Bueno, esta es la 1ª parte del segundo capi. Pasan varias cosas emocionantes aquí. Soy desastrosa para los sumarys. Enjoy!!!

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CAPÍTULO II

Ryder

A la mañana siguiente Harry se levantó mareado, con el pecho aún dolorido. Se vistió y bajó al Gran Salón para el desayuno, el cual ya estaba repleto de alumnos que reían y charlaban entre ellos. En la mesa de Gryffindor estaban sentados Dean, Seamus y Neville, rodeados por Ron, Hermione, Katherine, Ginny, Luna, Parvati, Padma, Cho, Lee Jordan, Michael Corner, Colin y Dennis Creevey, Justin Finch-Fletchley, Hanna Abbott y Lavender. Metalik, en cambio, se había sentado bastante lejos del grupo de alumnos que cuchicheaban excitados con Dean, Seamus y Neville. Ella leía una carta de aspecto oficial, mientras su udjat Ofidy sumergía la cabeza en su vaso de jugo de naranja.

Cuando los del grupo vieron a Harry inmediatamente dejaron de hablar y se fueron para sus respectivas mesas, como quien no quiere la cosa.

Harry se sentó junto a Metalik, sintiéndose extrañamente agradecido de que ella no hubiera estado metida en el grupo que cuchicheaba.

-Veo que has cambiado de idea-dijo, observando el plato lleno de tocino y huevos a medio comer que había frente a la chica.

-Si, la verdad.-respondió ella sin mirarlo. Por alguna extraña razón parecía no querer levantar la vista, a pesar de que ya había terminado de leer la carta-Puedo acostumbrarme a esto. Pero no significa que por esto voy a abandonar mi comida habitual, eso es algo que no voy a poder hacer.-

-¿Me permites?-le preguntó Ofidy a Harry, indicando con la cola el huevo duro que el chico acababa de servirse-Gracias-dijo, antes de que éste respondiera nada, y se lo engulló, descolocándose las mandíbulas.

Hermione y Ron se sentaron junto a Harry, con aspecto abrumado.

-Harry-susurró Hermione-Seamus nos contó lo que te pasó…anoche.-

-No quiero hablar de eso-respondió Harry, metiéndose una medialuna en la boca.

-Mira, lo que te pasó no es para tomarlo en broma.-continuó Hermione-Es como si hubieras sufrido una especie de transformación…-

-Ah, si-dijo Ron, en tono irónico, tratando de levantarle el humor a su amigo-Harry Potter, el tipo de los ojos rojos.-

-Opino lo mismo que Hermione.-terció Metalik-Si te pasó eso anoche, por algo debe ser.-

Hermione la miró inquisitivamente.

-Disculpa, Metalik.-dijo, con el entrecejo ligeramente fruncido-Me dijiste que eras vampira…-

La chica asintió.

-Y…-continuó Hermione-¿De qué raza eres?-

Por toda respuesta Metalik levantó la vista: en la frente tenía una especie de marca rojiza extraña, de la misma forma que el dibujo que había en la tapa del libro que ella había estado leyendo en el tren: algo parecido al contorno de un dragón visto de perfil. Harry y Ron la miraron con curiosidad, pero Hermione observó la marca muy asombrada.

-¡¿DRAGÓN?!-preguntó casi gritando-¡¡Creí que ya se habían extinto!!-

-Casi-respondió la vampira-Soy la última dragona pura, aunque hay algunos híbridos entre dragón y cuervo o dragón y lobo…-

La conversación culminó allí, porque en ese momento pasó junto a ellos la profesora McGonagall dejándoles los horarios.

-Miren esto-comentó Ron, observando su horario-Hoy tenemos un "día Slytherin"-

-¿Cómo un "día Slytherin"?-preguntó Hermione con curiosidad.

-Y si, escuchen-comenzó a leer en voz alta-Alas nueve, Defensa contra las Artes Oscuras con los de Slytherin; a las once, Cuidado de Criaturas Mágicas…con los de Slytherin; y después del almuerzo, Pociones¡También con los de Slytherin!-bufó con fastidio-Hoy sí que será un largo día…-

Sin embargo, Hermione no parecía en absoluto contrariada ante la idea de pasar el día con los de Slytherin. En realidad, ni siquiera parecía haber oído al pelirrojo: tenía la vista clavada en un par de ojos color mercurio que la miraban con intensidad desde la mesa de las serpientes.

-Bueno, chicos- dijo, Metalik, mientras agarraba a su serpiente y se levantaba de la mesa-Voy a llevar a Ofidy a que haga un poco de ejercicio antes de la primera clase.-

Pero parecía que Ofidy era un udjat bastante vago, porque a los cinco minutos la chica regresó con la cobra enroscada en su cuello, la cual tenía la boca entreabierta, la lengua colgando y cara de pedir clemencia.

