Queridos lectores. Debido a las peticiones, éste fic toma un nuevo giro. Será un Crossover. Ya sabrán de quién hablo.

Disclaimer: Los vampiritos que saldrán aquí, pertenecen a Anne Rice y bla bla bla… ¬¬ Los tomaré por vez primera para hacerles maldades a Harry, Draco y a… Top secret muehehe. nn

Hola de nuevo, con algunas recomendaciones en la lectura. Estuve haciendo un análisis de las propuestas y llegué a la conclusión de que nuestros queridos vampiritos Lestat, Luois y Drácula nn, no encajaban con el patrón de MI vampiro. Ellos son "mas delicados" por así decirlo. Así que me acordé de una criatura colmilluda que me pareció la correcta. También es de las crónicas vampíricas, no se preocupen, pero… Si no haz leído " El santuario" de nuestra querida Annita Rice te encontrarás con muchas novedades, pero no por eso dejarás de entender la lectura. Por cierto, a partir del siguiente capítulo cambiaré el rating a NC-17. Bien ganado. Así pues, están advertidos.

Por cierto, cambié el título del fic porque se me hacía muy soso y hay muchas historias con el mismo. Muehehe.


POTENCIAL MINI SPOILER

Lees bajo tu propio riesgo.


Petronia: Es una vampi "Hermafrodita" que suele ser algo "cruel" con su comida nn. Así que no me lo pensé dos veces muehehe. Ya no diré más. Sigan leyendo. Eso sí, haré las modificaciones que sean convenientes para fines de mi fic. ¿ok?


-¿Ya te sientes mejor Ron?

-De haber sabido que pasaría por esto, te hubiese dejado venir solo.

El pelirrojo intentaba llenar los pulmones del aire fresco de la madrugada. El color verde de su piel volvía a la normalidad paulatinamente y las náuseas habían dejado de molestarle.

-No sé como Neville puede vivir con eso todas las noches y mantener el estómago en su lugar.

-¡Pregunté si ya te sientes mejor! - Harry parecía ansioso.

-Un poco mareado y asqueado, pero sobreviviré.

-Necesito que estés entero, puesto que vamos a ir a un bar de mala muerte a investigar algunas cosas.

-¿Todavía piensas seguir, después de todo lo que hemos visto y olido?

-Si, y si no estás dispuesto a ayudarme, será mejor que me lo digas ahora. Estamos perdiendo mucho tiempo.

-Tranquilo compañero, no te exaltes, solo dime una cosa, V-¿Vamos a beber?

-¡Por Merlín Ron, no es una visita social! Y si hay que beber, entonces beberemos. ¿De acuerdo?

-No estoy muy seguro de querer ir Harry, lo siento. Honestamente ya estoy molido. No he dormido lo suficiente. Blaise me dejó exhausto el fin de semana. Nos embriagamos hasta perder el control. Lo hicimos a todas horas y en todas partes ¡Ese hombre no tiene saciedad!

Harry rodó los ojos. Mentiría si dijera que no deseaba saber más del encuentro entre esos dos. Pero no era el momento ni lugar adecuado, para charlar acerca de sexo salvaje. Ya habría lugar para hacerle un poco más complicada la existencia al pelirrojo.

-Esta bien. Entonces aquí nos separamos. Regresa a la madriguera. Ya platicaremos.

-H-Hablaremos en cuanto regreses -Ron parecía indeciso. Por un lado quería acompañar a su inseparable amigo, pero por otro- Espero que… Nada, olvídalo. Te deseo mucha suerte. Y por favor, si las cosas se complican…

-Pediré apoyo, lo sé Ron. No soy un novato. Ahora vete ya.

Harry emprendió la marcha sin esperar a que Ron desapareciera. Al no conocer la ubicación exacta del bar, no podía llegar hasta ahí por métodos mágicos. Con sumo pesar abordó un taxi. Y le indicó al chofer la dirección, éste lo miró con recelo.

-¿Está seguro de querer ir a ese lugar?

-Si- Indicó tajante.

