SUMMARY: Harry es un niño que a pesar de hacer todo lo posible por ser agradable a sus tios, no consigue mas que malos tratos y desprecio, todo esto producto del gran odio que sienten hacia el, un odio del cual desconoce la razon, pero un rayo de esperanza ilumina la vida de Harry, se trata de una amiga, o al menos eso parece.

HOLA A TODOS, ESPERO QUE LES VAYA AGRADANDO MI FIC, TENIA PLANEADO PUBLICAR ESTE CAPITULO DESPUES PERO, SE APROXIMA UNA AVALANCHA DE EXAMENES Y ES POR ESO QUE DECIDI PUBLICAR UN POCO ANTES, ESPERO SEA DE SU AGRADO.


RINVIO DA VIVERE


CAPITULO 2

¿ES ESTO AMISTAD?


No…

Todos menos eso…no te atrevas a tocarlos…

HUYE!

CORRE!

Harry no! ... te lo suplico, a el no…HARRY!

HARRY!

(Resplandor de color verde)

AHHH!

¿Qué rayos fue eso?

Harry Potter despertó de ese sueño que tenia tan frecuentemente gracias a ese horrible grito, se levanto de su pequeña cama y tomo sus gafas de lo que se suponía era una mesita (una vieja reja de verduras) y salio de la pequeña alacena en la que vivía, que era algo así como su habitación.

Acto seguido vio a su tía, Petunia Dursley quien gritaba más fuerte y chillante que de costumbre:

Ah!... mi pequeño terroncito tuvo un accidente… pero que demonios esperas! Ve a limpiar!

Al subir las escaleras Harry encontró una escena bastante común últimamente, la cual le parecía bastante cómica (pero procuraba no reírse puesto que la primera y única vez que lo hizo su tía le dio un fuerte pellizco que le dejo un enorme moretón por mas de un mes); el "pequeño terroncito" había mojado los pantalones, y por supuesto la cama, y también el piso.

"Como demonios lo hace!" pensó Harry al ir por un balde para limpiar "Ya estamos bastante GRANDES como para tener esos accidentes, en especial el…"

Harry, al igual que su primo Dudley Dursley, tenía ya ocho años (los cuales había aprovechado para comer como un cochinito), pero a diferencia de este y gracias al trato que los Dursley le habían dado, Harry tenía ya la mentalidad de un niño mayor.

Harry era como un INTRUSO en la vida de los Dursley, al menos eso era lo que le hacían sentir y lo que concluía al comparar el trato que recibía con el trato que sus tíos daban a su enorme primo.

Los Dursley no le habían dado ningún trato amable en los años que llevaba viviendo con ellos, Harry desconocía los detalles de su origen, jamás le habían dicho nada sobre sus padres, solo que habían muerto en un accidente en una carretera y aunque Harry había intentado obtener mas información (como por ejemplo como eran físicamente sus padres) solo había recibido un gran regaño por parte de su tío, el enorme y carente de cuello (y cerebro) Vernon Dursley.

Cada vez que preguntaba algo era lo mismo:

-¿acaso no tienes cosas que hacer?...creo haber escuchado a Petunia darte una enorme lista de actividades por realizar… fuera de aquí!

-No sabes hacer otra cosa que hacer preguntas tontas?

-Yo que diablos voy a saber!

-Deja de molestar pequeño engendro!

"ENGENDRO"

Era así como usualmente lo llama su tío cuando estaba de mal humor, ósea todo el tiempo (siempre y cuando se tratara de Harry).

Tampoco le habían dicho cuando era su cumpleaños, mucho menos le habían hecho algún regalo con motivo de este… nada.

El era simplemente "Harry el engendro", alguien a quien habían tenido que aceptar en su hogar, por que eran los únicos familiares que Harry tenía con vida, como le habían explicado, un estorbo que solo arruinaba la "perfecta" vida de sus tíos.

En variadas ocasiones, en especial cuando Harry no hacia sus labores a la perfección, los Dursley le decían a Harry que les debía estar agradecido por que lo habían aceptado en su hogar en vez de haberlo enviado a un orfanato, cosa que Harry no entendía del todo bien:

Si tanto me odian, porque aceptarme en su casa?

Me pregunto si estaría mejor en un orfanato?

A esta ultima pregunta, Vernon Dursley había dado una convincente respuesta en una ocasión que (como era tradición) le daban a Harry un sermón acerca de los orfanatos.

