Wolas!

Ya estoy de nuevo aquí, casi se me pasa el día para actualizar, xD

Nada, que comentó después como siempre

Nos vemos a bajo.


Harry se levantó sobresaltado. Eso que había soñado…eso no estaba en el video que le había alegrado la noche al descubrir que había pasado con Sirius, como había conocido a Jane y que, en contra de su voluntad, hizo que Severus Snape, su odiado profesor de pociones, no le cayera tan mal.

Pero ese último trozo, el trozo donde hablaban de la batalla final…

Se levantó del sofá notando un gran dolor en la espalda por quedarse dormido en la Sala Común de Griffindor y pasó rápidamente los recuerdos pero el final era el mismo. Cuando Sirius se levantaba para presentarse al despacho de Dumbledore…entonces… ¿qué había sido eso?

-Harry – la voz de Hermione lo trajo a la realidad

-Hermione – saludó él medio adormecido pero empezando a notar el dolor en el cuello y la espalda

-¿Te has quedado a dormir aquí? – preguntó la prefecta sentándose detrás de él para masajearle un poco el cuello – Debes de tener la espalda destrozada

-Bueno…por momentos va a mejor – sonrió él

-Idiota – sonrió ella dando un movimiento un poco más fuerte - ¿Qué te dijo Alex? Bueno, si puedo preguntar

-Te lo enseñaré pero cuando esté Ron, sino tengo que contarlo dos veces – dijo él mientras cerraba los ojos y apoyaba su cabeza en el hombro de la castaña

-Vale – Hermione dio un beso en la mejilla de Harry – Harry

-Mm.

-No quiero estropear este momento pero…debes irte a arreglar

-No quiero ir a clase – refunfuñó él como un niño pequeño haciendo reír a la chica


Ginny se levantó sintiendo que algo le rozaba la nariz haciéndole cosquillas con un agradable olor.

-¡Ginny! – la voz de Alex la sobresaltó haciendo que se levantará de un salto

-¿Qué¿Llegó tarde? – pero por los ojos ilusionados de la morena estaba claro que no era nada relacionado con las clases

-Mira – dijo su compañera de cuarto saltando en su cama mientras le enseñaba una rosa blanca. Preciosa

-¿Qué diablos…

-Hay una nota – Ginny alargó la mano para quitársela a su amiga pero ella, con mirada pícara, se lo negó – Déjame leerla

-Es personal

-Pero soy tu amiga – Ginny le sacó la lengua y Alex tomó ese geste como un "adelante" – Vaya…

-¿Qué dice? – Alex le alargó la nota, estaba escrito en un pergamino que se veía de una hora lejos que era caro y con una tinta negra que quedaba exageradamente elegante. Solo con ver eso ya podía saber de quien era. – Hoy a las 9. Ven elegante

-Parece una cita…

-No voy a ir – Ginny se levantó de mala gana, dejando la rosa y la nota encima de la cama

-Pero…pero… ¿por qué? – preguntó Alex atóntita. Ginny dio gracias al cielo que se encontraran solas en la habitación

-¿Dónde están Courtney y Britney? – preguntó la pelirroja

-¿El equipo –ney? – sonrió Alex recordando el apodo que les había puesto Jack – Pues ni idea – dijo encogiéndose de hombros – Pero no me cambies de tema. ¿por qué no?

-Porqué no

-¿Discutisteis?

-Si – dijo Ginny con pesadez mientras volvía a sentarse en la cama y contaba, a grandes rasgos, lo que había pasado

-Celos, así de simple – dijo Alex que estaba sentada en la tapa del lavabo mientras Ginny se duchaba

-Pero no por eso tiene derecho a…a hacer el numerito que hizo – dijo la pelirroja mientras sacaba la cabeza de la ducha - ¿Me pasas las toalla?

