Holaa! Esquiva cuarenta flechas Si, lo se, se que me quereis matar, en serio que lo siento mucho! se agacha y una lanza le pasa por encima Ya se que devería haber actualizado hace años! Con un escudo para una bomba Pero teneis todo el derecho a estar enfadados, os entiendo que me queráis asesinar, asi que dejare que me hagais todo lo que vosotros querais!!! dos balas se atraviesan la frente y una espada se le clava en el pecho mientras que una daga le atraviesa la garganta Basta ya de tonterias xDDD. Que lo que vosotros quereis es leer de una vez el capitulo no? Pues nada, aquí os lo dejo. Aviso, el capitulo esta formado por dos partes, la del pasado y la del presente. Es necesario que lo haga asi, espero que os guste xD. El titulo es el de una pelicula que no he visto, pero quiero ver, y siempre me ha gustado esa frase xD. Creditos a la pelicula jajaja. Y ahora si, os dejo. Muchas gracias por seguir leyendo a pesar de que ya no actualizo ni en años T.T!
Advertencia: Este es un fic yaoi (y algo hetero, aunque sobretodo yaoi xD) y contiene lemon (bueno, de momento no)! Así que si no os gusta ese genero, os aguantais y miráis hacia otra parte (es decir, cambiáis de fic xD). Si os gusta, nos llevaremos bien, encantada de conocerte, como no dejes review te mato! xDD Es coña! Me hace mandra cambiar esto, asi que os aguantais xDD
Dedicatoria xD: Bueno, a los dos únicos que me han enviado review en el capitulo pasado y me han animado mucho. A Nano, por corregirme siempre todos mis escritos y por aguantarme xD (se que me he pasado esta tarde, como ves los enfados se me pasan relativamente rapido...) y a Deni por tres cuartos de lo mismo y por animarme a seguir y escuchar mis delirios xD. Gracias a los dos!!
El viento que agita la cebada. 1era parte
Ninguno de los dos se movió. Sus ojos chocaron, rojo contra azul, en una intensa mirada que le provocó un escalofrío al rubio. Tenía las emociones a flor de piel, estaba muy nervioso. En un intento de calmarse, fingió no haber visto al hombre de la ventana y buscó ansioso, por el frío, la sudadera, que quedaba tranquila encima de una silla. Con un movimiento lento por culpa de sus miembros entumecidos, cogió la pieza de ropa y se envolvió con ella. Una risa le volvió a la realidad. Era Shi:aru, que seguía inmóvil en la ventana.
-Hola, Naruto.-Dijo con tranquilidad, bajando de un salto con agilidad.
Naruto no contestó. Aún no había recuperado al capacidad de hablar. Todo lo contrario. Le parecía que ya no podría volver a hablar nunca, como si la aparición del moreno le hubiera robado la voz. Le temblaron las piernas y se dejó caer sin fuerzas en la silla más cercana, la antes ocupada por la tela negra.
-¿Quién eres¿Qué quieres de mí?-Preguntó, asustado. Lo último que faltaba era que sus sueños aparecieran en la vida real.
-Sabes bien quién soy-Dijo, riendo, el moreno. Se sentó delante de él, en la cama donde descansaba Sasuke. El rubio lo miró y pensó, sorprendido, que ya ni se acordaba de él.
Naruto negó lentamente con la cabeza respondiendo a la afirmación de Shi:aru. No, no sabía quién era. Era sólo un personaje de sus sueños... sólo un personaje ficticio. ¿Por qué aparecía de repente en su mente?
-Bien, eso no importa ahora. Tengo que recuperar mi cuerpo, que por tu culpa perdí.-Shi:aru tocó la mejilla de Sasuke con cariño, como quien toca a un hijo.-Adiós, nos volveremos a ver.
Y dicho eso, se inclinó hacia el Uchiha, como si fuera a besarlo. Y cuando sus labios estaban apunto de contactar, desapareció, como si se lo hubiera tragado la tierra. En sueños, Sasuke se revolvía, gimiendo. Parecía que tenía una pesadilla. Naruto se frotó los ojos, incrédulo, y los volvió a abrir, sin saber lo que iba a encontrar delante. Pero la habitación estaba vacía. Solos él y Sasuke. Se levantó de la silla y se sentó en la cama, justo a la altura donde se había sentado el moreno. Notó aún su presencia y supo que no había sido un sueño. Shi:aru había estado en la habitación. Se quitó la sudadera, acalorado, y se dio cuenta que desde que había desaparecido, la temperatura había recuperado su estado normal.
