Wolas!

Ya vuelvo a estar aquí, con un capítulo muy largo, después de dos semanitas de nada, xD

Cosas que deciros pero como siempre os las diré a bajo, así que no os entretengó más.

Espero que os gusté el capi

Nos vemos a bajo


Los ojos castaños de Minerva MacGonnagall miraron a los seis alumnos presentes en su despacho, mientras que estos maldecían que justamente ese día Dumbledore hubiese tenido que salir.

-Dos alumnos fuera de su Sala Común dando vueltas por el castillo, tres que estaban en otra Sala Común y por último, otro que los dejó entrar rompiendo las normas ¿Me dejo a alguien?

-No – negaron las dos Griffindors

-Bien. Señoritas Weasley y Thomas. ¿Podrían explicarme por qué estaban en la Sala Común de Slytherin?

-Jack… - empezó Alex de manera lanzada pero fue callada por Ginny que a la profesora MacGonnagall caía mejor

-Jacqueline, nuestra amiga de Slytherin…

-Si, conozco a la señorita Summers

-Pues se fue de vacaciones pero olvido parte de su… vestuario y nos pidió – indicó a Alex, Dan y a ella misma - … que recogiéramos su ropa para enviarla y pedimos permiso a Pansy, prefecta de la casa, para que nos dejará pasar. Ella no vio inconveniente así que…

-Déjeme añadir profesora MacGonnagall – puesto a hacer la pelota Pansy no se quedaría atrás – Que en ningún momento supe nada de que había una norma en al que dijera que no podían entrar alumnos de otras casas en mi Sala Común – Draco murmuró algo como "Es de sentido común tonta" que Pansy calló de una manera delicada, una patada en la espinilla

-Pongamos que eso pase señorita Parkinson. Los cuatro estabais fuera de vuestras habitaciones en horas prohibidas

-¡Estar fuera de la habitación pero dentro de la Sala Común no es romper ninguna regla! – se exasperó Pansy, era la primera vez que la castigaban porqué el profesor Snape siempre la cubría, a ella, a Malfoy y a Zabini

-Señorita Parkinson a mi no me levanté la voz. Me da igual sus razones pero los seis quedan castigados y punto – Pansy volvió a abrir la boca para protestar pero la mano de Dan encima de la suya hizo que callará, acción que no pasó desapercibida por cierta pelirroja y cierto rubio. Pansy se sonrojó y apartó la mano con brusquedad.

-¿Cuál será nuestro castigo profesora? – preguntó Malfoy en tono arrogante

-Dumbledore ya ha dejado las instrucciones. Al parecer el director quiere hacer un evento especial para celebrar el milenio de la escuela – Todos pusieron cara de horror al imaginarse que a ellos les tocaba organizar el evento – Y a vosotros os tocará organizarlo

-¿Qué clase de evento? – preguntó Blaise con cierta cautela

-Un baile… de disfraces…

-Y ya que es de disfraces podría hacerse benéfico – pensó Ginny en voz alta todas las cabezas se giraron hacia ella

-¿Alguna sugerencia señorita Weasley? – ella se sonrojó al ver los seis pares de ojos sobre de ella, aún más al notar cierto par de ojos grises sobre de ella

-Bueno, el otro día Alexandra y yo leíamos un artículo en el que decía que la medicina mágica iba muy retrasada en lo que refería a los muggles y que se estaba haciendo un fondo para poder aplicar ciertas… técnicas muggles a las técnicas de los medimagos

-Si pudiéramos recaudar dinero y mandarlo a este fondo podríamos salvar vidas – anunció Alex que ya se había emocionado – Usted sabe tan bien como yo que hay heridas causadas en guerra contra Voldemort – los tres Slytherins y el Hufflepuff temblaron al oír el nombre - ¿aún os espanta el estúpido nombre? – preguntó, negó con la cabeza y volvió a su conversación con la profesora MacGonnagall – Por ejemplo las hemorragias internas o los ataques al corazón causadas por varios crucios. ¡Mi madre me ha hablado mucho sobre ello! – todos sonrieron al ver a Alex tan entusiasmada y sobretodo cierto Slytherin que estaba que se le caía la baba con "su" niña

-Me parece buena idea – aceptó la profesora MacGonnagall mientras Ginny abrazaba a Alex contagiada por el entusiasmo y Dan revolvía el pelo negro de la muchacha – Entonces, déjeme que la consulte con el profesor Dumbledore y con directores de San Mungo – las Griffindors y Dan asintieron – Los haré llamar para que vuelvan. Ahora váyanse a desayunar si no lo han hecho ya – y sin más los despidió de su despacho

-¡Te quiero Alex¿Lo sabías? - dijo Ginny ya fuera del despacho

-No, sabía que Dan me quería pero de ti… - bromeó la pequeña Thomas - ¿Y por qué tanto entusiasmo?

