Disclaimer: Siguen sin ser míos, por más que quisiera.

Las Pruebas Vestales Olímpicas: The Showdown!

Me desperté ese día como si me hubieran impulsado con un resorte. Miré a mi alrededor desorientada, encontrando unos guanteletes encima de mi sari. Sonreí brevemente, esa era la manera de Mu de desearme buena suerte.

Después de un rápido arreglo, salí disparada al Coliseo, teniendo un rápido flashback de mi primera vez en esa Arena. Entrando a la misma con pie seguro, no pude evitar recordar lo que me dijo Shura, hacía ya casi un mes.

"Te dirán mujerzuela con las peores palabras, te dirán embustera y tramposa..."

Después de cavilarlo bastante, la mejor manera de confrontar eso sería permitiéndolo delante de todo el mundo una vez que se me lo dijera. Bueno, a ver cómo va...

La arena estaba llena de gente, las gradas bullían de actividad, conversaciones y risas. Pude notar a todos los Dorados sentados bajo el palco de Athena, quien conversaba plácidamente con el Santo de Pegaso. Observé que el castaño cabello de Seiya tenía aún reflejos azules, y no pude por menos que soltar un snicker.

Dirigiendo mi vista hacia los Dorados, Shura conversaba animadamente con Shiryu de Dragón, mientras Aioria departía con Ikki de Fénix. Shun de Andrómeda, pude ver estaba riéndose de algo que le dijo Aldebarán, mientras Hyoga permanecía en silencio, junto a Camus de Acuario.

Sentí de inmediato el pull de un par de ojos. Mu me sonrió al yo levantar una mano y hacerle la V de la Victoria. Con algo de trabajo desvié la mirada, dándome cuenta del verdadero calibre de estas fulanas Pruebas Vestales.

Holy...

Una enorme cantidad de hombres y mujeres de todas razas, colores y sabores se hallaban alineados frente al podio principal, donde Shaina y Marin permanecían en actitud de firmes. Presurosa, me coloqué en la última fila.

Un gesto disimulado de Mu me puso en guardia, lo que hizo que me moviera entre las personas de la fila, encontrando mi puesto. Estaba casi frente a Shaina y a mi lado estaban Chloe, Alexiel y una chica que no había visto nunca.

- Ella es Padma -susurró Alexiel dándome un codazo leve-. Te vas a caer de culo cuando sepas de quién es discípula... ¡de Shaka!

- Say whaaaaaat?

Me di cuenta que lo había dicho muy alto, porque la máscara de Shaina se volvió amenazadora a mirarme. Sonreí lo más hipócritamente que pude, inclinando levemente la cabeza.

Pasado el momento, me volví levemente a Alex.

- ¡Pensé que el muñeco de torta no tenía discípulos de ningún tipo!

- No todo es rosas en el Templo de Virgo -dijo la chica, de piel muy bronceada y ojos de un extraño color rojo. Le guiñé un ojo, pero la jovencita ni se inmutó.

¿Por qué dicen que uno acaba pareciéndose a la persona con la que uno convive? Esta chica era tan jovial como el propio Shaka, tan ameno y divertido él. Dejando eso de lado, me comencé a preguntar cuándo demonios comenzarían con el show.

No podía mirar hacia atrás, pero sentía que había una proporción superior de aspirantes masculinos que femeninas...

Pasado un rato, Shion obedeció la muda orden de Athena y se levantó.

- En este día se declaran oficialmente abiertas las plazas para los aspirantes a la Orden de Athena. Como se está acostumbrado, no se hará distinción de raza, sexo o corriente de pensamiento para aspirar a una armadura. Cabe destacar que los combates serán uno a uno sin límite de tiempo ni Cosmo... hasta que sólo uno de los oponentes quede en pie.

Mierda... esto será difícil, pensé, obviando la sonrisa de Shura y los pulgares de Aldebarán. Los nervios amenazaban con tomar mi mente, pero logré echarlos hacia atrás. Esto no era un juego de niños.

