Wolas!
No voy a entretenerme con una introducción al fic.
Solo espero que os guste y nos leemos a bajo.
Besos
Ginny se despertó cuando sintió que el fresco de la mañana estaba entrando en contacto con su piel desnuda. Un escalofrío recorrió su cuerpo así que decidió levantarse para poder evitar el fresco.
Después de enrollarse la sábana como pudo sin levantarse intentó buscar a Draco hasta que sintió el ruido de la ducha.
Se sentó en la orilla de la cama, de espaldas a la puerta del baño, intentando ordenar lo que había pasado anoche. No sabía de donde había sacado el valor para proponerle eso, podía esperar, estaba segura de que podía esperar pero tenía ese mal presentimiento, el mismo mal presentimiento que cuando entraron en el Ministerio con Harry, en ese momento le habría gustado coger la mano de Harry y decirle lo que sentía, pero Harry estaba demasiado entusiasmado con Cho Chang, la cual resultaba haberse convertido en una de las personas con las que debían confiar a la hora de organizar los grupos, y ahora…
Miró su tobillo descubriendo algo que se había echo hacia muy poco tiempo.
Un beso algo mojado en su hombro derecho.
-Lo has visto – susurró ella mientras apoyaba su desnuda espalda sobre el pecho de Draco
-Lo vi anoche
-¿Y no dijiste nada?
-No me dejaste decir nada – Ginny se sonrojó furiosamente - ¿Cuándo te lo hiciste?
-Fue a principios de año, Jack había visto un chico con un tatuaje y le encantó la idea y nos convenció con eso de que hay una poción con la que se puede quitar
-No es del todo cierto
-Ahora lo sé, pero después de eso ya tenía un tatuaje y estaba haciéndome otro – sonrió ella
-¿Otro?
-Si, este me lo hice en señal de amistad. Yo llevo la media luna mirando hacia la izquierda, Alex mirando hacia abajo, Luna hacia la derecha y Jack hacia arriba
-¿Y Dan?
-Evidentemente Dan es el Sol
-Muy lógico – sonrió él - ¿Y el otro? – Ginny se movió para poder quedar de manera horizontal y mostrar su tobillo izquierdo – Aquí está el otro
-¿Una "M"?
-Como la tuya – indicó el brazo izquierdo del chico – Yo también me di cuenta y tu tampoco me dejaste hablar – Draco sonrió de lado – Además, no es como la tuya, la mía es mucho más pequeña
-Pensaba que el tamaño no importaba
-Que tu lo tengas pequeño no me ha alejado de tu lado – Draco se sonrojó y Ginny ahogó una carcajada - El cerebro – aclaró rápidamente, recordando la broma que Jack había hecho hacia tiempo al pobre de Viktor - ¿Por qué te la hiciste? – preguntó ella antes de que Draco tuviera tiempo a reclamarle y Ginny tuvo que ahogar otra carcajada
-Supongo que por lo mismo que tu – susurró él – Descubrí que la M era la única inicial que teníamos en común – Ginny se giró completamente hasta quedar cara a cara mientras sus ojos se volvían acuosos
-Yo…
-Espera, ahora quiero decirte una cosa – Draco se levantó para coger algo de su escritorio, Ginny se dio la vuelta pero se sorprendió al ver que él volvía a sentarse en su espalda – No hace falta que te gires – dijo mientras enrollaba un brazo alrededor de la estrecha cintura de ella – Verás…hace mucho que pienso en esto y ahora es el mejor momento para decírtelo
-¿Decirme el que? – preguntó ella curiosa mientras se acomodaba en el pecho desnudo de él
-Te amo – Ginny quiso levantarse pero Draco se lo impidió – Y es por eso que te pido que te cases conmigo – Ginny vio como la mano que no estaba alrededor de su cintura aguantaba una cajita de terciopelo negro delante de sus ojos – No la abriré por ti – Ginny la cogió con manos temblorosas y finalmente la abrió. Era un precioso anillo de oro dorado con un diamante adornando su cima, se notaba que era antiguo incluso un poco pasado de moda – Era de mi madre pero sino te gusta puedo…
-No…quiero decir si, bueno, que no hace falta que lo cambies pero Draco…yo…
-No te pido que nos casemos ahora ni dentro de dos meses ni mucho menos de la manera que hizo Jack pero quiero que un día te llegues a llamar Ginevra Malfoy
