Vengo subiendo una parte tras otra, pero es q ya me emocioné XP. Acá sigue
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Algunas
horas después el tren comenzó a aminorar la marcha,
mientras se acercaba a la estación de Hogsmeade. Harry, Ron,
Hermione, Metalik y Katherine se pusieron las largas túnicas
del colegio y se unieron a la multitud de alumnos que se apretujaban
en los pasillos. Harry notó que Metalik se colocaba su capa
negra con el broche de serpiente sobre la túnica y se subía
la capucha, con lo que lograba verse aún más siniestra
de lo normal.
-¡Los de primer año, por aquí!-dijo
la conocida voz de Hagrid por encima del mar de cabezas de alumnos
que acababan de bajar del tren a la plataforma de la estación.-¿Todo
bien por allí, Harry?-
Harry levantó ambos pulgares
arriba de su cabeza, y Hagrid rió. Luego los cinco lo
siguieron por el camino del bosque, hasta el lago, donde los de
primer año se subían a los botes con Hagrid, y los
demás hacían otro tanto con los carruajes. Harry se
acercó a uno de los grandes caballos negros que lo tiraban, un
thestrall, que estaba parado ahí como siempre: quieto y
silencioso. Metalik también se acercó al caballo, lo
miró y le acarició la crin.
-¿También
puedes verlo?-preguntó Harry
La chica asintió
lentamente.
-¿A quién has visto morir?-inquirió
el chico, algo temeroso.
-Uff, a muchos-Metalik esbozó un
levísimo gesto de culpa-Si tuviera que ponerme a contarlos
ahora ya no terminaría nunca.-
Subieron
al carruaje, en el cual ya estaban sentados Ron, Hermione y
Katherine. Durante el corto trayecto nadie dijo nada importante,
salvo que Ron le comentó a Hermione que a ellos dos les tocaba
la primera guardia de la noche. La flota de carruajes se detuvo
finalmente frente al castillo. Los cinco chicos bajaron del carruaje
, subieron las escalinatas e ingresaron a al castillo a través
de la gran puerta de roble.
-Nosotras nos quedamos aquí-le
dijo Metalik a Harry, mientras detrás de ella Katherine
asentía-Tenemos que esperar a los de primer año para la
ceremonia de selección.-
-Entonces nos vemos después-se
despidió Harry, y él, Ron y Hermione entraron en el
Gran Salón y se sentaron en la mesa de Gryffindor, esperando a
que comenzase la ceremonia de selección.
Unos minutos más
tarde la profesora MacGonagall entró a la cabeza de una
aterrorizada fila de alumnos de primer año. Harry notó
que entre el grupo de niños había bastantes caras
pálidas, también divisó a Katherine y a Metalik,
que intentaban ocultarse al final de la fila. Luego la profesora se
adelantó, llevando un taburete de tres patas bajo un brazo y
un raído sombrero de mago bajo el otro.
Dejó
el taburete en el medio del salón, deposito el sombrero sobre
éste y retrocedió. Una ancha ranura cerca del borde se
abrió y el sombrero comenzó a cantar.
Mientras
cantaba, Harry observaba a Dumbledore. Éste le dedicó
una pequeña sonrisa de bienvenida y luego comenzó a
mirar fijamente a Metalik.
El sombrero concluyó su canción
y la profesora MacGonagall comenzó a llamar a los alumnos.
-¡Dingle,
Europa!-
Una
tímida niña de rizado cabello rubio y piel pálida
se acercó al taburete temblando levemente, se sentó en
él y se encastró el sombrero con brusquedad en la
cabeza. Luego de unos segundos el sombrero gritó:
-¡Ravenclaw!-
Europa
se levantó y fue a sentarse a la mesa de Ravenclaw, que la
vitoreaba ensordecedoramente, con aspecto de desear estar en
cualquier lugar menos en ése.
-¿A
qué casa crees que irá Katherine?- le murmuró
Ron a Harry al oído.
