Wolas!
Ya vuelvo a estar aquí, me he retrasado pero todo tiene una explicación. Que voy a dar a bajo.
Espero que os guste el capi
Nos leemos.
En el Gran Comedor se creó un gran movimiento cuando Albus Dumbledore, antes de retirarse a su despacho, anunció que mañana, el día anterior a la batalla final, todos tenían día libre, eso si, no podían salir del recinto cerrado de Hogwarts aunque se habilitarían ciertas chimeneas para hablar con los familiares.
Aunque en el grupo de los once fue Jane quien fue a decírselo personalmente añadiendo que ellos si que podrían salir del recinto de Hogwarts y los que tenían los padres "refugiados" irían a verlos durante el día.
Aunque el menos contento fue Draco, que debería ir prácticamente solo porqué solo irían Hermione, Luna y Dan. Ginny no pudo dejar ir una carcajada cuando el rubio platino se lo dijo.
-Ya verás, si al final te llevarás bien incluso con ellos – sonrió ella refiriéndose a la inaugurada "relación" con su hermano
-No te rías pecosa, no te rías
-Soy inocente – dijo ella entre risas levantando las manos en son de paz.
Draco fue a hablar con el director cuando se encontró con casi el consejo de guerra reunido. Julia, Jane, Severus, Natalie, Nimfadora…
-Si molesto puedo venir más tarde, señor – se disculpó inmediatamente el rubio platino
-No pasa Draco, podríamos decir que contigo casi no hay secretos – sonrió Albus
-Excepto aquellos que conciernen a cierta pelirroja, claro – dijo Jane negando con la mano. Draco frunció el seño – Lo siento, perdón – se disculpó la rubia – Es que me lo has dejado casi preparado por decirlo
-¿Pelirroja¿Qué pelirroja? – preguntó Nimfadora que era la que había sido el contacto exterior de Hogwarts y casi no entraba en el castillo
-No te preocupes Tonks, ya te lo contaré – sonrió la rubia. Jane había conocido a Nimfadora cuando ésta había entrado en la academia de aurores y se llevaron muy bien, además, podría decirse que eran las dos jóvenes del grupo
-No creo que a… - intentó recordar el nombre de pila, sabía que era horroroso pero ahora mismo no se acordaba
-Tonks – aclaró la pelo-fucsia
-Tonks le interesa
-¿Por qué no? Es tu prima, algo le debe de interesar – Jane se encogió de hombros como diciendo "problemas de sangres limpias" – Pero bueno, señor Malfoy¿qué venía a decir?
-Los planes de Voldemort son…
-Severus nos ha informado de ellos Draco – dijo Natalie
-No, os aseguró que de estos no – sonrió de mala gana el rubio
-¿Cómo? – preguntó Severus sorprendido
-Voldemort piensa hacer una gran fiesta después de la victoria y esa fiesta incluye a tres personas
-¿Quién…
-Bellatrix Lestrange deberá coger a la señora Zabini mientras que Lucius Malfoy deberá coger a Ginevra – Natalie sintió un escalofrío por dos razones, una porqué ni su propio hijo llamaba padre a Lucius Malfoy y el otro porqué…ese simple pensamiento de saber que pasaría. Y de repente sintió la mano de Remus cogiendo la suya, ya no debía enfrentarse a Voldemort sola
-Así que el mismísimo Voldemort se enfrontará a mi, eso será interesante – sonrió Julia – Supongo qué sabe que hacer¿no señor Malfoy?
-Perfectamente
Pansy estaba en la biblioteca leyendo el libro que, anteriormente, había cogido prestado de Hermione, ahora y bajo las exigencias de Jack (aunque la castaña tampoco ayudaba mucho), ella y la Griffindor hablaban medianamente bien.
-Pansy – Pansy cerró los ojos, eso no podía ser, que suerte la suya
-Dan – saludó ella sin moverse de su cómodo sofá. Dan hizo una media sonrisa, al menos no lo había llamado por el apellido
-Me preguntaba si, y no me interrumpas hasta que termine – dijo al ver que la Slytherin tenía un comentario preparado - ¿Qué harías mañana?
-¿Yo? – Pansy se hundió más en el sofá. Era verdad, no tenia donde ir, su padre era un desgraciado, su madre había muerto a manos de vete a saber tu quien y sus amigos…
-Había pensado que quizás te apetezca venir conmigo
-¿Contigo?
-Iré a ver a mi familia antes de la batalla y había pensado que quizás querías venir, quiero decir – se dio prisa en añadir al ver la cara de incredulidad de Pansy – A Joey seguro que le caes bien y mi madre, según las chicas es…
-La madre perfecta, si, lo he oído
-Cuando no se enfada, claro, pero estoy seguro que contigo no se va enfadar. ¿Qué dices? – Pansy se había quedado súper tensa, eso significaba algo…conocer formalmente la familia de Dan ¿por qué estaba tan nerviosa?
-¡Pansy! – Natalie entró en la Sala Común – Hola Dan
-Señora Zabini
-Natalie – saludaron Dan y Pansy respectivamente
-Oye, te estaba buscando. ¿Qué quieres hacer mañana?
-¿Mañana?
-Claro – sonrió la rubia – Eres mi hija ahora, al menos formalmente, y pasaremos el día en familia, así que, dime ¿tienes algo en especial qué quieres hacer?
-Natalie yo… - los ojos de Pansy se volvieron acuosos – No encajaré ahí, estarán Blaise y usted y…
-Pansy Parkinson, tendré que cambiarte el nombre – susurró por lo bajo – No será un día para mi y Blaise solamente, también vendrá Remus, y con él no hay lazos de sangre, además, para Blaise eres prácticamente su hermana y estoy segura que Remus, cuando deje de ver solo a una Slytherin – Pansy sonrió – serás alguien a quien tenga mucho apreció.
