HOLA A TODOS, DISCULPEN LA TARDANZA, PERO NO HE TENIDO MUCHA OPORTUNIDAD DE ESCRIBIR, LA ESCUELA ME HA OCUPADO MUCHO.
ESPERO QUE EL CAPITULO SEA DE SU AGRADO Y UNA VEZ MAS LES OFRESCO UNA DISCULPA POR LA TARDANZA Y LES PIDO DISCULPAS POR ADELANTADO, PUES NO PUEDO AFIRMAR QUE EL PROXIMO CAPITULO ESTE LISTO EN POCO TIEMPO.
GRACIAS POR SU TIEMPO, Y AHORA SI, AQUI LES VA EL CAPITULO 14, DISFRUTENLO!
RINVIO DA VIVERE
CAPITULO 13
CAMINO A HOGWARTS
El tiempo transcurrió demasiado rápido, Remus Lupin y Sirius Black aun no podían creer lo mucho que había crecido Harry, pero lo que más les emocionaba de todo este proceso, era que pronto, Harry asistiría a Hogwarts, aquel lugar con el que el pequeño niño soñó conocer.
Harry había crecido mucho, seguramente seria uno de los mas altos en su clase, pero eso no le interesaba en lo mas mínimo, el solo vivía para conocer Hogwarts, contaba los días, las horas e incluso los minutos faltantes para tomar aquel majestuoso expreso del que tanto le habían hablado su padrino y Lupin.
-y visitaremos el famoso callejón Diagon antes de ir a Hogwarts –preguntaba un inquieto Harry a Lupin.
-si, por enésima vez, si Harry, visitaremos el callejón Diagon – le reitero Lupin a Harry.
-discúlpame Lupin, pero es que nunca he ido ahí, es por eso que me siento un tanto impaciente –Harry se sintió un poco apenado por su constante acoso hacia Lupin- estoy muy emocionado.
-si, puedo darme cuenta –dijo Lupin con una sonrisa en el rostro- eres igual que tu padre… ANSIOSO EN EXTREMO!
Al escuchar esto se dibujo una sonrisa en el rostro de Harry, le emocionaba mucho que le hablaran sobre su padre, pero al mismo tiempo, no podía evitar sentir un vació en su interior por su ausencia.
-lo siento Harry, no pude evitar hacer ese comentario –dijo Lupin al percatarse de que Harry se había puesto algo incomodo.
-no, esta bien, en serio –Harry volvió a sonreír.
-bueno, cambiemos de tema, dime te divertiste en casa de los Weasley esta tarde?
-si, no sabes son lo máximo.
Después del pequeño incidente donde Harry intento huir, tanto Remus como Sirius acordaron, junto con el señor Artur Weasley, quien accidentalmente los escucho hablando en el trabajo acerca del percance, que Harry necesitaba hacer más vida social dentro del mundo mágico.
Harry visitaba con frecuencia a los Weasley, con quienes había entablado una gran amistad, eran sus primeros amigos en el mundo mágico y no veía la hora de irse a Hogwarts donde se verían todos los días, y con un poco de suerte, todo el día.
Había entablado una magnifica amistad con el mas joven de los varones Weasley, Ronald, pero también había desarrollado una excelente complicidad con los gemelos George y Fred.
-oye Harry, ven acá, George y yo tenemos un plan para divertirnos un poco la próxima vez –le dijo misteriosamente Fred Weasley a Harry casi al final de su ultima visita a la casa Weasley.
-¿Qué ocurre? –pregunto intrigado Harry- ¿de que se trata?
-pero debes de ser muy discreto- dijo George con tono serio- o de lo contrario no será divertido.
-ya sabes que no diré nada, vamos, cuéntenme!
-bien, presta atención, esta será la mejor broma de nuestras vidas! –continuo Fred muy emocionado.
-si, Ron definitivamente no se lo espera –prosiguió George- ya veras la cara de troll que pone.
-¿Ron? Esperen¿piensan hacerle una broma a Ron? –dijo Harry un poco preocupado por su amigo, pues conociendo a los gemelos como los conocía, era seguro que había que preocuparse por Ron.
-así es, pero no te preocupes, si no deseas ser participe no hay problema, solo debes olvidarte de esta charla –dijo Fred
-no, claro que deseo participar, bueno, eso creo…
-mejor te olvidas de esta conversación… -decía George cuando Harry lo interrumpió
-para nada, solo bromeaba, claro que participo –dijo Harry muy seguro de si.
-bien, pues ven a nuestra alcoba, aquí hay muchos oídos –dijo Fred tomando a Harry por los hombros viendo fijamente hacia el lugar donde se encontraba sentada Ginny.
Una vez recibidas sus instrucciones, Harry se despidió al llegar Sirius por el. Al momento de decir adiós a Ron Harry estuvo a punto de un acceso de risa, pero una promesa era una promesa así que hizo un tremendo esfuerzo para contenerse.
Sirius tenía muchas cosas que hacer por aquel tiempo, así que solo lo llevo a casa y regreso de inmediato al trabajo.
-parece que todo va mal –dijo Harry cuando escucho cerrarse la puerta desde la cocina- últimamente es muy extraño que cene en casa.
-bueno, digamos que las cosas están un poco alborotadas –dijo Lupin un tanto inquieto.