----
La espera se le hizo interminable. Sentado en la silla de la austera habitación, dedicó el tiempo a contemplarla como hacía cuando Sasuke estaba inconsciente.
Cuando Shi:aru había entrado en el cuerpo de Sasuke, Naruto no había esperado ni un segundo para explicarle la situación a Kiba. Así, habían concertado una improvisada reunión en la habitación de Sasuke. Pero la espera hasta que vinieran se estaba haciendo demasiado insoportable. Miró el rostro de Sasuke, que estaba en paz, e intentó adivinar sus sueños. ¿Soñaría con la Luna, como los demás? Shi:aru había entrado en su cuerpo, así que seguro que Sasuke era uno de sus compañeros de sueños.
Se estiró y se acomodó en la informal silla, cerrando los ojos por el cansancio. Iba sintiendo la modorra posterior al sueño cuando entraron Kiba, Shino y tres personas más, totalmente desconocidas. Naruto los analizó de arriba a abajo mientras se sentaban donde podían.
La única chica era algo bajita, pero muy mona. Vestía con un sencillo vestido blanco con toques azules que le quedaba muy bien. Llevaba el corto pelo azabache y liso recogido en un moño alto. Su cara estaba roja y sus ojos, del mismo blanco profundo y puro que Neji. Juntó sus manos y esbozó una sonrisa. Detrás de ella había un muchacho alto y serio. Llevaba tejanos y una sencilla camiseta con algo escrito en inglés, que Naruto no llegó a entender. Su pelo largo estaba recogido en una divertida coleta y su cara mostraba aburrimiento. El último muchacho daba algo de miedo. Estaba serio y callado y unas profundas ojeras daban a sus verdes ojos asesinos un aspecto más aterrorizador. Iba todo de negro, aunque sus bambas combinaban con su rojizo color de pelo.
Uno a uno, se fueron sentando, mientras decían sus nombres: Hinata, Shikamaru y Gaara respectivamente. Compañeros suyos de la Luna.
-Bien...-El que se hacía llamar Shikamaru se alzó y carraspeó para que todos se callaran.-Empecemos la reunión... sobre los sueños de la Luna.
----
Estaba oscuro... demasiado oscuro. Era una oscuridad latente, atemorizante, que quitaba el aliento. Era una oscuridad total, sin un resquicio de luz, de esperanza. Era la nada. En medio de ese espacio atemporal, se encontraba Sasuke. No podía ver, notar u oír nada. Estaba como muerto. Miró donde creía que tenía las manos, pero no vio nada. Eso lo asustó. No podía estar muerto. Al final, la caída le había matado. ¿Se trataba de eso? No... algo le decía que no estaba muerto. Pero entonces... ¿Dónde estaba?
Dio una vuelta a su alrededor, cada vez más asustado, pero no encontró nada. Sólo la negrura que lo rodeaba. De repente, algo le tocó el hombro, una mano. Se giró asustado y una tuene luz iluminó el lugar lo suficiente para ver su acompañante. Se trataba de un hombre alto, más que él, que vestía con una extraña túnica verde y unos pantalones holgados y negros, por lo que se podía ver parte de su torso, bastante musculoso. Tenía el pelo corto y despeinado que suavizaba el aspecto violento que sus ojos rojos le conferían. No sonreía, pero la mirada expresaba amabilidad.
Sasuke se quedó mirándolo, hasta que el hombre hizo un gesto con la cabeza indicándole que le siguiera. Sin mediar palabra, Sasuke le siguió y así siguieron caminando, en silencio, hasta que uno de los dos acabó con la paz.
-¿Dónde estamos?-Preguntó, inquieto, el Uchiha. La estancia oscura empezaba a parecerle interminable, y aunque ahora al menos podía ver sus manos y el rostro de su acompañante, no sabía por dónde caminaba.-¿Quién eres?
