Bueno, espero no haber tardado tanto esta vez, jeje, ya estando de vacas y en este rancho no hay mucho que hacer, jeje, espero que les guste, es un poco largo el capitulo, pero creo que ya analizandolo un poco mejor creo que le quedan un par de capitulos, espero que les guste

Gracias x sus reviews, de verdad que mil gracias!!!

Besitos!!!

::EDITADO::

Bueno pues le edite el nombre del papa de Sam Gracias x la aclaración Kosumy D, eso es todo, de nuevo gracias x sus reviews D


Sin límites ni fronteras

Capitulo 3: El fin del sueño.

Parpadeo un par de veces antes de abrir sus ojos lentamente mientras el sol se filtraba por entre las cortinas, miró a su alrededor y noto que no estaba en su apartamento, luego sonrió al sentir la suave y calida respiración de ella en un pecho y con sumo cuidado levanto su mano para quitarle de su rostro algunos mechones de cabello que caían con delicadeza sobre este. Ella sonrió delatando que estaba ahora despierta y luego entre abrió los ojos y le miró con dulzura.

-Buenos días-le dijo casi en un susurro.

-Buenos días-respondió-¿Ya te dije que te amo?-le dijo el ojiazul mientras ella descansaba en su pecho.

-Si-contesto de manera juguetona-Pero es agradable volver a escucharlo

-Bien, pues te amo-dijo tomando de la barbilla para verle a los ojos-Te amo más que a mi vida misma

-Yo también te amo-dijo volviéndolo a besar-Y jamás lo dudes

Él suspiró mientras la abrazaba con fuerza, no quería que se le escapara, no quería dejarla ir nunca, sabía que era ella la indicada, aquella con la quería pasar todos los días de su vida hasta envejecer, y a pesar de que tenía poco tiempo de conocerla, sentía que, como ya lo había platicado con Tucker, la conocía de toda la vida, con sola mirarla a los ojos sentía conocerla y saber como era.

-Sam

-¿Uhm?

-¿Te casarías conmigo?

Ella se levanto un poco para mirarle, parecía confundida por aquella pregunta, pero al notar aquella mirada de seguridad sonrió.

-A penas y me conoces-dijo como quien trataba de ponerlo a prueba.

-Lo se

-Además de que somos muy jóvenes

-También lo se

-¿Entonces?

Danny le miró con cierto brillo en sus ojos y le sonrió.

-Sam, se que te conozco con tan solo mirarte a los ojos y siento que puedo saber tu vida entera con solo hacerlo, con solo mirar tu alma, y para mi 22 años no es tan joven y, si así fuera ¿Qué importa? Se que te amo y que quiero pasar el resto de mi vida junto a ti, haciéndote feliz ¿Qué eso no es lo importante?

-Lo haces parecer tan fácil-le contestó pesadamente.

-Por que en realidad lo es-dijo para tratar de tranquilizarla-Si dos personas se aman y quieren estar juntas ¿Por qué complicarse tanto la vida?

-De verdad adoró la sencillez con la que vez la vida-le dijo un poco más relajada.

-¿Entonces?-indagó sin poder evitar los nervios-¿Qué dices?-luego le miró sonriente-¿Te gustaría ser la señora Fentom?

Le devolvió la sonrisa y luego le beso pausadamente para volver a recostarse en su pecho.

-Me encantaría

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

-¿Y bien?-dijo Danny cuando Sam había llegado a la cafetería-¿Qué es lo que querías decirme?

-Bien, pues… Es algo complicado-dijo algo nerviosa mientras tamborileaba sus dedos en la mesa-Yo…

Danny tomo su mano haciendo que Sam se sobresaltara un poco por el gesto, luego le miró a los ojos y sintió que de nuevo la contagiaba con aquella seguridad que siempre cargaba con su mirada, suspiro y luego le sonrió.

-Mis padres quieren conocerte

-Lo esperaba-contesto tranquilo.

-Ellos quieren que vayas a cenar mañana por la noche

-Esta bien

-Son un tanto especiales-dijo Sam ignorando el último comentario y desviando su mirada-La verdad es que son MUY especiales, diría yo

-Sam-la tomo por la barbilla para obligarle a mirarle-Esta bien cariño, no te preocupes, hare lo mejor que pueda para que todo salga bien

-Gracias por todo Danny-dijo sonriéndole, luego apretó su mano.

