HOLA A TODOS! DISCULPEN LA TARDANZA, PERO ESTA CARRERA Q ELEGI ME ROBA MUCHO TIEMPO, PERO NO PUEDO QUEJARME, ES LO QUE ME GUSTA, EN FIN, AQUÍ ESTA POR FIN EL CAPITULO 4, ESPERO SEA DE SU AGRADO.

GRACIAS A TODOS POR SUS REVIEWS.


RINVIO DA VIVERE


CAPITULO 4

AMIGOS O ENEMIGOS


Darla, Darla, mi querida niña

¿Me puedes explicar que fue lo que paso? no cualquiera es capaz de desconcentrarte al momento de realizar un hechizo.

mi señor, le juro que no volverá a pasar –respondió la niña que estaba muy nerviosa- déjeme explicarle lo que…

ESO HAGO ¡ESTOY ESPERANDO TU EXPLICACION!

si, yo ya tenia bajo mi control a Potter cuando ese perro volvió a aparecer y creame, intente mantener el control, pero ese perro hizo algo…

¿A que te refieres con eso¿Qué pudo hacer un perro contra una bruja como tu?

fue como un hechizo paralizante –Darla titubeo- como si me hubieran lanzado la imperius, de repente me vi obligada a dejar al chico Potter –las palabras de Darla denotaban terror- no fue mi culpa, fue ese perro…

Entiendo que eres tan torpe que un simple perro es capaz de detenerte, no tienes que repetirme nada, no soy tonto ¿o si?

¡NO! Claro que no, como puede pensar eso señor… -la niña hizo una enorme reverencia

Más te vale, tu madre tiene muchas esperanzas en ti y lo sabes, espero que no sigas cometiendo errores o vas a terminar como ella, en una prisión… para ser más exactos en AZKABAN.

no, le juro que la próxima vez le traeré a ese niño, pase lo que pase –Darla recobro el control de sus emociones- no volveré a fallar.

Tienes toda la razón mi querida niña, esto no volverá a pasar.

En ese momento un hombre alto, pálido y con ojos rasgados como de serpiente, se levanto de un enorme sillón que parecía hecho para un rey, el cual tenía grabados de serpientes devorando gente.

¡CRUCIO!

Una sonrisa se dibujo en el rostro del gran Señor oscuro mientras veía a Darla retorcerse de dolor en el suelo, pero la niña era muy fuerte y pronto supero este ataque y recobro el control de sus extremidades.

Veo que ya te has hecho muy resistente, pero Lord Voldemort siempre tiene sorpresas bajo la manga, sabes.

mi señor, no me castigue, yo…

¡Quien te crees que eres, como te atreves a decirme que debo hacer, yo soy tu dueño y hago lo que me plazca contigo, si quiero matarme, lo hago y punto!

no me mate –Darla estaba a punto de llorar- no, por favor, lo siento, no quise contradecirlo.

¡No me interrumpas! Yo decido cuando hablas y cuando escuchas, ahora… déjame hacerte una observación.

El hombre se acerco al rostro de la niña y limpio dos diminutas lagrimas que rodaban por sus pequeñas mejillas.

Esas lagrimas no van con la clase de persona que necesito que seas, debes olvidarte de toda clase de sentimiento cursi, si yo te pido que mates a tu madre, lo harás y no tendrás la menor duda en hacerlo; si quiero que tortures a tu padre hasta la locura lo harás y no presentaras el mas mínimo remordimiento.

Así es como actúa un autentico mortifago, si realmente quieres formar parte de mis filas tendrás que cambiar muchas cosas.

Al escuchar estas palabras Darla se estremeció, era capaz de matar a cualquier persona que le indicaran, pero no se creía capaz de matar o de torturar a sus padres, lo único que deseaba con respecto a ellos era verlos en persona, conocerlos por si misma y no solo por lo que le decían.

Desde su infancia creció en casa de sus tíos, los Malfoy, y hace un poco mas de tres años que vive con el Señor Oscuro quien decidió "adoptarla" para entrenarla personalmente, como había hecho con su madre, Bellatrix Lestrange, quien estaba en prisión junto con su padre, Rodholphus Lestrange; hasta el momento se sentía feliz de estar al lado de su señor, pero no podía evitar preguntarse¿como seria mi vida si viviera con mis padres?

