UN ANGEL

CAP. 12: (FINAL) "Si yo muero recuérdalo"

Por Yuki Hino

DISCULPEN LAS MOLESTIAS DE TARDARME TANTO.

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-...- Takao no podía decir nada, la impresión lo dejo mudo, pero pronto se recobro y cerrando los ojos grito: ¡NOOOOOO¡

-M-mal... di... to... ah- fue lo ultimo que pudo decir Max antes de caer muerto, al igual que Boris.

-¡Kai¡, ¡KAI¡... responde, no te mueras- Rei se aferraba al cuerpo de Kai malherido pero vivo.

-No... te preocupes, Re-Rei- le sonrió pero después recordó haber oído otro disparo- ¿y la otra bala? ¿Estas herido?.

-No. Pero la otra bala... - buscaba con la mirada a la victima-. . . no sé. . . ¡AHHH!- se asusto al ver que la otra victima era el ruso: Mijail.

-¿Qué pasa Rei?- pregunto extrañado. Se levanto con gran esfuerzo para ver mejor pero en ese momento deseo no haberlo hecho- No. . . no- se desmayo por la impresión y porque llevaba mucho tiempo desangrado.

-¡Kai! ¡Kai!- Rei también se desmayo.

-¡AHH! . . . ¡AHHHHH!- Takao gritaba desesperadamente aferrado al cuerpo de su protector- ¡Mijail! ¡Mijail!, despierta.- Pero todas sus suplicas eran inútiles pues el ya estaba muerto- ¡NO!- la escena lo dejo inconsciente y la seguridad de Voltaire llego, llevándose el cuerpo. Pero se callo un sobre de la ropa del ruso.

En ese momento todas las bestias bit que estaban en el blade de Mijail salieron disparados hacia sus respectivos dueños.

NOTICIERO

-Hoy hubo un terrible accidente en el torneo de Beyblade- en todos los noticieros se informaba sobre eso- Hubo tres muertos y un herido. Los muertos son: Boris Vanglov, Max Mizuhara y Mijail Von Rulev- el campeón del torneo; y el herido: Kai Hiwatari.

Es una perdida terrible. Desde aquí y departe de todo el equipo les damos el pésame a la familia Rulev y a sus amigos.

FIN DE LA TRANSMISIÓN

-Lo lamento tanto, Kai- Rei le daba las condolencias- No pude hacer nada.

-No, porque tú también tenías una pistola en el corazón- se encontraba totalmente destrozado por la perdida de su mejor amigo, que había sido hasta su hermano; después de todo era su clon.

-Y por eso no pudiste ayudarla- decía Rei.

-Deja de echarte la culpa- Kai se levanto de donde se encontraba sentado, bruscamente y viendo a Rei.- No la tuviste. Yo sí- agacho su cabeza y salió una lagrima.

-No fue culpa de nadie, Kai- acerco la cabeza de Kai a su regazo para consolarlo y este correspondió abrazándolo y llorando sobre él.

-No pude hacer nada para protegerlo. Si tan solo lo hubiera hecho reaccionar desde antes. . . – lloraba tanto que parecía brotar un río por sus ojos- Sé que soy hombre, pero me cuesta tanto no llorar. Él era como mi hermano- sniff. . . sniff.

-Lo entiendo. . . Tienes que hablar con Takao. Imagínate como se siente él.

Takao se sentí peor, muy deprimido, tanto que estaba a punto de quitarse la vida.

-¿Por qué tuviste que morir?¿Por qué la vida tuvo que quitarme a la única persona que me vio realmente como soy y no se dejo llevar por la primera impresión de mí? Yo era feliz a tu lado y sé que tu te sentías igual. . . Te extraño demasiado.- Empezó a buscar entre los cajones del baño algo que lo ayudara a olvidarse del problema que lo separaba del ruso: la muerte.

Con lagrimas en los ojos frotaba cada vez más fuerte y rápido la navaja contra sus muñecas. Cuando sintió que un liquido cálido recorría sus manos, sonrío y murmuro algo antes de desmayarse después de varios minutos de desangrarse. Al despertar sintió que sus venas cortadas habían sido obstruidas, impidiendo más sangre derramada. También pudo percibir que ya no se encontraba en el baño, sino sobre algo en entre duro y suave. El olor que respiraba ya no era sangre, talvez a medicinas y suero. Al poco tiempo se dio cuenta de que se encontraba en un cuarto de hospital. Se sintió triste al ver que su intento por estar junto a su amado había sido derrumbado. Se resigno y volvió a dormir. Tres horas después despertó a causa del choque de una puerta seguido de un grito llamándolo.

