Wolas!
Lamento el retraso pero todo tiene una explicación que daré a bajo sino es molestia.

Ahora os dejó con el capi

Nos vemos


Natalie estaba furiosa. Después de la llegada de los aurores había sido rescatada y llevada a Hogwarts mientras que Blaise había sido enviado a San Mungo donde dentro de poco iría a verlo, primero debía hablar con Dumbledore.

Por el pasillo de ida al despacho se había encontrado con Severus Snape quien tenía alguna magulladura por la lucha con algún auror y/o mortífago. Había recibido una mirada indescifrable. Por un lado entendía que hubiera revelado eso de su hija por el otro era algo que él jamás hubiera hecho.

La puerta del despacho se abrió. Ahí estaban los de siempre. Jane, Julia, Remus y el director.

Antes de poder decir o hacer nada Natalie fue envuelta por los brazos de Remus jurándole que nunca volvería a dejarla ir a ningún sitio de esos.

Natalie se deshizo de los brazos de Remus y se dirigió hacia Dumbledore

-Voldemort ya sabe quien y que representa Alex. Debemos ponernos en marcha

-Pero tenemos algo que Voldemort no, Natalie – informó Severus, mientras miraba como Jane se tensaba de manera immediata – Piensa que Alex es la única heredera de Ravenclaw


La puerta del Gran Comedor se abrió como cuando, tres cursos antes, entraron los colegios de Durmstrang y Beauxbatons y no era para menos, entraba Pansy Parkinson.

La misma Pansy Parkinson que había estado desaparecida por casi cuatro semanas. (N/a: Ahora es cuando los lectores más despistados se dan cuenta que Pansy no había salido durante un par o tres de capis, tranquilos, a mí también me pasa, xD)

Y no era para menos. Pansy venía con todas las ganas de ganar una batalla que hacia mucho que había empezado.

Iba vestida con el uniforme del colegio, eso si, iba con unas botas de verano altas con un tacón realmente vertiginoso. El pelo que, anteriormente era corto, ahora tenía extensiones de un color violeta oscuro que caían libremente por la espalda.

Ginny, Alex y Jack sonrieron y la invitaron a sentarse con ellas al ver que ni Blaise ni Draco habían aparecido.

-¡Pansy! – la primera en abrazar y no dejarla hasta que fuera físicamente necesario fue Jack - ¿Cómo estás?

-Mejor, mucho mejor

-¿Dónde estabas? – preguntó Alex

-En terapia. Una terapia que me recomendó tu madre – dijo señalando a la morena de Griffindor – Mezcla las técnicas muggles y mágicas. Me ha ayudado. No lo olvidaré nunca pero…puedo luchar contra ello de todos los puntos posibles

-Te echábamos de menos – sonrió Ginny

-Y yo. Quiero daros las gracias por todo

-Eres nuestra amiga, era lo mínimo que podíamos hacer

-Por cierto – sonrió Pansy - ¿Dónde están mis chicos?

-En San Mungo. Blaise tuvo un incidente con los mortífagos – informó Alex pero añadió rápidamente al ver la cara de susto de Pansy – Están bien

-¿Y Dan?

-¿Dan¿Dan¿Des de cuándo es Dan? – preguntó Jack divertida

-Él también me ayudó y quería darle las gracias

-Debe estar por la torre de Ravenclaw. Ha ido a buscar a Luna

-Voy antes de que empiecen las clases – Pansy se levantó despidiéndose con un beso de las tres chicas. Cuando Pansy estaba muy cerca de la salida, las tres se miraron mutuamente con mirada cómplice y gritaron.

-¡Tía buena! – haciendo que todo el Gran Salón estallara en carcajadas


Pansy subió hasta el sitio donde más o menos se imaginaba que estaba la Sala Común de Ravenclaw. Aún no sabia que iba a decirle, suponía que un típico… "He vuelto"

-Has vuelto – susurró alguien en su oído. Pansy se giró asustada con varita en mano

-¡Kirk¿Eres idiota¡Me has asustado! – protestó Pansy como una niña pequeña. - ¿O es qué querías matarme del susto?

-No, sabes que no – sonrió él con las manos en alto pidiendo paz - ¿Qué haces por aquí?

-¿Tanto te molesta?

