Declaimer: Los nombres de los personajes al igual que el de los diferentes lugares son propiedad de la WB y JKR. La canción "Amiga Mia" pertenece al cantante español Alejandro Sanz (ahago un parentecis para aclarar que la canción del anterior capitulo se llamaba "Yo quisiera" y esa si es dle grupo mexicano REIK, sorry confucíón oO) Yo solo las utilizo para divertirme y divertirlos.
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Amiga mía:
+ Amiga mía, lo sé, sólo vives por él
que lo sabe también, pero él no te ve
como yo, suplicarle a mi boca que diga
que me confesado entre copas.
Que es con tu piel con quien sueña de noche
y que enloquece con cada botón que
te desabrochas pensando en sus manos
él no te ha visto temblar, esperando
una palabra, algún gesto un abrazo
él no te ve como yo suspirando
con los ojitos abiertos de par en par
escucharme, nombrarle
¡Ay, amiga mía! lo sé y él también+
- Yo…pensé…que…Ron…pues… ¡Eh estado enamorada de el, desde hace mucho! – Exclamó, con la voz ahogada a causa de las lagrimas – Y el me paga con esto…es…es injusto.
Me partía el alma, quisiera hacer algo…pero no sabía que.
+ Amiga mía, no sé qué decir
ni qué hacer para verte feliz
ojala pudiera mandar en el alma o en la libertad
que es lo que a él le hace falta+
- Abrásame fuerte, Harry….por favor – me suplicó, como si eso fuese lo último que haría.
La abracé como nunca la había abrazado antes, demostrándole cuanto la quería.
+ llenarte los bolsillos de guerras ganadas
de sueños e ilusiones renovadas
yo quiero regalarte una poesía
tú piensas que estoy dando las noticias+
- Bésame – me dijo de repente. Yo me quede como en estado de Shock ¿Qué la besara? Pero… ¿Acaso Hermione se estaba volviendo loca?
- Hermione…no…no sabes lo que estas diciendo – le dije, todo me estaba temblando – Estas delirando…mejor…ve a dormir.
- ¡Estoy bien! – Me aseguró, ahora dejándome de abrazar; me miro fijamente y me agarró la cara – Solo…quiero….quiero…Harry…tú… ¿Tu me amas? – abrí los ojos como platos, tras aquella pregunta ¿Qué si la amaba? Es que acaso el besó de la otra vez… ¿No fue mas que suficiente?
No sabía que decirle, pensé en la posibilidad de que estuviese tomada…pero su aliento no olía a nada. De pronto ella me preguntaba eso, para escuchar la palabra: Te amo, de la boca de un hombre…no por que le importase si la amaba o no.
- ¡Respóndeme! – Me exigió con rudeza – Por favor.
- Si te digo que te amo… ¿Qué harías? – le pregunté, levantando el ceño. Como lo había supuesto, se quedo callada con la mirada fija al suelo.
El silencio reino en toda el aula, y yo solo la miraba con sosiego.
+ Amiga mía, ojala algún día escuchando mi canción
de pronto entiendas que lo que nunca quise
fue contar tu historia
porque pudiera resultar conmovedora+
- Dime… ¿Qué harías…sabiendo que yo no soy quien ocupa tu corazón? – Ya todo se había vuelto mas complicado, le estaba lanzando pequeñas indirectas a Hermione, pero me era muy difícil.
+Pero perdona, amiga mía
no es inteligencia ni sabiduría
esta es mi manera de decir las cosas
No es que sea mi trabajo, es que es mi idioma+
- ¿Porque me preguntas eso? si me amas…solo dilo y ya.
- Tu solo quieres que yo te diga eso, para escucharlo bajo la voz de un hombre…por que Ron nunca te lo ah dicho ¿O si?
- Es solo…pues… – me miro fijamente, y se me empezó acercar con lentitud…sabía lo que estaba apunto de hacer.
+ Amiga mía, princesa de un cuento infinito
Amiga mía, tan sólo pretendo que cuentes conmigo+
No quería herirle sus sentimientos…eso era lo que menos deseaba. Aquel beso, proporcionaría la razón de una confusión, y no quería que Hermione se sintiera confundida por mi culpa.
Vi con horror como su húmeda cara se acercaba a la mía con parsimonia, sabía lo que quería y deseaba hacer.
Una vocecilla inoportuna resonó en mi cabeza diciéndome un fuerte "Hazlo" pero mi corazón me decía lo contrario.
Si, quería besar de nuevo a Hermione, probar esos labios de fantasía, pero no de esa manera, no de esa forma.
+Amiga mia, a ver si uno de estos días
Por fin aprendo hablar sin tener que dar tantos rodeos.
Porque toda esta historia me importa porque eres mi amiga+
- No, Hermione – hable en un susurro, deteniendo con delicadeza su rostro – No quiero que sea de esa forma. Quiero que…que sea distinto, no así.
