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El arrepentimiento de Colagusano

Hace muchos años, ese pueblo había sido uno de los más concurridos y hermosos; ahora, en la actualidad, estaba totalmente vació. El único lugar que contaba con habitantes era esa mansión. Una antigua mansión en la colina. Cualquiera que pasará por ahí diría que no hay nadie, pero si alguien se atreviera a entrar sería lo último que haría pues ese era el cuartel de los mortifagos. Eran apenas las seis de la mañana. Una lechuza con un periódico en el pico atravesó el cielo. Llego a una de las ventanas de la mansión y empezó a picotearla. En poco tiempo la ventana se abrió y la lechuza entro. Al lado de la ventana se encontraba una mesita sobre la que estaban algunos sickles. La lechuza los cogió, dejo el periódico en la mesa y salio de la mansión. Después de ver que la lechuza ya no estuviera, una mujer entro en la habitación, cogió el periódico y leyó la primera página. Era una mujer muy bonita, su cabello muy corto y rojo intenso al igual que sus ojos. Seguramente ya saben de quien se trataba: Alexi Lestrenge. Alexi leía sorprendida la primera plana. Enrollo el periódico, se lo metió en la túnica y salio de la habitación. Camino por un extenso corredor y llego a otra habitación. Era la cocina. Único lugar por el que entraba un rayo de luz. En una mesa estaban sentados dos personas: la primera era una mujer de cabello negro y largo, ojos azules, los parpados caídos, era Bellatrix Lestrenge; y el segundo, era un hombre muy bajito, ojos cafés y cabello del mismo color con calva en la coronilla, era Colagusano. Ambos voltearon a ver a Alexi.

- ¿Ya llego "El Profeta"? – pregunto Bellatrix parándose
- No, no ha llegado – respondió Alexi, su voz era muy ronca, como si estuviera enferma -. Creo que ya se canso de nosotros
- Y yo creo que si no llega esa lechuza tú estarás en problemas – dijo Bellatrix en tono amenazador
- Uy, que miedo – dijo Alexi con voz temblorosa -, Bella hace amenazas
- ¡Cállate o te juro que te callo para siempre! – dijo Bellatrix sacando su varita -. Serás muy querida por el amo, pero aún así puedo hacer lo posible para que termine matándote
- De acuerdo – dijo Alexi – me callare solo porque no tengo otro insulto que decirte

Bellatrix la fulmino con sus ojos y después salio furiosa de la cocina. Alexi, con una sonrisa en la boca, se sentó en frente de Colagusano y saco "El Profeta" de su túnica, lo abrió y comenzó a leer.

- Dijiste que no había llegado – dijo Colagusano
- Y Bellatrix callo como tonta – dijo Alexi
- Estas abusando del cariño que te tiene el señor – dijo Colagusano - ¿Qué quieres que te maten?
- Sería mejor que vivir como esclava de ese mago – dijo Alexi y le entrego "El Profeta" a Colagusano -. Además creo que tú eres el que quiere que lo maten
- No puede ser – dijo Colagusano viendo la primera plana
- Eso es lo que pasa cuando salvas a un examigo de la muerte – dijo Alexi –. Si quieres puedes ir a la página seis, tienen un resumen de todo el juicio, aunque bastaría con que me pidieras que te lo contara.
- Fuiste tú ¿verdad? – dijo Colagusano – Tú diste las pruebas de que estoy vivo
- Para qué decirte que no – dijo Alexi –, cinco fotografías tuyas actuales. Ahora el ministerio te ha de estar buscando.
- ¿Me odias o que? – pregunto Colagusano
- Te quiero mucho, Petter – dijo Alexi – y por eso hice lo que hice. Dime que es mejor, Azkaban o Voldemort
- Ninguno de los dos – respondió Colagusano.
- Alégrate, por lo menos no se hace mención de que Sirius estuvo ahí – dijo Alexi – Solo dice que hubo un juicio pero nunca especifica que Sirius se encontró ahí.
- ¿Lo viste? – pregunto Colagusano
- Si – respondió Alexi – Le sentó muy bien la libertad. Se veía igual de guapo que hace quince años. También vi a Harry, Lupin, Mundungus, Arabella, todos los Weasley, Dumbledore y Melisa.
- ¿Melisa? – pregunto Colagusano extrañado – creí que se había ido después de sacar a Sirius del velo.
- Pues no – dijo Alexi – se quedo y¿sabes qué?, también le sentó muy bien ya no estar huyendo de todo lo que hay aquí. Lo mejor es enfrentar tus temores, así dejan de existir. Y eso no solo va para Melisa, Petter.

Alexi se paro, cogió el periódico y salio de la cocina. Desde la cocina, Colagusano escucho como nuevamente Alexi y Bellatrix comenzaban a pelear, mientras él pensaba en las palabras de Alexi.
Los días habían pasado muy rápido y pronto llego el último día de vacaciones. Ese día, Harry había estado, junto con Ron, preparando su baúl para el siguiente día. Giny, Lupin y Melisa ya habían terminado desde la mañana. Harry y Ron platicaban animadamente sobre el quidditch hasta que de repente, Harry, al sacar una capa de su baúl, tiró al suelo un espejo de mano roto. Ron se acerco al espejo al igual que Harry.

- ¿No te enseñaron que no debes de poner vidrio entre tu ropa? – pregunto Ron
- No sabía que estaba ahí – dijo Harry recogiendo el espejo – me había olvidado de el
- ¿Qué es? Además de ser un espejo – pregunto Ron
- Me lo dio Sirius, él tiene el par – respondió Harry –. Es un comunicador. Dices el nombre de la persona que tiene el otro espejo y te comunica con ella, o por lo menos eso entendí.
- ¿Y por qué esta roto? – pregunto Ron
- La noche del banquete de fin de curso intente comunicarme con Sirius pero no pude - explico Harry - así que me enoje y lo lance contra mi baúl. Supongo que con el impacto se rompió. Seguramente ya no ha de servir.
- ¿Por qué no se lo dices a Sirius? Tal vez él sepa como arreglarlo - propuso Ron
- Tal vez - dijo Harry dejando el espejo en la mesita

Los dos terminaron de hacer su equipaje. Al terminar, Harry salió del cuarto y entro al jardín, donde estaba Sirius, sentado en el pasto escribiendo sobre una tela con su varita. Buckbeack estaba junto con él. Cuando Harry se acerco llego a ver tres nombres seguidos: Andromeda Black, Narcisa Malfoy y Sirius Black. Se sentó al lado de Sirius.

- ¿Qué haces? - pregunto Harry
- Estoy haciendo el nuevo árbol genealógico de la familia Black, comenzando desde Andromeda, Narcisa y yo - respondió Sirius mientras ponía una línea que unía el nombre de Andromeda con el de Ted Tonks.
- ¿Y por qué te pusiste al último? - pregunto Harry
- Porque soy el menor si solo nos cuentas a nosotros tres - respondió Sirius mientras anotaba el nombre de Nyphadora Tonks y lo unía al nombre de Andromeda y Ted.
- Oye, Sirius¿te acuerdas del paquete que me diste el año pasado cuando regrese a la escuela después de las vacaciones de Navidad? - pregunto Harry
- El espejo. Si, si me acuerdo - respondió Sirius mientras unía el nombre de Narcisa con el de Lucius Malfoy.
- Pues se rompió - dijo Harry entregándole el espejo a Sirius
- Seguramente fue mi culpa - dijo Sirius cogiendo el espejo y viéndolo - los dos espejos tienen un encanto para hacer lo que el otro hace, así que si uno se rompe es natural que el otro también. Seguramente se rompió cuando me caí atrás del velo. Llevaba el mío.
- No lo creo - dijo Harry - yo lo tiré contra mi baúl en un intento de comunicarme contigo después de que caíste detrás del velo.
-Pues creo que lo mejor sería componerlo - dijo Sirius y después volteo hacia donde estaban las lechuzas descansando - ¡Vella, querida, puedes ir a mi cuarto y traerme mi espejo!

La lechuza abrió los ojos y los fijo en Sirius. Salió volando hacia el interior de la Cascada y salió después de unos minutos con un espejo de mano en el pico. Se lo entrego a Sirius y antes de irse golpeo a Sirius, con su pico, en la cabeza.

