Capítulo 12
Descubriendo América! (Part 1)
El descubrimiento!
A decir verdad, si bien amaba ciegamente a Kai... nunca llegué a suponer que éso traería otras cosas. Hay dos lados de una pareja, el lado de los afectos y el lado del sexo. Este lado, no había sido tocado, hasta ese día. De hecho, ni siquiera pensé en ello.
Ese día, todos mis pensamientos cambiaron. Antes, bajo mi vista, la relación con Kai seguiría igual para siempre. Quizás, algún día nos iríamos a vivir juntos y compraríamos un perrito, quien sería como nuestro "hijo". Cada quien tendría su trabajo y viviríamos juntos, como pareja.
Creo que mis pensamientos se cerraban en ellos... porque no llegué a considerarme homosexual, ni a pensar en esas cosas. Lo único que sabía y me interesaba, era que estaba con Kai y seríamos felices para siempre.
Pero, ese día, su padre me invitó a comer. Yo fuí y todo ocurrió normalmente. Pero en medio de la comida, Kai se paró de golpe.
-¿Qué pasa!- el padre dió un sobresalto.
-¡Me olvidé!- lamentaba mientras subía con rapidez hacia su cuarto.
Yo miré a Aizawa y luego lo seguí.
-¿Qué paso?- entré al cuarto.
-Hoy tenía una reunión. En tres horas tengo que estar en la escuela- me decía, mientras buscaba su ropa.
-Son 3 horas. Termina de comer y luego te acompaño- sugerí.
-No. Tengo que bañarme y ordenar mis notas.
-Puedo ayudarte, las ordeno, mientras te bañas.
-Déjame hacer las cosas como yo quiero ¿De acuerdo?- salió del cuarto.
Lo seguí hasta el baño, donde prendió la ducha y graduó el agua. Luego regresó a su cuarto y llevó la ropa para cambiarse al baño. Finalmente, desapareció tras la puerta. Yo bajé y me senté nuevamente a la mesa.
-¿Y qué le pasaba?
-Tiene una reunión.
-Ahh... ¿Cómo van yendo?
-¡Bien!- respondí con alegría.
-¡Que gusto! Sé que Kai es complicado... así que si hay algo malo, me lo puedes decir ¿Ok?
-Esta bien.
-¿Y en el sexo?
Ése fué el primer punto. Recuerdo que sólo me lo quedé mirando, como si no entendiese. Aizawa sonrió, como si supiese la respuesta.
-¿Aún nada? Sé vé que mucho de éso no hablan. Pero sí estoy en lo correcto... el día que pase... vas a encontrar telas de araña.
Seguí mirándolo, sin entender. No es que era inocente... por lo menos, no sobre una relación normal.
-¿No han hecho el amor?
Entonces reaccioné. Comencé a reír, como si hubiese sido una broma.
-¿Cómo¿Entre hombres!
Y mis propias palabras me callaron.
El sexo es algo que todo ser humano goza o intenta gozar o más bien, para nosotros los hombres, es una necesidad fisiológica. Ya sea por cuenta propia o con ayuda, a la edad que yo tenía, ya hubiera debido de conocer varios puntos que aún no había experimentado. No es que me haya dado vergüenza... es sólo que nunca me llegó el momento, la madurez, la necesidad o quien sabe que.
-No es algo de lo que debas avergonzarte- me dijo el padre de Kai y comenzó a levantar la mesa.
Yo quedé en silencio el resto del tiempo. Lo ayudé y luego subía al cuarto de Kai. Miles de pensamientos iban por mi mente. El más grande de todos mis miedos, en ese momento, era el día en que Kai querría sexo y se fuera con una mujer ¿Cual era la solución a éso?
Entonces Kai entro. Yo estaba recostado en la cama, tan sumergido en mis cosas, que no advertí que había entrado.
-¿Sigues todavía aquí?- me preguntó molesto.
-Kai...- le dije, pero no seguí. Quería consultarle mis dudas y hablar sobre lo que pensaba, pero temía la reacción que él pudiese tener.
Cuando lo miré, quedé sorprendido. Kai sólo llevaba una toalla atada a su cintura. Su cabello aún mojado, se veía negro. Y su cuerpo, no era lo que me imaginaba; siempre usaba ropa suelta, cubriéndose el cuello, supuse que no tendría buen cuerpo y de echo, hasta algunos kilos de más o,o... Pero en vez de éso, era delgado, un cuerpo normal y su cuello parecía perfecto. Sus brazos eran finos, pero parecía que en algún tiempo atrás, los había trabajado, al igual que su pecho.