-Claro. Ya sabes que los Slytherins son muy posesivos

-Los chicos en general. Pero es que no lo entiendo – dijo Ginny mientras, una vez fuera de la ducha se peinaba el pelo – A mi no me importa que sea amigo de Pansy y es Pansy

-Cara de buldog Pansy

-Exacto – asintió Ginny – Con ella hizo de todo y ahora resulta que no puede aceptar que ya no sea virgen. Es algo que no puedo entender. – las dos suspiraron - ¿Es que los chicos no pueden ser como Dan?

-Entonces sería muy aburrido. – sonrió Alex mientras veía como su amiga salía del baño

-¿Por qué lo dices? – Alex la siguió para poder seguir con la conversación

-Dan es el amigo ideal, te dice lo que quieres oír o incluso lo que no quieres oír de manera…diplomática pero Dan…no tiene…morbo

-Pues tu saliste con él

-Pero no duró. La gracia de salir con Blaise es que, aunque sea tierno y dulce, no sé que esperarme de él. En cambio de Dan…

-Si – asintió Ginny mientras abría el armario - ¿¡Pero qué… - gritó. Alex se levantó quedando maravillada en lo que había dentro de él. Un vestido de color verde oscuro precioso

-¿Estás segura que no quieres ir?


Draco había visto como Ginny entraba bastante molesta en el Gran Comedor para almorzar y no había hecho ningún gesto que indicará que lo perdonará.

A ver, si que era verdad que quizá se había comportado como un estúpido pero, por otro lado, el haberlo puesto celoso el hecho que Ginny hubiera estado con otro hombre era símbolo de que le importaba.

Aunque claro, como muy bien le había dicho Blaise después de contar el pequeño incidente, la pelirroja…era Griffindor. Y los Griffindors no entendían a razones retorcidas, todo debía ser dicho alto y claro pero él, justamente él, no era un chico de decir las cosas claras.

Si él regalaba un vestido como el que le había regalada a ella y una rosa, blanca porqué sabía que odiaba las rojas, era un sinónimo de "lo siento, soy un idiota"

-Estúpidas Griffindors – susurró él, Blaise soltó una carcajada

-No hace falta que nos insultes Draco – el rubio levantó los ojos para ver que Alex, acompañada de Ginny, habían ido a su mesa

-Salúdale y vamos a clase que después llegamos tarde – dijo Ginny intentando evitar el contacto de miradas pero sin conseguirlo

-Claro, como si no te gustará estar aquí – Ginny rodó los ojos y se giró hacia Jack que también había acudido a saludar a los de su casa

-Entonces me voy, que te acompañen ellos a clase – le dio un beso en la mejilla a su amiga de Griffindor y por la mano se llevo a la Slytherin

-¿Qué opinas? – preguntó Draco después de dejar que Alex y Blaise se besaran

-Opino que es muy testaruda pero que se le pasará y…que no encuentro justo que la juzgaras por si se había acostado con Harry o no

-Es verdad Draco – sonrió Blaise apoyando su cabeza en el hombro de Alex – No deberías hacerlo, yo no lo haría nunca – Alex y Draco levantaron una ceja incrédulos

-No te lo crees ni tu – aseguró Alex para después marcharse sin darle ni un beso


Draco entró como una furia en la Sala Común de Slytherin haciendo que los pocos que aún quedaban se fueran inmediatamente a su habitación y los que no lo hicieron aceptaron después de unas cuantas amenazas del rubio.

-¡Draco! – Jack bajaba de su habitación vestida con una bata color verde – Pobres niñas, has espantado a las de tu club de fans

-Me da igual – contestó de mala gana mientras se dedicaba a destrozar un pergamino

-Draco…es deben ser los deberes de alguien – por la cara que hizo el rubio estaba claro que no le venía nada de nuevo – Bueno, el profesor Snape lo castigará sin salir durante…dos años – sonrió inocentemente Jack mientras se sentaba al lado del chico - ¿Qué ha pasado?

-Nada

-¿Cómo que… ¡No es posible! – dijo mientras se tapaba la boca con las manos – No puede ser

-Puede y ya puedes matar a tu amiga antes que yo

-Ginny no puede haberte…haberte… ¿te ha plantado?

