II
Después de la tormenta, la calma
Mmmmm...¡Por fin actualizo!, lamento no responder sus reviews, que es algo que me encanta, pero ando de pasada por el ciber solo para actualizar.
No alcanzó a transcurrir un minuto de perplejidad cuando creí haber encontrado el error
- No, espera creo que te entendí mal – pronuncié de manera ingenua.
Ella levantó su mirada, la que tenía pegada en algún lugar de quien sabe donde y me clavo la suya de esa manera que solo ella sabia dar, no hubo más cuestionamientos, su mirada lastimosa, pero lastimosa por mi, dictó la verdad.
- No Bulma... es imposible – le dije con una risa nerviosa, ella solo me miraba.
- Yamcha ... yo... – Intentó articular una frase, pero no sabía que decir.
- No Bulma es un error ¡Es imposible¡NO PUEDE SER! – ella simplemente volvió a su desayuno.
-Yamcha se te enfriará el café – instó en un inútil intento por zafarse de la situación.
- No desvíes el tema, no me pases por imbécil que no lo soy. Quiero escucharlo de tu boca, mirándome a los ojos.
-No hace falta que te lo repita, no eres imbécil ¿No?
SILENCIO...
- No lo puedo creer, no lo puedo creer – dije tratando de controlarme.
- Yamcha, no sé que tiene de malo darle hospedaje a una persona que lo necesita– dijo increíblemente natural, como si darle hospedaje a ese mono espacial fuese lo más normal del mundo.
- ¿Que tiene de malo¡Qué tiene de malo! – Puar se marchó ante el giró efervescente que estaba tomando la discusión. – ¡Como se te ocurre hacer semejante estupidez...!- Me levanté estrepitosamente dejando caer la silla con violencia. Caminé en círculos por algunos momentos buscándole la cordura a todo esto. – ¿Por qué Bulma¿Por qué haces esa estupidez?
- ¿Sabes?, mis padre no me pidieron explicaciones cuando entré a Vegeta a su casa, no veo la razón de dártelas a ti.
- ¡ Por Kamisama¡No son explicaciones! O ¡si! – ella frunció en ceño – Por si no te acuerdas él vino a la tierra a matar a tu mejor amigo, al que consideras un hermano; luego acaba con mi vida, con la vida de TU novio, al que dices amar incondicionalmente. Pero al final eso te importa un soberano rábano al momento de meterlo en tu casa dándole un altruista hospedaje...- Refregué una mano en mi cara con furia.
- Exageras ...- dijo reanudando su alimentación como si no hubiese pasado nada.
- Que exagero!!!. – la miré iracundo pero ella estaba observando tranquilamente sus alimentos mientras los comía – Sí, seguramente exagero. Como puedo ser tan idiota al preocuparme porque metiste a tu casa a un genocida, el que ha desaparecido millones de planetas sin contemplaciones ...
Me molestaba de sobremanera esa tranquilidad que mostraba ella ante el tema.
- Yamcha por qué no conversamos luego del desayuno, u otro día, a decir verdad esta conversación esta demás. Lo hecho, hecho está y además ya se largó lejos de aquí muy muy lejos de aquí ... –
- Sabes estas demente, algo raro tienes ...- Busqué alguna explicación a la actitud de mi novia – ¿Te amenazó? Te hizo daño ¿cierto?...
- No me amenazó ni a mi ni a nadie, ni siquiera intentó matar a mi madre por estar pegada a él todo el bendito día ofreciéndole pasteles y bebidas, sólo lo invité porque no tenía donde ir ...- Me sonrió ¡Dios, sonreía en estos momentos!– Además siempre me reclamabas que no pensaba más que en mi, que era egocéntrica y bla bla bla, y ahora que ayudo a una persona que lo necesita ¿te molesta? ... ¡Cielos, Yamcha, quién te entiende!
La miré hecho un diablo, es cierto que siempre le decía que había más gente existiendo en el universo más que ella y que me perecía bueno que se tomara algunos segundos de su día en los demás, pero tenía que sacar a relucir su lado caritativo precisamente con Vegeta, o sea¡Es el maldito saiyajin que me mató!