-ya se, son cosas del trabajo, saben, en vez de decir que son aurores, deberían de confesar que pertenecen al departamento de misterios –Harry no pudo evitar reírse, pues se le vino a la memoria una imitación que hizo George sobre las personas que trabajaban en dicho departamento.
-veo que Fred y George Weasley te están instruyendo bien en las artes humorísticas.
-OH, vamos Lupin, solo fue un chiste.
-lo se Harry, no estoy molesto
-entonces porque la cara larga? –dijo Harry al notar un semblante de preocupación en Lupin.
-bueno, ya te dije, las cosas están un poco alborotadas.
-bueno, cambiemos a un tema del cual si puedes platicármelo todo, espero.
-ah si, y ¿que tema es ese?
-Alexia
-bueno, depende de que quieras saber.
-¿como esta?
-bueno, el ultimo informe decía que aun estaba cuerda –ya no tenia caso ocultarle mas la situación sobre Alexia a Harry, pues de todas formas el ya sabia exactamente como funcionaban las cosas en Azkaban, gracias a sus largas charlas sobre "Como funciona el mundo mágico" con los chicos Weasley.
-ya veo, los dementores aun no la desquician –Harry se sentía muy preocupado por Alexia, mucho temía que ella enloqueciera antes de que Sirius pudiera sacarla de Azkaban.
-si pero, no debemos preocuparnos, tanto Sirius como Dumbledore están trabajando muy duro para sacarla lo antes posible.
-pero… Lupin ella se declaro culpable, acaso no han pensado que ella quiere estar ahí adentro?
-por muy extravagantes que sean los gustos de Alexia, no creo que quiera quedarse ahí adentro –dijo Lupin- pero también debo admitir que fue valiente de su parte el declararse culpable… sabes, ella es una persona que le gusta seguir las normas, creo que es por eso que tomo esa determinación.
-pero ella no es culpable, verdad? –pregunto Harry
-no, bueno, hipotéticamente no, supongo que ya te habrán hablado un poco sobre las maldiciones imperdonables?
-las que?
-vamos Harry, conozco a ese par a la perfección –dijo Lupin, refiriéndose claramente a los gemelos Weasley- aunque tal vez solo te dieron una ligera idea
-dicen que la Imperius es una maldición que te obliga a hacer lo que la otra persona desea, incluso Dumbledore me menciono algo cuando recién llegue aquí –Harry se quedo un poco pensativo- pero, George dice que al final no recuerdas lo que ocurrió.
-no es así Harry, claro que lo recuerdas, aunque tu cuerpo se mueve a voluntad del alguien mas tu estas conciente durante todo el tiempo, así que lo registras todo en tu memoria.
-así que supones que Alexia se entrego a las garras de los dementores porque recordaba todo y se sentía culpable y sentía la imperiosa necesidad de expiar sus culpas y la única manera era pagando como cualquier otra persona que comete una falta de esa gravedad?
-pues si, algo así –Lupin se quedo algo desconcertado al ver la forma tan épica y a la vez cómica en que describió sus sospechas- justamente eso pienso.
-y que mas me puedes decir al respecto de la situación de Alexia?
-pues por hoy eso es todo, mira la hora que es, hora de dormir.
-pero Lupin, no tengo sueño
-a la cama Harry Potter –dijo determinantemente Lupin
-buenas noches –respondió Harry a regañadientes.
Harry se fue a la cama, un poco molesto por las excusas de Lupin para no informarlo de lo que ocurría, pero también contento, por haber pasado un día increíble con los Weasley y ansioso por ejecutar su papel en la broma que le jugarían a Ron la próxima vez que se encontrara con los gemelos.
Pero dentro de su emoción también se encontraba un pensamiento que había tratado de reprimir por mucho tiempo, pero que ahí, solo, en medio de la oscuridad de su habitación, no pudo contener mas.
¿Dónde estarás ahora Darla?
¿Qué estarás haciendo en este momento mi querida amiga? Mi primer amiga
Mi mejor amiga, la única que me comprendió y apoyo cuando mas lo necesite
¿Dónde estas?
Increíblemente, a miles de kilómetros de ahí, alguien pensaba algo similar, alguien se preguntaba lo mismo pero no era en Harry en quien pensaba, no, era en si misma.
Darla Lestrange cautiva en su propia casa, por la inaceptable excusa de ser la aprendiz de el mago que mas miedo le ha infundido al mundo entero, pensaba y pensaba, pero por mas que trataba, no podía encontrar la respuesta a sus dudas.
¿Qué es lo que estoy haciendo?
¿En que me he convertido? Mas bien ¿en que pretendo convertirme?
¿Por qué me pasa esto a mí?
¿Por qué me haces esto?
Y de pronto broto una duda mas, una que sabía no podía permitirse, pero que ya no podía contener
¿Dónde estas Harry Potter¿Cuándo podré verte de nuevo?
¿Cuándo podré demostrar que soy la única capaz de eliminarte?
así es, Darla pensaba y pensaba en la forma mas adecuada de eliminar a aquel que se atrevió a desafiar y casi eliminar a su respetable señor oscuro, pero a la vez temía que Harry Potter no seria su presa, que su padre se la asignaría a alguien mas, todo por culpa de ese inútil perro.