-Draco… - Ginny notó que la voz se desvanecía y que solo tenía ganas de llorar, llorar de emoción
-Ginny… - susurró él
-¡Serás tonto! No puedo decirte que si – se quejó ella mientras daba patadas en el aire
-¿Por qué? – preguntó bastante aterrado que su primera proposición echa seriamente fuera rechazada
-¡Porqué no puedo llevar el anillo! – Draco soltó una carcajada mientras abrazaba a la pelirroja por los hombros
-Entonces te lo volveré a pedir cuando todo esto se haya terminado – Ginny se dio la vuelta para besar a Draco
-¡Voy a entrar! – se oyó la voz de Blaise des de fuera rompiendo el momento romántico
-Te besaré luego – susurró Draco mientras besaba con cuidado la punta de la nariz de la pelirroja
-¿Puedo abrir los ojos? – preguntó Blaise en medio de la habitación con la mano cubriendo sus ojos
-Puedes Blaise – sonrió Ginny mientras Draco se encargaba de poner una túnica encima de los hombros desnudos de ella
-Weasley, que guapa estás está mañana – sonrió Blaise mientras le guiñaba el ojo haciendo enrojecer a la chica – Te he traído el uniforme de batalla – dijo indicando el conjunto de ropa deportiva que había dejado encima de su cama
Luna vio todo el vestíbulo revolucionado, la gentes estaba nerviosa y preocupada, podría ser su última mañana.
Un escalofrío recorrió su espalda, no había luz. No había sol. Las ventanas que daban al exterior no transmitían ningún tipo de reflejo de la luz del Sol.
¿Estaba nublado y con ganas de llover? Tal y como los sentimientos de muchos acompañaban.
-Problemas – Dan se acercó a ella con mirada preocupada - ¿Estás bien?
-Mareada – susurró la Ravenclaw
-¿Quieres agua¿Aire? – preguntó Alex que no se había separado de ella des de que había llegado al vestíbulo aunque la rubia no se hubiera dado cuenta
-No, solo…
-Toma – Julia Angels se había acercado y le había alargado un baso con una poción – Bella la ha preparado, contra nervios y mareos
-Gracias – Luna lo cogió y se lo bebió de un trago. Julia se fue a entregar la misma poción a Ron que parecía estar al borde del colapso
-¿Qué ocurre Dan? – preguntó Alex
-Magia antigua
-Eso no suena bien – dijo Luna mientras tenía cara de asco por culpa del gusto de la poción
-No es bueno, te lo aseguró. Voldemort ha…provocado un eclipse
-¿Qué? – gritó Alex llamando la atención de medio vestíbulo - ¿Se puede hacer?
-Si – dijo Dan
-Eso implica vampiros ¿y licántropos? – preguntó con miedo la morena
-Solo vampiros
-Genial, total, los vampiros solo chupan sangre – dijo Luna irónicamente
-Luni cielo¿estás bien? Te veo muy blanca – preguntó Alex mientras la cogía por la cintura
-Lo estaré dentro de 20 años, cuando este sentada delante de mi televisor viendo programas muggles estúpidos
-Antes que nada, debo deciros algo – Jack había llegado hacia ellos con Ginny arrastrada de la mano
-No, por favor. Otra heredera no – rogó Dan en broma
-¡No seas idiota! – se quejó la Slytherin - Quiero que, cuando todo esto acabe, cuando los cinco volvamos a estar unidos en un abrazo de oso…sea en otro sitio
-¿Qué? – preguntó Ginny
-¡OH! – Alex pareció reconocer la idea - ¿Te acuerdas que no hace mucho te pregunté sobre hacer la vuelta al mundo? – Ginny asintió con miedo
-Pues está todo organizado, hoteles, actividades, transladores y un sin fin de cosas más
-Pero yo no he pagado nada – dijeron a la vez Luna y Ginny
-Y ni falta que hace – Ginny quería volver a reclamar algo pero Jack la cortó – Así que antes de salir ahí fuera quiero que hagamos una promesa. Iremos a ese viaje, todos, los cinco. Pase lo que pase, ocurra lo que ocurra…tenemos una promesa que cumplir
-¡Jack¡Has madurado! – dijo Ginny con lágrimas a los ojos
-¡Serás idiota¡Siempre he sido madura! – se quejó Jack mientras recibía un abrazo de Ginny. Alex, Dan y Luna no pudieron ahogar una carcajada por culpa de la broma de la pelirroja - ¿Promesa?