- Y por que mierda mejor no ayudas a los enfermos, a los mendigos... ¡Por favor! Con gente que lo merezca, no a los monstruos asesinos.
- Lo haré en un tiempo más; tengo una idea para los niños del orfanato de la ciudad ...
- y ¿no te pesa la conciencia? - Le corté el habla - ...Claro, si es que tienes – Di en el punto. Su estado pasivo se barrió con mis palabras; me miró hecha el demonio.
- ¡Ya basta, es suficiente! No soy una niña la cual le debe explicaciones al mundo. Hago lo que se me antoja ahora y siempre ¡¿entendiste?! – Esa es la verdadera Bulma.
- Perfecto ...- me volteé dirigiéndome a la puerta.
- Yamcha ...- bajó su tono – Esta bien, asumo que es un asesino de masas, un monstruo sin piedad, sin embargo, él peleo de nuestro lado en Namek, sin su ayuda no hubiésemos podido triunfar ni menos traerte de vuelta a la vida ...
¿Quería tranquilizarme con aquellas palabras? ... sin embargo, me encendieron aun más¿a caso de verdad creía que los había ayudado?
- ¡Ohh!... Ahora le prenderé todos los días velas. ¡Gracias San Vegeta. En cualquier parte del universo que estés acabando con vidas te doy mis gracias! – hice unos gestos alabadores al cielo y luego volví a ella a la que no le había caído muy en gracia, obviamente, ese sarcasmo- Seguramente ahora ira al cielo ¿Verdad?... ¿A caso lo hizo por caridad¿Por ayudarlos? ... Estoy seguro que si ustedes no le hubiesen servido "San Vegeta" los mata sin ninguna consideración.
- Pues fuese como fuese no nos mató y ... ¡demonios! – se paró y se perdió dentro de los pasillos.
La conversación terminó ahí.
Una hora y media más tarde me vi aún caminando sin rumbo por las calles de la capital tratando de entender los motivos de Bulma y ponerme en el lugar de ella para tratar de entender, si es que era posible, semejante comportamiento.
Me parecía insólito que creyera en la supuesta bondad que había tenido el saiyajin cuando los "ayudó" en Namek. Y es que Bulma no es de esas personas ingenuas a las cuales es fácil meterle el dedo en la boca y que creen que las personas en lo más profundo de su corazón tienen buenos deseos para los demás, como es Goku, del que perfectamente me esperaría una reacción así. Sin embargo Bulma era todo lo contrario... ¿Qué habrá pasado en la cabeza de Bulma para que se creyera la Madre Teresa de Calcuta¿Cuál era el motivo por el que lo había llevado a vivir a su casa, a la misma casa en que yo vivía?
Me sentía herido y traicionado, Bulma, mi novia, la única mujer que he amado en la vida invita a su casa al asesino que me arrebató tanto tiempo sin ella, y no es capaz de ver nada malo en tan loable acto de su parte.
Esperé una disculpa o un simple detente, pero estas palabras provenientes de ella sería un verdadero reto. No es que no sepa pedir disculpas pero cuando ella cree que tiene la razón y su palabra es la verdad, todavía no existe la persona que la haga cambiar de parecer. Así salí sin esperar nada, ella estaba firme en su posición y yo en la mía y esta vez no iba dar mi brazo a torcer.
Caminé por la cuidad pateando las piedras que se cruzaban por mi camino, la gente me miraba extrañada y eso aumentaba más mi severo enfado. A veces olvido que la gente me conoce y que este comportamiento no era adecuado para la principal avenida de la capital de Oeste. Apuré el paso hasta el callejón más cercano, no aguantaba la mirada de los demás y quería volar. ¿Había algo más maravilloso que volar?
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- Hola Krillin ...- Saludé aterrizando en la calidez de la arena. Krillin, para variar, estaba entrenando tratando inútilmente de superar las destrezas de Goku.
-Yamcha¡que sorpresa! – dijo acercándose y dándome un fuerte apretón de manos.
- ¿Intentando superar a Goku? – cuestioné divertido.