Shion terminó de hablar y ni cuenta me di, volviendo a la vida sólo cuando Alexiel me daba un codazo. Con un respingo, la seguí a la pared debajo de las gradas donde se sentaban los Dorados, cruzada de brazos para no sucumbir a las ganas de salir corriendo.

- "Tranquila... tranquila, todo saldrá bien" -escuché la voz de Shura en mi cabeza-. "No dudes de ti misma ahora, sabes bien que lo harás perfectamente y te convertirás en una Santa de Plata..."

- "No me jodas con tu pep-talk, Shura" -le repliqué frunciendo el ceño. Shura se asomó a donde estábamos y me sacó la lengua, cosa que hizo reír a Alexiel. Tuvo su efecto, perdimos un poco la tensión y los nervios.

- "Tonta, revisa en tu cabeza y dime... ¿por quién peleas?"

- Por Athena -respondí inmediatamente.

- "¿Y por quién más?"

Me quedé callada.

- Próximo combate: Eric de la Isla de la Reina Muerte contra Alexiel de Merak.

La voz de Shion anunciando el primer combate me dejó fría. Sabíamos por rumores contados por Marin que los nuevos aprendices de la Isla de la Reina Muerte eran peores de lo que eran cuando Ikki de Fénix estuvo por allá, siendo que el Maestro de la Isla, Guilty, aún rondaba en espíritu en la misma, insuflando odio y rencor en todos sus habitantes. Al ver el joven moreno de ojos tan negros como mil noches pararse en el medio de la arena, no pude reprimir un escalofrío. Sus ojos lo decían todo, muerte, caos, destrucción...

Por Athena... Alexiel,. ¡véncelo, véncelo!

- "Enfócate en tu propia piel, Zelha" -escuché de nuevo la voz de Shura-. "Ella sabe lo que está en juego y no le gustaría que tú te quedaras a menos de ella."

A mi pesar, cerré los ojos y comencé a concentrarme en todo lo que sabía. Ninjitsu, Aikido, algo de Kendo, Llamado de la Selva, Fury of the Storm, Exca--

Damn, espero no necesitar la Excalibur o me veré en grandes problemas para salvar mi trasero.

Un toque gentil llevó mi pensamiento a la cúspide de una montaña en el Himalaya, donde un Lemuriano me esperaba...

Abrí los ojos, ya con cabeza fría y mirada indiferente. Estaba lista.

Alexiel fue sorteando con soltura los golpes del tipo, quien no perdió el tiempo para intentar ofenderla con los epítetos propios de un marinero de la peor ralea. Pero la Ice Queen no lo escuchó siquiera, sonriendo apenas para desestabilizarlo con su imperturbabilidad.

- Vamos Alex, vamos... -dijo Chloe a mi lado-. Enséñale a ese imbécile lo que es ser una Guerrera Divina con todas las de la ley...

En un blur de aire helado, ella convocó su Cosmo blanco, haciéndolo girar en derredor de ellos dos, desestabilizando aún más a Eric.

- Por Odín que no me voy a dejar vencer por un tipejo como tú, insecto. Conoce La Ira Helada de Gungnir!

Abrí los ojos como platos cuando vi que Alexiel hacía unas larguísimas lanzas de hielo a partir de su Cosmo, las cuales fueron a parar al cuerpo del tipo, haciéndolo parecer un alfiletero de tamaño familiar... y con un thud bastante feo, cayó al suelo inconsciente.

Chloe gritó algo en su idioma, pero yo ni me molesté en escucharla. Pude escuchar, however, que Camus comenzó a decir cosas, como un ibabbling/i bastante extraño.

- Ganadora del encuentro y nueva Guerrera Divina de Ursa Polaris Minor con todo el derecho ganado en batalla, Alexiel de Merak -se escuchó a Shion... un momento, ese no era Shion, era la voz de un hombre distinta a la del Patriarca...

Un resplandor azul cayó del cielo frente a Alexiel, envolviéndola con su brillantez. Volví la cabeza, descubriendo a una joven de cabellos plateados junto a Athena, quien sonreía satisfecha. Al lado de la joven, estaba un chico sonriente de cabellos dorados como los de Alex... ah, este era Hagen de Merak¡su hermano!

