Capítulo cinco: MHB y progreso
Las dos chicas se dirigían a su primer clase: Transformaciones. Allí la Prof. McGonagall les dio una extensa charla sobre el nuevo año escolar y sobre todo lo que se esperaba de ellos en las MHB. Luego comenzó su clase. Más o menos así fueron las primeras clases de todas las materias.
El quinto año pasó rápidamente entre estudio, repaso, deberes y tareas de prefectos para Lily y Remus y ya era momento de las charlas vocacionales con la Prof. McGonagall. En la Sala Común de Gryffindor algunos alumnos curiosos e indecisos repasaban los folletos que había sobre las mesas. ¿Qué querían hacer de su futuro?
-Lily- susurró Lauren.
-¿Sí?- habló la pelirroja mientras leía con interés un folleto del Ministerio.
-¿Qué carrera debo seguir?- lo preguntó casi avergonzada por su falta de certeza.
-Bueno, tenés que evaluar determinadas cosas.- le dijo Lily sabiamente. –En qué sos buena, en qué no tanto, qué es lo que te gusta hacer y que nunca estarías dispuesta a hacer.-
Lauren suspiró.
-¡Estoy perdida! No tengo la menor idea.-
Entonces decidió leer los folletos. En una de esas ahí encontraba su vocación.
-¿Trabajar para el Ministerio?- se preguntó en voz alta. –No. Ya es suficiente con mi padre.-
-¿Gringotts¡Ni loca!-
-¿San Mungo? Mmm... no sé.-
-Verías casos muy extraños y horribles.- le advirtió su amiga.
-Igual tengo tiempo para decidir. Aparte los resultados de las MHB condicionan las carreras¿no?-
-Bueno, sí. Pero es mejor tener una idea.- le aconsejó Lily.
Media hora después Lauren se dirigía al despacho de la Prof. McGonagall y tocaba a la puerta. Entró y se sentó en la silla indicada por la profesora.
-Bueno, Grandshire, esta reunión es para hablar sobre las posibles carreras que hayas pensado que te gustaría estudiar, y para ayudarte a decidir qué asignaturas deberías cursar en sexto y séptimo.- le explicó la Prof. McGonagall -¿Has pensado que te gustaría hacer cuando salgas de Hogwarts?-
-No. No lo sé.- contestó media avergonzada.
-¿Has visto los folletos?- preguntó mientras los apilaba y se los daba.
-Sí.-
-¿Y alguno te llamó la atención?-
-Bueno, pensé en ser sanadora.- reconoció Lauren tímidamente.
-Para eso necesitarías muy buenas notas.- replicó la Prof. McGonagall, sacó el folleto con el emblema de San Mungo y lo abrió. –Piden como mínimo un supera las expectativas en Herbología, Pociones, Transformaciones, Encantamientos y Defensa Contra las Artes Oscuras. Es una carrera complicada en la que tendrás que aplicar mucho conocimiento.-
Lauren asintió con la cabeza.
-Tendrás que tomar las cinco asignaturas que se requieren. Por lo que veo te va muy bien en todas ellas, especialmente Pociones y en mis clases podrías mejorar tu nivel a extraordinario si estudiaras un poco más.-
Lauren volvió a asentir y preguntó: -¿Puedo seguir con Adivinación?-
La Prof. Mconagall hizo una pequeña mueca y contestó. –Si pasas el examen con la nota requerida por la profesora, no veo por qué no.-
-Bien.-
-¿Alguna pregunta?-
-No.-
-Grandshire, ya hemos terminado la consulta sobre orientación vocacional.-
Lauren se levantó y salió del despacho hacia la Sala Común a encontrarse con sus amigos.
Desperdigados entre los sofás y sillones estaban Lily, James, Remus y Sirius.
-¿Ya tuviste la charla con McGonagall?- preguntó Sirius risueño.
-Sí.-
-¿Y qué le dijiste?- preguntó James con curiosidad.
-Le dije que me interesaba ser sanadora.- dijo y bajó la mirada. -¿Ustedes?-
-Quiero ser Auror.- sentenció James.