-¿Pero será posible?- preguntó Metalik mientras se sentaba a la mesa de Gryffindor, a la vez que Ofidy sumergía la cabeza en el vaso de jugo de calabaza más cercano (osea, el de Harry)- Apenas un par de vueltas por los terrenos y ya está como si hubiera corrido una maratón-

En ese momento un gran estruendo anunció la llegada del correo matinal: cientos de lechuzas y búhos multicolores entraron en bandada al Gran Salón, dirigiéndose a sus respectivos dueños. Un gran cuervo negro bajó en picada desde el mar de lechuzas que revoloteaban, hasta posarse en el plato de Metalik. Ésta le quitó del pico otra carta de aspecto oficial y la abrió, mientras el ave picoteaba el resto del desayuno de la chica, vigilada muy de cerca por Ofidy. Hedwig bajó hasta donde estaba Harry y se posó cerca de su plato, tirando de paso un salero y una jarra vacía. Harry le quitó una nota que en el pico y la abrió: era un mensaje de la señora Weasley, que le enviaba el falsoscopio que se había olvidado en el número 12 de Grimauld Place.

Un búho real se posó en el hombro de Katherine y le entregó un rollo de pergamino. Esta lo leyó con el entrecejo fruncido.

-Mi padre se enteró de que soy una Gryffindor.-dijo, escudriñando el pergamino-Y le cayó justo como me imaginé que le caería.-

-¿Qué dice?-preguntó Harry, estirándose lo más posible para leer la carta por detrás del hombro de Katherine, pero ésta retiró el rollo de inmediato.

-S-sólo me dice que no le agrada que esté en Gryffindor-aclaró, nerviosa, y se guardó el pergamino en las profundidades de la túnica.

Media hora más tarde, Harry, Ron, Hermione, Katherine y Metalik se dirigieron al aula de Defensa contra las Artes Oscuras para la primera clase del día.

-Qué suerte que Dumbledore haya logrado encontrar un nuevo profesor-comentó Hermione, muy animada.

-Y, después de lo que pasó el año pasado con Umbridge, estoy seguro de que habrá puesto el mundo patas para arriba con tal de encontrar uno… antes de que al Ministerio se le ocurra enviarlo.-acotó Harry. Todos rieron.

En la puerta del aula de D.C.A.O. encontraron a Neville, quien estaba de cuclillas, buscando algo con desesperación

-¡Trevor!-exclamó al ver a los cinco Gryffindors-¿Nadie vio a mi sapo?-

Los cinco negaron con la cabeza.

-Yo tampoco sé donde está Ofidy-dijo Metalik, revisando entre los pliegues de su túnica.

-Esa serpiente es un peligro-comentó Lavender, que estaba ayudando a Neville a buscar-No deberías dejarla suelta por ahí-

-Mi udjat no come nada más grande que una naranja-se defendió la vampira-Y no va a morder a nadie, aunque la molesten, por el simple hecho de que nunca tiene ganas.-

En ese momento se abrieron las puertas del aula, y los siete entraron y se sentaron, seguidos minutos después por el resto de los Gryffindors y Slytherins. Al poco rato llegó el profesor, cargando una pequeña pila de libros, los cuales dejó sobre el escritorio antes de comenzar la clase. Luego de ello, comenzó a pasar lista hablando con una voz profunda y dominante, parecida a la de Sirius.

-Bien-dijo, una vez que acabó de pasar lista- Este año vamos a comenzar a estudiar…oh…-se inclinó y agarró algo del suelo-¿A quién pertenecen estos dos?-

Levantó en el aire a Ofidy, el cual tenía bien agarrado en su boca al sapo Trevor, que se había inflado y croaba aterrado. Era evidente que había intentado engullírselo.

-La serpiente es mía-dijo Metalik, poniéndose de pie y estirando la mano para agarrar al udjat.

-¡Trevor!-gritó Neville, poniéndose de pie también-¡Dame a mi sapo!-

-¡Suelta a ese sapo, Ofidy!-le ordenó Metalik con severidad.

-"No ghero"!-respondió la serpiente tercamente, apretando aún más al sapo que tenía en la boca. Parecía haber decidido que, si él no se devoraba a ese batracio, nadie lo haría.

-Bien…-acotó Metalik-Tú lo quisiste…-

Sujetó al udjat con firmeza y le tapó los ojos con una mano. La serpiente soltó inmediatamente a Trevor, el cual brincó muy agradecido hasta los brazos de Neville, y sólo herido en su orgullo de sapo. Metalik destapó los ojos de Ofidy, y éste, furiosísimo, se abalanzó sobre la vampira y le mordió el brazo con mucha fuerza.