-No
sé- le respondió éste -quizás venga a
Gryffindor-.
-¡Greyback,
Blade!-.
-¡Slytherin!-.
La
mesa de Slytherin estalló en aplausos, mientras Blade iba a
sentarse junto a Pansy Parkinson.
-¿Y
Metalik?- continuó Ron -¿A dónde crees que irá?-
-A
Slytherin, de seguro- comentó Harry con amargura -lo tiene
todo para ser una de ellos-
-Lástima.-
dijo Ron- Me estaba cayendo bien esa chica-
-MacDonald,
Katherine!-
Katherine
se adelantó, sonriendo nerviosamente. Apenas acababa de
colocarse el sombrero cuando éste gritó:
-¡Gryffindor!-
Harry,
Ron y Hermione vitorearon a Katherine, quien ya no sonreía
nerviosamente mientras se sentaba junto a Ron. De hecho, su cara
denotaba una gran preocupación.
-¿Qué
te pasa, Katherine?- preguntó Hermione -¿Por qué
esa cara?-
-Mi
padre era de Slytherin- murmuró ella, con la mirada perdida en
un punto del aire -no le agradará enterarse que soy de
Gryffindor-.
La
fila de alumnos de primero fue acortándose cada vez más
mientras eran seleccionados para las casas.
-¡Yerlon,
Metalik!-.
Metalik
se adelantó mirando al Gran Salón con aspecto
malhumorado. Sin haber tocado aún su cabeza, el sombrero
comenzó a decir "Sly...", pero entonces la chica
levantó la vista y lo miró con cara de "Me pones
en Slytherin y vas a ver lo que te pasa", y el sombrero se
calló. Metalik se lo puso sobre la cabeza.
-¡Gryffindor!-
gritó el sombrero, aunque a juzgar por su expresión, si
hubiera sido por él, más que mandarla a Gryffindor la
habría mandado a la punta del cerro.
El
trío de Gryffindor, aunque un tanto sorprendidos, aplaudieron
alegremente, mientras Metalik dejaba el Sombrero Seleccionador sobre
el taburete y se iba a sentar junto a Harry. Éste notó
que ella miraba a DUmbledore sonriéndole y levantándole
un pulgar, mientras que el director le respondía con la misma
seña.
Luego
de acabada la selección Dumbledore se puso de pie. Los
murmullos del salón fueron apagándose.
-¡Bienvenidos!-dijo-¡Bienvenidos
otra vez a un nuevo año en Hogwarts! Y antes de que comience
el banquete, tengo algunos anuncios que hacerles.
"A
los alumnos de primer año tengo que informarles que el bosque
que linda los terrenos del colegio está prohibido para los
estudiantes. También tengo un mensaje del señor Argus
Flich, el celador, que les pide que no utilicen magia en los
pasillos. Las pruebas para los equipos de quidditch comenzarán
durante la segunda semana del trimestre, los que quieran postularse
para formar parte del equipo de quidditch de su casa tienen que
ponerse en contacto con Madame Hootch.
"Este
año tendremos a un nuevo profesor de Defensa Contra las Artes
Oscuras. Démosle una calurosa bienvenida al señor
Isildur Black.-
Los
alumnos rompieron en aplausos, mientras Harry abría muy
grandes los ojos, sin creer lo que acababa de oír:
Black...Levantó la vista y miró al nuevo profesor: era
un hombre de rostro duro, largo cabello blanco recogido en una cola
de caballo como la de Bill, y piel pálida y cenicienta. Sin
embargo, tenía los mismos ojos oscuros y cálidos que
Sirius.