Hubo un momento de silencio y después Voldemort prosiguió.

Ahora solo quiero hacer una pequeña pregunta, pero muy importante, en realidad que es lo que deseas Darla ¿deseas formar parte de mi ejército?

por supuesto que deseo servirlo por el resto de mi vida –la niña dijo esto con la mayor seguridad- eso ni dudarlo.

Después de un rato de silencio, Voldemort se volvió hacia la puerta y la abrió, antes de retirarse dijo a la niña:

No volverás a ver a Potter hasta que lo crea conveniente

Y alzo la mano para reprimir cualquier replica por parte de su discípula.

He decidido que Potter viva un poco más.

puedo preguntar ¿Por qué?

Mi estimada Darla, el que observa a los supervivientes, aprende de ellos.

no entiendo mi señor.

Recuerda que Potter es conocido como "el niño que vivió", esto es por que sobrevivió, milagrosamente, a mi maldición, es el único que lo ha hecho, como bien lo sabes… dejémosle vivo hasta que deje de sernos útil.

si, ya recuerdo –la niña analizaba toda la información que acababa de recibir- pero no comprendo del todo¿porque esperar para deshacerse de Potter, no seria mejor aprovechar que esta indefenso y que no tiene la mas mínima idea de quién es en realidad.

Tienes razón, seria mas sencillo, pero… ya hemos comprobado que no esta solo y es por eso que debemos esperar… solo será por un tiempo.

no creo que ese perro lo proteja, debe de ser una casualidad, además, no veo como pueda sernos útil, ni siquiera sabe que es un mago, así no…

Lord Voldemort miro fijamente a la niña, quien comprendió que debía guardar silencio y no cuestionar más a su señor.

Entonces Voldemort salio de el estudio y desde el pasillo le indico a Darla que dentro de media hora se serviría la cena. Darla se apresuro a abandonar el estudio y fue a ducharse para después bajar a cenar, sabia perfectamente que a el Señor Oscuro no le agradaban los retrasos.

A las 9:30 Voldemort indico que era hora de irse a la cama, acompaño a Darla hasta el pasillo y la observo hasta que entro en su habitación.

La casa que habitaban Darla y Lord Voldemort era pequeña, de acuerdo con el majestuoso gusto del Señor Oscuro, pero muy lujosa y cómoda a pesar de su fachada, que era de lo más simple.

La casa, compuesta de tres plantas, estaba completamente rodeada de árboles, era como un espeso bosque, lo que le daba el aspecto de una casa abandonada. En el primer piso, el recibidor, en el cual se colocaron dos macetas que contenían unas extrañas y costosas plantas provenientes de algún lugar del sur de América, tenia un tapete hecho a mano color verde, junto a una de las macetas se encontraba una puerta con finos acabados y empuñaduras bañadas en oro blanco con la forma de una serpiente, como las del resto de la casa.

Después de atravesar el recibidor se divisaba al fondo una enorme escalera. A la derecha de la escalera se encontraba una enorme puerta que conducía a un salón lleno de pinturas de magos en combate y serpientes de todo tipo, este estaba condicionado para ofrecer una fiesta cuando se desease, como fue el caso en que se ofreció un gran banquete cuando Darla utilizo por primera vez su CRUCIATUS en una misión oficial.

A la izquierda de la escalera había otra puerta que llevaba la sala en donde se coloco uno de los mas hermosos juegos de sillones, estos estaban tapizados con telas traídas desde Oriente, todas de tonalidades grises y verdes, en el techo colgaba, iluminando majestuosamente toda la habitación, un enorme candelabro de oro blanco con formas de serpientes, de cuyas fauces y ojos salía la luz, al fondo de esta habitación se encontraba una chimenea sobre la cual, colgaba un cuadro pintado al óleo del gran Salazar Slytherin.

En el primer piso también se encontraban la cocina y el comedor, que como todas las habitaciones, presentaban decoración en color verde y gris.

La escalera que conducía al segundo piso, presentaba en su trayecto una división, al pie de la cual se encontraba un enorme cuadro con marco color plateado que mostraba a un par de serpientes en medio de un feroz combate. La división que daba a la derecha conducía a los aposentos de Darla, en cuanto a la división que daba a la izquierda se dirigía a los aposentos de Lord Voldemort, que incluyen su estudio y un pequeño salón donde solo el tenia acceso, nadie conocía el interior de esta habitación.