Hermione me miro desconcertada, y se separo de mí con mesura.
- ¿Por qué no quieres que sea así, Harry? - me preguntó en un hilo de voz. La mire a los ojos y le agarre la cara con delicadeza.
Tenía que confesárselo, tenía que dejarme de rodeos, tenía que decirle que la amaba con toda mi alma.
- Hermione, porque yo…yo…
+ Amiga mía, lo sé, sólo vives por él
que lo sabe también, pero él no te ve
como yo, suplicarle a mi boca que diga
que me confesado entre copas.
Que es con tu piel con quien sueña de noche+
- ¿Qué tu que, Harry? – me apremió la castaña. La mire fijamente.
- Que no quiero que esto sea así por…porque….porque – tome una bocanada grande de aire y continué – Porque….porque tu….tu….tu me gustas mucho Hermione.
Tras aquella confesión, retire mi mirada de sus cristalinos e hinchados ojos, y la fije en el suelo del aula.
Note como Hermione se levantaba y se acercaba más a mí.
- No sabes cuando espere este momento – me dijo en un susurro – No sabes cuanto.
+Amiga mia no se, que decir ni que hacer
Para verte feliz.
Ojala pudiera mandar en el alma
Y en la libertad que es lo que a el le hace falta+
Deje de observar el piso del aula para ver los marrones ojos de mi amada - ¿Qué esperaste, que? – pregunté sin entender.
La chica se acerco a un más a mi – Que me dijeras esto….para….para comprender que…- me miro fijamente – Que tu….y yo….- nos quedamos callados por un momento, en el que el silencio reino entre nosotros.
Después de varios minutos las lágrimas volvieron a brotar de los ojos de Hermione y se levantó como un rayo.
- Lo siento – me dijo en un sollozo – No…no se que dije….lo siento Harry, lo….lo siento – y dedicándome una ultima mirada llena de tristeza, salió del aula como alma que se lleva el diablo.
- ¡HERMIONE! – Le grite, apretando firmemente mi mano -¡VUELVE! – pero no sucedió nada.
+Llenarte los bolsillos de guerras ganas.
De sueños e ilusiones renovadas.
Yo quiero regalarte una poesía.
Tú piensas que estoy dando las noticias+
Golpee con fuerza mi puño contra el suelo, pero esta sintió al duro chocar. Levante mi mano y vi la cadena de oro que traía puesta Hermione hace escasos momentos, se le había caído y no se había dado cuenta.
La agarre con sorna y la mire con sosiego – Hermione…mi Hermione.
+ Amiga mía, princesa de un cuento infinito
Amiga mía, tan sólo pretendo que cuentes conmigo.
Amiga mia, a ver si uno de estos días
Por fin aprendo hablar sin tener que dar tantos rodeos, que toda esta historia me importa porque eres mi amiga+
Apreté con fuerza la cadenita, y varias lágrimas resbalaron por mis mejillas.
Fin del Flash Back
Después de salir de la ducha, me puse unos Jeans y una camiseta negra con unas zapatillas. Me senté de nuevo en la cama, y me desplomé en ella.
En unos minutos tendría que abandonar aquel lugar, ya que seguramente los seguidores de Voldemort habían dado con mi paradero, y no quería enfrentarme con ellos no sin antes de encontrar todos los Horcruxes.
El Guardapelo, algo de Gryffindor o de Revenclaw, la copa y la serpiente repetí para mis adentros, al recordar el semblante del viejo Dumbledore.
- Ya tengo la pista de donde puede estar la copa – dije en voz baja, frotándome las manos – Así que…. ¡Manos a la obra!
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Me sentía desbastada, mi corazón se comenzaba a desmoronar poco a poco y estaba segura que no resistiría un día más.
El se había ido, sin despedidas ni abrazos, lo único que había dejado era una carta (que de tanto tenerla en mi bolsillo noche tras noche) se comenzaba a deteriorar…
Flash Back
Corría y corría por entre la gente a toda velocidad, sin importarme sus palabrotas o insultos; lo único que me interesaba era llegar a tiempo, llegar a detenerlo y decirle cuando lo quería.
Hacía unos escasos minutos que mi amiga Ginny me había comentado que Harry se iba a ir de la escuela, o eso fue lo que escucho de las voces del mismo Dumbledore y la profesora McGonagall.
Aquella noticia me partió el alma, no podía creer que se fuera a ir de Hogwarts, que dejará todo a tras, que me dejará a mi. El me había prometido que no se iría de la escuela, me lo había dicho un mes después del incidente en los terrenos, lo prometió, y yo estaba segura que lo cumpliría.
- ¡Oye! – me gritaron unas alumnas de 7º cuando pase por su lado a toda velocidad.
