Declaimer: Los nombres de los personajes al igual que el de los diferentes lugares son propiedad de la WB y JKR.
3
Peligros y decisiones:
Bajo el dosel de su cama, una castaña de profundos ojos marrones miraba ensimismada la portada de un libro que hace unas semanas había sacado de la biblioteca para un informe de encantamientos. La verdad era que desde la partida de Harry las notas de Hermione habían bajado considerablemente, los profesores le echaban la culpa a la adolescencia, pero las intimas amigas de la castaña, sabían a la perfección la razón de su cambio.
Unos minutos atrás había llegado a su mente una frase que leyó hacia como 5 o 6 días, y la cual la dejo pensando desde entonces:
"Si amas tanto alguien como se lo juras al cielo, juégatela por esa persona, y abstente a lo venidero"
+El amor no se hizo para dos cobardes.
Para ellos hay un mundo muy aparte.
Para amar hay que poner la vida en juego, arriesgarlo todo solo por un beso+
- Juégatela por esa persona, y abstente a lo venidero – repitió la joven en un susurro, suspirando con aplomo – Juégatela por esa persona.
+Al que ama no le importa lo que digan.
Se enamora y ese amor, lo quita+
Un haz de luz gris salía por la punta de una varita y caía de lleno en el pecho de un moreno.
- ¿Ves lo fácil que fue, Potter? – Bramaba la socarrona voz de Draco Malfoy, triunfante de alegría – Digo que fue más fácil que poder seguir tus asquerosos pasos.
Harry miro fulminante aquel platinado de ojos grises, y estiró su brazo hasta alcanzar su varita.
- ¡Cru…cru…CRUCIO! – y el haz de luz salió esta de vez de la pluma de ave fénix, cayendo de lleno en el pecho de Draco.
El ojigris se comenzó a revolcar en el sucio suelo, al tiempo que emitía unos gemidos de dolor. El ojiverde se levantó como pudo del pastó mojado por la nieve, y miro a Malfoy.
- Agradece que te tengo piedad y no te mate – le dijo entre dientes. Luego de dedicarle una sonrisa burlona, se alejó de el lo más rápido que su herida se lo permitía.
Malfoy lo había lastimado con una maldición que el no conocía. Sentía que poco a poco sus fuerzas lo iban abandonando, y una cantidad considerable de sangre sobresalía por su blanca camiseta.
+La distancia con amor es un suspiro.
El recuerdo a uno lo mantiene vivo+
Comenzaba a respirar con dificultad, su visión se tornaba neblinosa, y de un momento a otro cayó inconsciente sobre el mojado pasto verde….
- ¡¡HARRY!! – exclamó una asustada Granger, tocándose el pecho. Su corazón le latía a mil por segundo, y su respiración era entre cortada.
- ¿Pasa algo, Herms? – Preguntó una curiosa Ginny, abriendo el dosel de la cama - ¿Por qué llamaste a Harry?
Hermione no contestó al instante; se tomó unos segundos para recuperar el aire, y cuando estuvo segura de poder hablar, respondió:
- Ginny…siento…siento como…como si…si algo malo le…le estuviera pasando a Harry – dijo en un hilo de voz.
La pelirroja arqueó las cejas.
- ¿Algo malo? – Repitió incrédula - ¿Algo como que?
- No lo se…pero….pero se que Harry esta en peligro… – fue lo último que dijo antes de caer desmayada e el colchón.
- ¡¡Hermione!!
- ¡Su respiración es suave, y los latidos de su corazón muy lento! – Informaba una voz femenina un tanto agitada – Doctor, veo muy mal a este paciente.
- ¡Llevémoslo rápido a la sala de Urgencias! – ordenaba un hombre de color de unos 49 años de edad – ¡Rápido!
(………………)
- ¡Doctor, el electrocardiógrafo demuestra que su corazón esta cada vez más débil, da 10 latidos por cada 5 segundos! – le comentaba una enfermera de piel perlada, ojos miel y cabello rubio – ¡Doctor, además esta desangrando mucho!
- ¡Tratemos de cubrir la hemorragia! – ordenaba el hombre de color, el cual estaba armado con unas pinzas y otros artefactos de medicina muggle – ¡No podemos dejar que pierda más sangre, si el corazón deja de recibir sangre puede tener un Infarto inmediatamente!
- ¡Doctor, su respiración es floja! – comentaba otra mujer de rasgos asiáticos, la cual estaba manchada de sangre de cabo a rabo.
- ¡Doctor los latidos de su corazón son cada vez más débiles¡La hemorragia es cada más mas fuerte¡LO ESTAMOS PERDIENDO, DOCTOR¿Qué hacemos?
El hombre se secó la frente con el dorso de su mano y agarro un pequeño aparato para electrocuagular la hemorragia del moreno mediante fuertes descargas eléctricas.
- ¡Vamos! – Decía a medida que realizaba el procedimiento – ¡Vamos, detente!
La enfermera rubia miraba la información del electrocardiógrafo y cada vez los latidos del joven eran más lentos y sumisos.
