Capítulo emocionante
Raihen: Murtagh está "muerto" MURTAAAAAAAAAAAAAGGGGGHHH!! Por ahora es todo simple, Saeth y Eragon muy tiernos, el problema será cuando Murtagh regrese… y tengo que admitir… que para ser honestos…. Lamentablemente…. Estoy avergonzada de decir… que… TTTT no se lo que voy a hacer cuando eso paseeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!! Es una decisión muy difícil Eragon es el lindo y tierno que dan ganas de comerlo y Murtagh es el "chiko malo" sexi y haaaaay diosssss
¬¬ no c que voy a hacer. Me deprimí --'
Silent-movie: soy flash flash flash jajaja. Lo del plan ya lo vas a averiguar, igual no es la graaaaaaaaaaaaan cosa (entre nos, es una fiesta de bienvenida para Murtagh XP jajaj)Lo seeeeeeeeeee, hace días que estoy con la misma pregunta Eragon o Murtagh me voy a volver locaaaaa!!! XX Q mal rollo para ella y pa' mi
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Jej' me di cuenta de q me equivoqué y puse el cap 14 pero de flying jejejeje ¬¬
Bueno, no importa, contesto los nuevos reviews acá
Nyirvis M'erri: jejeje si, me di cuenta' gracias por el apoyo ) estoy feliz de que te guste tanto Ya ta medio empezado el cap 15, pero ya tuve mala experiencia con hacer los capítulos por publicarlos, y me salen maaaal, así que prefiero esperar y darles algo mejor que es lo que se merecen.
MEEEEEY!!!: Hola bobis tontis lokissss. Lindo verte por ak. Que lindo review (L) sabés uqe te quiero gor. No sigas que me sonrojo jajajjajajja JAJAJ XD. Ya que tamos con el tema de historias seguí con la escena de Penny y Devias que estoy a punto de morir si no me decís que pasa ¡No me mates a mi personajaaaaa! Adiós tukitou kisses a la familia jajaj
Silent-movie: si de Nuevo, pasa q son nuevos reviews. SIIIII ME EQUIVOQUE!!! QUE VERGÜENZA!!! Omitamos lo sucedido y sigamos con la historia jajaj.
Raihan: De neverwinter nights solamente me copié el nombre de Lorne, pasa que no tenía a mano mi listita llena de nombres -- así que tuve que poner el primero que se me vino a la mente. Pero lo de Esmerelle no por que ya lo había escuchado antes… Xx desde que comencé el juego que me sigo preguntando donde… ¿Tiene alguien alguna pista? Por que estoy segura de que lo escuché en otro lado.
SEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOLLLLLLL ARGENTINA 2 COLOMBIA 1!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! SEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE VAMO VAMO ARGENTINA… jej, sorry gente, toy mirando el partido de argentina contra colombia.
Messi (L) TTTT tiraron a messi pobechitooooo nooooo.
Hay diosss, bueno gente, adioses
Besos abraxos, premios y medallas
GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLL GGGGGGGGGOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOLLLLLLLLLLLLLLLLL
SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!! 3 A 1!!!!!!!!!!
Lo lamento, la emoción jajajjaj ahora si, besos
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Mientras esperaba tras la reja del coliseo Saeth recordó sus días en Grian. Lorne había sido su profesor de combate y, comparado con sus antiguos profesores había llegado a ser una buen amigo, o al menos un profesor decente. Sin embargo no tenía sentido ponerse a rememorar viejos tiempos que sólo harían más difícil la tarea que tenía pendiente. Si quería hacerle frente a su padre y formar una alianza debía recuperar el liderazgo del Súndavar Andlát. Luego convencería a todos de que la siguieran.
El rastrillo oxidado se levantó pesadamente y la multitud explotó en ovaciones. Nadie había olvidado a aquella niña ingenua que había ingresado una vez en Grian y se había marchado como una respetada joven, una líder. Ahora que regresaba era una mujer, más experimentada y poderosa.
Aún no había olvidado las expresiones de desconcierto de los principales miembros de la cofradía que por poco se caían de sus sillas al verla entrar por la puerta de la posada. No había olvidado la expresión preocupada de Aren, la mano derecha de Lorne, y el terror en su rostro cuando le anunció que lo retaba a duelo para recuperar el poder. Todo había sucedido rápidamente, y agradecía que así fuera, necesitaba llegar a Teirm lo más rápido posible y encontrar a Roran, luego lo último, y posiblemente lo más complicado, convencerlo de que estaba allí para ayudarlo. Convencer a un hombre que ha sido atacado por Galbatorix de que la hija del rey quiere ayudarlo, y que misteriosamente se ha enterado de que necesita ayuda. Valla si sonaba ridículo. Sacudió la cabeza para alejar aquellos pensamientos de su mente y entró a la arena de combate, armada con un escudo circular, una larga lanza y las dos espadas enfundadas en su cinto.