-¡Takao!- Kai entro junto a Rei y Kenny. Pero en lugar de alentarlo, le agarro de la playera- ¡Eres un verdadero estúpido!

-¿Por qué lo hiciste Takao?- le pregunto Rei, pero parecía que su voz era más de enojo y repulsión que de consuelo.

-Siempre he sabido que eres estúpido. Pero jamás creí que hicieras eso. Mira que querer quitarte la vida. Aún cuando él dio la suya para protegerte- Kai le grito como jamás lo había hecho, pues como quería mucho a Mijail no iba a permitir que su memoria fuera insultada.

-¡Kai!- Takao ya harto de que lo consideraran ineficiente, idiota, estaba apunto de revelarles lo que sentía: primero tomo de las manos a Kai y lo retiro bruscamente.-¡ Ya estoy harto de que me traten así! ¡Creen que no tengo sentimientos, que no me siento mal cuando hago algo equivocado! ¡Me afecto más el que Mijail haya muerto! ¡Lo amo, es por eso que quiero volver a verlo!

Tras aquella revelación la actitud de sus compañeros cambio. Se disculparon y se justificaron. Después de unas semanas salió de alta y gracias al Kai no lo mandaron al psicólogo. Todos comprendieron que la actitud de niño tonto solo es la mascara para que no lo lastimaran. Desde ese día y los siguientes lo invitaban a fiestas y reuniones con tal que se olvidara del accidente, que se olvidara de Mijail. Y aunque nadie podía olvidar, hacían todo lo posible para no recordarlo. Así pasaron seis meses y al parecer el peliazul ya empezaba a recuperar su animo. Incluso salía a la calle a bailar o pelear con alguien. (El torneo de beyblade había sido borrado totalmente de las actividades deportivas a cusa del accidente. Los demás estaban alegres por su amigo.

No todo era felicidad. Voltaire seguía haciendo experimentos con humanos, mutándolos, tratando de crear al hombre perfecto. En ese momento se concentraba en el espécimen que mejores resultados le había dado: Mijail, aunque se hubiera revelado al final. Durante seis meses lo había reconstruido y parecía no tener problemas. Sus signos vitales parecían estables, al igual que sus ondas cerebrales. Hoy sería el día cuando despertaría y seguiría con sus planes de conquistar el mundo, pero ahora por las armas.

Mientras tanto con los tres amigos: Ellos habían convocado a una reunión para, más que otra cosa, a beber. También asistió Takao. Llegaron a las siete a la casa de Kai y desde ase hora bebieron y bebieron; ya alcoholizados sacaron a flote todos sus sentimientos. Se dijeron que se querían como a nadie, que lamentaban todo el daño que se hicieron, Takao a veces escuchaba. Al día siguiente, un Takao crudo paseaba por el parque, pero su resiente borrachera le evitaba concentrarse. Andaba zigzagueando y casi siempre chocaba con las personas que amablemente le gritaban: "Fíjate idiota" Su cabeza le daba vueltas y le dolía más y más a medida que el viento helado de la mañana tocaba su frente. El dolor era intenso, estaba a punto de desmayarse y fue ahí cuando sucumbió. Esperaba caer al suelo, pero fueron unos brazos lo que suplantaron lo duro y pudo ver a un apuesto joven. Su cara era muy varonil pero delicada a la vez. Para verlo mejor, Takao se incorporo –y pudo ver así que aquel hombre tenía una espalda ancha y una cintura delgada. Era de pelo azul y piel blanca, llevaba el cabello un poco largo: era Kane. (Solo que ninguno se reconoció. Llevaba una arracada en la oreja izquierda que lo hacia parecer rebelde, sin embargo su ropa demostraba lo contrario; vestido de gabardina y traje negro, con bufanda beige. El extraño para Takao solo dijo:

-¿Esta bien señor?- su voz reflejaba elegancia.

-Pero Takao no respondió y se echo a correr. Kane se extraño y tuvo la sensación de que ya conocía a aquella persona y que debía estar con él.

Mientras tanto en la abadía de Japón, Voltaire estaba listo para despertar al clon mejorado. Todos los científicos estaban reunidos. Al dar la indicación, un medico vació todo el liquido contenido dentro de una cápsula en la que se encontraba Mijail. El primer experimento consistía en hablar con él por medio de la mente.

-¿Puedes oírme hijo mío?- pensaba Voltaire mientras se encontraba conectado a una serie de cables desde su cabeza hasta la del clon.

