Capítulo 13:
Descubriendo América (Part II)
El maestro...
Recuerdo que ambos nos quedamos mirándonos. En verdad, estaba ahogándome en vergüenza, pero asentí. Es que me sentía tonto e inexperto y supuse que Kai preferiría alguien que no fuese así.
-Bien. No sé como llevarán este tema, aún que ni creo que Kai quiera ser Uke.
-¿Uke?
-Es algo que no tiene mucha importancia. Uke es el que toma el lugar de la mujer.
-¿Osea que le tendría que cocinar y esas cosas?
-No... no exactamente. Pero es algo que no tiene importancia ahora.
-Ajá.
-Primero que nada...- Aizawa comenzó a hablar como si fuese algo normal... por mi parte, estaba a punto de salir corriendo y enterrarme en un pozo.
Agradecía de corazón su ayuda... pero no era lo que buscaba. Una vez más me encontré desolado... y entonces, acudí a la única persona que me podría ayudar.
-Vuélveme a decir para qué estás aquí...- me preguntó Sora, intentando caer en lo que yo le pedía.
-Es que necesito que me aconseje sobre el sexo- le pedí en el mejor tono que pude. No me sentía incómodo, por el contrario, supuse que Sora Senpai se sentiría peor, más luego de saber que Matsuri no había mantenido la boca cerrada.
-¿Y por qué me buscas a mi?
-No es a tí- reí-, sino a Yoru, él debe saber. Supongo que es más habilidoso que tú.
-¿Qué quieres decir! Además, no es de parte mía... él aparece cuando quiere.
-Ah... ¿Y si lo llamas?
-¡Qué no es cosa mía!
-Esta bien... tengo una idea de todas formas...- me paré y salí. En el pasillo tuve la suerte de cruzarme con Sunao...
Era de noche, el silencio era hermoso. Perfecto. El clima no era ni cálido ni frío... de todas formas, pensaba calentarlo un poco. Me senté en la cama. La luz de la luna entraba por la ventana. Avancé hacia la cama de alado...Sunao es de sueño pesado y por suerte, jamás me ha arruinado ninguna noche. Ran ya debe haber despertado, pero le gusta hacerse el difícil.
Está durmiendo, debe tener frío. Se vé tan lindo. Puedo imaginar sus ojitos cerrados y su boca entreabierta. Odia que lo despierte con un beso, pero es algo que no puedo evitar. El deseo que siento al verlo, no se puede comparar con nada.
Fuí hasta su cama y lo destapé... pero no encontré a Ran... siquiera a Sunao. Dos ojos azules asomaron bajo la sábana. Me miraban curiosos.
-Yoru-san...?- me preguntó.
-Quién eres?
-Siento arruinarte el encuentro- se sentó en la cama.
-Y Ran?
-En mi cuarto.
-Qué hace ahí!
-Cambiamos lugar...
-Cambiamos lugar...- le expliqué, aún que por su expresión, creí que me echaría del cuarto.
-Hablar?
-Sobre sexo.
Yoru se quedó mirándome aturdido... y luego se sentó a mi lado, tomándose la cabeza.
-Y luego nos llaman locos a nosotros... Si quieres aprender algo de sexo, lee un libro...- me aconsejó.
-Es que... son cosas específicas.
-Bien... mira, si quieres llevarte a una chica a la cama, conquístala y ya ¿Tanto cuesta?
-No es una chica.
-Bien... has lo mismo con el chico.
-Es que ya somos pareja.
-... ¿Y entonces que haces preguntándome cosas a mi¡Vé y pregúntaselas a tu chico¡Y devuélveme a Ran!- se pone de pié histérico.
-Es que... me siento inexperto.
-Ah... bien... sólo entrégate y deja que la experiencia fluya sola ¿Feliz? Dame a Ran.
-Es que no sé que hacer.
-¿Eres el Uke?
-No sé.
-Bien ¿Te da igual?
-Ni siquiera sé bien cual es la diferencia.
-Bien... déjame mostrarte...- de pronto, tuve a Yoru sobre mí- Hagamos una representación ¿Te parece?
Iba a decir algo, cuando algo lo golpeó por detrás y cayó inconsciente sobre mí. Sunao apareció de entre las sombras.
-Pervertido...- gruñía entre dientes- ¿Y qué haces tú en mi cama!
-Es difícil de explicar.
Le conté todo. Y él me explicó que tampoco era Sunao, sino Ran.
-Bien... ¿Y quién es tu pareja?
-Éso no es importante...- esquivé la respuesta.
-Bien... por lo que veo no estás muy enterado sobre el tema. No puedo decirte mucho... sólo algunas cosas.
-No importa... lo que sea.
Más tarde, regresé a mi casa. Estaba algo aturdido por todo. Habían cosas que no llegaba a asimilar y otras... otras que en verdad me daban miedo. Lo que más me asustó, fué el tema del dolor. O la primera vez... Pero supuse que no era tan importante. Además, quizás Kai me lo respetaría... No pedía rosas, pero sí que fuese algo especial.
Necesitaba hablar con alguien y no pensé en otra persona.
-Hola?- atendió el padre de Kai.
-Hola! Soy yo.
-Ah, Gaku-chan! Quieres hablar con Kai?
-Puede ser?
-Claro, pero creo que está durmiendo. Déjame ver.
Yo estaba durmiendo tranquilamente, cuando escuché que abríeron la puerta.
-Kai!- me sacudió mi padre- Estás despierto?
-Qué quieres...- gruñí.
-Es Gaku.
Miré el reloj.
-Son las 3 de la mañana!- me senté- Y qué haces tú despierto! Por qué no se van a dormir!
-No tengo sueño.
-Dile al niño que se acueste, que es hora de que duerma...- volví a recostarme.
Escuché que mi padre le susurraba algo al teléfono y luego, lo puso en mi oído.
-Kaiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!- chilló Gaku desde el otro lado, prácticamente reventándome el tímpano.
-Qué haces!- tomé el teléfono- Acaso en tu casa no duermen!
-Salí al balcón.
-Entonces arrójate desde ahí.
-Kai, quiero hablar.
-Háblale a tus peluches y déjame dormir.
-Pero es de algo importante.
-Qué es.
Mi padre salió.
-Es que... Tu quieres ser Uke o lo seré yo?
Cuando me hizo esa pregunta, quedé atónito.
-Es que la verdad me preocupa. Eres muy grandote para mí; lo mejor sería que tu lo fueras un tiempo, y yo de vez en cuando... Te parece?
Por unos segundos quedé sin palabras.
-Mira Gaku... el día que intentes hacer entrar algo por ahí, te lo arranco y luego te lo arrojo por la ventana, Te parece?
-Kai! Pero como haremos!
-Hacer que! No seas ridículo, vete a dormir y no molestes!
-Eres casto? Virgen? Alguna vez lo hiciste con alguien?
Le corté. Tenía ganas de matarlo.
Continuará...
REWs:
Aliss.chan: Jajajaja. A punto a punto... pero todavía es muy temprano, no crees? (Aizawa: pero dejalos! Ellos son jóvenes, que se expresen!) (Kijin: pero si tu los enterrumpiste!) (Aizawa: tu me pagas, yo trabajo para tí, tu escribes la líneas) (Kijin: traidor!)
yumi fukuzawa: Estoy de acuerdo! Gaku es bonito y muy tierno n/n...
PD: perdonen el retraso u.u...