Vernon había hecho énfasis en que eran terribles, todos los niños eran maltratados hasta por levantarse un minuto mas tarde de lo establecido o por llegar al ultimo a la hora del almuerzo…en fin, los Dursley se habían encargado de que Harry pensara que era tratado como un príncipe a comparación de los pobres diablos que estaban en un orfanato.

Pero Harry era demasiado inteligente como para tragarse ese cuento completo, "en realidad no encuentro gran diferencia entre el trato de los orfanatos y el que recibo" pensaba Harry, aunque aun así le aterraba la idea de ir a un orfanato.

Por la mañana Harry tenia que levantarse mas temprano que todos los demás porque era el encargado oficial de preparar el desayuno.

Esta mañana Harry planeo un menú sencillo consistente en unos deliciosos huevos con tocino, acompañados de un jugo de naranja, y café negro con dos cubos de azúcar para su tío Vernon.

Se levanto y se coloco los zapatos los cuales eran obviamente mas grandes, por lo menos un numero por que como toda la ropa de Harry, habían pertenecido al enorme Dudley; Harry salio de su alacena y se dirigió a la cocina y al entrar a esta se percato de que había un extraño olor pero no quiso prestar mucha atención a ello ya que si se demoraba en preparar el desayuno se llevaría un fuerte regaño por parte de su tía y un horrible castigo por parte de su tío.

Al encender un fósforo para prender la estufa se dio cuenta, demasiado tarde, de donde provenía aquel extraño olor; milagrosamente Dudley se había levantado antes que Harry y diez minutos antes de que Harry entrara en la cocina, había estado ahí y dejo, a propósito, abierta la llave del gas de la estufa, todo con el fin de meter a su primo en un gran lió sin pensar en las consecuencias, como era su costumbre.

Harry solo alcanzo a correr hacia el comedor perseguido por una enorme llamarada.

Por favor que esto no sea real, por favor!

Que el fuego se extinga!

En ese momento como por arte de…magia?...el fuego se extinguió completamente y la cocina no presentaba el menor daño.

¿Qué rayos paso aquí?- pensó Harry–creí que toda la casa ardería en llamas?

Un minuto después Tía Petunia entro en la cocina y vio a Harry completamente congelado observando la estufa desde el comedor.

¿que demonios se supone que estas haciendo ahí?- dijo la tía de Harry con un tono bastante altanero- ¿Dónde esta nuestro desayuno?

lo siento, yo…- Harry se detuvo, pensó que su tía jamás le creería que así nada mas se había iniciado un incendio y se había apagado así como si nada- creí ver un ratón.

ja…ratones en mi casa, imposible!

ahora mismo preparare todo- Harry se apresuro hacia la estufa pero al tomar los fósforos se detuvo un momento

date prisa con un demonio!- dijo Petunia exasperada

date prisa con un demonio- dijo Dudley

OH! Terroncito no digas esas barbaridades- dijo Petunia con un tono de ternura que hacia a Harry enfermar.

tengo mucha hambre- dijo Dudley enfadado- quiero comer!

ya escuchaste, apresúrate, deja de observar esos fósforos!

En pocos minutos el desayuno estuvo listo, pero la tardanza le costaría a Harry una sanción que seguramente seria determinada por el gorila del tío Vernon. Aunque no estaba presente durante todos los sucesos, Dudley y Petunia se encargarían de contarle todo a tío Vernon, no sin agregar algo de su cosecha para meter a Harry en un verdadero problema, en especial Dudley cuyo plan para molestar a su indefenso primo había fallado misteriosamente.

Harry pudo retirarse tranquilo al colegio, aunque esta tranquilidad fuera solo momentánea puesto que su tío le dijo que por la noche hablarían muy seriamente.

Obviamente Dudley se fue un poco antes que Harry, no quería ser visto por los vecinos en compañía de ese "engendro" que tenia por primo. Esto no le molestaba a Harry en lo más mínimo, al contrario le agradaba recibir el aire de la mañana solo, sin la presencia de molestas compañías.

Harry era un niño brillante, aunque sus notas no lo demostraran, al menos no desde que obtuvo su primer 100 y Dudley solo un 70, sus tíos se habían molestado tanto que Harry temía mucho por su seguridad personal, tanto que antes de que sus tíos pudieran articular una sola palabra juro que Dudley había hecho su mejor esfuerzo, pero el profesor tenia algo en su contra y por eso le habían dado una nota tan baja (algo que ni el ser mas ingenuo creería a excepción de sus tíos); sus tíos comenzaron a decir muchas cosas groseras sobre el profesor, lo que le dio a Harry tiempo para escabullirse y refugiarse en su pequeña alacena y pasar la noche a salvo.

