Capítulo 07

La primera cita!

Kai estaba paseándose por su cuarto, cuando entró su padre. Yo miraba desde afuera. El padre lo estaba tratando como a un adolescente... o más bien, como alguien a quien puede controlar.
-Compórtate como el adulto que eres!- le dijo muy serio.
-Por qué me avergüenzas así!
El padre da un suspiro.
-Gaku-kun, espera abajo...- cierra la puerta.

-Ese chico vino con las mejores intenciones. La vez de la plaza, él también te fué a buscar, lo ví yendo de un lado al otro. Deberías agradecerle y ablandarte. Por qué eres así, Kai? Deja que se acerque a tí, que te conozca, necesitas alguien con quien compartir tus cosas... Mírate! Estas todo el día estudiando tus notas o en tu computadora... Sal al Mundo! Hay miles de cosas afuera... O qué, quieres morir casto! Quieres morir solo! Sin nadie a quien le importe tu muerte! Me avergüenza tener un hijo como tu! No vives, te encierras... Acaso no quieres ser feliz!
Hay estaba mi padre, diciéndome como vivir mi vida, cuando había sido él mismo quien no me la había dejado vivir... siempre metiéndome en sus cosas... en sus estudios.
-Basta!- por primera vez le levanté la voz... él quedó perplejo- Primero que nada... tú me encerraste en ésto!- señale la computadora- Tu no me dejaste vivir mi vida! Nunca me sacaste a ningún lado! Siempre me dabas cosas para estudiar! Y a que punto llegué, que en el colegio me aburría, por que lo sabía todo! No me criaste para que fuera tu hijo, me criaste para que siguiera tus estudios! Y no me interesa ni el sexo, ni otra persona... sólo me importo yo, yo y nadie más! Y no quiero cuidar de un segundo! Seas tú, Gaku o quien sea! Quiero vivir mi vida, como a mi me gusta! Como yo quiero! Y si quiero estar encerrado en un ajedrez virtual, en vez de uno real, es mi problema!
Un brusco silencio, me hizo saber en el estado en el que me encontraba. Agitado, temblaba... mis ojos cristalinos, pero no iba a llorar... cuando mi madre murió, prometí que no lloraría nunca más!
-Kai.
-No...- mi voz ya estaba tomada por un futuro llanto... pero no iba a llorar... lloré por mi madre y no lo volvería a hacer por nadie ni por nada más- déjame en paz... deja de manejar mi vida... y déjame ser yo... no tú... no quiero ser Aizawa... quiero ser Kai Nagase... y nadie más!- fuí hasta la puerta y la abrí... entonces tropecé con Gaku.

No lo podía creer... Kai estaba histérico, gritando... parecía que en cualquier momento lloraría... y lo que decía... era terrible. quise irme, pero entonces, todo quedó en silencio, siguieron unos susurros y luego Kai salió.
Bajé la mirada... suponiendo como es Kai... de seguro sintió mucha vergüenza al saber que había escuchado. Pero sólo se fué. Oí cerrar la puerta y sólo entonces su padre salió del cuarto.
-Perdona... no tenías porque haber escuchado esto.
-Esta bien... problemas hay en todas las familias.
-Nunca me había gritado así... y lo peor... es que tiene razón.

Al día siguiente, no tenía deseos de ir a ver a Kai a la sala de ciencias... pero no tenía opción. Lo encontré escribiendo en una computadora portátil.
-Kai-san?- lo llamé en un casi susurro.
-Ya casi...- me respondió.
-Si no quiere que hoy.
-Estoy pasando unos apuntes de mi padre, ahora termino.
¿Acaso la pelea de ayer...? Algo me hizo suponer que no era bueno... Kai le había gritado que lo manejaba y ahora le estaba pasando unos apuntes?
-No fué mi intención escuchar anoche.
-No, pasa nada- parecía más manso.
-... pero, ayer usted estaba muy enojado con su padre... y hoy le está pasando unos apuntes.
Kai no me miró bien... así que, sólo me quedé calladito en mi lugar.