-Porqué al menos nuestro castigo va a servir de algo morena – sonrió Dan que recibió una mirada de odio por parte de Blaise Zabini y otra de Pansy Parkinson recordando lo que pasó en el despacho de MacGonnagall

-Me voy al Gran Comedor a desayunar – anunció la morena de Slytherin

-¡Espera Pansy! Voy contigo – Ginny se despidió de sus amigos (nunca de los dos Slytherins) y se reunió con Pansy que la esperaba al final del pasillo

-Yo me voy a hablar con el profesor Snape, nos vemos – dijo Malfoy a Alex y Blaise ignorando a Dan

-Y yo a buscar a Luna que debe estar ansiosa esperando en su Sala Común

-¡Espera Dan voy… - demasiado tarde - … contigo

-Te has quedado sola conmigo – dijo la voz de Blaise, Alex se giró para encararlo. Al parecer tanto Draco como Dan lo había hecho a posta

-No, porqué me voy – pero no pudo porqué Blaise la cogió del brazo y la acorraló contra la pared poniendo un brazo a cada lado de la chica para que no pudiera escapar - ¿Qué quieres?

-Tenemos que hablar

-¿Hablar? No será que últimamente no te has tirado a nadie y necesitas a alguien que esté cerca – dijo sarcástica Alex

-¿Y si de vez en cuando me escucharas Alexandra? – la mirada azul fulminó a Blaise pero éste no se dio por aludido – Oye… sé lo que pasó en la fiesta de bienvenida no estuvo bien, quiero decir me hubiera gustado que…

-Blaise – el chico levantó sus ojos verdes furioso porqué ella lo hubiera cortado por enésima vez para mirar a la chica – No me dolió que te acostarás conmigo cuando los dos estábamos borrachos, en serio – la mano de Alex se posó en la mejilla del chico, acto seguido se separó y le cruzó la cara haciendo que el Slytherin se separará de la Griffindor - ¡Me dolió que ni tan siquiera te preocuparas por mi!

-¡Alex!

-No quiero seguir hablando contigo de esto hasta que hayas madurado, aunque solo sea un poco

-¡Alex! – el chico la volvió a acorralar y la besó con pasión pero la chica esta vez optó por algo más directo, un rodillazo en la entrepierna

-Cuando recuerdes todo lo que hiciste esa noche entonces vienes a verme – se despegó de la pared en la que estaba presa y se fue dirección a su Sala Común


Draco se dirigió hacia el despacho del profesor Snape rogando a los cielos que éste le librará de hacer el castigo con cualquier excusa.

-Profesor Snape – abrió la puerta sin pensarlo pero acto seguido se arrepintió. Sentada en el escritorio se encontraba una rubia (de piernas perfectas, por cierto) de pelo largo y liso que pudo deducir que era Jane Thomas. Entre las piernas cubiertas por unos vaqueros de ésta se encontraba el profesor Snape mirando furioso hacia la puerta – Lo siento… vuelvo dentro de… dos horas – antes de que Snape pudiera decir algo Jane dejó ir una carcajada

-Un día juntos y nos descubre tu mejor alumno – susurró contra el cuello del profesor de pociones

-¿Te olvidas que Draco Malfoy es de los pocos que saben que Alex es nuestra hija?

-No, pero debe ser muy fuerte para un alumno ver a su profesor más frío entre los brazos de su… - Jane se paró para mirar a Severus - ¿amante¿mujer¿chica¿novia¿nena, como diría Sirius?

-¡No saques a Black! – se quejó el hombre – Cualquier cosa me sirve mientras seas mía – levantó la cabeza para poder besar a la mujer cosa que ella no negó.


Draco sacudió al cabeza al cerrar la puerta del despacho de Severus Snape, no, definitivamente no necesitaba ver esa imagen pero lo peor de todo es que en poco momentos esa imagen se había transformado en él abrazando a una pelirroja (de la cual sabía muy bien el nombre)

Se estaba volviendo loco y empezaba a alucinar, ya estaba. Alguien le había lanzado una maldición y apostaba lo que quería que había sido Potter y compañía, lo que no encajaba es que la hermanita pequeña del trío de oro estuviera implicada.

-Lo siento – se giró para ver contra quien había chocada y se encontró que estaba en el vestíbulo frente a frente la Weasley

-¿Es qué el castillo no es lo suficientemente grande qué te tengo que encontrar a cada vuelta de la esquina?

-Para mi tampoco es un placer encontrarme contigo – matizó ella. Draco vio como sus mejillas habían adquirido un tono rojo – En tal caso me voy

-¡Weasley! – Malfoy la llamó y después se reprendió mentalmente el porqué lo había echo. Ginny giró sobre sus talones para poder verlo a los ojos, los dos estuvieron en silencio unos segundos, quizá minutos hasta que Ginny rompió el silencio

-Gracias – se empinó y deposito un suave beso en la mejilla de Malfoy, muy cerca del extremo derecho de los labios, y es que la chica no podía elevarse más – Por intentar hacerme entrar en calor pero siempre tengo las manos frías – sin más se giró mientras Malfoy la veía alejarse


-Draco no es tan malo – dijo Alex mientras miraba a sus dos amigos buscando su aprobación

-Bueno… - intentó decir Dan mientras Luna, sentada al lado de Ginny, evitaba la mirada de Alex

-¡Malfoy es un cabrón! – soltó Ginny poniéndose de pie – Tal como dijo a principio de curso encuentra que este año "estoy buena" – dijo imitando el tono arrogante y arrastrante de palabras de Draco Malfoy – Y ha pensado. "Es una Weasley, Griffindor, que no hace mal a los ojos. Es un reto para mi y voy a tocar las pelotas a el trío dorado y de paso a media comunidad mágica en contra de Voldemort" – Luna y Dan temblaron

