Disclaimer: Ponte-poronte-pi-ta, ta-pi-tá-pe-rú (¡No son míos!)

Soothing Soul

Desperté con un gemido. Me dolía todo el cuerpo, desde las uñas de los pies hasta las puntas de mi cabello. Me llevé la mano a la cara, descubriendo que no tenía máscara. Abrí los ojos, encontrándome con la máscara de Marin.

- ¡Por Athena, ya despertaste! -exclamó contenta-. ¡Nos tenías preocupados!

- ¿Qué fue lo que ocurrió? No recuerdo nada...

- No te preocupes por eso, Zelha-chan... ganaste la prueba, derrotaste a uno de los Santos Dorados más poderosos en una pelea justa... ahora debes descansar...

- ¿Gané?. ¿Cómo pude ganar... si me desmayé?

- ¡Te levantaste primero, por eso ganaste! -respondió Marin, tocándome la frente. Estaba fresca, sin rastro de fiebre.

- Pero...--

- Toma -me interrumpió, dándome mi máscara-. Hay dos personas que quieren verte, pero sería bueno que te la pusieras...

Dicho esto, se encaminó hacia la puerta.

- Espera, Marin -llamé débilmente-. Saga... ¿cómo está él?. ¿No le pasó nada?

Mi pregunta parece haber sorprendido a la Amazona del Águila, pues se me quedó mirando fijamente.

- Él está bien, Zelha... ahora, ponte la máscara, que tu Maestro está aquí.

Me coloqué la máscara de nuevo con lentitud y renuencia, mientras ella abría la puerta y dejaba entrar a dos hombres. Mi sorpresa fue enorme al ver a Mu de Aries y a mi Maestro Shura parados junto a mi cama.

- ¿Cómo te encuentras? -preguntó Shura, mirándome fijamente, yo asentí con un amago de sonrisa, sin recordar el hecho de que tenía puesta la máscara-. Felicidades por haber ganado la pelea, tu resistencia fue realmente impresionante.

- Podría decirse que gané por forfeit -respondí, soltando una risita sarcástica-. Pero la victoria no disminuye el que me sienta como si hubieran usado mi cabeza como badajo de campana.

- Eso tiene su explicación, Zelha -intervino Mu, con voz suave y una pequeñísima sonrisa-. Es la primera vez que explotas tu Cosmo de esa manera, por eso tu cuerpo no pudo canalizarlo apropiadamente. Eso tuvo que haberte pasado la primera vez que usaste tu Cosmo de un modo enfocado, para ataque o defensa¿no es así?

Ponderé la cuestión mientras me sentaba, tapándome con la sábana. Sí, Aldebarán me estaba persiguiendo entre los árboles, gritando que me daría una zurra por haber usado el casco de su Armadura como cubeta para llenar la provisión del campamento, cuando utilicé esa energía que despertaba de vez en cuando para esconderme entre las ramas de un samán... cuando desperté, Aldebarán estaba muy serio y me dijo que olvidaría lo del casco siempre y cuando atendiera a las clases que me iba a impartir. Mirando sus manos y recordando lo que éstas podían hacer en el tronco de un árbol, asentí prontamente.

No pasó mucho tiempo cuando Shura llegó a la selva, trayendo una máscara consigo...

- Sí... -respondí finalmente-. Lo había olvidado... ha pasado mucho tiempo de eso...

Shura sonrió ampliamente, recordando seguramente las historias de mis travesuras contadas por el Taurino...

- El Cosmo, Zelha, es una energía que todo ser de este mundo tiene -dijo Mu suavemente-. Aún el más mínimo de los insectos, hasta la piedra más grande o la más anciana de las montañas.

- El Poder de la Tierra, la Madre Naturaleza... sabia e implacable, suave como el rocío, dura como el tallo de los itepuyes/i, majestuosa y peligrosa como el agua que cae sobre los filosos riscos -recité, uniendo las manos, recordando a Cakere y a su gente-. El gavilán que sobrevuela los árboles y el jaguar que duerme bajo la sombra de la piedra, el Rey Zamuro que baila para ahuyentar el Canaima; todos, sin dudar de la gloria de Churún, cantan su canción de vida y muerte...