Pasaron los meses, al final, nuestros supuestos encuentros para seguir el trabajo, quedaron en la nada. Un día, Kai sugirió encontrarnos, para terminar unas cosas. Aquello me hizo feliz... pero fué el único encuentro.
En fin... quedamos en encontrarnos a la puerta de la escuela... yo llegué tarde.
-Gomen nasai...- fué lo primero que dije.
-Tarde- comenzó a caminar.
-Es que... es que.
-No importa... vamos a un bar para estar más tranquilos.
No pude evitar sonrrojarme... tome aquello como la primer cita!
Kai me señaló una silla y luego nos sentamos a la mesa. Yo pedí una gaseosa y él un café. Comenzamos con los resúmenes. Pasó una hora y Kai se pidió otro café.
-Tu quieres algo?
Mi corazón latió con fuerza! Me sonrojé y asentí.
-Puede ser un submarino?- saqué plata de mi villetera.
-Deja, pago yo- me detuvo Kai.
Mi corazón dió un golpeteo tal! Kai me estaba pagando algo a mi? Jeje... aún conservo el envoltorio de la barra de chocolate!
Pasaron unos minutos, de que nos trajeron las cosas.
-Vas a comer la galletas?- señalé las galletas que venían con el café.
-No- me pasó el platito. Entonces probó su café y se quemó-. Ay!
-Estas bien?
-Sí... sólo, que el café está muy caliente.
-Toma un poco de agua. Quieres submarino?- le señalé mi taza.
-No me gusta el chocolate.
Que no que! Que! Dios! De donde viene este hombre?
-Prueba un poco.
E insistí, insistí y seguí insistiendo.
-Ok, ok.
Muy amablemente llené la cuchara y se la ofrecí... y sin darme cuenta, le dí yo mismo de comer... Yo estaba en las nubes... era como una cita... Kai desgustó el poco de submarino e hizo una mueca rara.
-No me gusta.
-Amargo...- bromeé.
Kai me miró de mala gana y siguió con sus resúmenes.
-Kai... A que jugabas cuando chico?
-A nada- me respondió sin quitar los ojos de sus papeles.
-A nada?
-Los demás chicos no me veían interesante.
-Por qué?
-Por que... era estudioso.
-Ah... te entiendo.
-Perdón? Tu, entenderme, a mi.
-Yo entender a Tarzán.
-Gracioso... dudo que me entiendas.
-Por qué?
-No tienes apariencia de que sueles estudiar.
-Si estudio!
-Cuando?
-Grrr... eres malo.
-Tu.
-Tu.
-Tu.
-Tu.
-Tu.
-... Tu.
-Basta... estudia.
Más tarde, decidimos salir al parque. Estuvimos un poco ahí, estudiando.
Entonces, un milagro ocurrió: estaba harto de estudiar... harto! Cuando una gota de agua cayó sobre mi nariz. Otra en la hoja de Kai y pronto estuvimos corriendo lejos de la lluvia.
-Demonios... estabamos casi por terminarlo- dije a Kai.
-Sí...- se quedó pensativo- vamos para mi casa, así lo terminamos. Está lloviendo mucho, así que, puedes pedirte un auto para que te lleve.
Y a seguir estudiando... pero ni modo... iba a estar con él.

Entramos, todo estaba en orden... entonces, mi padre había salido... éso era bueno. Le dije a Gaku que me esperara en el comedor y que fuera sacando las cosas. Fuí a la cocina y saqué una botella de jugo. Me fijé que Gaku no me halla seguido y de la alacena, saqué una lata de galletas, que tenía un fondo falto, dentro, habían unas pastillas. Tome dos y las metí en la botella de jugo.
No estuve muy seguro de acerlo, pero... De todas formas que me importaba! Era un chico más... mi padre me dijo que probase el efecto de las pastillas en Gaku, así lo hice... pero el chico no mostró nada... a diferencia de otros, él parecía más resistente. Así que, doblé la apuesta. Y según mi padre, Gaku es perfecto... no es uno de esos niños encerrados en un laboratorio... a Gaku se lo puede estudiar mejor... Pero.
Me quedé unos momentos observando la botella... Y si causaba algo malo? Cuantos chicos habían muerto ya en el laboratorio?

Kai llegó con una botella de jugo. Tardó en volver, así que supuse que lo había exprimido él. Lo tomé con gusto! Pasada una hora, ambos estabamos hartos de estudiar.
-Kai.
-Si?
-Recuerdas que me prometiste enseñarme a jugar ese juego?
-Si.
-Cumples tu promesa?
-Uhm... está bien- cierra su libro y se pone de pié.