-Yo apuesto más por esa opción – añadió Luna – No os olvidéis que el año pasado se lió con Parvati Patil y la dejó más tirada que una colilla

-Patil es una idiota – respondieron las dos Griffindors – Pero lo que me has dicho sobre Draco… ¡nunca lo había visto en él! – señaló Alex

-Eso es verdad, Malfoy nunca es tierno, es cabrón y arrogante pero nunca tierno – Ginny miró a Luna mientras la rubia pensaba si estaba alabando o criticando a Malfoy

-¿Dan? – preguntó la pelirroja a la voz de la razón de su grupo

-Creo… que no debes acercarte a él – los ojos cafés iluminados por lo dicho por Luna se apagaron de manera extraordinaria – y esperar que él se acerqué a ti. No dejarte llevar por unas palabras bonitas

-Y un cuerpo espectacular – añadieron las otras dos chicas

-Y un cuerpo espectacular – añadió Dan – Y si ese intenta propasarse se lo dices a Jack que lo castra en cuestión de segundos

-¿Y tú?

-Yo enterraré sus partes íntimas que es más asqueroso – los cuatro chicos rieron con ganas hasta que decidieron que era hora de bajar a comer


Cuando el rumor que dos Griffindors, un Hufflepuff y tres Slytherins estaban castigados corrió como la pólvora entre los pocos alumnos que quedaban en Hogwarts, a Ron le faltó tiempo para regañar a su hermana y sus amigos.

-¡A mí nunca me castigaron por vacaciones! – Ginny y Alex alzaron una ceja de incredulidad mientras Harry, que estaba acompañando al pelirrojo, se aguantó una carcajada

-Ron, no pasa nada. Un pequeño castigo y ya – se excusó Luna

-¡No te metas Luna que tú no estás castigada! – la rubia frunció el entrecejo y le dedicó una mirada de furia – Y tu Dan ¿no representa que eres el más responsable¿Cómo es posible que estés… - pero calló cuando vio que Luna salía indignada del Gran Comedor

-¡Bravo hermanito!

-Si querrías ligarte la mejor manera no era enviarla callar – dijo Alex como si no fuera nada importante

-¡No quería ligármela! – gritó él – No os mováis de aquí porqué todavía no he terminado – se giró furioso dispuesto a seguir a Luna, iba tan concentrado que Hermione tuvo que hacer esfuerzos para evitar chocar con él

-¿A dónde va? – preguntó la castaña parándose al lado de Harry

-A conquistar a Luna – respondió el ojiverde cogiendo a la recién llegada de la cintura


-¡Luna! – la llamó antes de llegar hacia ella al ver que Neville Longbottom estaba a su lado

-¿Hablaremos después vale? – sonrió la rubia y Neville se marchó asustado por la mirada de enfadado de Ron Weasley - ¿Ya has acabado de dar la bronca o es qué quieres que yo también asista? – Ron miró sorprendido a Luna, la primera vez que veía a la lunática de Ravenclaw enfadada

-Es que verás… no me hace mucha gracia que mi hermana esté castigada con Malfoy

-¿Por qué? – preguntó Luna divertida, la verdad era que el ceño fruncido de Ron siempre conseguía que dejará de hacer cualquier cosa que estuviera haciendo

-Porqué… ¡ese personaje la ronda mucho! Y más aún des de que Ginny se ha hecho "amiga" de la cara de buldog Parkinson

-No te pienses, Parkinson no es tan mala chica

-Con los sangres limpias porqué seguro que con tu amigo Kirk no es tan amable

-No – Luna negó con la cabeza – Bueno, voy a buscar a alguien que quiera pasar las vacaciones conmigo

-¿Por qué?

-¿Volverás a mandarme a la mierda?

-Eso… - se rascó nerviosamente la nuca – Lo siento es que… - pero no dijo nada más porqué sintió como el brazo de Luna rodeaba el suyo y lo empujaba hacia el castillo

-Entonces voy a acoplarme con vosotros mientras Ginny, Alex y Dan están castigados – Ron la miró confundido – A cambio de tu perdón

-Claro – besó tiernamente a Luna en la cabeza y empezaron a andar.


-¡Que monos! – dijo Ginny mirando a través de las ventanas de la biblioteca

-Ginny, eso es espiar – la regañó Dan que era el único que estaba sentado en una silla y no mirando por la ventana, bueno, estaba con Harry pero este último estaba sentado porqué con Ginny, Alex y Hermione en la ventana otra cabeza no cabía.

-¡No es espiar Dan! – se quejó Alex

-Espiar es observar cautelosamente a alguien – informó Hermione sacando a luz su lado más sabelotodo – Nosotros estamos mirando la fauna del jardín…

-¡Y que casualidad! – añadió Alex con una sonrisa – Tenemos a una pareja encariñados, los cuales pasan a ser parte de la fauna del jardín porqué son seres vivos

-¿Lo qué acabas de decir no es una tontería? – preguntó Ginny con voz seria mirando a la morena

-Un poco, pero tengo que justificar el porqué estoy mirando a…

-¡Señoritas! – las tres chicas, que se aguantaban peligrosamente encima de una mesa se tambalearon y gracias a su gran equilibrio consiguieron aguantarse - ¿Quieren hacer el favor de bajarse? – la voz de la profesora MacGonnagall sonaba entre divertida y enfadada.

-Lo siento profesora – se disculpó Hermione al ser la primera que había bajado de la mesa

-Señor Kirk, señorita Weasley, señorita Thomas el director los llama al despacho – Ginny, la cual estaba bajando ayudada por Alex cayó de narices al suelo al apartarse la morena - ¡Y levantase del suelo señorita Weasley!

-En seguida profesora – contestó Ginny pero cuando la severa profesora se fue, Ginny se encaró a su amiga - ¡Por qué me dejas caer? – la ojos de la morena estaban mirando furiosamente a la puerta - ¡Alex¡Alex!

-Está en shock al recordar que tendría que compartir castigo con Zabini – Ginny entornó los ojos y cogió a Dan de la mano

-Cuando quieras, Alexandra, te vienes – Alex parpadeó, se despidió con la mano de los dos Griffindors y se fue, chocando de bruces en la salida con Ron y Luna


-Ya que estamos todos – el profesor Dumbledore dedicó una mirada a Alex que con la tontería había llegado tarde – Empezaré a explicaros el castigo

-Como antes terminemos mejor – sonrió Ginny

-A lo mejor será peor Weasley, y entonces desearás no haber empezado – susurró Draco que estaba al lado de la pelirroja, eso si, a medio metro de distancia. Los ojos de Ginny destilaron rabia. ¿Cómo podía ser que un par de días antes fuera tan amable y ahora sentará como una patada en el estómago?

-Ojalá no tenga que ir contigo a ningún sitio – y giró la cabeza agitando su cabellera pelirroja, la cual dio en todo su esplendor en la cara de Draco que iba a protestar pero el profesor Dumbledore lo calló.

-Tal y como les informó la profesora MacGonnagall, organizaréis un baile para celebrar el milenio de la escuela. Teniendo en cuenta la idea de las señoritas Thomas y Weasley mataremos dos pájaros de un tiro. – esperó ver reacción en su alumnos y solo vio una guerra de miradas de odio – Bien – sonrió el hombre – He pensado en hacer un baile benéfico, quitamos los disfraces, demasiado faena. Solo eso, un baile benéfico

-Bien. ¿Qué más? Como hacemos que sea benéfico, como… - pero Pansy fue cortada por una señal de silencio de Dumbledore

-He hecho tres grupos. Un chico y una chica para que así no me digáis que los chicos trabajan más o al revés. – Alex y Ginny se miraron con terror – Y los he hecho a suerte para que sean justos – Las dos Griffindors acompañada de la Slytherin se pusieron a rezar – Mm.… Ginny Weasley… - "Que me toque con Dan, que me toque con Dan, que me toque con Dan, que me toque con Dan" – con el señor Malfoy

-¡Que me toque con Dan! – susurró la pelirroja mientras era consolada por un divertido Dan. Mientras Alex estaba muy concentrada en su…oración "Me da igual con quien me toque pero que no sea Blaise, Zabini quiero decir. Que no sea Zabini. Zabini caca. No Zabini. Zabini caca." Y los pensamientos de Pansy eran un poco… diferentes "No quiero ir con el sangre sucia de Kirk, no sangre sucia, no sangre sucia, no sangre sucia. ¡Bien por Draco y Blaise!"

-Alexandra te ha tocado con el señor…

-Kirk, Kirk, Kirk – repetía ella una y otra vez mientras que Blaise pedía a los cielos que fuera él.

-Zabini. – Blaise ahogó un grito de triunfo mientras que Alex ahogaba un sollozo al igual que Pansy que ya había deducido con quien le tocaba

-Y señorita Parkinson con el señor Kirk. Bien. Ahora las tareas. El primer grupo, Draco y Ginevra – Malfoy miró interesado a la pelirroja, no sabía que se llamaba Ginevra, y ese nombre le gustaba mucho más que Ginny – se ocuparan de la organización dentro del baile, comida, banda, etc. Blaise y Alexandra se ocuparán de la recaudación de dinero para el hospital – los ojos de Alex lograron brillar al saber que le había tocado la tarea que prefería – Y Dan y Pansy de la publicidad. El baile se celebrará un mes y medio después de empezar el colegio después de las vacaciones de invierno

-Pensé que era antes profesor – cortó el discurso del director Blaise

-Es que de esa manera podrán asistir ciertos invitados especiales que antes no podrían venir. ¿Todo claro¿Alguna duda? – Ginny levantó la mano – Señorita Weasley

-Un cambio de parejas – Pansy rápidamente la apoyó – Estoy segura que Pansy estaría encantada de cambiarme el sitio

-¡Oye! Que buena amiga que eres ¿y yo qué? – protestó Alex

-Supongo, señorita Weasley, que ve claramente que no puedo hacer eso y lo mismo por usted señorita Parkinson – las tres chicas se hundieron en el sillón – Ahora, espero ver sus resultados el día 28 de febrero


-Bien, pues entonces… ¿a qué esperamos? – preguntó Natalie mientras seguía con la vista a Jane que iba moviéndose en círculos