-Promesa – dijo Alex mientras ponía una mano en el centro y Jack la cogía
-Promesa – añadieron Ginny y Luna a la vez, la primera aún abrazada a Jack
-Daniiii…es tu turno – sonrió de forma burlona Jack
-Os quiero vale pero…es una guerra, no puede salir todo bien – Dan miró hacia los Slytherins que estaban bromeando con unos guantes especiales que Jane acaba de darles – Y…estoy empezando a marearme – Alex hizo una risita, Luna le pasó un baso de la medicina de Julia y Jack y Ginny siguieron la mirada de Dan – Pero…una promesa es una promesa – dijo con cara de asco después de haber tomado la medicina mientras enlazaba una mano con las cuatro de las chicas
-Chicos. Tomad estos guantes – Jane apareció con cinco pares de guantes – Tienen un hechizo especial, de las mismas manos de Dumbledore, que hace que la varita no pueda caeros. Gran aventaja
-¿Segura que funcionará? – preguntó Alex mientras se los ponía
-No pero crucemos dedos para que si lo haga – Jane sonrió satisfecha cuando vio que todos se habían puesto los guantes – Alexandra…
-Mamá…no empeze… - pero antes de terminar se había visto envuelta por los brazos de su madre – Todo saldrá bien
-Si, por supuesto – Jane se secó una lágrima furtiva – Si pudiera evitaría que fueras a la batalla
-Pero yo soy una de las personas que no puede faltar, mamá.
-Te quiero – susurró Jane mientras la abrazaba con más fuerza
-Yo también mamá.
-¡Alex¿Qué has dicho¡Vuélvelo a decir! – dijo Jane emocionada mientras Alex se sonrojaba
-¡Vete Thomas! Hablaremos después – bromeó Alex a su madre quien le sacó la lengua y se fue hacia otro grupo a entregar más guantes
-Señores – la voz de Dumbledore resonó en todo el vestíbulo – La noche ha vencido la mañana no dejemos que el mal venza al bien.
Dan sintió que Alex le cogía la mano con fuerza. La puerta del vestíbulo se abrió despacio y un grito aterrador hizo que se tuvieran que tuviera que taparse las orejas y alguno de los más inexpertos cayó desmayado.
-Banshees – susurró Alex
-Debo hacer una cosa
-¡Dan! – pero el chico ya había desaparecido.
Dan sentía que debía despedirse de ella. No había podido hacerlo y ahora…
-¡Dan! – dijo una sorprendida Pansy que estaba subiendo la cremallera del chándal que les habían dado como uniforme
-Estoy segura que no viene a verme a mi – susurró Ginny a Luna y Hermione. Luna esbozó una sonrisita
-Pansy – cogió suavemente la chica de la mano y ella sintió un escalofrío recordando el suave beso que se habían dado la noche anterior
-Dan, ahora no es momento – dijo ella mientras que una mano entrelazaba sus dedos con los del chico y la otra señalaba la puerta abierta del vestíbulo
-Vuelve – sin más acercó a Pansy a su cuerpo y le dio un suave beso en la frente.
Pansy se quedó ahí, cerca del cuerpo de Dan, notando su calor y sin importarle que estaba a punto de entrar en la Gran Batalla.
-Vuelve – susurró ella mientras sentía que Dan estaba deshaciendo el agarre de sus manos en contra de su voluntad
Cuando Dan había vuelto al lado de Alex, ésta la miraba con el seño fruncido al igual que Harry, ya que el equipo de Jack y Harry no podía salir sin el de Alex y Dan, en cambio Jack estaba emocionada dando palmaditas con las manos.
