HOLA A TODOS MIS LECTORES, UNA VEZ MAS LES AGRADESCO MUCHO SU PREFERENCIA Y LES OFRESCO (NUEVAMENTE) UNA DISCULPA POR TARDARME TANTO EN PUBLICAR, PERO AQUÍ ESTA FINALMENTE EL CAPITULO 10.
LES DESEO UN FELIZ AÑO NUEVO.
ESPERO DISFRUTEN DEL CAPITULO.
RINVIO DA VIVERE
CAPITULO 10
SECRETOS POR REVELAR
En algún lejano lugar, donde nadie se imagina que la vida pueda existir, donde ningún ser humano ha pisado, o al menos eso es lo que se cree, se ubica una cabaña.
Lo mas curioso es que aparenta tener siglos sin ser habitada; tiene el techo incompleto, pues con el tiempo se han ido desplomando importantes fragmentos, aunque parece que eso no importa en los días lluviosos, pues jamás se vera un solo mueble húmedo, parece como si un domo impalpable protegiera la vivienda, la puerta principal se encuentra también en deplorables condiciones, aunque solo era la apariencia, pues la puerta era tan fuerte como el día en que la colocaron, las ventanas estaban opacas, llenas de polvo, era mas que evidente que nadie había jamás intentado limpiarlas por muchos años y las cortinas estaban desgarradas.
En el interior se halla una persona, o eso aparenta ser, por mucho tiempo no se le vio por el rumbo de la cabaña, nadie, que no deba, lo ha visto en años, nadie esperaba que el siguiera con vida, pero recientemente, unos cuantos años atrás, cometió un error, un error que podría haberle costado mucho, fue visto por un niño y ese avistamiento fue detectado por quien le persigue, o por lo menos eso pretende, el Ministerio de Magia.
Nadie, ni los más allegados, saben de la existencia de esta cabaña, un lugar demasiado íntimo como para darlo a conocer a alguien más.
El lugar donde tantas risas, tantos planes, tantas lagrimas, tantos sentimientos afloraron, un lugar que debió destruir, pues ningún lugar que lo muestre débil debería seguir en pie, pero no podía, tal vez eran demasiadas vivencias las que le impedían tomar su varita, decir un sencillo conjuro y todo estaría terminado. Su varita, ese artefacto tan sofisticado y preciado, color negro, con uno de los núcleos mas especiales y paradójicos del planeta, ese instrumento que lo había acompañado en tantas aventuras a lo largo de su vida, no podía hacerlo, por una extraña razón no podía simplemente tomar su varita y acabarlo, no era que no lo hubiera intentado, pero siempre que pretendía llevarlo a cabo el proyecto se desmoronaba ante sus ojos, pues las palabras no salían de sus labios, ni siquiera se atrevían a cruzar por su mente.
NO PODIA
NO PODIA
¿PORQUE?
NO LO SABIA
MAS BIEN, LO SABIA
PERO COSTABA RECONOCERLO
Lord Voldemort no era una persona muy emotiva, no sentía apego por nada en lo absoluto, nada a excepción de su idea de conseguir mas poder, pero algo diferente acontecía con aquel lugar que guardaba en secreto tan recelosamente.
Siempre era la misma rutina, después de un día difícil, en el que casi ninguno de sus planes salían a la perfección, se molestaba mucho con todos sus mortifagos, después se retiraba, desaparecía y aparecía en su lugar para meditar, su cabaña, justo en medio de la nada, entraba y colocaba su capa de viaje en un gancho viejo, cerraba la puerta, encendía el fuego con un toque de la varita, retiraba un poco de polvo de la silla con otro movimiento de la varita, se sentaba, suspiraba (algo que aunque llevaba años de intentar suprimir, siempre sobrevenía, ese suspiro lleno de nostalgia), miraba a su alrededor, veía lo deteriorada que se encontraba la cabaña, sonreía con cierta malicia mezclada con alegría, se ponía de pie, caminaba hacia una de las habitaciones con las cuales disponía el inmueble, abría la puerta con cautela y se dirigía directo a un baúl ubicado junto a la ventana, la cual estaba llena de polvo, tanto que no podía verse hacia fuera, abría el baúl, sacaba todo lo que contenía, y justo al fondo, se encontraba lo que buscaba, un viejo libro, un libro con ningún escrito en sus paginas, pero que al parecer, tenia un valor muy grande para el Señor Oscuro.
En esta ocasión, Lord Voldemort miro el libro por un momento, sonrió amargamente y se dirigió hacia la mesa que se encontraba cerca de la chimenea, se sentó, luego lo abrió, y como era de esperarse, ningún escrito adornaba las paginas de aquel misterioso libro, entonces aparecieron un tarro de tinta y una pluma alargada color negro, el Señor Oscuro tomo la pluma, la empapó en la tinta y entonces comenzó a escribir, pero extrañamente, cuando termino de deslizar la punta de la pluma sobre la hoja nada estaba escrito, era como si la hoja hubiera absorbido la tinta por completo. Entonces, después de un segundo, aparecieron unas palabras escritas en la hoja, pero estas eran completamente distintas a las que el Voldemort había escrito.