-Bien-Continuó
Dumbledore una vez que los aplausos se apagaron.-Ahora, un último
aviso antes de dar inicio al banquete. Este año tendremos
algunos visitantes de seis extremidades rondando por los terrenos y
el exterior del castillo. Digo esto porque una dragona "cola de
látigo" ha establecido su territorio en estos parajes, y
es probable que la veamos no sólo a ella, sino a algunos
dragones más de la misma especie. Si se encuentran a alguna de
estas criaturas, no deben temerles, ya que son animales completamente
dóciles hacia los seres humanos. Y ahora que ya se acabaron
los anuncios, tengo una sola cosa más que decir:¡a
comer!
En
ese momento aparecieron grandes cantidades de comida en los platos de
oro de todas las mesas, y la gente comenzó a comer
animadamente, aunque había más murmullos que lo normal
cruzando el salón.
-¡¿Un
dragón salvaje viviendo en Hogwarts?!- exclamó Ron,
sirviéndose un trozo de pastel de carne -ya sé que
Dumbledore es de confiar en seres en los que las demás
personas no confiarían, pero esto ya es ridículo.-
-Y
ahora también tendrá que confiar en ti.- comentó
Harry tocándole el brazo izquierdo a su amigo.
-Ah,
sí.- Ron se levantó la manga izquierda de la túnica
y se miró el brazo -Eso.-
En
el brazo tenía una marca de dentadura, como la mordida de un
perro, pero más grande.
-¿Todavía
estás enojado con Lupin?.- preguntó Hermione.
-No,
ya no.- respondió Ron -No fue su culpa. Bueno, supongo que en
la próxima luna llena me voy a transformar.-
-Bueno,
si, pero podemos pedirle a Snape que te haga esa poción que le
daba a Lupin.- comentó Hermione.
-¿Acaso
te volviste loca?- le preguntó Harry -Lo más probable
es que intente envenenar a Ron cambiándole la poción
por cianuro o algo así.- Hermione, que se había llenado
la boca a propósito, no respondió.
Harry
se puso a masticar un trozo de pastel de Yorkshire mientras miraba de
reojo a Metalik, que observaba la comida como si nunca hubiera visto
nada de eso en toda su vida.
-¿"Po
gué" no "gomesh"?.- preguntó Harry con
la boca llena.
Metalik
lo miró.
-No
he comido nada en toda mi vida.- dijo abrumada -Excepto... ya sabes.-
Harry
tragó.
-¿Por
qué no pruebas?- inquirió.
Metalik
miró un trozo de carne que había cerca de su plato con
cierto interés.
-Puede
ser...- murmuró.
Se
sirvió un trozo de la carne asada con recelo. Harry no podía
creer que una chica que momentos antes manipulaba una serpiente
mortífera con total naturalidad, estuviera en aquellos
momentos manipulando un trozo de carne como si fuera un bicho
sumamente venenoso.
Metalik
arrancó un trozo de carne con las uñas (era evidente
que no tenía ni la menor idea de como se usaban los
cubiertos), se lo llevó a la boca y mordió un pedacito.
Lo masticó, saboreándolo con el entrecejo fruncido.
-¿Y?-
preguntó Harry -¿Qué tal está?-
-No
está mal,- afirmó la vampira, dejando el resto de la
carne en el plato y alejándolo de ella -pero prefiero mi
alimento habitual.-
Se
cruzó de brazos y no comió más en toda la noche.
Mientras
tanto, Katherine continuaba preocupada.
-No
te preocupes- intentaba tranquilizarla Hermione -Estoy segura que
tarde o temprano tu padre asumirá que eres una Gryffindor.-
Katherine
soltó una risita sarcástica.
-Eso
es lo que tú crees.- comentó con amargura -No conoces a
mi padre: es demasiado sobreprotector. El quería que estuviera
en Slytherin porque así podría tenerme bajo la "atenta
mirada" de los hijos de algunos de sus amigos.-
-¿Y
tu madre que ha dicho al respecto?.- inquirió Hermione.
-No
tengo madre.- respondió la pelirroja con voz grave -Murió
hace 15 años y ni siquiera estaba casada con papá.-
-¿Cómo
se llamaba?- continúo Hermione.
