Wolas!

Ya vuelvo a estar aquí.

Antes de decir nada os dejó con el capi y, como siempre, hablamos a bajo.

Que os guste.


Pansy salió de la biblioteca con muchos libros colgando de sus brazos, preparada para terminar un trabajo del profesor Snape, de quien sino, se preguntó ella mentalmente.

-¿Te ayudo? – preguntó Dan que iba hacia ella

-No, tranquilo, puedo sola – dijo haciéndose la autosuficiente hasta que cayó un libro al suelo – Quizá podrías… - sonrió inocentemente

-¿Dónde vas? – preguntó el chico cuando, una vez recogido el libro y habiendo cogido un par de los que la chica llevaba entre los brazos, vio que ella se dirigía hacia la Sala Común de Slytherin

-A mi Sala Común, a terminar el trabajo

-¿Has visto la hora? – la chica lo miró confundida – Las siete

-¿Y qué pasa con las siete? – después los colores de Pansy empezaron a subir – No lo dirás en serio ¿verdad?

-Muy en serio

-Pero…

-No, no – el chico pasó su brazo por los hombros de Pansy – Es el momento de hacer algo divertido contigo.

-Pero no ligar conmigo

-Eso depende de lo que tu quieras – aclaró él mientras Pansy estallaba en carcajadas


Jack estaba haciendo la maleta a toda prisa, esa noche debía ser la noche de su fuga porqué necesitaba un día para llegar a Londres y aclararse con todo eso del avión, algo realmente duro para una chica venida de una familia completamente de magos, o al menos, en la gran parte.

Miró el reloj. Ginny llegaría dentro de un par de horas con el famoso Mapa Merodeador para ayudarla a salir del castillo sin que nadie la viera y, según lo que tenía entendido, Dan había decidido quedarse con Pansy unas horas.

Parecía que nada podría ir mejor.

Una lechuza entró por la ventana abierta.

"Me gustaría que ya estuvieras aquí"

Solo podía ser de una persona.

Dios, lo echaba tanto de menos. Todo el mundo pensaba que esa pareja no podía durar pero… ¿por qué no?

Ella era cabezota como nadie y si estaba convencida que quería a ese chico, que lo hacía, nada podría pararla.

¿Y él?

No era una experta en sentimientos masculinos pero estaba segura que el brillo que veía en los ojos de su actual pareja no era simple deseo de una noche.

De repente un escalofrío cruzó su espalda.

Algo no iba bien


Ginny se separó de un empujón de Draco mientras veía a Harry que pasaba su mirada del rubio platino a la pelirroja.

Después se giró hacia las dos profesoras que parecía que se habían quedado sin habla pero por razones muy diferentes.

Natalie sabía que había algo nuevo con Malfoy, sabía que se trataba de una chica pero, aunque había tenido ciertas intuiciones acerca de la pequeña Weasley las había descartado justamente por eso, Malfoy y Weasley, era técnicamente imposible.

Jane se estaba viendo reflejada. Cuando sus amigos descubrieron su relación con Snape, aunque había sido todo menos…violento. Ellos, a parte del odio incondicional que se sentían mutuamente (prácticamente como el que había entre Harry y Draco) no había ningún mago tenebroso entre medio y un precioso tatuaje, eso fue luego.

-Aléjate de ella Malfoy – dijo Harry, no había subido el tono de voz pero había sonado completamente amenazador

-¡Harry! Escúchame… - Ginny había dado un paso hacia él

-Y tu no me hables Ginny

-¡Harry! – lo llamó la pelirroja.

-Creo que deberíamos… - dijo Natalie en un gesto de irse. Draco agradeció eso, no estaba dispuesto a hacer una escenita romántica con la esposa del profesor Snape delante. Jane se resistió al pequeño empujón que le dio su hermana. Deseaba con todas sus fuerzas que esa pareja lo superara todo, era la nueva esperanza, la esperanza de que ella y Severus también podrían

-Harry…

-¿Qué diablos te piensas que estás haciendo? – preguntó Harry

-Es difícil…de explicar…

-En realidad no mucho – la cortó el moreno - ¡Te estaba besando con…eso!