- ¡Lo siento! – me disculpe sin detenerme ni un segundo, necesitaba alcanzarlo y detenerlo, tenía que hacerlo….
El despacho de Dumbledore se veía en esos momentos lúgubre y oscuro, solo una pequeña banda de luz entraba por la rendija del ventanal ubicado a espalas de la silla principal de director. El ambiente era tenso y silencioso, los cuadros de los antiguos directores de la escuela no decían ni una sola palabra, ya que estaban al pendiente de lo que diría el adolescente.
Los potentes pero inocentes ojos azules del anciano se reflejaban por aquellos lentes de medialuna, y se posaban en el moreno rostro de un adolescente.
- Entiendo si lo quieres pensar, Harry – le dijo Dumbledore con voz paternal – Comprendería a la perfección y prefieres quedarte en Hogwarts por razones valederas.
- ¡No! – dijo con rotundidad el joven moreno.
- ¿Cómo dices? – preguntó el director, arqueando las cejas.
- Que no – repitió el muchacho – No…no tengo ninguna razón para…para quedarme aquí – y saco la mano del bolsillo, la cual hace unos momentos estaba ocupada sosteniendo una pequeña cadena de oro.
- ¿Entonces tu decisión es…?
- Iré a buscar los Horcruxes que faltan – completó por fin el chico de orbes ojos grises.
Albus carraspeó y sonrió un poco satisfecho.
- Si esa es tu decisión, venidera sea – fue lo último que dijo antes de dirigirse hacia la chimenea y agarrar una caja de polvos flu.
- Toma – le dijo, entregándole la cajita. Harry extendió su mano derecha y la agarró – Esta caja supongo que será suficiente para tus viajes entre chimeneas. Úsalas cuando sea necesario, y cuídate de los espías – le advirtió el director, con vos trémula – El Ministerio ya esta al tanto de todo, claro dejan pasar por alto algunas cosillas – y le guiñó un ojo – Pero saben lo de tu misión, así que podrás trasladarte por la Red Flu con toda tranquilidad, pero el Ministerio no es el único que sabe esto, estoy seguro que también los aliados de Voldemort, así que mucho cuidado, mucha ojo con todo lo que ves y con todos los que hables.
El ojiverde asintió sin aprensión – Si señor, se lo que debo hacer, no se preocupe – le aseguró sonriente – Además, la característica más notoria de mi personalidad, aparte de la de meterme en problemas, es desconfiar en las personas, así que por eso no habrá inconveniente.
- Eso espero – fue lo último que dijo, luego se quedo callado.
Harry carraspeó con molestia por el incomodo silencio, y luego giro sus ojos hacia el retrato de Phineas Niguellius.
- ¡Bah! – Bufó el retrato con exasperación – Dudo mucho que cumplas con esa misión, muchacho, pero…buena suerte.
El moreno sonrió con esfuerzo, y después volvió a meter la mano a su bolsillo, y saco de hay un pedazo de pergamino.
- Profesor, Dumbledore – hablo por fin después de un témpano de silencio – ¿Podría…podría entregarle esto a…a Hermione? – le preguntó con nerviosismo, estirando el brazo y mostrándole el pergamino.
Albus lo miro y asintiendo lo agarró.
- Claro, si la veo se lo entrego – le aseguró el director.
Harry asintió, y después se dirigió hacia la chimenea del despacho. La miro con aplomo y lanzo un largo suspiro.
- Llegó la hora – le anunció Dumbledore, poniendo su mano arrugada y quemada sobre su hombro derecho – Tienes que irte.
Con otro suspiró de aceptación, abrió la tapa de la caja y saco un puñado de polvos Flu.
- Bueno – dijo, apretándolos con fuerza – Este…muchas gracias por todo, profesor Dumbledore – y le sonrió jovialmente.
- Gracias a ti, Harry. Buena suerte, y cuídate mucho – con la amplia sonrisa de aquel gran personaje que jamás iba a olvidar; le lanzo una última mirada al despacho que por tanto tiempo visito, a la ave que un día le salvo la vida, y al anciano que siempre tuvo respuesta para todo.
Sonriendo, entro a la chimenea y con un grito fuerte y claro, pronunció:
- ¡A Klett Ford Stan! – eh iluminando su cuerpo con una llamarada verde, desapareció en un abrir y cerrar de ojos, al tiempo que se abría con apuro la puerta del despacho…
Entre jadeante al despacho de Dumbledore, jamás en mi vida había corrido de la manera que corría esa vez.
Al abrir la puerta para en seco y coloque mis manos sobre mis rodillas flexionadas, tratando de recuperar el aire perdido.
Cuando por fin mis pulmones sintieron el aire, respire con aplomo y mire a Dumbledore.