-Muy bien, lo llevaré porque la paga es buena. Pero le dejaré a tres cuadras. No quiero acercarme demasiado. Hay mucha prostitución y mucha droga. Si la policía me pesca cerca, me encarcelarán por otros tres años. No quiero agregarle otra historia más a mi voluminoso expediente. Y mi mujer amenazó con abandonarme si acaso me encontraba en otro lío de pantalones. Como ve estoy atado de pies y manos.

-Haga lo que quiera, sólo acérqueme.

Poco le importaba a Harry la vida y obra del chofer, que no dejaba de mirarlo por el espejo retrovisor.

-¿Es nuevo por aquí verdad? nunca antes lo había visto.

Por supuesto que no recibió contestación. Harry estaba muy lejos de querer sostener una plática irrelevante con el tipo. Este sin embargo parecía tener la lengua floja.

-Conozco a casi todos los clientes que visitan el lugar. Nunca olvido un rostro y el suyo es…

-¿¡Quiere guardar silencio!? Le pagué para que me llevara, no para escuchar sus estupideces.

El carro frenó intempestivamente y Harry fue- literalmente- echado de la unidad con lujo de violencia. Afortunadamente para el sujeto, el auror tenía prohibido siquiera tocarle un pelo al muggle, de lo contrario estaría lamentándose el resto de su despreciable vida. Lo único que pudo hacer para sacar su frustración, fue patear el taxi cuando arrancó y decirle cualquier cantidad de malas palabras antes de que se perdiera en una callejuela mal iluminada.

-Maldición, yo y mi bocota.

Al observar alrededor, se encontró completamente solo. Salvo la neblina que hacía que todo fuera más tétrico y sobrenatural. Harry por supuesto no tenía miedo, sino todo lo contrario, estaba furioso. No tenía un mapa de la ciudad a la mano y estaba casi seguro de que su destino todavía se encontraba lejos.

Abordaría otra unidad en cuanto la tuviese a la vista.

Metiendo las manos en las bolsas de su pantalón, comenzó a andar. A los pocos minutos un torrencial aguacero lo sorprendió. No hizo absolutamente nada por cubrirse. A Harry le gustaba mojarse aún y cuando la temperatura estuviese a la baja. Le gustaba sentir el contacto del agua con su piel. Ayudaba a despejar su mente y a pensar con mayor claridad.

Qué ironía.

La persona que le había enseñado a "relajarse" de aquella manera, ya no estaba a su lado. Por culpa suya, había pasado los últimos ochos años de su vida con un nudo en la garganta. Sin poder dormir tranquilamente, sin poder sonreír como antes lo hacía. Antes de la inesperada ruptura la vida parecía un cuento de hadas, un hermoso sueño.

Allá vas otra vez Harry. No puedes dejar de pensar en el. Acéptalo, te marcó de por vida. Lo sigues amando.

Ensimismado como estaba, no se dio cuenta de que un automóvil grande y lujoso le venía siguiendo los pasos, a una velocidad baja. No fue sino hasta que se emparejó, que pudo reaccionar. La ventanilla eléctrica bajó lentamente, y del interior salió una singular voz varonil.

-¿Puedo llevarte ?

Cuando Harry trató de enfocar hacia el interior, se dio cuenta de que sus gafas estaban mojadas, por lo que tuvo que quitárselas para retirar el exceso de agua. Volvió a ponerlas en su lugar, pero el resultado era casi el mismo. Estaba todo muy oscuro.

-Hace frío.- Dijo el extraño- El clima empeorará. No te preocupes por que llevas la ropa mojada.

Harry dudó, y comenzó a juguetear con sus manos dentro de los bolsillos.

-Kit Cat club está cerca, puedo acercarte, si es lo que deseas… Para ser sinceros, voy hacia allá. Estoy solo y me agradaría un poco de compañía. Pareces ser un buen chico.

¿Cómo sabía aquel extraño que necesitaba encontrar el bar de mala muerte¿Le había leído la mente¡Pero cómo! El ya era todo un experto en Oclumancia… i Además se sintió como un prostituto. /i

-No te sorprendas por lo que acabo de decirte. Haz dejado caer una cajetilla del bolsillo por tu nerviosismo. Y yo tengo varias. Son tan singulares, que sería imposible no reconocerlas.