-Oye Potter, un poco de respeto que yo no te he insultado – dijo Draco poniéndose entre la pelirroja y el moreno

-Draco, por favor – susurró ella mientras lo cogía de la mano para que no saltará sobre Harry, pero esa acción no pareció hacerle mucha gracia al Griffindor

-Esto le encantará a tu hermano

-¡No se lo dirás! – gritó Ginny más en plan suplica que en amenaza - ¿Verdad?

-¡Es mi mejor amigo¿Piensas que no le diré que su hermana se está viendo con un aprendiz de mortífago?

-No es ningún mortífago, Harry

-Ja. ¿Y qué te hace pensar eso?

-Que sé todo lo referente a los herederos y no he corrido a contárselo a Voldemort, pero sinceramente Potter, a ti es a la última persona que debo darle explicaciones – los ojos grises brillaron desafiantes – Vamos Ginevra, voy a hablar con tu hermano antes de que lo haga este… ¿traidor?

-¡He dicho que te apartes de ella! – y antes de que ninguna de las dos partes de la pareja se diera cuenta Harry estrelló su puño contra la mejilla del rubio

-¡Harry! – recriminó Ginny mientras ayudaba a Draco a mantener el equilibrio

-¡Desgraciado! – Draco se tiró sobre Harry dispuesto a devolverle el puñetazo

-¡Chicos! – pero ninguno de los dos la sentía


-¿Cómo diablos se han hecho esto? – preguntó preocupada la enfermera Pomfrey

-Se cayeron por las escaleras. Iban gritándose, como siempre, y no vieron el escalón – explicó Ginny logrando que la enfermera soltara una carcajada por la estúpida situación

Harry y Draco estaban en la enfermería, después de pegarse durante media hora sin parar y haber quedado agotados habían dejado que Ginny los acompañara a la enfermería.

-¡Harry! – Hermione entró como alma que lleva al diablo a la enfermería seguida de cerca por Ron

-¡Draco! – esa era Pansy acompañada por Blaise

-¿Qué ha pasado? – preguntaron Ron y Blaise a la vez

-Eso Potter¿qué ha pasado? – preguntó irónico el Slytherin que se ganó una mirada reprochadora de Ginny

-No me digas que Harry sabe de… - le susurró Pansy al oído de la Griffindor pelirroja que estaba unos cinco metros de las camas, no queriendo responder a las preguntas de todos

-Si y Draco lo está retando a que se lo diga a mi hermano – susurró Ginny

-Es…

-¡Demasiado Slytherin! – la pelirroja se giró hacia Pansy, olvidando la pequeña discusión que se estaba llevando a cabo entre los dos heridos

-Pero…así no tendrás que esconderte más, al menos, cuando estés con ellos

-¡Pero no puedo ir y decirle a mi hermano que estoy saliendo con Draco! – la voz de Ginny resonó en toda la enfermería que se había quedado en silencio después de un insulto bajo que Draco había lanzado refiriéndose entre la relación que había entre los integrantes del trío.

-¿Cómo? – preguntó Ron

-¡Dios! – Ginny se golpeó la frente mientras Draco miraba desafiantes a los tres Griffindor aunque rezaba interiormente no tener que pelearse con nadie más porqué los golpes de Potter dolían más de lo que el Slytherin había pensado


Dan paseaba cansado por los pasillos del castillo. Había conseguido que la señorita Parkinson se riese antes de que Blaise apareciera diciendo algo de que Malfoy estaba en la enfermería.

Bueno, si había reído era suficiente teniendo en cuenta lo que acaba de pasar la Slytherin.

-¡Dan! – un peso en su brazo hizo que despertará de sus pensamientos

-La próxima vez harás que me coja un ataque de corazón Alex – la morena frunció el seño

-Bueno, no lo haré más, porqué no puedo luchar sola heredero

-Aún no me lo creo – Dan se removió el pelo algo largo de color castaño aunque empezaba a ser más rubio gracias al sol – Es…

-¿Imposible¿Extraño¿Surrealista?