Hagen miró hacia donde estaba yo con Chloe y nodded, dando a demostrar que me había reconocido despite la ausencia de la máscara.

- ¿Quién es ese? -escuché cuchichear a Chloe. Me volví a ella y sonreí, mirando hacia el resplandor que era ahora nuestra amiga nórdica.

- Ese es el hermano de Alex... y de seguro, el ser más orgulloso de la tierra at the moment.

Pronto, vimos que el resplandor se apagaba un poco, dejando notar a Alexiel como lo que era ahora, una Guerrera Divina. Los gauntlets de su armadura eran color rojo como el fuego, al igual que los protectores de las piernas, mientras que el peto, la tiara y la cubierta de la cadera eran color zafiro.

Wow... pensé, mirándola con admiración. ¡Yo quiero una así para mí!

- Próximo encuentro -se escuchó ahora sí, la voz del Patriarca griego-. Zelha, Aprendiza de Capricornio contra Friedrich de las arenas de Tebas.

Holy fuck.

Respiré profundo y avancé, dando pasos seguros y lánguidos, como me había enseñado DeathMask, con el fin de intimidar a mi oponente. No such luck, though.

Al fijar mi vista en el tipo, pude ver claramente que estaba más que jodida. Un tipo alto y hermoso como Saga, de ojos tan insondables como los de Shura, de músculos como los de Aldebarán... y un smirk tan odioso como el de DeathMask.

- Ah, una tonta chica del Santuario -resopló el tipo, mirándome como un perro hambriento-. Esto va a ser divertido.

- Sure it will -dije mientras me colocaba en mi posición inicial inconscientemente-. Esa armadura será mía, para tu información.

- ¿De una chica tonta como tú? Lo dudo mucho, muchacha -replicó con un sneer-. Las chicas como tú deberían estar en las habitaciones de los hombres, haciendo la cena, cosiendo ropa y calentando la cama,. ¿no te parece?

- Heh, seguro, pero no esta chica -me señalé a mí misma-. ¿Comenzamos o quieres seguir hablando estupideces machistas? -rematé con una sonrisa sarcástica, haciéndolo fruncir el ceño.

- Espero que te hayas despedido de este mundo, niña, porque hoy será el día en que mueras.

He flew at me, convocando un Cosmo de color turquesa, buscando impactar mi pecho con una patada. Lo esquivé con un salto y volví a colocarme en la misma posición de defensa. Friedrich me miró, sin que la mueca ofensiva dejara sus labios, mientras yo le respondía la sonrisa con una de las mías.

No importaba que el tipo estuviera bueno, por dentro era más repulsivo que un sapo, seguro... ¿quién habría sido su Maestro?

- Para ser chica, eres rápida -dijo antes de volver a correr hacia mí, cargando su puño con Cosmo. Esta vez, detuve su puño con el canto de una mano antes de hacerle un upper en la mandíbula, mandándolo a volar cinco metros.

- Y para ser chica, soy discípula de un Dorado -le contesté con voz fría-. De hecho, soy discípula de varios Dorados, así que como comprenderás, no puedo decepcionarlos dejándome vencer por un mal avenido alemán entrenado en terreno egipcio.

He hissed angrily. Podía ver que la envidia lo carcomía, pero no bajé la guardia.

Mala suerte igual, pues el Cosmo reunido entre sus manos se disparó hacia mí con fuerza, impactándome en el pecho y la cabeza.

- ¡Prueba mi Dominación de Mente! -escuché apenas, mientras caía en un abismo oscuro y negro.

- X -

Caminé entre los árboles, agradecida de que la máscara ocultara mis lágrimas. El sentimiento de pérdida era grande, pensé mientras apretaba el paquetito envuelto que me había dado Cakere al despedirnos.

Shura caminaba frente a mí en silencio, conocedor que mi tristeza por dejar esta selva tan llena de vida era prácticamente como arrancarme de los brazos de mi madre. Aldebarán nos acompañaba, aunque no por mucho tiempo. Se despidió de mí en Caicara del Orinoco, dándome uno de sus abrazos de oso de los que quebraban la columna y me alborotó los cabellos.

