Disclaimer: Yo quiero un Camus de chibi, quién me lo regala? (grillos al fondo)... Damn. (No son míos).

Busted!

Entramos a Géminis sigilosamente, siguiendo las instrucciones de Aleisha. Ella, como alumna de Kanon, pudo explicarnos un poco sobre las formas del Laberinto de Luz y Sombras de la Tercera Casa, el cual casi siempre era convocado por Saga en las noches. Caminando rápidamente y manteniendo nuestros Cosmos al margen, prontamente llegamos a la Sala donde la Armadura de Géminis reposaba.

Qué belleza...

Sus cuatro brazos y casco le daban cierto aire de divinidad hindú, algo así como Vishnú o el propio Shiva... sacudí esos pensamientos y seguí a Chloe, quien estaba buscando algo en la pared.

- Estos anthropopithèques tienen sus habitaciones abajo -susurró-, y la única manera de acceder a ellas es por un pasadizo, según lo que dijo Aleisha...

- ¿Cómo hiciste para que Saga se emborrachara? -le pregunté, susurrando igualmente.

- No fue difficile, le traje una botella de grappa que me robé de la habitación de mon propriétaire Masque du Mort y le dije que me acompañara, que necesitaba beber para olvidar. Très innocent, se bebió casi toda la grappa y me despidió diciendo que tenía sueño...

Chloe acompañó su explicación con una risita por lo bajo. Nuestros susurros se oían medianamente amplificados en el silencio sepulcral del Templo, lo que me hacía dar respingos cada dos por tres. Pensaba que había algo en el entorno que nos vigilaba, por lo que le hice una seña a Chloe cuando abrió por fin el pasadizo y descendimos a las habitaciones de los Gemelos Geminianos.

- -me susurró ella al oído-. Ve, corta el mechón y sal rápido, que estoy recibiendo malas vibras de este sitio.

Con infinito cuidado, abrí la puerta de la habitación de Saga. Una forma envuelta parcialmente en una sábana se encontraba sobre la cama. Observé fijamente su movimiento, escuchando su respiración profunda. Perfecto, estaba dormido.

Entré con los pies descalzos, pues nos habíamos dejado los zapatos en la puerta del Templo. No hice ruido alguno mientras me acercaba, conteniendo la respiración. Sabía que si nos llegaban a atrapar esto significaría mínimo un encierro o hasta la expulsión del Santuario, pero más pudo el morbo y las ganas de romper las reglas que cualquier otra cosa.

Un finísimo rayo de luna entraba por un nicho abierto en la pared, reflejándose en la larga melena que en la oscuridad se veía negra como la tinta. Saqué el cuchillo, inclinándome sobre Saga furtivamente, tomando un mechón grande de su cabello con el corazón palpitando en mi pecho alocadamente. Deslizando el filo del cuchillo por los cabellos, corté limpiamente y sin ruido alguno.

¡Sí!.

Me provocaba gritar de triunfo¡ya había cumplido con la iprank/i y podría reírme de la cara de Saga cuando se viera con el cabello desnivelado!

Guardé el cuchillo y enrollé el cabello en un tubito hecho con pergamino, el cual fue a parar a un bolsillo escondido en el escote de mis ropajes. Me di media vuelta para salir cuando una mano de hierro me sujetó por la muñeca, proyectándome en arco contra una superficie blanda. Se movió contra mí, aplastándome con su peso contra la cama.

- Sabía que había percibido tu aroma, que no era un sueño –murmuró con voz ronca en mi oído-. ¡Sabía que vendrías, eres mía!

¡Esto no puede ser, Athena!.¡Me atrapó!

Desesperada por soltarme y huir lo más calladamente posible, comencé a deslizar los dedos por sus brazos con suavidad, en un movimiento calmante. Saga hundió la cara en el hueco de mi cuello, besándolo. ¡Maldita sea, si continúa con esto descubrirá la máscara y se despertará por completo!

¿Qué hago, por los Avernos, qué hago? Pensé atropelladamente. Los besos de Saga eran posesivos y fervorosos, lo que no me hacía más fácil pensar con claridad. De repente sentí la máscara caliente, muy caliente... producto de mi rostro sonrojado. Dioses del Olimpo...