Subimos y prendí la maquina. Puse el juego y me senté. Totalmente atolondrado, Gaku se sentó a mi lado, empujándome.
-Ey, ey... tranquilo.
Le enseñé algunas pautas y cosas... pero él sólo asentía y decía "sí, sí, sí..." pero la verdad es que no entendía nada. Finalmente terminé jugando al juego yo solo.

Estaba sentado, muy pegado a él. No tienes idea de lo maravilloso que era éso. Me sentía en el cielo! Él estaba tan metido en su juego, que terminó jugando solo. Yo, muy discretamente, me quedé mirando y me recosté sobre su hombro. Y sin darme cuenta, me quedé dormido.

Habían pasado unas horas, cuando sentí algo cálido en mi hombro... y no... ahora no viene la clásica escena dulce, donde lo descubro durmiendo a mi lado y siento su calor en mi hombro... aquel calorcito... era un hilo de baba que le caía grotescamente de la boca .
-Gaku...- dije entre dientes... pero el chico no reaccionó.
Supuse que estaba dormido. Lo estaba. Lo intenté despertar, pero no pude. Temí que hayan sido las pastillas. Le tome los signos vitales y estaban bien. No sabía que hacer... Pensé en llamar un auto y que lo dejasen en la casa... pero... Y si le pasaba algo? No que me importase... pero sus padres se la tomarían conmigo.
Finalmente decidí acostarlo en mi cama. Le quité las zapatillas y el cinturón. Luego, abrí las sábanas y lo acosté. Me armé una cama en el sillón del comedor... cuando entró mi padre.
-Kai? Te peleaste contigo mismo que vas a dormir aquí?- bromeó.
-Gaku está arriba.
-Ah! Gaku-chan? Se queda a dormir?
-Fueron las pastillas... le di dos.
-Ah! Ya veo... Entonces ve a dormir con él... puede que le den convulsiones o algo.
-Uhm.
-Quieren ir a mi cama? Hay más lugar.
-No... me quedaré despierto toda la noche.
-No te distraigas con la computadora.
Gruñí y subí.
-Gaku?- hice el intento de que estuviese despierto... pero nada.
Estuve toda la noche despierto... hasta que me aburrí de los juegos y no aguanté más el sueño. Me reconté en mi cama, junto a Gaku. Para prevenir, si le llegase a dar un ataque o convulsiones, puse me mano en su cuello, cualquier movimiento, me alertaría.
Cerré mis ojos, estaba a punto de caer dormido... cuando Gaku empezó a roncar. O Dios... era como un rinoceronte ronco siendo aplastado por miles de elefantes rabiosos! Le silbé para callarlo... pero el mito de que a quien ronca hay que silbarle... sólo resulta con mi padre... Y para que? Del cuarto de mi padre, empezaron a sonar otros ronquidos.
Varias noches mi padre roncaba... y yo sufría... pero sólo bastaba con silbarle... y se callaba. Sino, le tapaba la nariz y lo despertaba.
Sólo cuando empezó a amanecer, las dos morsas se callaron...

Desperté... sentí que no era mi casa... al abrir los ojos, me encontré frente a frente con Kai, quien estaba profundamente dormido. Yo estaba en esos momentos en que la mente está entre el sueño y la realidad, así que, me acurruqué en su pecho y él, dormido, me abrazó. Y así me quedé dormido una vez más.

Continuará...

Hihi! Ya casi está listo el otro fic! También es de Kai, pasa por todo el anime! Estoy intentando hacer un capítulo por cada capítulo del anime, donde aparece Kai, pero me es medio difícil, ya que aveces la única aparición que tiene es que pasa caminando o.O.

Ahora a los REW!

Ruri-Sakuma: Hola! Gracias, gracias, gracias! El siguiente fic también será dedicado a tí, por darme animos!

yumi fukuzawa: Gracias! Siento el retraso... es que tuve unos problemas XD

Aliss.chan: Gracias! Ya se que son cortos uu... pero no pudo hacerlos más largos... no me sale o.O... tengo la misma queja con mis otros fic o.o..U