Parvati gritó, pero Metalik tomo a la serpiente por la cabeza, la soltó de su brazo y la dejó sobre la mesa como si nada hubiera pasado.

-¿Te inyectó veneno?-preguntó Harry, preocupado.

-Sí-dijo Metalik, tocándose la herida-Pero no importa, a mi los venenos no me afectan. Además ya me ha mordido mil veces antes-le hizo una caricia en la cabeza a su serpiente-Odia que le cubra los ojos, es lo único que no tolera.

El profesor se acercó hasta ella, preocupado.

-¿Se encuentra bien, señorita Yerlon?-preguntó.

Metalik asintió con la cabeza.

-Bien, como les decía-continuó el profesor.-este año estudiaremos sobre todo defensa práctica contra criaturas sumamente peligrosas…-

Volvió a interrumpirse y avanzó entre los bancos con todo el aspecto de un general. Los alumnos lo siguieron con la vista, y vieron que se detenía junto al pupitre de Crabbe, quien estaba bien dormido y roncando sobre su banco. El profesor se inclinó y le susurró.

-Me parece que alguien no durmió bien anoche.-

Crabbe despertó sobresaltado y miró al profesor con ojos risueños.

-¿Cuál es tu nombre?-preguntó el señor Black con voz suave.

- Vicent -respondió el Slytherin, bostezando y desperezándose-Vicent Crabbe-

-Crabbe…-repitió Black- Sígueme, por favor.-

El profesor se dirigió al frente de la clase, seguido por Crabbe, que bostezaba abiertamente. Al llegar se detuvo en seco, y Crabbe casi lo choca. Algunos rieron.

-Bien, Crabbe-continuó el profesor en el mismo tono suave-Parece ser que esta clase te aburre mucho.-

-Sí-afirmó el chico con desparpajo, más dormido que despierto.

-¿Y todavía te parecería aburrida si tuvieras que enfrentarte a ESTO?-

De pronto, el profesor cambió de forma y se transformó en el ser más horrible que Harry hubiera visto en su vida. Parecía un ser humano extremadamente feo, de piel color piedra, con un par de grandes alas como de dragón en la espalda y una larga y delgada cola que acababa en una punta de flecha. Era completamente pelado y la piel se le pegaba tanto al cráneo que parecía una calavera, de la que sobresalían las largas orejas en punta, los ojos amarillos y relucientes y los caninos grandes y afilados como cuchillos.

El ser avanzó hacia Crabbe, lanzando un chillido y extendiendo un par de enormes manos con uñas largas, y filosas como garras. El chico abrió la boca en un grito mudo y retrocedió hasta chocar con un banco. Toda la clase estaba completamente paralizada por el horror. Cuando la criatura llegó junto al Slytherin y estaba a punto de lanzársele encima, volvió a transformarse en el profesor Black.

-Veinte puntos menos para Slytherin-sentenció el profesor con voz lúgubre-Supongo que de ahora en más le prestarás un poco más de atención a las clases, Crabbe. Vuelve a tu asiento.-

Crabbe obedeció, aterrado. Luego de aquello el profesor dio una clase soberbia en la que nadie habló en lo absoluto.

Después de clases, Harry, Ron y Hermione se dirigieron al patio por el pasillo del segundo piso, charlando sobre la clase.

-¿Qué tenemos ahora…Cuidado de Criaturas Mágicas?-preguntó Harry a Ron.

-Sí-afirmó éste-Me pregunto qué habrá traído Hagrid para la primera clase…-

Ron enmudeció de pronto: acababa de divisar a Malfoy y a Blaise Zabini, que venían caminando desde la otra punta del pasillo.

-Hola, perdedores.-les dijo Blaise al pasar junto a ellos.

-Piérdete, Blaise.-le replicó Hermione, mirando a Draco, que permanecía callado junto a su compañero.

-¿Qué pasa, sangre sucia?- preguntó Blaise en tono burlesco-¿Estás estresada porque todavía no te han dado suficientes deberes?-

-Por lo menos yo no ando por ahí con tontas patéticas como esa Parkinson.-le espetó la chica.

El rostro del Slytherin se tornó duro.

-No te metas con mi novia, Granger.-le advirtió con severidad.

-Yo me meto con quien quiero-respondió Hermione, mientras que detrás de ella Harry y Ron intercambiaban miradas con las cejas levantadas-Muévanse.-

Pero Blaise no se movió. Levantó la varita.