- Eso es hermoso -aprobó Mu ensanchando un poco más su sonrisa-. ¿Quién te enseñó eso?

- La hija del Cacique de una tribu en la selva... -musité-. Los indígenas venezolanos son muy conscientes de lo que pasaría si la Naturaleza pierde su delicado equilibrio... por eso siempre cuidan y protegen la selva de todo aquel que quiera dañarla...

- Por eso es que nosotros debemos hacer nuestro mejor esfuerzo para proteger nuestro mundo... nuestros poderes son los que curarán a la Madre Tierra de los daños que las Guerras y los indolentes le inflijan...

- I'll leave the philosophy to you, kid -dijo Shura, levantándose-. I have to go; I have a little crab to train… (1)

- Really? I'm glad she's with us… I'm sure that she's going to be an amazing student...(2)

- Us? Who said that you're in Capricorn? -replicó Shura, con una sonrisita-. You're in Aries for the time being, until something else happens… I want you to behave, okay? No more pranks. (3)

¿Aries?. ¿Ahora me tocaba estar en Aries? Demonios, pero decídanse de una buena vez...

Por lo menos podría... averiguar por qué Mu me miraba de esa manera tan extraña las pocas veces que nos encontrábamos.

- Well, I have to get going (4) -dijo Shura. Yo asentí brevemente y él se encaminó a la puerta-. Le diré a Chloe que ya despertaste y que tus oídos ya están bien... que Athena te proteja, Zelha...

Mis oídos... claro, ahora me acuerdo... el poder de los ataques colisionando fue tan grande que me suprimió un sentido... y de paso la conciencia.

Miré a mi alrededor, dándome cuenta que la habitación era totalmente distinta a las que había tenido en Géminis, Cáncer y Capricornio. Estaba iluminada por la enorme ventana junto a la cama, la cual era una icama/i, no un catre como el de Cáncer o un colchón en el suelo, como en Géminis.

Miré por último a Mu, quien estaba sentado a mi lado. Pude sentir cómo me sonrojaba un poco por la fijeza de su mirada. No la pude soportar por mucho tiempo y carraspeé.

- Erm... Me levantaré para entrenar, Maestro...

- No fuerces tu cuerpo -respondió en el mismo tono suave-. No hay apuro para el entrenamiento. Tómate el día de hoy para descansar y distraerte, de hecho hay varias personas que quieren verte. Nos diste un susto tremendo en el Coliseo, nunca en mi vida había visto algo parecido...

- No lo entiendo... habla como si hubiera pasado algo muy malo, Maestro...

- ¿No lo recuerdas? -preguntó asombrado. Yo moví negativamente la cabeza-. Pues... tu mente estuvo en las sombras, sólo el poder de DeathMask fue capaz de traerte de vuelta...

Ahora sí entendía. La técnica que usé contra Saga es una técnica de doble filo. Si alguien la rebotaba contra mí podía separar mi alma de mi cuerpo... pero lo que no lograba explicarme era cómo fui a parar al Yomotsu. Imagino que por mis últimos entrenamientos con DeathMask... mi espíritu estaba propenso a caer en la oscuridad...

- Creo que tendré que darle las gracias a DeathMask -murmuré ausentemente, mirando los cortes y hematomas en mis manos y brazos. De pronto sentí una energía cálida envolviéndome, brindando confort y tranquilidad a mi alma...

Alcé la mirada. La energía dorada del Cosmo de Mu estaba expandida por toda la habitación, iluminándola de una manera impresionante. Pude sentir cómo mis heridas dejaban de dolerme, mis cortes se cerraban y los hematomas desaparecían...

- Descansa ahora, Zelha... luego habrá tiempo para seguir hablando... -escuché decir a Mu con amabilidad. No sé si era por esa suave coacción o por mi propio cansancio, pero mi cuerpo se dejó caer en la blandura de la cama, sumiéndome en un letargo tranquilo y sin sueños.