-Las tres cosas. ¿Tú te notas poderosa o algo así? – la chica negó con la cabeza mientras se abrazaba al chico

-¿Por qué no nos dijiste nada?

-¿De qué?

-De que te sientes mal, no estás contento, ni feliz y estás más confundido que yo, y ya es decir – el chico esbozó una sonrisa

-Porqué tu estabas demasiado preocupada en pensar que Blaise podría ser algo imposible al haber descubierto vuestro parentesco, Jack…está en las nubes des de que ha vuelto Viktor, Luna…

-Luna siempre está en las nubes

-Y Ginny…Ginny ya tiene bastante con su lío con el Slytherin. No podía llegar yo con mis problemas de… "no puedo aceptar la responsabilidad de terminar con el que no debe ser nombrado"

-Voldemort

-Ese mismo – señaló Dan

-¡Pero somos tus amigas! – Dan pasó su brazo por la cintura de la chica

-Justamente por eso. No debo preocuparos por tonterías

-¿Tú no entiendes el concepto amistad? – Alex deshizo el abrazo y se puso delante de él – Amistad significa estar para los buenos y malos momentos. Para escuchar a esa persona aunque sean tonterías, paranoias… ¡da igual¿No me has escuchado tú? – los ojos oscuros de él se encontraron con los azules puros de Alex – Parece que no confías en nosotras o algo así.

-Alex…

-Dan… - ahora la morena se refugió en sus brazos – Te quiero muchísimo

-Yo también cielo


Jack estaba harta.

Había esperado a Ginny más de hora y media y ya no podía esperar más.

-¿Qué diablos te pasa? – preguntó una sofocada rubia – Espero que sea importante porqué no he bajado de mi Sala Común de Ravenclaw solo para ayudarte a elegir modelito

-¡Es muy importante Luna! – se quejó Jack – Debo pedirte un favor

-No me digas que es escaparte de Hogwarts – dijo irónicamente la rubia al ver las maletas de su amiga de Ravenclaw. Después levantó los ojos y se encontró con una cara nada divertida de su amiga – Que Merlín nos ayude


-A ver, señor Malfoy, señor Potter vengan conmigo a la sala de curas – Madame Pomfrey rompió, sin saberlo, el incómodo silencio que se había creado

-Pero… - intentó protestar Harry

-Después podrán hablar con sus amigos, no creo que se vayan – y con aire autoritario trasladó a los dos heridos

-Esto cada vez se pone mejor – bromeó Pansy

-Pansy, no es momento para bromear – terció Ginny

-¿Ella lo sabía? – preguntó incrédulo Ron

-En realidad lo sabe todo el mundo Weasley, excepto vosotros tres, claro – aclaró Pansy

-¡Pansy!

-Es verdad, Ginny. Que tú y Draco tengáis más confianza en nosotros dos que en ellos no significa que…

-Pansy, ya está, suficiente – la cortó Blaise sabiendo que en ese momento era la Parkinson Slytherin dispuesta a crear una guerra

-Lo siento – se disculpó con una sonrisa al chico de piel oscura – Pero es muy divertido – Blaise esbozó el mismo tipo de sonrisa que tenía la chica

-¿Qué…qué quiere decir con todos? – preguntó Ron

-Pues…

-¿Luna también?

-Luna es la única que no – mintió Ginny descaradamente. Sabía que si decía que si su hermano trasladaría la rabia hacia su novia – Y Dan – agregó, para hacerlo más creíble – Pero Jack es Slytherin, Alex es mi mejor amiga y Blaise y Pansy…

-¡Basta! – cortó Ron – Te estás desviando del tema así que ahora vas a decirme que era una broma y que con Malfoy no pasa absolutamente nada

-¡Claro que no pasa nada! – dijo Hermione – Ron, Malfoy es un chico normal y corriente. ¿Te piensas que tiene la lepra o algo así?

-Pues si – Ginny se lo agradecería a Hermione más tarde - ¡No ves que es mortífago!

-¡No lo es! – contrarrestó Pansy – De la misma manera que no lo soy no

-Perdona Parkinson pero creo que llevas un dibujo la mar de mono en tu antebrazo

-No por haberlo querido

-No me dirás que os obligaron a ir – Ron la miró.

-Ronald basta, te estás comportando como un maldito Slytherin

-¡Pero a ti te gusta hermanita!

-¡Ron!

-No pienso permitir que estés con Malfoy es…

-Es Draco Malfoy, si, es verdad – Ginny, por primera vez, habló serenamente – Pero no es como te lo imaginas es…

-Solo quiere llevarte a la cama Gin, una vez lo consiga no te querrá para nada

-A lo mejor Ron, ya lo hemos hecho y seguimos juntos – volvió a mentir Ginny aunque, para su propia desgracia, esa frase había calado profundo. Mientras, Ron estaba cogiendo el color de su pelo al imaginar a su hermana en brazos del rubio Slytherin

-Weasley – Pansy, dándose cuenta del afecto de lo dicho por el pelirrojo en su amiga decidió interceder – Draco puede tener cualquier, óyeme, cualquier chica. ¿Por qué debería perder el tiempo en trabajarse a Ginny durante tanto tiempo?

-Por un reto, una apuesta

-Entonces Weasley piensas que yo, actual amiga de tu hermana¿dejaría que eso pasase?

-Eres Slytherin

-Das pena Ron – cortó Ginny – Siempre quejándote de los prejuicios que tienen ciertos magos hacia los hijos de muggle, hacia nosotros por ser amigos de muggles y ahora…juzgando a los Slytherins – Ron abrió la boca para hablar pero volvió a cerrarla – No creo que te sirva Ron pero me da igual. Confió en ellos tres – dijo refiriéndose a Blaise, Pansy y Draco – Mucho más de lo que ahora confió en ti – después cogió su túnica de encima de una de las camas donde anteriormente habían estado tumbados Harry y Draco – Y por cierto Ron, quiero a Draco, aunque para ti sea imposible de creer – y después de eso salió airada de la enfermería

-Voy con ella – cortó Pansy para salir después de la pelirroja

-¿Algo más que decir? – dijo Ron después de haber recuperado la voz

-No – Blaise esbozó una sonrisa, simple sin connotaciones negativas – Creo que por primera vez han sabido colocar a un Griffindor en su sitio


Luna despedía de Jack que, por fin, había podido llevar todo su equipaje hasta la estación de Hogsmeade, de donde salía, dentro de diez minutos, un tren hacia Londres.

-Escribe ¿vale?

-Por supuesto, y pienso llevarte el regalo más grande

-No importa – Jack abrazó a la rubia – Cuídate mucho

-Lo haré. Cuida de esos cabezas de chorlitos que tenemos como amigos mientras yo estoy fuera ¿vale?

-Descuida – volvieron a abrazarse fuerte y después Jack desapareció por uno de los pasillos secretos que llevaban a Hogsmeade.

-¡Luna! – justo cuando el pasillo se cerró Ginny apareció por el otro lado del pasillos - ¿Has…has…

-Respira – aconsejó la Ravenclaw al ver como su amiga, después de la carrera, debía coger aire.

-¿Has visto a Jack?

-Ya se ha ido

-¡¿Cómo?! – preguntó asustada la chica – Merlín – Ginny se sentó en el suelo – Todo sale mal hoy

-¿Qué pasa Ginny? – Luna se sentó a su lado, estaba claro que no era por lo de Jack

-Soy un desastre – susurró ella para empezar a llorar en el hombro de la rubia de Ravenclaw


El Gran Comedor estaba revuelto. El profesor Dumbledore había pedido expresamente que todos los alumnos estuvieran ahí, debían dar una gran noticia y todo el mundo debía enterarse.