-Puedes decirle que si esa es su forma de decir "hemos roto" lo he cogido perfectamente y puede quedarse el vestido, al fin de cuentas será el único de calidad que debe tener

-¡Draco!

-Buenas noches – Jack decidió no hacer nada de la mala leche que estaba el chico pero estaba segura que mañana por la mañana Ginny recibiría una buena reprimenda por parte de ella


-Buenos días Jack¿qué haces tan temprano? – preguntó Ron que salía acompañado de Harry y Hermione de su Sala Común para ir a desayunar

-¿Tu hermana ya ha salido?

-No

-¿Puedo entrar?

-No creo que… ¡Jack! – pero lo dicho por Hermione era historia para la Slytherin


Jack había ido directa hacia la habitación de las chicas, aunque las compañeras de cuarto de Ginny fuera fans de Harry y quisieran matar a la pelirroja justo por eso, ella les caía bien.

-Courtney, Britney – saludó a las dos rubias, evidentemente teñidas, que iban a salir de la habitación

-Hola Jack – saludaron a la vez – Alex está gritando por no sé que a Ginny

-Vale, nos vemos

-Chao – justo cuando perdió a las dos chicas de vista cerró la puerta y la silenció.

-¡Ginny Weasley!

-¡¿Qué diablos quieres?! – la pelirroja salió sulfurada del baño

-¡No vas a escaparte tan fácilmente! – pero detrás de una Griffindor venía la otra – Hola Jack

-¡¿Por qué dejaste plantado a Draco?! – gritaron las dos amigas juntas cuando Jack había devuelto el saludo

-¡No lo dejé plantado¿vale?! Y no me gritéis, por favor – susurró Ginny mientras se ponía la corbata del uniforme

-¿Ah no¿Y entonces que pasó? – preguntó Jack

-Veréis. Iba a salir, incluso cogí la túnica de mi hermano Charlie – dijo indicando una túnica el doble de grande que la que utilizaría ella – para que no se me viera el vestido, el cual es precioso y… - pero calló al ver los gestos de impaciencia de ellas – Pues, ya estaba vestida e iba a salir cuando, de repente, apareció mi hermano.

-Por Merlín – dijo Alex mientras ponía cara de sorpresa - ¿Te descubrió?

-Por suerte no pero como venía con Hermione no me dejaron salir, cuando por fin pude deshacerme de ellos ya era una hora y media tarde

-¿Y por qué no enviaste una lechuza? – preguntó Jack aún sin perdonarla del todo

-Porqué tengo pensado algo mejor


Jane había ido urgentemente al despacho de Dumbledore en el descanso de la comida. Había recibido una lechuza del director pidiéndole que fuera lo antes posible a verle. Cuando entró se dio cuenta que no era la única que había sido reunida y que, además, los otros ya hacia rato que estaba ahí.

-No pienso permitirlo – dijo Remus en tono normal pero que se notaba que estaba nervioso y enfadado

-Debes hacerlo Lupin – contestó de mala gana

-Permíteme que te diga que, entre tu vida y la de Natalie escojo la de Natalie

-Yo también – aseguró el ex Slytherin dejando callado el licántropo – Pero debe hacerlo o eso o tengo que entregar a mi hija

-¿¡Qué!? – preguntó Jane viendo el momento ideal para preguntar lo que pasaba

-Lo que te conté el otro día – Jane asintió.

-Estoy de acuerdo con Severus – Jane omitió el comentario de Remus "claro que lo está" – Es vital para nuestro plan, Nat siempre ha sido de la confianza de Voldemort si ahora no va…

-Seré una traidora. Debo saber que sabe Voldemort de los herederos

-No… - volvió a decir Remus

-Pero no eres tu quien debe decidirlo – le cortó Natalie – Mi hijo y mi sobrina están implicados – Remus solo se sentó enfadado en el sofá delante de Albus Dumbledore - ¿Cuándo?

-Está noche


Draco y Blaise caminaban despacio hacia la Sala especial de Slytherin que hacia pocos días el heredero Malfoy había enseñado a una Griffindor, con la cual estaba muy, pero que muy enfadado pero, lo que más le enfadaba era que habían pasado tres días y…

-Vale, estaba enfadado porqué hacia tres días que ella no hablaba con él.