"CONOCES MI RESPUESTA"
Lord Voldemort tomo de nuevo la pluma y escribió nuevamente, y entonces el libro le respondió una vez mas unos segundos después.
"SABES QUE ESO NO ES POSIBLE"
Nuevamente Voldemort deslizo la pluma sobre el papel, y obtuvo después de varios segundos una respuesta que no le agrado mucho.
"CREO QUE ES HORA DE QUE TE RETIRES"
Lord Voldemort se molesto tanto por esta respuesta que lanzo lleno de cólera el pequeño libro directo hacia el fuego, pero no paso ni un segundo antes de que se escuchara "Accio diario", era la misma situación, no importaba cuanto lo molestaran las palabras del diario, tampoco podía destruirlo.
Miro fijamente el pequeño diario que tenia entre sus manos, su mirada, por un instante, se torno tierna, pero un segundo mas tarde volvió a ser la misma mirada fría de siempre. Le dio varias vueltas al diario, lo inspecciono como si fuera la primera vez que lo veía en su vida, por muy loco que pareciera, era como si Lord Voldemort le tuviera un gran afecto a ese diario, un afecto que le impedía deshacerse de el y de esa cabaña que tanta nostalgia le ocasionaba.
Esto es absurdo, demasiado absurdo, nunca me dirá lo que quiero, jamás, pero no te puedo destruir, por mas que quiera, NO PUEDO.
…
Tu no eres nadie, tu estas muerto, continuas tu existencia atrapado en este pequeño librito, pero no olvides que todo es gracias a mi.
…
Algún día, no muy lejano, me cansare y entonces tu desaparecerás por completo, ni diario, ni cabaña.
Todos estos pensamientos cruzaban la mente de Lord Voldemort, mientras se dirigía hacia el baúl, entonces tomo el diario en sus manos lo miro con desprecio y lo arrojo dentro del baúl, entonces con un movimiento de la varita lanzo las demás cosas encima y cerro el baúl, dio media vuelta, camino hacia la puerta, salio de la habitación y de un azoton cerro la puerta, de dos trancos llego hasta donde estaba su capa, se la coloco, giro un poco sobre sus talones y con un rayo blanco de la varita se extinguió el fuego, entonces volvió a girar y salio de la cabaña, cerro la puerta y desapareció.
Unos instantes mas tarde apareció frente a una casa de fachada sencilla, la cual estaba conformada por tres pisos, era la casa que normalmente habitaba Lord Voldemort en compañía de Darla, su joven discípula.
El enfado del Señor Oscuro era evidente en su rostro, algo que Darla no pasó por alto.
-ocurre algo malo? –pregunto desinteresadamente Darla mientras ojeaba el diario.
-nada que te afecte a ti –Voldemort por lo regular era muy cortes con Darla, pero su mal humor le impedía pensar con claridad- que dice ese inútil diario?
-o… nada nuevo, de hecho, casi en todas las paginas se habla del juicio de esa traidora –Darla se sentía muy molesta por el error de su tío, pero le molestaba mas el hecho de que Alexia hubiera caído tan rápido en manos del enemigo- ¿Cómo es que el Profeta le dedica toda una edición completa a esa insignificante…?
-ni tan insignificante –la interrumpió Voldemort- no olvides que ella era una pieza clave en mis planes
-si, esos planes que nadie conoce… bueno, pero también es solo porque ella es sobrina de Dumbledore –dijo Darla con un poco de recelo, era incuestionable que ella no le agradaba que hubiera alguien tan importante para Lord Voldemort, no ahora que sabia la verdad sobre su origen- de lo contrario nos seria tan útil como el resto de los aurores.
-acaso es posible que te sientas relegada o es solo mi imaginación?
-no cuestiono tu poder deductivo, pero en esta ocasión te equivocas si crees que me siento celosa de ella… papa –finalizo su frase Darla una vez que se cercioro que nadie la escuchaba.
-esa palabra… en fin, supongo que será… cuestión de tiempo… me retiro, tengo muchas cosas que pensar –entonces Lord Voldemort se retiro a su habitación.
-cuestión de tiempo? Mas bien, te desagrada que te llame así –dijo para si misma Darla una vez que su padre se retiro de la habitación- no se porque decirme la verdad y permitirme llamarte así si no te agrada tener lazos con nadie.
Un par de lágrimas fueron contenidas por los ojos de Darla, lanzo fuera de su vista a El Profeta y se retiro a toda prisa a su habitación, sintiendo una de las cóleras mas grandes que jamás hubiera experimentado.