- Oye, eso me dolió - le grito Sirius sobándose el lugar del golpe
- ¿Por qué siempre te pica? - pregunto Harry, pues no era la primera vez que veía que Vella le hacia eso a Sirius.
- Es su manera de decir que me quiere - respondió Sirius poniendo los dos espejos juntos - o algo por el estilo - apunto con su varita uno de los espejos - ¡Reparo! - al instante los dos espejos parecían nuevos - Toma - dijo Sirius mientras le daba a Harry su espejo.
- Gracias - dijo Harry
- Listo, termine - dijo Sirius mientras ponía los nombre de Draco Malfoy y Virginia Malfoy y los unía a los de Narcisa y Lucius - ¿Quieres que te ponga?

- No creo que sea correcto que pongas a un Potter en el árbol genealógico de los Black - dijo Harry
- Bueno - dijo Sirius - aunque creo que el apellido Black llego hasta ahí.
- ¿Por qué lo dices? - pregunto Harry
- Andrómeda y Narcisa son mujeres por lo tanto sus hijos heredan el apellido de sus padres y no el Black, así que de esa parte de la familia ya no habrá más apellido Black - explico Sirius
- Pero aún quedas tú - dijo Harry
- Yo nunca me casare y mucho menos tendré hijos - dijo Sirius
- ¿Por qué? - pregunto Harry - serías un gran papá y un gran esposo.
- Aún no encuentro a alguien a quien ame tanto como para casarme con ella - respondió Sirius
- ¿Y Melisa? - pregunto Harry aunque al momento se arrepintió de haberlo hecho.
- Melisa solo es mi amiga y nunca me ha gustado - dijo Sirius tranquilamente aunque en su voz se oía una pequeña nota de nerviosismo - ¿Por qué lo dices?
- Bueno... es que he tenido algunas visiones donde tú le dices a mi papá que te gusta Melisa - respondió Harry
- Se suponía que eso solo lo tenía que saber James - dijo Sirius lamentándose
- Entonces es cierto - dijo Harry - Te gusta Melisa
- No solo me gusta - dijo Sirius -, la amo, me encanta. Fue la única que creyó en mi cuando nadie creía en mi; me iba a visitar a Azkaban, cuando me escape de Azkaban me ayudo en todo. Siempre ha estado ahí para ayudarme después de que tu papá murió.
- Pero si la amas¿Por qué nunca se lo haz dicho? - pregunto Harry sin comprenderlo - tú eres de los que hacen lo que quiere
- No todo - dijo Sirius -. Siempre ha habido un pequeño obstáculo entre Melisa y yo
- ¿Qué? - pregunto Harry
- Snape - respondió Sirius
- No puedo creer que Melisa sienta algo por él - dijo Harry sorprendido
- Creéme, nadie lo podía creer - dijo Sirius - pero así es.
- Pues es una lastima - dijo Harry - serían una gran pareja.
- Si tuviera un galeón por cada persona que me ha dicho eso ya sería multimillonario - dijo Sirius.
- ¡Harry, Sirius, la cena ya esta lista! - grito la señora Weasley desde la puerta del comedor que llevaba al patio.
- Vamos antes de que venga por nosotros - dijo Sirius - pero antes promete que esta plática nunca sucedió.
- Nunca sucedió - dijo Harry.

Los dos se pararon y fueron hacia la puerta. Ya todos estaban en la mesa cenando. Los dos se sentaron y se sirvieron comida. Casi al terminar la cena, llego a la Cascada Mundungus junto con un montón de cajas, cosa que no les agrado para nada a la señora Weasley y a Jacome.

- Oye, Melisa - dijo Mundungus después de haber metido todas las cajas y de haber recibido los dos regaños de la señora Weasley y de Jacome - me acaba de salir un muy buen negocio para mañana, así que quería decirte que no voy a poder ir contigo a Hogwarts para regresarme la camioneta.
- Está bien - dijo Melisa - de todas maneras no te iba a pedir que fueras tú, se lo iba a pedir a Sirius
- ¿Y por qué a mí? - pregunto Sirius que se dirigía a la cocina a dejar su plato.
- Porque seguramente Hermione querrá verte y Luna te querrá conocer - dijo Melisa - y tú también quieres conocer a Luna.
- ¿Cómo rayos puedes saber eso si no tienes nada de oclumancia? - pregunto Sirius desde la cocina
- Aunque me hayan quitado mi oclumancia, es un don que no te pueden quitar por completo así que estoy ejercitando lo poco que me queda - dijo Melisa - lo que me recuerda que haz pasado muchos días de descanso, Harry
- Podemos comenzar mañana otra vez - dijo Harry
- Si - dijo Melisa
- Y ya le regresarás a Harry su varita verdad - dijo Ron - no quiero que coja la mía en un arranque de furia
- Yo no se la voy a regresar - dijo Melisa
- Pero tú dijiste que me la regresarías cuando terminaran las vacaciones - dijo Harry
- Sé que dije eso, pero lo mejor es que aprendas a no depender de tu varita - dijo Melisa
- Pero no puedo hacer ningún tipo de magia sin mi varita - dijo Harry - ¿Qué tal si pasa algo?
- Si ocurre algo te regresare tu varita de inmediato - dijo Melisa

Harry no podía aceptar lo que Melisa le proponía. Sin su varita, él no era nadie. Que pasaría si Voldemort apareciera enfrente de él, sin su varita Voldemort lo mataría en cuestión de segundos. Aunque le costo creer en Melisa, esta logro que creyera que nada malo pasaría. Al día siguiente ya todo estaba listo para irse. Sirius y Lupin habían subido los baúles a la camioneta muy temprano. Después de que desayunaran, los chicos se despidieron de la señora Weasley, Fred, George y Jacome que eran los únicos que estaban ahí en la Cascada. Salieron de la Cascada y entraron en la camioneta. Harry por primera vez vio que alguien además de él se quería sentar junto con Melisa. Sirius se había sentado junto con Melisa. El viaje como siempre fue muy rápido. Harry seguía convencido de que ese era, después de la escoba, el mejor medio de transporte mágico, aunque sabía de antemano que era ilegal que Melisa tuviera una camioneta como esa. Cuando comenzaron a visualizar a Hogwarts la camioneta comenzó a descender. Aterrizaron cerca de la casa de Hagrid que parecía vacía. Ahí los esperaban Hermione, Luna y Neville. Todos se bajaron de la camioneta.

- Que bueno que ya llegaron - dijo Hermione y volteo a ver a Sirius que estaba ayudando a Lupin a bajar los baúles - Me alegro mucho de que al fin se haya comprobado tu inocencia, Sirius. Leí que el Ministerio ya esta buscando a Colagusano por todos lados.
- A mi me costo doce años encontrarlo, no creo que ellos tengan más suerte que yo - dijo Sirius
- Así que tú eres Sirius - dijo Luna acercándose a Sirius
- Y tú haz de ser Luna - dijo Sirius - por alguna razón se me hace que ya te conozco.
- Creo que nos vimos en lo del Ministerio - dijo Luna
- Puede ser - dijo Sirius - aunque no recuerdo muy bien esa noche
- Muy bien, toma - dijo Melisa entregándole las llaves de la camioneta a Sirius - si le pasa algo te juro que a tu moto le pasara lo mismo pero mucho más doloroso.
- Cálmate - dijo Sirius cogiendo las llaves - ¿qué le podría hacer?
- ¿Te acuerdas de la última vez que te la preste? - pregunto Melisa
- Eso fue un pequeño accidente y James y yo nos pudimos haber matado - dijo Sirius
- Pero no fue así - dijo Melisa -. Te lo advierto, quiero volver a ver esa camioneta intacta.
- No te preocupes - dijo Sirius cerrando la cajuela - tu camioneta esta en buenas manos
- Quisiera creer eso - dijo Melisa en voz baja mientras Sirius se metía a la camioneta.
- Nos vemos en el verano - dijo Sirius desde la camioneta
- Adiós - dijeron todos cuando la camioneta comenzó a moverse y a ascender.
- Bueno pues vamos a llevar los baúles a los dormitorios - dijo Ron
- Harry, hoy a las cinco en la sala de oclumancia - dijo Melisa mientras hacia levitar su baúl detrás de ella.
- No lo olvidare - dijo Harry