Al final del pasillo se hallaba otra escalera de mármol, al igual que la escalera principal, esta nueva escalera trasladaba a una finísima puerta que daba paso a la habitación de Lord Voldemort, la cual abarcaba todo el espacio del tercer piso.

Después de acompañar a la pequeña, el Señor Oscuro se retiro a su estudio y cerro la puerta con llave, precaución que siempre tomaba para evitar que alguno de los elfos, que Malfoy le presto, espiaran.

Se sentó en su cómodo y lujoso sillón, cerró los ojos y medito.

Puedo jurar por la cabeza del gran Salazar Slytherin a que ese perro es un animago, pero lo que no me puedo imaginar es ¿de quien se trata? No se de la existencia de ningún mago al servicio de el odiosamente respetado Albus que se transforme en perro… lo único que puedo pensar es que Dumbledore esta de nuevo entrometiéndose en mis asuntos, cosa que sabe odio, pero que al parecer el disfruta.

Cuando estos pensamientos cruzaron por la mente del Señor Oscuro, su rostro se puso duro y sus manos se empuñaron.

No cabe duda que este perro es uno de sus fieles lame botas. No me conviene que descubran a Darla, es mejor mantenerla alejada por un tiempo del campo de batalla, en un futuro me servirá, será como un haz bajo la manga.

Bien, bien Potter, una vez mas te escapaste- dijo Voldemort- pero te juro que no será por mucho tiempo.

Tomo un pedazo de papel y comenzó a deslizar una elegante pluma sobre el, al terminar metió la carta en un sobre y escribió en el reverso:

COLEGIO LAROUSSE

Cerró el sobre y dio la orden a uno de los elfos de que fuese enviado esa misma noche.

Se dirigió a la habitación de Darla, entro y se aseguro de que dormía, pasaron cinco minutos, después, con un sobre en la mano, Lord Voldemort salio de la habitación y se retiro a su reunión con los mortifagos para planear su siguiente golpe, el golpe que iría dando la pauta para su gran regreso, y para discutir el asunto del perro misterioso, protector de Potter, entre otras cosas.

Los rayos del sol dieron en la cara de Darla, que de inmediato tomo su barita y cerro las cortinas desde su cama, después de un momento en el cual su vista se aclaro, decidió levantarse y al colocar los pies en el suelo reacciono.

¡Me quede dormida, llegare tarde a la escuela!

En ese momento llamaron a la puerta, era Hutch el elfo, que llevaba su desayuno en una bandeja.

buenos días, mi joven ama, le traje su desayuno.

realmente eres un incompetente, entra para que pueda verte ¡elfo del demonio! –Darla solía llamar así a los elfos cuando hacían algo mal, era otra de las cosa que aprendió de su Señor Oscuro.

Hutch abrió la puerta y entro con paso tembloroso por las palabras de su ama, temía un castigo del cual ignoraba su motivo.

su desayuno –El elfo coloco la bandeja en una mesita junto a la cama de la niña.

¿dime que hora es? –Darla dijo estas palabras con la mayor rudeza.

las nueve de la mañana, señorita

veo entonces, que si tienes noción del tiempo, ahora explícame algo –los enormes ojos de la niña se posaron en los del elfo- ¿por que diablos no me despertaste para ir a la escuela¿Es que acaso pensaste que era sábado¡HABLA!

se me ordeno no molestarla, yo…

yo le explico Hutch –interrumpió una voz desde el pasillo- puedes retirarte.

si, mi amo y señor –el elfo hizo una reverencia y se fue cerrando la puerta tras de el.

Lord Voldemort acababa de entrar en la habitación e invito a Darla a que comiera.

primero quiero saber que ocurre.

¿es que no lo adivinas? Creí habértelo dicho ayer, antes de la cena.

no, no recuerdo –Darla trataba de hacer memoria, temía que su amo pensara que no le prestaba atención.

mmm… muy mal hecho, eso quiere decir que no prestas atención cuando hablo –Voldemort tenia una sonrisa siniestra en el rostro- muy mal…

Darla se percato de esta sonrisa y comprendió que no seria castigada.

no trates de voltear todo, solo dime porque diste esa orden, porque dejaste que perdiera un día de colegio.

en realidad eso no importa, solo asistías a ese colegio para manipular a Potter y traerlo ante mi.