-Por su puesto- aquel tono de voz no era el que esperaba, pero estaba satisfecho.

-¡Abran la cápsula!- ordeno el anciano. Abriendo paso a su arma destructiva.

Se quito los cables de la cabeza y ordeno que le dieran ropas a su hijo. Le brindaron ropas casuales: un pantalón, un suéter y unos zapatos negros, y una camisa blanca. Se la puso malhumorado y para gran sorpresa de Voltaire, el clon contesto:

-Que ropa tan aburrida, pero como es negra te perdono.

-¿Qué dijiste?

-Lo que oíste, viejo . te doy las gracias por reconstruirme. ¿Pero de verdad crees que te perdonare la imprudencia?

-¿Cómo es que. . .?- no podía creer que su experimento fallara y se revelara.

-Como científico eres el mejor, pero conociendo los sentimientos humanos eres pésimo. Y ahora tu y tus malditos experimentos acabaran en este momento.

-¿qué harás?- esta vez hablo Boris.

-Conozco mi poder y si l quiero, puedo destruir todo un continente. Adiós.

-¡No lo permitiré!- un poco intranquilo ordeno con una señal y todos los francotiradores aparecieron listos para disparar.

Pero Mijail se adelanto y con el mismo poder que se le había dado, destruyo todas las armas. Esta vez Voltaire estaba muy asustado y buscaba no ser muerto por su clon, su único camino era el suicidio, pero se lo impidieron. "No te dejare escapar tan fácilmente, Voltaire. Al crearme también creaste a tu verdugo. Pagaras con tu vida el tratar de arruinar la de Kai y Takao. Pagaras con tu vida."

-¿Cómo lograste recordar?

-Mi corazón siempre estará con Takao. . . para que me esfuerzo en explicarte, si son cosas que tu no entiendes. . . Pero sé que valoras tu vida y te propongo lago, abuelo.

-¡NO!

Después de la despedida, del cuerpo de Mijail salió una gran luz que cubrió toda la abadía.

-Kai, ¿no deje mi arete e tu casa- Takao hablaba por teléfono a la gran mansión. Desde que fue a la casa de Kai no llevaba su arete; o talvez lo perdió cuando corrió de ese desconocido.

-Ya te dije que no. Y aunque te enojes: eres un irresponsable- Kai colgó al mismo tiempo que tocaban a la puerta de la casa de Takao.

-Maldito Kai- tras oír el timbre, se apresuro a abrir y se encontró con una agradable sorpresa-. . . usted!

-Me costo trabajo averiguar quien eras, pero al fin pude recordarte. . . Kinomiya- el joven apuesto con el que había chocado en el parque estaba parado frente a él, mirándolo de un forma interesada. Takao lo disfrutaba desde los pies a la cabeza y al pasar por sus labios le dieron ganas de besarlo- Solo vine a devolverte este arete que se te cayo cuando nos encontramos en el parque- Takao no hablaba y solo miraba confundido- Yo soy Kane y poseo a cyberdragon.

-¿¡Kane!?

Kane extendió su mano y en cuanto el peliazul la estrecho, el otro tuvo un impulso de besar la mejilla de Takao. A eso Takao reacciono sonrojándose y tomando su arete para después dar las gracias y cerrar la puerta a Kane-

-Se ve que no ha cambiado nada. Y ahora Takao, al verte después de tanto tiempo comprendo que jamás debí dejarte- al caminar por las calles, Kane se encontró con otro hombre que se dirigía a la casa de Takao.

-Vaya. Si que ha pasado tanto tiempo y ahora esta más guapo- las hormonas se aceleraban- esos ojos, esos labios que daban ganas de basarlos. . . Pero, NO, estoy olvidándome de Mijail. . . , no, no puedo enamorarme otra vez- de pronto tocaron el timbre- Otra vez él. Le haré entender que no me interesa- abrió la puerta muy enojado por que querían quitarle el recuerdo de su primer amor, pero eso cambio a shock, asombro, alegría, ilusión, tristeza, melancolía-. . . Mi-mi. . . ah. . . ah- detrás de la puerta se encontraba la persona que había enamorado por primera vez a Takao, la primera que lo había comprendido, que lo había aceptado, que lo amaba: -¡Mijail!- grito al mismo tiempo que su llanto no podía ser controlado.

-¡Takao!- grito también y lo abrazo, lo tomo por la cintura y el pelo- Te extrañe tanto.