Lupin y Melisa se fueron por su lado y los chicos por el suyo. Después de dejar sus cosas en los dormitorios se pusieron a hablar sobre sus vacaciones. Al parecer a Hermione le había parecido fantástico esquiar y ya tenía planes de ir el próximo año si nada se lo impedía. Luna había pasado unas divertidas vacaciones junto con su padre en China y le había traído un recuerdo a cada uno. Y Neville se la había pasado con su familia en casa de su abuela. Ese fue el último día tranquilo de Harry y de sus amigos. Las siguientes semanas fueron una tortura para Harry. En todas sus clases se desesperaba pues no lograba conseguir nada sin su varita. Por suerte y por desgracia los profesores sabían porque Harry no podía usar su varita y no lo presionaban tanto, pero tampoco dejaban que Ron y Hermione le ayudaran en nada. Y por si no fuera poco, Luna ya no pasaba tanto tiempo con él porque siempre estaba con Giny, Collin Crevy y Virginia Malfoy estudiando en la biblioteca para los TIMOS. Y así pasaron enero y febrero. El último día de febrero fue mucho peor que los últimos días, porque, después de mucho tiempo sin sentir eso, Harry despertó con una dolor en la cicatriz. Lo único bueno de eso fue que Luna dejo sus estudios para estar con Harry.

- Te duele mucho - pregunto Ron cuando salieron del Gran Comedor después de comer
- Si - dijo Harry con la mano en la frente - esta planeando algo, pero no sé que es
- Para que te duela así es que esta planeando algo muy importante - dijo Hermione
- ¿Por qué no le dices a Melisa o a Lupin? - pregunto Luna
- No quiero preocuparlos por algo que seguramente no ha de significar nada - dijo Harry
- Y si significa algo muy importante - dijo Ron
- Lo dudo - dijo Harry - ya se me pasara, ya verán

Pero no fue así. El dolor se fue incrementando durante todo el día. Harry incluso llego a sentir que alguien quería hablar con él. Después de cenar Harry ya no soportaba el dolor.

- Se acabo - dijo Hermione - en este mismo momento te llevaremos con Lupin, es el que esta más cerca de aquí
- ¿Para qué? - dijo Harry con las pocas fuerzas que le quedaban mientras se apoyaba en una pared
- Desde la mañana estas así - dijo Luna - y aún así preguntas para que

Pero Harry ya no oía a sus amigos. El dolor era tan fuerte que lo hizo desmayarse. Lo último que oyó fueron los gritos y voces de angustia de Ron, Hermione y Luna. Pero realmente había sido el dolor en la cicatriz lo que había hecho que se desmayara. Pues no y eso lo descubriría en un momento. Abrió los ojos pero ya no se encontraba en ningún lugar que el conociera. Estaba en un cuarto de paredes muy desgastadas. Una cama en una esquina totalmente empolvada, el piso sobre el que estaba no había sido barrido en años. Las ventanas estaban cegadas por maderas. Harry vio como una persona le extendió su mano para ayudarlo a levantarse. Harry cogió la mano y se levanto. Volteo a ver a la persona. Era una mujer no muy alta, su cabello era corto y de un rojo intenso al igual que sus ojos, era muy bonita. Harry supo de inmediato que se trataba de Alexi Lestrenge, la mujer que había conocido el día del juicio de Sirius.

- ¿Alexi? – pregunto Harry sorprendido - ¿Dónde estamos?
- Te doy la bienvenida al cuartel general de los mortifagos – dijo Alexi con esa ya conocida voz ronca
- ¿El cuartel general de los mortifagos? – dijo Harry – eso significa que tú…
- Exacto – dijo Alexi mostrándole a Harry la marca tenebrosa de su brazo – Soy una mortifaga
- Pero ¿Cómo? – dijo Harry – Eres amiga de Melisa, ella confía en ti
- Yo nunca faltaría a la confianza que Melisa me ha otorgado – dijo Alexi -. Soy una mortifaga infiltrada de la Orden
- Pero tú no perteneces a la Orden – dijo Harry
- Hace dieciséis años si pertenecía a la Orden – dijo Alexi – Me salí por un rato para vivir una vida tranquila aunque cuando regreso Voldemort tuve que regresar a ser mortifaga lo cual ayudaba mucho a la Orden, así que volví a entrar hace un mes.
- ¿Cómo sé que no me estas engañando? – pregunto Harry
- Crees que Melisa sería amiga de una traidora – dijo Alexi
- No – respondió Harry aunque aún no sentía confianza en Alexi. Y entonces una pregunta vino a su mente - ¿Qué hago aquí¿Cómo me trajiste?
- En primera no te traje a ti, traje solo a tu mente – dijo Alexi – con ayuda de mi poder de legeremancia; y en segunda estas aquí porque necesito decirte algo muy importante.
- ¿De qué se trata? – pregunto Harry
- Voldemort tiene pensado atacar… - dijo Alexi pero fue interrumpida por un grito proveniente de abajo lo cual le dijo a Harry que se encontraban en el segundo piso.
- ¡Alexandre te toca hacer la comida! – grito una voz masculina
- ¡Ya voy! – grito Alexi y después volteo a ver a Harry – Ven conmigo, pero no olvides, no hagas nada ninguna muestra de magia o descubrirán que estas aquí.
- De acuerdo – dijo Harry
- Sígueme – dijo Alexi

Los dos salieron del cuarto. Al igual que el cuarto toda la casa parecía totalmente destartalada y descuidada. Bajaron unas escaleras que crujían al mínimo toque. Ya abajo Alexi cruzo a la derecha. Harry veía como uno que otro mortifago pasaba al lado de Alexi y ni se daba cuenta de que él estaba ahí. Era como tener la capa de invisibilidad. Llegaron a un cuarto, seguramente el más limpio de toda la mansión, la cocina. Estaba vacía. Alexi se acerco a la mesa y se sentó en ella.

- Te ofrecería que te sentaras – dijo Alexi – pero atravesarías la silla
- ¿Por qué nadie me puede ver? – pregunto Harry
- Porque nadie aquí tiene poderes de legeremancia – respondió Alexi -. Bueno, Lucius tiene pero nunca aprendió a usarlos. Aquí el peligro es que Voldemort se de cuenta de que estas aquí.
- ¿Dónde habías estado toda la mañana? – pregunto una voz aguda. Alexi y Harry voltearon. Se trataba de Colagusano.
- Lo mismo te pregunto, Petter – dijo Alexi
- El señor me llamo para encomendarme algo para el ataque de mañana – dijo Colagusano sentándose enfrente de Alexi.
- Uy, Petter tiene su primer encomienda – dijo Alexi burlonamente - ¿Y cuál es?
- Voldemort descubrió que Sirius esta vivo – dijo Colagusano
- Eso si es malo – dijo Alexi
- Quiere que lo mate – dijo Colagusano – si lo hago me ganare el mayor de los honores y sino lo hago me ganare la muerte
- Ese es un gran dilema – dijo Alexi -. Pero no creo que tengas mucha dificultad en elegir, porque si hacemos un recuenta de los hechos, traicionaste a James y a Lily, metiste a Sirius a Azkaban y casi le quita el alma un dementor gracias a ti y no olvidemos que le destruiste la vida a Ha…
- Ya comprendí el concepto, muchas gracias – dijo Colagusano
- ¿Y entonces que vas a hacer? – pregunto Alexi – porque tampoco hay que olvidar el pequeño incidente que ocurrió en el Departamento de Misterios
- ¡No lo menciones! – dijo Colagusano – si alguien lo oye me matan
- Aún así lo harán – dijo Alexi – porque no creo que tengas el suficiente valor ni la fuerza como para matar a Sirius. Aunque bastaría con hacerle la maldición durmicus otra vez. Sería un milagro que su mente soportara esa maldición por tercera vez en su vida.
- No me haz dicho en donde estabas – dijo Colagusano para cambiar de tema.
- Estuve tratando de comunicarme con la Orden pero es imposible – dijo Alexi
- ¿Quieres qué te maten o qué? – pregunto Colagusano
- Lo único que quiero es dejar de ser la sirvienta de Voldemort – dijo Alexi – Y si para eso tengo que salir de aquí en un ataúd no me importa.
- No te diré nada – dijo Colagusano.
- Oye, Petter, podrías decir que fui a lavarme las manos – dijo Alexi – necesito ir por algo.
- Lograste comunicarte con alguien verdad – dijo Colagusano
- Que comes que adivinas – dijo Alexi cogiendo del brazo a Harry y saliendo de la cocina. No hizo caso a los gritos de Colagusano. Subió corriendo las escaleras casi arrastrando a Harry. Entraron de nuevo en el cuarto.
- ¿Qué pasa? – pregunto Harry
- Se dio cuenta de que estas aquí – dijo Alexi
- ¿Quién? Colagusano – pregunto Harry
- Además de él – dijo Alexi – Voldemort, esta rastreando a la persona que te trajo aquí. Tengo que regresarte antes de que los dos tengamos problemas. Óyeme bien, van a atacar Hogsmead, quieren entrar en Hogwarts por uno de los pasadizos. Necesito que vayas y se los digas
- Pero ¿por qué no se los dices tú? – pregunto Harry
- No puedo salir de aquí – dijo Alexi preocupada y viendo a todos lados – Nadie puede salir ni entrar de aquí hasta mañana y mañana ya será muy tarde. Ni Snape ni Nars saben esto.
- De acuerdo se los diré – dijo a Harry
- Muy bien, te regresare – dijo Alexi y sus ojos se pusieron totalmente rojos lo cual le dio miedo a Harry