- ¡Doctor! – Decía desesperada – ¡Tenemos que hacer algo o este joven se nos muere!
- ¡HARRY! – gritó por segunda vez la joven castaña, incorporándose de un brinco en el colchón de la camilla de la enfermería.
- ¡Hermione! – exclamó la voz asustada de Ginny, la cual estaba a su lado - ¿Te encuentras bien?
La chica la miro un tanto confusa, luego giro sus ojos para encontrase con los rostros preocupados de Albus Dumbledore, Minerva McGonagall, Parvati Patil y Ronald Weasley.
Una vez sus marrones ojos se posaron en el pálido rostro del pelirrojo, lo fulmino con la mirada.
- ¡¿Tu que demonios haces aquí?! – le preguntó entre dientes, reprimiendo el intento de meterle un puño en la cara por todo lo que le había hecho.
Ron agacho la mirada – Pues…- balbuceó – Me entenderé que te desmayaste y quise saber como estabas.
- Pues ya vez que estoy bien, ahora ¡Lárgate! – le espetó la voz molesta de la castaña.
El Weasley asintió sin reproches, y dedicándole una última mirada, salio del recinto.
- ¡Es una porquería! – Exclamó Hermione, viéndolo irse - ¿Cómo se atreve venir después de todo lo que me hizo? – Ginny se encogió de hombros.
- Yo…yo le dije que viniera – le confesó un tanto apenada. La castaña abrió los ojos como platos y resopló con fastidio.
- En fin, eso es otro rollo – dijo con sensatez – Profesor Dumbledore….Es Harry….siento que…. ¡Puede estar en peligro! – aquellas palabras los presentes las tomaron como dichas de una niñita de 5 años, delirante y que no sabe lo que dice.
- ¿Por qué dices eso? – le preguntó Dumbledore, acercándose a ella.
Hermione negó con la cabeza – No lo se, pero…lo presiento – le dijo en un susurro, para que solo el la escuchara – Por favor créame, Harry esta en peligro.
Albus apretó los dientes y miro a los presentes – Bueno…al parecer la señorita Granger esta en muy buen estado, así que se pueden retirar, por favor – Parvati, Minerva y Ginny asintieron sin reproches, y sonriéndole a la castaña, salieron de la enfermería.
- ¿Y bien? – indagó el anciano, mirándola por entre sus gafas de media luna.
- Harry esta en peligro, lo presiento – le repitió la muchacha - ¿No habrá una forma de comunicarse con el?
El viejo director se quedo callado – Pues…- balbuceo – Harry tiene un espejo que es igual a uno que tengo yo y…
- ¡Por el nos podemos comunicar! – completó la castaña emociona – Era de los mismos que Sirius le dio ¿No? – Este asintió – ¡Pues hablemos con el!
El director asintió con sorna – Vamos a mi despacho, hay estaremos más tranquilos.
La chica se levantó de la camilla y junto a Dumbledore ambos salieron del recinto.
Un débil pero sonoro pito resonó en toda la sala de emergencias, provocando el sudor frío de los doctores que en esos momentos atendían a un musculoso moreno.
- ¡Lo Perdimos, doctor! – Le anunció la voz temblorosa de la rubia – Lo perdimos.
- ¡HARRY! – gritaba por enésima vez la vos desesperada de Hermione a un espejo que solo reflejaba su rostro - ¡Harry responde, soy yo…Hermione…por favor…responde! – pero no había caso, el espejo seguía igual que antes: Reflejando solo el rostro de la ojimarron.
Las lágrimas comenzaron a surgir por el rostro de la joven, y dejando el espejo en el suelo se lanzo a llorar.
+Te voy a encontrar.
Lo puedes jurar, no descansare hasta besarte+
Sintió como unos calidos brazos la reconfortaban con un profundo abrazo.
- Ya, cálmate – le aconsejaba la voz plena del director – No llores. A el no le gustaría verte llorar.
Hermione se alejó luego de un rato del cuerpo de Dumbledore, y asintió con lentitud tras las palabras del director – ¿Esta seguro que no le va ni le paso nada a Harry? – le preguntó la muchacha, mirándolo fijamente.
El anciano director asintió – Sí – le ratifico Albus –Muy seguro, ahora ve a cenar que ya es tarde.
Granger asintió ahora más tranquila, y dedicándole una última mirada al director, salió del despacho.
- ¿Por qué no le dijiste la verdad, Albus? – Le preguntó la ronca voz de Phineas Niguellius desde su retrato – Tú sabes que a Potter le paso algo.
- No quiero preocuparla – se defendió el director por el acto de hace unos minutos – Suficiente tiene con saber que Harry se fue de Hogwarts sin si quiera despedirse de ella. No deseo escribirle otro dolor en su lista de dolores.
ººººººººººººº
A pesar de las palabras de Dumbledore, no estaba segura de que Harry estuviera bien. Sentía en mi pecho una presión muy fuerte y sabía que eso no significaba nada bueno.
Harry estaba en peligro, y yo tenía que averiguar si era cierto.
- Juégatela por esa persona, y abstente a lo venidero – dije a lo bajo, subiendo por las escaleras de caracol hacia el atajo de la sala común – Así lo haré.