Harry era muy solitario, no tenía amigos, a pesar de ser un chico agradable casi nadie se le acercaba, solo para preguntarle alguna duda, pues a pesar de sus bajas notas, sabían que era muy inteligente.

Era el niño más raro de toda la escuela según la opinión de sus profesores.

"tiene un alto grado de comprensión, no me explico porque obtuvo estas notas tan bajas, tal vez se pone nervioso al momento de las pruebas"

Esto no era cierto, pero era la excusa que Harry daba siempre a sus profesores, quienes, a pesar de sus bajas notas le estimaban mucho pues era un niño muy aplicado y tenía una muy buena conducta, cosa que no se podía decir de Dudley Dursley:

"ay ese niño Dursley es uno de los peores alumnos que he tenido, si no es que el peor"

"No se puede con es chico Dudley, es un demonio completo, nunca presta atención en clase y siempre esta molestando al resto de sus compañeros, en especial al adorable chico Potter"

"yo me avergonzaría de tener un hijo así"

Era la hora de la clase de historia, pero el profesor Gutz se reporto enfermo y tuvieron esa hora libre, todos los niños solicitaron permiso para salir un poco antes al descanso, todos a excepción de Harry que como buen aficionado de la literatura, pidió permiso para retirarse a la biblioteca para avanzar una investigación que les había encargado el profesor Gutz para dentro de una semana.

Harry se apresuro a realizar dicha investigación, pues sus tíos no le permitían salir a la biblioteca pública y por eso no había empezado su trabajo.

Después de un rato sonó el timbre que indicaba a los niños la hora del almuerzo; al salir de la biblioteca Harry alcanzo a ver a Dudley empujar a un grupo de niños para poder ser el primero que atendieran en la cafetería escolar.

"es realmente insoportable" murmuro la bibliotecaria, la señorita Nora Costanzo, quien también alcanzo a ver a Dudley por la ventana, sonrió a Harry y se retiro.

Harry tuvo un súbito ataque de risa en su interior "si mis tíos vieran como opinan de su terroncito los profesores del colegio, estoy seguro que los demandarían"

Por la noche todo se veía tranquilo desde el exterior de el hogar de los Dursley, pero dentro se libraba una batalla en la cual el objetivo era degollar a Harry y luego quemar su cuerpo en una hoguera hasta reducirlo a cenizas.

Vernon Dursley llego temprano a casa con el firme objetivo de darle sentencia a Harry por el incidente ocurrido por la mañana:

Potter!- gruño Vernon- puedes explicarme que demonios hacías en el comedor en vez de en la cocina esta mañana?

yo…- respondió Harry- me asuste porque creí haber visto un ratón y corrí hacia el…

jajaja, te asustan los roedores, en verdad eres un cobarde- Vernon no podía dejar de burlarse de su sobrino- y te haces llamar hombre, ja…

fue solo mi imaginación, estoy…

no tienes imaginación, no tienes cerebro- Vernon se veía un tanto molesto- si creíste ver un ratón es porque en realidad hay uno.

estoy seguro de que solo lo imagine, todavía estaba dormido, era muy tempra…

tonterías!- Grito Vernon- vas a buscar ese ratón, lo mataras y me enseñaras la evidencia, de lo contrario… tendrás que limpiar el tejado y el jardín todos los días, por espacio de seis meses, entendiste?

yo…- Harry bacilo- si señor.

muy bien… con respecto al incidente a la hora del almuerzo en la escuela…

¿Qué?- Harry imagino lo peor al escuchar esas palabras, habría sido capaz Dudley de culparlo de…

Como te atreves a empujar a mi pequeño cuando se disponía a comprar unos cuantos alimentos!- el tío de Harry estaba realmente molesto, incluso se había puesto un poco colorado- EXPLICATE!

yo no fui – Harry intento defenderse

acaso quieres decir que mi hijo invento todo?- el tío Vernon acababa de usar ese tono tan molesto que Harry odiaba- pequeño engen…

no –Harry se apresuro a decir algo que lo hiciera ver inocente y que no complicara las cosas para Dudley, lo cual lo hundiría a el- no fue así, yo no quise decir eso, otro niño que usa gafas fue quien lo empujo… en verdad, lo juro, si quiere pregúntele a la encargada de la biblioteca, ella fue testigo de que yo no me encontraba ahí en ese momento, seguramente fue por eso que Dudley pensó que fui yo.

mas te vale

se lo juro.

bien, ahora largate, quiero ver las noticias!