- Un día no muy lejano -dijo con voz seria y algo atragantada- nos veremos de nuevo, pero tú serás tan fuerte como yo... y entonces, serás una compañera temible, y serás una Santa de Athena...

Mirando a mi única familia desaparecer entre los árboles, sentí que mi corazón se quedaba vacío y silencioso.

Soledad.

La soledad era mala consejera, por lo que mi mente tuvo la dicha de regodearse con sus malas pasadas durante mi estadía en Cáncer. Noches interminables de insomnio, a pesar del cansancio al cual mi cuerpo estaba sometido; además de los gritos, chillidos, lamentos y gemidos de dolor se dejaban oír ifaintly/i por la puerta de esta mini mazmorra llamada habitación.

Noches largas pasadas caminando de un lado a otro como un león enjaulado, mirando a veces a la ventana, sintiéndome como un ave a la cual le cortaron las alas. Nunca me había sentido así en Capricornio, ni en Géminis... sólo en Cáncer, con su oscuridad sempiterna y sus miles de rostros sonrientes, llorosos, capturados en pose incongruente y grotesca, como si su hacedor fuera un icreepy/i Frankenstein aprendiendo a utilizar una cámara Polaroid.

¡¡Vamos, no te dejes hundir por tus miedos!!

Abrí los ojos de golpe.

Friedrich pateaba mis costados con saña, mientras el gentío que presenciaba nuestro combate aullaba y gritaba cosas... a mí.

Detuve la última patada con mi antebrazo, tomando luego su tobillo y mandándolo a volar de un flip. Aterrizó de pie como un gato, mientras yo me levantaba y encendía mi Cosmo con furia. ¡Maldito sea el día que inventaron los trucos contra la mente, joder!

- Me sorprende que hayas podido salir de la ilusión, muchachita -dijo el tipo-. He mantenido a muchos por más de 3 días con esa técnica hasta matarlos a golpes.

- A¿y tú crees que puedes mantenerme con ese teatrillo de mala muerte? -pregunté, mientras incrementaba mi Cosmo de manera alarmante-. Tú no conoces la verdadera Oscuridad, muchacho... SHADOW ATTACK!!

- ¡¿Pero qué demo--?!

El ataque, un tanto más perfeccionado gracias a Saga, afectó los sentidos de Friedrich de manera que cayó al suelo en cuanto le di la primera patada en el pecho. Nada, qué decepción...

- Buen truco, niña, pero la Oscuridad no es nada para mí -murmuró desde el suelo barriendo mis piernas y haciéndome caer pesadamente e impactando unos cuantos puñetazos aleatoriamente, mientras me cubría el pecho como podía.

Encendí mi Cosmo de nuevo, soltándole una patada en la mandíbula y alejándolo lo suficiente como para levantarme y de paso atacarle con toda la fuerza que podía.

En una palabra, nos apaleamos salvajemente el uno al otro. Patadas, puñetazos, cada uno más fuerte que el otro. Sentía mis pómulos partidos, la sangre rodaba por una comisura de la boca, respiraba agitadamente y sentía mis brazos doloridos al máximo, por los bloqueos y los ataques. Mis nudillos sangraban, y no sabía propiamente si era mi sangre o la de él.

Estaba cayendo en la desesperación, mi stamina no es tanta como para aguantar tanto tiempo bajo una oscuridad convocada por mí y de paso aguantar ataque y defensa de un animal como éste...

Por Amaltea,. ¡¿qué hago?!

Luz.

¡Por supuesto!

Si a este pendejo le gusta andar en la oscuridad...

Desactivé el Shadow Attack, iluminando de nuevo la arena con el ardiente sol de Grecia. Pude notar con alegría interna que Friedrich se tapaba los ojos, encandilado con la luz brillante del astro rey.

- ¡Argh!

