Disclaimer: Lo único que tengo son goodies... si tuviera un Santo conmigo, no lo dejaría salir de la cama, heheh xD
Estos son dos capítulos, pero los vi tan cortitos que los uní en uno solo... ¡feliz navidad y feliz año nuevo!
Vacío. / Locked.
Mientras se dirigía hacia Shaina, observó que la pelirroja Amazona, Marin, quien le había hablado antes, distribuía las parejas para el entrenamiento.
- Shaina, tú vas con Aleisha y yo entrenaré a Zelha.
Detrás de su máscara, Zelha levantó una ceja comprendiendo todo al vuelo. Marin quería evitar a toda costa un enfrentamiento entre la Cobra y la discípula de un Santo Dorado. Pues bien, así sea, pensó Zelha siguiendo silenciosamente a la joven Águila fuera del Coliseo y tomando secretamente la manzana que le había regalado Kanon. Hubiera querido quedarse para ver las técnicas de la única chica que había visto sin esa estúpida placa de metal en el rostro, pero...
- Tienes que ser más paciente con Shaina. Luego de la batalla contra Hades, pudo darse cuenta que hay muchos motivos por los cuales vivir.
- Lo siento, pero eso no le da derecho de imponerse ante mí.
- ¿Porque eres la discípula de Shura, Santo Dorado de Capricornio?
- No. Porque si bien es cierto que ella es más experimentada y más fuerte físicamente, no es necesario hacer entender a los golpes.
Marin se quedó de piedra al oír a la otra hablar con tanta sencillez. Llegando a su descampado favorito, donde años atrás entrenó al Santo Seiya de Pegaso, saltó y quedó frente a la otra.
- Llegaste tarde al entrenamiento. Discúlpate de inmediato.
Zelha comprendió. Hizo una reverencia ante la Águila Plateada a la usanza oriental.
- Comprendo que he impedido de alguna manera el desarrollo de la armonía en el Coliseo por mi falta. Me disculpo profundamente y con la más completa sinceridad por las molestias causadas.
Marin sonrió detrás de su máscara, satisfecha. Había conseguido una disculpa sin atentar contra el ego y el honor de la Capricorniana. Shaina, tienes mucho que aprender sobre las discípulas de los Santos de las Doce Casas, pensó.
- Te disculpo por tu afrenta. Ahora, puedes retirarte.
Zelha alzó la cara y se enderezó, sin moverse.
- Sí, puedes irte. Tus heridas están sangrando y mereces tratarlas antes de un entrenamiento. Le pediré a Shaina que sólo yo sea quien entrene contigo.
- ¿Cuál es la trampa, Marin? -preguntó recelosa la otra.
- Sin trampas. He visto que no te gusta la gente y que requieres de estar sola. Digamos que es parte de las cualidades de un capricornio, ne?
Zelha, una vez más, comprendió lo que insinuaba Marin.
- Sí, es parte de estar siempre en un sitio abierto y donde la naturaleza es tu aliada o tu enemiga, según desde el punto de vista.
- Cúrate esas heridas y mañana te llevaré a un sitio donde la naturaleza puede jugar ambos roles.
- Sí -la aprendiza se inclinó ante Marin y le lanzó la verde manzana, para luego marcharse sin ser detenida.
Al llegar a los escalones que conducían a la Primera Casa de la Calzada Zodiacal, colapsó. Cayó sobre las escaleras exhausta.
- ¿Estás bien?
Zelha levantó la cara y vio a un hombre de ojos y cabellos azules. ¿Kanon?
- Sí, estoy bien... murmuró ella sentándose en los escalones y dándole la espalda a Kanon.
- Niña, no estás bien. Estás bastante herida, debes curarte.
La voz suave pero perentoria del hombre la hizo darse cuenta. Éste no es Kanon, es su hermano gemelo, Saga, el que la había prácticamente echado de su Templo. Se tensó aún más cuando éste se inclinó a examinar una herida en su hombro y sus cabellos rozaron su piel. Dio un respingo cuando éste la tomó del brazo y la obligó a levantarse.
- Vamos. Te curaré.
Zelha lo miró como si no se lo creyera, el miedo creciendo dentro de ella dominándola por instantes.