Sintió como si su mente fuera teletransportada de un lugar a otro y de repente sintió que caía por un abismo. Abrió rápidamente los ojos que al instante le comenzaron a arder. Entre lo poco que podía ver vio que había muchas personas a su alrededor.

- ¿Cómo estas, Harry? - pregunto una voz que Harry reconoció como la de Melisa
- Bien - respondió Harry tallándose los ojos
- ¿Te arden? - pregunto Melisa
- Si - respondió Harry
- Es normal - dijo Melisa - tuviste una visión muy larga, claro, si solo fue una visión.
- Si, solo fue una visión - dijo Harry y abrió de nuevo los ojos. Ahora ya podía distinguir mejor los rostros que estaban a su lado. Ron, Hermione y Luna rodeaban la cama. Melisa estaba enfrente de Harry. Volteo a ver a todos lados - ¿Dónde estamos¿Qué paso?
- Te desmayaste - dijo Luna
- Fuimos a buscar a Lupin que era el más cercano al lugar - dijo Ron - él nos ayudo a traerte aquí.
- ¿Cuánto tiempo llevo aquí? - pregunto Harry
- Cuatro horas - respondió Hermione - estábamos comenzando a preocuparnos
- Vaya, señor Potter, ya despertó - dijo una voz. Todos voltearon, se trataba de la señora Pomfrey - ¿Cómo se siente?
- Bien - respondió Harry
- Que bueno - dijo la señora Pomfrey y después volteo a ver a Ron, Hermione y Luna -. Muy bien, ya saben en que quedamos.
- Solo cinco minutos y ya nos vamos - dijo Ron
- De acuerdo, pero solo cinco minutos - dijo la señora Pomfrey
- ¿Luego nos cuentas tu visión? - pregunto Ron
- Si - respondió Harry aunque no sabía si debería contárselo a alguien.
- Que tengas una buena noche, Harry - dijo Luna dándole un beso en la mejilla
- Que descanses - dijo Hermione
- Nos vemos mañana - dijo Ron

Harry vio como sus amigos se iban de la enfermería. La señora Pomfrey los siguió hasta la puerta y la cerro tras ellos. Harry volteo a ver a Melisa que lo veía con ojos de interés.

- Nos asustaste - dijo Melisa - y más cuando no despertabas después de la media hora. Estás seguro de que solo fue una visión
- Si, estoy seguro - dijo Harry
- En ese caso deberías de dormir un poco - dijo Melisa - así se te quitara el ardor de los ojos.
- ¿Por qué me arden los ojos? - pregunto Harry
- Porque en los ojos esta contenida toda la fuerza de la oclumancia - dijo Melisa - aunque tu mente sea la que trabaje tus ojos son los que se quedan exhaustos. Esa es una de las razones por las que los oclumistas y legeremistas dejan el entrenamiento. Por eso después de usar tus poderes lo mejor es que descanses un poco la mente, ya que sino lo haces pasado un tiempo no podrás usar tus poderes.
- Melisa¿alguien puede teletransportar tu mente a otro lugar? - pregunto Harry
- No precisamente teletransportarla - dijo Melisa - sino que hace un contacto con ella y le muestra lo que la otra persona esta viendo. ¿Por qué lo preguntas?
- No, por nada - dijo Harry - Solo tenía esa pequeña duda.
- Bueno - dijo Melisa - entonces duérmete, no te queremos mañana desmayándote por no descansar.

Por más que lo intento, Harry no podía dormir. En su mente rondaba la visión o mejor dicho el contacto que había tenido Alexi. ¿Había sido verdad¿Había sido otro invento de Voldemort? Y si había sido verdad seguramente habían descubierto a Alexi y le habían hecho algo terrible. Pero también tenía que decirles a todos, alertarlos y mucho más a Sirius. Si era cierto lo que había visto Colagusano tenía la misión de matar a Sirius en el ataque. Harry sabía que su padrino era cien veces mejor mago que Colagusano pero aún así no podía dejar de sentir angustia al respecto. Oyó como Melisa se paraba de la silla en la que estaba sentada, oyó sus pasos alejarse y después la puerta de la enfermería cerrarse. Harry extendió una mano y cogió un pergamino que estaba en la mesita de noche. Volvió a alargar la mano y cogió su varita.

- Juro que mis intenciones no son buenas - dijo apuntando con la varita al pergamino que de inmediato se convirtió en el mapa del merodeador.

Harry vio como un puntito que traía la inscripción Melisa Mistick se alejaba de la enfermería. Puso el mapa en la mesita de noche para ver que nadie se acercara. Se acerco a su capa y saco de uno de los bolsillos el espejo de mano. Lo puso enfrente de él.

- Sirius Black – dijo Harry al espejo. Espero un tiempo y después en el espejo se comenzó a ver el paisaje del jardín de la Cascada y después apareció la cara de Sirius en el.
- Hola, Harry – dijo Sirius - ¿Cómo te sientes?
- Mejor – dijo Harry
- ¿No te dijo Melisa que deberías de descansar? – pregunto Sirius
- Lo sé – dijo Harry – pero no puedo descansar sino te digo esto.

Y comenzó a contar toda su visión. Sirius lo escucho atento sin interrumpirlo cosa que le agradeció mucho Harry. Al terminar hubo un silencio muy grande.