- ¡Maldita cucaracha! -siseé con rabia, con los ojos entrecerrados-. Te gusta arrastrarte en la oscuridad como un repugnante insecto, mientras que huyes de la Luz Eterna,. ¡la única salvación de nuestro mundo y nuestra raza!. ¡¡LLAMADO DE LA SELVA!!

Los golpes llovieron como en un monzón sobre el bicho egipcio, mientras él inútilmente hacía el intento de proteger su cara. Con un último golpe, lo llevé al borde de la arena, arrinconándolo contra la pared.

- ¡Perra! -gritó-. ¿Con cuántos Dorados te acostaste para tener este Cosmo prestado? Es imposible que tú tengas esta fuerza por ti misma,. ¡eres una puta!

- No me tuve que acostar con ninguno, estúpido -corté con una sonrisa sarcástica, mientras me paraba de manos frente a él y lo tomaba del cuello con las piernas, flexionando una de ellas alrededor de su cuello y con la otra haciendo presión en su garganta-. Nota que el Cosmo no se presta, ignorante, aquí lo que habla es tu propio machismo... ¡y por ende, vas a volar conmigo! Jumping Backwards Stone!!

El truco que le hice a Mu una vez fue efectivo. Con un salto enorme, Friedrich cayó retumbantemente al suelo de espaldas, la cual hizo un icrack/i bastante audible, mientras que le dejaba en la cara la huella de mi bota con una patada. Excalibur aún no se manifestaba, así que no podía hacer mucho sino golpearle hasta dejarlo KO. No quería matarlo, sólo terminar con esto de una buena vez.

Me levanté respirando pesadamente, echándome el cabello hacia atrás. El sol calentaba muchísimo los protectores de las piernas y los hombros, además de los guards de los brazos. ¡Qué calor tan fastidioso, joder!

Friedrich no se levantaba, pero aún no llamaban a término la pelea. Sólo entonces me animé a volver la cara donde estaban Mu y Shura, quienes estaban muy serios. Alcé una ceja, como preguntándoles qué les ocurría, cuando sentí una oleada de Cosmo poderosísima a mis espaldas, haciéndome saltar asustada.

- Me cansé de tus juegos, maldita mujer -dijo un transfigurado alemán, con los ojos totalmente negros, como si la pupila hubiera cubierto la totalidad de sus globos oculares-. Te irás directo al Inframundo por tu osadía,. ¡por tu estupidez de querer ser Santa de Plata cuando llevas la cara al aire para que todos la vean!

- ¿Así que ese es tu problema, que llevo la cara descubierta? -pregunté con voz firme, aunque por dentro me sentía como un pájaro asustado frente a un gavilán-. Te informo que la misma Athena decretó abolida la Ley de las Amazonas, así que me imagino que estarás decepcionado al ver que no podrás conseguir que ninguna de acá te haga ni el menor caso.

Mala idea molestarlo más, porque voló hacia mí con una velocidad increíble y me golpeó en el pecho, mandándome a volar hasta la otra punta de la arena.

- Sigo pensando que deberías estar encerrada en una celda esperando por tu próximo cliente, mujerzuela de baja calaña -he sneered, mientras yo me las arreglaba para levantarme apretando los dientes de rabia-. Dime,. ¿con cuál de los Dorados te revolcaste para que te enseñara sus técnicas¿Acaso sería con Saga, con Camus... o con Milo¿O es que tal vez te gustan los callados así como Mu o tu mismo "Maestro" Shura?

Y ahí estaba, clara y simple, su verdad para que todos la vieran. Hora de la verdad entonces.

- Una Amazona que se precie de serlo es virgen hasta que decide dejar de serlo -dije, enjugándome el hilo de sangre de la boca-. No necesité intimar con ninguno de ellos, estúpido chovinista, pues el conocimiento es algo que se comparte porque de otra forma muere,. ¿de qué sirve que sepas muchas cosas cuando no tienes cómo hacerlas conocer?

- ¿Eso quiere decir que te acostaste con Saga, para que te enseñara de lo que aprendió cuando era Patriarca? -preguntó entrecerrando los ojos viciosamente-. ¿O es que te gustan más maduros y te acostaste con Dohko, para que te contara de la última Guerra Sagrada? Eres una manipuladora,. ¡de seguro eres una espía de nuestros enemigos!

¡Esto se estaba poniendo cada vez más absurdo, por Athena!

- ¡Ya me hartaste! -exclamé convocando lo que me quedaba de Cosmo-. Sólo vez lo que está en la superficie¡pero no reconoces nada que pueda ser útil porque venga de una mujer¡Eres un chovinista ignorante, con complejos y de paso con unos celos estúpidos por los Santos Dorados que va más allá de las ganas que puedas tener por matarme! Wake up and smell the coffee, porque hay mujeres inteligentes y prudentes en este mundo... ¿o es que también vas a ofender a Athena por ser una Diosa mujer, femenina y sin embargo, más poderosa que los hermanos de Lord Zeus?

- ¡Eres una maldita…!

- ¡A callar! -lo increpé comenzando a correr hacia él-. ¡Una persona como tú no merece llamarse Santo de una Diosa a la cual no respeta! FURY OF THE STORM!!

No supe cómo pero bloqueó mi ataque, pero lo hizo.

De pronto me encontré en el suelo, con un par de manos rodeándome la garganta, cortándome todo el suministro de aire. Friedrich me levantó en vilo, apretándome el cuello cada vez más fuerte. A duras penas entreabrí los ojos y lo miré, me tenía suspendida por encima de su cabeza y gruñía como una bestia salvaje, con los ojos fijos en sus manos ahorcándome.

- Vas a morir porque no sabes lo que dices, perra -dijo roncamente-. Vas a morir por tu frescura de igualarte con los hombres al servicio de la causa más grande del mundo, vas a morir y tu doradito va a tener que salir a la luz para llorar tu muerte¡vas a morir y yo demostraré que hasta en la Orden Dorada existen los vicios!

Mis manos en sus muñecas trataban inútilmente de zafarme, pero en vano. La visión se me cerraba, ya no podía aguantarlo por más tiempo... M...

¡No me puedo dejar vencer, no ahora!

Afirmé los dedos, convocando mi Cosmo mientras le rogaba a Athena en mi mente que su deseo fuera el desenlace de todo esto.

Sus muñecas crujieron y comencé a sentir esa sensación de hormigueo que había soñado en esa alucinación...

- Esto... ¡esto se... acaba... aquí! -farfullé mientras terminaba de quebrarle las muñecas y caía de pie al suelo, trastabillando hacia atrás y tosiendo para ganar aire de nuevo-. ¿Cómo te atreves siquiera a dudar de la fidelidad que tienen estos hombres que dieron su vida varias veces por una Diosa en la que creían?. ¿Cómo te atreves a decir que entre ellos existe el vicio?. ¡Claro que lo existe!. ¡Son humanos, maldita sea!. ¿Qué pretendes con poner eso en el tapete, que te den una armadura dorada por tus buenos servicios?. ¡Eres más imbécil de lo que pensé!

- ¡Morirás, perra! -gritó, viniendo hacia mí en un torrente de Cosmo.

- EXCALIBUR!!!

Pasé por un lado ejecutando el ataque en sus brazos y pecho, deteniéndome unos metros más adelante.

Un golpe sordo se escuchó levemente, mientras yo caía al suelo, totalmente exhausta.

- Athena... -suspiré, antes de quedar inconsciente.

- X -

Shura respiró de nuevo al ver que Zelha respiraba, aún cuando agotó todas sus reservas de Cosmo y sus fuerzas. Se había quedado de piedra cuando Excalibur se manifestó, como una prueba más de su verdadero origen para con los Capricornios y de paso como una demostración de la fidelidad que sentía la chica para con Athena.

Cuando Friedrich comenzó a ofenderla con sus palabras, vinculándola a una suerte de relación con alguno de sus compañeros, observó por el rabillo del ojo que Mu se inclinaba casi imperceptiblemente hacia delante, como esperando la orden para atacar al pelinegro insolente que se enfrentaba con su pupila. También pudo observar unas cuantas cosas más, pero prefirió no ponderarlas hasta que se asegurase que Zelha estaba en buenas condiciones.

