Capítulo 16
Inocencias perdidas
No sabía que me pasaba, me encontraba descontrolado; era una mezcla de bronca, con deseo, con negligencia... sólo sabía que no me podía detener. Y ahí fué cuando la bronca tomó fuerza.
Me arqueé sobre mí, aquellas sensaciones eran únicas e inexplicable.
-Quiero escucharte gemir...- separó su boca un momento, para decir aquello.
¿Por qué lo hacia? Si le puse bien en claro que no quería, que no quería nada de eso! Pero me ignoró, miles de veces, los besos no son nada, pero cuando pasó ese límite, fueron una, dos, tres... la cosa se fué acumulando, hasta que ya no pude manejarlo.
-Quiero que me tomes...- me susurró al aído- Quiero ser solo tuyo.
Aquellas palabras y el susurro en mi oreja... la situación, la bronca, el deseo... ¿Cómo tantas cosas pueden mezclarse?
Gaku se recostó boca abajo, mirándome, como rogando.
-Por favor.
Apreté mis dientes, algo me decía que no, pero otra parte me gritaba que si. Lo tomé con un brazo de la cadera y lo levante. Gaku comenzó a respirar más agitado, sentí su corazón acelerarse, jadeaba.
Iba a pasar... era seguro. Estaba nervioso, que se sentiría? Que sería...? Estaba yendo en contra de lo que dicta la naturaleza... y no me importaba. Lo deseaba, hacia tanto que esperaba aquello. No sólo hacerlo... quería estar con Kai, besarlo, pasarla bien. Pero sentía que todo éso era una simple fantasía pasajera, que en cualquier momento, terminaría por desvanecerse; pero sentía que si pasaba, que si lo hacíamos, estaríamos unidos por siempre.
No esperé a nada más para entrar. Lo hice de una embestida y así lo continué... ahora siento remordimientos por aquello, fuí algo más que brusco, lo sé, lo admito. Él intentó huir, se lanzó hacia delante, en verdad parecía estar sufriendo... pero yo lo agarré con más fuerza, arrastrándolo hacia atrás... ya no gemía, sólo dejaba escapar unos sonidos ahogados. Lo tomé con fuerza de los cabello y le giré la cabeza lo más que pude, para luego inclinarme sobre su oído y decirle con gusto:
-Esto es lo que quería, verdad? Esto querías?
Gaku me miró, sus ojos estaban llenos de lágrimas por el dolor y aún así me respondió con una sonrisa:
-Sí...- y luego cerró sus ojos con fuerza.
-Sí...- le respondí, pero el dolor no me dejó decirle nada más. Quería recordarle lo mucho que lo amaba y quería y lo feliz que estaba... pero el dolor me dejó sin palabras.
Cuando lo sentí dentro... fué maravilloso, pero a aquella sensación, la acompañó el dolor. Luego, este siguió y el placer se desvaneció.
Pasados unos segundos, el peso de Kai debilitó mis piernas; entonces, lo escuché gemir... al fin había conseguido lo que quería... advertí que había llegado a su punto máximo y terminado por correrse, su cuerpo se relajó y se dejó caer completamente sobre mi, terminándome por aplastar contra el colchón y él... pero a pesar de todo, él siguió embistiéndome. Kai no había perdido fuerzas y me sacudía, el dolor se estaba volviendo insoportable, cuando el placer llegó de repente...y esta vez, los dos acabamos al mismo tiempo, pero Kai tampoco se vio satisfecho o.o y siguió... pero esta vez el dolor superó mis límites.
-Kai... Kai...- intentaba calmarlo, pero no me escuchaba...- Por favor... duele.
Más lágrimas caían... pero esta vez no de dolor, sino miedo... si seguía así, terminaría por lastimarme. Y por tercera vez en la noche... Kai llegó a su punto...
Sólo recuerdo que a la tercera vez de sentir el orgasmo, ya no pude seguir. Me separé de Gaku y me dejé caer a su lado; ambos respirando agitados, húmedos en sudor... Creo que jamás me había cansado tanto... El sueño llegó casi de inmediato... Gaku me estaba hablando... pero yo escuchaba entre sueños, no controlaba lo que decía... no pude mantener mis ojos habientes. Caí dormido.
Pasados unos minutos, el dolor siguió, pero ya estaba más tranquilo.
-Eres multiorgasmico... Sabias?- le dije riendo, aún que muy débilmente.
-Um...- me respondió.
-Te amo...- se lo dije por primera vez... estaba feliz, saqué valor para hacerlo.
Pero no hubo respuesta. Giré sobre mí, para verlo al rostro... pero él ya estaba dormido.
Yo había llegado hacía... no mucho. Escuché ruidos extraños y busqué a Kai, pero no lo encontré... Era raro que mi hijo se ausentase a tal hora... Pero entonces, advertí que los rudos habían venido de mi cuarto... Abrí la puerta y los encontré a Gaku y a Kai dormidos... Suspiré intentando contener el enojo... Los jóvenes son muy apasionados... me dije, de seguro ellos se tentaron de meterse en el cuarto ajeno... siempre pasa, además, una cama doble es más cómoda... Pero de todas formas, Kai ya era adulto, él no tenía perdón, sabía que me estaba faltando el respeto al meterse en mi cama.
Pero algo más me preocupó... el fuerte olor a sangre. De haber sido más impulsivo, hubiera tomado a Gaku y corrido a un médico, pero todo parecía bajo control. Sin embargo, no podía permitir aquello... éso le pasó a Kai por ignorarme, había lastimado al chico y mi hijo se lo merecía, pero no Gaku.
Sacudí un poco a Kai, pero este no despertó... así que, sólo tomé una sábana y los tapé.
Gaku si abrió sus ojos.
-Estás bien?
El chico se paralizó al verme.
-No pasa nada- le dije, sentía pena por él-. Sigue durmiendo, si necesitas algo, puedes pedírmelo.
Él asintió... pero estaba avergonzado.
Salí del cuarto y el teléfono sonó un par de veces.
-Hola?
-Kai-kun?- respondieron del otro lado.
-No, el padre.
-Ahh! Qué tal, soy la madre de Gaku!
Continuará... (Aizawa: ja ja ja)
REWs:
Aliss.chan: Todas estan deseosas del Lemmon jajajaja.
Satouri-sama: jejeje, nop, no era tu imaginación.
