Amor

El Kazekage veía el techo de la habitación con una expresión tranquila, nada perturbaba la noche, solo se oían algunos grillos lejanos, el tic y tac de un reloj y la suave respiración de la preciosa chica de cabellos castaños durmiendo a su lado.

-Matsuri –mascullo este, logrando que la joven se moviera entre sueños, depositando su cabeza contra su pecho. Haciéndole cosquillas bajo su piel, miró a la joven nuevamente interrogante…

-¿Cómo había llegado a eso?

Miro el hombro desnudo de, la joven tanteo su piel, seguía calida.

-¿Curiosidad o deseo?

Miro el cuerpo de la chica, era perfecto, tal como debe ser el de una shinobi, pero estaba seguro que aquello había sido algo más, que solo, deseo.

El no era como su hermano mayor Kankuro, el no solía besar contra la pared a mujeres, visitantes de otra aldea, como había hecho el esa tarde con la representante de la hoja.

Tampoco era como su hermana Temari, no gustaba de seducir, no sonreía, jamás sonreía, no basaba sus emociones en orgullos personales, metas, o alguna otra situación. El no era así, era sincero consigo mismo.

Sin embargo, nada de eso, le aclaraba bien, como era el que había llegado a tal extremo, de llegar a dormir en casa de su alumna, tal vez repasando los pasos de aquel día podría llegar a una conclusión que le diera la respuesta a todo aquello.

Flash Back

El Kazekage se encontraba solo en la enorme oficina, había despedido hacia varias horas a los representantes de la hoja, encaminándose cada uno, hacia un distinto destino en la torre del Kazekage.

Había visto a su hermana retar a un juego de Shogi al joven de las sombras, había visto a su hermano besar contra una pared a la ninja maestra de armas, había visto al guerrero de alto linaje de la hoja, pasarse la tarde mirando el cielo por encima de sus cabezas. Mascullando molesto algo que sonaba como: ¿Novios?

Había visto todo lo que había ocurrido en sus territorios y no la había visto a ella, solo hasta que estuvo frente a el…

-Gaara-sama

-¿Baki?

-Quisiera informarle que el escuadrón que fue mandado a 5 misiones consecutivas ha regresado

-¿Tan pronto?

-Han pasado 6 meses Gaara-sama

-Hai…-contesto el sin poner demasiado interés en su explicación - ¿Cómo fue su desempeño?

-La capitana del escuadrón será quien mejor le informe

Y ahí paso, Baki se hizo a un lado dejando pasar a una joven hermosa de cabellos castaños, ojos oscuros y una mirada de guerrera marcada en su rostro. Le pareció extraña, pero no había duda de que seguía siendo ella, la misma chica encantadora que había sido su alumna años atrás, ahora aparecía delante de el, como una bellísima mujer.

-Baki puedes retirarte

-Si Kazekage-sama –cerro la puerta tras el, dejando que a los dos shinobis uno frente de otro.

-Gaara-sensei –contesto ella gentilmente

-Matsuri –dijo este moviendo la cabeza como señal de respeto

La joven sonrió antes de mostrarle una carpeta atiborrada de papeles, se inclino ligeramente -Me complace informarle Kazekage-sama que las misiones que se les ha encomendado a mi equipo, han sido terminadas satisfactoriamente

-Muy bien Matsuri-dijo este sin poner demasiado interés en la explicación

Nuevamente el silencio incomodo reino la habitación Gaara leía el informe entre líneas, mirando en repetidas ocasiones a la chica enfrente a el, dejo de leer el informe y la miro nuevamente. El silencio era más incomodo y la mirada penetrante de el puesta sobre ella, no ayudaba demasiado. Matsuri sintió como la vergüenza era reflejada en sus mejillas.

-Si esto es todo… yo me retiro Gaara-sensei

-No –dijo este mirando a la joven frenando su salida de la habitación

-¿Algo más? –dijo esta mirándole curiosa

-No

-¿Alguna otra misión?

-Ninguna

-¿Entonces?

-Silencio –Matsuri, miro a su maestro no decía nada, solamente le veía, de una forma como nunca había hecho antes. Trago saliva, tal vez estuviera imaginando cosas, pero aún así se arriesgo…

-Gaara-sensei

-¿Si?

-Tal vez sea algo atrevido de mi parte –dijo esta con las mejillas coloradas - pero… le gustaría tomar el te conmigo en mi departamento

Pudo ver como el Kazekage, parpadeaba un par de veces extrañado, la joven jugueteaba con sus dedos toda nerviosa, expectante por una respuesta. Que le sorprendió más que nunca.

-…me encantaría

Fin de Flash Back

¿Por qué le había detenido?dijo cruelmente su consiente sabiendo que no tenía respuesta para ello, negó con la cabeza respondiéndose a si mismo.

-Bien tal vez, solo quería hablar con ella, después de todo habían pasado seis meses desde la ultima vez que le vio, sin embargo no podía entender porque había aceptado su invitación a tomar, te, el odiaba el te, nunca le había gustado, pero también considero que hubiese sido una descortesía rechazarlo, después de todo era el Kazekage.

¿Pero entonces porque no se fue de su departamento cuando termino el te?-volvió a decir su conciente

Porque aún no lo deseaba, quería, estar ahí… aunque no fuera a hablar, solamente quería estar ahí mucho más tiempo.

¿Para besarla?

-Ella lo hizo… no yo… ella fue la que se inclino y solamente lo hizo… no podía rechazarla… sería una descortesía… además… era la primera vez que sentía algo tan… diferente… era tan… embriagante… era… simplemente diferente, algo totalmente nuevo, y maravilloso, tan nuevo y maravilloso, que no supo donde terminar, la joven que dormía a su lado, era la viva prueba de ello, miró a la joven dormía tan placidamente que casi sintió envidia, tomo uno de sus mechones… curiosamente, eso le había sentir bien…

Pero…aún no tenía la respuesta principal, aquella que le había atormentado toda la noche… ¿Cómo había llegado a eso?

La joven se movió entre sueños… mascullo su nombre

-Gaara-sensei –dijo esta apretándose contra su pecho.

El Kazekage le miro sorprendido, y después sonrió, su primera sonrisa sincera en años, o tal vez en toda su vida.

Bien… tal vez no tuviera respuestas para todo, tal vez no tenía la respuesta para aquella pregunta en ese preciso momento… pero tal vez en ese momento… supo que aquella joven le había hecho entender algo que jamás hubiera soñado tener.