- Primera pregunta – dijo Sirius - ¿Por qué no le dijiste esto a Remus o a Melisa?
- Porque no sé si sea una verdadera visión o solo otro engaño de Voldemort – dijo Harry – Sé que debía de habérselos dicho, pero no quiero que otra vez un engaño de Voldemort cause algún daño a nadie.
- Bueno, Harry – dijo Sirius – sé que es muy difícil para ti creer en las visiones después de lo del verano pasado, pero tienes que aprender que las visiones aunque no sean ciertas siempre debes de tomarlas en serio. Creéme lo aprendí de la peor forma.
- Lo recordare – dijo Harry y después pregunto algo que también había estado rondando su cabeza – ¿Es cierto que Alexi es parte de la Orden?
- Si – dijo Sirius – Siempre lo ha sido, solo que hasta ahora nos pudo ayudar. Ha sido de gran ayuda. Nos ha dado información que ni siquiera Snape y Narcisa sabían. Puedes confiar en ella. Además el amor que le tiene Voldemort hace que nunca pueda pensar que ella es una espía
- ¿Amor¿Qué amor? – pregunto Harry
- La primera aliada de Voldemort fue Alejandra Lestrange, mamá de Alexi, Rodolphus y Rabastan Lestrange – dijo Sirius -. Como le sirvió también a Voldemort y además murió protegiéndolo, Voldemort aprecia a sus hijos porque saben que son de la misma entraña que su madre y su padre. Sin embargo, aprecia más a Alexi porque es la viva imagen de su madre. Pero Voldemort no contó con que Alexi no pensaba igual que su adorada madre.
- Entonces se podría decir que Alexi es como tú – dijo Harry – diferente a toda su familia.
- No tanto – dijo Sirius -. Alexi es una doble cara. Te puede mostrar la cara linda y tierna de no rompo un plato y después te puede mostrar la cara diabólica de te matare en un segundo.
- Si es una doble cara¿Cómo pueden confiar en ella? – pregunto Harry sin comprender
- Porque aunque se comporte como se comporte es de fiar, siempre lo ha sido, sino Melisa ni Dumbledore creerían en ella – respondió Sirius – además después de que la conoces y te ganas su confianza y su aprecio nunca se atreverá a hacer algo contra ti. Es una gran amiga cuando la conoces mejor.
- Otra pregunta, en ese contacto que tuvimos vi que tenía una "amistad" con Colagusano – dijo Harry
- O si – dijo Sirius como si recordara algo – Colagusano siempre fue detrás de ella, pero Alexi nunca quiso nada con él. Fueron amigos y no dudo que sigan siéndolo.
- Oí que Colagusano le decía a Alexi que Voldemort ya sabía que tú estabas vivo – dijo Harry
- Es natural que lo sepa – dijo Sirius – no es fácil ocultarme ahora que estoy libre
- Pero que nadie más de sus mortifagos lo sabía – dijo Harry – y que por eso había elegido a Colagusano para matarte – hubo un silencio, unos minutos después Sirius comenzó a reírse
- Colagusano… matarme… a… mi – dijo entre risas – Voldemort… enloqueció
- No me parece gracioso – dijo Harry -. Él fue capaz de traicionar a mis padres, de matar a doce muggles con un simple hechizo y de meterte a Azkaban.
- Lo sé, lo sé – dijo Sirius tranquilizándose – pero, Harry, si Bellatrix no me ha podido matar en más de veinte años no creo que Colagusano lo logre – y al ver la cara de preocupación de Harry agrego -. Pero si te pone más tranquilo me cuidare mucho.
- Eso si me tranquilizaría mucho más – dijo Harry - ¿No hay una manera de saber si fue una verdadera visión?
- Hay dos – dijo Sirius – la primera es que alguien con oclumancia contactara a Alexi pero eso sería muy peligroso pues me dijiste que Voldemort descubrió que estuviste ahí, así que para estos momentos debe de tener todo el cuartel con una seguridad gigantesca, así que descartamos esa posibilidad.
- ¿Y cuál sería la segunda? – pregunto Harry
- Que usaras la "llave de las puertas abiertas" – dijo Sirius

Antes de que Harry pudiera decir nada se oyó como una puerta se abría. Harry volteo al mapa del Merodeador. Melisa había regresado acompañada por Lupin. Los dos se habían quedado en la puerta.

- Son Lupin y Melisa – dijo Harry
- Entonces adiós, no quiero que descubran que tienes este espejo – dijo Sirius – y no te preocupes, les diré todo lo que paso en el contacto con Alexi.
- Muy bien, adiós – dijo Harry y desapareció la cara de Sirius del espejo.

Harry metió nuevamente el espejo en la túnica, se quito los lentes y se acostó para hacer parecer que había estado dormido todo ese tiempo. Oyó como se acercaban Lupin y Melisa a la cama. No pudo oír toda su plática pues un sueño y cansancio lo domino. A la mañana siguiente, se despertó con mucho más ánimo que el día pasado. Era sábado y la luz entraba por los ventanales de la enfermería. Le pidió permiso a la señora Pomfrey para salir de la enfermería. La señora Pomfrey le dio permiso con la condición de que si se sentía mal que regresara. En el camino a la sala común de Gryffindor, Harry se encontró con Ron, Hermione, Luna, Giny y Neville que iban a visitarlo a la enfermería. Mientras caminaban hacía el Gran Comedor, Harry les contó toda la visión que había tenido.

- ¿Y crees que fue real? – pregunto Hermione
- No lo sé – dijo Harry – eso es lo que me preocupa
- Pues sea verdad o no lo sea, los profesores se lo están tomando muy enserio – dijo Giny
- ¿Por qué? – pregunto Harry
- Desde que fuimos al Gran Comedor a desayunar, todos están muy tensos y preocupados – dijo Ron
- También han estado toda la mañana haciéndole no sé que cosa al sauce boxeador – dijo Neville
- ¿De qué hablan? – pregunto Harry sin comprender
- Voltea a ver – dijo Luna señalando a los patios pues iban pasando por ahí

Harry volteo a ver y vio como un grupo de magos, encabezados por Melisa y Lupin le hacían un montón de hechizos al sauce boxeador pero este no hacía nada para impedirlo.

- ¿Qué hacen? – pregunto Harry
- Están cerrando el pasadizo que esta debajo del sauce boxeador – dijo Ron
- Y también cerraron el que estaba detrás de la estatua de la bruja tuerta – dijo Hermione
- Tal vez encontraron una manera de saber si era verdad – dijo Harry – pero no entiendo, para que querría Voldemort entrar a Hogwarts con Dumbledore adentro
- Esta loco seguramente – dijo Giny
- Ahí viene la profesora Mistick – dijo Neville

Todos voltearon. Melisa se iba acercando a ellos. Harry ya veía venir lo que le iba a decir.

- No deberías de estar en la enfermería – dijo Melisa a Harry
- La señora Pomfrey me dejo ir – dijo Harry
- Óiganme todos muy bien – dijo Melisa – quiero que vayan a la sala común y se queden ahí hasta que alguno de nosotros se contacte con ustedes.
- De acuerdo – dijo Harry. Todos dieron media vuelta y se fueron alejando.
- Harry, espera – dijo Melisa a lo que Harry la volteo a ver y regreso
- ¿Qué pasa? – pregunto Harry
- ¿Por qué no me lo dijiste las mil veces que te pregunte si era una verdadera visión lo que habías tenido? – pregunto Melisa
- Es que no sabía si confiar en ella – dijo Harry – No quería que le pasara nada a nadie
- Lo bueno es que se lo dijiste a Sirius – dijo Melisa – para la próxima dínoslo en cuanto ocurra.
- No lo olvidare – dijo Harry – pero como supieron que era una verdadera visión
- Tenemos nuestros métodos – dijo Melisa – ahora vete con los demás.
- Muy bien – dijo Harry

Harry miro a Melisa y después dio media vuelta para ir hacia sus amigos. Los seis regresaron a la sala común. Como no tenían nada que hacer, Luna y Giny se pusieron a estudiar con ayuda de Hermione y Neville. Harry sentía una inquietud muy grande. Ron para tranquilizarlo lo reto a un juego de ajedrez. Harry acepto aunque no se podía concentrar muy bien para jugar. Ron le iba ganando a Harry cuando de repente, Harry sintió una punzada en la mano. Se la volteo a ver y por un minuto pudo ver una "S" escrita en ella. Sin poder comprender que significaba eso, lo primero que vino a su cabeza fue el espejo.

- Voy al baño – dijo Harry
- No te tardes – dijo Luna sin despegar los ojos de un libro de transformaciones que tenía enfrente

Harry subió las escaleras. Entro en el dormitorio y lo cerró con llave. Saco el espejo del bolsillo de su túnica. En el apareció la cara de Sirius.

- ¿Qué paso? – pregunto Harry
- Los mortifagos ya llegaron a Hogsmead – dijo Sirius – Llévate a tus amigos a la sala de oclumancia y no salgan de allí hasta que les digamos
- Esta bien – dijo Harry -. Cuídate
- Tú también – dijo Sirius y desapareció su cara del espejo

De inmediato Harry guardo el espejo en su túnica, abrió su baúl y saco de él la capa de invisibilidad. Salio del cuarto y bajo las escaleras. Se acerco a sus amigos

- Tenemos que irnos a la sala de oclumancia – dijo Harry – acaba de llegar Vella con una carta

Todos dejaron de hacer lo que estaban haciendo y siguieron a Harry afuera de la sala común. Ya afuera, se cubrieron con la capa de invisibilidad.