La siguiente reunión de los mortifagos aconteció el día siguiente, como era de esperarse uno de los temas comentados entre los asistentes era el juicio de Alexia Dumbledore, pero en cuanto se anuncio la llegada de Lord Voldemort todos decidieron guardar silencio para evitar una explosión de ira.
-bien, veo que casi todos vinieron, supongo que los inasistentes enviaron sus excusas con algún otro miembro? –cuestiono Lord Voldemort a todos los asistentes.
-err… bueno, Lucius no pudo asistir señor debido a que el ministro de magia lo cito a una desayuno y pues… no encontró manera de safarse del compromiso –Narcisa Malfoy estaba un tanto nerviosa, pues no estaba acostumbrada a asistir a las reuniones de los mortifagos.
-bien… esperemos que Lucius se quite esta mala fama que ha obtenido estos últimos días trayéndonos un poco de información valiosa –al terminar la frase los ojos de Voldemort centellearon- alguien mas?
Entonces hubo un silencio absoluto, al parecer nadie quería arriesgarse a cubrir a sus compañeros inasistentes.
-entonces yo charlare con ellos cuando se decidan a venir y me presentaran sus disculpas en persona… comencemos.
La reunión inicio de esta forma, se comenzó a por tratar los asuntos mas apremiantes, como las negociaciones con los gigantes en las montañas…
-entonces te lo encargo mucho Gordón, recuerda que es de suma importancia estrechar relaciones con los gigantes, pueden sernos de utilidad en el futuro –antes de que Gordón se sentara nuevamente, Lord Voldemort lo miro fijamente a los ojos y puntualizo sus ultimas palabras hacia el- no admitiré falla alguna.
Los temas se fueron revisando poco a poco, hasta que se llego a uno de los más importantes, Harry Potter.
-no hemos encontrado rastro alguno de el, señor –dijo Shirley Parkinson, encargada de localizar al niño- es como si se lo hubiera tragado la tierra.
-no, no es así Parkinson, no se lo trago la tierra –Lord Voldemort no aparentaba estar molesto, pero por dentro hervía en rabia- solo deben de ser dos, tal vez tres entrometidos los que no nos permiten saber nada del niño.
-supongo saber a quien se refiere –respondió Shirley- los innombrables, mas bien indeseables si me permite opinar.
-no te equivocas, seguramente Dumbledore le pidió a sus fieles perros que lo mantuvieran oculto y ellos gustosos aceptaron.
-debemos eliminar a ese niño señor, no podemos arriesgarnos…
-yo soy quien decide quien muere –la corto Voldemort- y he decidido que viva un poco mas.
-pero señor, con todo respeto y si me permite darle mi opinión…
-no, no te permito opinar, se hará lo que digo y punto –Voldemort se puso de pie y subió el tono de su voz- Harry Potter vivirá hasta que ingrese a Hogwarts, entonces será nuestra miembro mas joven quien se encargara de el… por ahora, la misión de Parkinson será encontrarlo y mantenerme informado de sus movimientos, esa es mi ultima palabra al respecto.
-si, señor –dijo una inconforme Shirley Parkinson.
-ahora, Malfoy –dijo Lord Voldemort al dirigirse a Narcisa- tengo una mision para ti.
-lo que ordene señor –dijo Narcisa haciendo una pequeña reverencia.
-quiero que busques a Karkarov, necesito que le des un mensaje muy importante –Voldemort sabia bien que Karkarov pensaba dimitir ante los mortifagos, pero como era de esperarse no se la iban a dejar tan sencilla, y quien mejor que la esposa de Lucius, uno de los mejores amigos de Karkarov para enviarle su mensaje- primero localizalo, después te diré lo que debes hacer y que decirle.
-si mi señor, como ordene.
-pero, espero que no te desagrade viajar acompañada…
Narcisa bacilo un momento, pero después se decidió a aceptar cualquier condición que su señor oscuro le impusiera, todo fuera por salvar el honor de su familia, en especial el de su esposo.
Voldemort llamo a una reunión privada a Narcisa, para detallar su misión.
-bien Narcisa, esto es lo que deseo que hagas… como sabrás, Karkarov se desempeña actualmente como profesor de Durmstrang, otra de las escuelas de magia prestigiadas, deseo que aproveches la estrecha amistad de tu marido con el para localizarlo, además, no iras sola, Nagini te acompañara –en ese momento, apareció la mencionada serpiente, fiel compañera de Lord Voldemort, lo primero que hizo fue ver fijamente a Narcisa a los ojos, después se dirigió hacia su amo y le dedico una reverencia para después posarse a su lado, atenta a la conversación, la cual, evidentemente no entendía- una vez que lo logres, concertaras una reunión con el y le darás el siguiente mensaje…
Unos minutos mas tarde Narcisa salio de la reunión con el Señor Oscuro, su cara se veía un poco seria, pero tal y como se lo había ordenado Voldemort, no le revelo nada a nadie, ni una sola palabra de su misión, en cuanto a su marido, solo le revelo lo que le fue permitido.