Harry se había salvado por esta noche, pero ahora presentaba un pequeño problema, de donde iba a sacar un cadáver de ratón para evadir su castigo?

"que se supone que debo hacer?"

Entonces se cambio la ropa, se puso su enorme pijama y se recostó en su pequeña e incomoda cama, se quito los lentes y empezó a tararear una hermosa melodía de la cual no conocía la letra, pero esta siempre conseguía tranquilizarlo y hacerlo conciliar el mas tranquilo de los sueños, no sabia de donde la recordaba, vaya, ni siquiera sabia si existía, pero para el era una melodía bastante especial y eso era todo lo que importaba. Después de un rato Harry se quedo dormido, deseando no volver a tener esa horrible pesadilla del resplandor verde.

Al día siguiente hizo un bello día, no solo por el brillante sol, también porque era sábado, y los sábados eran magníficos, los Dursley salían todos por la mañana y no regresaban hasta la tarde; era el día favorito de Harry.

Tía Petunia se reunía temprano con sus vecinas para ponerse al día de los chismes mas recientes, Dudley siempre la acompañaba como "buen hijo" que era, en cambio tío Vernon solo llevaba a su esposa e hijo y luego se retiraba a comer y jugar poker en casa de alguno de sus amigos; esto resultaba un tanto extraño a Harry que sabia que el poker se jugaba por la noche, pero en fin, no era su problema.

"mis tíos siempre acostumbran a hacer todo al revés"

Después de desayunar las sobras de la cena, Harry se dispuso a salir al jardín para aclarar sus ideas y formular un plan para resolver su pequeñito problema con lo del ratón, se recostó junto a un enorme árbol que era tan alto como la casa y cerro sus ojos, en ese momento escucho gritar a su vecina:

atrápalo, no permitas que se escape!- decía la señora Arabella Figg

Harry corrió hacia la cerca y se subió en una enorme piedra que su tía había comprado a un altísimo precio con la creencia de que en su interior había un tesoro, como se lo había dicho el vendedor, mas bien como lo había mal interpretado, ya que el vendedor le dijo que se decía que en su centro se guardaba un gran misterio, al intentar abrirla se dio cuenta de su error y la coloco en el jardín. La señora Figg se veía bastante molesta tanto que cuando se percato de que era observada dio un gran golpe con el pie en el suelo, esto hizo que Harry cayera.

lo siento!- dijo preocupada la señora Figg- no fue mi intención asustarte

Harry no respondió

te encuentras bien hijo, respondeme por favor!

si estoy bien- respondió un adolorido Harry

no te has hecho daño?- dijo la señora Figg que trataba de ver por entre los maderos de la cerca- SANTO CIELO¿ES ESO SANGRE, VEN RAPIDO, DEBO CURARTE ESO!

Harry se hizo una enorme herida en la frente de la cual brotaba la sangre como una cascada; se apresuro a salir de su casa y se dirigió a la casa de su vecina.

Albus va a matarme- murmuro la señora Figg

Disculpe, me decía- Harry acababa de entrar pero no entendió lo que la señora Figg le decía

nada, nada- la anciana se veía muy exaltada- date prisa, o se va a infectar tu herida.

La señora Figg curo a Harry con una ternura que el niño desconocía en su vecina quien siempre había sido indiferente con el, no lo maltrataba pero tampoco lo mimaba, en fin, eso era mucho mejor que los gritos de sus tíos, en especial de Petunia.

¿por que estaba tan molesta?- pregunto Harry, que ahora llevaba una gran bandita en la frente.

OH! eso, bueno tengo un problema con un ratón – explico la anciana- el muy infame me ha dado un gran susto.