El moreno se lo quedó mirando, impasible. Después, sonrió tristemente y le señaló un punto, justo en el momento en que una imagen luminosa aparecía delante de ellos. Sasuke entrecerró los ojos por la repentina luz, pero cuando éstos se acostumbraron, vislumbró su alrededor.
Se encontraban en una gran pradera. La cebada estaba demasiado crecida y le llegaba a las rodillas. Se agachó lo suficiente para tocar las hebras con la mano y disfrutó de la sensación que le producía el viento. Una suave brisa le removió el flequillo y por un momento, olvidó todos sus problemas y quedó unos segundos completamente en paz. La voz de su acompañante lo despertó. Abrió los ojos y lo miró, interrogante.
-Estamos en mi pueblo natal. Éste es el campo en el que solía jugar cuando era pequeño, completamente solo porque la casa estaba bastante aislada del mundo. Mira el cielo.-Sasuke obedeció y vio miles de estelas recorrerlo, pero no con la misma belleza de una lluvia de estrellas, sino con el presentimiento que eso avecinaba alguna desgracia.-Son bombas. En ese tiempo, mi mundo estaba en guerra. Esto no es la tierra. Estamos en Odín, un planeta a miles de kilómetros luz de la Tierra. Ése que ves allí.-Señaló una gran esfera azul en el cielo.-Es el planeta Kasey, el que estaba apunto de invadirnos.-Suspiró.-Me llamo Shi:aru y soy una parte de ti mismo.
-¿Shi:aru? Pero... ¿Qué tienes tú que ver conmigo? No te conozco de nada...-Le interrumpió Sasuke, sin poder apartar la mirada de los proyectiles que iluminaban el cielo.
-Yo vivo dentro de ti. Pero para que entiendas esto, tienes que entender mi pasado. Y eso es lo que te voy a enseñar ahora.-Hizo una pausa y buscó con la mirada algo por todo el prado.-Mira: allí estoy yo.
Ambos se acercaron y observaron al muchacho. La primera impresión de Sasuke fue que se trataba de un huérfano. Vestía con una camiseta sucia y rajada y unos pantalones cortos de los que no se distinguía el color. Estaba en los huesos y, en sus raquíticos brazos, se podía ver muchas magulladuras y morados que le conferían un aspecto aún más perdido. Sus ojos eran rojos como los de Shi:aru y eso fue lo único que reconoció del mayor. Su pelo también estaba despeinado, pero éste no le caía con la misma gracia sobre la cabeza, sino que al estar también sucio, le daba la sensación de que el muchacho estaba desamparado. Lo único feliz que se podía ver en él era una sonrisa, en la que faltaba algún diente.
Sin prestar atención de los dos morenos que lo observaban, corría por la pradera, mirando al suelo como si buscara algo. Al fin soltó un grito de alegría y se agachó para coger algo del suelo, que resultó ser los restos de una bomba. Contento, estrechó el maltratado metal entre sus brazos y se dio la vuelta, para ir corriendo hacia una casa que se alzaba en lo alto de la pradera y que hasta el momento, Sasuke no había visto. Le siguieron en silencio, acompañados tan sólo por el rumor de la guerra a sus espaldas.
-Cuando nací, hacía años que estábamos en guerra. Mis padres eran tan pobres, que no tenían ni para darme de comer, así que me dedicaba los días a buscar retos de armamento que pudiéramos intentar vender en el campo. Lo único que teníamos era este prado de cebada, aunque la mayoría de las cosechas quedaban en mal estado. Ese día, la guerra cambió por completo mi vida.-Shi:aru hablaba sin mirarlo, tan sólo con la vista al frente como si eso pudiera restar importancia a las duras palabras que pronunciaba.
De repente, Sasuke también alzó la vista. Como si alguien apretara un botón en el mando de la tele, Sasuke vio pasar el tiempo a cámara lenta. El proyectil desviado hacia la casa, la cara del niño, que pasó de felicidad a terror, la figura de una mujer desganada mirando por la ventana a su hijo con felicidad... Las llamas, el infierno, el terror. Un grito se quedó ahogado en su garganta cuando iba a alcanzar el niño, para que no hiciera ninguna tontería. Pero se le habían adelantado. Un hombre alto, con barba y pelo cano le aguantaba por los hombros, mientras el pequeño Shi:aru lloraba desconsolado. El mayor le tocó el brazo a Sasuke para que se calmara y una triste sonrisa se dibujó en su rostro. Negó con la cabeza y, con expresión indescifrable, se quedó contemplando las llamas que, poco a poco, consumían la casa de su infancia y, dentro de ella, sus dos padres.