Abrió la guantera del automóvil. Efectivamente había varias de ellas, apiladas por todos lados. Harry aspiró hondo. Se había comportado como todo un joven inexperto. El tipo le ofrecía resolver su problema y el todavía se lo pensaba. Quizás su instinto de conservación le mandaba señales de alerta, que por obvias razones iba a dejarlas pasar. Necesitaba cuanto antes acceder a ese sitio y si el extraño hombre le servía la oportunidad en bandeja de plata, no la iba a desaprovechar. Tenía su varita. Si las cosas se complicaban, ya sabía lo que tenía que hacer. ¿Qué podía perder? Y por el contrario podía ganar mucho.

-¿Vienes entonces?

Harry asintió y abordó.

El interior olía a loción y a canela. Sumado al inconfundible aire acondicionado.

-Es tu primera vez.- No había sido una pregunta, sino una afirmación. -Me refiero a la visita.

-Si.- Fue la escueta respuesta de Harry.

-¿Tienes el pase?- Contestó el extraño- Presumo que no. No puedes entrar al club sin un pase especial. Pero no te preocupes, tienes suerte ésta noche. Yo te ayudaré, soy una especie de cliente distinguido. Por cierto ¿cuál es tu nombre?

-Eh, me llamo James- Harry decidió mentir. Y por extraño que pareciera, no podía dejar de mirar al frente. No quería ver de frente al conductor y no sabía porqué. Lo único que deseaba era llegar cuanto antes a su destino.

-Así que James. Interesante… Yo me llamo Louis. Es un placer.

Ofreció su mano y Harry la aceptó tímidamente, helándose al instante. Estaba muy fría. La retiró disimuladamente. Pero ya su mente comenzaba a trabajar. Aquel sujeto desprendía un aura distinta a la de los magos y los muggles. Definitivamente debía ser… ¿Un vampiro? Quizás… Un vampiro con modales, ni más ni menos.

No, espera un momento Harry. Si acaso fuese un vampiro ya habría enseñado sus poderosos colmillos para cenarte. De cualquier manera, hay algo turbio en su persona. Alerta permanente.

El resto del viaje fue un silencio sepulcral. Harry se limitaba a mirar las callejuelas por las ventana del deportivo.

-Eres un tipo callado James. Lo que me hace pensar que una persona como tú, no tiene nada que hacer en un bar como el Cat. No tienes la facha de ser un pervertido. Disculpa que vaya directo al grano, pero siempre trato de ser honesto.

-Tengo mis motivos.- Contestó Harry tajante- ¿Faltará mucho para llegar? - Lo que menos quería el reconocido Auror, era que un completo desconocido le diese clases de moral.

-Doblamos aquella esquina hacia la izquierda y listo.


Efectivamente se encontraban cerca. No tardaron más de cinco minutos en arrivar. Harry pensó que al llegar se encontraría con más aglomeración en la puerta de entrada. Pero fue todo lo contrario. La callejuela estaba casi desierta. Todo estaba a media luz, salvo una puerta grande y gruesa de metal que era "marcada" por un foco de rojo intenso, que la iluminaba.

Louis bajó del automóvil al igual que Harry.

El extraño personaje tocó tres veces y esperó. Una puerta más pequeña al centro de la principal se abrió. Un par de ojos que se asomaron y los escrutaron concienzudamente. Se escuchó un chirrido molesto y un tipo bastante alto (De hecho demasiado) les hizo frente. Harry nunca había visto a un tipo como aquel. Parecía ser un guardia de seguridad o un gangster en el peor de los casos. Era calvo y tenía la mandíbula muy pronunciada y cuadrada. Una vena se asomaba en su cien, casi a punto de estallar.

-C, F -Dijo Louis y el sujeto sonrió mostrando los dientes podridos. Harry se preguntó qué significaban aquellas palabras. Pero no parecían ser nada bueno. Aún así no se mostró nervioso cuando el gigante lo miró de arriba a bajo. El auror ya se estaba hartando de tanto escrutinio.

-Pueden pasar.

Ambos penetraron y Harry se preparó para lo que viniese. La puerta se cerró, dejándolos en completa oscuridad. Louis -sin embargo- parecía pez en el agua. Caminaba con toda la naturalidad del mundo, a pesar de la penumbra. Por lo poco que podía apreciar en medio de aquella boca de lobo, eran unas grandes escaleras mohosas - y por las cuáles iban descendiendo- Sus pisadas hacían un extraño eco, que podía poner los cabellos de punta a cualquiera.

-Todavía falta otra aduana que sortear James. Pero no tiene mayor importancia.- Su voz hacía eco. Harry se guiaba a través de ella. No podía sacar su varita y convocar un Lumus, pues se vería expuesto. Todo era muy sospechoso, y por primera vez se sintió un poco solo y temeroso. En esos momentos era cuando más extrañaba a Ron.

-Quizás te parezca un poco raro todo esto- Continuó el guía- Pero tiene su porqué. Ahora, cuando lleguemos a la última puerta, deberás portar esto.

Al parecer había una puerta más en frente. En un perchero había varias prendas de vestir, y que al tacto Harry pudo saber que eran una túnica.

-¿Esto no es una especie de secta demoníaca, o sí? -Preguntó sin medir sus palabras.

Louis no contestó, solo dejó escapar una risa. Harry se maldijo por ser tan estúpido y tener tan poco tacto, frente a un completo extraño, que se había portado- hasta cierto punto- amable. Pero así era su personalidad. Primero reaccionaba y luego meditaba sobre las consecuencias. Bien, no había marcha atrás, estaba ya hasta metido hasta el culo y llegaría al final de todo.

Harry se preguntaba el porque Louis no se enfundaba en aquella ridícula túnica también. ¿Por ser más veterano y ser un cliente asiduo?

Caminaron algunos metros más hacia el frente, hasta llegar a otra puerta. Esta vez no había individuos con cara de malos. La vía estaba libre hacia un recinto en la parte baja, en donde sonaba música de Nightwish media luz; y todos los ahí presenten iban vestidos casi de la misma manera. Levitas en terciopelo negro para los hombres y vestidos largos para las mujeres. Un clásico look gótico medieval- Pensó en seguida Harry-. Hizo una rápida cuenta y solamente tres tipos llevaban la misma túnica que Louis le había dado. Éstos estaban ahogados por el alcohol o alguna sustancia alucinógena. Mujeres besando mujeres, hombres con hombres. Mujeres y hombres teniendo sexo…

Todos le miraron al pasar, sonriendo misteriosamente y secreteándose al oído. Harry sabía ahora, la clase de "diversión del lugar"-. Louis no había mentido. El Cat era un prostíbulo. Pero no cuadraba la muerte de pobres e inocentes niños en todo aquello. ¿Porqué habían depositado las cajetillas del bar en sus pobres cuerpecitos mutilados¿todo estaba relacionado o era una pista falsa?

Una extraña y bella mujer se acercó.

-¿La mesa de siempre señor?- Louis asintió.

-La especialidad de la casa para James y para mí. La botella más cara que tengas.

-Louis, en verdad no hace falta- Intervino Harry- Me has ayudado a entrar y estoy más que agradecido por eso. Estaré bien solo.

-Déjame ser tu anfitrión esta noche James. Por favor.

Louis tenía algo en su mirada, que prácticamente Harry se sintió hipnotizado. Era la primera vez que le veía de frente. El tipo era como una escultura viviente. De rasgos finos y elegantes. Con su cabello castaño recogido en una coleta. Iba vestido a la usanza del lugar, pero en lugar de una levita negra, llevaba una vino tinto. Camisa de olan blanca con un moño de manga larga y botas altas en color negro. En pocas palabras, Harry estaba anonadado. El tipo era bastante bien parecido. Pero remarcaba mucho la palidez de su piel, casi transparente.

-E-está bien.- Balbuceó Harry, sintiéndose estúpido.

Llegaron a un recibidor privado que era enmarcado por una sencilla pero elegante lámpara de aceite. Una pequeña mesa y un sofá de dos plazas. Con la mano Louis le indicó a Harry que tomase asiento. