Wolas!
Ya vuelvo a estar aquí, no quiero entretenerme, así que todos los comentarios a bajo y disfrutad del capi.
Nos vemos a bajo
-Harry… - dijo una voz dulcemente – Harry cariño… - el chico abrió los ojos y se encontró de frente con Lily Potter, guapísima y con unos ojos verdes impresionantes
-¿Ma…mamá? – preguntó confundido
-Harry – ella sonrió con alegría – Estás bien
-No está bien Lily, no lo engañes – James Potter apareció por detrás de la pelirroja
-¿Pa…papá?
-Parece que mi propio reflejo me esté diciendo padre – bromeó James ganándose un codazo de Lily
-Cielo… no puedes quedarte
-Pero…no entiendo nada
-Tu amiga Jack estará encantada de explicártelo pero para eso debes despertar
-¿Despertar¿No estoy muerto?
-Claro que no – dijo James indignado – Un simple hombre no puede vencerte Harry, eres mucho más que eso
-No era un simple hombre
-Si lo era, o al menos, tu lo afrontaste como tal – sonrió Lily – Ahora Harry…debes despertar, llevas dos semanas en coma y no puedes perderte la celebración más grande de la historia
-¿Voldemort ha…
-Si – James sonrió con confianza – Por fin el mundo podrá ser "libre"
-¿Y vosotros?
-Harry… - Lily susurró su nombre con pesar – Sabes que no hay ningún conjuro que pueda devolver la vida
-Pero…yo vi a papá y a Sirius
-Harry… - otra voz, esa no era de su madre
-Hay alguien que te espera para abrazarte Harry, no puedes quedarte más aquí – Lily se acercó a él – Te quiero más que a mi propia vida. Los dos te amamos más que a cualquier cosa
-Por eso y porqué tu madre es muy sentimental, no puedo permitir que te quedes aquí. Ya eres un hombre y tienes a una señorita muy inteligente a punto de cortarse las venas si no despiertas pronto
-Hermione…
-Y Ron, la pequeña Weasley… - enumeró James con los dedos – Aunque ya sabes, yo las prefiero pelirrojas
-¡James¿Es que no puedes mantenerte serio ni cuando vas a despedir a tu hijo? – regañó Lily. Harry sonrió sinceramente
-Me gustaría que estuvierais conmigo
-Y a nosotros – James sonrió mientras cogía a Lily de la cintura – Vamos Harry. Vuelve con los tuyos
-Yo… - Harry se acercó a la pareja – Os echó de menos – Harry se tiró a los brazos de su madre que lo recibió con un fuerte abrazo
-Merlín Harry, nosotros también – Lily no pudo evitar empezar a llorar, acompañando a su hijo
-Familia Potter unida – susurró James mientras cogía a Lily y a Harry de los hombros
-Os quiero
-Nosotros también Harry, te queremos y te querremos siempre – susurró James
-Vale, ya – Lily se medio separó del abrazo mientras se secaba las lágrimas
-Debes volver
-Debo volver
-Vive Harry, por todos nosotros – susurró Lily antes de que su hijo desapareciera
-¡Harry! – lo primero que notó fue unos brazos intentando retornarle al lugar del que había ido
-¡Hermione déjalo respirar! – esa era la voz de Ron
-¡Santo cielo Harry! – Jack se acercó como una bala a la cama de Harry – Estarás bien cuando te recuperes de la asfixia – dijo Jack burlonamente
-¡Ya vale las dos! – cortó Ron - ¿Cómo estás amigo?
-Aturdido – sonrió pesadamente
-Harry – Jane Thomas apareció enseguida – Estábamos muy preocupados. Necesitas descansar. Vamos, vamos… - Jack refunfuñó, Ron rió y Hermione se despidió con un beso en la frente
A la mañana siguiente Jane había reunido a Dan, Jack y Alex en la enfermería junto a la cama de Harry.
-¿Cómo te encuentras hoy? – preguntó Jack mientras Alex se sentaba en los pies de Harry
-Bien, mucho mejor – sonrió el moreno mientras dejaba espacio a su lado para que Jack se sentase mientras Dan se acomodaba en la silla
-¿Qué pasó con Dumbledore? – Jack bajó la vista mientras Dan se giró hacia Alex
-La verdad es que…no lo consiguió Harry – susurró Alex mientras escondía su vista con el flequillo – El profesor Dumbledore paró el hechizo que iba dirigido a Julia, a una persona no…le habría hecho nada a parte de dolor pero…él era…muy mayor…
-¿Está…
-Lo siento – susurró Alex mientras se estrujaba sus manos
-¿Y Julia?
-Julia también murió – Jane Thomas apareció dispuesta a contar la historia
Había habido un gran estallido y la luz blanca que envolvía a los cinco herederos se apagó de repente mientras los cuatro cuerpos de los estudiantes se desplomaban elegantemente en el suelo.
Todos los participantes de la batalla estaban quietos, tanto los de un bando como los de otros, pendientes de lo que pasaría.
Jane, protegida entre los brazos de Severus, miró hacia el lugar donde había habido la verdadera lucha
-¡Alex! – se deshizo de los brazos de Severus y se dirigió con gran velocidad hacia ahí.
Severus Snape salió detrás de ella y pareció que el campo de batalla volvía a cobrar vida. Los mortífagos volvieron a atacar y los aurores volvieron a protegerse pero las bestias mágicas empezaron su retirada.
Los dementores huyeron al notar que el odio que desprendía Voldemort había desaparecido, las banshees huyeron aturdidas, los gigantes se retiraron antes de que se fijaran en ellos y hombres lobos sabían que sin ayuda no conseguirían volver.
-¡Alex! – Jane llegó hacia donde estaba su hija
-Solo está desmayada – Julia era la única que quedaba de pie de los que estaban en el centro del círculo – Ha gastado casi toda su energía mágica
-Alex…cielo… - susurró Jane mientras despajaba el rostro de su hija, que parecía que dormía plácidamente
-Potter, Kirk y Jacqueline están bien – anunció Severus Snape que había tomado el pulso a los tres
-Julia y tu… - Jane levantó los ojos cuando la luz del sol tocó directamente sus ojos haciendo que tuviera que cerrarlos una décima de segundo - ¡Julia! – la rubia se giró buscando la vampiresa y la encontró, estaba en medio del campo de batalla con el cuerpo de Albus Dumbledore entre sus brazos - ¡Julia! – el sol daba de lleno en su cuerpo - ¡Julia! – Jane se levantó pero fue detenida por la cintura por Severus - ¡Déjame Severus! Debo salvar a… - el cuerpo de Julia empezó a arder al mismo tiempo que iba consumiendo el de Albus Dumbledore - ¡Julia¡Julia! – Severus tuvo que levantarla en vilo para que la rubia no corriera hacia ella, sabía que la vampiresa no podría vivir en un mundo en el que Albus Dumbledore no estuviera - ¡Déjame¡Se está… - Jane perdió sus fuerzas mientras caía de rodillas al suelo acompañada del hombre – No…no… - la rubia se giró sin querer ver el final de la guapísima vampiresa
-Julia quiso morir con Albus – susurró Jane mientras Jack ahogaba un sollozo
-Mamá… - Alex abrazó a su madre por la cintura, sabiendo el gran cariño que tenía por la vampiresa
-Lo siento – susurró Harry
-No tienes porqué sentirlo Harry, tu no tuviste la culpa – sonrió Jane forzadamente – Pero creo que todos queréis una explicación
-Bueno… - Jack medio sonrió – Yo más o menos ya lo sé.
-¿Por qué tú lo sabes? – preguntó Dan
-Antes de que pasará todo…recibí como…una descarga…no sé, algo que me decía que iba a pasar, que aparecería el padre de Harry, Black, tu bisabuela…todos y…
-Creo que lo sentimos todos – dijo Alex mientras se acomodaba en la cama – Al fin y al cabo, yo tuve el impulso de coger a Harry de la mano y Dan de cogerme la mía así que…
-Creo que Jack y Alex tuvieron el impulso porqué son las que tenían una heredera directa viva, en su caso, Julia
-¿Y tú mamá? – preguntó la morena
-Yo no cielo, yo te di a luz por casualidad, la que debía ser la heredera y la madre de la heredera era Cloe, la mujer que te salvó a ti – Alex recordó como esa mujer tan guapa la había abrazado por detrás y había susurrado "Tranquila, no podrán con dos Cleopatra's"
-Según mis suposiciones, no podíamos vencer a Voldemort los cuatro solos, ya sabéis, él tenía mucha más experiencia que nosotros y sabía como utilizarnos, pudo dejar a Julia indefensa – explicó Jack – Así que nuestros avantepasados, muy inteligentes ellos, vinieron a ayudarnos. En el caso de Harry su padre, Alex su tía Cloe, Dan su bisabuela y a mi…Julia.