A Harry estas palabras le llegaban como caídas del cielo, era justo lo que necesitaba escuchar.

yo puedo ayudarle si así lo desea

no, no mis pequeños se harán cargo- dijo la señora Figg señalando a sus gatos.

en serio, no es molestia- insistió Harry con una marcada desesperación

pero porque ese interés por cazar a un molesto ratón¿para que lo quieres?

err… es que me pidieron uno para una practica en la escuela- dijo Harry con una inocencia increíble

en ese caso cuando lo casen mis bebes te daré el cadáver- dijo la vecina de Harry- te parece bien

Claro – en ese momento, Harry reflexiono- pero… no le vaya a decir nada a mis tíos, no les he mencionado nada y podrían molestarse…

no te preocupes- interrumpió la anciana- se cuanto asco le dan estas cosa a tu tía.

gracias.

En ese momento Harry decidió que era mejor que regresara a casa para terminar sus "deberes escolares" antes de que se hiciera tarde.

La señora Figg le acompaño hasta la puerta y cuando Harry se retiro lo suficiente la anciana dijo "idéntico a James, definitivamente" y cerro la puerta.

Antes de que sus tíos regresaran Harry tenia en su poder la evidencia que le habían exigido, así que podía respirar tranquilo, se había salvado de un castigo, al menos ese fin de semana seria tranquilo.

El lunes por la mañana Harry se encontraba de muy buen humor, no había tenido su habitual pesadilla, sus tíos no le habían dirigido la palabra y Dudley no le había metido en problemas, el fin de semana fue estupendo y todo indicaba que hoy seria un día encantador.

Camino a la escuela Harry por poco era atropellado, pero milagrosamente el auto se freno a unos centímetros de el; Harry no había visto el auto por ir corriendo de Dudley y sus molestos amiguitos, pero al ver que se encontraba a salvo siguió su camino, cosa que su primo no pudo hacer y se estampo en el auto haciendo que se estrellara uno de sus cristales.

Harry tuvo en ese momento su primer preocupación del día, seguramente su primo trataría de inculparle de aquel incidente con el automóvil; pero había algo mas que inquietaba al chico Potter, tenia un extraño sentimiento, era como si lo siguieran, muchas veces volteo a verificar que Dudley no le seguía, pero aun sentía como si alguien le estuviera vigilando muy de cerca y esta no era la primera vez que se sentía así, pero lo importante ahora era llegar a tiempo a la escuela.

Cuando dieron inicio las clases todo el salón de Harry se llevo una grata sorpresa cuando la profesora de matemáticas, Herminia Dawson, introdujo a la clase a una nueva alumna.

Esta es su nueva compañera, ella va a acompañarnos el resto del año, espero que sean muy amables con ella, querida acércate y preséntate con tus compañeros por favor.

mi nombre es Darla Lestrange - dijo la pequeña un tanto tímida- tengo 8 años y acabo de mudarme este fin de semana a Little Whinging, Surrey.

Darla tenía unos ojos realmente grandes y una mirada penetrante, de esas miradas que pueden tener mil significados.

¿Cómo se dice niños?- continúo la profesora Herminia

"MUCHO GUSTO DARLA" dijeron todos a coro.

siéntate Darla, mmm… junto a Michael hay un lugar- dijo la profesora y entonces dio inicio la clase.

Harry no pudo dejar de notar que Darla lo miraba fijamente, como si no fuera la primera vez que le veía, pero Harry estaba seguro de que nunca la había visto antes, intento no prestarle atención pero le fue imposible por que su nueva compañera volteaba a verle constantemente.

" que tanto me observa" pensó un tanto inquieto Harry, que no podía evitar sentir un sudor frió cada vez que Darla le miraba.

La mañana siguió avanzando y llego la hora del almuerzo, al escucharse el timbre todos salieron como estampida hacia los patios del colegio, todos menos Darla que impedía que Harry saliera del salón.

¿Puedo ayudarte en algo?- dijo Harry cortésmente al ver que Darla no se quitaba

si – dijo la niña y miro fijamente a Harry – necesito que alguien me instruya

¿Cómo?

si, tu sabes, que me muestren las instalaciones, no se donde están la cafetería ni tampoco la biblioteca…si comprendes?

OH! ya veo –dijo Harry con cierto alivio – en ese caso será mejor que nos demos prisa o no alcanzaremos a comer nada.

también necesito hacer amigos- dijo Darla con toda la tranquilidad del mundo

"que significan aquellas palabras, como se supone que debo interpretar eso" pensó Harry que se quedo congelado ante aquella frase "¿acaso me esta pidiendo que sea su amigo?"

será mejor que nos demos prisa – se apresuro a decir Harry

Darla se sonrió al ver que Harry se petrifico ante aquellas palabras, al parecer esa era la reacción que esperaba de Harry.

Harry le dio un rápido tour por el colegio a su nueva compañera.

entonces ¿somos amigos?- pregunto repentinamente la niña, que nunca dejo de mirar fijamente a Harry en todo el rato.

err… claro –dijo un Harry sonrojado

Darla volvió a sonreír "que es tan gracioso?" pensó Harry al ver aquella expresión.

De repente volvió aquella misteriosa sensación, era como si alguien, a parte de Darla, le mirara, se dio la vuelta y no encontró nada sospechoso.

ocurre algo Harry?- pregunto Darla

no, nada, nada

Al terminar las clases Darla se apresuro al asiento de Harry y le tomo la mano.

Muchas gracias por mostrarme las instalaciones del colegio, nos vemos mañana.

si, hasta mañana – dijo Harry un poco apenado

Darla no se despegaba para nada de Harry, desde el inicio de las clases hasta el termino, ella estaba ahí, platicando de cosas que Harry a veces no entendía, pero de todas formas seguía hablando y hablando.

Harry no podía evitar sentirse extraño por esto, nunca había tenido tanta compañía, la cual no le molestaba, al contrario le agradaba pero había algo que incomodaba a Harry cada vez que Darla se acercaba, esa sensación de que alguien le observaba, alguien que no era Darla.

" debe ser mi imaginación" era la única explicación que Harry encontraba, "nunca he tenido un amigo, tal vez por ser la primera vez es que me siento así", cada vez que volvía esa sensación Harry se repetía esas palabras.

Un día en que los Dursley tuvieron la magnifica idea de salir a pasear, Harry se apresuro a terminar sus deberes, tanto caseros como escolares, y se fue a dar un pequeño paseo por el parque; al salir de casa Harry vio a un enorme perro negro, estaba seguro de que no era la primera vez que lo veía.

"donde le he visto antes…mmm…claro! Es el mismo que intento morder a Dudley aquella ocasión que intentaba pegarme con una rama"

Al acercarse al perro, este salio corriendo, pero Harry comenzó a recordar que ya habían sido varias las ocasiones en que este perro le había "salvado", en ese momento Harry vio, como una enorme tormenta acercándose, el auto de sus tíos.

Los Dursley no habían encontrado lugar en el restaurant que tanto les gustaba y decidieron a volver a casa y comer ahí.

RAYOS!

Al ver que su sobrino estaba dispuesto a salir de casa "SIN PERMISO", Vernon Dursley piso con fuerza el acelerador, bajo a toda prisa del auto y acorralo a su sobrino cerca de la puerta de la alacena.

a donde demonios creías que podías ir sin mi autorización- esta vez Vernon estaba realmente molesto, solo le faltaba sacar chispas por la orejas- ni siquiera intentes explicarte, ya me tienes harto!

El tío Vernon estaba molesto por lo sucedido en su compañía de taladros Grunnings por la mañana, lo cual le había costado varios miles de dólares, dinero que por cierto, no tenia, esto lo dejaba endeudado con varios de sus socios y para calmarse decidió salir a pasear con su "linda" familia, cosa que se vio entorpecida por la falta de mesa en el restaurant; todos estos sucesos, aunados al "intento de fuga" de su sobrino hicieron que la bomba explotara.

Vernon Dursley tomo a Harry por el brazo con toda su fuerza y lo estampo contra la puerta de la alacena, la cual crujió muy fuerte, después lo tomo por el cabello y lo lanzo contra el suelo y comenzó a patearlo hasta que vio brotar la sangre de la boca de la pobre criatura, lo levanto por los pelos y le propino un gran puñetazo en pleno ojo dejando a Harry completamente aturdido y al borde de un desmayo y antes de que esto sucediera le dijo al oído:

"vas a limpiar todo este desorden, porque si veo una sola mancha de tu asquerosa sangre vas a lamentarlo"

Después de esta amenaza Harry solo alcanzo a deslizarse al interior de la alacena y cayo inconsciente en su cama.


GRACIAS POR SUS REVIEWS, ESPERO QUE LA HISTORIA SIGA SIENDO DE SU AGRADO.

COMO VEN AUN NO PUEDO ENCONTRAR LA FORMA DE QUE SALGAN TODOS LOS GIONES, SI ALGUIEN LO SABE, POR FAVOR HAGAMELO SABER.

HASTA LUEGO