Después de llegar con ellos, recibir una pequeña bronca de Alex que decía algo como "las despedidas eran antes" y una felicitación de Jack que sonaba a "me pido ser la madrina de la boda" los cuatro salieron al jardín.
A lo lejos, casi a la entrada de Hogwarts, se podía ver la retaguardia de Voldemort, él con sus mortífagos más preciados. Delante de ellos y ya en terreno de Hogwarts estaban los mortífagos con menos experiencia y todo tipo de criaturas. Algún gigante sentado en el suelo, un grupo de cinco banshees y vampiros, más vampiros de los que se habían esperado.
Dan seguía caminando con Alex a un lado y Jack y Harry al otro.
-Me pondré a la punta – susurró él
-No tengo miedo – aclaró rápidamente Alex
-Ya, pero nunca te ha gustado la punta – Alex sonrió y dejó que Dan cambiará el sitio por ella.
-No sé que haríamos sin ti – sonrió la morena
-Mataros a burradas – Alex se permitió soltar una carcajada en el tenso ambiente
-¡Ya está bien! – Jack apareció por la esquina – No sabéis ser serios ni en momento tan críticos
-A ti también te he oído reír Jack – aclaró Harry des de la punta
-Harry, eso no quedaba bien, ya lo sabes – aclaró Jack.
-Es la hora – dijo Dan al ver como Dumbledore, que iba delante con Julia Angels se paraba justo a cincuenta metros de los primeros enemigos.
Hermione empezaba a sentir lo que nunca antes había sentido.
Pánico.
Iba justo detrás de Harry, había sentido la broma de los tres que acompañaban a su novio y por un momento había tenido celos al ver que Jack se colgaba del brazo del heredero de Griffindor. Hasta que sintió que Luna cogía, con pavor, su mano.
Apoyo moral.
Draco Malfoy y Severus Snape habían desaparecido cuando había amanecido, si se podía decir amanecer.
Levantó la vista para ver el cielo plagado de estrellas. Y como la luna tapaba el sol.
Delante de ella podía ver a Julia Angels, la única que, junto a Dumbledore, no llevaba un chándal cómodo para luchar.
El chándal era de un traje de deporte, además que iba acompañado por unas deportivas y los guantes que, posteriormente, Jane Thomas les había dado. Todo se adaptaba mágicamente a la medida de quien lo llevaba.
Julia Angels iba provocativa y sexy. Con una camiseta de tirantes negra y unos pantalones tres cuartos de cuero y sus habituales botas de tacón fino de infarto negras. En ese momento se dio cuenta de que Jack tampoco iba con las bambas que todos llevaban, ella iba con tacones y había cambiado parte de su atuendo para que fuera cómodo pero a la vez nada fuera de la moda.
Se pararon.
-Jack – llamó Hermione - ¡Jack! – volvió a llamar al ver que la chica simplemente pasaba de ella
-¿Qué? – preguntó molesta al girarse – Es un momento de máxima tensión e interrumpes
-Grosera – oyó que decía Alex
-¿Por qué no vas con el uniforme?
-Porqué encuentro que va contra las normas de la estética, igual que el uniforme de Hogwarts. ¿Cuántas veces me lo has visto puesto tal y como es? – Hermione reprimió un "solo el primer día de curso" – Así que para enfrentarme a Voldemort no cambiaré mis ideales de moda
-Pero Jack…
Se oyeron unos susurros en el campo, tanto por parte de los mortífagos como por los suyos y, de repente, un gritó de guerra estallo.
Un gritó que puso los pelos de punta a Hermione, que la bloqueó mientras los que estaban detrás suyo empezaban un cuerpo a cuerpo con los primeros enemigos que encontraban.
-¡Hermione! – Luna la empujó y las dos siguieron de cerca a Pansy y a Ginny que se habían lanzado como unas suicidas a la batalla
Pansy seguía a Ginny y está seguía a sus instintos.
No podían pararse a pelear con las banshees o con los vampiros y mucho menos con los mortífagos de baja categoría, ellas habían sido entrenadas para estar cara a cara con Voldemort.
Detrás de ella iban Luna y Hermione.
Miró al otro lado.
Ron y Blaise iban después de Natalie Zabini y Nimfadora Tonks.
Se sorprendió al descubrir que Jane y Remus se dedicaban a cubrirles las espaldas.
Mientras tanto, los cuatro herederos junto con Julia y Dumbledore casi habían llegado delante de Voldemort.
Un gritó de banshee las obligó a pararse y taparse los oídos. El grito de las banshees podía matarte pero gracias a las clases de Julia Angels sus tímpanos estaban suficientemente acostumbrados para ni siquiera desmayarse, eso si, no tanto como para no taparse las orejas.
Cuando Pansy levantó la vista se encontró con dos figuras, dos figuras adultas.
-No pasaréis de aquí – dijo con mal humor la figura más bajita
-¿Papá? – Ginny se giró hacia Pansy
-¿Me has reconocido? – el hombre se quitó la capucha – Molesta mucho – informó él a la Slytherin – Pensaba que des de que habías pasado a formar parte de este grupo ya no era más tu padre
-Solo eres un hijo de perra que dejó que unos desgraciados violaran a su hija – escupió Ginny dándole tiempo a Pansy a reaccionar
-Weasley, cállate – Ginny se heló un momento, le había parecido que la voz era de Draco, cuando no podía soportarla cuando…
-Vaya señor Malfoy, usted siempre tan educado – contestó Pansy recuperada
-¿Me has reconocido Pansy? – Ginny no tardó ni dos segundos en sacar la varita al ver como el señor Parkinson, pensando que su hija estaba distraída, podría atacar a la pareja
-Quieto Parkinson – dijo Ginny cambiando su sitio por el de Pansy mientras la Slytherin sacaba su varita – No puedes coger desprevenida dos veces a la misma persona
Antes de que pudiera darse cuenta habían vuelto a cambiar de parejas. Ginny se estaba debatiendo con Lucius Malfoy mientras Pansy tenía un cara a cara con su padre.
Luchaba pero luchaba por hacerlo.
Su padre no llegaba a la suela de los zapatos a Ginny, así que ella, Pansy Parkinson, podía vencerlo en un abrir y cerrar de ojos pero…era su padre.
Su padre.
Un padre que no la había defendido. Un padre que la había vendido solo por prestigio, recordaba la cara de asco de Draco cuando había leído el artículo en el que decía que el señor Parkinson había conseguido un puesto mejor en el Ministerio.
Vendido.
La había vendido. Y ella…ella se había querido suicidar y lo habría echo sino fuera por…Dan.
Dan Kirk.
Un sangre-sucia.
Ella enamorada de alguien "inferior e indigno" como solía decir su padre.
No se iba a dejar vencer por alguien que no merecía su compasión.
Blaise y Ron pararon cuando vieron que Pansy y Ginny eran acorraladas por dos mortífagos.
Miraron hacia atrás y vieron que Luna y Hermione también estaban luchando y antes de que pudieran hacer nada los dos se habían vuelto envueltos en una batalla injusta contra cuatro mortífagos.
Ron se sorprendió al darse cuenta que echaba de menos la fuerza de Malfoy cuando tenían un duelo. Estaba seguro que el rubio estaba entre los mortífagos junto con Severus Snape.
Se relajó dos segundos cuando su espada tocó la de Blaise.
-Malfoy se burlaría de nosotros – sonrió Ron de lado
-Vamos a ser nosotros los que nos burlaremos de él cuando le digamos que salimos de esta sin ningún rasguño – dijo Blaise con voz animada
Jack y Harry se dieron de la mano y aparecieron en el círculo más cercano a Voldemort.
Los mortífagos se giraron sorprendidos de que dos niños se hubieran colado entre ellos y después sacaron las varitas y empezaron a lanzarles hechizos. Jack sonrió cuando instintivamente Harry la apartó y paró los primeros hechizos.
Voldemort estaba prácticamente delante de ellos.
Sintió varios "plop"
Alex y Dan habían llegado.
Julia y Dumbledore también.
Jack miró a Julia quien la miraba de vuelta y entonces lo sintió, un escalofrío de que algo no iba a ir bien pero también lo que debía hacer.
Alex sintió un terrible escalofrío cuando apareció al lado de Harry.
Se giró con fuerza y vio a Voldemort, sin moverse, solo observando.
Y leyó sus labios, o la especie de labios que tenía. "Muévete Alexandra"
Sintió un escalofrío, por su culpa Blaise tenía una cicatriz cruzando la cara, su tío Sirius había muerto y…
Paró un ataque de medio milagro y empezó a pelear. Dan a su lado se veía obligado a para ataques por ella pero es que ahora no podía estar para la batalla. Con una mirada perdida que había cruzado con Jack sabía que a ella le había pasado lo mismo. No sabía si era por ser heredera de Ravenclaw o por ser chicas pero sabía que debían hacer.
Draco estaba atacando a los mortífagos por la espalda, ayudando a más de un grupo de la Orden. Había ayudado hacia dos minutos a Nimfadora Tonks y ahora iba hacia Ginny.
Al último momento había habido un cambio de planes y él había sido enviado al otro lado del campo de batalla, sin oportunidad de acercarse a Ginny o a su padre.
Llegó en el momento en el que Pansy dejaba a su padre inconsciente. Sonrió de medio lado, ahora ya no debía temer por ella, el único temor que le quedaba a Pansy respeto a su violación era…su padre, enfrentarse a él. Lo había vencido.
Pansy levantó la mirada y acto seguido también levanto en dedo pulgar hacia arriba en señal de "todo va bien" y se dispuso a ayudar, contra todo pronostico, a Hermione Granger que estaba teniendo un combate digno de ver.
Se giró buscando con la vista a Ginny, no podía estar muy lejos, incluso sentía el olor que hacia esa mañana, una mezcla entre la colonia de la chica y la suya propia.
Sabía que no hacia lo correcto pero no podía dejarla a su suerte, estaba seguro que el mismísimo Severus Snape cubría las espaldas de Jane Thomas, así que él no sería menos.
Oyó un ligero gemido y se ubicó, cruzó un par de combates y se encontró con su padre, sin capucha y con Ginny en el suelo con varita en mano mientras la varita de su padre acariciaba, sin piedad, el cuello de la chica. Sabía que su padre le estaba diciendo algo desagradable porqué ella tenía el ceño fruncido, muy fruncido.
-Atácame señor Malfoy – dijo sin ningún temor la pelirroja
-¿Crees que no lo haría? Lo haría pequeña pero para alguien tu cuerpo vale mucho más – Draco sintió escalofríos y repugnancia
-Voldemort me tendrá muerta
-No lo creo – Ginny iba a replicar cuando Lucius añadió – Draco. ¿Quieres unirte a la conversación? – Ginny giró los ojos hacia él pidiéndole que se fuera porqué sabía que la salvaría aun a riesgo de su propia vida
-¿Necesitas también a tu hijo para intimidarme? – preguntó con burla Ginny mientras intentaba, por algún medio, levantarse
-Por supuesto que no pero quiero saber, de primera mano, que bueno es tu cuerpo – Ginny enrojeció de furia mientras notaba que Lucius hacia descender su varita hasta un escote imaginario
-Déjala padre – susurró Draco mientras se acercaba a la pareja. Ginny había apartado de un manotazo la varita de entre sus pechos pero se dio cuenta que Lucius había hecho un hechizo cortante y había abierto en canal su jersey mostrando sus prendas íntimas
-¿Por qué? Ahora está más interesante – Lucius sonrió con arrogancia – Además Draco, es justo que ahora, después de probarla, también le dejes algo a tu padre.
-Yo no la he probado padre – dijo Draco en voz fría mientras notaba que Ginny intentaba taparse como podía
-Claro – sonrió con burla él y le tiró un hechizo desmayante que Ginny no pudo evitar por ningún medio - ¿Cómo lo llamáis ahora? – sonrió él mientras veía que su hijo cogía al vuelo a la chica y caía de rodillas al suelo – Haces el amor. Deja ya está tontería del amor
-¿Cómo lo sabes?