-Chicos – saludó Alex - ¿Qué hacéis por aquí?

-La pregunta es… ¿qué haces tú por aquí? – se extrañó Draco al verla tan alejada

-Paseaba – sonrió la chica después de saludar a Blaise – Pero ya que estáis aquí… ¿puedo hablar contigo? – le preguntó al chico de piel oscura

-Claro ¿pasa algo?

-Nada primo – Draco hizo un gesto de voy pasando

-No me llames así, no me gusta – Alex sonrió de manera inocente

-He estado investigando

-Ya – dijo de forma irónica el Slytherin

-No te burles, lo que voy a decir te interesa

-Vale, vale – aceptó levantando las manos en son de paz

-Verás… - Alex cogió impulso y se sentó en el alfeizar de la ventana – Es sobre nuestra relación

-No entiendo que relación hay entre nuestra relación y la investigación aunque… ¿no me estás dejando no? – Alex lo miró seriamente – Alex… - pero la chica esbozó una sonrisa

-Vuelve hacer esa cara de terror

-Creo que deberías estar en Slytherin

-Papá hubiera estado contento

-¿Qué querías contarme?

-¡No me cambies de tema que sino me despisto! – lo regañó – A ver, en el mundo muggle las relaciones entre primos no están penadas de ningún modo y en el mágico…

-En el mágico seguro que si, con lo atrasado que va

-Más o menos, debes conseguir la autorización de los padres, yo de los tuyos y tu de los míos

-¿Por qué siempre me toca la parte más difícil? – Alex soltó una carcajada – A mi se me hace raro que seas mi prima…no sé…es como…

-Es amoral, lo sé – Alex apoyó su cabeza en el hombro de Blaise – Y queda…realmente mal pero…

-No pienso dejarte porqué seas mi prima, ya lo sabes

-Lo sé, yo tampoco. Pero debemos actuar con normalidad, hay poca gente que sepa que somos primos

-Todos los de la reunión

-Bueno, pero son nuestros amigos

-Yo no considero a tu ex novio mi amigo

-Pensaba que te llevabas bien con Harry y los demás

-Con Potter sin, con Weasley y Granger no


Draco entró dentro de la segunda Sala Común de Slytherin admitiendo que, aunque fuera un poco…raro, Blaise y Alex hacían muy buena pareja. Y de repente lo sintió, una mezcla de vainilla y canela.

Un olor concreto.

-Hola – saludó tímidamente Ginny. La habitación estaba preparada para una cena de lujo – He pedido a los elfos que me ayudaran – y ella iba vestida con el vestido verde oscuro que le había regalado y que le quedaba más bien de lo que esperaba

-¿Ahora te dignas a hablarme?

-Creo que los dos nos merecemos una disculpa – Draco quiso decir algo pero nada salió de su boca – Aunque lo mío será más una excusa porqué realmente quería venir ese día

-Claro por eso no apareciste – dijo en tono evidentemente irónico

-Tuve…

-No quiero excusas Ginny – la pelirroja lo miró indignada, no había sido una frase para disculparla, era una frase para no perdonarla

-Que no quieras excusas no significa que no quiera dártelas. Y si, lamento no haber llegado a tiempo pero…no sé ni porqué lo hago al fin y al cabo… - iba a decir algo pero se calló, no quería saber que venía después – Da igual. Espero que te vaya bien – cogió la túnica de Charlie y se la puso por encima. Draco la miró, vale, era verdad, era un machista y había ofendido a Ginny, quizá no con palabras pero si con su actitud de no querer acercarse a ella por haber estado con Harry

-Espera Ginevra – la pelirroja se quedó parada en la puerta sin girarse hasta que sintió la mano de Draco, totalmente abierta, posada en su cintura – No estoy…muy acostumbrado a esto…

-¿A qué? – preguntó ella, girándose para quedar cara a cara

-A que me dejen plantado – Ginny no pudo evitar, pese al momento tenso, esbozar una sonrisa. Draco se relajó, al menos había sonreído – Ni tampoco a…esto

-¿Esto¿A las citas románticas?

