Pero tambiñen, cae justo! Porque este 31 de diciembre cumplo 1 año con mi novio! Asíque, aprovecho para dedicarle este capítulo desde lo más profundo de mi corazón! (aún que luego me odie por hacerlo).
Capítulo 10
Una Nueva Historia en el Libro de la Vida.
No sería la primera vez que Gaku viniese a comer a mi casa... pero aquel día era diferente. Lo tomé, con extrañeza, ya que había sido yo quien lo terminó invitando.
-Hoy estas muy energético...- se burló mi padre de mi- ya es como la tercera vez que bajas a la cocina para buscar algo. Por qué no te llevas todo de una?
-Me olvido- mentí.
-Si...- supe que no me creía- Por cierto, vi el teléfono de Gaku en el registrador de llamadas. Quién de los dos llamo?
-Hoy viene a cenar.
-Ah! Entonces era éso... nervios, nervios... que exaltadas tienen las hormonas ustedes hoy en día...- se quejó falsamente.
-Aizawa... si hoy llegas a abrir tu bocaza te irá mal.
-Uh.. Qué tienes planeado para hoy?
-Nada- le sonreí con esa mueca malvada que tan bien me sale (Kijin: Ahhhhhhh, grito de fanática loca XD.
-Te conozco, Kai Nagase... estas tramando algo.
-Sólo no te metas.
Más tarde, mi padre se puso a cocinar y yo aproveché para ducharme.
-Cómo te ha ido en el trabajo, hoy?- me preguntó mi padre de repente, al verme entrar en la cocina, luego de ducharme.
-Igual que siempre.
Entonces el timbre sonó.
-Ve a atender- me dijo mi padre.
Fuí sin quejarme. Al abrir la puerta, Gaku me saltó encima.
-Kai-chan!
El perfume que usaba el chico me mareó al principio, pero luego resultó muy agradable.
-No hagas éso- lo hice pasar.
Entre los tres pusimos la mesa y nos sentamos a comer.
-Gaku- mi padre abrió la boca y yo temblé-, Qué estudios seguirás ahora?
-No sé... estoy viendo.
-No te retrases. Si quieres, Kai puede guiarte, él se anotó sólo en la facultad... Se me escapó un día y solito fué a anotarse.
-Por qué no querías que estudiase- le reproche.
-Podrías haber vívido muy bien de mi herencia.
-Tiene mucho dinero?- preguntó Gaku.
-Soy dueño de...- mi padre se calló, cuando le clavé una mirada de advertencia.
-De?
-Nada, nada- tomó su plato y salió de la mesa.
-Qué me recomiendas seguir?- me preguntó Gaku.
-No te recomiendo escuchar mi opinión- le dije y seguí comiendo.
-Ok.
Mi idea para ése día era simple... Era obvio que Gaku se estaba haciendo el difícil. Era obvio que si lo llamaba él llegaría a la conclusión de que me gustaba y me diría de salir. Yo pensé en mis temas laborales... si lo tengo más cerca, los experimentos que hacemos con mi padre sobre él, irían más rápidos. Pero por otra parte, admito que me sentía a gusto a su lado.
Gaku no era como todas esas otras personas, profesores, científicos... todos serios... No era como los chicos del laboratorio, cobardes y asustadizos. Con Gaku no podría hablar de mi trabajo... Y qué nos mantendría unidos? Nada... por éso mismo, en poco tiempo tendríamos los resultados y Gaku se iría solo, cuando se cansase de mi.
Al advertir éso algo vino a mi mente. Me quedé mirando a Gaku, sin notarlo... él estuvo tanto tiempo siguiendo y buscándome... y luego, terminaría por irse... por cansarse. No me gustó la idea... pero... bueno... quizás él y yo podríamos seguir juntos... quizás, digo... la compañía podría resultar agradable. Gaku puede ser inquieto, pero supuse que pronto maduraría. No sería mala idea... Pero... acaso ése deseo de no perderlo era... por interés propio y egoísta o por que en verdad no quería perderlo...?
Esrtaba a punto de razonas sobre éso, cuando Gaku me besó.
-Por qué me mirabas así, Kai?- preguntó con dulzura al separar los labios.
Yo me quedé callado, sin saber que responder... Aquel chico era... era extraño... de seguro había estado con otras personas entes. Me sentí acorralado, inexperto, tonto...
Tragué mi último bocado, cuando noté que Kai me estaba mirando. Un fuego recorrió mi cuerpo, no fué pasión, fue... esos nervios que el amor te hace vivir, esas sensaciones únicas, que ningún otro sentimiento te lo otorga... el amor toma emociones y las doblega, a los sentimientos les agrega sensaciones únicas... es el amor. Amor puro.
No es que no pude resistirme, pero lo creí oportuno y entonces, lo besé.
-Por qué me mirabas así, Kai?- le pregunté luego.
Pero una pequeña sensación de arrepentimiento me recorrió luego, pues Kai no era alguien de muy buen carácter, ni alguien que tratase bien con las personas o alguien confiado entre la gente... Supuse que me haría a un lado, que me echaría... Pero sólo desvió su vista y siguió comiendo... Aún que noté que algo giraba en su cabeza, algún pensamiento o la reacción que no salió.
-Perdón- me disculpé.
-No hay problema.
-Me gustas...- le dije de repente.
Kai no reaccionó hasta después de un rato. Luego me miró y fué él quien me besó. Debí haberme dado cuenta de que todo era una mentira... debí, pero no quise. Al separar el beso, él me sonrió... con esa sonría malvada. Me engañé a mi mismo, diciéndome que él no tenía otra mueca, pero en realidad, eran sus pensamientos los que lo hacían sonreír.
Me sentí feliz, pero estaba en un mar de mentiras. Lo sabía y no lo sabía a la vez. Igual, admito que nunca me dí cuenta... Aún cuando luego de cada pelea, Kai me pidió disculpas; y aún así, luego de una fuerte discusión, donde dí fin a la relación, él vino a buscarme, llovía y estuvo ahí... enfrentó a mi padre, a mi madre... a mi hermano. Los enfrentó a todos; pero falta para llegar a esa parte de la historia.
Lamentablemente, debo advertir que esta historia no tiene un final feliz... no termina con una separación, al contrario, seguimos juntos... o éso creo... Pero antes de llegar a esa parte, en el laboratorio... permíteme contarte de nuestro noviazgo...
Continuará...
REW:
yumi fukuzawa: Muchas gracias!