Entonces, llegué a la parte de la cintura. Noté los dos huesos de la cadera, que suelen sobresalir y luego, el vientre. La toalla estaba algo baja y parecía que caería en cualquier momento... éso fué lo que pensé en esos instantes y entonces, algo recorrió mi cuerpo, fué como una corriente eléctrica, que se centró en mis piernas y entrepierna.
-¿Qué pasa?- me preguntó Kai, cuando aquella sensación sacudió mi cuerpo.
-Nada...- respondí en un casi susurro, totalmente avergonzado.
Kai siguió en lo suyo y yo, intenté esquivar la mirada, pero de vez en cuando, la curiosidad podía más que yo.
-Sal- me dijo de repente.
-¿Por qué?
-Voy a vestirme.
Yo me senté en la cama.
-¿Puedo quedarme?
-No.
-¿Por qué no¿Acaso tienes algo que yo no?
Kai quedó tan o más sorprendido que yo, por mis propias palabras.
-Fuera.
-¡No!- dije de modo caprichoso.
-Vamos...- fué hasta mi- ¡Levántate y fuera!
-No me molesta...- me puse de pié.
Quizás lo que Aizawa me había dicho, abrió una parte de mí, que no conocía. Entonces, si podía llegar a tentarme el cuerpo de Kai... quería decir que habían más pasos para dar, de los que yo conocía. No sabía que seguía luego, pero algo bueno debía ser. Si los hombres no pueden hacer el amor ¿Qué les quedaba?
-¿Vas a irte?
-No- le sonreí, mientras jugaba con el nudo de la toalla.
Cuando Kai sintió mis manos entre la toalla y su piel, sentí como se tensión. Una expresión casi minúscula de sorpresa apareció en su mirada y entonces, dió un paso hacia atrás Yo lo solté.
-Si te da vergüenza, entonces te puedo hacer sentir menos incomodo- dije intentando sonar inocente, mientras me quitaba la campera y comencé a quitarme la remera.
-¡Fuera!- me gritó de golpe- ¡No voy a cambiarme en frente tuyo!
-¿Por qué no¿Acaso es pequeño?- entonces dí un golpe justo en el orgullo de todo hombre.
-No es algo que vayas a averiguar ¡Fuera.
-¡Ahh! Entonces era éso. Pero soy tu novio, quiero verte- me lancé sobre él y comenzamos a tirar de la toalla.
-¡Basta!
-¿Por qué no quieres!
-¡Por qué eres un mocoso!
Entonces me detuve.
-No soy un mocoso.
-¿Cuantos años tienes?
-18.
-Eres un nene... Y ahora fuera.
Era cierto, era más pequeño que él... Estaba algo dolido, de seguro se sentía más que yo. Pero por otra parte, estaba respetando que yo era un niño bajo su vista.
-Seré un niño...- dije entonces, mientras él iba hacia la cama, con su ropa- ¡Pero siento como tú!- me acerqué una vez más a él y lo empujé.
Kai cayó de yendo en la cama y se quedó mirándome sorprendido. Entonces le salté encima; Kai no entendía si estaba enojado o sólo jugaba, así que no se atrevía a reaccionar.
-¿Por qué no me dejas?- seguí haciéndome el enojado, mientras deslizaba mi mano por su pierna- ¿Acaso crees que por que este nene sea inexperto, no sabrá tocarte?- mi voz comenzaba a ponerse más suave, sentir que me iba acercado, que a cada paso que mi mano subía, todo se iba volviendo más cálido... nunca no creí posible que un hombre me hiciese sentir aquello; pero ahí estaba y no iba a echarme hacia atrás-. Este bebé sabe muy bien tocarse a sí mismo ¿Por qué no sabría tocar a otro?
Cuando llegué a la entrepierna, ambos dejamos escapar el aire pesadamente. Pero seguí asiento todo tan lento como al principio.
-Voy a mostrarte que tan niño soy...- le susurré al oído.
-Voy a mostrarte que tan niño soy...- me susurró, al tiempo que con una de sus manos me abría la toalla y con la otra, jugaba de tal forma, que terminé dejándome.