¿asistía¿Qué quiere decir eso? –Darla temió escuchar la respuesta- señor acaso…

no volverás a ver a Potter, esa fue mi decisión, recuerdas –Voldemort saco su varita y acerco la mesa hacia la niña para que comiera.

ya recuerdo, pero pensé que esperarías un poco antes de sacarme del colegio.

¿y por que esperar? O más bien ¿para que?

Darla no respondió, Voldemort insistió en que comiera y se dio la vuelta hacia la puerta.

practicaras tus hechizos toda la mañana y dedicaras la tarde a las pociones, ahora tengo que irme, no es por nada, pero tu tío no me da completa confianza y esta misión es muy importante, no puedo permitir que se falle en nada.

hasta la tarde –respondió la pequeña a regañadientes- señor.

Al terminar de desayunar, Darla bajo y le indico a los elfos que no toleraría una sola interrupción en su practica matutina, realmente estaba de mal humor, aunque no entendía por que.

IMPERIUS

IMPERIUS

IMPERIUS

¡MALDICION!

si es la voluntad de mi señor que me aleje de ese niño, debo asumirlo y no sentirme mal –Darla no sabia por que, pero no podía concentrarse ni realizar ninguna maldición sobre la rata que tenia enfrente- pero que rayos me pasa, no tengo por que sentirme así.

Darla siguió tratando toda la mañana, pero no pudo realizar nada correctamente¿acaso Potter tenia algo que ver en todo eso?

"tu eres mi amigo y nadie va a cambiar eso, tu y yo siempre seremos amigos ¿cierto?"

A cada momento esa frase atormentaba a Darla, la hacia perder la concentración.

Esa frase, ese momento en que Harry le dijo a Darla, SU AMIGA, que siempre serian amigos; Darla no podía sacarse de la cabeza esos momentos de convivencia con su único amigo en el mundo.

Darla, sin darse cuenta, se había encariñado mucho con Harry, realmente lo apreciaba, quería verlo, estar con el, su compañía le hacia mucha falta, solo llevaba un día sin verlo y ya sentía como si hubieran pasado siglos.

esto no puede estarme sucediendo –Darla estaba llorando- no es posible, yo no debo tener esos sentimientos, no puedo.

Darla por un momento recordó la conversación que tuvo la noche anterior con el Señor Oscuro.

ahora entiendo –la pequeña se seco los ojos, pero nuevamente las lágrimas rodaron sobre sus mejillas- por eso mi señor no quiere que vea a Potter, descubrió que comenzaba a tener sentimientos de afecto hacia el, como siempre mi señor lo sabe todo.

Darla se acerco a la ventana, y se puso a meditar sobre todos los momentos que vivió con Harry, absolutamente todo lo recordó, como si estuviera observando una película, todo paso por su mente.

"Que bellos momentos, lastima que tendré que borrarlos de mi memoria, no es posible que los conserve, aunque eso me duela en lo mas profundo de mi corazón, Harry Potter no es mi amigo, es mi enemigo, es el enemigo de mi amo, por eso mi deber es matarlo para que deje libre el paso para el Señor Oscuro."

Darla se sentó en el suelo, abrazo sus rodillas y rompió a llorar, procurando no emitir ningún sonido, para que los elfos no pudieran darse cuenta y contarlo a Lord Voldemort, quien seguramente reprimiría a la niña por tal motivo.

Después de un momento, Darla se levanto decidida a olvidar todo aquello que había recordado, todo momento al lado de Potter seria eliminado de su memoria, al menos, eso era lo que pretendía, pero sentía que le seria muy difícil lograrlo.

Al ver que su práctica empeoraba, decidió retirarse a su habitación.

Cuando entro noto que en su escritorio, junto a los libros que utilizo durante su corta estancia en el COLEGIO LAROUSSE, se encontraba un pequeño bloc de hojas de rayas, el cual no había visto nunca.