-A que Harry descubra más – susurró una mujer bañada en la oscuridad. La verdad es que, aún estando en una de las mejores habitaciones de todo Hogwarts y con más buena iluminación, todas las ventanas estaban cerradas sin dejar pasar un solo rayo de luz. Solo tenues velas iluminaban el lugar

-¿Más? Si Harry no viene a vernos nosotras no podemos hacer nada – dijo Natalie

-¡Jane estate quieta! – Jane se paró para dedicar una mirada de furia a Severus

-¿Y tú por qué estás aquí? – por primera vez y aunque hubiesen venido juntos Jane reparó en la presencia del profesor de pociones

-Yo lo ordené venir, al fin y al cabo, él también cuenta con recuerdos de James y Lily

-Yo creo que él cuenta más con puñetazos de James que otra cosa – sonrió Natalie haciendo que Jane soltará una carcajada

-¡Ya basta! – ordenó la mujer haciendo callar las risas de las dos hermanas

-Creo que Potter, vendrá pronto a veros y no vendrá solo. Irá con Granger y los dos Weasley's

-¡Que por cierto! – Jane se acercó a Severus que había abierto una ventana, puesto que ya era de noche – La Weasley la veo muy unida a cierto Slytherin – sin que él le diera permiso se escabullo entre sus brazos abrazándolo fuertemente – Y nuestra hija ha hecho buenas migas con Zabini – los ojos oscuros de Severus que no se habían apartado de la luna casi llena se clavaron en los azules de Jane – No te enojes por lo dicho antes – susurró ella en su oído

-¿Has dicho algo de Alexandra con Blaise Zabini?

-Me encanta, solo oye algo cuando se trata de Alex o de mí – sonrió Jane a su hermana y amiga

-Nos esperaremos a mañana – la mujer entre las sombras se fue silenciosamente por la puerta, seguida muy de cerca por Natalie

-Severus…

-Jane Natalie Thomas ¿Deberás crees necesario recordarme todos los golpes que me dieron esos… animales por tal qué me alejará de ti?

-¡Claro! Porqué sin esos golpes yo no hubiera querido llevarles la contraria y nunca habría llegado tan lejos contigo – se puso de puntillas, aunque Severus Snape no era el hombre más alto del mundo resultaba que ella tampoco era la mujer más alta del mundo – Creo que Alex pronto estará saliendo con Zabini – y antes de que él pudiera protestar la mujer lo calló con un beso


Ahí estaban. Malfoy, Zabini, Pansy, Dan, Alex y Ginny.

Los seis ahí reunidos. Por un lado veía a Alex y Zabini hacer una competición de quien podía lanzar más odio por los ojos, bueno, eso era relativo. Alex lanzaba odio, Zabini solo lo hacia para no quedar atrás.

Mientras Ginny hablaba con Dan, el cual, característico de la voz de la razón de un grupo, intentaba darle consejos de cómo no matar a Malfoy mientras ella, en una conversación de tres comunicaba los mismo consejos a Pansy para que no matará a Dan, añadiendo al final de cada frase una cualidad del chico.

Malfoy estaba divertido por la situación, se podía adivinar porqué lejos de la cara de asco que siempre tenia lucía una sonrisa burlona y divertida en el rostro.

-Creo… - Alex rompió el silencio – Que deberíamos empezar

-Estoy de acuerdo – añadió Ginny

-Vale. ¿Nos quedamos todos aquí? – preguntó Pansy

-Si – contestaron las dos Griffindors

-No – contestaron los dos Slytherins. Los cuatro se miraron con furia mientras Dan intentaba disimular su risa

-Creo que lo mejor será separarnos – argumentó el único chico que no tenía instintos asesinos – Dumbledore dio las parejas por algo.

-Vale – Ginny se levantó. Estaba claro que Malfoy, nunca, jamás, iba a dar la razón a Dan por ser sangre sucia

-¿A dónde vas Weasley?

-A pedirle a la profesora MacGonnagall una clase vacía Malfoy

-Weasley, siéntate. Nosotros nos quedamos aquí.

-No me da la gana de hacerte caso

-Bueno. Alex y yo si que nos vamos – se levantó Zabini alargando la mano para que Alex la cogiera pero Alex estaba muy lejos de estar agradecida

-No te temes tantas confianzas Zabini, para ti soy y continuaré siendo Thomas – los ojos azules de Alex centellearon con furia y Zabini sonrió con mucha ternura – Y no me vas a manipular con esa estúpida sonrisa – giró la cara pero todos los de la sala sabían que, aunque Blaise no lo había hecho con la intención de manipular a Alex, ya había ganado

-¿Prefieres la de encantamientos o la de DCAO? – preguntó Ginny

-La de encantamientos, no quiero tener a mi madre dando vueltas por ahí – argumentó Alex cuando ya estaba en la puerta - ¿Te vienes o te quedas Zabini?

-Mujeres – susurraron los tres hombres

-Piedra, papel o tijeras. ¿Vale? – preguntó Ginny a Dan – Ganas tu te quedas, ganó yo me quedó.