Todo había sido tan sorpresivo, que no pude defenderme. Entonces su mano terminó por atrapar mi miembro. Me aferré a las sábanas, conteniendo cada impulso, suspiro o gemido que amenazas con salir. No podía, aquello estaba mal. Él era un Conejillo de Indias y éso ya me hacía sentir culpable y que fuese más chico que yo, era un punto que lo empeoraba. Pero no pude echarme hacia atrás, eran sensaciones diferentes que me gritaban que siguiera, pero la razón me ordenaba lo contrario.
Comenzó a besarme al cuello, el pecho. Yo estaba perdiendo el control. Entoces se detuvo de todo y se sentó derecho, sobre mí, para quitarse la remera. Al tiempo que su cuerpo iba apareciendo, mi control también... Era delgado y pequeño, como indefenso... no tan indefenso --... Pero era el cuerpo de una niño ¿Cómo pude tener tantos pensamientos sucios sobre ése cuerpo!
Sin pensarlo, lo tomé de la cintura con uno de mis brazos y lo empujé hacia mí. Cuando ambos pechos se juntaron, Gaku dejó escapar un leve gemido, que lo ocultó en la curva de mi cuello. Entonces dí vuelta el juego y terminé sobre él. Ahora era yo quien lo besaba en el cuello, mientras le sacaba el cinturón y todo lo demás.
Entonces ambos cuerpos desnudos se pegaron uno contra el otro y desde ahí, creo que ninguno de los dos pudo seguir manteniendo el control. Le comencé a acariciar las piernas, hasta que encontré la entrada y entonces, sin esperar ni ser suave, introduje dos dedos, a lo que reaccionó arqueados y quejándose un poco por la invasión. Intentó liberarse, subiendo, pero lo tomé con fuerza del cuello, con uno de mis brazos y lo empujé hacia atrás, para poder dilatarlo mejor. Comenzó a gemir de nuevo.
Pero entonces, un poco de lucidez volvió a mi, cuando lo miré a los ojos; los mismos estaban en blanco, pero como preguntando algo. Supuse que él no tenía mucha experiencia o de hecho no tenía experiencia.
-No te va a doler...- le aseguré.
-No te va a doler...- me dijo... pero no entendía a que se refería.
Sentí como metía un tercer dedo, pero ya había quebrado mi límite.
-Si duele- le dije con inocencia.
-Entonces lo otro te va doler más...- me respondió con maldad.
-Eh?
Pero todo quedó en la nada, cuando miró el reloj. Sus ojos se abrieron de par en par y salió con rapidez de la cama, vistiéndose.
Yo quedé tirado en la cama, agitado, sin poder reaccionar. Estaba aturdido, como si de golpe hubiese regresado a la realidad. Cuando me senté en la cama, Kai se estaba calzando.
-¿Kai?
Pero él ni siquiera me respondió. Terminó de calzarse y salió. Yo comencé a vestirme y cuando bajé, la puerta de calle se cerraba.
-Parece que era importante- me dijo Aizawa, mientras secaba un baso.
-Sí.
-¿Qué pasa?
-¡Nada!- sentí como me sonrojaba- ¡Olvidé algo!- subí corriendo al cuarto de Kai.
Noté algo en la puerta, como un circulo brillante de agua... Me sonrojé de tal forma, que sentía mis mejillas calientes.
-¿Qué fué lo que pasó ahí dentro?- escuché que me decía Aizawa, en un tono de burla.
-Escuchó todo ¿Verdad?
-Sólo me preocupé... Pensé que ustedes no habían hecho nada.
-No lo hicimos...- admití con vergüenza- no sé que pasó hoy.
-¿Quieres hablar? Quizás pueda aconsejarte un poco.
Continuará...
Jejeje... este capítulo en realidad sería más largo... pero no quería que me llamaran pervertida, justamente porque en el capítulo donde empieza a haber sexo es el más largo XD.
REWs!
Aliss.chan: Jajajaja estaba pensando algo así XD... pero creo que varias me matarían si en pleno lemmon apareciera Aizawa... "Haslo así, muevete así... Te conté de como yo...?".
yumi fuzuzawa: pues... me gustó ésa idea... Creo que Gaku es lindo y cada vez me encariño más con este personaje... Snif... Ahora entiendo porqué Kai lo ama tanto!