- Zelha... -murmuró en mi oído, lamiendo el lóbulo. Me arqueé contra él inconscientemente, mordiéndome los labios para no soltar un gemido. Las manos de Saga se introdujeron bajo mi blusa, acariciando mi estómago y cintura. Sentía mi piel levantarse de excitación, la sangre corría salvajemente por mis venas... Dioses, qué calor...

Hasta que un flash de Cosmo encendió todas las antorchas de la habitación.

Saga sonrió traviesa y arrogantemente, como el maldito gato de iCheshire/i. Estaba bien despierto, lo podía ver en sus ojos.

- Can you say... please, Master, forgive me?(1)

Oh shit, oh shit, oh shit(2)

- Please, Saga… -murmuré al borde de las lágrimas. Su rostro cambió de diabólicamente seductor a uno insondable y severo.

- Wrong answer –dijo halándome por los brazos y maniatándome con ellos a la espalda, conduciéndome a la puerta. Pude notar que estaba vestido únicamente con unos pantalones sueltos, lo que me dio una extensa sensación de su acalorado y tenso estado.

Abrió la puerta de un golpazo, y mis ojos cayeron en la máscara de Chloe, quien estaba sujeta de igual forma por una réplica exacta de mi custodio. Kanon.

- We're so screwed –musité entre dientes, desesperanzada.

Dioses... nos habían atrapado...

- X -

Caminaba sin ver, descalza. Las piedras de la Escalinata Zodiacal me hacían daño en los pies, pero no hice el menor aspaviento sobre ello. Mis pensamientos volaban, sacando conclusiones cada vez más pesimistas. Encerrada como un animal en lo más recóndito de los calabozos custodiados por la carroña de los CDC, check. Azotada por haber atentado (porque seguro encontrarían el pequeño cuchillo) contra un Santo de Oro, check.Expulsada del Santuario con ignominia y humillación, check...

- Don't take all the blame, chez ami(3) –murmuró Chloe. Podía ver que ella también estaba mortificada, pero lo estaba tomando con filosofía. Menos mal que estos dos no habían despertado a todo el Santuario, o si no la humillación hubiera sido peor.

Los dedos de Saga en mis brazos eran fuertes, pero no me torció las muñecas malsanamente. Parecía una cabra que llevaban al matadero, pensé apretando los dientes.

Hasta que alcé la vista y lo vi.

Shura, vestido de igual manera que Saga y Kanon (sólo con los pantalones de dormir), fijó su mirada ceñuda en mí.

- You are insane! -siseó con furia contenida-. I swear of all the Gods in the Olympus I'm going to--(4)

- Solicitamos permiso para pasar por Capricornio –se oyó la voz de Saga. Yo intenté volverme pero no me lo permitió-. Tenemos que hacerle saber al Patriarca la trasgresión a la privacidad de nuestro Templo por parte de estas... Aprendizas.

¿Con el Patriarca Shion?.

Chloe y yo miramos a nuestras máscaras. Pude adivinar su desazón e irritación para con los Geminianos,. ¿pero qué más podíamos hacer?

Sólo podíamos rezar porque Shion fuera benevolente con nosotras...

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(1)¿Puedes decir... por favor, Maestro, perdóneme?

(2): Más que obvias las exclamaciones no pueden ser... :-P

(3): No tomes toda la culpa, amiga mía.

(4)¡Estás loca! Juro por todos los Dioses del Olimpo que voy a--

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Goldenlight: Pues, vamos a ver qué sucede con la francesita, aunque por ahí me enteré que vienen cosas más interesantes por esos predios... xD ¡Gracias por leer!

Aninnis: Creo que la broma estuvo como que pasada de la raya... pero bueno, ahí verán qué hacen xD ¡Gracias por tu comentario!

Argesh Marek: Chloeeeeeeeeeeeeee! TT
¿Por fin FF te dejó poner tu Diario? Weeeee! Por lo menos ahora podemos ir entrelazando las historias, para las personas que no saben qué pasó... kukuku... ¡No dejen de leer a esta genial y dark escritora de Amazonas mal encaradas aprendizas de Cáncer!. :-D

Elena: Bueno, uno que yo me sé (en la vida real, heh) es acuario igualmente y no puede ser más directo o tendría una mira telescópica en los ojos, jajajaja... ¡Gracias por tu comentario, linda!

Y a los demás... ¿quieren saber qué pasó?
¡No se pierdan el prósimo episodio!. ;-)