Todo se volvió negro durante unos instantes y la escena cambió completamente. Se encontraban en una casa victoriana en medio de una calle poco transitada. Llovía fuertemente. Delante de ellos apareció un hombre con un muchacho cogido de la mano. El muchacho era Shi:aru y no había cambiado mucho desde el prado de cebada, pero su ropa, igual de sucia, era diferente. El hombre alto tiró del niño para que se colocara recto a su lado y tocó el timbre, que resonó por toda la casa. La respuesta no se hizo esperar y de la majestuosa puerta salió una mujer alta, que sobrepasaba los 50 años y llevaba un moño alto con el que recogía su pelo. Hablaron de algo que Sasuke no pudo escuchar y el niño entró en la casa, mientras que la mujer depositaba dinero en la palma del hombre del pelo canoso, en un movimiento casi imperceptible para alguien que no estuviera mirando fijamente. Después, cerró la puerta y el hombre se marchó por donde había venido. Sasuke miró a Shi:aru, interrogante, esperando que le explicara la situación.
-Después de la muerte de mis padres y de que ese hombre, que era un mercenario, impidiera mi muerte, me llevó a esa casa, ya en el planeta Kasey, cobrando algo de dinero.-Explicó Shi:aru.- La mujer que me había acogido era una buena mujer, preocupada por los huérfanos como yo... pero, por suerte o por desgracia, no parecí caerle muy bien. Entremos.
Shi:aru se dirigió a la puerta y antes de que Sasuke pudiera preguntar algo, atravesó la pared cual fantasma. Sasuke dudó un instante, pero le siguió. El interior de la casa era aún más bonito que el exterior. Las paredes estaban tapizadas de un bonito papel color madera y el suelo estaba completamente cubierto de una alfombra roja. A un lado, unas elegantes escaleras subían al primer piso. Al otro, una puerta daba a la cocina, donde se encontraba la mujer, aunque tenía un aspecto más anciano que cuando el moreno la había visto en la puerta. De repente, alguien le atravesó y pasó corriendo por la cocina, con una risa pillina en la cara. La mujer alzó la cabeza y su expresión pasó de la confusión al enfado.
-¡¡Shi:aru!!-Chilló la mujer con furia en la voz.-¡Ven aquí¿Qué has hecho esta vez?
Pero el moreno ya había desaparecido. Por la puerta entró una muchacha, despeinada y respirando hondo, aunque parecía divertida.
-Señora O'rian, no he podido hacer nada. Ahora lo busco.-Dijo ella, excusándose.
-Eso espero, Aneeh. Cuando lo encuentres, dale una buena regañina, ya es la cuarta vez que se escapa de su habitación en esta semana.- Dijo ella, volviendo a sus escritos.
-Pero señora, no podemos tenerlo encerrado todo el tiempo...-Protestó la joven.
-Es un peligro para la sociedad. Si no lo tenemos encerrado, puede pasar cualquier cosa. No quiero oír mas protestas. Ve, atrápalo.-Zanjó la discusión la directora del centro. Aneeh obedeció y marchó corriendo detrás del niño mientras intentaba arreglarse un poco el pelo.
A su lado, Shi:aru suspiró y guió a Sasuke hasta el piso superior, mientras explicaba:
-No lo sabía en ese momento, pero yo no era un niño normal y corriente. Tenía lo que se dice el Don de la Diosa, o Kahan, es decir, tenía poderes que aún no sabía controlar o que, para mí, parecían de lo más normal. Por ejemplo, podía desplazar objetos a mi voluntad o presentir lo que pensaban los demás de mí. La directora del orfanato lo sabía perfectamente y por eso me mantenía encerrado. En las épocas de guerra, el Don de la Diosa era un Don muy preciado y todo el mundo buscaba tener niños a los que educar de pequeños con tal de que lucharan con sus poderes. Pero había gente como la señora O'rian que eran muy conservadoras y pensaban que sólo tenían el Don los pecadores o los niños del Diablo. Por eso yo siempre restaba encerrado, porque se me consideraba un peligro. Aunque eso lo has oído tú mismo. Llegó un momento en que la situación se hizo insostenible. Yo odiaba a O'rian, pero quería mucho a Aneeh y por eso aguantaba la situación. Así crecí, hasta los diez años. Entonces, mi vida cambió, para bien o para mal.