-¿Y Sirius?
-Necesitaban un enlace – contestó Jane – Tengo un conocido en el departamento de misterios y están descubriendo que es el arco en el que cayó Sirius. Cuando uno cae ahí no muere pero tampoco está vivo, está en algún sitio entre la vida y la muerte. Supongo que debe haber alguna manera para escoger un lado o el otro, eso aún no se sabe. Por lo que veo, Sirius escogió la muerte
-¿Qué?
-Si Sirius hubiera escogido la vida Harry – razonó Jane – No habría podido ayudar a James, a Cloe y la señora March ha llegar hasta vosotros, en plena lucha y es posible que no lo hubieseis logrado. Sirius era el único que podía volver a la vida, así que aprovechó el enlace para ayudarte, a ti y a Alex – Alex sonrió de medio lado – Pero al haberlo escogido supongo que renunció a volver, realmente no puedo darte una explicación más exacta Harry, al fin y al cabo, eso es de la sección de misterios del Ministerio de Magia.
-Y ahora… ¿dónde está Sirius?
-Bebiendo y emborrachándose en alguna parte con Cloe, seguro – bromeó Alex mientras que Jane y Harry dejaban escapar una carcajada y Dan y Jack hicieron una risita
-¿Y vosotros cuánto tiempo lleváis despiertos? – preguntó Harry a los tres herederos
-Yo no llevo ni tres días – dijo Dan mientras se rascaba la nuca
-Yo una semana y Jack se despertó a los dos días
-¡No sabes lo que me aburrí! No me querían contar nada porqué debíamos estar los cuatro pero no pararon de hacerme pruebas, que si muggles, que si mágicas – bufó Jack
-Era para ver tu estado de magia – sonrió Jane
-Es verdad – reaccionó Alex – No podrás hacer magia durante un mes Harry
-¿Qué?
-Nos hemos quedado secos después del esfuerzo – sonrió Dan
-Jack será la primera en recuperarlo, fue la primera en despertarse
-¿Por qué?
-Porqué Julia estaba, técnicamente viva. Katie March murió la última y Cloe la primera, así que la que consumió más energía fue Alex
-Pero…entonces Alex debería ser la última en despertarse y fue la tercera
-Bueno, yo no estaba frente a frente con Voldemort, así que supongo que eso debe influir – sonrió Alex
-¿Qué pasará con Hogwarts ahora que… - Harry no terminó la frase
-¿No lo sabes? – Alex sonrió contenta – La nueva directora es Jane Thomas
-¿Qué? – preguntaron los tres atontitos
-Pues si. Todos los profesores estuvieron de acuerdo y como le tocaba a una mujer pues…
-No te quites méritos mamá. Eres una de las mejores aurores del Ministerio, hemos aprendido con el que más este año contigo y caes bien a todo el mundo, si el más difícil era papá y lo tienes comiendo de tu mano
-No lo digas en su presencia, que no le gusta – todos hicieron una risita
-Bueno, yo me voy – Dan se levantó.
-¿Dónde?
-A conquistar a cierta Slytherin a la que aún no he visto – Alex sonrió, Jack dio palmitas y Harry recordó como Dan se había fugado antes de la batalla para despedirse
Ginny estaba mirando por la ventana mientras jugaba con el anillo que tenía en su dedo anular. Quizá no fuera ni muy moderno ni muy elegante…pero le encantaba. Adoraba ese anillo, no era un anillo de compromiso (eso había dicho Draco) "Pienso regalarte algo más caro, más elegante y más Ginny cuando finalmente te pida que te cases conmigo" Ella se sonrojó cuando recordó lo primero que le había dicho después de que se despertará.
Draco había ido a ver a su madre, estaban, junto a un abogado mágico, discutiendo que harían en el juicio de su padre. Cada uno de los mortífagos había sido juzgado o estaba en proceso.
Severus Snape, por ser profesor de Hogwarts, había sido uno de los primeros. Jane Thomas no tardó en salir en su defensa, al igual que Natalie y, aunque fuera poco creíble, Remus. El tribunal quedó prácticamente mudo al descubrir que una de las salvadoras del mundo mágico, Alexandra Thomas, era hija nada más y nada menos que del profesor de pociones.