-Serpensortia!-

-FINNITE INCANTATEM!!!!-

El hechizo impactó contra la serpiente que acababa de brotar de la varita de Blaise y la convirtió en una volunta de humo. Los cuatro chicos giraron para ver quien había lanzado el maleficio.

Draco estaba junto a Blaise, con la varita levantada y cara de demente. Miraba a su compañero con furia.

-Necesito hablar contigo, Blaise.-dijo, con voz temblorosa. Dio media vuelta y se fue por donde vino.

Blaise lo miró sin entender nada, luego miró a los tres Gryffindors y se marchó tras Draco.

Harry, Ron y Hermione se quedaron sin saber qué hacer, y luego continuaron su camino hacia el patio, muy confundidos.

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Draco condujo a Blaise a un aula vacía y comenzó a gritarle.

-¡¿Estás loco?!¡¿Cómo vas a lanzarle un maleficio a Hermione en el medio del pasillo?!¡¿Acaso quieres que le quiten más puntos a Slythein?!-

-Oye, cálmate, Draco-le espetó Blaise, mirándolo sorprendido-Si mal no recuerdo, jamás te importó perder puntos para Slytherin-

-¡¡Pero ahora sí me importa!!-continuó el rubio, histérico-¡¡Más te vale que no se te vuelva a ocurrir lanzarle otro hechizo a Hermione porque ahí sí que…!!-

-Perdón-Blaise lo miró extrañado-¿¿Dijiste Hermione?? –

Draco abrió la boca, la volvió a cerrar y miró al piso. Blaise lo miraba, incrédulo.

-Draco…-dijo-¿A ti… te pasa algo con ella…?-

El rubio miró a la pared, luego a Blaise y asintió lentamente. El Slytherin abrió grandes los ojos, entre confundido y asustado.

-¿Desde cuándo…?-dijo Blaise con voz seca.

-Desde primer año-murmuró Draco.

-¡¿Cómo q…?!Pero…-Blaise no podía creer lo que oía-Es decir…desde mediado se año…o al final…-

-Desde el primer día-respondió Draco sin despegar la vista del suelo –Desde el preciso momento en que la vi me enamoré de ella.-

Blaise lo miró boquiabierto, aparentemente demasiado asombrado para hablar. Momentos después su expresión se tornó severa

-Es una sangre sucia-le espetó a Draco-Una sangre sucia, Gryffindor y amiga de ese Potter.-

-Lo sé- confirmó el rubio, levantando la vista-Pero eso dejó de importarme hace mucho tiempo…-

-¡¿Dejó de importarte?!¡¡Demonios, eres un Malfoy!!-exclamó Blaise-¡¡Vas a tener que olvidarla!!-

-¡¿Y ACASO CREES QUE NO LO HE INTENTADO?!-aulló Draco-¡No puedo, sencillamente no puedo sacármela de la cabeza!-

Blaise lo miró, indignado.

-Das asco, Malfoy- sentenció y se marchó de la habitación, dejando al rubio solo y angustiado.

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Quince minutos después Harry, Ron y Hermione bajaron a los terrenos para la clase de Cuidado de criaturas Mágicas. Hagrid los esperaba radiante, junto al resto de los Gryffindors y Slytherins. Katherine estaba apoyada contra un árbol, algo apartada del grupo. Los tres amigos se le acercaron.

-¿Dónde está Metalik?- preguntó Harry, buscándola con la vista.

-Se fue.-respondió Katie con sencillez-Se internó en el bosque, salió, le dijo algo a Hagrid al oído y se fue.-

La voz de Hagrid resonó de pronto en el lugar, y los alumnos voltearon a verlo.

-Hoy he traído una criatura muy interesante para estudiarla en clase-acotó, sonriente.

Harry y Ron intercambiaron miradas angustiadas: lo que para Hagrid era "muy interesante", para el resto de las personas resultaba más bien "aterrador"…

Hagrid se llevó dos dedos a la boca y silbó. Entre los árboles se oyeron ruidos de pasos, y los alumnos miraron hacia el lugar del que provenía.

De entre la espesura surgió un animal extraño, un poco mayor que un hipogrifo y muy parecido a éste: tenía las patas delanteras la cabeza el pecho y las alas de una gran águila castaña, con un par de extrañas orejas sobre la cabeza, similares a las de un zorro, y las patas traseras y la cola de un león. Llevaba al cuello un collar con la inscripción "Golden". Era bastante lindo, y parecía amigable.

El ser se acercó a Hagrid, quien le acarició el cuello.