¿Qué es esto? No recuerdo haber comprado esto, siempre utilizo hojas blancas, definitivamente alguien coloco esto aquí¿pero quien se atrevió a entrar sin mi permiso y colocar esto aquí?

La niña pensaba que había sido ese inútil de Hutch, se molesto tanto que hizo explotar un florero que se encontraba junto a su cama.

"Control Darla, control" pensó Darla.

Llamo a un elfo y le cuestiono sobre el bloc.

no se nada, señorita –respondió Aryn- nunca había visto eso.

pues te sugiero que investigues quien fue, si no quieres que te de… esto –Darla mostró un guante de color negro a la elfo, al ver su reacción, la niña sonrió- ¿me entendiste?

lo que mi ama ordene –dijo con horror la elfo y salio corriendo.

Darla fue a guardar el guante en un viejo cofre, escondido en un compartimiento secreto, dentro de su armario; en este guardaba muchas cosas de gran valor sentimental, como eran fotografías de la boda de sus padres y de toda la familia reunida con motivo de su nacimiento, entre otras prendas que pertenecían a sus padres.

El cofre estaba lleno de polvo y sin darse cuenta, Darla se lleno la mano con este. Al salir del armario, tomo el pequeño bloc, el cual se mancho con el polvo de las manos de Darla.

Al dejar de nuevo el bloc en el escritorio, Darla se percato de que había señales de que algo había sido escrito recientemente en la hoja anterior, la cual había sido arrancada.

Darla leyó con mucha atención el contenido de aquellos renglones y se sorprendió de lo que sus ojos veían.

¿Que rayos significa esto?

En el colegio, Harry se preguntaba por que Darla no había asistido a clases, en ese momento entro la profesora de matemáticas, Herminia Dawson y comenzó a tomar la asistencia.

Lestrange¿Darla Lestrange?

no vino –dijo Harry

es verdad, ya no asistirá mas al colegio –murmuro la profesora

Harry se quedo atónito al escuhar esto

¿Darla ya no vendrá? Pero porque ¿le habrá pasado algo? Si se hubiera mudado me lo huera dicho, ayer no dijo nada al respecto.

Era como si una puñalada le hubiera dado directo en el corazón, Darla era la única amiga que tenia y aunque fue por poco tiempo, su compañía le era indispensable, sin ella se sentía solo, abandonado nuevamente, era ese terrible miedo a estar solo otra vez lo que lo hacia sentirse así.

Al termino de la clase, Harry se acerco al escritorio de la señorita Dawson para entregar su tarea y alcanzo a divisar una carta que decía en el sobre: HARRY POTTER.

Espero un momento para que la profesora lo viera.

OH! Harry, esto es para ti –y la maestra le entrego la carta.

gracias –Harry sonrió con melancolía y salio del salón.

Harry se retiro a la biblioteca y se sentó a leer la carta, la cual coloco en medio de un libro que aparentaba estar leyendo, todo con la finalidad de no ser interrumpido por su amiga la bibliotecaria, la señorita Nora Costanzo. Efectivamente, la carta, escrita en una pequeña hoja de rayas, era para el y el remitente era, nada mas y nada menos, que su amiga, Darla.

Harry al terminar de leer sintió rodar un par de lágrimas, desde sus ojos hasta el borde de su rostro y después las sintió caer sobre su regazo.

Esto era algo nuevo para el, nunca había tenido alguien por quien llorar, ciertamente, al menos no alguien con vida o con quien hubiera convivido lo suficiente como para guardarlo en su memoria.

La carta, que explicaba la misteriosa desaparición de Darla en la vida de Harry, decía:

Para Harry:

Querido Harry, se que te parecerá muy extraño de mi parte que no me despida en persona, pero creeme, no es mi culpa.

Mi padre nos informo anoche que nos mudaríamos esta mañana, apenas me dio tiempo para empacar mis cosas, no te había comentado nada por que yo también era ignorante de esta situación.

Espero que guardes un lindo recuerdo de mí, así como yo siempre lo tendré de ti.

Nunca olvides que te quiero mucho, pero sobre todo que tú eres mi amigo y nadie va a cambiar eso, tú y yo siempre seremos amigos ¿cierto?

Nunca me olvides.

Adiós, Harry Potter.

Harry estaba nuevamente solo en el mundo, o al menos, eso era lo que sentía.