-Si, más o menos. Verás…con ninguna chica he tenido que hacer nada de esto. Siempre quedábamos en la Sala de las Necesidades, cenábamos, la divertía y…

-Os acostabais

-Si la chica se resistía un poco le dedicaba dos noches, si me gustaba nos acostábamos dos veces

-¿También con Pansy?

-Pansy era diferente. Era…una mezcla entre lo que te he descrito y algo de sentimiento pero…lo que quiero decirte…que es algo nuevo. Llevo este tira y afloja contigo durante todo el curso y hace tres meses que estoy… "saliendo" contigo y…aún no me he acostado contigo, Ginevra y…no veo la necesidad de hacerlo aunque este contigo porqué…no eres… - Ginny abrazó a Draco por el cuello atrayéndolo hacia ella. Draco correspondió al abrazo. Después separó a la pelirroja un poco, cogiéndola de las mejillas – Por eso, cuando me dijiste, o insinuaste, que habías estado con Harry…me lo tomé mal, quería que fuera…especial. Yo me siento muy inexperto en estos momentos

-¿Tú? – preguntó entre divertida y sorprendida

-Si, tú, aunque no disfrute diciéndolo, has estado con cara rajada Potter, la persona en la que, en esos momentos, querías pero yo…nunca he estado con alguien…de esa manera pero quería estarlo contigo – los ojos de Ginny se volvieron acuosos.

-Será especial para los dos. Al fin y al cabo, ni Harry ni yo teníamos experiencia así que…

-¿Disculpados los dos?

-Si. ¿Quieres cenar conmigo o vamos al Gran Comedor?

-Quiero cenar contigo – Ginny lo condujo suavemente hacia la mesa


Los dos estaban estirados en el sofá cama que había en la habitación.

-Tú crees que ese tipo de pastel… ¿era comida de lujo? – preguntó Draco curioso

-¡Lo era! – Ginny se levantó de la cómoda posición que tenía estando apoyada en él – Era una pizza muggle y no sabes lo que cuesta de conseguirla. Seguro que nunca probaste una

-No, es verdad, nunca lo probé, pero según lo que yo sea esa… ¿pizza? – Ginny asintió – Es comida basura

-Desagradecido – dijo Ginny levantándose. Draco se recriminó mentalmente en haber comprado un vestido de seda, un vestido que se marcaba, perfectamente, las curvas de su pelirroja

-¿Se puede saber que haces? – preguntó viendo que ella no paraba de buscar algo detrás del sofá cama

-No se puede hasta que... ¡Ya está! – Ginny se dirigió hacia Draco escondiendo algo en las espaldas – Debemos esperar dos minutos

-Para que

-¡Para la media noche! – sonrió ella ladeando la cabeza

-No hagas eso – susurró Draco, reconociendo el indiscutible gesto de Alex

-¿El qué?

-Ladear la cabeza de esa manera tan…

-¿Sexy?

-Sexy – confirmó el chico. Ginny soltó una carcajada

-Gracias – susurró ella acercándose aún más y dándole un beso en la mejilla – Y ahora…toma – dijo mientras alargaba un pequeño paquete

-¿Qué es¿Me haces una cena y un regalo?

-Ábrelo – sonrió ella mientras abrazaba al rubio por detrás – No es gran cosa pero…

-¿Un libro? Quiero decir, está muy bien y…

-¡No seas hipócrita! – Draco esbozó una sonrisa – Abre el libro – pero dentro habían muchas fotos, fotos de cuando él era pequeño, fotos de sus padres, de sus amigos, de ella… - Hay fotos de todos, incluso hay una de nosotros cinco en la que sale Luna y eso que nunca ha hablado contigo

-Si lo ha hecho

-De forma civilizada

-No habías especificado – Draco se quedó viendo la foto en la que estaba ella con Alex, Jack y Pansy - ¿Cuándo os la sacasteis? – preguntó después de girar la página y encontrando una de ella y Pansy

-No hace mucho – Ginny sonrió al ver que le había gustado el regalo

-¿Y esto¿A qué ha venido?