- Saquen sus varitas – dijo Harry – por si cualquier cosa
- No creo que logren llegar hasta aquí – dijo Hermione mientras caminaban por los pasillos que daban a los jardines.
- Es mejor prevenir que lamentar, Hermione – dijo Ron
- No miren ahora pero algo le pasa al sauce boxeador – dijo Neville con voz temblorosa

Todos voltearon. Neville tenía razón, el sauce boxeador actuaba raro. Mandaba puñetazos al viento como si lo estuvieran atacando, pero lo raro es que nadie estaba cerca de él. De repente se oyó un estallido y el sauce boxeador calló al suelo. Del hoyo que quedo comenzaron a entrar muchas personas con capas negras y encapuchadas. Harry no podía creer lo que veían sus ojos. Volteo a ver a los demás y vio sus caras de miedo y de sorpresa. Después de ver entrar a todos los mortifagos (que no serían más de diez) vieron como entraban por el agujero otros magos que parecían ser aurores y miembros de la Orden

- Vamonos antes de que se den cuenta de que estamos aquí – dijo Giny
- En silencio – dijo Hermione mientras veían llegar a los profesores para enfrentarse a los mortifagos.
- ¿Y si nos descubren? - pregunto angustiado Neville
- Esperemos que no - dijo Luna
- O si, esperemos que eso nunca ocurra - dijo una voz detrás de ellos y al instante alguien les quito la capa de encima. Los chicos voltearon con la varita al frente. Se trataba de Bellatrix - Así que nos volvemos a ver, Potter
- Bellatrix - dijo Harry con odio
- ¿Qué pasa, pequeño Harry? Yo pensé que te daría gusto verme - dijo Bellatrix burlonamente - no me digas que aún sigues enojado porque mate a mi querido primo Sirius.
- No me digas que aún no sabes la buena noticia - dijo Harry burlonamente
- ¿Cuál buena noticia? - pregunto Bellatrix - que liberaron a mi primo, eso ya lo sé, pero no le servirá de nada ahora que esta muerto
- A eso no me refiero, Bellatrix - dijo Harry - es que no sabes que tu intento por matarlo fue un fracaso - al oír esto Harry vio con gusto como se borraba la sonrisa de la cara de Bellatrix.
- Eso es imposible - dijo Bellatrix - nadie se puede salvar de caerse detrás de ese velo¡nadie!
- ¿Qué dirá Voldemort cuando lo sepa? - pregunto Harry - es más creo que ya lo sabe.
- MIENTES, MIENTES - grito Bellatrix - SIRIUS NO PUEDE SEGUIR VIVO, YO LO MATE
- Y yo resucite mágicamente - dijo una voz detrás de Bellatrix. Todos voltearon. Era Sirius montado en su motocicleta y con Buckbeack a su lado. Bellatrix se quedo totalmente en estado de shock
- Esto es imposible, yo te mate - dijo Bellatrix
- Es increíble las veces que alguien se puede salvar de la muerte¿o no, Bella? - dijo Sirius y sin previo aviso Buckbeack se lanzó contra Bellatrix y la lanzó hasta el final del pasillo. - ¡Ron, Hermione, Giny y Neville súbanse en Buckbeack! - Ninguno de los cuatro pensó la orden y de inmediato la acataron. Buckbeack salió volando hacia el siguiente pasillo - ¡Luna, Harry súbanse!

Luna se subió a la moto con ayuda de Harry y cuando este iba a subir un rayo de luz roja lo golpeó haciendo que se golpeara contra la pared. Bellatrix se había incorporado y tenía la varita en manos y apuntando hacia Sirius.

- Nunca vas a aprender a no meterte conmigo, Bella - pregunto Sirius sacando su varita

Bellatrix creyendo que Sirius la iba a atacar hizo un escudo, pero cual fue su sorpresa cuando en vez de mandarle un hechizo, Sirius arranco la moto y se fue contra ella haciendo nuevamente que saliera volando. Harry se incorporo y cogió la capa de invisibilidad que había quedado en el suelo. Sirius volteo la moto y fue directamente hacia Harry. Luna le tomo la mano a Harry para ayudarlo a subir y una vez arriba de la moto, Sirius arranco a toda velocidad y dio vuelta en el mismo pasillo en el que hace unos minutos Buckbeack había dado vuelta. Iban demasiado rápido que Harry sintió que en cualquier momento se podía caer. Sabían que Bellatrix los seguía porque los hechizos que lanzaba los tenían que esquivar. Dieron una vuelta y parecía que al fin habían perdido a Bellatrix. Una puerta se abrió del lado derecho y Sirius dio la vuelta para entrar en ella. Era el salón de Historia de la Magia. La moto se paro tan rápido que casi se caían los tres de ella. Harry volteo a sus lados y vio con felicidad que ahí estaban Ron, Hermione, Giny, Neville y Buckbeack, acompañados de otras dos personas. Una era una mujer de cabello rubio recogido en un chongo, ojos azules y una expresión de estar oliendo algo horrible. Era Narcisa Malfoy como Harry la había conocido en los Mundiales de Quidditch. Y la otra era una mujer hermosa con cabello rojo intenso y ojos del mismo color. Era Alexi.

- Se puede saber porque te tardaste - pregunto Alexi con la misma voz ronca que ya le conocían
- Nos topamos con la querida Bellatrix - dijo Sirius
- Me hubiera encantado ver su cara cuando te vio - dijo Alexi con risa contenida
- No es momento de reírse, Alexi - dijo Narcisa -. Si notan que desaparecimos te juro que nos van a matar
- No te preocupes - dijo Alexi - la única persona que sabe que estamos aquí es Colagusano
- ¡¿Qué?! - pregunto Sirius mientras él y Harry se bajaban de la moto y ayudaban a Luna a bajarse - ¿Le dijiste a Colagusano que ibas a hacer esto¿Estas loca o qué? Es un traidor
- No dirá nada - dijo Alexi
- ¿Si nos traiciono a nosotros que te hace pensar que no te hará lo mismo a ti? - pregunto Sirius - en él no se puede confiar.
- No dirías lo mismo si lo supieras - dijo Alexi en voz baja pero muy audible.
- ¿Si supiera qué? - pregunto Sirius
- Nada, olvídalo - dijo Alexi -. Yo si creo que él no dirá nada
- Alexi, con Colagusano no sirve la legeremanmcia - dijo Sirius -. Si hubiera servido Melisa nunca hubiera creído en él.
- Pues Melisa sigue creyendo en él y más por lo que paso el verano pasado - dijo Alexi impulsivamente y después se dio cuenta de que había dicho demasiado.
- ¿A qué te refieres con eso? - pregunto Sirius - ¿Qué paso el verano pasado?
- No nos importa que haya pasado - dijo Narcisa interviniendo en la conversación - ahora lo que nos debe importar es llevar a Potter y sus amigos a la sala de oclumancia antes de que el Señor Oscuro se dé cuenta de nuestros planes
- Tienes razón - dijo Sirius recordando porque estaba ahí - Escúchenme bien, chicos, Alexi y Nars los llevaran a la sala de oclumancia, ustedes irán debajo de la capa de Harry para que nadie se de cuenta.
- Pero Bellatrix se dio cuenta de que estábamos debajo de ella - dijo Ron
- No se preocupen, mientras no hablen ni hagan nada que los delate el plan seguirá como lo planeamos - dijo Alexi.
- ¿Y tú que harás? - pregunto Harry
- Voy a ayudar a los demás - dijo Sirius montándose en la moto volteo a ver a los chicos - cuídense - volteo a mirar a Alexi como diciendo "esta platica se queda pendiente" y después salio del aula acompañado de Buckbeack.
- Muy bien - dijo Alexi - pónganse su capa. Nos van a seguir sin hacer ningún ruido, sin decir nada y con paso lento para que no se oigan sus pisadas.
- De acuerdo - dijeron todos al unísono.