- No, espere, por favor... -trató de soltarse pero Saga no le hizo caso y encendió su Cosmo.
- Another Dimension!
Ella se sintió en un enorme vacío. Una inmensidad, un silencio desesperante, un vacío que amenazaba con robarle el alma, la mente y la razón. Quería gritar, pero no podía. Un vacío en el estómago la hacía sentirse triste, iracunda, desesperada, tranquila, relajada... todo a la vez.
De pronto, se vio en la oscuridad de un Templo.
- ¿Dónde estoy? -murmuró, desorientada.
- Este es el Templo de Géminis -respondió taxativamente Saga, mientras la conducía a través de los pasillos de luz y de sombras de la Tercera Casa-. Te curaré esas heridas. No puedes presentarte así ante Shura o lo ofenderás.
Se miró las ropas. Estaban llenas de tierra y sangre, su cabello enmarañado y sus brazos llenos de moretones, sangre y suciedad. Suspiró detrás de la máscara y sintió que hasta detrás de la placa facial tenía sucio y sangre seca. Saga la llevó hasta la nave central del Templo, donde convergían muchos pasillos del Laberinto en un claro iluminado por la luz del sol en un tragaluz del techo, la dejó allí y desapareció por uno de los pasillos. Zelha se sentó en el suelo, examinando sus heridas bajo el sol. Estaba bastante magullada y arañada por los golpes y las patadas de Shaina, pero no le importó. Había establecido su posición ante la Cobra y su honor había sido restaurado. Por primera vez desde que llegara al Santuario, se permitió una sonrisa triunfal.
- Insultaste a una de las Amazonas de Plata,. ¿no es así? -la voz de Saga regresando junto a ella, con vendas y un frasco de agua en las manos la hizo sobresaltarse. Ella negó con la cabeza-. Entonces, dime qué fue lo que ocurrió.
"I'd settled my honor, that's all"(1) -pensó, mientras buscaba una manera de dirigirse a él sin resultar altanera. Saga frunció el ceño.
- So you're feeling okay about being beaten up by that woman?(2)
Zelha se quedó de piedra. Sabía hablar inglés, con un acento raro pero sabía expresarse perfectamente. Ella alzó la barbilla retadora, la tozudez de su signo corriendo por su humor. Estaba hastiada.
- I don't care if she's Silver, Golden or a Diamond Amazon, she wasn't polite and I cannot bear her rudeness. So sorry.(3)
Saga sonrió levemente. Era brava realmente, la pupila de Shura, así como le comentó Kanon cuando la vio en el Coliseo. Se arrodilló a su lado y echó agua sobre una venda, aplicándola luego sobre las heridas de Zelha. Pero no era agua, era alcohol. Ella apretó los dientes ante el ardor, pero no emitió ningún sonido. Por primera vez en su vida, agradeció tener la máscara puesta para poder llorar de dolor tranquilamente sin que el Santo de Géminis se diera cuenta. Pero Saga se dio cuenta y apretó más el vendaje, probando qué tanto podía aguantar. Limpió las heridas y las vendó, pero no consiguió arrancar ni un quejido a la chica. Alzó una ceja, impresionado de su voluntad.
- There, you should rest for a bit until those wounds heal. I'll tell Shura-- (4)
- No. I'll be okay. (5)
Saga miró el plateado rostro, adornado con líneas negras simétricas. Cerró los ojos y asintió.
- I'll tell him then that you've insulted me, and I will claim time to punish you properly. For now on, you're confined to this Temple until further orders. (6)
¿Qué?. ¿Estaba presa?
Saga se levantó y desapareció, dejándola confundida, muy confundida.
Hacía tiempo que había anochecido cuando Saga regresó, encontrándola acostada boca arriba sobre el suelo del Templo. Respiraba acompasadamente, por lo que le dio el signo a Saga de que la joven estaba dormida. La miró por largo rato, preguntándose qué rostro y qué color de ojos tendría. Ella suspiró profundamente y se incorporó sobresaltada.
- Te guiaré a una habitación. Ya le participé a Shura que no volverás a su Templo en un mes.
- ¿Un mes?. Pero,. ¿por qué?. ¿Qué fue lo que le hice para que me confine?