La cantidad de espectadores dibujó en su rostro una sonrisa, le recordaba los días en los que había luchado en aquella misma arena y se había ganado el respeto de todos, era algo salvaje, pero aquella era la vida a la que se había acostumbrado luego de abandonar los lujos de la realeza, era aquella misma barbarie la que la había preparado para el mundo exterior. Al contrario de efecto común, el escándalo producido por los espectadores le infundía coraje. Aporreaban las destartaladas gradas y rugían como fieras. Eran en su mayoría voces gruesas y masculinas, entre el bullicio alcanzó a escuchar algunos piropos lanzados con poco tacto, pero los ignoró, sólo tenía una preocupación: Lorne.
La reja del lado opuesto se abrió lentamente con un chirrido y por ella entró el corpulento hombre. Era una mole, tan enorme y musculoso como lo recordaba. Una mezcla de abucheos y vítores explotó entre la multitud. Allí estaba, el hombre al que tendría que enfrentarse como ya lo había hecho tantas veces en el pasado sólo que esta vez no era una práctica amistosa, esta vez era matar o morir, y Lorne no tendría piedad, mucho menos cuando su orgullo, y el liderazgo del Súndavar Andlát estaban en juego.
Se colocó en posición con el escudo y la lanza y cuando Lorne se acercó lo suficiente la lanzó. Así funcionaban las cosas en Grian, nada de reglas, el más rápido y astuto sobrevivía, y había sido gracias a ello que ella seguía con vida. Lorne se cubrió con el escudo y la lanza se hizo astillas contra este, a Saeth no le importó, había arrojado la lanza para deshacerse de ella. Así hizo también con el escudo que calló produciendo un fuerte estrépito.
Lorne soltó un grito salvaje y se lanzó a la carrera como una avalancha imparable. Saeth resistió, resistió unos segundos más dominando el impuso de salir corriendo mientras lo veía acercarse a toda velocidad. Lo tenía a tan solo unos metros de distancia, se sentía demente por no moverse de en medio, pero sabía cómo funcionaba todo, Lorne quería aterrarla, y no se lo permitiría, ya no era una niña.
"Lo siento amigo" pensó y cuando lo tuvo a sólo unos centímetros de distancia se hizo a un lado y en pleno giro de esquiva le clavó la espada en un costado, justo bajo las costillas. Cerró los ojos al sentir la espada traspasar la armadura y hundirse en la carne dura. Era una herida mortal, hasta le sorprendió lo fácil que había resultado todo, inclusive se permitió soltar uns suspiro al ver que todo había acabado.
-¿Es eso todo lo que tienes? –dijo el hombre en tono burlón, alzando su voz sobre el bullicio.
Saeth se quedó boquiabierta, la furia del hombre era tal que la herida era poco más que un rasguño, se regañó a si misma por haber creído que sería tan simple, había sido un gran error. Liberando su furia bárbara, Lorne le dio un fuerte golpe con el dorso de su brazo que la mandó a volar a la otra punta de la arena, desclavando la espada de la carne sin que hiciera una sola mueca. Saeth se azotó contra la pared haciéndola desprender una nube de polvo y madera que la cubrió por un momento.
El golpe le hizo ver las estrellas y quedó muy aturdida, pero no iba a rendirse. Sacudió la cabeza, cerrando los ojos a causa del dolor, le parecía que se había quebrado una costilla o dos, ya fuera por la brutalidad del golpe o por el choque contrala pared.
Usó la espada de Vrael para ponerse de pie. Vio a Lorne correr hacia ella con la espada en alto, levantando nubes de polvo. Lo miró algo aturdida, pero era un señuelo, por dentro estaba despejada y lista para actuar, aunque si algo dolorida. Lorne levantó su espada con una fuerza sobrehumana y descargó un fuerte golpe sobre ella, quien cometió el error garrafal de intentar detenerlo con su espada. Vaya si lo lamentó.
Sintió como si todos los huesos de sus brazos se quebraran por la intensidad del golpe que no la partió al medio por mera suerte, el dolor en las costillas empeoró al mismo tiempo que los pulmones se le vaciaron de aire y por poco la espada cae al suelo. El hombresote soltó una risa burlona y volvió a alzar la espada sobre su cabeza.
Esta vez Saeth fue más ingeniosa y con la rapidez y agilidad de un felino, aún que no sin soltar un grito de dolor al girar, se escabulló por la derecha, por un instante los brazos parecieron fallarle, pero se armó de fuerza y lanzó una estocada al costado de Lorne, al tiempo que giraba y le clavaba la lengua de fuego en la espalda. Nuevamente el golpe tuvo poco efecto, aunque pareció tener más que el último. Retiró sus espadas con rapidez para no cometer el mismo error, aún así se ganó un fuerte golpe con el pomo de la espada que le partió el labio y la hizo tambalearse. Saltó hacia atrás al tiempo que Lorne cortaba el aire con su espada.
Saeth esquivó el ataque agachándose y aprovechando la diferencia de estaturas entre ambos, como cuando era pequeña. Sin embargo, cada vez que hacía un movimiento como aquel el dolor en las costillas le hacía menguar la fuerza. Entonces recordó las viejas prácticas y se preguntó si Lorne habría cambiado su estilo de lucha. Rogó por que no, puesto que era su única oportunidad de salir con vida de allí.
Tal como había esperado, Lorne lanzó una estocada el centro. Esa era la desventaja de portar armas muy pesadas, reducían las posibilidades de movimiento y la rapidez de reacción. Ahora todo dependía de su rapidez. Anticipando el golpe saltó en el aire, justo sobre la gruesa hoja de la espada, prácticamente parándose sobre ella.
Una vez más Lorne la sorprendió y, haciendo uso de una velocidad desconocida por Saeth, arrojó la espada al suelo y la golpeó desde las plantas de los pies, en pleno salto, nuevamente mandándola a volar hacia atrás.
Su espalda se arqueó en el aire y se habría partido la cabeza contra el suelo, de no ser por que obligó a su cuerpo a dar una dolorosa pirueta en el aire, de modo que aterrizó de cuclillas, unos metros más allá, frente a su oponente. Respiraba agitadamente y no sabía cuánto más soportaría.
-Ven niñita, niñita–se burló Lorne levantando su espada –ven para que te acabe de una vez por todas –agregó esta vez con una voz amenazante.
Aún no es tiempo de que mueras–dijo una voz en su mente.
Antes de que pudiera asimilar el hecho de que estaba escuchando voces, unos hilos de color espliego comenzaron a subir por sus brazos y piernas, inundándola de una fuerza descomunal, un poder que jamás había experimentado. Soltó un grito como única forma de intentar liberar el poder contenido. Aquel grito resonó como un poderoso rugido que hizo temblar el coliseo. Cubierta de fuego violeta que lamía su piel sin quemarla corrió hacia Lorne como una imparable fiera, casi habría jurado que sus pasos hacían vibrar la tierra bajo sus pies, sus ojos eran la prueba de que algo más se había apoderado de su ser, tal como había sucedido frente a Nasuada, estaban completamente blancos. Con una velocidad que ni un elfo habría logrado lanzó una serie de golpes, unos tras otro, algunos daban en el blanco y otros eran interceptados de pura casualidad. No buscaba protegerse, sólo atacar, era aterrosizante, sin embargo Lorne no era un hombre fácil de asustar. Aprovechando el hecho de que la chica no se cubría y la golpeó con más fuerza de la que jamás había golpeado a ningún hombre, el impacto arrojó a Saeth metros más lejos, pero como si nada hubiera sucedido se puso de pie y se lanzó a la carrera. Saltó en el aire a tan sólo unos metros de Lorne con ambas espadas alzadas en el aire y las enterró con fuerza en el pecho del sorprendido hombre. Casi podía escuchar la sangre saliendo a borbotones cuando retiró las espadas.
Lorne soltó un grito de dolor y cayó de rodillas. Saeth aterrizó grácilmente sobre el suelo sin producir ningún sonido, las llamas extintas a su alrededor, pero sus ojos aún de aquel inquietante y atemorizante color blanco. Cruzó ambas espadas como una enorme tijera, la muchedumbre reclamaba sangre.
-Mátalo, mátalo, mátalo –se escuchaba como un macabro coro.
Como si su sangre fuera completamente fría juntó los puños, haciendo que los filos se chocaran. Dio media vuelta antes de que la cabeza callera al suelo produciendo un terrible sonido.
La multitud estalló en vítores, pero Saeth, nuevamente en pleno control de su cuerpo salió de allí, furiosa por la degeneración que su padre había provocado en el mundo, y lo que debía hacer para combatirlo.