- X -

Desperté por los rayos de sol poniente dándome en la cara. Bostecé y me estiré, abriendo finalmente los ojos. Me sentía como nueva, descansada, como si el sueño hubiera borrado todas mis preocupaciones y mis dolores corporales. Me levanté de un salto llena de energía, até mi cabello en la usual cola de caballo alta y mirándome brevemente en el espejo para comprobar el estado de mi máscara y ropas, salí de la habitación.

El Templo de Aries era enorme, con una luminosidad clarísima. Encontré a Mu y a Kiki inclinados sobre otra Armadura... para mi sorpresa, era la Armadura Dorada de Shura, en su forma ensamblada. Al sentir mi presencia, Kiki se volvió a verme con una sonrisa.

- ¡Buenas noches, Zelha! -saludó, grinning. Yo parpadeé sorprendida.

- Es de noche... -murmuré. Kiki se rió por lo bajo.

- Has estado durmiendo por tres días -me informó, mirando de reojo a un concentrado Mu, quien esparcía polvo de estrellas sobre la Armadura-. ¿Cómo te sientes ahora?

- Pues... muy bien -admití, sonriendo a ver los mechones rojos rebotar sobre el rostro del crecido muchacho-. ¡Tres días! Con razón siento completamente restaurada. Creo que más que dormir, lo que hice fue hibernar...

- ¡Qué bien! -aplaudió el niño entre carcajadas-. Ahora podrás entrenar mucha más desenvoltura... lástima que no pude ver las pruebas... -añadió con un toque de disappointment.

- No estaba permitido, Kiki -intervino Mu, alzando por fin la vista. No pude evitar percibir esa sensación de déjà vu cuando pasé esa vez por Aries con Chloe. Sus ojos violetas flameaban con un sentimiento que no pude interpretar.

Me incliné hacia el chiquillo (ya no tan chiquillo) y alboroté aún más sus cabellos, sintiendo cómo un escalofrío me recorría la espalda, al ser examinada tan atentamente por el Santo de Aries. Evitando el impulso de carraspear, me forcé a mirar a Kiki.

- No te preocupes, de pronto podrías ser tú mi próximo oponente... ¿quién sabe? Sería un match interesante... ¿Qué te parece?

Kiki miró a Mu, quien asintió con una sonrisa beatífica en su rostro, que me desconcertó. ¿Cómo podía mostrarse tan amable con esos ojos insondables, llenos de no se qué? Gods...

- ¡Daré mi mejor esfuerzo!. ¡No me dejaré vencer!

- That's the spirit, kiddo (5) -no pude evitar sonreír ante el entusiasmo del pequeño Lemuriano-. Pero no pretendas que sea condescendiente contigo,. ¿eh?

Kiki soltó una carcajada, divertido.

- ¡No, no quiero que lo seas!. ¡Quiero ver qué tanto te enseñaron Shura, DeathMask y Saga!

Sentí como si alguien hubiera estrellado un bloque de hielo encima de mí.

- Claro, Kiki -conseguí decir fríamente, lo que hizo que Mu alzara los ojos nuevamente de la Armadura-. Con su permiso, Maestro... iré a hacer algunos ejercicios...

Mu nodded y no esperé mucho para salir del Primer Templo en dirección a Tauro esperando hablar con Aldebarán. Cosa extraña, el Taurino no estaba, por lo que me contenté con hacer algunos estiramientos bajo la tenue luz de las antorchas. Sentí una presencia a mis espaldas, por lo que hice un somersault y me coloqué en postura de ataque.

- Vaya, Cabrita, no sabía que podías hacer esos movimientos tan sorprendentes -se burló Alexiel. Bajé la guardia y suspiré profundamente-. ¿Cómo te sientes?

- Muchísimo mejor... ¿y tú? Me preocupé cuando perdiste el conocimiento luego de la pelea con...--

Alexiel se tensó inmediatamente.