Katherine
miró un momento el techo estrellado, como pensando.
-Rachel.-
dijo por fin.
-¿Y
cuál era su apellido?-
-No
lo sé.- acotó entrecortadamente -Papá nunca me
lo dijo.-
Luego
que desaparecieron los postres y los platos de oro quedaron tan
relucientes como siempre, Dumbledore se puso de pie. Las
conversaciones fueron acallándose.
-Muy
bien.- dijo, con una gran sonrisa en el rostro -Espero que hayan
disfrutado este banquete tanto como yo .Ahora es tiempo de ir a
dormir, mañana nos espera un agitado día de estudio
¡salgan en orden!-
Se
oyó un gran estruendo de sillas corriéndose y de gente
caminando y bostezando. Ron y Hermione se fueron llevando a los de
primer año; y Katherine se fue tras ellos. Harry comenzó
a caminar sin ningún apuro hacia la torre Gryffindor. Se
sentía raro, como si algo se retorciera en su interior...
Una
mano se apoyó en su hombro, sobresaltándolo. Se dio
media vuelta y se encontró con Metalik, que le sonreía
burlonamente.
-¿Cómo
te cayó la cena?-le preguntó mientras se ponía a
caminar a su lado.
-Bien-respondió
Harry-Oye ¿Cómo hiciste que el Sombrero te mandara a
Gryffindor?-
Metalik
soltó una risita.
-Estoy
acostumbrada a mandar a todo el mundo.-respondió con un dejo
de fastidio.-Algunos hasta creen que soy "intimidante"...-
En
ese momento oyeron un gran revuelo proveniente del un aula contigua,
y Peeves, el poltergeist, salió flotando de ella, riendo a
carcajadas y revoleando una araña de cristal que, daba la
impresión, acababa de sacar del techo.
-Muévete,
Peeves.-le gritó Harry.
-¿Qué
pasa, cararajada?-grojeó Peeves, sin dejar de revolear la
araña-¿Estás enojado porque te duele la
cicatriz?-
-Apártate.-
Metalik
se adelantó, empujando a Harry hacia atrás con su
brazo. El chico se estremeció al sentir el frío
contacto de la piel de la vampira
Metalik,
de espaldas a Harry, levantó la vista y miró a Peeves.
Del rostro del fantasma se borró progresivamente la sonrisa
socarrona, dando paso a una expresión de miedo y terror
profundos. La araña de cristal se le resbaló de las
manos, cayó al suelo y se hizo añicos.
-Metalik,
¿Que...?-preguntó Harry, anonadado.
La
chica no respondió. Peeves abrió la boca en un grito
mudo y se esfumó lo más rápido que pudo. Harry
estaba asombrado.
-¡¿Cómo
rayos hiciste eso?!-le preguntó, sorprendido.
Metalik
lo miró sonriendo con satisfacción.
-Tengo
un truco.-le respondió, y se fue.
Harry,
que todavía estaba sin entender nada, emprendió
nuevamente el camino hacia la torre Gryffindor con paso cansino. Al
llegar ante el retrato de la Dama Gorda vió a Hermione, que
estaba apoyada contra la pared; tenía la mirada perdida y el
rostro iluminado por una suave sonrisa, como si acabar de ver algo
muy hermoso.
-Hermione-dijo
Harry, mirándola extrañado-¿Cuál es la
contraseña?.-
-Sangre
de dragón.-dijo ella, en tono soñador, sin mirarlo. Al
momento siguiente, sin embargo, la sonrisa se le borró, y
cerró los ojos con dolor, mientras unas grandes lágrimas
resbalaban por sus mejillas.
-¡Hermione!¿Qué
te pasa?-preguntó Harry, anonadado por el repentino cambio de
expresión de su amiga.
La
chica exhaló un largo suspiro lleno de angustia.