- Para nada, a ese extraterrestre no hay quien lo supere. Solamente no pierdo la costumbre, además nunca se sabe cuando podría aparecer algún enemigo.
Ellos siempre viviendo en torno a los enemigos y las calamidades que nos depara el futuro, en cambio yo simplemente, entrenó porque me gusta, sin desvivirme pensando que en un futuro pueda ocurrir algún desastre. El presente hay que vivirlo a concho y no solo en entrenamientos. ¡Gracias a Dios yo tengo una vida después de las batallas!
- De casualidad ¿Está Puar acá? – me acordé de Puar y lo usé como el motivo de esta visita.
- Si, llegó hace algunas horas. Debe estar con los demás dentro de la casa.
-Hola – Saludé apenas abrí la puerta, pero no hubo respuesta.
Roshi, la Tortuga Milenaria, Oolong y hasta Puar estaban perdidos en el programa aeróbico del mediodía el que era conducido por la chica pelirroja fetiche de todos los viejos libidinosos y público en general.
- Ya sabes como son ... no se pierden este programa – dijo Krillin mientras me acercaba una cerveza.
- Maestro ... Maestro Roshi tenemos visitas ... ¡MAESTRO! – El vejete salió de su trance, a decir verdad y con semejante grito, todos salieron del trance cadencioso del vaivén de caderas, el movimientos de esas piernas largas y esculpidas, esos senos redondos y excitantes, de ese trasero duro y ¡YAMCHA!
-¡YAMCHA! – Me gritaron todos al unísono.
- Vaya, Vaya, Vaya que tenemos aquí ¿si no es el novio del año? – inquirió el maestro con un leve tono burlesco.
- Hola maestro ...
- Creí que hoy no te podrías levantar, a decir verdad, no pensé que sobrevivirías después de que Bulma estuviera "azotándote" la noche entera – los demás se largaron a reír, yo también – o tal vez ya te corrieron, quizás no le diste su merecido a esa mujer que tiene toda la pinta de ser insaciable.
- Por favor... ¿no escucharon sus gritos? Creí que los escucharían desde aquí, la dejé suplicándome piedad – Me jacté. Eso era algo de lo que nunca descansaría porque estoy seguro que todos ellos alguna vez han soñado con mi novia, pero ella era solamente mía.
- Entonces ¿Qué te trae por acá?, yo que tu no perdería ni un minuto – Agregó Krillin. sabía que me envidiaban...
- Vino solo a presumir ...- Agregó la tortuga cabreado.
- No, no es eso. Vengo a contarles algo ...sé que no me lo creerán pero ¿Saben a quién hospedó Bulma en Corporación Cápsula?
Silencio prolongado. Todos menos Krillin desviaron la mirada.
-¡Lo sabían tropa de traidores! – alegué.
Nuevamente silencio
- No quisimos arruinar su noche señor Yamcha – justificó Puar después de un rato.
- ¿De quién hablan? – interrogó krillin.
- Ahhh... tampoco te lo han contado. Lo que ocurre es que a tu amiga se le ocurrió auxiliar con un hospedaje a nada más que a Vegeta – él me observó confuso. Estoy seguro que con la misma cara de idiota que miré a Bulma esta mañana cuando me dio la noticia – sí , el mismo Vegeta que piensas, el maldito saiyajin que me mató.
- ¡¿QUÉ?!
Después de todos sus cuestionamientos de los "no puede ser", "es un error", "A Bulma no le interesa ayudar a nadie más que no sea ella misma", "esta loca", "es culpa de la abstinencia"; y que todos asumiéramos la barbaridad que había hecho Bulma, volvimos al tema central que era ¿Por qué?
- ... y aun no logro entenderla. Ella dice que es porque no tenía donde ir y porque los ayudó en Namek ... ¿los ayudó ese ogro? Porque no se lo creo, Bulma con tal de justificarse y salir ganando es capaz de decir cualquier cosa – Expuse mientras terminaba la segunda lata de cerveza.
- Mmmm ... peleó de nuestro lado en una instancia, pero ciertamente no era para ayudarnos, simplemente lo hizo porque era la única manera de salvar su vida.
- Sabía que no podía ser como ella lo pintaba ...
- y eso no es todo, además hubo un momento en que nos amenazó y dijo que la mataría si escapábamos con una esfera mientras el peleaba con un monstruo verde.
- Yo creo que estas haciendo una tormenta en un vaso de agua . Quizás maduró y sin importar a quien fuera ofreció su ayuda, como lo hizo con los namekianos, o tal vez le dio lástima – agregó el Maestro serio, demasiado serio – Mejor cuéntanos que te hizo anoche con lujo y detalles – en efecto, estaba demasiado serio para ser cierto.
-NO MAESTRO...- quitó su risa lasciva, yo retomé el tema – Y si la amenazó, le dijo algo ...
- Nada pudo ser tan malo ...esta viva, su casa esta en pie, su familia vive, la tierra esta intacta – De pronto Krillin se perdió en sus pensamientos – y si planea algo, ya saben, Bulma no da una puntada sin hilo.
Creí ver la luz, nunca me había planteado esa idea.
De todos modos sabía que estaba siendo exagerado, mas no era algo que yo manejara, simplemente no lograba quedar conforme con las hipótesis que concluíamos, como si inconscientemente creyera que esa no era la razón y que la respuesta era tan sencilla que nadie podía imaginarla. Tenía esa sensación y a decir verdad no era nada de grata. Sin embargo la idea de Krillin me alivió
Unas cuantas hora más y otras tantas latas de cervezas se vaciaron mientras charlábamos, al final terminamos hablando del otro mundo, del planeta Namek, de Goku y nuestro tema favorito...las mujeres.
Platicamos largo y tendido perdiendo por completo la noción del tiempo y, un poco también, de nuestra propia cordura gracias a las cervezas.
Medianoche y el sonido de un motor nos silenció las carcajadas. Segundos después ella bajaba las cervezas que revolvían mi cabeza con su invasiva presencia.
- Hola muchachos – Saludó con su cotidiana sonrisa.
- Bulma ... – Se levantó el maestro Roshi de su silla como si tuviera un resorte en el trasero, sonriéndole peligrosamente por efecto del exceso de cerveza y el profundo escote de mi novia.
- Sólo vengo a buscar a Yamcha – Pronunció mi nombre y un golpe eléctrico me inmovilizó. Me miró consentida sonriéndome y regalándome una pizca de su hermosa perfección.
Yo solo pude rendirme. Ella estaba dando el primer paso para arreglarnos, situación que ni siquiera la había imaginado porque sabía que iba a ser yo el que iría a buscarla, siempre resulto ser el que soporta menor tiempo distanciados.
Me puse de pie al instante. Caminé a su lado despidiéndome de los demás. Cuando estuve frente a ella acaricié su rostro y rocé sus labios con los míos. Ella me sonrió dulcemente. La tomé de la mano y la llevé lejos. El inmenso amor por ella valía más que mi orgullo herido.
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- Ya no somos adolescentes como para discutir como lo hicimos esta mañana - Señaló mientras caminábamos cogidos de la mano y con los pies descalzos en la arena.
Aquella isla desierta, que había escogido mientras volábamos, era el lugar ideal para conversar.
- Bulma reaccioné como un idiota – Asumí mientras observaba su rostro en la penumbra. El inmenso y fastuoso firmamento se abría paso sin importar la dirección a la que mirásemos, Siendo los luminosos astros los únicos testigos de nuestro encuentro. ¡Cielos! Se veían tan bellos sus ojos a contra luz.
- Yo también fui una idiota al invitarlo a casa ... – Detuvo su andar y se sentó en la arena mirando el sereno vaivén del océano. Yo me senté junto a ella. De pronto la noté melancólica.
- Ya... no sigamos inculpándonos, olvidemos el asunto - sugerí creyendo que ese era el motivo de su repentina amargura. La besé.