-Pero que manía tienes de girar mis palabras para que queden mal – se defendió el chico - ¡Luna! – llamó el chico por encima del hombro de Pansy. La rubia que acababa de salir de su Sala Común se acercó a ellos

-Parkinson – saludó la Ravenclaw

-Pansy, por favor, soy amiga de tus amigas

-Y de mis amigos por lo que veo – dijo indicando a Dan

-Es muy celosa – contestó el Hufflepuff cogiendo a la rubia por la cintura

-Ya lo sabes, es el precio que has de pagar por salir conmigo – Dan hizo un gesto teatral como si el comentario doliera – Bueno, os dejó que seguro que Pa…Pansy – rectificó antes de que la Slytherin interrumpiera – Quiere contarte muchas cosas Casanova – se despidió del chico con un beso en la mejilla y con un gesto de la mano de la Slytherin

-Luna Lovegood está muy cambiada – dijo Pansy viéndola marchar – Ya no es tan…

-¿extravagante?

-Iba a decir lunática pero extravagante es mejor – sonrió la Slytherin

-¿Y tú como estás? – preguntó Dan

-Bien, mejor

-No me volverás a dar ese susto ¿verdad? – preguntó con ojos preocupados

-Gracias por lo que hiciste por mi en ese momento

-No fue nada y no te lo tendré en cuenta si me prometes no volverlo hacer

-Me siento avergonzada pero… - Pansy negó con la cabeza y sonrió - ¿Y tú como estás?

-Buenísimo, no me ves – dijo en tono burlón. Pansy le dio un golpe en el brazo

-¿Y tú eres el amigo que siempre dice cosas sensatas?

-OH pero es que ahora no soy tu amigo sino que estoy intentando ligar contigo – Pansy frunció el seño – Aunque también podría dejarlo para más tarde

-A las siete me va bien – sonrió ella de broma


Harry entró en una sala que nunca había visto, era muy grande sin ningún tipo de mueble, algo realmente extraño y solo había una pizarra de color negro, lo que indicaba que, años atrás, había sido una clase. La profesora Jane Thomas lo había citado pero no vio nada.

-Esta era la clase que utilizábamos para la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, hace muchos años claro – admitió Jane vestida con un chándal muy cómodo – Has venido vestido para la ocasión

-Usted me dijo que viniera cómodo

-Trátame de tu Harry, por favor – sonrió Jane – Tenemos que empezar ahora, Voldemort se está moviendo muy rápido y no creo que espere hasta el final del verano

-Pero…

-El pánico Harry, empezará dentro de pocas horas – Ahora quien había entrado en la habitación era Natalie Zabini – Voldemort ha enviado un mensaje a Hogwarts y al Diario del Profeta

-¿Cuál?

-Dos meses – las ventanas se cerraron herméticamente y una luz brotó de la única lámpara que había en la sala iluminándola tenuemente – Voldemort nos da dos meses, dentro de dos meses empezará la lucha

-¿Ahora avisa?

-Quiere que estemos todos. Durante estos dos meses nosotros no entrenaremos pero eso significa que Voldemort conseguirá muchos más refuerzos de los que esperábamos. Dos meses es muy poco comparados con los seis meses que habíamos pensado

-Así que debemos empezar cuanto antes – informó Julia – Somos las tres herederas más fuertes que ha tenido Ravenclaw, Jacqueline y Alexandra a parte

-No puedo… - pero antes de que Harry terminara la frase Julia ya lo había atacado

-¡Julia! – la regañó Natalie, sacando su lado más maternal

-Voldemort no dudará en atacar y eso lo sabes mejor que nadie


Alex ayudó a Blaise a salir de la chimenea. Después de un par de semanas en San Mungo por fin había podido salir.

El corte provocado por Voldemort no había sido fácil de cerrar, al menos, no sin el peligro de perder el ojo. Después de muchos intentos sin resultados, un médico en prácticas (del que Alex se enamoró platónicamente) sugirió la idea de los muggles, coser la herida, quedaría una pequeña marca que después de seis meses desaparecería con un simple hechizo.

Y ahí estaba, Blaise Zabini con una fina línea cruzando su lado derecho. Blaise se apoyó en los hombros de Alex mientras volvía a estar en tierra firme

-No hagas el tonto, estás perfectamente – sonrió ella mientras acomodaba mejor la corbata del chico – Tu madre…

-Si, ya me lo dijo – Alex asintió contenta – Y no estoy perfectamente – dijo refiriéndose a la línea que cruzaba su cara

-¿Te duele? – preguntó mientras pasaba, delicadamente, su dedo por encima de la cicatriz

-No, no cuando lo haces tu

-¡Tonto! – sonrió ella mientras daba un beso en la zona herida – Además…a mi me pareces más sexy con esta herida de guerra

-¿Si? – preguntó levantando la ceja

-Como buen Slytherin te preocupa tu aspecto físico – sonrió ella

-También me preocupa el tuyo

-¿Me estás diciendo que si no estuviera "buena" no estarías conmigo? – preguntó medio enfadada

-¡Pero que manía tenéis las mujeres! No he dicho eso, digo que también me preocupo por tu aspecto físico, que dicho de esta manera no queda tan romántico como había pensado – Alex no pudo contentar más la sonrisa

-Bueno, vale, esta vez te perdono pero ni una más – Blaise sonrió satisfecho y antes de que ella pudiera decir algo la cogió por la cintura y la besó.


Jack estaba, por ordenes directas de Draco, con Ginny para que esta se probara cualquier vestido de su armario.

-¿Y por qué tantas prisas?

-Es que quería regalarte algo y no sabía que y pensé que una túnica de seda sería…perfecta – sonrió ella

-No sé porqué no te creo y el hecho de que Draco se vea muy sospechoso no ayuda mucho

-¿Y tú cuando has hablado con Draco? Que yo sepa no has quedado más con él

-No pero…

-¡Dios¡Os enrolláis entre clases!

-¡No es verdad! – dijo la Griffindor sonrojada – No siempre – añadió al ver la cara poco crédula de la Slytherin – Solo fueron un par de veces

-¿Y Draco viene a buscarte? – Ginny asintió cohibida - ¡Por Merlín! Es muy romántico

-Más bien muy hormonal – dijo Ginny al ver los ojos iluminados de su amiga – Preferiría poder decir abiertamente que es mi novio y no verlo cada día

-No te pienses, eso también es muy duro – aclaró Jack

-¿Cuándo vuelves a verlo? – ahora la cara de la Slytherin se iluminó y sacó un billete de debajo la almohada – Es un billete… ¿de avión?

-Voy a escaparme

-¿¡QUÉ!?

-¡Cállate! – dijo Jack tapando la boca de su amiga – Te lo digo a ti porqué a ti puedo chantajearte – Ginny levantó una ceja como diciendo "Gracias por la confianza" – Voy a irme una semana. He falsificado una nota de mi madre para que pueda irme una semana y…

-¡¿Australia?!

-¡Ginny!

-Perdona – se disculpó la Griffindor

-Quiero que lo sepas, a los otros se lo voy a decir una vez vuelva. Necesito urgentemente estar con él sin que nadie nos moleste

-Y tu dices que liarse entre clases es romántico – Ginny abrazó a Jack

-Prometo regalarte un viaje de estos cuando lo eches tanto de menos como yo – Ginny se separó de la Slytherin

-OH pero… - la pelirroja secó un poco las lágrimas de la castaña – Yo no voy a echar de menos a Viktor por muy bien que me caiga

-¡Idiota! – y en ese momento empezaron una lucha de almohadas que terminó con una lluvia de plumas


-Bueno, no ha estado mal para ser el primer día – reconoció Natalie, Julia dejó ir un suspiro

-Pero a partir de ahora debería ser más duro

-¿Más duro? – preguntó Harry medio asustado. Había recibido varias heridas y respiraba agitadamente

-Es broma – aclaró rápidamente Natalie mientras Jane intentaba reprimir una carcajada – Pero serán más duros cuando te hayas acostumbrado a este tipo – la cara de Harry se puso pálida

-Y a partir de ahora no estarás solo – aclaró Julia

-Julia podrías dejar que se lo cuente yo, despacio y sin prisas – sonrió Natalie

-Es que eres muy lenta – se quejó la vampiresa como una niña pequeña. Después dio un suspiro y dijo algo como "díselo de la manera que quieras"

-Vaya… - susurró Natalie mientras veía que Julia se iba de la habitación mientras Jane se encargaba de decirle a un elfo doméstico que trajera bebidas revitalizadoras

-¿Qué pasa profesora?

-Natalie, ya lo sabes – corrigió la rubia de pelo rizado al heredero de Griffindor – Verás…no sé si has oído nunca eso de que…las mujeres son los puntos débiles de los hombres

-Ni idea

-Existe una teoría, propuesta por un psicólogo muggle que dice que todos los hombres tienen tres mujeres en sus vidas, tres mujeres por las cuales darían su vida (n/a: Me la he inventado yo pero me venía muy bien en este momento, sorry, xD)

-Permítame decirle que eso es una tontería – aclaró Harry

-Tontería o no en más de un caso es la verdad. – Natalie hizo aparecer tres sillones bastante cómodos donde se sentaron

-No conozco a nadie…

-Por ejemplo tú. Por un lado tienes a la señorita Granger, tu novia, el amor de tu vida, por el otro tienes a Ginny Weasley, tu hermana pequeña y, aunque este muerta, no deja de ser importante, tu madre. ¿Me dirás que por el amor que sientes hacia estas tres mujeres no serías capaz de hacer cualquier cosa?