-Yo también.- secundó Sirius a su amigo.
-Tengo mi entrevista mañana.- dijo Lily.
-Yo le dije que no sabía.- Remus habló apenado.
-Bueno, pero seguro que vas a poder lograrlo; ¡tenés unas notas estupendas!- quiso animarlo Lauren. Sin embargo, sólo consiguió una sonrisa triste de su amigo.
Pasaron unos meses más y comenzaron los exámenes. Primero fue el de Encantamientos, al día siguiente el de Transformaciones. El miércoles les tocó el de Herbología (que dejó como consecuencia a varios alumnos mordidos por las plantas) y el jueves tenían examen de Defensa Contra las Artes Oscuras.
Al finalizar la parte teórica de este último examen hubo un incidente en los terrenos. James y Sirius empezaron a molestar a Snape y los tres tuvieron otra de sus tan acostumbradas peleas. En un momento Lily se acercó y les pidió a sus compañeros de casa que dejaran a Snape tranquilo. Como era de esperarse, ellos no cedieron. Después de algunas palabras fuertes Lily volvió al castillo, Lauren atrás de ella. La pelirroja se tiró sobre su cama y empezó a despotricar contra James, Sirius y Snape.
-¡Es un IMBÉCIL! Siempre se está burlando de Snape y se cree que es gracioso.-
-Lily- la interrumpió Lauren.
-Y el otro, después de todo lo que ha pasado me sale a insultar. ¡Es increíble!- continuó, haciendo caso omiso de la interrupción de su amiga.
-Lily¡tranquilizate! James y Sirius a veces se pasan para el otro lado y está bien que los pares pero no tiene sentido que te pongas así. Y menos aún por Snape. Ese pedazo de basura humana no se merece...
-¡Lauren!-
-¡Es cierto!- se defendió la morocha.
-Snape también es una persona.-
-No lo parece...- dijo Lauren con desdén -pero dejémoslo así. –
-Sí, dejémoslo así.- la apoyó Lily.
Y sin ningún otro incidente tuvieron el resto de sus exámenes. Cuando éstos habían terminado fue que finalmente los alumnos de quinto pudieron descansar sin preocupaciones. O al menos hasta julio, cuando recibirían una lechuza con los resultados.
-¡Estoy agotado!- dijo Sirius una tarde mientras él y el resto de los Merodeadores estaban tirados en el pasto. -¡Demasiados exámenes, mucha presión!-
Sus amigos rieron pero no pudieron contradecirlo; ellos también estaban exhaustos.
Algunos días después el Expreso de Hogwarts partió para llevar a los alumnos a sus casas. Familias se encontraron después de tanto tiempo sin verse y todos estaban alegres y contentos. Emprendieron viaje, sus hogares los estaban esperando.
Por un par de meses no se iban a tener que preocupar por deberes, tareas de prefectos ni nada que tuviera que ver con el Colegio. ¡Qué bueno que era eso! Sobre todo para los de quinto que habían tenido un año muy estresante. Su futuro dependía de cómo se hubieran desempeñado en los exámenes y eso era una carga bastante pesada. Ya tenían tiempo para descansar, divertirse, aflojarse del estrés, pasarla bien y disfrutar del hermoso verano que se les venía.
Otro año había terminado, otro año iba a comenzar en setiembre. Pero no nos adelantemos, que las vacaciones recién habían comenzado.
Bueno, volví y pido disculpas por la tardanza. Fue una época de mal funcionamiento de mi computadora y de bloqueo de escritora. Sin embargo, acá estoy y más vale tarde que nunca. Para tratar de "resarcir" mi deuda con ustedes les prometo que el capítulo nº 6 los subo antes del viernes que viene. Este es el último capítulo de "introducción" y la historia que todos están esperando comienza en el próximo capítulo. Sin más que decir, y por no encontrar otra forma de disculparme termino la nota de autor.
Muchas gracias a todos los que han seguido el fic hasta esta altura.
LaUrIsHa-just me