Mientras, algunos profesores se estaban encargando de retener a las lechuzas para que el director pudiera hablar sin ningún tipo de prisa.

-Alumnos – el comedor se quedó en silencio, en esos días de miedo y terror, el sentir hablar a Albus Dumbledore era como tener un momento de tranquilidad, de que nada podría pasar o que podría pasar de todo – Lamento deciros esto pero nuestra tranquilidad se termina – unos cuantos susurros empezaron a circular por el Gran Comedor – Esta mañana ha llegado al Ministerio de Magia una información que ha puesto la piel de gallina a más de uno – Dumbledore se apuntó mentalmente que esa frase era muy graciosa porqué varios de sus alumnos había sonreído – Lord Voldemort, y creo que deberíais acostumbraros a ese nombre, ha vuelto, como todos sabéis, pero ha declarado que la batalla final, la batalla donde nosotros y él nos enfrentaremos será dentro de dos meses. El primer día de setiembre

-Silencio por favor – intentó decir la profesora MacGonnagall que estaba tan asombrada como el resto de profesores, dejando de lado las hermanas Thomas.

-Así que Lord Voldemort se encarga de reorganizar y recaudar más personas para su ejército, los entrenará y los hará más fuertes. Nosotros haremos lo mismo – Severus Snape se giró incrédulo hasta el director. Estaba revelando planes delante de posibles mortífagos – Así que, durante un par de semanas quienes quieran ir a casa pueden hacerlo. El anuncio que estoy haciendo hoy aquí se hará mañana en el diario del Profeta así que muchos de vuestros padres querrán que os vayáis. Cada día habrá un tren que saldrá de Hogsmeade por la mañana y llegará a Londres por la tarde. La lechuzería restará cerrada durante el día de hoy hasta mañana a la hora de comer para no hacer correr el pánico por la comunidad mágica, eso lo hará el diario. Quiero que quede claro, quien se quede, no se quedará para hacer el tonto – parecía que los alumnos querían marcharse cuanto antes pero el director no había acabado – Queridos alumnos, bienvenidos al mundo de los adultos


Ya està!

Si, lo sé, es un capi muy corto, pero no podía ajuntar dos en uno porqué quería que este capi terminará con la frase de Dumbledore que me ha encantado.

Quizá no pasé muchas cosas en este capi (acostumbrados a los anteriores) pero ya iba bien que fuera uno de más tranquilo, sino un poco más y os mató con un ataque al corazón.

Ginny y Draco...bueno...al parecer ya se han enterado, debemos ver como será la relación de ahora en adelante entre Ginny y Ron, y con Harry también.

Sobre las múltiples desgracias que pasan es algo que tenía que pasar, no todo debían ser flores y rosas, al fin y al cabo, estan en medio de una guerra y en las guerras siempre hay alguien que sufre.

Reviews¡Estoy enfadada!! No he dejado de actualizar porqué el otro ya me retrasé pero...no he recibido mis 15 reviews. No, no, no. Va mal, yo que estaba orgullosa porqué en cada capi había recibido mis 15 sin ningún retraso...

Eso si, no puedo dejar de dar las gracias a: Javiera Malfoy, Dayah, Mery M. Potter, Ailyn, Armelle Potter, ilaica-fary, Elassel Granger, Clara-Black, Serenity, Janeth malfoy, xhiiniitha weasley, Lils Potter 123 y Violet Malfoy.

Nada más, ya lo sabéis, como siempre. 15 REVIEWS y actualizo en DOS semanas, sinó os tendréis que esperar todo un mes, hasta el 28 DE ABRIL (Abril, casi verano!) Así que, ya sabéis.

Como siempre, independientemente de lo que he dicho arriba, si alguien tiene alguna duda, sugerencia, crítica constructiva y/o felicitación (que siempre van bien) por favor mandarme un review para que yo pueda saber lo que pensáis.

Y así, haciendo publicidad, os invitó a pasar por mi sitio web que está colgado en mi profile.

Muchos besos

Se despide con un abrazo

Aya-Mery