-Gracias
-¿Vienes o…ya habías hecho otros planes? – preguntó mirando a Dan
-No, no – sonrió ella – Está bien, vendré con ustedes
-Perfecto. Blaise ya sabe las horas. – Natalie se giró como una niña pequeña - ¡OH! Por cierto Pansy, no puedes llamar a tu madre de usted. Natalie estaría bien
-De acuerdo – cuando Natalie se fue Pansy miró a Dan – Lo siento
-Tranquila, lo entiendo perfectamente – sonrió él
Ginny estaba preparada junto a su hermano para ir hacia la Madriguera. Cuando había hablado con Draco al rubio casi se atraganta cuando dijo "ver a mis padres", hasta que la pelirroja aclaró que no hacia falta que él viniera, no ahora, no quería que un día de paz de volviera de tensión cuando sus hermanos (Fred y George, principalmente) se enteraran de su relación con el Slytherin.
-Ron… - no sabía como pedírselo a su hermano
-No pienso decirle nada a mamá, ese es un privilegio que lo dejo exclusivamente para ti pero… - Ron tenia una sonrisa de "que divertido que será" - …quiero estar delante cuando se lo digas
-¡Ron! – se quejó ella – Aunque yo también puedo contarle a mamá algo de Luna, así, accidentalmente
-No creo que cause la misma sensación que saber que tu estás con Malfoy
-OH! Pero es que yo con Malfoy no he llegado tan lejos como tu con Luna – sonrió maliciosamente la chica
-¿Cómo…cómo lo sabes? – preguntó todo rojo
-No olvides que Luna es una de mis mejores amigas, entre nosotros no hay secretos
-¿Eso quiero decir que tanto Alex, Jack y Dan lo saben?
-Premio del señor – Ginny lo había dicho en broma pero así que era verdad, Luna y Ron por fin, después del primer fracaso, había llegado a la siguiente fase. Cuando viera a la rubia le pensaba dar un par de gritos que se quedaría tiesa en el sofá.
Draco maldecía a todos los magos, a todos los dioses y a todo lo que pudiera maldecir. Las cosas iban de mal a peor.
No solo iba rodeado de sangres sucias sino que además Cara rajada Potter se había añadido a la "excursión".
Si es que ya solo le faltaba eso.
Albus Dumbledore había echo un dos trasladadores. Uno exclusivo para Potter, como no, y era porqué, después de llegar al destino de todos pudiera ir directamente a Privet Drive, que quedaba mucho más cerca de ahí que de Hogwarts, para despedirse de sus tíos, no entendería nunca a los Griffindors, si él pudiera elegir, no volvería a ver su padre.
-Vamos chicos, no nos retrasemos – anunció Nimfadora – Tu primero Harry – el chico asintió y todo el translador en forma de pluma que había encima de la mesa – Y ahora nosotros – anunció a los que había en la sala
-A veces me cansan los favoritismos que le dan a Harry – medio bromeó Dan
-Bueno, ya sabes, mañana te haces una cicatriz en forma de rayo en la frente, pierdes a tus padres y sobrevives a la muerte segura y… ¡también tendrás favoritismos! – añadió Luna con evidente sentido irónico
-Que ácida eres Lovegood – Draco sonrió de lado, no si, aún le caerían bien esos dos por muy raros que fueran
Alex llegó a su casa, esa casa que echaba muchísimo de menos.
-¡Estamos en casa! – gritó Alex a pleno plumón
-¡Alexandra! – regañó Severus sintiendo como los pasillos de la mansión hacían eco
-Lo siento papá – sonrió ella sabiendo que su padre no estaba enfadado
-¿Qué¿Bloqueáis la puerta?
-Pues si, es muy divertido dejarte esperando con las maletas en la puerta – Severus no pudo evitar esbozar una sonrisa a la frase de su hija
-Deja Jane, te ayudo
-¡No lo hagas papá! Que después se mal acostumbra – dijo Alex
-Alex me duele que no me tengas respeto
-¡Santo cielo papá!
-¿Qué? – preguntó Severus asustado
-¡Has dejado a mamá embarazada!
-¿Qué? – volvió a preguntar Severus ahora con cara de póquer.
-¡Alex! No es verdad Severus, no estoy embarazada. ¿Por qué diablos dices esto Alex?
-Porqué últimamente estás muy sensible mamá. ¿A qué si? – preguntó la morena colgándose del brazo de su padre
-Vale, dejamos la conversación aquí – dijo Severus mientras cogía una maleta con una mano y a Alex con la otra
-¿Por qué? Si era divertida – se quejaron las dos mujeres.
Harry estaba parado delante de la puerta de Privet Drive.
Había intentado llamar un par de veces pero siempre se había arrepentido. ¿Qué haría una vez la puerta se abriera¿Decir que se iba a la guerra? Esa sería la mejor noticia para sus tíos y su adorable primo pero, por alguna extraña razón, sentía que debía ir a verlos.
-Vamos Vernon, haremos tarde – la puerta se abrió sin que Harry hubiera llamado. Y ahí estaba, Petunia vestida para algún tipo de evento social en el mediodía. - ¿Harry? – preguntó la mujer. Solo había recibido una carta por una lechuza diciendo que, probablemente no volvería nunca.
-¡Potter! – pero Vernon no parecía sorprendido sino escandalizado - ¿Qué haces aquí Harry?
-He venido a hablar con vosotros
-Ahora no, más tarde – dijo el tío Vernon sin siquiera pararse
-Vernon, creo que por una vez deberíamos prestar atención a Harry – así que Petunia se apartó de la puerta para dejar pasar al joven
-¡Petunia! El evento es importante para mi empresa y…
-Entonces ve tu – la voz de Petunia sonaba por primera vez en mucho tiempo tranquila y autoritaria
-Pero…
-Ve Vernon – tío Vernon ni siquiera se despidió de Harry, pasó por su lado mientras iba despotricando contra todo y todos – Pasa Harry – Harry se había visto sorprendido por la reacción de la pareja pero, por increíble que fuera, se le hacia más cómodo hablar con Petunia que con Vernon o Dudley
La cosa estaba tensa, y Natalie lo notaba. Sabía que el problema no eran Blaise y Pansy. El problema era Remus. Su hijo no acababa de aceptar la relación que tenía con el licántropo y tampoco podía culpar a Remus de no conocer mucho a Pansy, ella no la conocía mucho hasta que había pasado todo eso en la guarida de Voldemort, pese a ser amiga íntima de su hijo.
-Oiga señor Lupin – pero fue la misma Pansy quién rompió el silencio - ¿Puedo preguntarle algo?
-Claro – respondió Remus aturdido
-No te metas Blaise, que te conozco – advirtió Pansy
-¡Oye! Yo no había dicho nada así que porqué…
-Silencio – ordenó Pansy ganándose una mirada asesina por parte de Blaise – Usted...usted es muggle ¿no?
-Más concretamente mi padre era muggle
-Pero conoce el funcionamiento de su mundo ¿no?
-Bastante bien, si
-Entonces… ¿podría decirme como puedo hacer unos estudios muggle-mágicos?
-Vaya…Pansy, eso es muy complicado – admitió Remus
-Si, y tu no estás capacitada intelectualmente para eso
-Blaise, por eso te quiero – dijo Pansy mientras pellizcaba sus mejillas – Porqué siempre me dices cosas tan bonitas – Natalie tuvo que reprimir una carcajada, igual que Remus – Continúe señor Lupin, no haga caso a…esta forma deforme que tengo al lado
-¿Y tú te consideras mi amiga? – protestó Blaise pero Pansy hizo un gesto a Remus para que ignorará a Blaise y continuará.
-Un estudio muggle-mágico es aquel que combina dos carreras post-obligatorias, normalmente similares, la diferencia está en que una es totalmente muggle y la otra totalmente mágica. ¿En qué estás pensando?
-En derecho, tanto mágico como muggle
-Pues…
Natalie estaba encantada. Remus estaba explicándole a Pansy todo lo que debía hacer una vez acabará Hogwarts para empezar una de esas carreras extremadamente difíciles, no hacia falta negarlo, mientras que Blaise interrumpía primero a Pansy y después a Remus con comentarios muy Slytherins.
Eso empezaba a ser lo que ella se había imaginado que sería.
La casa donde estaban los "refugiados" era una preciosa mansión que pasaría perfectamente como una segunda residencia abandonada. Sino fuera porqué nada más llegar una cabeza castaña salió de la puerta en dirección a Dan.
-¡Joey! – saludó el chico al coger a su hermana entre los brazos
-Joey¿cuántas veces… - empezó a decir Nimfadora
-Lo siento Dora pero es que…es Danny – se excusó la pequeña
-Vale, vamos hacia dentro – anunció Nimfadora haciendo gestos con la mano.
Draco enseguida vio como Dan se acercaba a la mujer y el hombre que había visto la otra vez con la pequeña en brazos. La señora Kirk regañó a la pequeña y después abrazó a su hijo mayor.
Granger había hecho lo mismo con sus padres y Lovegood con el suyo.
-Draco – él se giró para ver a su madre en la silla de ruedas
-Madre – saludó formalmente
-¿Dónde está Ginevra?
-Con sus padres, hoy era un día para pasarlo en familia – y sin más se puso en el respaldo de la silla de su madre para empujarla y llevarla a algún sitio más apartado donde pudiera hablar con ella
Harry vio como su tía le servía el té caliente y humeante, se había olvidado que ella lo tomaba siempre así. Miró por las paredes de la casa y por primera vez se fijo en cosas en las que nunca se había fijado. Los cuadros que adornaban el salón, la nueva tapicería, el color de las paredes…
-Harry. ¿Qué querías?
-Tía Petunia…la batalla contra la persona que mató a mis padres se acerca
-Me lo imaginaba – susurró ella – La señora Figg marchó hace un par de meses y empecé a sospechar pero hay pequeñas cosas…extrañas en la gente estos días. Y los numerosos atascos en la salida de la ciudad, las desapariciones, los puestos libres de trabajo…todo.
-La batalla será mañana – aclaró él
-Santo cielo – susurró ella mientras se tapaba la boca con las manos - ¿Y qué harás?
-Luchar – dijo firmemente ganándose unos segundos de silencio absoluto
-¿Sabes Harry? Los ojos de tu madre eran mucho más verdes, más brillantes – dijo de repente Petunia – Creo que era porqué ella no había vivido lo que tu has vivido en tus cortos 17 años de vida, bueno, ya deben ser 18 ¿no?
-Si
-Tengo un regalo para ti, Harry. Algo que ya había pensado darte mucho antes de que cumplieras los dos años de edad – Petunia se levantó para ir hacia un mueble lleno de cajones y abrió el que toda la familia sabía que era exclusivamente para ella, había como una norma no escrita, en ese mueble cada miembro tenía un cajón y nadie lo habría. Claro, todo el mundo menos Harry. El moreno se removió incómodo. ¿Cómo podía empezar a sentir cariño por la mujer? – Esto – dijo mientras se volvía a sentar delante de Harry y extendía una cajita de madera por encima de la mesa donde aún habían las tazas de té.
-¿Qué es?
-Ábrelo. El día después de que te trajeran un hombre vino a verte, yo no le deje entrar, la carta que tu director me había mandado era clara, nadie a parte de él podía verte, así que lo eché pero él me dijo si podía darte esto – dijo indicando la cajita
-¿Quién era?
-No lo sé, un hombre muy guapo pero con cara de sufrimiento. – Harry examinó la cajita de madera, había fotos de sus padres des de que eran pequeños hasta que le tenían a él entre sus brazos. Fotos con sus amigos, con él. – También hay tus papeles legales, fecha de nacimiento y todo eso.
-¿Por qué no me lo dio antes?
-Porqué…no sé porqué pero pensaba que si te lo daba cuando eras pequeño lo venerarás como si aún estuvieran vivos o algo así, no lo sé, supongo que me guié por mi instinto. – Y en cierta manera tenía razón, podría haber pasado lo mismo que con el espejo de Oesed, pensó Harry
-¿Y esto? – dijo mientras levantaba la única foto que estaba enmarcada. Era una foto de Lily que estaba abrazada a James mientras que Harry estaba en los brazos de la pelirroja
-Es una foto que quería quedarme, si a ti no te importa, pero no quería hacerlo hasta decírtelo, al fin y al cabo, Lilianne era mi hermana y tu mi sobrino – el reloj del salón sonó anunciando las cuatro de la tarde. Otra vez silencio, que se alargó hasta que Harry se puso de pie
-Tía Petunia debo irme – la mujer asintió y se dirigió hacia la puerta con Harry detrás
-Espero que todo salga bien Harry – susurró sinceramente
-Tía Petunia, esto es una sal protectora – dijo mientras le daba una bolsa de color oscuro a su tía – Tiene un efecto de dos días, cuando Dudley y Vernon vuelvan haz un círculo alrededor de la casa y después tira agua destilada encima del círculo hecho con la sal. Ningún tipo de hechizo ni persona podrá entrar o salir durante esos dos días
-¿Y cuándo termine?
-Si cuando termine el efecto, Voldemort ha ganado…no puedo decirte que pasará.
-Harry… - antes de que el chico pudiera decir algo la mujer lo había retenido - …lamento haberte tratado mal. Yo quería a tu madre
-Siempre lo he sabido sino la quisieras nunca me habrías acogido – el chico se despidió con un abrazo que tomó desprevenida a la mujer para después cerrar la puerta con fuerza
Petunia se quedó parada unos momentos mirando la puerta y después decidió recoger el té intacto que había en la sala. Y fue ahí cuando vio la foto que había preguntado al joven Potter para quedarse.
-Mucha suerte, Harry
Draco miraba a su madre que buscaba algo en una pequeña bolsa que llevaba con ella. Nimfadora había entrado hacia dos minutos diciendo que en diez minutos marchaban sin falta, así que empezaran a despedirse.
-Toma – dijo entregando una pequeña caja a Draco – Sé que a lo mejor no estás preparado para esto pero cuando lo estés quiero que le ofrezcas esto a la mujer que escojas
-Madre…
-Que supongo que será la señorita Weasley. Este anillo me lo regaló Lucius cuando aún nos queríamos tanto como para dar la vida el uno por el otro – Narcisa vio como su hijo abría la boca para rechistar pero lo interrumpió – Y antes de que digas algo más, Nimfadora Tonks te está esperando
-Bueno, voy a coger un par de cosas y nos marchamos hacia Hogwarts – Alex y Severus miraron incrédulos a Jane - ¿Qué? – preguntó la rubia
-Que no serán un par de cosas, serán, por lo menos, dos maletas enteras – corrigió Alex
-Jane hazlo rápido ¿vale? – cortó Severus la discusión que estaba a punto de empezar. La rubia asintió, le desordenó el pelo a su hija y subió hacia las habitaciones.
-Yo también quiero tu poder de persuasión papá – sonrió Alex
-Solo funciona con tu madre
-Para mi sería suficiente – sonrió la morena - ¿Qué planeas?
-Te lo diré cuando tu me digas qué te pasa
-¿Cómo sabes que me pasa algo?
-Porqué soy tu padre – Alex bajo la vista y empezó a jugar con sus dedos
-Estoy…asustada
-Ya – Severus dejó caer sus hombros, él si que estaba aterrorizado. En esa guerra lucharían dos de las personas más importantes para él y no quería perder a ninguna de las dos
-No sé que debo hacer ni…como actuar. Sé que si me pongo de la manera que estoy ahora asustaré a mamá pero…no quiero que pase nada, no quiero que ni tu, ni mamá, ni Ginny, ni Blaise, ni Jack ni…
-Alexandra – Severus la obligó a levantar la vista enfrontándose a sus ojos acuosos – Si pudiera evitar que fueras a la guerra, a esa estúpida guerra donde morirán personas inocentes y no tan inocentes, lo haría, por desgracia…
-Soy heredera
-Si
-Y tendré que enfrontarme cara a cara con Voldemort y…
-Alex… - Severus cogió con fuerza las manos de su hija – Voldemort no te hará nada, absolutamente nada – dijo con firmeza adivinando los pensamientos de su hija
-¿Cómo lo sabes papá¿Y si…
-Porqué entre Voldemort y tu estaré yo – Alex apretó las manos de su padre con fuerza
-No quiero que…
-Es mi obligación, como padre y como profesor – Alex odió a esa mesa que estaba entre medio de los dos, quería abrazar a su padre con tantísima fuerza…
-Te quiero papá.
-Yo también te quiero cielo, más que a cualquier otra cosa – Alex esbozó una tierna sonrisa
-Vale, eso no es justo – Jane entró con las dos prometidas maletas - ¿Por qué a mi nunca me decís que me queréis? – preguntó la rubia con un puchero
-¿Cuánto hace que escuchas? – preguntó Alex refiriéndose a sus miedos, no quería que su madre se enterará, quizá Jane podía aguantar todas esas "faltas de respeto" porqué sabía que iban en broma, pero si supiera lo que realmente pasaba, algo que no era broma, se preocuparía mucho más de lo esperado, porqué, al fin y al cabo, Jane había perdido a su familia de muy joven y ni tan siquiera se había planteado poder perder a su marido y a su hija en la batalla.
-Des de vuestra declaración de amor, no mucho – dijo ella - ¡Yo también quiero!
-¡Vámonos! Hacemos tarde – dijo Severus levantándose
-¡Eh! Severus no me dejes con la palabra en la boca y Alex ni te atrevas a reírte. – dijo mientras los perseguía hasta la chimenea - ¡Parad de reír los dos! – gritó Jane entre las risas de su familia
Harry llegó a Hogwarts aterrizando en el despacho de Minerva MacGonnagall al mismo tiempo que Jack salía de la chimenea.
-¡Harry! – el chico, aún medio mareado se giró hacia la Slytherin
-Jack. ¿Cómo ha ido?
-Bien, ya sabes, papá dándome besos y abrazos y mamá rezando a ver si, de pasada, me sucedía algo "no muy grave" – Harry sonrió de lado. Esos meses entrenando con ella le habían hecho ver que era mucho más que una cara bonita.
Nunca había entendido como Ginny podía ser amiga de Summers, al fin y al cabo, era Slytherin y de esas que no tienen pelos en la lengua. Alex era Griffindor, Luna era…Luna y Dan era un hijo de muggle, Jack Summers, hija rica de una familia de alto linaje mágico (ahora que se sabía la verdad más aún), no encajaba en ese esquema.
Además, Jack era eso, la típica niña de papá, rica y que solo le importaba su físico. Solo una cara bonita.
Ahora había descubierto que si, era una cara bonita, pero no solo eso. La relación que tenía con su madre legal era peor que la que él tenía con sus tíos, para el padre de la chica era ella su princesa y le concedía cualquier capricho, de ahí un carácter muy similar al de muchas niñas de papá. Por otro lado el echo de haber tenido que hacer siempre un papel que no le tocaba, aunque le gustaba como muchas veces ella misma había dicho, y finalmente el no poder ver durante meses seguidos a la persona que más quería, Viktor Krum, la hacían muy diferente a la típica Slytherin.
Además, Jack había resultado un complemento casi perfecto para él, aunque en un principio pensará que su mejor pareja hubiera sido Alex, era una chica muy activa y alegre, algo que iba en contra de su carácter maduro y reflexivo, además resultó ser mucho más poderosa de lo que incluso Julia se imaginaba y podían mantener duelos casi de la misma intensidad pese a la diferencia de edad, curso y experiencias.
-Oye Harry, tanto pensar en mi te hará daño – sonrió de manera pícara Jack
-Además de ser una cotilla e increíblemente buena en eso de cerrar y entrar en la mente
-Tu también me has sorprendido Potter, que lo sepas y si no fuera porqué estoy terriblemente encantada con Viktor me hubiera enamorado de ti
-¿Es un halago? – Harry se había acostumbrado a esas salidas de Jack
-¡Claro que si! Y ni te pienses que ahora estarías con Granger
-¿Aún no te cae bien?
-Ni soñando. Ahora tu ve con ella que yo me voy con Viktor – dijo ella medio cantando, se despidió con un beso en la mejilla y se fue dando pequeños saltitos. Harry no pudo hacer otra cosa que soltar un carcajada para después dirigirse hacia su Sala Común
Draco entró en su habitación cuando el olor de Ginny lo envolvió. Ella estaba sentada en la cama de Blaise mientras miraba a través de la ventana.
Llovía.
-El tiempo acompaña – parecía que la pelirroja había vuelto a la realidad
-Yo preferiría que no lloviera – dijo sin apartar la mirada de la ventana
-¿Cómo fue por tu casa?
-Bien. Al parecer Fred está saliendo con Angelina, nuestra antigua cazadora¿te acuerdas? – Draco asintió – Y George, según lo que me ha dicho Bill, está bastante celoso que su parte gemela tenga pareja, aunque creo que él también tiene algo. Percy también estaba, para disgusto de los gemelos y Ron pero para felicidad de mis padres, además, Charlie está prometido. ¿Adivinas con quien? – sonrió ella
-No me digas que…
-La misma. Ahora seremos familia por parte de prima – Draco se sentó al lado de ella - ¿Y tu con tu madre?
-Bien, ella está bien, eso es lo que importa
-Me hubiera gustado ir – se disculpó ella
-No te disculpes, tu misma lo dijiste, tiempo para pasar con la familia
-¿Has cenado?
-Si pero si quieres te acompaño
-No, yo también he cenado - Ginny apoyó su cabeza en el hombro de Draco
-Tranquila – susurró él mientras la abrazaba y la atraía hacia él
-Mañana no podré luchar sabiendo que tú estás…
-Protegiéndote. Ginny – la pelirroja levantó sus ojos marrones – No debes pensar en mi debes pensar en ti
-Pero tu no pensarás en ti pero si en mi, eso no es justo señor Malfoy – medio bromeó ella
-Para mi es muy importante que tu…
-¡Para mí también! – se indignó ella
-Lo sé – susurró el mientras apoyaba su frente con la de ella – y eso me asusta
-Y a mi me aterra – Ginny se dejó envolver por los brazos de Draco
-¿Puedo encerrarte en tu habitación hasta mañana por la tarde?
-Evidentemente no – sonrió ella contra el cuello del rubio - ¿Y yo?
-Tampoco – susurró él – En ese caso pelirroja déjame llevarte a tu habitación para que los dos podamos descansar – Draco se levantó cogiendo de la mano de Ginny y empezó a andar hacia la puerta - ¿Ginny? – se había parado porqué los brazos de los dos estaban lo máximo extendidos pero ella no se había movido de su sitio
-No quiero
-¿Qué?
-No quiero ir a mi habitación
-Ginny… ¿qué…
-Quiero decir – ahora ella se había levantado sin soltar la mano de Draco – Que está noche necesito pasarla contigo – Ginny estaba a escasos centímetros, Draco sentía el aliento de ella chocando contra su cuello de una manera muy, muy tentadora
-Gin…estás asustada y… - dijo Draco usando el poco sentido común que le quedaba
-Y enamorada de ti – los ojos castaños se encontraron con los grises de él – Y tu lo estás de mi – Ginny había llevado la mano de Draco a su cintura, justo en la parte que quedaba libre entre el pantalón y la camiseta de tirantes que usaba
Draco sintió un escalofrío al haber acariciando la tersa y lisa piel, si que era verdad que, en algún momento de pasión había acariciado algunas partes "prohibidas" de Ginny pero nunca cuando ella demostraba tanta sensualidad y ternura a la vez.
La mano de la chica abandonó a Draco, él sabía que eso significaba una cosa. Si la apartaba, ella pararía e iría a dormir a su habitación sino…
Draco resiguió el perfil de ella, su pelo atado con una cola alta, los pendientes largos en forma de espiral, los hombros descubiertos y una tentadora fila de pecas que iban des del cuello hasta la cintura y sin quererlo la otra mano se posó en la cintura de Ginny y antes de poder decir o hacer nada, Ginny se había puesto de puntillas para besarlo suavemente como para despertarlo. Draco no pudo hacer nada más que rodear la cintura de ella y acercarla a su cuerpo para, de esa manera, profundizar el beso.
Dan entró a la Sala Común de Slytherin con Hermione, Luna y Draco pero los perdió cuando ellos se dirigieron hacia sus habitaciones y él quedó parado observando a Pansy quien leía el mismo libro.
Sin prisa se sentó en el suelo, al lado de ella. La chimenea estaba encendida con un fuego que no hacia calor, según lo que dijo Jack, el fuego natural era mucho más bonito que la luz artificial así que con la ayuda de los conocimientos de Hermione habían hecho que el calor no llegará a la habitación.
-Hola – por primera vez la Slytherin levantó los ojos de manera pacífica
-Hola
-¿Qué tal con los Zabini's?
-Bien, realmente me lo he pasado bien, mucho mejor de lo que me esperaba. Blaise continua reacio a portarse bien con Remus pero creo que al final lo conseguirán
-¿Remus?
-Le llamaba señor Lupin pero me dijo que eso lo hacia ver más viejo así que… - es encogió ella de hombros - ¿Y tu?
-Mamá exasperada por culpa de Joey, Joey encantada de poder hacer lo que quisiera y papá intentando poner orden. Mi madre y mi hermana se parece sobremanera
-¿Física o psíquicamente?
-Ambas maneras. ¿No has visto lo guapas que son?
-Si – asintió Pansy mientras esbozaba una media sonrisa. Ella nunca había hablado con tanta devoción de su familia y…
-¿Qué pasa? – preguntó Dan
-Nada – negó ella con la cabeza – Yo nunca he hablado así de mi familia – susurró ella
-Bueno, ahora tienes familia nueva – Dan pasó un brazo alrededor del cuello de ella y la atrajo hacia él. Sabía que era arriesgado pero sino se arriesgaba ahora… ¿cuándo lo iba a hacer?
-¿Tienes miedo? – preguntó de repente Pansy.
-¿Cómo? – ella se separó de él.
-Si tienes miedo – suspiró con alivio cuando él se había medio alejado de ella. Había empezado a sentir el miedo, el terror y las cosquillas de la otra vez
-Aterrado pero Luna se me ha echado a llorar y he tenido que consolarla. Jack ha caído en brazos de Viktor una vez a llegado a Hogwarts y Alex…
-Tu también tienes derecho a llorar o a demostrar que tienes miedo, no debes ser fuerte solo por ser chico – dijo Pansy
-No es por eso es porqué…soy la parte pacífica, relajada y… - Pansy sonrió tiernamente - ¿Qué? – preguntó el al sentir la mirada de Pansy
-Estás nervioso
-No lo estoy
-Lo estás
-Vale, lo estoy – Pansy sonrió contenta por haber ganado. Dan evitó su mirada, no estaba nervioso por lo que pudiera pasar, bueno, si en parte, pero ahora lo que le ponía nervioso era esa relación tan…extraña que tenía con la Slytherin – Pansy…
-¿Mm? – preguntó ella medio ausente
-Prométeme que mañana vigilarás muchísimo
-Dan…
-Prométemelo
-Solo si tú me prometes que también vigilarás – dijo ella. Los dos se quedaron mirando a los ojos
-Cuando todo esto termine…yo… - Pansy sintió de repente que las cosquillas iban en aumento, deseaba de todo corazón que Dan…se le declarará. – No te besaré.
-¿Qué? – preguntó Pansy confundida, eso había roto el romanticismo
-No sé si esperabas que lo hiciera o si quieres que lo haga, justamente por eso, no lo haré. No sé ni si estás preparada y…
-Dan
-…y no quiero hacerte recordar cosas pasadas y dañinas y… - Pansy lo cortó poniendo suavemente su mano en la barbilla de él notando los pequeños pelos de barba que empezaban a crecer, tuvo que aguantarse la broma del "hoy no te has afeitado"
Suavemente Pansy empujó su mano hacia delante, no cogía su barbita, solo la guiaba, y la estaba guiando hacia ella. Los labios de él tocaron los de ella con delicadeza, suavemente, con miedo, con nervios.
Pansy no se movió, a lo largo de ese curso había experimentado tantas sensaciones pero ahora…lo que sentía…parecía que algo que le habían arrebatado hacia muchísimo tiempo había vuelto a ella.
-Y no quiero que te pase algo en la torre de astronomía – dijo Dan cuando se rompió el simple roce
-Eso queda entre tú y yo – susurró ella apoyando su frente con la de Dan y mezclando sus alientos
-Secretos nuestros – Pansy asintió mientras se dejaba rodear por los brazos de Dan mientras las cosquillas volvían y el miedo desaparecía y, en voz baja, pidió que hubiera muchos más secretos entre ellos, aunque esta vez fueran de otro tipo.
Alex entró en la Sala Común pillando a Dan y Pansy en pleno beso, aunque no era un beso, era un roce mucho más tierno y romántico que un beso apasionado. Se quedó dos segundos en silencio, esperando una reacción por parte de los dos pero pensó que sería mejor no molestarles.
Subió las escaleras y vio como Ron salía de la habitación de Harry y entraba en la de Luna, así que supuso que Ginny debía estar con Draco al ver libre la habitación de su hermano.
Abrió la puerta con cuidado, sabía que Blaise la esperaba.
No vio nada así que entró despacio y cuando estaba dentro cerró la puerta con un hechizo, quedaba raro y como si no lo quisiese pero no quería acostarse con él solo porqué era lo que tocaba hacer. Sabía que todos lo hacían por amor y no por simple placer pero parecía que todo el mundo se veía obligado a demostrar que se quería solo por ser la vigilia de la guerra y ella no quería que su primera vez fuera con la presión de que cualquier cosa podía pasar mañana.
-Hola cielo – un susurró en su oído la puso tensa y sintió como las manos oscuras de Blaise se deslizaban a través de su plano estómago
-Blaise – susurró de vuelta ella mientras sentía que el chico se ponía manos a la obra con su cuello – Blaise – la mano de él se había dirigido hacia el botón de los pantalones de la chica - ¡Blaise! – Alex se separó bruscamente de él cayendo sin querer en la cama que tenia en frente
-¿Qué? – preguntó enfadado
-Me gustaría que cuando te llamará me respondieras y dejarás de tocarme como un depravado, quizá tengo algo importante que decirte – el moreno se quedó clavado ahí, estaba claro que esa no era una de esas discusiones simpáticas que siempre tenía con ella
-Lo siento – susurró él mientras se sentaba en la cama de enfrente, dejando espacio a la chica – Pensaba…
-Piensas demasiado – cortó bruscamente Alex - ¿Te has saltado la parte en que el chico pide la aprobación de la chica?
-No iba a hacer nada sin que tú quisieras – se defendió él. Alex medio sonrió y Blaise vio que, aunque estaba medio dolida, ya no estaba furiosa
-Lo sé, sé que tienes muy en cuenta todo lo que ha pasado con Pansy y…
-No te confundas Alex, eso siempre está presente, pero yo no iba a hacerlo porqué por encima de todo te respeto más que a mi mismo y…
-No me sobornarás
-Ya lo he hecho
-¡Eso no es justo! – se quejó ella – Blaise – Alex volvió a ponerse seria – No voy a acostarme contigo esta noche, sé que todo el mundo quizá lo hace y es lo que deberíamos hacer pero…
-Alex – Blaise se acercó a ella y se arrodilló al suelo delante de la chica – Si no estás preparada esperaré – la chica abrió la boca para volver a hablar – No soy un depravado, ni un pervertido ni tampoco voy tan desesperado para irme con otra, principalmente porqué ninguna otra me daría lo que tu me das – Blaise disfrutó viendo como Alex se sonrojaba, algo nada habitual en la chica
-No quiero tener sexo por sexo Blaise – susurró la chica medio avergonzada – No digo que ellos no lo hagan por amor pero…
-Ya – Blaise se encogió de hombros – Y el error es mío por pensar que éramos como una pareja normal
-No, eso si que es cierto – sonrió Alex al recordar la relación familiar que los unía – Además, seria raro, siendo…primos – sonrió Alex
-Muy raro – asintió él – Oye… ¿puedo quedarme aquí? Es que Ginny se ha apoderado de mi habitación y no quiero arriesgarme a…ya sabes
-Si, sé – sonrió ella – Puedes dormir en la cama de Dan, seguramente él irá con Pansy
-¿Están… - preguntó Blaise juntando sus dedos índice de las dos manos
-Ni idea – dijo Alex mientras entraba en el baño - ¡Y he cerrado con llave pervertido! – gritó ella mientras Blaise esbozaba una sonrisa.
Julia estaba en el despacho de Albus Dumbledore. Era el único sitio donde podía concentrarse, claro, sin los ojos azules del director de Hogwarts mirándola fijamente.
Pero ahora, cuando él estaba dando las últimas instrucciones a los diferentes grupos que mañana se formarían, ella podía pensar. Pensar en el mañana.
Sabía que pasaría, o al menos se lo imaginaba, sabía como y de que manera Voldemort atacaría y de la única manera que podían vencer pero…no podía decírselo a nadie, era como una intuición de que si algo debía pasar sería como de manera espontánea.
-¿Qué haces aquí Julia? – preguntó el director mientras entraba en el despacho
-Pensaba – susurró ella, aún sin abrir los ojos aunque sentía su mirada
-¿Y tienes que hacerlo sobre mi escritorio? – preguntó divertido el hombre
-Es un sitio cómodo – bromeó ella mientras abría los ojos. Se quedó mirándolo, analizando sus arrugas, sus canas, su barba, sus facciones…y vio que para ella, por mucho años que habían pasado, no había cambiado en lo más mínimo – Continuas siendo tu
-Julia…
-Prométemelo – la mujer saltó del escritorio – Prométeme que después de esta guerra, pase lo que pase, estarás conmigo
-Si Voldemort gana tu estarás bajo su poder
-Antes muerta a ser suya – Julia se acercó a él – Albus…yo… - la manos del hombre se posaron suavemente en las mejillas de ella. Ahora fue la vampiresa la que se sintió expuesta a un escrutinio
-Ni tan solo tienes arrugas – se lamentó Albus mientras acariciaba la piel tersa y fina de Julia – Ni canas – en ese momento cogió un mechón de pelo, saboreando su suavidad – Ni tu cuerpo ha cambiado – dijo mirando sus pechos, su cintura y sus caderas
-A mi me da igual – Julia enfocó sus ojos ámbar hacia los azules – Sigo siendo mayor que tu, sigo siendo la única mujer con la que has estado…sigo siendo…
-La persona a la que más quiero – susurró él. Julia se refugió entre sus brazos mientras Albus cerraba el abrazo
-Te quiero Albus, y no lo diría en vano
-Lo sé, lo sé, y eso me duele muchísimo
-Si tu quieres estar conmigo Albus y yo contigo – Julia se separó un poco – Estémoslo. ¿Qué nos lo impide¿La opinión pública? Nunca te ha importado. ¿La opinión de Harry? Harry me aprecia mucho más de lo que crees ¿Nuestra edad¡Soy mayor que tu¿El aspecto físico? Bueno, yo siempre he sido mucho más guapa que tu, incluso en tus mejores años – Albus sonrió de lado mientras ella correspondía el gesto. Y sin que ella se lo esperará, Albus la cogió de las mejillas para besarla como hacia años que no hacia
Alex se levantó en medio de la oscuridad y se dirigió a tientas hacia la cama de Blaise.
-¡Merlín que daño! – se quejó ella mientras se dejaba caer pesadamente sobre la cama de su novio
-¿Qué pasa? – preguntó Blaise despertándose medio asustado
-Nada, que me he dado con uno de los tacones que Jack ha dejado por aquí.
-Jack no duerme en tu habitación.
-¿Y crees que le importa? – se quejó ella. Blaise asintió en la oscuridad – Déjame espacio Blaise – Blaise se apartó medio confundido – No quiero dormir sola esta noche
-No voy a acostarme contigo – dijo rápidamente el Slytherin
-No quiero que lo hagas – respondió ella – Solo que me abraces, mañana…
-Te prohíbo que hables de mañana mientras te estoy abrazando – reclamó él
-¿Y si…
-Sobreviviremos los dos y si uno no lo hace el otro irá hasta el mismo infierno para traer a su alma de vuelta – Alex sonrió mientras notaba como empezaba a notar el calor que le daba el cuerpo de Blaise
-Te quiero Blaise – susurró ella – No te lo digo mucho, más bien no te lo digo nunca pero…
-Es mejor que me lo digas poco y me lo digas de esa manera que me hace vibrar todo a que me lo repitas siempre y no sienta nada – Alex se acurrucó más en su pecho – Yo también te quiero Alexandra Cleopatra Thomas
-Es demasiado largo mi nombre – dijo entre sueños
-Pues si
Ya está!
Ha sido un capítulo extremadamente dulce, pero creo que será necesario teniendo en cuenta que es la vigilia de la gran batalla.
Tengo poco tiempo así que, desgraciadamente no puedo comentar mucho solo decir, escenas que a mi me han encantado: la escena entre Harry y Petunia, la escena de la noche entre Draco y Ginny, también la de Pansy y Dan (¡lo necesitaba!) y finalmente la escena de Alex y Severus. Espero que coincidais conmigo, xD
¿Por qué he actualizado tan "tarde"? Bueno, no fue hasta el martes que me llegaron los 15 reviews y como estaba de finales no he podido actualizar hasta hoy. ¡Si! He terminaaaaaaado
Así que, como siempre, dar las gracias a: Clara-Black, Carolina Gatica, T.M. Dined, nanu18, Blushy Potter, joyce, Gerulita Evans, Elassel Granger, Anvi Snape, Janethmalfoy, greengirl, laly malfoy, natisluna, Serenity, Armelle Potter y ImPoSsIbLeS.
Nada más, ya lo sabéis, como siempre. 15 REVIEWS y actualizo en DOS semanas, sinó os tendréis que esperar todo un mes, hasta el 16 DE JUNIO (Habré terminado la Selectividad, yuhuuuuu!) Así que, ya sabéis.
Como siempre, independientemente de lo que he dicho arriba, si alguien tiene alguna duda, sugerencia, crítica constructiva y/o felicitación (que siempre van bien) por favor mandarme un review para que yo pueda saber lo que pensáis.
Y así, haciendo publicidad, os invitó a pasar por mi sitio web que está colgado en mi profile.
Muchos besos
Se despide con un abrazo
Aya-Mery