Después de que todos los mortifagos abandonaron el recinto, Voldemort volvió a su asiento al frente de la sala de juntas, contemplo por un momento el lugar y sonrió, al parecer se sentía orgulloso de lo que había logrado, se sentía, me atrevería a decir, FELIZ de sus logros como Señor Oscuro, y aquel lugar era una prueba de lo mucho que había hecho, cada rincón estaba plagado de sus planes maestros, cada acción llevada a cabo por los mortifagos en tiempos pasados había sido planeada y autorizada por el en aquel lugar.
Curioso, es muy curioso, no debería de sentirme así, pero, creo que estoy orgulloso de mis logros.
Entonces, el Señor Oscuro se dio cuenta de que su inseparable compañera estaba ahí, Nagini siempre estaba a su lado en esos momentos en los que todos necesitan de un amigo para compartir lo que sienten y piensan, desde tiempos pasados ella había sido su confidente y amiga. Voldemort comenzó a susurrar de manera extraña como cada vez que quería entablar una conversación con ella, era el parsel, la lengua de las serpientes, la cual era plenamente dominada por Voldemort desde que el tenia memoria, siempre pudo entender a las serpientes, claro que antes no se explicaba como era posible, pero todo cambio a partir de que descubrió que era un mago, chocantemente una noticia que le dio, su ahora enemigo, Albus Dumbledore.
-crees que fue correcto enviarla a ella? –Pregunto Nagini acercándose hacia su amo- creo que Narcisa podría fallar en esta misión tan importante.
-no, no lo creo –afirmo Voldemort quien aun miraba cada rincón del lugar en el que se encontraban- ella quiere poner en alto ante los demás el nombre de su familia.
-pero ella casi nunca acude a misiones, siempre esta con su odioso hijo –la serpiente se contorsiono en forma extravagante para mostrar su inconformidad con el Señor Oscuro- el si que seria un buen bocado.
-no puedes comerte a todos los hijos de mis mortifagos –comento con humor Lord Voldemort- Draco será uno de mis mortifagos cuando tenga la edad y la habilidad para hacerlo.
-pero me dejaste comerme a ese pequeño… quien era su padre? –la serpiente cerro los ojos, lo cual era una señal de que estaba meditando- Malkim?
-Malkin, era el sobrinito de Madam Malkin… no puedo creer que no recuerdes ni el nombre de tus victimas –dijo al borde de la risa Voldemort- eso es… como dirían los muggles?... no tener descaro.
-son demasiados niños a los que he dado muerte –dijo la serpiente en su defensa- no me es posible recordarlos a todos… además, desde cuando importa lo que digan los muggles? Que digan lo que quieran, no me importa.
-en fin, creo que Narcisa hará un buen trabajo…
-lo crees solo porque es hermana de Bella –la serpiente no pudo evitar sonar celosa- no porque Bellatrix sea de las mejores su hermana hará las cosas bien.
-aun seguimos celosos de Bella? –Voldemort le indico a la serpiente que se acercara- sabes bien que solo fue un instrumento para mí, solo la use para materializar mi descendencia, solo eso.
-yo te habría ayudado de haberme sido posible –puntualizo la serpiente- sabes que haría todo lo que tu me ordenaras, aun si eso significara sacrificar mi vida.
-tu eres demasiado valiosa, no me gustaría sacrificarte, pero, recuerda que Narcisa no ira sola, tu la acompañaras y te aseguraras de que todo salga a la perfección, de lo contrario –Voldemort se detuvo y dijo con una voz perversa- me traerás el cadáver de Narcisa Malfoy.
-eso me agrada, pero… -La serpiente se acerco a su amo y lo miro a los ojos- se que algo le amo.
-a ti no te puedo ocultar nada
-volvió a ese lugar? –La reptil se veía inconforme- le he suplicado que no vaya a esa cabaña, que la destruya, que se deshaga de ese…
-no puedo, sabes bien que ese lugar encierra muchos secretos –Voldemort se noto molesto al dirigirse a la serpiente- sabes que ese diario es especial, que guarda demasiados secretos, secretos valiosos… y la cabaña… es especial para mi.
-no soporto escuchar que algo sea especial para usted… usted es el Señor Oscuro… Lord Voldemort no puede…
-tener esa clase de sentimientos –termino la frase Voldemort con mucha seriedad- lo se Nagini, no te preocupes, algún día veras que me deshago de absolutamente todo lo que me provoca esa clase de sentimientos absurdos... nadie mas que tu sabe mis secretos y juro que tu seguiras siendo la unica.