-¿No te has dado cuenta? – Draco la miró por encima del hombro – Hoy es 5 de junio – Draco se giró quedando cara a cara con ella

-¿Ya?

-Aja

-¿Cómo…

-Jack – sonrió ella – Feliz aniversario Draco – Draco la abrazo

-Gracias

-Espero que te acuerdes del mío señor Malfoy

-Lo haré – sonrió mientras la besaba. Y aunque era un beso, Ginny sintió las ganas de Draco de trasmitirle algo, ese gracias de antes no había sido solo por el regalo y eso lo sabía. Justo cuando la pelirroja había pasado sus brazos alrededor del cuello de él, él se separó violentamente

-¿Qué pasa? – preguntó preocupada por si había hecho algo

-Nada…es solo que… - Ginny vio como Draco se tocaba el brazo izquierdo, más bien el antebrazo

-Mierda – susurró ella mientras lo abrazaba. Draco pasó su brazo alrededor de la cintura – Mierda, mierda

-Lo siento

-¡No debes sentirlo! – dijo ella – No es tu culpa, es culpa de tu padre y del mal nacido de Voldemort

-Gin…

-Y encuentro injusto que eso haga tanto daño, es decir, todo el mundo sabe que estás con él al ver la marca no hace falta que además…duela – Draco esbozó una sonrisa mientras la atraía hacia él

-Y no estoy con él, estoy contigo – después la beso tiernamente


Natalie se reunió con Severus en su despacho pero al ver la cara de mal humor del profesor de pociones vio que Draco Malfoy aún no había llegado.

Cuando Severus la vio llegar le tendió una túnica negra pero elegante, la túnica que ella siempre utilizaba para ir a ver al Lord. Una túnica que, a opinión de todos, le quedaba extremadamente bien.

-Lamento el retraso – dijo Draco entrando en el despacho

-Llegas tarde

-Lo sé.

-El Lord no se enfadará, no esta vez – después, antes de entrar en la chimenea se deshizo el moño elegante que llevaba – Debes saber Draco que todo hombre tiene tres puntos débiles

-¿Perdón?

-Tres mujeres, la madre, la hermana y el amor de su vida pero eso no funciona Natalie – refunfuñó Severus

-Funciona.

-Pero…no todos los hombres tienen hermanas o madres – se encogió de hombros Draco - ¿Y eso que tiene que ver con Voldemort?

-Mucho. En cada hombre la situación cambia pero siempre hay tres mujeres. Y Voldemort no es una excepción el problema es que, esas tres mujeres, están en el bando contrario

-¿Y quienes son? – preguntó curioso Draco haciendo que Severus rodará los ojos a tanta tontería

-Hoy lo averiguaras

Después Severus entró primero en la chimenea, cansado de esa teoría tan cursi, después Natalie y para finalizar Draco que aún estaba centrado en la teoría de la profesora Zabini.

Era un sitio diferente que la otra vez, en realidad, siempre era lo mismo. El Lord enviaba una dirección, tu ibas ahí y un mortífago escogido al azar te daba un translador, antiguamente solo con tocar la cicatriz podías saber donde se encontraba el mago oscuro pero los aurores, nada tontos, habían ideado un sistema para rastrear el señal de la cicatriz basándose en una idea muggle. Así que ahora debían hacerlo de una manera más…complicada.

