-Y bien señor médico...- comenzó de nuevo el cirujano

Yo miraba a otro lado ignorándolo... tenía una extraña sensación... una sensación dulce…

Esperé que trajeran los pedidos para mirar a Miroku que cual repetía mil veces que quería mi atención, la pregunta que me iba a hacer ya me lo sabía al revés y al derecho

-A ver, ahora que ya poseo la mirada del grandísimo señor, dígame de una buena vez quien esta mujer, porque supongo que será de nuestra edad no?- sus ojos pícaros me hacían sudar y me molestaba cada vez… como decirle que la niña de nombre divino tenía tan solo dieciocho años!!

-No creo que importe mucho su edad no Miroku…?- traté de sonar seguro pero ella… ella movía todo mi entorno… completamente TODO!

Lo vi pensativo o al menos aparentarlo, su vista siempre fija a la mía

De nuevo esa sensación dulce… que me pasa?

De un momento a otro escuche… lo que producía ese sentimiento tan placentero…

-Inuyasha…- esa voz… esa voz tan bella…simplemente celestial!

Continuará…

Aquí les traigo de nuevo un poco de imaginación! Jeje se que no había escrito esta historia hace tiempo y que la había descuidado pero la confundí con un honesto xD jeje, me gustan los onshot :3 xDDD pero bueno... Espero que hayan disfrutado de ella… es una de las pocas que escribo y que me gusta tanto! Así que espero que gusten de ella tanto como yo! Muchos saludos a los que me escribieron comentarios ) esto es para ustedes!

Para no aburrirlos mas aquí me despido cuídense mucho y sigan leyendo! Dejen sus comentarios si les nace )!

Cya!

°Marineyha-chan°