-Soy tu padre, no hay nada que no puedas esconderme
-Crabbe y Goyle
-Des de que los dejaste abandonados por el traidor de Zabini y la estúpida de Parkinson se volvieron más receptivos a "traicionarte" – Draco se acomodó mejor a Ginny entre sus brazos
-No hay lealtad en tu círculo Lucius, si incluso mamá te abandonó.
-Tu madre se volvió estúpida y… - de repente Lucius se desplomó dejando su varita y su capucha a un lado.
-El traidor de Zabini – dijo Blaise airado mientras cogía la varita del suelo
-Y la estúpida de Parkinson – dijo Pansy mientras, accidentalmente, pisaba una mano de Lucius
-Chicos – sonrió Draco
-¿Cómo está? – preguntó Pansy
-Bien, nada que no pueda remediar – miró a sus dos amigos que ataban, junto al señor Parkinson, a su padre – Gracias
-No seas sentimental Malfoy – se quejó Blaise – Tu hubieras hecho lo mismo por nosotros – Draco asintió sabiendo que, al menos, pasase lo que pasase con la persona que tenía en brazos siempre tendría amigos a los que recorrer.
-¿Qué diablos… - Pansy cortó sus pensamientos al indicar una luz blanca que brillaba justo en el sitio donde, anteriormente, habían estado los herederos.
Sirius se giró hacia Cloe. Ella estaba de pie, esperando algo.
-No hace falta que vengas Sirius – dijo ella
-Si tu vas yo también, lo sabes de sobra – Sirius se levantó del "suelo"
-No habrá fiesta sin mi – añadió James que apoyaba su mano en el hombro de Cloe – Además que tengo un hijo al que proteger
-Cuídalo, y dile que lo quiero – susurró Lily con preocupación
-Lo haré Lily – James beso suavemente la frente de su esposa – Y volveré para decirte lo fuerte que se ha vuelto
-Eso espero – Lily se empinó para darle un beso – No quiero sentirme de la misma manera que lo hice el día… - James sonrió con pesar recordando ese día de Halloween que parecía tan lejano
-¿Quién debe venirse conmigo? – una mujer de unos 45 años, con cabello castaño y ojos verdes apareció de repente
-Señora March – saludó Cloe
-Llámame Katie, vamos a luchar en el mismo bando – Cloe sonrió mientras sentía que Sirius y James se acercaban - Hay un mundo que salvar chicos – contestó la mujer
Julia sonrió de lado, tenía la varita alzada delante de ese desgraciado.
-Julia – susurró él, casi como deleitándose con tenerla delante
-Tom, no te recordaba así.
-En cambio, en tu cuerpo los años no han pasado – Julia miró con ojos fríos a la persona que tenía delante suyo
-No me dejaré vencer como la última vez
-Estás equivocada Julia – Voldemort lanzó un hechizo haciendo que Julia cayera al suelo – Ya te has vencido tu sola, te has hecho débil, has desarrollado sentimientos que cuando te conocí no tenías, amor, amistad, cariño…que te ha hecho débil, tan débil… - Julia sintió que su sangre ardía, no porqué estuviera en el suelo, sino porqué el estuviera hablando como si esa situación le causará aburrimiento
-Quieto Tom – Albus Dumbledore se puso entre la vampiresa y su ex alumno
-No te metas Albus, es algo entre él y yo – dijo Julia mientras intentaba levantarse pero parecía que los dos "hombres" habían acordado no dejarla pelear
-No te engañes Julia, esto no es entre tu y él, ese entre él y yo por ti – Voldemort soltó una carcajada
-No soy tan romántico Dumbledore, solo quiero su cuerpo y su poder. Tu la quieres a ella – Julia sentía que cada vez se estaba enfureciendo más, primero la inutilizaba, y ahora la trataba de objeto. Hasta aquí podía llegar una persona de defensa de las mujeres hasta el extremo.
Y fue entonces en que todo pasó muy rápido, Julia escondió la varita y sacó las garras, Albus se dio cuenta y se giró para pararla, Voldemort primero se mostró divertido pero cuando vio que Albus no había llegado a tiempo para detenerla el terror se apoderó de él. Era muy diferente una Julia controlada en el suelo que una Julia enfadada y convertida en vampiro.
Harry también se giró al ver que Albus Dumbledore gritaba.
-¡Albus!
Jack cayó al suelo pero fue inmediatamente levantada por Dan mientras Alex se encargaba de parar un hechizo que iba directamente hacia Harry. A lo lejos vio que prácticamente toda la lucha se había parado, primero, por el grito de Julia en el que anunciaba la caída de Albus Dumbledore y la otra porqué, el contacto que se había establecido, otra vez, entre Harry y Voldemort era increíble.
Harry había ido en ayuda de Julia que, recuperada de golpe su conciencia humana, intentaba ubicarse en la lucha.
-¡Julia haz el favor de levantarte! – Jack se giró para ver de donde había salido esa voz y vio, a su lado, una chica joven, quizá de unos 20 y pocos años, guapísima, dando ordenes a Julia Angels – No he venido aquí, arriesgando mi alma, para verte caer
-¡Tío Sirius! – Alex se giró asombrada haciendo que Harry perdiera la concentración
-No te distraigas Harry – James Potter estaba detrás de Harry, ayudándole aguantar la varita en el aire, con la misma intensidad
-Pa…papá – susurró Harry cohibido
-Vamos a terminar Harry, y lo haremos de una vez por todas – contestó Sirius que se había puesto al lado
-Confía en mi Harry – Alex le había cogido de la mano y Jack de la otra mientras que Dan se había cogido de la mano de Jack y de la Alex, formando un círculo. Justo detrás de Alex estaba la chica que había hablado con Julia y detrás de Jack, Julia Angels revivida. Detrás de Dan se encontraba la mujer de 45 años mientras que Sirius estaba en el medio de circulo
-Repetid conmigo – ordenó la mujer – Fugit in perpetuum
Ya está!!
Vale, no me asesinéis, por favoor! A mi me gustó mucho el resultado del capi, la primera escena de Draco y Ginny me encantó, debía ponerla y necesitaba ponerla.
La lucha...bueno...está incompleta, no sabemos que ha pasado, eso os obliga a leer el próximo capi, xDD
Mucha gente me lo ha preguntado pero hasta hoy no lo tenía del todo claro. Capis restantes: 3, solo quedan tres capítulos de esta trilología taaaan larga.
¿Y qué pasará en estos tres capis? Bueno...veremos que sucede con los herederos, Voldemort y los revividos. Tendremos una sorpresa muy grande por parte de uno de nuestros protagonistas y pasaran los años. Habrá un capi final y dos epílogos para poder explicar que pasará con todos y todo. Espero que os haya hecho agua a la boca para picaros la curiosidad.
Debo decir que en dos semanas tengo los exámenes de Selectividad así que, si véis que no actualizo no es porqué me he olvidado del fic sinó porqué no estoy para subir fics sino para estudiar ¿si? Y volveré a la carga tan pronto como termine.
Reviews. Dar las gracias a: Blushy Potter, deni, Mery M. Potter, ilaica-fary, xxlizzie, carmen, Gerulita Evans, laly malfoy, Armelle Potter, Serenity, carolina, margara, anabiaf, Janethmalfoy, Carolina Gatica, greengirl, Flor89, ninniel y xhiiniitha weasley.
Además, quiero pedir perdón a: Flor89 y a ninniel que no las incluí en los últimos agradecimientos, se me pasó. Perdón.
Nada más, ya lo sabéis, como siempre. 15 REVIEWS y actualizo en DOS semanas, sinó os tendréis que esperar todo un mes, hasta el 30 DE JUNIO (Habré terminado la Selectividad, yuhuuuuu!) Así que, ya sabéis.
Como siempre, independientemente de lo que he dicho arriba, si alguien tiene alguna duda, sugerencia, crítica constructiva y/o felicitación (que siempre van bien) por favor mandarme un review para que yo pueda saber lo que pensáis.
Y así, haciendo publicidad, os invitó a pasar por mi sitio web que está colgado en mi profile.
Muchos besos
Se despide con un abrazo
Aya-Mery