-Éste-dijo, palmeando al animal-Es un grifo orejudo. Hay dos especies de grifos en todo el mundo, y ésta es la más común. La otra especie habita en Rumania, Moldavia y América del Norte, y se llama grifo albino, porque es blanco. Este chico-volvió a palmear al animal-se llama Golden y es muy amistoso. Acérquense y tóquenlo.-

Tímidamente, los alumnos fueron arracimándose en torno al animal, que parecía estar a gusto en compañía de humanos. Hagrid sacó un gran muslo de pollo y se lo arrojó al grifo, el cual lo atrapó en el aire y se lo engulló de un solo mordisco.

-Parece que Hagrid sí dijo la verdad esta vez-comentó Hermione, acariciando el ala del animal, que se había quedado mirándola-Es bonito. Y no creo que vaya a atacar a nadie…-

Súbitamente, el grifo se volteó y la atacó, golpeándola con sus garras y arrojándola al suelo. Los alumnos huyeron, espantados, mientras la criatura se le venía encima a Hermione, haciendo un ruido entre chillido y rugido.

Harry se interpuso entre la fiera y su amiga, dispuesto a defenderla. El grifo se levantó sobre sus patas traseras y se arrojó sobre el chico, quien atrapó las zarpas del animal con sus manos.

De pronto Harry se sintió fuerte. El grifo no pesaba casi nada, o al menos así lo sentía él. La criatura clavó sus inmensas uñas en las manos de Harry con todas sus fuerzas, pero ni siquiera logró atravesarle la piel. De alguna forma, el chico se había vuelto invulnerable ante el grifo.

Harry sintió un extraño calor en el sitio del pecho que le había dolido la noche anterior. Empujó al animal con todas sus fuerzas, y éste literalmente voló por el aire unos quince metros y se golpeó contra un árbol, cayendo estrepitosamente.

Harry temblaba de espanto.¡¿De dónde rayos había sacado fuerzas para arrojar por el aire a un grifo cuatro veces más grande que él?!.

El animal se puso de pie trabajosamente y sacudió la cabeza, recuperándose del golpe. Miró a Harry con furia, luego a Hermione, que estaba tirada algunos metros más allá, y se lanzó a la carrera hacia ella. Harry también corrió, tratando de evitar que la fiera lastimara a su amiga, pero alguien llegó antes.

-DESMAIUS!!!!-

El grifo cayó de espaldas, golpeado por el impacto del poderoso hechizo. Malfoy avanzaba hacia la criatura, con la varita temblando en su mano levantada. El animal se levantó y se abalanzó contra el Slytherin, el cual volvió a arrojarle otro maleficio aturdidor. Esta vez el grifo se desplomó, inconsciente.

Hagrid, que en ese momento llegaba corriendo con la profesora McGonagall, se acercó al grifo inconsciente. La profesora fue hasta donde estaban Harry, Draco y Hermione, los tres pálidos, temblorosos y bien asustados.

-¿Están todos bien¿Nadie se encuentra herido?-preguntó.

Los tres chicos negaron con la cabeza.

-Insisto en que se den una vuelta por la enfermería, podrían tener lesiones internas…-

-Estamos bien.-repitió Harry, harto.

La profesora, entonces, se fue con Hagrid a ver al grifo, que en ese momento se despertaba de su inconsciencia; y Malfoy se fue tras los de Slytherin, quienes lo miraban como si hubiera cometido una locura. Ron se acercó a Harry y a Hermione, preocupado.

-¿Te lastimó?- le preguntó Ron a Hermione, angustiado.

-No, en verdad no.-dijo la chica, mirando fijamente a Draco.

La profesora McGonagall se acercó al grupo de alumnos d Gryffindor y Slytherin.

-Debido al percance que acaba de tener lugar aquí,-anunció-la clase de Cuidado de Criaturas Mágicas quedará suspendida por hoy. Pueden retirarse.

El grupo de alumnos se dispersó por el prado, alejándose de la cabaña de Hagrid. Muchos de los de Gyffindor se arracimaron en torno a Hermione para preguntarle si estaba bien, y algunos le dirigieron a Harry miradas asombradas.

-¿Por qué será que Malfoy se interpuso entre tú y el grifo?-preguntó Harry a Hermione cuando ellos y Ron por fin se quedaron solos.-¿No se supone que los de Slytherin son todos unos cobardes?-

-Es cierto…-comentó Hermione- Y eso me recuerda…-

Se dio media vuelta y se alejó corriendo hacia la cabaña de Hagrid sin decir nada más.

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Hasta aquí llegamos por hoy. En la próxima parte: Katherine recibe una llamada (sí, una llamada) de su padre,…y medio q se arma la podrida…ya van a ver ;D.

God bye!!!!!!!