- Profe…profesor Dumbledore….donde… ¿Dónde esta Harry? – le pregunté con voz entrecortada. El director me miro como con lastima, y se acerco a mi con sigilo.
- El…el se acabo de ir hace unos segundos – me comentó con amargura. S
Sentí como mi corazón se partía en dos y mi alma se alejaba de mi cuerpo.
¿Qué se había ido¿Pero como era posible? El me dijo que no se iría, pero si…
- ¿Cómo…cómo es…como es posible? – pregunté sin darle crédito a sus palabras.
Albus bacilo un momento antes de responder – Nada Hermione, decidió irse así por así…lo quiso hacer, además era su destino.
- ¡PUES SI, PERO NO TAN PRONTO! – ya el tono no lo podía controlar, y las lágrimas tampoco.
- Ya cálmate – me aconsejo Albus, colocando su mano joven en mi hombro – Mira, Harry me dejo esto, dijo que…que te lo entregara – y me extendió un pedazo de pergamino.
Lo mire con el ceño fruncido, y lo agarre con temor.
Mi llanto se calmo, y me limpie las pocas lágrimas que habían caído con la manga de la túnica. Mire al profesor Dumbledore, y este me dio señal de que me dejaría sola, para que leyera tranquila el pergamino.
Asentí con aprensión y este, sonriéndome, salió de la oficina.
Suspire con aplomó y mire con sosiego el pergamino. Mi corazón latía a mil por segundo, mis manos me temblaban como nunca antes y un sudor frío comenzaba a bajar por mi frente.
No entendía que me pasaba, tal vez tenía miedo de leer lo que Harry me había escrito, quizás la razón por no aceptar desde un principió que me gustaba era la razón de aquellas reacciones.
Después de respirar profundo, abrí el pergamino y vi con emoción como (bajo la tenue luz de una lámpara de fuego que encendí) la caligrafía de Harry brillaba al son de la luz….
Querida Hermione:
La verdad no se porque te escribo esto, pero lo único que si estoy seguro es que lo hago para desahogarme. Sí, desahogarme, desahogarme de toda la tristeza que siento en estos momentos, desahogarme de la frustración que mi corazón se va carcomiendo poco a poco, y de la desdicha que siento al recordar el error que cometí al expresarte lo que sentía.
Fue un gran error decirte lo que mi corazón me dictaba, ya que al ver la forma como reaccionaste me hizo entender (aunque muy bruscamente) que me equivoque contigo.
No eres la chica segura y que sabe lo que quiere, no eres la mujer sensata e intelectual, si no que eres una niñita egoísta y caprichosa que lo único que le importa son sus libros y el imbécil que la hizo llorar.
No te odio, quiero que lo tengas en claro, pero si me odio a mi mismo; odio el día en que me deje llevar por tu mirada lo que me hizo confesarte lo que siento, odio sentir lo que ciento en estos momentos por ti.
No se si recuerdes una conversación que tuvimos hace meses sobre irme del colegio ¿Te acuerdas? Yo te prometí que no me iría de la escuela ya que tenía una razón muy grande para ello. Pues bien, esa razón eras tú, lo digo en pasado porque después de todo lo que aconteció meses después, me di cuenta que ya no tenía ninguna razón para seguir en la escuela; y comprendí que mi lugar estaba afuera, buscando los últimos Horcruxes que faltan y derrotando a Voldemort.
Me duele mucho escribir esto, no sabes cuando, pero ya tome una decisión y no hay vuelta atrás.
Siempre vas a quedar en mi corazón, y con todo el dolor del mundo parto lejos de ti, lejos de la escuela y dejando mi corazón enterrado en los terrenos.
Lo siento mucho Hermione, pero me despido de ti, y esta vez para siempre.
Harry Potter
Fin del Flash Back
Me levanté del frío y sucio suelo del pasillo ubicado en el ala 3, y comencé a caminar con sorna al ritmo de la fuerte lluvia que se alzaba fuera de la escuela.
Mis lágrimas al parecer dejaron de brotar, seguramente ya no tenía ni una gota de aquel líquido salino, es que tanto tiempo había llorado por el que…mis ojos estaban secos a estas alturas.
Hace un mes que Harry partió de la escuela, hace un mes que mi corazón se esta desmoronando a pedacitos, hace un mes que me eh tragado de apoco aquella culpa que mi alma embarga, hace un mes que eh necesitado el apoyo de aquel amigo, de aquel amor.
¡¡LUMOS!!
Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas
Holas a todos:
Bueno pues esta historia ya la escrií hace rato, para ser más especifica a finales del 2006 y lo termine los primeros días de enero o algo así oO o en el mismo 2006? en fin no me acuerdo. Así que no me demora´re casi en subir los caps, además este fict va a ser corto.
Ok pos espero que les guste el cap y me dejen muchos rew...
Besitos a todos...
Travesura realizada
NOX!!!