-Vale – Dan se encogió de hombros mientras los dos magos procedentes de familias de magos los miraban con curiosidad disimulada

-¡Y gané! – sonrió Ginny triunfal – La única que me puede hacer sombra en este juego es Jack

-Y tú lo sabías y eres una pequeña tramposa ¿a qué si? – preguntó el rubio ceniza, Ginny asintió contenta moviendo su pelirroja melena – Bueno Parkinson, nos vamos – Pansy frunció el entrecejo

-A mi no me des órdenes – los tres miraron alucinados como la morena de Slytherin se hubiera ahorrado el insulto de sangre sucia para Dan

-inny miró como Dan y Pansy se alejaban, había algo raro en el comportamiento de Pansy y estaba segura que iba a averiguarlo cuando Jack volviera.

-Weasley, empecemos – la voz de Malfoy la sacó de sus pensamientos

-Lo que tu digas – al fin y al cabo no tenía ganas de discutir – Teniendo en cuenta que nos toca la organización del baile deberíamos hablar pronto con Alex y Zabini sobre como hacemos las entradas y si cobramos o no la comida – Draco la miró mientras iba hablando y organizando las diferentes tareas que tenían que hacer - ¿Malfoy me oyes? – Draco enfocó sus ojos grises en los castaños de ella, bien, si realmente ella era importante en su vida, tal y como Pansy, Blaise, Jack y Alex se empeñaban en demostrar haría algo por ella

-Voy enseñarte algo Weasley, algo que no debe salir de aquí.


Alex tamboloreaba su bolígrafo una y otra vez en la mesa. Si, habían acordado que las plumas eran un rollo y habían optado por la apuesta muggle, un boli.

Miraba por la ventana mientras sentía la mirada de Zabini clavada en su persona. Cogió aire y enfrontó sus ojos azules con el chico.

-Haremos una tregua – Blaise se sobresaltó pero rápidamente se incorporó.

-¿Una tregua?

-Para cuando nos tengamos que reunir a cumplir el castigo. – Zabini sonrió.

-¿Sólo para cumplir el castigo?

-Solo para cumplir el castigo – Alex ladeó la cabeza sonriendo - ¿No te rindes nunca?

-No – Blaise la miró encantado. Realmente era muy guapa pero lo que más le encantaba era su pelo. Negro como la noche y completamente liso – Pero solo cuando se trata de ti

-Como mi padre se entere te va a matar

-Por ti, solo por ti – Alex se sonrojó. ¡Si tan solo no fuera tan idiota como para haber olvidado lo de principio de año! – Sal conmigo – la proposición la pilló por sorpresa

-Tenemos que comenzar con el trabajo

-Algún día tendrás que responderme Alex

-Cuando tu puedas decirme que pasó esa noche


-Nunca nos hemos presentado – cortó la voz de Dan el silencio

-No creo que haga falta. Se perfectamente quien eres Kirk y tu sabes quien soy

-Pansy Parkinson

-¿Entonces?

-Me miras pensando que soy un sangre sucia. ¿Nunca te has parado a pensar qué a lo mejor puedo ser buena persona? – los ojos oscuros de Pansy lo miraron con odio

-¿Y tú? No ves que soy una Slytherin podría estar preparando una gran estrategia para matarte

-Y Jack también es una de mis mejores amigas – respondió tranquilo

-¡Otra cosa que no entiendo¿Cómo es que siempre estás tan tranquilo¡Y más en un grupo de locas!

-Creo que ha llegado un punto que las quiero demasiado

-¿Pero cuatro chicas? – la verdad es que la heredera Parkinson ya estaba perdiendo la cabeza. ¿Por qué no le levantaba la voz, le decía un par de gritos y terminaban en enemigos? No, él calladito y tranquilo, como si fuera su amigo comprensivo. El castaño con mechas rubio cenizo la miró extrañado

-¿Piensas que la amistad entre chicos y chicas no puede existir?

-No he dicho eso – Pansy negó con la cabeza – Pero…tu eres un chico y ellas cuatro chicas

-Tu eres una chica con Malfoy, Zabini y los dos gorilas

-No soy amiga de Crabbe y Goyle

-¿Y de Malfoy y Zabini?

-Claro – se irguió orgullosa la morena

-Y son Slytherin y confías en ellos

-¡Pero yo también soy Slytherin!

-Las casas es algo relativo, no todo es lo que parece

-¡Eres un estúpido Hufflepuff! – le gritó Pansy. Después de varios segundos en silencio decidieron empezar a hacer el castigo


En despacho de Dumbledore estaba oscuro, apenas iluminado por unas tristes velas que permitían perfilar las figuras de todos los presentes.

-Bien – la voz de una mujer que sonaba totalmente madura y seria - ¿Qué hacemos?

-Es una buena pregunta. Ya tenemos a todos los que queríamos, la profecía se ha cumplido. ¿Ahora? – preguntó Remus Lupin

-Esperar – sentenció Natalie Zabini

-¿A qué? – preguntó Severus Snape de manera ruda

-A que haya un paso en vano por parte de Voldemort – aclaró Albus Dumbledore

-No podemos dejar ir una bomba así a un grupo de adolescentes – aclaró Jane

-Harry ya lo sabe, sabe que él es quien debe vencer a Voldemort – aclaró la mujer misteriosa

-¡Pero no estoy dispuesta a exponer a mi hija porqué si Julia! – se enfureció Jane

-Además, aún debemos contactar con los padres de otros herederos – dijo Severus mientras cogía a Jane de los hombros para que se tranquilizara.