-Mijail- lloraba de felicidad, demasiada felicidad como para darse cuenta de algo- ¿por qué. . . por qué estas frío, por qué casi no siento tu cuerpo?

-Te lo contare todo, pero solo si me das algo caliente para tomar- le sonrió a pesar de sus bajas energías.

Pasaron, se sentaron y en lo que Takao preparaba el chocolate, Mijail se tocaba el corazón a causa de un dolor enorme y dejaba de hacerlo cuando estaba en presencia del otro. El chocolate al parecer le dio un poco más de vida. Al fin el ruso empezó a contarle toda su vida, y el otro escuchaba atentamente hasta que le revelo lo que sucedió después de su muerte.

-Fue Voltaire el que me revivió. Pero no esperaba que siguiera recordando- lo miro fijamente antes de decir: Jamás podría olvidarme del gran amor que te tengo.

-¿Les hiciste algo?- pregunto preocupado.

-No te preocupes tardaran mucho antes de que lo encuentren.

-¿Qué hiciste?

-Ocupe todo el poder que me dieron para acabar con ellos y con sus maldito experimentos. Lo importante es que sigo vivo.

-¿Y por qué?, si podías venir completo a mi.

-No podía permitir que siguieran con eso. No me voy a arriesgar a que te hagan daño. Por eso yo- el dolor en su pecho era cada vez más fuerte, su tiempo terminaba- Quisiera saber si todavía me amas.

Por otra parte en el castillo de Kai. Se encontraba el dueño y su amado Rei, muy contento en plena acción, cuando una llamada perturbo al ruso- japonés. Desde la estación de policías se le informo que el castillo de su abuelo había sido quemado y que lamentablemente los cuerpos de su abuelo y de Boris no habían sido encontrados. Kai se llevo una sorpresa, sintió tristeza por el respeto que le tenía; y alegría por que fue la persona que lo inclino hacía ese maldito juego de beyblade. Se lo contó a Rei y este se puso alegre sin importarle los sentimientos de Kai. También le contaron que todas las cápsulas encontradas estaban ropas, aunque solo una estaba abierta. Con eso Kai se puso a meditar, hasta que recordó el día del accidente y al ultimo, cuando se llevaron el cuerpo de su amigo. Se lo dijo Rei y golpeo la pared con mucha fuerza, tanto que hizo que una katana cayera de su soporte y recordó una cosa cuando él y Mijail vivían juntos:

Flash Back

Mijail se encontraba entrenado y Kai solo observaba.

-¿Por qué no practicas con migo, Kai?

-Me aburre. . . ¡oye! Si supieras que eres un clon ¿cómo reaccionarias?

-Si fuera tu clon estaría contento, y también triste al enterarme de que no soy única y que no me consideraran como una persona sino como el clon de alguien.

Fin Flash Back

-Vamos Rei, iremos con Takao.

-¡Por supuesto!- contesto Takao al pregunta de Mijail- ¿por qué me preguntas eso?

-Porque voy a morir- pareciera que no le importaba mucha aquello.

-No. . . no quiero que te vayas- empezaba a llorar.

.Si en verdad me amas, ¿aceptaras un regalo con todo tu corazón?

-Y con toda mi alma.

Mijail se acerco a Takao y coloco su mano derecha en la mejilla de peliazul, se miraron varios minutos hasta que el ruso junto sus labio con los de su amante. Sintieron en ese momento que el beso los unía más que nunca a pesar de que era un simple beso. Si Mijail tendría que morir, primero se acercaría a su amado para jamás olvidar su esencia. Lo primero fue un beso y sabía que tenían que dar el siguiente paso. El ruso bajo sus labios al cuello de Takao, quien empezó a emitir leves gemidos. Siguió bajando sus labios conforme iba quitando la ropa del otro hasta dejar la parte del abdomen desnuda. Takao también desvestía y besaba el cuerpo de su adorado. Las caricias seguían y los dos se iban llevando hacia la cama; se encontraron con ellas y se recostaron, ya desnudos siguieron con su amor. Entre besos y caricias se sentían unidos, los labios de Mijail tocaron el abdomen del otro, este agarro la cabeza de Mijail y empezó a acariciarla, deseando que su amante estuvieran con él por siempre y como sabía que no era posible, solo deseaba que dejara huella en él. El ruso dejo de besarlo y lo miro a los ojos, le sonrió y con un suave movimiento lo penetro. Takao emitió un gemido fuerte y sus lagrimas salieron, él otro siguió moviéndose mientras le decía que lo hacía muy feliz, pues demostraba que lo hacía feliz. Takao lloraba y sonreía, pero no solo por la satisfacción y la gran felicidad, sino por que él también tendría que morir. No hablaron, hubo una vez en que la palabra "TE AMO" se oyó, pero no se pudo distinguir de que boca venía y no importaba. Después de aquel momento, los dos se encontraban recostados.

-¿Takao?

-¿Sí?- estaba cansadito por la acción.

-¿Te gusta Kane?

-¿Eh?- como conocía se nombre, si ese era el primer día que había salido de la abadía- ¿Cómo. . . ?

-Al reconstruirme, Voltaire me dio poderes mentales. Contesta por favor.

-Yo. . . yo. . . sí- tras aquella afirmación, se levanto sonrojado, triste y decepcionado de si mismo- perdóname.

-No tengo que perdonarte- se dirigió al peliazul y lo tomo por la cintura- Solo deseo que seas feliz con quien te ame y tu ames. No importa si no es con migo, pero vive.

-Gracias. Pero debes saber que pase lo que pase yo te seguiré amando- le dijo.

-No dudes que yo también- acercaron sus labios, pero la calidez de Mijail iba desapareciendo; estaba muriendo-TE AMO- fue lo ultimo que dijo antes de caer y después de abrazar fuertemente a su gran amor.

-¡NO, Mijail!- de nuevo había perdido a aquella persona, de nuevo lo había visto morir- ¿Por qué?- de pronto la puerta de su casa se abrió y entro Kai con Rei a su lado.

-Takao. Llegamos tarde. Después de que recibiera la llamada de la policía, Kai recordó que el cuerpo de su amigo había sido llevado a la abadía y supuso que la única cápsula encontrada abierta sería la de Mijail.

-Lo lamento tanto- les dijo Rei.

Los dos lloraron y se lamentaron mientras contemplaban el cuerpo inerte, pero sonriente del ruso.

De pronto fueron interrumpidos por la brusca entrada de los hombres de Voltaire y de él mismo.

-Creyeron que se salvarían de mi. ¡Traigan el cuerpo!

Kai trato de impedirlo pero los guarros del viejo eran más fuertes y dejaron a todos inconscientes.

Mijail ahora no era nada más que un simple cuerpo inerte. Y justo cuando estaban muy lejos de la casa de Takao, sucedió algo sorprendente.

-¿Creíste que resultaría muerto por aquella explosión? Yo tampoco soy estúpido y cree una especie de campo que repele esa clase de ondas. Y te felicito, eres un gran actor: mi nieto y sus estúpidos amigos se creyeron todo.

Mijail no se movía.

-Así que ya deja de actuar- dijo irritado Voltaire.

De pronto la expresión de vacío en Mijail cambio a una sonrisa maliciosa, mientras se acomodaba y sentaba bien.

-Te dije, Voltaire, que no sabes nada de sentimientos y te exijo la respuesta a mi proposición- decía mientras le arrebataba al pantalón y la camisa que uno de los guarros traía. No utilice todo mi poder en la abadía y de ti depende si ahora la utilizo o no.

-Lo único que quieres es que no lastime a tus "amigos", ¿verdad?

-Si- contestó Mijail.

-Entonces no hay problema- Voltaire sonrió.

Llegaron al otro laboratorio escondido del viejo. Todos bajaron. Los empleados de ahí miraron asustados a Mijail, porque oyeron lo que había hecho en la otra abadía. Él solo les regreso la mirada, pero con esa mirada que hace a cualquiera salir despavorido. Siguieron su camino pasando por mazmorras que fueron convertidas en laboratorios, hasta llegar a una gran puerta negra con el escudo de los Hiwatari. Voltaire hizo un movimiento con la cabeza indicándole a Mijail que se colocara frente a la puerta e hiciera lo que debía. Con la orden dicha Mijail se puso frente a la puerta y formo una cruz con la mano derecha; entonces una enorme puerta se abrió dejando el paso a un inmenso cuarto, en el que se encontraba una cápsula negra, toda negra, a su lado estaban cinco computadoras, una cama y maquinas de ejercicio, así como espacio para un comedor. Pasaron Voltaire, Mijail y siete científicos al cuarto. Los científicos empezaron encendiendo las computadoras. Le indicaron a Mijail que se desvistiera y se colocara sobre la camilla que tenía un escáner para poder ver los errores que ahora tenía (como sentimientos) y después se bañaría y dormiría. Voltaire le dijo que durmiera, bebiera y comiera todo lo que quisiera en un año, pues después de ese tiempo empezaría su nueva vida.

Mientras tanto en la casa de Takao. Hace una hora que los tres habían despertado. Obviamente se sentían mal por lo sucedido y la muerte de su amigo. No hablaban. Kai pensaba a donde se llevarían a Mijail, si la única abadía existente (o que conocía) estaba destruida. No tuvieron otra opción más que resignarse. Paso así un más- dentro de ese mes Takao se mantenía desconsolado, deprimido y bajo vigilancia, por si trataba de nuevo quitarse la vida-, los amigos: Kenny, Takao, Kai y Rei e incluso Hilary y Hiroshi se reunían para conversar sus pesares y rendir tributo al difunto. Takao ya empezaba a salir a la calle para pasar la noche bailando o solo paseando. Una noche mientras caminaba por Tokio, se dispuso ir a un café cerca de la torre más representativa de la capital. Se sentó a pensar de lo que había sido su vida, de pronto una presencia se encontraba cerca de él. Takao lo identifico de inmediato: era Kane, quien le dedico una sonrisa aunque el peliazul no se inmuto y siguió tomando café, pero después de un segundo sonrió más cálidamente y Kane se puso más feliz aun.

-Me da mucho gusto verte, Takao- Kane empezó la conversación.

-A mi igual- por alguna razón (que conocemos pero él ignora) Takao estaba feliz.

-Veo que ahora me sonríes, pero te noto triste ¿Podrías decirme que te pasa?- ahora no sonreía, su cara demostraba seriedad y atención.

-Yo. . . – Takao de igual manera ya no sonreía, balbuceaba y de un momento a otro empezó a llorar- ¡Mi. . . Mijail murió!

-¿Mijail?, ¿quién era Mijail?

-Él. . . él. . . – el peliazul recargo su cabeza en la mesita (o más bien la azoto), tiro el café y extendió sus manos, casi le pega a Kane-. . . Él era mi novio, mi pareja.

-"Tu pareja. Así que lo eres después de todo"- pensaba- Lo lamento tanto.

-Discúlpame, sé que soy un tonto por contarle a cualquiera mis problemas, y que en todo lo que hago algo sale mal.

Ante esas palabras, Kane se preocupo, sintió un poco de lastima y de nuevo sintió que aquella persona estaba hecha para él, que con solo ver su rostro el sol ya no calentaba; y aunque viera llanto en el rostro de "su sol" no lo tomaría como un martirio, más bien como un reto: "llegar la sol y secar su llanto" Kane decidió que era el momento para hacer que el sol brillara en su mundo así que puso su mano en la de Takao y la otra en la cabeza al mismo tiempo que acercaba la suya.

-No te preocupes. No eres un tonto, al contrario, es bueno que saques tus pesares. Además estoy feliz que me cuentes tu vida. Por lo menos sé que te importo como tú a mí- sonrió.

-¿Eh?. . . – Takao levanto la cabeza y de nuevo vio esa cara varonil, al igual que sus labios rosas. Recordó que aquel rostro le hizo olvidar por qué lloraba, como lo estaba haciendo ahora. Dejándose llevar por el amor que esa persona le ofrecía, cerro los ojos y abrió un poco los labios.

El otro entendió, pues eso era lo que deseaba desde el principio. Junto sus labios con los del peliazul, Takao sintió la sensación que le producía tocar a Mijail, el beso parecía eterno. Abrieron los ojos, se miraron y sonrieron cálidamente juntando sus manos. Takao se levanto, escribió un numero en la mano de Kane, después volvió a sonreír y se fue.

Al llegar a su casa se dio cuenta de que tenía correspondencia: era una carta de Mijail, la leyó, sonrío, lloro y comprendió.

Al otro día y a primera hora sus amigos lo visitaron. Rei, Kai y Kenny estaban contentos, pero al ver a Takao cambiaron su expresión a miedo, pues vieron a su amigo sonreír de oreja a oreja. Se acercaron cuidadosamente.

-Que bueno que vinieron, amigos- grito Takao.

-¿Quién eres? ¿un extraterrestre?- grito Rei, pero en este cado Kai fue el más considerado.

-Me alegra que ya estés mejor- dijo Kai, al mismo tiempo que tocaba su hombro y sonreía.

-Gracias- dijo Takao.

-Y dime, ¿quién es él o ella?

-¿Por qué supones que se trata de una persona, Kai?- pregunto Kenny.

-Porque conozco la mirada que ahora posee y es la de un enamorado, es la mirada que tengo cuando veo a Rei- Rei se ruborizo- Además despide alegría ¿Cómo se llama?