-Es…no tiene sentido. ¿Y qué hay de Ron? Es mi mejor amigo y también haría cualquier cosa

-Pero no sientes la misma necesidad de protegerlo que sientes con Hermione o Ginny.

-Por…

-Porqué es un chico pero no entraremos en detalles en este momento. – aclaró Natalie, Harry sonrió sabiendo el instinto feminista que dominaba las chicas de origen Thomas – Lo que quiero decirte es que Voldemort también tiene esos tres puntos débiles – Harry alzó una ceja y después empezó a reír

-¡Esto cada vez tiene menos sentido!

-Escúchame – Natalie esperó a que Harry se serenara antes de empezar otra vez aunque él joven Potter no dejará de tener una sonrisa incrédula – Normalmente estas tres personas van ligadas a un sentimiento puro, a un sentimiento como el amor

-Pero Voldemort… - Harry se sobresaltó al sentir la voz de Jane Thomas, se había olvidado completamente que estaba ahí, sentada a su lado – Voldemort no tiene ningún sentimiento puro Harry – Jane se puso de pie – Levántate un momento Harry, hay algo, antes de seguir con esta historia, que debo…aclararte – el moreno se levantó cada vez más confuso aún procesando la información dada por la señora Zabini

-¿Más cosas?

-Harry – Jane decidió pasar por alto el tono sarcástico del estudiante – No puedes luchar de la manera que lo has hecho hoy en el entrenamiento

-No entiendo – preguntó ahora confundido el chico

-No puedes enfrentar a Voldemort con ganas de venganza, con odio y rencor

-La venganza es lo que nos mueve a todos profesora Thomas

-No Harry, eso debe cambiar – Jane se colocó delante de Harry y apoyó su mano izquierda en el pecho de él, justo encima de su corazón – Voldemort lucha con el rencor, el odio y la venganza, no puedes vencer a Voldemort luchando por esos objetivos, simplemente el es más fuerte.

-Él es el mal – aclaró Natalie

-Y tú eres el bien – Jane apretó más su mano – Piensa Harry, siente Harry. ¿Realmente luchas por la venganza de tus padres y Sirius¿O lo haces para proteger a los que quieres?

-Por… - el moreno que, hasta dos minutos antes parecía haber tenido todo claro se quedó callado mientras veía como Jane esbozaba una sonrisa de ternura

-Para proteger a los que quieres – Harry asintió en silencio – Luchas por un mundo mejor, por la felicidad, el amor y la amistad, sentimientos totalmente puros.

-Algo que Voldemort no tiene – volvió a interrumpir Natalie

-Algo con lo que tú ganarás y no con el poder de Griffindor – Jane dejó de apoyar su mano, dejando paso libre a la explicación de su hermana

-Pero…usted dijo que…Voldemort tiene…tres puntos… - Natalie se levantó en su vez

-Voldemort tiene a tres mujeres pero…no tres mujeres que quiera, tres mujeres que desea

-¿Cómo?

-Lujuria Harry – Natalie estaba al lado de Jane – Voldemort no ama, Voldemort desea "poseer" a tres mujeres

-Esta diciendo que…

-Voldemort desea tener sexo con tres mujeres, las únicas tres mujeres a las que, por esa misma razón, no puede matar – dijo Jane más directamente ganándose una mirada reprobadora de Natalie y los colores subidos de Harry

-Pero… ¡eso es repugnante! – dijo Harry ahora con la cara blanca al haberse imaginado una posible escena

-Ni que lo digas – Jane negó con la mano mientras un escalofrío le recorría la espalda

-No quiero sonar indiscreto pero… ¿Quiénes son? – preguntó Harry

-Seguro que Hermione Granger lo debe saber, o al menos, imaginarlo – sonrió Natalie

-Pero Hermione no está aquí y yo no soy ni la mitad de inteligente que ella

-Lo eres, lo único que no te aplicas – aclaró Natalie al más puro estilo maternal - ¿Se lo digo?

-Mañana va a haber una chica nueva en el entrenamiento, creo que se dará cuenta Nat – dijo Jane al más puro estilo de 2 más 2 son 4

-Una de ellas es Julia Angels – Harry levantó las cejas

-Todo hombre siente deseo sexual por Julia Angels ¿usted la ha visto? – Jane estalló en carcajadas mientras Natalie intentaba aguantar la risa. Eso había sonado tanto a James

-En eso tienes razón – sonrió Natalie al haberse enterado, casi por casualidad, de la relación que mantenían Dumbledore y la vampiresa

-La segunda Harry es, ni nada más ni nada menos que la señora Zabini – Harry giró sus ojos hacia la rubia de pelo rizado – Y ahora es cuando debes decir…"claro, también entiendo el deseo sexual" – Natalie dejó ir una risita mientras Harry sonreía

-No es eso es que…ahora cuadra todo

-¿Todo?