- Estoy bien -respondió secamente-. Lo bueno es que Touma estaba allí para ayudar... ha sido un gran apoyo estos días. Pero no vine a hablar de mí, vine a saber de ti. ¿Cómo estás? Supe por Aleisha y Milo que estuviste en coma...

- Mujer, qué coma ni qué ocho cuartos -respondí, pero algo en mi mente se estremeció-. Sólo estuve durmiendo por tres días, me dijo Kiki...

Alex me miró fijamente y me indicó que me sentara al pie de una columna. En cuanto lo hice, alargó la mano y me quitó la máscara, soltando un sonido sorprendido.

- ¿Qué?. ¿Qué ocurre? -pregunté, nerviosa. Ella buscó en su pantalón y me entregó un espejito por toda respuesta. En cuanto me miré, un gemido de horror me cerró la garganta.

Tenía unas ojeras infames, mis ojos parecían hundidos en sus cuencas; estaba más pálida que lo normal y se notaba que había adelgazado, pues mis pómulos estaban afilados.

- Pero... what the hell -balbucí, mientras notaba a la rubia contando con los dedos y frunciendo el ceño. Finalmente, suspiró.

- Estuviste durmiendo por más de tres días, Zelha... hoy es 22 de Septiembre, lo que hace dos meses de las pruebas... supe que habías despertado por un comentario que hizo Marin, pero eso sí fue hace tres días...

Mierda. Estuve en coma.

¿Pero cómo pude recuperarme tan pronto de una cosa así?

Mi instinto me enchinó la piel. Cosmo, el Cosmo de los que me ayudaron a salir de las Sombras hacia la Luz. La Eterna Luz que siempre había sido la guía de mi vida. El Cosmo de DeathMask, que me trajo de vuelta desde el Yomotsu; el Cosmo de Shura, que ayudó a expandir mis sentidos y horizontes; el Cosmo de Mu, que sanó gentilmente mis heridas y el dolor que mi cuerpo sentía...

Pero... ¿dónde está el Cosmo que curaría mi dolorida alma?

Suspiré nuevamente, mirándome en el espejito. Mis ojos hundidos parecieron recobrar algo de su antiguo brillo cuando un pensamiento se apareció en mi mente. La misión de un Santo es proteger aquello que ama, un verdadero Santo de Athena es el que protege a todos los seres vivos del mundo contra la Oscuridad de las Guerras y la Destrucción.

- Oye, Alex... -murmuré pensativamente-. ¿Tu señor Odín alguna vez ha ayudado a tu gente, allá en el helado Asgard?

- Sin duda alguna -replicó sin titubear-. Odín está siempre pendiente de cada uno de los habitantes de mi tierra, y es nuestra tarea ayudarle a proteger nuestro mundo y nuestras costumbres... me sorprendes, Cabrita... ¿qué te piensas?

- Sólo que... no veo las razones de Athena para hacer que sus Santos más poderosos entrenen muchachas, aún en cuanto a razones de fuerza física somos obviamente inferiores a ellos... ¿para sustituirlos y convertirnos en Santas Doradas? Eso nunca se había visto en este vetusto Santuario, Alex...

- ¿Estás dudando de tu misión? -preguntó la rubia, mirándome fijamente. Yo sacudí la cabeza con decisión.

- De ninguna manera, Blancanieves... sé, que mi Destino está aquí en el Santuario, aún cuando tenga que pasar por los peores ihardships/i... no voy a cejar para lograr mi meta...

- ¿Y cuál es esa meta, Zelha?

- Proteger la Naturaleza... -respondí con un suspiro y colocándome de nuevo la máscara-. Es muy difícil para mí el estar apartada de la selva, pero sé que volveré algún día... tendrías que verlo para que supieras de lo que hablo, Alex, la vegetación que crece salvajemente entre los más insólitos recodos de las piedras, los animales haciendo su cacofonía de sonidos, gritándole al mundo exterior que ellos también tienen derecho a la vida... por eso es que estoy segura que Aldebarán me encontró, mis deseos de proteger aquello que está en peligro de extinguirse está más allá de alguna otra cosa que yo pueda desear...