-Y hay que definir quien puede estar enterado de la situación – aclaró Natalie, muy poco dispuesta a envolver a cualquiera que no fuera estrictamente necesario

-Está claro – habló por Albus calmando la situación – Que los seis herederos tienen que estar presentes

-Además de Granger y los de Weasley – aclaró Snape

-Es verdad, Harry tarde o temprano se lo dirá – Jane se había refugiado en los brazos de su esposo y aunque este no quería hacer escenas amorosas delante la gente ya se había acostumbrado al carácter explosivo de Jane

-¿Y Draco Malfoy y Pansy Parkinson? – preguntó Julia

-¿Qué tienen que ver ellos? – Snape salió en protección de sus alumnos

-Son amigos de Blaise y Blaise es importante por ser un Thomas – aclaró Natalie – Si Hermione, Ron y Ginny van a la reunión solo por ser amigos de Harry, ellos dos deberían ir por ser amigos de Blaise

-No sabemos si son mortífagos, pero está claro que Lucius Malfoy lo era y sospecho que Edmund Parkinson también – aclaró Remus – No podemos poner información tan importante en manos de posibles servidores de Voldemort – nadie reaccionó a su nombre, estaban demasiado acostumbrados a él, a sus crímenes, a sus acciones

-Natasha no permitiría que su hija fuera mortífaga – dijo Natalie

-Natasha es una Malfoy – replicó Remus

-Y tu un licántropo y estás aquí, reunido con nosotros, discutiendo que haremos con las personas que pueden vencer a Voldemort – atacó mordaz la rubia

-¡Natalie! – regañaron Albus y Jane

-Tenemos que esperar más – Julia rompió el silencio incómodo que se había formado – Saber de que parte están todos. Según lo que sabemos, es probable que el destino de ciertos personajes cambie radicalmente

-Julia tienen razón – accedió Snape – Debemos ver como evolucionan los hechos

-Bien, dentro de un mes nos volveremos a encontrar

-Mes y medio o dos meses – sonrió Remus – Un licántropo tiene la luna llena encima y dentro de un mes estaré en plena transformación – se despidió de Dumbledore, Julia y la pareja

-Ya puedes ir a disculparte – antes de que nadie pudiera decir nada Jane echó a Natalie del despacho del director - ¡Parecen adolescentes! – Jane se frotó las sienes

-Severus… ¿no tenías una reunión de mortífagos?

-Si – Snape se levantó despidiéndose de los dos magos y la vampiresa para salir de la habitación, cuando el profesor de pociones se fue Jane sonrió inocentemente

-Voy a mi habitación. ¿Vale? – sin más Jane marchó.

-Vaya, parecen reales adolescentes – sonrió Julia

-La vida les ha dado demasiadas complicaciones – suspiró Albus

-¿Hablas por experiencia propia? – Julia salió de las sombras, mostrando su esbelta figura. Sus perfectas caderas. Largas piernas. Estrecha cintura y voluminosos pechos. Su largo pelo lacio y negro, amarrado en una elegante cola alta y sus ojos dorados. Vestía con unos pantalones estrechos y de cuero, con unas botas de tacón fino y un jersey de mangas transparentes que se adaptaba a su cuerpo. Sus habituales aros de color oro daban un poco de color, junto a sus ojos y sus labios (rojos carmesí como la sangre), de la combinación de blanco y negro

-July…

-¡Otra vez con ese nombre! – la vampiresa, con un toque femenino se sentó en el escritorio de Albus, dándole la espalda – Te echaba de menos en Francia – sintió como la mano de Albus le rodeaba la cintura, apoyó su cabeza en su hombro

-Y yo a ti – susurró el hombre - ¿Qué averiguaste?

-A veces pienso que solo te intereso por la información

-Sabes perfectamente que no es así – depositó un suave beso en la negra cabellera de la mujer

-Hijo de padres y abuelos muggles. Su bisabuelo era una squib mientras que su bisabuela consiguió premio anual en Beauxbatons, después hizo vida de muggle

-¿Estás segura qué es heredero y no heredera?

-Si, por extraño que parezca. Ravenclaw, Slytherin y Griffindor siguen unos patrones muy claros pero Hufflepuff no

-¿Cuándo piensas decirme que eres la heredera de Ravenclaw? – los ojos dorados de Julia se enfrontaron a los azules de Albus

-No lo soy

-¿Cuándo pensabas decírmelo? – Julia sonrió.

-Nunca o, en todo caso, cuando tenga que contar toda la historia además, sabes que yo no soy ahora la heredera, dejé de serlo cuando tuve una hija – antes de que nadie pudiera decir algo Julia se empinó y beso suavemente los labios de Albus – Esto es lo que había echado de menos – volvió a besarlo, esta vez él le correspondió – Me voy – puso una mano en sus labios – Te quiero Albus – sin más abandonó la habitación. El director del colegio esbozó una tierna sonrisa.