-Su buena relación con los mortífagos, el echo de que hablara de Voldemort como si lo conociera en persona… - dijo Harry enumerando con los dedos

-Es una aventaja, hemos podido sacarle mucha información al saber esto

-Pero viendo el estado de Blaise Zabini creo que ya ha dejado de hacerlo

-Ahora atacará a los de mi alrededor – Natalie negó con la cabeza – Y la tercera es, ni nada más ni nada menos que tu hermana pequeña

-¿Perdón? – parpadeó Harry, dispuesto a no haber escuchado lo que le parecía que había escuchado

-Ginny Weasley


Draco estaba parado detrás de la puerta. En medio del pasillo. Alucinando.

Había visto de casualidad que el cara rajada de Potter entraba acompañado de las hermanas Thomas y la guapa Julia Angels en esa sala y sabía que debía tener algo que ver con la lucha final pero de eso a enterarse que su novia despertaba el instinto sexual del mago más tenebroso de todos los tiempos, había un trozo, y bastante grande además.

Ginny…su dulce Ginny…en brazos de…Voldemort.

Solo con imaginárselo le pasaba un escalofrío por la espalda.

Se alejó un par de pasos de la puerta, no querían que pensasen que estaba espiando, aunque a dos pasos tampoco disipaba las sospechas pero…

-Draco – susurró una voz femenina que conocía muy bien

-Ginevra – sonrió forzadamente

-¿Qué pasa? – la pelirroja, parada delante de él, lo miraba medio asustada - ¿Es… - dijo indicando el antebrazo del chico

-No, no es eso

-Entonces que… - pero antes de que pudiera decir algo Draco la había cogido de la cintura y atraído hacia él para darle un beso.

Un apasionado beso.

Ginny tuvo que cogerse fuertemente del cuello de él para que sus rodillas no le fallaran. Draco, notando eso, se giró y buscó el punto de apoyo en la pared. Ginny sintió la fría pared contra su espalda medio desnuda por culpa de la camiseta de tirantes que utilizaba para lidiar con ese calor.

Draco sintió contra sus labios el pequeño gemido de la pelirroja al notar su espalda contra la pared pero en vez de parar decidió profundizar mucho más el beso con la entrada de su lengua en la cavidad de ella.

El solo hecho de imaginársela en brazos de otro, y más del asqueroso de Voldemort, había hecho que perdiera la cabeza por completo.

Solo por ella.

-Draco – susurró Ginny en su oído cuando sintió que el rubio empezaba a besar su cuello. En ese momento no les importaba que estuvieran besándose en medio del pasillo

Cuando él volvió a los labios de ella, Ginny supo de inmediato que, aunque él no lo dijera con palabras, él la quería. Mucho más de lo que nunca nadie pudiera imaginarse

-¡Ginny! – la pareja se separó unos centímetros, los suficientes para poder girar la cabeza y encontrarse con una ceñuda Natalie Zabini, una entre divertida y preocupada Jane Thomas y un muy, muy enfadado Harry Potter


Ya está! Lamento el retraso pero todo tiene una explicación

El fin de semana que debía actualizar me sentí fatal, pero fatal, no podía levantarme de la cama así que mucho menos pasarme una horita actualizando y decidí dejarlo para el martes, pero el martes debía hacer todo lo que no pude el fin de semana y se me ha alargado hasta hoy. Pido una disculpa general, no fue culpa de los reviews y tampoco fue culpa mía intencionada, espero que lo entendáis

No tengo mucho tiempo así que voy a dejar el comentario del capi para otro día y a dar agradecimientos ya: Almu, Piluki, meli, Elassel Granger, carmen, demalfoy, Armelle Potter, Janethmalfoy, Lils Potter 123, parvatilpatil y Serenity.

Nada más, ya lo sabéis, como siempre. 15 REVIEWS y actualizo en DOS semanas, sinó os tendréis que esperar todo un mes, hasta el 14 DE ABRIL (Abril, casi verano!) Así que, ya sabéis.

Como siempre, independientemente de lo que he dicho arriba, si alguien tiene alguna duda, sugerencia, crítica constructiva y/o felicitación (que siempre van bien) por favor mandarme un review para que yo pueda saber lo que pensáis.

Y así, haciendo publicidad, os invitó a pasar por mi sitio web que está colgado en mi profile.

Muchos besos

Se despide con un abrazo

Aya-Mery