-Natalie Zabini, cuanto tiempo – el mortífago escogido para la ocasión era Bellatrix Lestrange

-Bellatrix, me extraña que el Lord te haya puesto aquí y no a su lado – Severus tuvo que reprimir una sonrisa y Draco que quedó de lo más sorprendido, más tarde se enteraría que, aunque Bellatrix era una de las mortífagas más valiosas para él cuando iba Natalie Zabini a verle eso no tenía importancia pero a la antigua Black si que le molestaba y esa frase de Natalie había sido una provocación en toda regla

-Solo espero que no se entere que eres una traidora

-Ya lo sabe Bella, ya lo sabe – la mujer tuvo que morderse los labios para contestar una respuesta grosera. Después alargó una pluma vieja

-Vamos Draco


La reunión era un sitio totalmente diferente de las otras ocasiones. Normalmente era un sitio escalofriante que, todo y ser mortífagos, daba miedo entrar, hoy continuaba siendo escalofriante pero…mucho más…"agradable"

-El Lord os espera – a Draco le pareció que el acento era extranjero y eso le dio medio. Antes ya sabía que había mortífagos en todo el mundo pero actuaban desde lejos, que estuvieran ahí significaba que el Lord se estaba preparando de lleno para la batalla. Siguieron por unos pasillos hechos para perderse y parecía que el mortífago que iba en el frente iba guiándose por un mapa que tenía en las manos – Es aquí – dijo parándose delante de una gran puerta

-Gracias – antes de que pudieran llegar dentro de la oscura sala la puerta volvió a cerrarse con un fuerte golpe

-Natalie, Natalie – dijo la voz de Voldemort como dándole la bienvenida – Si hay una palabra que puede describirte es la elegancia

-Voldemort

-Vosotros dos esperad en la puerta – ordenó el Lord mientras la rubia se acercaba a la chimenea que había en medio de la Sala, el única punto de luz

-¿Por qué me has llamado?

-No has cambiado durante estos años, Natalie. ¿Cómo te va con Remus Lupin?

-¿Qué? – preguntó ella parándose justo delante del fuego, notando el calor que hacia, por primera vez, esa noche de principios de junio

-Tengo informantes, muchos informantes.

-Vaya…no sé porqué me sorprendo – sin esperar ningún tipo de señal Natalie se sentó en una de las butacas - ¿Y para qué querías verme? No creo que sea solo para hablar de Remus Lupin

-No, tienes razón – Voldemort esbozó lo que podía ser una sonrisa y se sentó delante de ella – El otro día me enteré que tu hermana, Jane, había aparecido

-Si, después de mucho tiempo apareció en Hogwarts

-Y también ha aparecido su hija, Alexandra Thomas – Natalie lo miró mientras cogía una copa de vino que le ofrecía el elfo doméstico que acababa de aparecer

-¿Y quién te ha dicho que Alexandra es hija de Jane?

-Su apellido

-Hay muchos Thomas, es un apellido muy común

-Consulte los registros Natalie, está registrada a nombre de Alexandra Cleopatra Thomas. Por curiosidad¿cuántas Cleopatra's has conocido? – Natalie se removió incómoda – Teniendo en cuenta que el nombre Jane es mucho más común que el apellido Thomas, claro. Así que dime… ¿cuántas coincidencias quieres que te de?

-No es ella a la que estás buscando

-Lo es, claro que lo es – Voldemort se levantó y fue hacia el fuego – La heredera de Ravenclaw ¿verdad?

-Por supuesto que no. Si fuera la heredera Dumbledore no dejaría que se involucrase con gente tan poco clara como Pansy Parkinson

-Tu hija política

-Solo por lo que tu le hiciste

-Háblame de Alexandra. ¿En qué materias es buena?

-No lo sé, no la tengo en ninguna clase.

-Pero supongo que lo sabrás

-Rompí mi relación con Jane hace mucho tiempo des de que te encargaste de matar a mis hermanos

-Eso duele Natalie pero…no me cambies de tema. ¿En qué materias es buena?

-No lo sé.

-Lo sabes. Harry Potter es bueno en Defensa Contra las Artes Oscuras, yo soy bueno en cerrar la mente. Julia Angels era muy buena en toda clase de hechizos para contraatacar a cualquier criatura mágica y la heredera de Hufflepuff…

-Aún no has tenido el privilegio de hablar con ninguna de sus herederas, de la misma manera que no has localizado la heredera de Julia - de repente Natalie se vio encastada contra una pared

-Me has hecho enfadar Natalie – dijo Voldemort como un niño pequeño andando hacia ella. – Quietos, sé que le tienes aprecio Severus pero no te muevas – Natalie notó como algo le cogía las muñecas y la sujetaba en el aire. Sus pies rozaban el suelo, a una distancia que no le permitía ponerse de rodillas pero tampoco de pie

-¿Vas a matarme?

