Konishiwa!!!
Bueno, pues al fin pude terminar el capitulo cuatro, el cual esta algo cortito, pero bueno, este capitulo no era muy relevante pero tenía que ir, el que si pienso que estará largo será el siguiente, que es el final, aunque no lo se :P
Muchas gracias por sus comentarios y paciencia, no saben cual feliz me hacen :D
Bueno, sin más rodeo les dejo la continuación...
Sin Limites Ni Fronteras
Capitulo 4: La cruel realidad.
Era la quinta noche que miraba al mismo lugar cuando interpretaba alguna de sus canciones siempre sin éxito alguno de encontrar aquellos ojos violáceos.
-Algo debió pasarle-dijo cuando se tomaba un receso y conversaba con su moreno amigo-Es la quinta noche que no viene, sin mencionar que no responde mis llamadas
-Viejo, no quiero decir "te lo dije" pero te lo dije
-¡No es lo que piensas!-dijo Danny algo enfadado-No es normal y no puedo acercarme a su casa, sus padres me matarían
-Danny, amigo, voy a decirte esto por que eres como mi hermano, pero dudo que ella vuelva
-No empieces de nuevo Tucker-dijo Danny sabiendo a donde iba todo ese tema.
-Ustedes son de mundos muy distintos y lo sabías
-Te escuchas como sus padres-dijo Danny deprimido al recordar con amargura aquella noche.
-¡Es la verdad! Era lo que intentaba decirte, y en cierto punto no dude de ella si no de sus padres, sabía que esto terminaría así
-¡Nada a terminado!-inquirió el ojiazul furioso.
-Acéptalo viejo, por tu bien, olvídate de ella
-No lo hare-dijo Danny molesto, enfundo su guitarra y la hecho al hombro-Por esta noche es todo, yo me voy-dijo saliendo furioso del lugar.
Tucker lo miró salir y solo negó con la cabeza.
-Es muy testarudo-le dijo a la morena que segundos después lo acompaño, había notado la discusión de los amigos-No quiere entender
-Entiéndelo tu un poco-le dijo ella-Perdió a la persona que más ama
-Lo se Val-dijo Tucker-Pero lo conozco, no se rendirá tan fácil
-¿Y se lo dijiste?-preguntó Valerie un poco angustiada.
-No me dejo-contestó frustrado-No me deja ni si quiera tocar bien el tema sin que el termine diciendo que ella volverá
-Tienes que decírselo, es tu amigo
-Y lo hare-contesto cansado-Créeme que se lo diré…
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
La lluvia acometía con fuerza en la desierta cuidad, corría a toda velocidad por las calles para evitar mojarse más, con ese tipo de tormentas no servía de mucho el paraguas que llevaba.
Entró a prisa al local de aquella cafetería donde acostumbraba verse con su novia y miró a su alrededor, la noto al fondo en una mesa mientras le hacia una señal con la mano.
-Hola cariño-dijo ella mientras lo recibía con un cálido beso en los labios-Que lluvia
-Si-dijo este quitándose el abrigo y colocándolo en el respaldo de la silla-Pareciera que el cielo esta por caerse
-Buenas tardes-dijo amablemente una joven de cabello y ojos castaños-¿Qué van a pedir?
-Me traes un Moka-dijo Tucker-¿Y un cappuccino?-dijo mirando con duda a Valerie, ella asintió-Si, un cappuccino por favor
-En seguido traeré su orden-dijo la mesera marchándose.
-¿Y bien?-pregunto la ojiverde curiosa-¿Se lo dijiste?
-Si-dijo Tucker soltando un prolongado suspiro recordando la situación.
-¿Y como lo tomo?
-¿Cómo iba a ser?-respondió como si fuera lo más obvio-Muy mal
-Que mal
-Ni que lo digas-dijo Tucker-Si hubiera podido juró que me había lanzado a mí por la ventana-suspiro-La idea de que ella se fuera a otro continente no le agrado mucho
-¿Tan mal lo tomo?
-Si-dijo Tucker triste-La verdad es que si me siento mal por él, de verdad la amaba, ojala pudiéramos hacer algo
-Si estuviera en nuestras manos lo haríamos-dijo Valerie tomando su mano en forma de consuelo.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
-¡Déjeme entrar!-exigió totalmente furioso y golpeando la lujosa puerta con fuerza.
-Se lo advierto señor Fentom-dijo una voz por un pequeño aparatito junto al timbre-Si no se marcha llamare a seguridad
-¡Dígame donde esta!-exigió saber-¡¿Qué le hizo?!¡¿A dónde la mando?!