-Se llama Kane- al decirlo Takao embozo una enorme sonrisota.

-¿¡Kane!?- pensaba el bicolor- Te refieres a ese Kaen, con el cual nos enfrentamos. Me había dicho que salí con alguien, pero no me imagine que eras tú.

-¡Sí!, ¡Sí!, ¿cómo lo sabes?

-Ahora su padre es un gran empresario, con el que mi abuelo tiene tratos. Pero es una buena persona.

-Lo sé- termino de decir un feliz, sonriente y emocionado Takao.

Después de eso, Takao y Kane, salían casi a diario, se veían muy felices. Un día Kane llevo a Takao a su casa y ahí le propuso matrimonio, que el peliazul acepto con gusto. Esa misma noche hicieron el amor por primera vez. Al otro día Takao les comento lo sucedido a sus amigos y estos reaccionaron bien, mejor de lo que esperaba. Pasaron dos meses, la boda de Takao, no se televiso como muchos hubieran querido. Ese mismo día Kai y Rei tuvieron una conversación.

-¿Sabes Rei?- la voz de Kai parecía triste- Me he preguntado su tú y yo estaremos juntos por siempre. Si no llegara el día en el que decidamos tener familia y no podremos darnos eso.

-Yo también me lo pregunto-Rei sonrío tristemente- y que bueno que comentaras eso, por que dentro de unos meses me iré a China. Pero creo que hasta que eso pase, debemos disfrutar esto.

-Tienes razón- sonrió.

Y así pasaron los meses hasta completar un año; al final de este Takao y Kane decidieron tener un hijo, así que consiguieron científicos que fueron capaces de que la información de un espermatozoide de Kane y otro de Takao fueran implantados en un óvulo formando un solo individuo. A la semana siguiente Rei y Kai se separaron, triste historia después de tanto. El mismo día en que se implanto la información de los espermatozoides de Takao y de Kane, Voltaire preparo a Mijail para su nueva vida. Le indico que se desvistiera y se colocara en la cápsula negra para comenzar. También le dijo que si quería recordar un nombre en especial y él eligió a Takao Kinomiya. Por tener un vidrio negro, no se podía ver dentro de la cápsula, pero en las computadoras se leían las instrucciones:

"Inyección letal"

"Desmembración del cuerpo"

"Degradación"

"Formación de ADN implantado en óvulo"

"Formación de un nuevo ser"

Todas esas ordenes de llevaron a cabo en 10 minutos.

Tras aquellos acontecimientos pasaron 18 años en los cuales Takao y Kane educaron a su hijo. Takao le inculco el interés por el beyblade, que ya había vuelto a ser incluido en deportes, mientras Kane, el interés por aprender. Así a sus 18 años: Makoto Kinomiya era el campeón definitivo del beyblade, junto a su bestia bit Hades. También por primera vez aquella alma que había ocupado el cuerpo de Mijail salía a la luz portando un cuerpo diferente.

Una tarde caminaba Makoto acompañado de Go Hiwatari. Makoto era un chico apuesto de tez morena, cabello azul y ojos azul oscuro, delgado que vestía casual, pero como estaban en días de escuela, usaba el uniforme de la preparatoria. Mientras Go era igual a su padre, y también vestía uniforme.

-Oye Go ¿crees que sería bueno salir con Karin?- aunque regularmente era serio, cuando hablaba de mujeres se atontaba y perdía sus habilidades.

¿Por qué me preguntas eso. . .?- Go al igual que su padre poseía una mirada atemorizante. Después de terminar esa pregunta, pateo a Makoto y lo tiro azotando su cabeza.

-¡Oye, ¿qué te pasa?!- gritaba mientras sangraba.

-Como siempre lo he dicho: eres un completo invecil, no sé cómo puedes ser el campeón del mundo.

-Es porque nadie puede vencerme.

-Solo por que no me he enfrentado a ti- comento fríamente- Además, si no te hubiera pateado te hubieran partido la cabeza- hizo un ademán, Makoto vio en el suelo una katana clavada y se asusto.

-¡DISCULPEN! ¡DISCULPEN!- la culpable de que cayera la espada estaba llegando. Makoto se paro.- lo lamento, perdonen.

La chica que llegaba era la viva imagen de Mariah, pero con dos trencitas.

La chica vio atentamente a Go y de inmediato se enamoro de él. Tal ves Go pudo sentir lo mismo. Por cortesía, Go saco la katana del suelo y se lo entrego a la extraña.