Sonrió brevemente, con orgullo. El día que dejase de existir o Athena lo considerase... Capricornio no quedaría vacía.

- X -

Abrí los ojos, notando que aún estaba en el suelo. Me volteé hacia arriba con un gemido, sintiendo todo mi cuerpo dolorido. Claro, si ese asshole me había usado como pera de boxeo, no era para menos.

Me incorporé mirando a mi alrededor... y como si alguien le subiera el volumen a mis oídos, escuché el escándalo del público, que me gritaba.

Me levanté lentamente, poniendo buen cuidado en no apoyar las manos, pues las sentía rotas y los antebrazos hechos polvo, buscando a mi oponente. Yacía al otro lado de la arena, boca abajo. Un riachuelo de sangre salía de debajo de su cuerpo, lentamente.

Todo volvió a mí de golpe: El hormigueo de mis brazos, esa energía repentina que me invadió por completo, mi Cosmo casi intacto... Excalibur.

Caí de nuevo de rodillas, mirando el cuerpo de Friedrich fijamente. Aún respiraba, aunque muy levemente.

- Ganadora del encuentro y nueva Amazona de Plata de la Orden de Athena: Zelha de Casiopea.

¿Casiopea?

Me encontré levitando, mi Cosmo disparado por sí solo, envolviéndome con su brillante color de plata fundida, mientras una armadura se posicionaba delante de mí, dejando que yo la viera, como presentándose a sí misma. Me quedé sin aliento.

De líneas suaves y color azul oscuro con detalles plateados, la forma de la armadura sola era... hermosa. Asemejaba a una mujer sentada en un trono, con rostro velado por la tristeza...

Los gauntlets se separaron de ella y se deslizaron entre mis dedos, al mismo tiempo que los protectores de las piernas. El calor del metal sobre mi cuerpo fue reconfortante, casi arrullador. Casi pude sentir el clic que hicieron las piezas de los brazos al encajarse en mis antebrazos, cubriendo con delicadeza las heridas provocadas por mi oponente, a la vez que las hombreras y el peto se deslizaban por mi cuerpo, encontrando su respectivo sitio.

Lo último que se posicionó en mi cuerpo, fue la suerte de cintillo que hacía las veces de tiara, el cual tenía una forma recta, con arabescos tallados en relieve. Se adhirió a mi frente, completando la fusión de Casiopea conmigo.

- X -

Mu observó con una sonrisa satisfecha cómo la armadura fue vistiendo a la castaña, la cual levitaba arqueada por encima de sus cabezas. Cuando por fin se completó la fusión y ella alzó la cara hacia Athena, vio con sorpresa que los ojos de Zelha estaban llenos de lágrimas.

Parpadeó, confuso. ¿Acaso no era por esa armadura por la cual ella peleó hasta sus límites? Dicha sea la verdad, nunca se imaginó que fuera precisamente Casiopea quien la eligiese como portadora... en su fuero interno, pensaba que sería Lince o hasta la misma Capricornio, pero por lo visto...

Notó de inmediato que Zelha se inclinaba ante Athena. Las lágrimas colgadas cayeron y el Lemuriano siguió su caída hasta que impactaron en el polvoriento suelo de la arena. Algo no iba bien, podía sentirlo en todos sus poros.

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Shadir: Como siempre, las verdades duelen más que el descubrimiento de una mentira¿no es así?. :P

Pilla Doll: Tranquila que no maltrataré a Mu, te lo aseguro -sonrisa enorme-. A decir verdad, Shion se huele algo que no es precisamente divertido, por eso más adelante se verá cómo se soluciona aquello. Sobre Shura, te agradezco muchísimo tu comentario, me es muy fácil insertarle algo de mi carácter a Shura, siendo del mismo signo nos entendemos un poco, aunque mi personaje sea un hueso más duro de roer que yo XD. Sobre Saga... Caritino (XD!!) se trae algo en la cabeza, pero aún no sabe cómo ponerlo en palabras... :P. Y no, a Aldebarán nunca le hicieron justicia. El más rápido en ser vencido siempre,. ¿cómo puede ser eso? Denle un poco de crédito al toro, joer!! Y bueno, Mu... un dulce de chocolate blanco con lunares en la frente, eso es lo que es, jeje... ¡¡Muchas gracias por tu comentario!!