-¡Que se marche le digo!-dijo de nuevo la voz-¡Se lo advierto!
-¡No me iré hasta saber donde la mando!
-¡Quiere hacerlo del modo difícil!-dijo la voz totalmente exasperada-¡Así será entonces!
Diez segundos después de lo mencionado por la voz de la señora Manson habían llegado un par de tipos fornidos que lo obligaban a marcharse del lugar.
-¡Voy averiguar donde esta!-dijo cuando lo había arrojado a la banqueta con brusquedad-¡Ustedes no podrán detenerme!
Se quedo ahí a mitad de la calle con la gente mirándole de manera extraña.
-¿Se les perdió algo?-contesto con brusquedad mientras una señora retiraba la vista y apresuraba el paso.
Danny sacudió el polvo de sus pantalones mientras maldecía la mala actitud de esos guardias, y no era la primera vez.
-Deberías ser un poco más educado jovencito-dijo una anciana que se había detenido a verle.
Danny le fulmino con la mirada y cuando estuvo a punto de contestarle se contuvo, ella tenía razón, además, era una anciana y no tenía que sufrir de sus desplantes solo por un comentario hecho.
-Lo siento-se disculpó-No he tenido una semana muy agradable
-Malos momentos ¿eh?-respondió la anciana con la intención de seguir-Se de que se trata
-Gracias, pero dudo que sepa por lo que estoy pasando-dijo Danny sentando en el borde de la banqueta-La verdad dudo que alguien sepa por lo que estoy pasando
-Vamos niño-dijo imitándolo-¿Qué puede ser tan malo?
-Que me alejaran de la persona que más amo
-Bueno, eso tiene solución
-¿Ah sí?-dijo Danny un tanto fastidiado por el positivismo de la mujer-¿Cuál?
-Pues acorta la distancia y ve a buscarla
-Temía que dijera eso-dijo recargando su rostro sobre su manos.
-Es tan sencillo jovencito-continuo-Solo que ustedes los muchachos se suelen ahogar en un vaso de agua
-No es tan sencillo esta vez señora-inquirió molesto-Da la casualidad que no se donde esta
-¿Y por que no preguntas?
-¿Cree que no lo he intentado?-dijo señalando la casa de la que anteriormente lo habían echado-pero como ya lo noto, no soy bienvenido en ese lugar
-Pues creo que no has intentado lo suficiente
Danny le miró con el seño fruncido y solo suspiro molesto.
-Claro-respondió al fin.
-Si de verdad quisieras seguirías intentando
-Pues será otro día-dijo Danny poniéndose de pie-No tengo ganas de que me echen del mismo lugar dos veces el mismo día
-¿Sabes? Estas intentando de la manera incorrecta-dijo ella poniéndose también de pie.
-No se me ocurre a quien más preguntarle-dijo cruzándose de brazos y dándole la espalda a la anciana.
-¿Y por que no pruebas preguntarme a mi?
Danny se quedo mudo, luego giro lentamente para mirar a la mujer, esta sonreía de manera burlona.
-¿Usted… Usted sabe a donde mandaron a Sam?-preguntó atónito.
-Claro que lo se-dijo como si hubiese sido ofendida-¿Qué clase de abuela sería si no supiera donde esta mi nieta?
-¿D-de verdad?-preguntó sin dar crédito a lo que sus oídos escuchaban-¿Sabe donde esta?
-Así es jovencito-dijo ella sonriendo-Un bello lugar Paris, muy romántico
-¿Paris?-dijo Danny aun sorprendido-¿Sabe su dirección?
-Bueno, mi memoria no es muy buena ¿Sabe?-dijo rebuscando en su bolso, luego saco un papel-Pero mi nieta me pidió que no perdiéramos contacto y que le escribiera a esta dirección-dijo dándole el trozo de papel-Somos muy unidas ¿Sabe? Es una mujer estupenda y de la cual estoy orgullosa
Danny tomo el trozo de papel con las manos temblándole, hacía unos minutos estaba con el corazón destrozado y la esperanza perdida, y ahora, había aparecido aquel ángel y lo guiaba por el camino para recuperar a su amor.
-¡Gracias, gracias, gracias!-dijo Danny sin contener su alegría en un repentino abrazo hacia la dama-¡Le estaré eternamente agradecido!
-No tienes nada que agradecer jovencito-dijo ella acariciando su mejilla-Ahora no pierdas más tiempo y ve a buscarla, se que ella te esta esperando
-¡Gracias de nuevo!-dijo dándole un beso en la mejilla para luego marcharse corriendo.
-Es un buen muchacho-dijo sonriendo-Mi Sam hiso una buena elección