-No hay por que-dijo mientras se acercaba para besarla-Haría lo que fuera por ti

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Ding, dong…

Toco el timbre de lo que era una gran mansión y espero a que abrieran, mientras lo hacía comenzó a revisar su atuendo con sumo cuidado. Llevaba un traje azul marino que Tucker le había ayudado a conseguir, este hacía juego con una corbata azul cielo, traía además un par de ramos de flores, unas rosas rojas y otras blancas, una caja de abanos y el corazón por salírsele del pecho.

-Tranquilo-dijo animándose-Todo saldrá bien

Se sentía un poco nervioso y eso era algo inusual en él, pero trato de calmarse, si iba a conocer a sus suegros tendría que dar una buena impresión.

-Buenas noches-dijo un mayordomo al abrirle la puerta.

-Buenas noches-contesto cortésmente-Soy Daniel Fentom

-Ah si, el joven Fentom-dijo como quien recuerda algo-Pase por favor

Le dio el paso mientras que Danny obedecía mecánicamente y lo guiaban hasta la sala, no pudo evitar notar lo lujoso que era el lugar, se sintió un poco mal al no poder estar a la altura de Sam, no sabía si podía darle todos aquellos lujos…

-Te ves muy bien

La voz de Sam lo saco de sus pensamientos y giró para encontrarse con la que pensó era la mujer más hermosa del mundo. Sam llevaba un vestido negro corto pero sencillo, de tirantes que tenía cierto vuelo poco después de terminar la cintura, el pelo lo tenía recogido por un chongo sencillo y con algunos mechones rizados cayendo de manera desigual y un par en su rostro.

-Te ves hermosa-dijo cautivado por su belleza.

-Tú te ves muy bien de traje-dijo ella sonrojada-¿Son para mi?-dijo viendo las rosas.

-Si-dijo dándole el bello arreglo-Aunque no se comparan contigo

-Gracias-dijo conteniendo la alegría.

-Soy el hombre más afortunado del mundo-dijo tomándola de las manos dispuesto a besarla.

-Cof, cof-dijo el mayordomo interrumpiendo el beso, ambos se sonrojaron-Lo señores me avisan que bajaran en cualquier momento

-Gracias George-dijo Sam aun apenada.

-¿Cómo esta mi corbata?-preguntó Danny nervioso, una vez que el George se había marchado.

-Bien-dijo ella alisando arrugas invisibles del saco-Te ves muy bien-luego sonrió tomándolo de la mano, ahora era ella la que intentaba darle un poco de seguridad-Les vas a encantar

-Buenas noches-dijo la voz de un hombre interrumpiéndolos.

Danny y Sam se separaron de repente, luego miraron la entrada de la sala, un hombre mayor pero de cabello rubio y ojos azules estaba ahí con un traje que parecía ser muy costoso haciendo sentir a Danny que los suyos eran harapos, luego miró a la mujer que le acompañaba tomándolo del brazo, una señora también de edad madura pelirroja y ojos verdes con un vestido también muy elegante y entonces Danny se pregunto por que Sam tenía ojos violáceos y cabello negro.

Ambos examinaron minuciosamente a Danny con una mirada desaprobatoria para luego pasara a sentarse en los lujoso sillones antiguos, Danny y Sam los imitaron.

-La cena esta servida-dijo el mayordomo en la entrada de la sala.

-Pasemos entonces al comedor-sugirió la madre de Sam.

-Esto es para usted-dijo Danny entregándole el ramo de rosas blancas a la madre de Sam antes de entrar al comedor-Y esto para usted-dijo dándole los puros al señor.

-Es muy amable de tu parte-dijo la madre de Sam percibiendo con delicadeza el aroma de las flores-Eres todo un caballero

-Así parece-dijo el padre de Sam-Aunque prefiero la pipa

Danny sonrió nervioso y Sam tomo su mano para tratar de tranquilizarlo.

-Pues vayamos a cenar-dijo la señora Manson-No queremos que se enfríe

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Después de una calmada y silenciosa cena habían pasado de nuevo a la sala de estar a tomar una copa de vino y a platicar con más calma.

Y a pesar de que no habían conversado mucho se habían llevado bien, parecía que les había agradado y eso había puesto de muy buen humor a Sam, que no dejaba de sonreír sin soltar la mano de Danny.