-Nada.-murmuró,
entreabriendo los ojos, otra vez con la mirada perdida.-No me pasa
nada. No lo entenderías...-
-Claro
que lo entendería.-replicó Harry, poniéndole una
mano en el hombro a su amiga.-Sólo dímelo...-
-¡No!-Hermione
se alejó de Harry, tapándose la cara con las
manos-No...-sollozó-Olvídalo. De veras, olvídalo.-
Se
alejó corriendo, sollozando con fuerza.
-Avísale
a Ron que está llegando tarde a su guardia.-le dijo a Harry
mientras se iba.
El
chico, aturdido, se acercó al retrato de la Dama Gorda ¿por
qué Hermione se comportaba así?
-¿Contraseña?-preguntó
la Dama Gorda.
-Sangre
de dragón.-dijo Harry, y el retrato se movió para
dejarlo pasar.
La
sala común estaba casi vacía, salvo por Ron, que estaba
sentado en un gran sofá junto al fuego y tenía aspecto
de estar muy cansado.
-Hasta
que llegaste.-le replicó al verlo entrar.-Le dije a Hermione
que te esperara afuera porque de seguro no sabrías la nueva
contraseña.-
-Ey-dijo
Harry-¿Pasó algo con ella cuando venían para
acá?-
-No
sé.-respondió Ron encogiéndose de hombros-Sólo
nos cruzamos con Malfoy.-
Harry
frunció el entrecejo
-¿Con
Malfoy?-inquirió-¿Y qué hizo cuando los vió?-
-Nada.-dijo
Ron-Y eso es muy raro. ¿Te diste cuenta que desde que llegamos
no nos ha insultado ni se ha burlado de nosotros? Lo único que
hizo al pasar junto a nosotros fue mirar a Hermione. La miraba muy
fijo. Yo incluso lo insulté, pero hubiera tenido el mismo
resultado si hubiera insultado a una papa.-
Harry
comenzaba a sospechar.
-¿Y
Hermione qué hizo?-preguntó.
-También
lo miró muy fijo. Ni siquiera parpadeaban, se miraban a los
ojos, como si quisieran ver quién bajaba la vista primero.-
-¿Cómo
la miraba Malfoy?-inquirió Harry, cada vez más
desconfiado-¿Con asco?.-
Ron
se tomó su tiempo para responder. Daba la impresión de
que recién en aquel momento se había puesto a pensar
seriamente en el asunto
-¿Sabes
que no?-corroboró.-Sé que siempre la mira así,
pero esta vez la miró con esa mirada rara, como cautivada. La
miró de la misma forma en que la había mirado
hoy en el tren.-
-Aquí esta pasando algo raro-acotó
Harry, sentándose frente a Ron -Algo muy raro...-
-Cierto-afirmó Ron-Las cosas no cuadran: primero, Malfoy
se pelea con Crabbe y Goyle; segundo, no nos falta el respeto;
tercero: mira a Hermione como si la considerara más que una
igual ¡Esto ya está muy raro!.-
-Ah, y hablando de
Hermione-recordó Harry-Ella dice que estás llegando
tarde a la guardia.-
Ron se llevó la mano a la cabeza y
abrió mucho los ojos, asustado.
-¡¡LA
GUARDIA!!-exclamó; salió corriendo atropelladamente,
atravesó el orificio del retrato y se perdió de vista.
Harry subió la escalera de caracol que llevaba a la
habitación de los chicos. Dentro estaban Dean, Seamus y
Neville, los tres bien dormidos.
Harry se desvistió, se puso el pijama y se sentó en la ventana, contemplando los oscuros terrenos del castillo. Cerca del lago había una gran masa negra que se movía. Algunas partes de esa masa brillaban con un siniestro color rojo. De repente, el ser extendió un par de gigantescas alas de piel y, lanzando un aterrador bramido, se elevó en el aire y voló hacia las montañas.
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Eso fue todo por hoy. En la próxima parte: Algo extraño asalta a Harry…o.O