Otro que fue juzgado muy deprisa fue Peter Pettigrew, que estaba escondido en la antigua casa de los Riddle. Remus no había parado hasta que lo había encontrado y sintió lástima cuando lo vio, en un esquina de la casa, llorando y maldiciéndose a si mismo por todo lo que había hecho. A parte del tribunal, interesados y chismosos Remus puedo reconocer, entre la gente, a Deborah Smith, cansada y deprimida mirando como Peter declaraba haber sido el causante de la muerte de James y Lily Potter. Solo se escuchó el sollozo de la ex señorita Smith entre los gritos de la gente.
Bellatrix Lestrange y compañía también habían sido juzgados y detenidos por la tortura de los Longbottom y otros múltiples crímenes. Neville estuvo presente y sino hubiera sido por Gabrielle Delacour, de quien se había hecho muy amigo, era casi seguro que Neville no se hubiera contentado con cadena perpetua en Azkaban.
Azkaban…otra vez en manos de los dementores, pero está vez…no era dementores como los de antes. Ya no rondaban cada minuto del día entre las celdas, comiendo la poca felicidad que pudieran tener los presos ahora solo vigilaban. El nuevo ministro había ordenado que, aunque fuera horrible lo que esos mortífagos habían hecho a familias inocentes, también era verdad que el resto de la humanidad no éramos animales así que, si bien no podían prescindir de los dementores por la magia negra que los presos acumulaban día y noche, si que podían prescindir de ellos durante 8 horas al día.
El ministerio era otro cambio. En vez de un solo presidente, ahora eran tres, y se necesitaba el consentimiento de los tres para aceptar una decisión importante. Natalie casi gritó de alegría cuando dijeron que uno de esos puestos estaba destinado para un mago "anormal", Remus Lupin enseguida recibió la carta que le informaba de un nuevo puesto como ministro de magia que él rechazó de buen gusto y con elegancia, alegando que, ahora que había reencontrado a la mujer de su vida no pensaba volver a perderla por un cargo importante y presentó, como sustituto, a Nicolas Turner, el profesor que los Merodeadores y sus chicas tuvieron en ese entrenamiento que parecía tan lejano.
-Ginny – la pelirroja se giró hacia Draco, que iba vestido con una túnica elegante – Me voy
-Voy contigo
-No hace falta que vengas – dijo Draco mientras se acomodaba mejor la túnica, hoy tenia el juicio, su juicio.
-Claro que si, no voy a dejarte solo mientras te juzgan Draco
-Gin…
-Además, ya estoy vestida – dijo indicando la túnica que le había dejado Jack – Es una suerte que Jack y yo tengamos un físico tan parecido
-Gracias – susurró Draco
-No seas sentimental Malfoy, tu hubieras hecho lo mismo por mi – sonrió Ginny mientras entrelazaba su mano con la de Draco. El rubio sonrió y pensó que quizá, solo quizá, no fuera tan malo haber encontrado a sus puntos débiles.
Pansy estaba haciendo su bolsa. Debía ir a su casa, su antigua casa. Debía ir, debía hacerlo. Doblo con cuidado un jersey que debía ser de Ginny y se había colado en su ropa, daba igual, se lo llevaría.
Natalie le había dicho que, antes de ir a Azkaban, necesitaba aclarar todo el tema de la herencia, era posible que su padre no quisiera darle el dinero que por ley le correspondía por haber renunciado a ser su hija, pero si bien el dinero no le importaba no estaba dispuesta a vivir con el dinero de Natalie, su madrastra en esos momentos, y la carrera que quería empezar la dejaba sin tiempo material para hacer trabajar así que, por mucho o por poco, se veía obligada a ir para recuperar algo de la parte de niña rica que había dejado atrás.
-¿Te vas? – Pansy se sobresaltó y se giró con una mano sobre el corazón
-¡Dan! – la chica dejó inmediatamente las cosas sobre la cama y se acercó a él - ¿Estás bien¿Cuánto hace que estás despierto?
-Un par de días, no te vi por la enfermería – Pansy bajó los ojos
-Fui…a ver la tumba de mi madre y ver como estaba la situación en casa – susurró suavemente
-¿Estás bien? – preguntó al ver como la mirada de ella se había apagado
-Si, estoy bien. Solo que… - se pasó una mano por el pelo intentando ordenarlo cuando no lo llevaba desordenado, gesto que hacia cada vez que estaba nerviosa – Te acabas de despertar y ya te estoy liando con mis problemas, lamento no haber estado ahí cuando te despertaste y también lamento… - Pansy no pudo evitar que las lágrimas empiecen a salir irremediablemente de sus ojos – Dan…soy todo aquello que no quería ser, soy amiga de muggles y sangre sucias, soy pobre y no estoy saliendo con Draco – más lágrimas salieron – Y lo más triste es que estoy enamorada de ti – durante un segundo Pansy le aguantó la mirada hasta que reparó en lo que había dicho, después se llevó ambas manos a la boca y se giró hacia la cama para continuar con la bolsa mientras negaba con la cabeza -. No he dicho nada, no he dicho… ¡por Merlín! –dijo ella - ¿cómo puedo ser tan idiota? Tú nunca te vas a enamorar de mí, solo soy tu amiga… por todos los magos – se volvió a girar pero vio que Dan estaba a dos centímetros de ella - Yo…olvídalo…tenemos una amistad demasiado bonita para que…
-Te quiero – susurró él mientras secaba las lágrimas que aún salían – Te quiero rica y pobre, te quiero amiga de sangres sucias y sin ser amiga de ellos y te quiero siendo novia de Draco aunque, en ese caso, no podría hacer esto – y antes de que ella consiguiese decir o hacer nada Dan la atrajo delicadamente hacia él
Parecía que la chica fuese una pluma porqué cayó en el pecho del chico sin siquiera pensárselo y fue entonces que sus labios se unieron, aunque no fue como en la Sala Común justo antes de la batalla, esta vez fue diferente, muy diferente.
Pansy dejó de pensar cuando sintió que Dan pedía entrar en su boca con un suave mordisco en su labio inferior y sintió morir cuando, de repente, no pensó en nada, ni en que debía ir a casa, ni que alguien podía verlos en cualquier momento y mucho menos pensó en lo que parecía tan lejano.
Ron estaba mirando como la lechuza salía rápidamente de Hogwarts, aunque no quisiera y no le gustaba, él había salvado una parte muy importante de si mismo así que lo justo era que le devolviera el favor. Nunca iba a aceptarlo, nunca iba a caerle bien y nunca iba a dejar de verlo como la persona que le robó su tesoro más preciado pero…podría llegar a respetarlo.
-¿Ron? – Luna llegó junto a él - ¿Lo has hecho? – el pelirrojo asintió ausentemente y cuando la lechuza se había esfumado se giró hacia la rubia
-Es lo menos que puedo hacer – alargó la mano que Luna aceptó gustosa y Ron sonrió, ahora tenía otro tesoro que mimar y proteger
Draco estuvo reacio en soltar la mano de Ginny que no había parado de apretar la suya. "Estaré cerca" susurró ella y sin importarle que jefes del ministerio amigos de su padre la vieran se empinó y besó al rubio. Después vio como su madre, aún en la silla de ruedas, hablaba con Ginny y era la misma pelirroja la que empujaba la silla.
El abogado que tenía era de los mejores, sonrió de lado, no había podido negarle un juicio justo a su padre así que le había ofrecido el mismo abogado aunque éste no había podido hacer nada.
Preguntas, preguntas y hechos. Personas, mortífagos mayoritariamente informaban de las acciones que había tenido que hacer, algunos ataques a muggles indefensos, aunque lo intentó con todas las fuerzas no pudo evitar mirar hacia donde estaban Ginny y Narcisa Malfoy. La rubia sonreía, sabiendo que no había hecho todo aquello queriendo y ella…ella…lloraba, lloraba…quizá no lo culpaba y quizá nunca le tuviera rencor pero al fin y al cabo eran personas humanas…se sintió odioso.
Jane Thomas volvió a dar la cara para protegerlo y Natalie Zabini pero vio como una sonrisa burlona se formó en muchos miembros del jurado, era al segundo mortífago que apoyaban y, aunque quizá no sospecharan, ya era abusar demasiado.
Volvió a mirar hacia ellas, y ella estaba llorando…llorando porqué no le creían.
-¿Alguien más para hablar a su favor?
-Yo – todo el mundo se giró hacia la puerta mientras no podían dar crédito a lo que veían
-Arthur… ¿qué haces aquí? – preguntó el jefe del tribunal
-Hablando a su favor – y así era, Arthur Weasley estaba ahí, subiendo a la estrada
Harry miraba el juicio de Draco des de la tribuna más alejada, había estado a punto de intervenir, Jack se lo había dicho y por muy mal que le cayera o por el odio que siempre se habían tenido mutuamente no podía olvidar el hecho de que Malfoy o Draco había salvado a Ginny.
Sonrió de lado mientras veía como Ginny estaba cogida fuertemente de la mano de Narcisa Malfoy, le gustará o no Ginny era feliz y si su "hermana" era feliz, él también lo era, aunque fuera con el desagradable de Draco Malfoy.
Se marchó antes de que alguien reparara en su presencia, estaba convencido que Arthur sería lo suficientemente convincente para que declararan inocente a Draco, más, si sabía lo que había hecho por el tesoro de los Weasley's.
-¡Papá! – Ginny saltó los escalones de dos en dos hasta llegar donde su padre se encontraba hablando con el abogado de Draco - ¿Papá qué haces aquí?
-Bueno…me enteré que el joven Malfoy te salvó la vida y creí justo devolverle el favor – sonrió de manera inocente el señor Weasley
-¿Quién…
-No voy a decírtelo pero… - sonrió el mayor de los Weasley's a su hija – Tienes unos hermanos que te quieren más que a su propia vida – Ginny sonrió mientras dejaba caer otra lágrima.
-Ron…
-Señor Weasley… - Draco se levantó de su lugar, sin saber que decir ni como actuar, Ginny sonrió, era tan gracioso verlo así, siempre tan seguro de si mismo y ahora parecía un niño – Gracias y no diga que yo hubiera hecho lo mismo por usted, sabe que no es verdad – negó Draco, conociendo esa frase ya de memoria
-Quizá por mi no, pero por ella si – dijo tomando a Ginny por los hombros, la pequeña Weasley se sonrojó – Quiero estar delante cuando se lo digas a tu madre y a tus hermanos
-¡Papá! – Ginny se giró indignada hacia su padre – Yo…no quería que te enterarás de ese modo – la chica cogió la mano de Draco y entrelazó sus dedos – Para mi es muy importante tu opinión
-Hija… - Arthur se rascó la nuca mientras meditaba sus palabras – Ron me dijo que debía ir al juzgado para salvar al estúpido de Malfoy ya que él te había salvado a ti. Primero pensé que serían Fred y George pero ellos nunca me dejarían en ridículo y tampoco salvarían a un Malfoy de la cárcel. Vine para devolver el favor, no te estoy juzgando chico – Draco lo miró mientras apretaba la mano de Ginny – Pero tampoco voy a daros mi bendición, debes ganártela. Ella es la persona más protegida de este planeta, y no lo digo por los seis hermanos, sino por los dos padres que solo han tenido una hija así que… - Arthur se encogió de hombros – Tu padre me decepcionó mucho tiempo atrás – suspiró profundamente – Pero siempre he defendido las segundas oportunidades así que espero verte pronto en casa discutiendo con los gemelos. Me voy, tengo trabajo – le dio un casto beso en la frente de Ginny y se despidió con un suave "Hasta luego señora Malfoy" de Narcisa
Natalie abrió pesadamente la puerta de un pequeño edificio situado en medio de un cementerio muggle.
-La construimos aquí para ahuyentar a los curiosos – fue lo único que dijo la rubia
Era un mausoleo antiguo, se veía por el color del mármol y por el polvo acumulado en las lápidas. Harry repasó con la vista el lugar y sintió como un escalofrío le recorría de arriba a bajo.
-No vengo mucho…es…doloroso…
-Natalie…no debe aparentar estar bien – la rubia miró como el chico iba hacia el lado derecho, donde reposaban dos tumbas, quizá de las más viejas que habían ahí. "James Anthony Potter" "Lilianne Rose Potter Evans" - ¿Y Sirius? – Natalie se vio sorprendida por la pregunta, había estado absorta mirando las tumbas de sus tres hermanos
-Nunca lo enterramos – Jane entró por la puerta salvando a Natalie que se había quedado en blanco por primera vez en mucho tiempo – No teníamos cuerpo y no creo que a él le gustará que alguien fuera a llorarle por no haber podido vencer a su prima – Harry volvió a fijar su mirada en la tumba de sus padres.
Era lo más cerca que había estado de ellos durante toda su vida. Alargó la mano y repasó el nombre de su madre con cuidado. Lilianne… no recordaba nada, no era capaz de recordar nada, ni su risa, ni su pelo, ni su olor, ni su voz…nada. Cayó de rodillas. Solo recordaba el gritó aterrador.
Su padre…de él aún tenía menos, si que era verdad que se parecían pero eso solo sería bueno si pudiera hacer algo con ello, estaba seguro que Sirius, Remus e incluso su propia madre hubieran hecho alguna broma acerca del parecido.
"Harry" la voz de su padre resonó en su cabeza "Vive Harry, por todos nosotros" ahora entendía las palabras de su madre, no debía encallarse al pasado.
Se limpió las lágrimas que se habían escapado furiosas de sus ojos.
-Vamos Harry – Jane le rodeó los hombros al chico, una mirada fugaz a Natalie que estaba parada en medio del mausoleo, con la mirada fija en la tumba del medio.
Sintió que Jane lo abrazaba más fuerte mientras salían de la tumba, como para un soporte moral, algo que la aguantará.
La luz del Sol impactó en sus ojos y sintió como Jane se apoyaba en él con un compás rítmico y en ese momento, un grito de furia, desesperación y tristeza inundó el cementerio.
Natalie ni tan solo había notado como Jane se llevaba a Harry, sabiendo que ella necesitaba intimidad. Solo miraba ese nombre.
"Cleopatra Elizabeth Black Thomas"
La muerte de Mark y Joshua había dolido, había dolido muchísimo pero nunca como la de Cloe.
Cloe.
Ella…era su hermana, era su gemela, era su amiga, su confidente, su protectora. Era ella. Las dos eran un equipo que no podía sobrevivir sin la otra parte. No habían pasado nunca más de dos meses separadas.
Siempre juntas.
Y ahora…ella estaba en algún sitio mucho más lejos de lo que cualquier trasladador pudiera llevarla. Y la necesitaba ahora más que nunca, aunque tuviera a Remus y Jane con ella.
- ¡¡CLOE!!
El colegio volvía a estar abierto con tranquilidad, sobretodo porqué, con las prisas, no se había dado ningún título a los alumnos que habían terminado séptimo. Así que por votación general entre los prefectos y los jefes de la casa se decidió que se haría una fiesta íntima para los de séptimo y un acompañante de cada uno el cual seria una cena y la entrega de los títulos.
Y esa fiesta coincidía con la primera semana de clases de los siguientes cursos.
-¿Qué vas a hacer Jack? – preguntó Ginny mientras repasaba los ingredientes que habían sido asignados para la poción de mañana
-¿Hacer de qué? – la pelirroja levantó la mirada encontrando la de Luna, no podía ser que la amante de las fiestas Jack Summers se perdiera una fiesta de tal magnitud
-Ir a la fiesta – aclaró Alex al ver sus amigas se habían quedado mudas
-Yo voy a ir con Harry y Viktor con Granger – la castaña hizo una cara de desagrado – Y una vez dentro ya nos cambiaremos las parejas – Jack hizo un suspiro sonoro – Lo que me sabe mal es no poder invitar a Harry a la nuestra
-Estoy convencida que Harry podrá asistir – sonrió Alex – Para mamá es como el hijo que nunca tuvo
-Me parece que tu padre no opina lo mismo – dijo Dan por primera vez - ¿Y vosotras?
-Blaise
-Ron – respondieron rápidamente Alex y Luna - ¿Irás con Pansy?
-Me parece que si – sonrió el chico mientras se rascaba la nuca nervioso.
-¡Que monos! – Jack saltó dando un par de palmadas – Os lo decía, que tardaban demasiado en salir juntos
-No estamos saliendo juntos – aclaró Dan mientras Ginny y Alex rodaron los ojos – Solo estamos…explorando el terreno, por así decirlo
-Claro, con tu lengua en su garganta – sonrió Luna
-Rubia ¿Qué te está haciendo Weasley? – preguntó Jack extrañada por la indirecta tan directa de la Ravenclaw – Ese comentario era mío o de Alex – la morena negó con la cabeza
-¿Y tu Gin? – preguntó Dan
-No lo sé, estamos pensando en todas las consecuencias de ir juntos o no – suspiró ella
-Pero… ¿por qué no? Quiero decir… - intentó explicarse Luna – Ron ya lo sabe, y Harry, incluso tus padres
-Mi padre – rectificó la pelirroja
-Así que ya no tenéis nadie de quien esconderos ¿no?
-Ya pero… - Ginny se encogió de hombros – No sé, será un golpe bastante importante para toda la comunidad mágica
-Yo quiero estar en primera fila – dijo Jack con la mano levantada como si estuviera en clase.
Estaba estirada en la cama de Draco, o en la ex cama de Draco, ya que los de sexto habían cedido sus habitaciones a los de séptimo solo por una semana, así que ella misma se había visto exportada a una torre provisional para toda la gente de séptimo de ese año, aunque claro, las reuniones entre los cinco eran de día si y día también.