+Te voy a encontrar.
Estés donde estés.
Voy a serte mio como antes
A mi lado como ya estaba escrito.
Cuerpo a cuerpo, beso a beso, corazón con corazón.
Te voy a encontrar+
(………………..)
- Hermione ¿Estas loca? – Le preguntaba Ginny, la cual la estaba mirando sorprendida sin saber que hacer – No te puedes ir de la escuela.
- ¡Claro que puedo! – Exclamó la decisiva voz de Granger – Iré a buscar a Harry, y no me detendré hasta encontrado.
- Pero te puede pasar algo – le dijo la pelirroja desesperada – Recuerda que tras Harry andan 20.000 mortífagos a merced de el-que-no-debe-ser-nombrado, y si descubren que tú…
- ¡No hay vuelta atrás, Ginny! – Espetó Hermione cerrando su maleta con magia – Iré a buscar a Harry, y no habrá quien me detenga.
- ¿Y que le dirás a los profesores? – Quiso saber la pequeña Weasley – Porque en cualquier momento se van a dar cuenta de tu huida y…
- Confió en el profesor Dumbledore y se que el hará algo para que no me vallan a buscar – contestó sin interés, bajando por las escaleras de los dormitorios femeninos.
- ¡Pero Hermione! – Insistía una desesperada Ginny – Mira…tu no sabes que peligros te deparan en el exterior, eres muy joven y…
- ¡Te recuerdo que fui yo quien tuvo que elegir la Pócima correcta para que Harry siguiera en su camino hacia la piedra filosofal cuando estaba en primero! – Bramó la castaña, bajando por las escaleras de caracol con apuro, seguida de Ginny – También te recuerdo que fui yo la que averiguo donde se escondía el basilisco…
- ¡Donde resultaste petrificada! – le recordó la pelirroja.
- Pues si, pero fui yo quien junto con Harry rescataron a Sirius y a Buckbeak en tercero. En quinto…
- ¡Sí, esta bien! – Exploto la Weasley – ¡Tu te haz enfrentado a muchas cosas que ninguna jovencita de nuestra edad se a enfrentado; haz visto cosas que ninguna otra ha visto¡Pero NUNCA haz estado poseía por El innombrable, nunca haz sentido esa sed de venganza provocada por el, nunca has estado frente a frente si quiera con el recuerdo de Voldemort! Y te aseguro que nada de lo que haz hecho se compara con lo que yo sufrí a la edad de 11 años – Hermione se quedo en seco a mitad de camino, y girando sobre sus talones, miro a Ginny.
- Ginny – hablo con mesura – Mira, yo te entiendo, y lo lamento si te ofendí pero…comprende…yo cometí un grave error por no haber dejado mi orgullo atrás y haber aceptado que amo a Harry, y ahora lo quiero enmendar. Yo se que tu me entiendes porque se que aun te gusta Harry, así que por ese sentimiento que sientes hacía el…. ¡Déjame ir a buscarlo! – la cara de suplica que la intelectual puso, logro que Ginny ablandara un poco y que durante el trayecto hacia la entrada no dijera nada.
- ¡Gracias, Ginny! – le agradeció Hermione, dándole un fuerte abrazo – Eres una gran amiga.
- Solo encuentra a Harry sano y salvo – le ordenó la pelirroja – Ah, y ojala sean felices.
La castaña asintió, y sonriéndole abrió la puerta principal, la miro por última vez antes de bajar por los escalones de piedra, y luego se marchó.
Sabía como deshacer las protecciones de McGonagall, eso para ella iba a se pan comido; así que acercándose a la reja sacó su varita y pronunciando un extraño conjuro, empujo la reja y salió a los fríos terrenos.
+El amor no se hizo para dos cobardes.
Para los que no saben pedir, perdón+
Su búsqueda por encontrar a Harry comenzaba desde ese momento.
La razón por luchar y jugársela por el que ama se alzaba en ese preciso instante.
+Te voy a encontrar.
Lo puedes jurar, no descansare hasta besarte.
Te voy a encontrar.
Estés donde estés.
Voy a serte mio como antes
A mi lado como ya estaba escrito.
Cuerpo a cuerpo, beso a beso, corazón con corazón.
Te voy a encontrar
Canción: Te voy a encontrar.
Interprete: Victor Manuelle.
¡¡LUMOS!!
Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas
Holas a todos:
Ok, pues espero que les haya gustado el cap, estuvo corto porque no tuve inspiración en esos tiempos. Se que todos edeben estar muy ocupados leyendo DH y los entiendo, yo voy por el cap 7, ya que no lo quiero terminar tan rápido, pero ya me leí el epilogo y solo les digo una cosa...me decepcione, aunque ya veía venir eso desde HBP. Se que resivire muy poco/o nada de rew de ahora en adelante, pero continuare con mi historia hasta el final, cone sta y con RPP...y para que quede claro:
SOY UNA HARMONY 4EVER...Y QUE VIVA NUESTRA SHIPPER!!!!!!!!!!
Travesura realizada
NOX!!!