-Sabes ... nunca había sentido estas sensaciones - Declaré observando el mar sabiendo que ella había posado su potente mirada en mi rostro – Me sorprende estar conciente que te amo, pero aun más, el hecho que cada segundo que transcurre lo hago con mayor intensidad. Cuando no estoy a tu lado me desespero, creo que me he hecho dependiente de ti y no se si eso es bueno o malo. ¡Por Kami Bulma! ... te amo tanto, tanto, tanto, que a veces pienso que es insano y a la vez maravilloso. Nunca creí poder sentirlo con esta magnitud – Confesé coreado por el sonido de las olas reventando en lejanos requerios y la brisa suave meciendo nuestros cabellos. Que recuerde nunca había sido tan sincero. A veces la condición de hombre inconscientemente limita las frases declarativas de sentimientos. Pero al parecer el romántico cuadro le ganó al filtro de palabras que pocas veces se dicen. Ella me abrazó con fuerza.
- Yo también te amo Yamcha y con la misma magnitud que lo haces tú – sentenció junto con un largo beso. Me paré.
- TE AMO BULMA BRIEFS, TE AMOOOOOOOOOOO – Grité como loco a los cuatro vientos preso, ahora, de la embriaguez que producía mi amor hacía ella.
- Calla Yamcha, pareces loco – Solicitó entre risas.
Seguí gritando cosas relativas a nuestros sentimientos, ella se levantó y me persiguió para callarme. Si nuestra conversación partió con afirmaciones relativas a que no éramos adolescentes, ahora lo parecíamos.
Corría tras de mi tratando ingenuamente de atraparme mientras yo vociferaba algunos de nuestros más íntimos secretos. Segundos después de nuestra persecución me dejé atrapar.
Con la fuerza de su carrera me agarró por la cintura y me barrió como lo haría un rugbista profesional. Reímos mientras rodábamos. Cuando paramos posó la mitad de su cuerpo sobre el mío.
- ¿Que decías de mi? – Se quejó de manera falsa mientras pellizcaba mi mejilla.
- Que me vuelves loco ... – Me miró por unos instantes sonriendo y me besó con un dulce frenesí.
Luego sellamos este encuentro haciendo el amor bajo la luz de las estrellas.
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Estaba tan obnubilado con la inmensa felicidad que me brindaba su enigmático ser que no le prestaba mayor atención a sus repentinos cambios de personalidad, menos lo que ellos implicaban.
Me sentía locamente enamorado. Aquella noche descubrí que no había más mujer en universo para mi que Bulma. Que era mi pilar, mi cable a tierra, la luz que guiaba el camino que debía seguir sin desviaciones, mi camino a la felicidad, mi fuerzas, mi debilidad y mis miedos.
Descubrí que se había convertido en mi elemento vital, como el aire que respiro.
Descubrí, simplemente, que todo mi ser giraba entorno a su existencia y que tras ella no había más nada ...
...y eso me provocaba miedo.
---------------- Continuará--------------------
¡Cuánto tiempo sin actualizar este fic!
Nunca había podido desarrollar tanto romanticismo por parte masculina. Vegeta siempre ha sido el protagonistas de mis historias, pero como ya lo saben, con él no es muy factible desarrollar escenas de este calibre ¿Quién lo creería diciendo semejantes barbaridades?.
La importancia de Yamcha, por lo menos para mi en esta historia (sé que muchos no lo quieren), es que con él si puedo desahogar todo el derroche de romanticismo hacía Bulma que tenía guardado... ¡Ya saben, Bulma es mi personaje favorito!
Solo espero, y creo que la mayoría estará de acuerdo conmigo, que Yamcha disfrute mientras pueda ¡Muahahahahaha!
Les cuento que tengo una semana de vacaciones, así que me dedicaré exclusivamente a actualizar las historias que tengo pendientes "El camino que elegí" y "La cita".
Aprovecho de agradecerles por todos los lindos reviews de ánimos que me han dejado en las historias y en el Blog ... su apoyo siempre es fundamental y les estaré siempre agradecida por el cariño.
Un beso a todos.
Saij Clío.
Pd. Rocío todavía no he arreglado el pc, por eso no me conecte el fin de semana, pero de esta semana no pasa. Te quiero.
Pd2. Claudia amoooooooor (¡que lésbico! jajajajaj) te extraño montones.