-Podría hacerlo. ¿Es o no es Alexandra la heredera de Ravenclaw?

-No

-¿Por qué no te creo?

-¡Te estoy diciendo la verdad!

-No, los Thomas nunca ceden tan rápido – Voldemort chasqueó los dedos y de la puerta totalmente opuesta por la que entraron dos mortífagos llevando entre si a una chico, de la misma edad que Draco, que se revolvía furioso

-¡Blaise¡Suéltale desgraciado!

-¡Mamá! – Blaise forcejeó más fuerte

-Sujetadle – ordenó el Lord. Severus tuvo que aguantar, disimuladamente, a Draco – Si no quieres que él sufra contéstame. ¿Alexandra Thomas es la heredera de Ravenclaw?

-¡No! – negó ella con los ojos a punto de estallar en lágrimas

-¿Entonces quien es?

-¡Mamá no digas nada de Alex! – gritó Blaise

-Vaya…así que hay algo – el Lord lanzó un hechizo a Blaise que hizo que un corte apareciera en sentido vertical en la parte derecha del rostro del chico

-¡No!

-Otra como esta y perderá el ojo Natalie – Blaise se removía de dolor - ¿Qué pasa con Alexandra Thomas?

-Ella… - Natalie tragó - …es la heredera

-¿De Ravenclaw?

-Si – susurró mientras lágrimas caían de su rostro - ¡Ahora suéltale¡Deja ir a mi hijo!

-¿Quién es la heredera de Hufflepuff?

-¡No lo sé!

-Dímelo o Blaise Zabini sufrirá las consecuencias – Natalie abrió la boca otra vez, para gritar, para hacer algo

-¡Señor! – Bellatrix Lestrange entró rápidamente en la sala - ¡Los aurores están aquí!

-¿¡Qué!? – Voldemort se olvidó momentáneamente de la pareja de madre e hijo a los que estaba torturando

-Están aquí.

-¿¡Y me los has traído aquí!? Debías despistarles – la mirada que le lanzó a Bellatrix era una de "hablaremos luego" – Severus vete a la parte posterior, dile a todos que se marchen, ya. Malfoy acompáñale

-Si señor – contestaron a la vez. Draco y Severus desaparecieron de su vista

-Bellatrix encárgate de las chimeneas. Vosotros dos – ordenó a los dos mortífagos que estaba aguantando a Blaise – Dejad al chico y ayudad a Bellatrix. Y contigo Natalie – pasó la varita provocativamente por el cuello bajando delicadamente por entre medio de los pechos – Volveremos a vernos para una visita más…productiva – después desapareció tras la puerta


Ya está!

¿Qué os pareció¿Bien¿Mal?

No tengo mucho tiempo, estoy en semana de exámenes y casi no he podido actualizar así que no tengo tiempo de hacer un comentario del capi, espero que no os importe.

No puedo marchar, eso si, sin dar las gracias a toda la gente que me dejó un review: Almu, Javiera Malfoy, Piluki, ilaica-fary, nanu18, Violet Malfoy, Flor Evans, Gerulita Evans, carmen, silginny, SolePotter, Lils Potter 123, Armelle Potter, Serenity y Mery M. Potter.

Nada más, como siempre. 15 REVIEWS y actualizo en DOS semanas, sinó os tendréis que esperar todo un mes, hasta el 31 DE MARZO (Vacaciones de Semana Santa! Por fin!) Así que, ya sabéis.

Como siempre, independientemente de lo que he dicho arriba, si alguien tiene alguna duda, sugerencia, crítica constructiva y/o felicitación (que siempre van bien) por favor mandarme un review para que yo pueda saber lo que pensáis.

Y así, haciendo publicidad, os invitó a pasar por mi sitio web que está colgado en mi profile.

Muchos besos

Se despide con un abrazo

Aya-Mery