La escena volvió a cambiar. Esta vez, Sasuke se asió a la camiseta de Shi:aru para no perderse en la oscuridad y ambos llegaron a un campo idéntico al de la infancia del mayor; era una gran extensión de cebada mal cortada, que se movía a merced del viento. Sasuke volvió a tener el impulso de tocar las plantas, pero esta vez se contuvo. Entonces apareció dentro de su campo de visión una familia. Todos eran morenos y bastante altos. La madre cogía de la mano a un muchacho de unos quince años, mientras que el padre llevaba en los hombros al pequeño, que a pesar de estar muy cambiado y mucho más decente, Sasuke lo reconoció como Shi:aru.
-Ésa fue mi nueva familia.-Oyó detrás. Shi:aru no había avanzado como él, sino que se había quedado atrás, contemplando la escena con ojos ausentes.-Me acogieron como un hijo suyo y me dieron cariño, un cariño que no había vivido ni con mis verdaderos padres. Tenían ya un hijo, Itachi, un muchacho fuerte y callado que me protegía y cuidaba cuando nuestros padres no estaban. Acabé olvidando mi antigua vida y dejándome llevar por completo a la nueva, la cual me hacía mucho más feliz. Pero no duró mucho mi felicidad. Itachi acababa de cumplir los diecisiete cuando, con una pistola, mató a mis padres y me disparó a mí, aunque sólo apuntó a la pierna con la esperanza de que no le siguiera. No lo hice, por supuesto, pero entonces aprendí una cosa que me seguiría el resto de mi vida: no volvería a creer en la felicidad.
Sasuke calló, algo asustado, y se acercó a la casa. Entonces vio exactamente lo que Shi:aru le acababa de relatar. Itachi, con una pistola en las manos, apuntaba a su madre, que estaba arrodillada al lado del cadáver de su marido y miraba con ojos aterrorizados a su hijo mayor.
-Hijo mío... hijo mío...-Murmuró antes de que una bala le volara los sesos. Cayó muerta sobre el otro cadáver, formando una extraña y grotesca figura humana.
Itachi, entonces, se giró hacia donde estaba el pequeño Shi:aru. Éste se había escondido debajo de la mesa y se tapaba las orejas con las manos como si así no sintiera los disparos. Pero los ojos los tenía bien abiertos y observaba fuera de sí los cuerpos de sus padres, mientras lágrimas silenciosas y rabiosas bajaban por sus mejillas. El mayor sonrió y apuntó con su arma a la cabeza de su hermano menor.
-¿Quieres vivir? O bien... ¿Preferirías morir con nuestros padres?-Preguntó con una sonrisa sádica en los labios. Sasuke no podía dejar de mirar la escena aterrado y sobrecogido, como si se trataran de sus propios recuerdos. Shi:aru negó con la cabeza, asustado. Un disparo resonó por toda la casa. Shi:aru volvió a negar, llorando desconsoladamente y aún con las manos en las orejas. La bala le había atravesado el muslo y la herida sangraba abundantemente. Sasuke entró en la cabaña y se interpuso entre los dos hermanos, pero tan sólo era un ente sin consistencia en los recuerdos de Shi:aru.-De acuerdo, te dejaré vivir. Matarte no supondría ninguna utilidad.-Tiró el arma al suelo, al lado del niño.-Ten, por si quieres suicidarte.-Y riendo por su propia ocurrencia, salió de la casa y desapareció sin más.
El Shi:aru mayor se agachó al lado del arma y la tocó con los dedos, como si así pudiera borrar los acontecimientos. Estuvo un rato así, callado. A su lado, el pequeño se había desmayado y estaba estirado en una incómoda posición sobre el suelo. Shi:aru lo contempló antes de girarse hacia Sasuke.