Se pusieron la capa de invisibilidad encima. Alexi se aseguro de qué nadie estuviera afuera del aula mientras que Narcisa verificaba que los chicos estuvieran bien tapados. Alexi les hizo una seña para que salieran. Después de salir comenzaron a pasear por los pasillos. Conforme iban caminando veían los estragos que habían hecho los hechizos de Bellatrix.

- ¿A qué te referías con eso? - pregunto Narcisa
- ¿De qué? - pregunto Alexi
- Lo de Colagusano - respondió Narcisa - lo del verano pasado¿qué ocurrió?
- Le prometí a Colagusano que no se lo diría a nadie - dijo Alexi.
- Pero si Melisa lo sabe - dijo Narcisa
- Exacto - dijo Alexi - es un secreto entre Melisa, Colagusano y yo.
- Si es algo importante me extraña que Melisa aún no nos lo haya dicho - dijo Narcisa
- Para que se los dice - dijo Alexi - la tacharían de loca y nadie le creería. Tal vez Dumbledore si le crea.
- Pues tarde o temprano sabremos de que se trata - dijo Narcisa
- ¿De qué se trata que? - pregunto una voz aguda detrás de ellos lo cual hizo que todo se sobresaltaran. Se trataba de Colagusano. Este miraba hacia donde estaban los chicos debajo de la capa invisible. - muy buen disfraz
- Gracias - dijo Alexi - si tenemos suerte nadie se dará cuenta.
- ¿Quieres que te maten verdad? - pregunto Colagusano
- Yo solo aspiro a ser como soy - dijo Alexi
- ¿Qué haces aquí, Colagusano? - pregunto Narcisa desafiante
- El señor quería saber donde estaban y me mando a buscarlas - dijo Colagusano - esta impaciente, ya quiere tener a Harry enfrente para matarlo. Bellatrix lo vio escapando junto con Sirius y otra niña.
- Si, se encontraron con Bella - dijo Alexi
- Y ahora ustedes los escoltan - dijo Colagusano
- Si - dijo Narcisa - y si dices algo te aniquilo
- Llegaste en un punto de mi vida en la que las amenazas no me hacen nada - dijo Colagusano - y no te preocupes, no quiero que maten a ninguno de ustedes
- En ese caso ve y dile a Voldemort que aún no hemos encontrado a Harry ni a ninguno de sus amigos - dijo Alexi
- Se lo diré con una condición - dijo Colagusano
- Lo sabía, eres una rata - dijo Narcisa
- ¿Cuál y que sea buena? - dijo Alexi
- Que no hables más de lo que ya sabes que no debes hablar - dijo Colagusano - crees que no oí todo lo que le dijiste a Sirius.
- ¿Nos estabas espiando? - pregunto indignada Narcisa
- Si - respondió Colagusano
- De acuerdo - dijo Alexi - ya no diré nada.
- Más te vale - dijo Colagusano, se convirtió de nuevo en rata y salio corriendo
- No me importa de que se trate lo que le ibas a decir a Sirius – dijo Narcisa – pero te puedo asegurar que esa rata va ir directamente a decirle a quien tú sabes que nos encontró escoltando a Potter y sus amigos
- Por una vez en tu vida cree en alguien que no eres tú – dijo Alexi

Hubo un silencio muy largo. Harry trataba de comprender como es que Alexi podía creer en Colagusano y aun más importante, que era eso que Alexi no debía decir. Dieron vuelta en un pasillo que aún conectaba a los jardines. Harry reconocía el camino y supo que pronto estarían en la sala de oclumancia y no habría nada más de que preocuparse, o por lo menos eso pensaba.

- Mi querida Alexandre y Narcisa – dijo una voz parecida a un susurro. Harry sintió un escalofrío. Todos voltearon y se encontraron de frente con Voldemort que estaba acompañado de Bellatrix y de Colagusano. Harry oyó como Narcisa decía "rata almizclera" al ver a Colagusano
- Mi señor, es un placer verlo – dijo Alexi fingiendo adoración a Voldemort
- Es mío el placer al verte a ti – dijo Voldemort acercándose – Me preguntaba ¿por qué aún no tengo a Potter enfrente de mí para despedazarlo? – se quedo mirando por un minuto en donde estaban Harry y los demás – Lucius ya se encargo de Mistick, Bellatrix de Lupin y Colagusano aún no encuentra a Black, pero sé que lo encontrara pronto – miro a Colagusano con una mirada de amenaza a lo que Colagusano solo bajo la mirada – pero ustedes aún no han encontrado a Potter¿por qué?
- Mi señor, como era de esperarse Potter ha de estar muy bien escondido – dijo Narcisa
- Y más después del encuentro que tuvo con Bellatrix – dijo Alexi en voz baja
- ¿Cómo supiste que me encontré con Potter? – pregunto Bellatrix. Voldemort clavo sus rojos ojos en los ojos de Alexi, Colagusano levanto la mirada y miro a Alexi con miedo y Narcisa no se quedo atrás con la misma expresión de miedo que Colagusano
- Es que los vi pelear y vi como se te escapaba junto con Black – dijo Alexi – no interferí porque creí que tú serías capaz de atrapar a los dos, pero ya me di cuenta de que no lo eres. Será un error que no volveré a cometer
- Muy bien, Alexandre – dijo Voldemort – ahora lo importante es que encuentres a Potter y que tú, Colagusano, encuentres a Black. Quiero a los dos muertos para cuando hayamos terminado.
- Lo que usted desee – dijo Alexi haciendo una reverencia. Voldemort se dio la vuelta y comenzó a caminar. Ni Colagusano ni Bellatrix se movieron. Bellatrix hizo una mueca de triunfo.
- ¡Eres una traidora! – dijo Bellatrix. Voldemort se volteo y regreso. Todos voltearon a ver a Bellatrix
- ¿A qué te refieres, Bella? – pregunto Voldemort
- A que ella, mi señor, lo ha traicionado – dijo Bellatrix acercándose a Harry y los demás – pues yo sé que lleva a Potter con ella
- ¿Cómo puede ser eso? – pregunto Colagusano – yo no veo a Potter aquí, señor.
- Es porque Potter esta escondido en su capa de invisibilidad – dijo Bellatrix
- Ya enloqueciste, Bella – dijo Alexi – yo nunca sería capaz de ser infiel a mi amo.
- A si, y como pruebas esto – dijo Bellatrix cogiendo la capa. Sorprendentemente la capa solo se encontraba levitando enfrente de ellos. Narcisa, Colagusano y Bellatrix se quedaron sorprendidos, incluso Alexi se veía sorprendida.
- Más te vale que esto no sea una broma, Bella – dijo Voldemort diríjanse al siguiente pasillo.
- ¿Dónde esta Harry? – pregunto Colagusano
- No tengo ni la menor idea – dijo Alexi

A pocos metros de ahí, Harry y los demás se encuentran corriendo por los jardines para cortar el camino a la sala de oclumancia.

- Nunca creí que utilizaría el encantamiento de levitación con tiempo – dijo Hermione – Solo espero que haya funcionado antes de que la capa se cayera al suelo.
- ¿Y ahora qué? – pregunto Ron
- Huir lo más rápido que podamos – respondió Harry
- Pues creo que debe de ser más rápido – dijo Luna mirando hacia atrás. Voldemort, Bellatrix, Alexi, Colagusano y Narcisa se acercaban a ellos corriendo.
- Maldita sea – dijo Harry
- Ve, se lo dije, mi señor – dijo Bellatrix
- Petrificus Totalus – grito Voldemort y Harry se quedo paralizado.

Los demás se pararon. Hermione hizo el contrahechazo pero ya era muy tarde para huir. Ya tenían a Voldemort enfrente.