Sintió que la puerta se abría y, por la manera de caminar, sabía que era Draco así que no abrió los ojos hasta que sintió un peso en la cama.
-¿Qué haces aquí? – preguntó él extrañado
-Te esperaba – buscó sus ojos grises y encontró una expresión difícil de explicar - ¿Qué pasa?
-Nada
-Draco… - la pelirroja se incorporó sentándose en la cama – Te conozco más que tu propia madre y sé que esa mirada no es de "nada", precisamente
-Voy a ir contigo – le dio un suave beso en la frente – A la fiesta, voy a ir contigo
-No hace falta Draco, de verdad, podemos aguantar un poco más, mira a Snape y a Jane
-¿Hasta cuando? Ni hablar – el chico cogió a la Griffindor de las mejillas y obligó a clavar su mirada en ella – Has dado demasiado de ti para que yo no de nada de mi
-Arriesgaste tu vida
-Y lo volvería a hacer. Solo…solo si me quieres ven conmigo a ese baile – antes de que pudiera decir nada Ginny aprovechó la cercanía para darle un tierno beso al chico
-A veces pienso que eres tonto. Claro que te quiero
-Bien, porqué pienso besarte en medio del Gran Salón, donde todo el mundo pueda verte y diga…"no puedo creer que Weasley esté con Malfoy, pero si él es mucho más guapo"
-¡Idiota! – Ginny le dio un golpe en el brazo que hizo sonreír al rubio
-Vamos, tenemos que ir a ver algún vestido
-Draco… - dijo refiriéndose al muy sabido tema del dinero
-Ya hablamos de eso – contestó rápidamente él – Lo mío es tuyo y lo tuyo es mío. No te compraría un simple vestido si solo quisiera comprarte.
-Yo no tengo mucho
-No te confundas Gin – volvió junto a ella – Que no tengas mucho materialmente no significa que no tengas mucho en otro sentido
-Cielo…
-No me llames con esos nombres cariñosos, sabes que no me gustan – dijo con cara de desagrado
-Lo sé pero es que estabas siendo un amor – se puso de puntillas y le besó en los labios – Vamos antes de que Jack irrumpa diciendo que eso no se hace en horario infantil
-Fue tu culpa por explicarle en que consistía eso del horario infantil – apuntó él antes de cerrar la puerta de la habitación para salir, con Ginny de la mano, a ver un nuevo mundo.
Ya está!
La principal duda que ha salido a lo largo de los reviews era..."¿por qué Lily no fue con Sirius y James?" La respuesta, espero que haya quedado clara en el capi, es porqué Lily no es heredera así que, técnicamente, tampoco tenia nada que hacer ahí.
Sobre la aparición de Sirius, James, Cloe y la señora Katie March espero que haya quedado claro, en caso negativo, ya sabéis, un review y respondo a todas vuestras dudas.
Sobre lo que queda de fic, quedan dos capis que seran dos epílogos, el primero, que pasa con el grupo de cinco (Ginny, Luna, Jack, Alex y Dan) durante su último año en el colegio (tengo pensada una gran sorpresa) y que hacen el resto durante ese año, el segundo, que pasa una vez fuera de Hogwarts. Espero que tengan la misma aceptación que todo mi fic.
Antes de nada, quiero dar las gracias (espero no dejarme a nadie) a: Danielle Potter, florr., Elassel Granger, Suicide annie, Javiera Malfoy, Anvi Snape, T.M. Dined, Blushy Potter, Konstance Black, silginny, laly malfoy, Janethmalfoy, Ailyn, Carolina Gatica, natisluna, Piluki, Serenity, ninniel, Flor89 (espero que te haya ido bien la selectividad) y Armelle Potter.
Nada más, ya lo sabéis, como siempre. 15 REVIEWS y actualizo en DOS semanas, sinó os tendréis que esperar todo un mes, hasta el 14 DE JULIO (Vacaciones, vacacioooones!) Así que, ya sabéis.
Como siempre, independientemente de lo que he dicho arriba, si alguien tiene alguna duda, sugerencia, crítica constructiva y/o felicitación (que siempre van bien) por favor mandarme un review para que yo pueda saber lo que pensáis.
Y así, haciendo publicidad, os invitó a pasar por mi sitio web que está colgado en mi profile.
Muchos besos
Se despide con un abrazo
Aya-Mery