Diana Artemisa: O.O ¡Otro review largo! Podría acostumbrarme a esto, jaja. Ich Liebe dich significa "te amo" en alemán, muy sutil referencia a lo que ocurrió en el capítulo anterior. Aleisha y Kanon, jaja, eso es historia total y completa de mi amiga, a ver si le hacemos llegar otro mensajito diciendo que por aquí claman por su Diario, jaja xD. Shion, como buen Lemuriano de alta cepa y pureza, es más brujo que la palabra, siempre adivina todo. No porque sea adivino per se, sino por lo tremendamente observador que es. Recuerda lo que hace en la parte Hades Chapter Sanctuary, en su encuentro con Mu, en su pelea con Dohko y en su charla con los Bronces... toda la imagen de un líder y Patriarca siempre,. ¿no te parece? Sin perder el glamour XD.
Jeje, con respecto a Camus, pues... yo te digo que como personaje es todo un enigma escribirle. Si muestra muchos sentimientos se convierte en OOC, cosa que no quiero, pero bueno, ya se verá más adelante cómo van las cosas. "Ajo y agua" es una expresión española que indica "a-joderse y a-aguantarse", muy coloquial por allá, y también en mi propio país. En cuanto a Shura... tiene unos métodos de enseñanza poco ortodoxos, pero con eso se asegura que la lección y el mensaje de verdad llegaron, mucho más sabiendo lo cabeza dura que es su alumna. Y bueno, DeathMask... si quiere con todas o no, ya Argesh Marek lo dirá, jaja XD.
¡Muchísimas gracias por tu review! De verdad que me tienes consentida con tantos comentarios. Es tonto que los padres crean que SS es una serie "satánica"... ¿qué dirán de Hellsing o de Angel Sanctuary si las vieran entonces? Se quedarían tiesos en el sitio, eso sí es seguro XD. ¡Otra bolsa de galletas para ti, amiga!

Angel del Apocalipsis: Jaja, está bien escrito, sí... (it isn't fair XD). Te comento que Hyuuga Temari (que también la encuentras en mis Autores Favoritos de mi perfil) es la que lleva Ice Queen, el Diario de Alexiel de Merak. ¡Muchísimas gracias por tu comentario! Me sonrojas con lo de las musas, de verdad eres muy amable :D

Lyra-Acuario: Jajaja, hola de nuevo... aún no se define (aunque ya yo lo sepa bien, jojo) el parejo que se va a quedar al final con Zelha. Por lo pronto, puede ser Mu, puede ser Saga... ¿quién sabe? Bueno, yo lo sé, pero no se los voy a decir :P
Y no te preocupes, que a Saga lo verás, claro que lo verás... xD
¡Gracias por tu review:D

Angela-Mort:. ¡Hola!. :D Espero que te guste la historia, está hecha con mucho cariño para todos los lectores.

¡¡Noventa reviews!!. ¡Esto es grandioso! Muchas gracias a todos, de verdad... no me hallo en mí de lo halagada que me siento.

ANUNCIO: Si han pasado por mi perfil últimamente, habrán notado que lo cambié un poco. Además de insertarle traducciones al inglés de mis datos (cosa que tenía que hacer dado que tengo lectores en ese idioma para mi otras historias y drabbles), he puesto un enlace a mi LiveJournal con una encuesta sobre Lux Aeterna. ¿Quién se quedará con Zelha? Diviértanse escogiendo y déjenme un comentario por allá, si gustan :-D
Luego les traeré una sorpresilla adicional, si son buenos y pinchan el respectivo botoncito de review, ñajaja ;-1P

¡Saludos a todos y gracias por leer!