-Mi vida, por supuesto, nunca volvió a ser lo mismo. Pasé de ser un niño travieso y alegre a uno serio, demasiado serio para su edad. Esa noche, crecí de golpe. Pasaron los años y con ellos pasé de la infancia a la adolescencia sin un solo amigo. Tenía ya unos dieciséis años, cuando conocí por primera vez a Gyo:ku.
Ambos aparecieron en un patio interior de lo que parecía un instituto. Muchos muchachos de diferentes razas y colores (Sasuke se quedó mirando embobado a una muchacha azul que pasó y a otro chico con dos cabezas) y la mayoría llevaba una carpeta en las manos o una mochila colgando del hombro. Por una esquina apareció un Shi:aru mayor. Se veía realmente guapo. Llevaba el pelo desordenado como el Shi:aru que se sentaba a su lado y sus ojos rojos brillaban de ironía y sarcasmo, que se reflejaba más claramente en su sonrisa. Llevaba la mochila colgando del hombro derecho, despreocupadamente como todo su movimiento. Llevaba unos pantalones tejanos negros y una camiseta con palabras en un idioma extraño. Se sentó cerca de Sasuke y empezó a leer un libro titulado: "Gente sin dignidad" con el que, de vez en cuando, reía disimuladamente. Y entonces, delante de él se paró un muchacho de su misma edad. Sasuke se quedó en estado de shock cuando lo vio; era casi una copia exacta de Neji Hyuuga.
-----
-Entonces... ¿Este chico de aquí es Shi:aru?-Preguntó el chico con cara de aburrido. Naruto asintió ante la pregunta.
Estaban todos sentados donde podían, en la habitación del hospital de Sasuke. Kiba, Naruto y Shino les habían explicado más o menos sus sueños hasta el momento y lo mismo habían hecho los nuevos compañeros de la Luna, aunque el pelirrojo no había sido muy explícito. La mayoría había tenido ya más de cinco sueños con la Luna, pero el rubio tan sólo había soñado una vez con su alter ego. Eso le entristecía y se sentía algo perdido en la conversación. El que se hacía llamar Shikamaru se levantó y se puso a dar vueltas por el poco espacio que estaba aún sin ocupar. Miró a cada uno de los presentes, contando al moreno que descansaba en la cama, durmiendo, y suspiró.
-Así no hay quien se aclare. Lo único que está claro es que todos soñamos como si lo viéramos todo desde una persona diferente y decimos y pensamos cosas diferentes. Y también que todos nosotros nos encontramos en la Luna o algún lugar similar desde donde se ve la Tierra.- Dijo, gesticulando con las manos.
-¡Yo creo que hay tres etapas!- Exclamó Kiba.- La primera etapa es la de nuestra llegada a la Luna o lo que sea, porque ellos la nombran diferente.
-E24K-Musitó Shino con su voz seria y grave.
-Exacto. Así la llaman y parece como si estuvieran de misión... ¿Porque tú, Rashin, soñaste con eso, no?-Le preguntó al pelirrojo. Éste solamente asintió sin musitar palabra.-Pues eso, que parece que vamos a una misión... Después recuerdo algo de un encierro a Shi:aru, aunque no recuerdo nada más... y después... después...-Kiba calló, consciente de su metida de pata y se sentó en la silla, encogiéndose. Hinata le dirigió una mirada cálida y todos se quedaron muy callados, como si recordaran un mal momento de su vida. Naruto, que no entendía lo que pasaba, se calló por respeto. Pero su móvil no respetó esa decisión y decidió sonar en ese momento, rompiendo la extraña tensión que se había formado en la atmósfera.
-¿Sí?-Sin quererlo, Naruto habló bajito, como si se sintiera culpable de que le llamaran.
-¡NARUTO!-La alarmada voz de su padre le destrozó el tímpano.-¡Naruto, se trata de tu hermano¡Ven corriendo al hospital!- Y la conexión se cortó. El rubio miró asustado a sus compañeros. No musitó nada, aunque tampoco hacía falta. Todos habían podido oír los alaridos de su padre.
-Lo siento..-Murmuró y se fue corriendo, sin siquiera despedirse.
Pues hasta aquí lo que se daba!!! Que tal? De nuevo pesado y aburrido? Os ha parecido un pelmazo la vida de Shi:aru? Espero que no, porque continua xD. Si, como habreis leido, es la primera parte y espero que me llegue con dos, aunque quizas tenga que poner en un tercer capitulo. Eso si, lo iré alternando con la vida real, para que no se haga tan pesado xD. Y ahora si, a por los reviews:
Denisuki: xDDD Lo siento!! He tardado tanto... pero como te dije, actualizo xD. Ya sabes, el domingo te dije que lo continuaría y aquí estoy. Soy una buena niña jejeje xD (bombas? explosivos? terroristas? Pero si yo soy muy buena!). ¡Claro que te hago caso!! Ya sabes, a mi vuestra opinion me afecta mucho y si me decis: dedicate al parxis, acabaré haciendolo xD. Como lo he hecho en este capitulo? Espero que no haya quedado muy como los anteriores, es decir, espero que sea algo mejor... Jajajaj Sasuke no murio por una razon escondida que intentaré explicar en los proximos capitulos (si me cabe o me acuerdo xD) pero no, la gente normal no suele sobrevivir, es que Sasuke es especial xDDD. Si, a mi tambien me gustaria tirar gente por la ventana. Una vez, una profesora mia comenzo a acusarnos de que la queriamos tirar por la ventana cuando no le habiamos hecho nada y realmente me entraron unas ganas locas de hacerlo. Si, he leido Goth y es genial, sobervio!! Me encanta, realmente. Si que se quien es Quevedo, aunque ahora no caigo xD. Se te dan mal las peleas? Yo no lo se, pero tengo bastante fuerza y suelo pegar a to'quisqui xDD. Y en la cola para ir a comer, los pinchos van realmente bien jajajajajaja. Pero no suelo pelearme con la gente xD. Si te cojen con las manos, te das media vuelta y le das una coz en donde mas les duele. Es lo que hago yo (o utiliza tu rodilla). Porque deveria ponerme como una fiera? Porque me explicas tu vida o porque le hiciste sangre a un tio? La primera me encanta que lo hagas y la segunda, tu tendras tus razones xD. Seguro que se lo merecia juju. Pues claro que Neji es majo!! Es el mejor jajaja. Pobrecito, en este capitulo casi no ha salido... en el proximo te saco mas, mi amor! Sasuke se desmayó porque no puede soportar la presencia de su alter ego y si, son realmente nombres raros, es que quería ser fiel al manga en ese aspecto (ademas, que me gustan). La lluvia te vuelve alegre? Entonces en verano debes estar de un borde... xDDD. Espero que no!! Porque ahora estamos en verano xD. He intentado hacer lo de las separaciones, ahora echare un vistazo ultimo para ver si se me ha escapado alguna. Y si, eso me da una rabia! Yo que antes no ponía las exclamaciones al principio porque me olvidaba (en catalan no se ponen) y ahora que si las pongo, se las come! Maldito! Bueno, ya me he enrollado un rato xD. Espero que te haya gustado este capitulo y que no lo hayas visto muy rayante. Si es asi, perdonaa!! Adieu!! Besos y abrazos de osos pardos furiosos y hambrientos!! Mil gracias por el review!
Nano: ¬¬. Bueno... ok... te perdono ¬¬. Si, si, te perdono, lo que has oido. Te perdono a medias, pero como minimo no sere borde al contestar xD. Em... si, me robaste a Cali (y seguro que he tardado tanto por tu culpa). Espero que tus nietos les guste este tipo de historias, porque al paso que voy, vamos, que la tendran que acabar los mios! Y si, tendras nietos como yo me llamo Isa! Así me gusta, que me envies reviews! Si yo siempre lo hago por ti xD asi que tu tienes que hacer lo mismo kukuku. Ale, espero que la proxima vez no tarde tanto y muchas gracias por corregirmelo! Adieu!
Y hasta aquí lo que se daba! Espero escribir mas pronto el proximo capitulo, y que sepais que pasa con Haku y con Neji2 xDDD. Si no, os podeis pasar por mis otros fics (lalalala xDD) o dejar reviews hasta hartaros y así que yo actualice pronto xD. Lo dicho, que se me da muy mal la publicidad jajajaja. Nos vemos!! Au revoir!!!