- No me hiciste caso. Ahora, obedece y sígueme.
Zelha no tuvo más remedio que levantarse y seguirlo por los pasillos de la Tercera Casa, hasta que él la condujo a una pequeña puerta blanca, que se confundía en las sombras del Laberinto. A la muda orden de que entrara, obedeció, sabiendo que cuando franqueara la puerta sería cerrada con llave.
Y así ocurrió. Se vio encerrada en una habitación con una cama, una silla y una jofaina.
Suspiró. No podía hacer más nada, aunque sabía que no había irrespetado a nadie, había sido parte del juego del Santo de Géminis. Bah.
Ya que estaba sola... podía quitarse la máscara.
Ah, qué alivio. Se acercó a la jofaina, llenó una palangana de agua y procedió a lavarse la cara. Dioses, qué delicia es poder sentir algo en la cara, además de calor y encierro. Zelha podía sentir cómo sus poros respiraban tranquilamente, liberados y aliviados. Suspiró. Seguramente cuando viera a Shura él la reprendería por una ofensa imaginaria de este carcelero. Demonios.
- Majestuosa y Sabia Diosa Athena... -murmuró, arrodillándose y entrando en meditación-. Os suplico me ayudéis con esta prueba que ha puesto el Destino... Dadme fuerzas y paciencia para continuar con la misión que he de cumplir, protegiéndoos y convirtiéndome en la digna discípula del Santo de Capricornio, los más fieles, los que darán su vida gustosos por su ideal...
Saga sintió el Cosmo de la jovencita incrementarse gradualmente, mientras escuchaba detrás de la puerta. Chica difícil, solemne, tozuda... justo como Shura cuando llegó al Santuario. Empero, con el tiempo llegaron a ser amigos... o eso es lo que Saga creía. Shura era un ser solitario, ermitaño... sólo se dejaba ver cuando era necesaria su presencia y mantenía una amistad con Aiolos. Pero ahora Aiolos estaba muerto...
Escuchó de nuevo el murmullo ferviente de la chica y su Cosmo comenzó a resonar suavemente, como el viento entre las cumbres, como el viento silbante que se escuchaba en Star Hill. Era increíble cómo podía el Cosmo de una aprendiza resonar así, suave pero salvaje...
Intrigante. Realmente intrigante.
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(1): Saldé mi honor, es todo.
(2)¿Así que estás de acuerdo ser apaleada por esa mujer?
(3): No me importa si es de Plata, Oro o una Amazona de Diamante, ella no fue educada y no soporto su rudeza. Lo siento mucho.
(4): Ya está, deberías descansar un poco hasta que esas heridas curen. Le diré a Shura--
(5): No, estaré bien.
(6): Le diré que me has insultado, y reclamaré tiempo para castigarte apropiadamente. Desde ahora, estás confinada a este Templo hasta nuevas órdenes.
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Pues, aquí les dejo este regalito a los que hasta ahora me han acompañado en esta historia...
- Elena,. ¡muchas gracias por tu comentario! Todos odiamos a Shaina por aquí, jeje.
- Tranquila, Misao (o Manquehuito xD), que a mi fic no le pasará nada... seguiré respondiendo los reviews acá, y si llegasen a borrarlo, pues lo subo de nuevo, no tengo problema con eso, jejej... ¿que si Saga sale? Ahí está tu respuesta, jojo... XD
- Silence-messiah,. ¡muchísimas gracias por leer mi fic! Trataré de actualizarle cada tres o cuatro días, si es posible, si no, pues todos los sábados subiré algo... espero no matarte de la angustia, jejej :P
- White Lady EF, muchas gracias por tu review... no he puesto nada de AioriaxMarin, sólo algunas pistitas, pero hice un fic hace tiempo de esta pareja... se llama "Pensamientos", y lo puedes encontrar en la lista de mis fics :P
- ANINNIS,. ¡muchas gracias por tu comentario!
- Goldenlight, lo que ocurre es que yo detesto a Shaina muy cordialmente, por eso soy tan mala con ella... jejeje
En cuanto a lo de las máscaras, pasará un poco de tiempo pero se volverá a ese asunto, te lo aseguro... ¡muchas, muchas gracias por leerme:-)