- Que bueno es volvernos a ver, Potter – dijo Voldemort – pero no es tan bueno como creí que sería, pues me acabo de dar cuenta que me haz traicionado, Alexandre.
- Como quieres que te diga que no lo he hecho – dijo Alexi con desafío -. Si, lo he traicionado desde enero. He estado pasándole información confidencial a la Orden del Fénix.
- Ahora veo que no eres igual a Alejandra, tu madre – dijo Voldemort
- Dios me salve de ser como ella – dijo Alexi
- Pues yo te salvare en este momento, pues se te acabo la vida – dijo Voldemort
- Expelliarmus – dijo Ron y la varita de Voldemort salio volando de sus manos
- Bien, Ron – dijeron todos
- Muy mal – dijo Voldemort – parece que olvidan mi querida oclumancia.
- O no – dijo Harry
- Expelliarmus – dijo Voldemort y Ron, Luna, Giny y Neville salieron volando y cayeron inconsciente al suelo. Hermione fue la única rápida que logro hacer un escudo a su alrededor – que rápida Granger, pero no creo que eso le sirva a Potter.
- Expelliarmus – grito otra voz y Bellatrix salio volando pero no callo inconsciente.

Todos voltearon. Era Melisa. Tenía una herida en el labio y el cabello despeinado.

- Mistick – dijo Voldemort – dos tontas van a ayudar a Potter.
- Cuatro tontas – dijo Alexi junto con Narcisa
- Como si fueran suficientemente fuertes – dijo Voldemort – Expelliarmus

Hermione, Melisa, Narcisa y Alexi salieron volando y cayeron a unos metros lejos de Harry. Harry quedo solo frente a frente de Voldemort. No había nadie entre ellos. Harry alzo la varita con miedo.

- ¿Qué pasa, Harry? – pregunto Voldemort - ¿Tienes miedo?
- No – mintió Harry – no te tengo miedo
- He soñado con este momento durante años – dijo Voldemort –. Te haré sentir todo el dolor y desesperación que yo sentí durante 13 años. ¡Crucio!

Harry cerró los ojos y sintió que alguien lo empujaba. Calló al suelo. Abrió los ojos y miro algo que no podía creer. Sirius lo había empujado y en lugar de que la maldición tocara a Harry toco a Sirius, el cual se retorcía de dolor en el suelo.

- ¡Sirius! – grito Harry y se paró para ayudarlo pero Melisa y Hermione lo detuvieron.
- No lo hagas, Harry – dijo Hermione agarrando a Harry con todas sus fuerzas
- Suéltenme – dijo Harry desesperado por ver a Sirius.
- Expellliar… - comenzó Melisa pero alguien fue más rápido que ella
- Expelliarmus – grito Colagusano

Voldemort calló al suelo. Sirius quedo tirado en el suelo. Harry, Hermione y Melisa fueron hacía él. Sirius se levantó lentamente y casi sin poder respirar.

- ¿Estas bien? – pregunto Harry sentándose a su lado
- Si – dijo Sirius en un susurro – ¿tú estas bien?
- No me paso nada – respondió Harry
- Por suerte Melisa detuvo la maldición – dijo Sirius aún en un susurro
- Eh… no fui yo – dijo Melisa – fue Colagusano
- ¿¡Qué!? – pregunto Sirius sorprendido
- ¿Cómo te atreviste a hacerme eso, Colagusano? – pregunto Voldemort levantándose del suelo – estaba a punto de matar a Black
- Por eso lo hice – dijo Colagusano – no permitiré que le haga daño a ninguno de ellos
- Ahora si te importan – pregunto Voldemort – después de que los traicionaste, ahora sí te preocupan.
- Tanto me preocupan como que yo sabía que Alexi y Narcisa eran espías de Dumbledore e incluso yo les di mucha información que les serviría de mucho – dijo Colagusano
- ¿Eso es cierto? – pregunto Melisa a Alexi que se había acercado a ellos
- Si – dijo Alexi
- También les ayude para planear todo lo que harían este día – dijo Colagusano
- ¿Eso es cierto? – pregunto Sirius
- Si – respondió Alexi
- Y sabe que más, quien cree que salvo a Sirius de morir detrás del velo – dijo Colagusano –, fui yo.

El silencio reino de inmediato. Todos veían con sorpresa a Colagusano. Bellatrix levanto la varita mirando enloquecida a Colagusano.

- Me sorprende lo tonto que puedes llegar a ser – dijo Voldemort – destruiste mis planes y te atreves a decirme que fuiste tú. ¿Qué piensas¿Qué haciendo esto te ganaras el perdón de todos a los que traicionaste?
- No, no pienso ganarme el perdón de nadie porque se que nunca me perdonaran – dijo Colagusano - , pero por lo menos quiero hacer algo que lo compense.
- Pues ya no podrás compensarlo porque te voy a matar aquí mismo – dijo Bellatrix - ¡Avada Ke…
- No cometas una tontería, Bella – dijo Voldemort y Bellatrix bajo la varita de inmediato – no se necesita esa maldición para matar a nuestro querido Colagusano. ¡Crucio!

Colagusano calló al suelo gritando de dolor. Al principio nadie movió nada pero después Alexi, Melisa y sorpresivamente Sirius levantaron sus varitas apuntando a Voldemort. Lo siguiente que ocurrió fue muy rápido. Voldemort salió volando y calló varios metros lejos de donde estaba; Harry comenzó a sentir mucho ardor en sus ojos, Dumbledore llegaba al lugar junto con un grupo de aurores en donde destacaba Lupin, Arabella y Mundungus; Colagusano quedo tirado en el piso inconsciente. Después de que el ardor pasará Harry vio como Voldemort se paraba. Todos le apuntaron con sus varitas. Harry, Hermione, Sirius, Melisa y Alexi se pararon del suelo.

- Estas acorralado, Tom – dijo Dumbledore -. No sé si ya te hayas dado cuenta de que venir aquí fue la peor idea que se te haya ocurrido.
- No lo creo, Dumbledore – dijo Voldemort – logre que te quedaras sin ningún espía.
- Y es lo único que lograste – dijo Dumbledore
- Es cierto – dijo Voldemort – por desgracia aún no sé donde esta la antorcha de la llama verde, pero te juro que la encontrare
- ¿Qué te hace pensar que se encuentra en Hogwarts? – pregunto Dumbledore
- Muchas cosas – dijo Voldemort – pero por ahora no tengo tiempo de discutirlas contigo.

Harry volteo a los lados. Los mortifagos se iban acercando al lugar. Sirius y Melisa se pusieron delante de Harry para protegerlo. Todos los aurores no dejaban de apuntar a los mortifagos y a Voldemort. Ya los mortifagos se habían reunido alrededor de Voldemort.

- Adiós, Harry, espero que nos volvamos a ver pronto – dijo Voldemort y dio un chasquido con los dedos. Al instante todos los mortifagos y Voldemort desaparecieron.

Nadie se movió.

- Remus, Arabella, Mundungus hagan un grupo para ver si no quedo por ahí algún mortifago – dijo Dumbledore – mientras los demás evalúen los daños. Alexi ve por Madame Pomfrey para que vea a todos los lesionados, Narcisa quiero que busques a Severus si es que sigue aquí y que lo lleves a mi despacho; Sirius y Melisa lleven a…

Sirius se acercaba lentamente a Colagusano que aún seguía inconsciente. Sacó su varita y le apunto a Colagusano.

- Sirius no hagas ninguna tontería – dijo Dumbledore
- Solo le daré a Colagusano lo que merece – dijo Sirius con odio en la mirada
- ¡DESATRE! – grito una voz, un rayo rojo atravesó el aire hasta chocar contra el pecho de Sirius.

Sirius calló inconsciente al suelo. Harry volteo a ver quien había sido. Bellatrix se reía enloquecida. Antes de que nadie pudiera hacer nada Bellatrix desapareció. Harry se soltó del brazo de Hermione y corrió hacía Sirius. Se acerco a él y cual fue su sorpresa al ver que el hechizo le había dejado una rajada en el pecho de la cual salía sangre. Harry sintió que el alma se salía de su cuerpo al ver a Sirius sangrando. Pero no pudo hacer nada pues al instante sintió que algo lo golpeaba por atrás. Calló al lado de su padrino, inconsciente.


Aquí está el siguiente capi, espero les vuste y que dejen muchas criticas.

Gracias a Predro I por su simpre fiel crítica.

Gracias a shinji kun112 por su crítica, este capitulo va dedicado para ti.

Adiós