Natalie vio que Remus iba andando furioso hacia su despacho. Conocía muy bien los arranques del hombre y más si su licantropía estaba relacionada

-Remus – oídos sordos - ¡Remus! – siguió andando como si nada – Remus – ahora lo dijo con más suavidad porqué había agarrado su mano

-Dime – y sin ningún tipo de delicadeza se soltó de la mano

-Aunque cueste de creer…confío en esa gente… - los ojos de Remus la miraron incrédulos y negó con la cabeza

-Esa…gente…son mortífagos

-Te sorprenderías de saber que en la gente en quienes vosotros confiáis hay muchos más mortífagos que en los que desconfiáis

-¿A sí? Los Weasleys, todos son honestos a la causa. ¿Los Malfoy? Todos…

-Narcisa no es mortífaga y Draco tampoco – negó ella con delicadeza - ¿Los Crouch? Vaya, resultó que su hijo era un mortífago. ¿Los Zabini? Ni Blaise ni yo nunca hemos sido mortífagos

-Tuviste tratos con Voldemort – Natalie lo miró y sonrió.

-Es verdad, Albert estaba enfermo y yo debía proteger a mi familia. Sabía que a mi Voldemort nunca me haría nada

-No tuvo tanta compasión con Cloe

-Cloe era un peligro como tu mismo sabes – los ojos de Natalie brillaron con culpa - ¿Quieres atacar por ese punto? Hazlo Remus

-Lo siento – susurró él.

-Yo lo siento más – suavemente acarició la mejilla – Nunca debí sacar tu condición pero… ¡formó parte de la banda oscura de los magos y puedo asegurarte que no todos son malos!

-Pero no todos son buenos

-Ningún mago es bueno al 100 por cien

-Ya – miró a Natalie y sintió lo mismo que sintió en la estación hacia cuatro años. La encontraba demasiado hermosa, demasiado mujer. Incluso su olor parecía provocarlo. Acarició la mejilla de la rubia, no estaba tan tersa como cuando tenia 17 pero…

-Ahora no – el dedo de Natalie en los labios de Remus lo paró. – Nos vemos – y con un gesto elegante se separó de él y se fue por el pasillo. Remus sonrió, al final Sirius debía tener razón y las Thomas eran las mujeres más difíciles de entender


-Cuídate ¿vale? – Severus miró a Jane que se encontraba con cara preocupada

-Siempre que me has dicho eso he vuelto

-No, siempre que te he dicho que Alex y yo te necesitamos

-Vigila a Zabini – Jane sonrió y alargó la mano con la palma hacia arriba, como cada vez que Severus debía irse a ver a su señor el hombre se sacó una cadena que llevaba en su cuello con un colgante regalo de su "esposa" y su hija por su cumpleaños número treinta. Era un colgante que, al abrirlo, aparecía una escena, concretamente, cuando Jane enseñó a volar a Alex cuando ésta tenía 5 años – Cuídate tu – Severus se había acercado y colocó el colgante alrededor del cuello de la rubia

-Soy auror – dijo con seguridad pero se abrazó a él – Cada día veo que estas misiones son más peligrosas Severus

-No soy Griffindor y mi palabra vale menos pero… - cogió la cara de la mujer entre sus manos – Cuando a ti te prometo algo siempre lo cumplo y un día te prometí que te haría la mujer más feliz del mundo y para eso Voldemort debe desaparecer

-Pero no tu con él

-Yo no lo haré – besó suavemente los labios de la rubia y después, a través de la Red Flu, se marchó.


Ya está¿Qué tal¿Bien o mal?

Como podéis ver este capi son dos capítulos en uno pero pensé que uno solo dejaría mal sabor de boca así que decidí poner dos, lo sé, he dado mucha información de golpe.

Para empezar...¿qué le estará enseñando Draco a Ginny¿Y qué esconden las Thomas que sea tan importante como para ariesgar la vida de Alex¿Qué pasará con Remus y Natalie¿Y Draco y Ginny?

Jiji, que mala que soy.

Quiero deciros algo, no os emocionéis mucho con el baile, realmente deberían pasar cosas increíbles, en realidad, cuando planteaba el fic en un principio, el baile debía ser el momento decisivo para todos pero justo en ese momento se me ocurrió algo mejor así que, servirá de algo, pero no será decisivo, ya lo veréis.

En el capi que viene no será el baile, será dentro de dos, pero queda poco.

Mmm...no sé que más decir. Si hay alguna pregunta que querías hacerme y que yo no respondo por favor, decidmelo y, si puedo, la responderé.

Dar, como siempre, las gracias a aquellos que han dejado reviews: lunita lovegod, Vanessa HP, Ruby P. Black, MMPOTTER, ReyDemonio, Javi.Malfoy, nanu18, rosita, Bella Black 123, Armelle Potter, bebe malfoy, Serenity, Violet Malfoy, demalfoy, silginny, Gerulita Evans y leodyn.

Sobre los reviews, bueno, será como siempre. 15 REVIEWS y actualizo en DOS semanas, sinó os tendréis que esperar todo un mes, hasta el 21 DE OCTUBRE (Dios mío!El tiempo pasa demasiado deprisa) Así que, ya sabéis.

Como siempre, independientemente de lo que he dicho arriba, si alguien tiene alguna duda, sugerencia, crítica constructiva y/o felicitación (que siempre van bien) por favor mandarme un review para que yo pueda saber lo que pensáis.

Y así, haciendo publicidad, os invitó a pasar por mi sitio web que está colgado en mi profile.

Muchos besos

Se despide con un abrazo

Aya-Mery