-George-dijo el señor Manson llamando al mayordomo.

-Diga señor

-Tráenos unas copas de vino tinto, de mi reserva, por favor

-Enseguida-dijo retirándose.

-Así que Fentom-dijo el señor Manson encendiendo su pipa-Daniel Fentom ¿Cierto?

-Así es señor, para servirle-dijo Danny extendiendo su mano mientras este la estrechaba.

-Puedes llamarme Jeremy y mi esposa es Pamela

-Gracias señor, quiero decir Jeremy

-Bueno, nuestra querida Sammy nos ha hablado mucho de ti-continuó la señora Manson-Tiene poco de conocerte y parece tener mucho aprecio

-Bueno señora Manson…

-Llámame Pamela-interrumpió.

-Esta bien Pamela-dijo con cierto nerviosismo-La verdad es que yo amo a su hija con todo mi ser

-¡Oh!¡Eso es tan lindo!-contesto emocionada la señora Manson.

-Pues a mi me parece algo pronto-dijo el señor Manson-Tienen poco de conocerse

-Mama, papa, ya no soy una niña y yo también lo amo-dijo Sam antes de que su padre continuara-Y aunque tengo poco de conocerlo siento que ya lo conozco de toda la vida-dijo mirando a Danny-Y si es algo tan sencillo como que me ama y lo amo ¿Por qué hacerlo tan complicado?

Se formo el silencio en el cuál Danny sonrió mientras Sam le devolvía el gesto.

-Aquí esta lo que pidió señor-dijo el mayordomo llegando y dejando cada copa frente a todos-¿No se le ofrece nada más?

-No George-dijo la señora Manson-Puedes retirarte

-Pues…-continuo después de otro silencio el señor Manson.

-Oh Jeremy, tienes que admitir que nuestra Sammy tiene razón-dijo la señora Manson antes de que su esposo dijera otra cosa-Además ya es toda una mujer

-Pues… Si nuestra Sam es feliz, supongo que esta bien

-Y bien Daniel-continuó la señora Manson.

-Dígame Danny

-Esta bien, Danny ¿A que te dedicas?

-Soy cantautor

El señor Manson escupió el vino que a penas y había probado, mientras que la señora Manson había soltado su copa terminando por hacerse añicos en el suelo.

-¿Se encuentra bien?-se aventuró a preguntar Danny.

El padre de Sam le miró con tanto odio que Danny podía jurar que en ese instante él lo asesinaría, pero solo se puso de pie y salió de la sala a grandes zancadas y casi echando fuego con la mirada.

-Eehh…-Danny se quedo mudo un segundo, luego miró a la señora Manson que tenía la mirada perdida-¿Pame…?

-¡Señora Manson para usted joven!-dijo fríamente mirándole de igual manera-Y debó pedirle que se retire

-¡¿Pero por que?!-reclamó Sam de inmediato.

-¡Escúchame bien Samantha!-dijo su madre furiosa-No quiero que vuelvas a verlo ¿Entendiste?

-¡¿Pero que…?!

-¡Ustedes no pueden estar juntos!-dijo como si fuera lo más lógico-¡Esto se acaba ahora mismo!

-¡Tu no puedes!-dijo furiosa-¡Ustedes no pueden!

-Por favor joven-dijo ahora dirigiéndose a Danny-Salga ahora mismo si no quiere que llame a seguridad

Danny se puso de pie totalmente confundido pero dispuesto a irse.

-Lo siento cariño-dijo tratando de despedirse de Sam.

-¡Márchese ahora!-exigió la señora Manson.

Danny trato de soltarle la mano a Sam mientras que esta la aferraba más.

-No me dejes-dijo Sam mientras las lágrimas se hacían presentes en su rostro.

-Eso nunca

-¡Seguridad!-gritó la madre de Sam-¡GEORGE LLAME A SEGURIDAD!

-No llores-dijo secando el rostro de la ojivioleta-Mañana nos veremos-dijo Danny mientras que dos tipos de negro llegaban para escoltarlo a la salida-Lo prometo

Le dedico una última mirada mientras sus ojos violetas se inundaban por lágrimas de confusión y dolor, Danny le sonrió y le dijo un "te amo" con solo mover sus labios y luego se fue.