-Toma, pero ten más cuidado- su voz a cualquiera le asustaría, pero a ella le agradaba, era como un canto de ángeles.- ¿Quién eres?

-¡Ah!, discúlpeme por no presentarme. Me llamo Rin Kon.- saludo- Disculpen, podrían decirme si van a la preparatoria.

-Sí- respondió fríamente Go.

-¿Podrían llevarme? Es que es mi primer día.

-No te preocupes, te llevaremos- decía Makoto y ya estaba apunto de tocarle el hombre, pero Rin fue directo a Go, y se quedo juntito a él.- Esta bien, llevala Go.- de pronto, mientras caminaban un objeto a gran velocidad paso entre Rin y Go, hasta llegar a la frente de Makoto.

-¡AHHHH!, ¿POR QUE SIEMPRE A MI?

-Hiwatari, Kon- otro personaje misterioso se acercaba.

Rin y Go corrieron hacia Makoto, quien se desangraba por segunda vez. El extraño resulto ser un joven de 17 años, tez blanca, cabello corto negro y ojos violetas.

-¿Quién demonios eres tú?- retaba Go.

-No te importa. Solo he venido a retarte- el misterioso joven saco dos cosas de sus bolsillos: una especie de lanzador en forma de pistola- como las de los Demolition Boys- y un beybalde. Apunto al rostro de Go.

-¡Ja!, no me interesa- le dio la espalda.

-¡Oigan, ya estoy bien!- Makoto se levantaba sosteniendo un beyblade de madera.

-¿Uh?- el extraño vio a Makoto y le sucedió lo mismo que a Rin.

-Kinomiya-hablo Go. Por fin despiertas.

-¿Kinomiya?- el extraño tuvo una sensación de vacío y un recuerdo vago vino a él:

"¿Quieres recordar algún nombre?

Si: Takao Kinomiya- decía Mijail"

Makoto observo al extraño con el lanzador, dedujo que tal vez el beyblade lanzado seria suyo. Se acerco al extraño, tomo su mano y coloco en ella el beyblade.

-Esto es tuyo, ¿no?- Makoto había heredado la bella sonrisa de Kane.

-Eh… sí- el extraño estaba ruborizado… asustado- ¿Co- co- co…?- y nervioso.

-Por cierto, ¿Cómo te llamas?

-Me llamo Ivan Volga.

-Ivan, que bonito nombre. El chavo gruño se llama Go Hiwatari; su nueva novia es Rin Kon. Y yo soy Makoto Kinomiya. Mucho gusto.

-¿Tu padre es Takao Kinomiya?- la pena disminuía en Ivan.

-¡Si!

-¿Por qué?- el instinto maternal de (aja) que Go había heredado de su padre despertaba.

-No preguntes tanto Go ¿Tú también vas a la preparatoria?

-Este… eh… creo que sí- y sí efectivamente Ivan portaba el mismo uniforme que Makoto.

Bien entonces te llevaremos- Makoto paso su mano por el cuello de Ivan, este se sonrojó pero caminaron tranquilos.

También Rin y Go caminaron juntos, Rin tomo del brazo a Go y caminaron juntos. Rin nuca había estado más feliz. Tal vez Go estaba feliz igual, pero todo lo sabría más tarde. Y así el destino no fue tan cruel con Go y Rin. Si sus padres no podrían estar juntos, por lo menos ellos sí. La misma historia se repitió con Makoto, el cual compartió pasión con Ivan, pero el ruso era perro fiel de Boris- Voltaire había muerto de viejo- y líder del equipo ruso.

A pesar de haber surgido los problemas a la llegada de Ivan, Takao siempre recordaría lo que Mijail le dijo en su última carta:

"TAKAO RECUERDA QUE EL CAMINO A LA FELICIDAD NO ES FACIL. MI CAMINO TERMINO ANTES, PERO EL TUYO SIGUE. PARA ENCONTRAR LA FELICIDADM DEBES OLVIDARME Y SER FELIZ. CUIDATE Y SIN IMPORTAR LO QUE PASE YO TE SEGUIRE AMANDO. SI YO MUERO… RECUERDALO"

Al fin esta historia llego a su fin. Como pueden ver los nombres de los hijos de los protagonistas son los mismos que en el manga. Gracias por seguirme y perdón por tardarme tanto. Ahora ya podré comenzar otra historia: "Los Caballeros que olvidaron" de Saint Seiya.

Arigato gazaimasu. ¡Ja ne¡