No noté cómo Alexiel sonreía al escucharme hablar tan soñadoramente, pero sí sentí el leve codazo que me propinó.

- ¿Sabes? Las cosas malas por las que uno pasa son las que más enseñanza dejan... siento que tu alma está más tranquila... ¿tendrá que ver con algo que viviste?

La miré alzando una ceja y ella se echó a reír.

- No entendí lo último, pero estoy de acuerdo en que todas las experiencias dejan una enseñanza... vivimos en el mundo de Esopo, por lo visto.

Alex soltó otra carcajada, haciéndome finalmente sonreír.

Ahora entendía. La cura para el alma... era la amistad.

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(1): Te dejo la filosofía a ti, niña. Tengo que irme, tengo una cangrejita que entrenar...
(2)¿En serio? Estoy feliz de que ella esté con nosotros... Estoy segura que será una estudiante asombrosa...
(3)¿Nosotros¿Quién dijo que estás en Capricornio? Estás en Aries por el momento, hasta que pase otra cosa... Quiero que te comportes¿de acuerdo? No más travesuras.
(4): Bueno, tengo que irme.
(5)¡Ése es el espíritu, pequeño!
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Anninis: No, ya sabes que Zelha no se va a quedar sorda... fue sólo para demostrar el enorme poder que tiene Saga, que aunque no lo crean fue bastante suave con la muchacha, así le haya lanzado la Galaxian Explosion y todo... heheh ¡Gracias por tu comentario, amiga!. :D

Shadir: Pues fíjate que sí, conozco a un Acuariano (que de hecho, es una persona realmente cercana a mí, jaja) qu es igual de volátil como explicas tú, pero no quiere decir que no tengan su toque de locura a veces,. ¿no? Jajaja, en fin,. ¡gracias por tu comentario!. )

Pilla Doll: Disculpa la tardanza, la vida real es una zorra... jaja, pues, se van definiendo las cosas, espero que te guste el capítulo. ¡Gracias por tu review!

Evacion: Qué bueno que te ha gustado mi historia, me complace mucho saludar a un nuevo reviewer... en cuando a tu pregunta, entre tres autoras nos las estamos arreglando para presentar a todos, o casi todos los Santos Dorados, para hacerlo un poco más real¿me entiendes? Así que despreocúpate, que seguro verás a tu favorito por acá. ¡Saludos y gracias por tus palabras!

Iris Briefs: Wow!. ¿Te los leíste todos?. ¡Me impresionas! Realmente Shura no está tan considerado como otros Santos, por eso quise subirle un poco la moral, jaja... qué bueno que te gusta tanto como a mí. En cuanto a Chloe, no es mía, es de ArgeshMarek, amiguísima mía y autora de The Killer in Me, el cual es el Diario de Chloe, viéndolo desde el punto de vista de la chica de su creación...
En cuanto a Mu, parece que la chica le intriga,. ¿no? Esperemos a ver qué pasa :P
¡Muchísimas gracias por tu comentario!

Fallen Angel:. ¡Pues qué bueno que te ha gustado! No me hagas daño con esa cadena, por favor, que ya traigo un nuevo capítulo con muchas disculpas por la tardanza... ¡Gracias por tus palabras!

Boroswraith: Me alegra que te guste mi historia, espero que continúes leyéndola y sigas comentanto tus impresiones de la misma. ¡Gracias!

TardyAsuka: Jaja, si supiera que el Santuario existe de verdad ya estuviera viviendo allá en Aries o en Géminis, aunque fuese limpiando los suelos de los Templos... jajajaja ¡Gracias por tu review!

Y bueno, tengo una pequeña noticia... tengo bastante adelantada la historia, como diez capítulos ya escritos, así que me daré a la tarea de subir uno cada 5 días para no darles tanta lata con el bot del email y de paso darles chance de que se actualicen... es mi manera de pedirles disculpas por la tardanza y un regalito para ustedes, amigos ;D

¡Saludos!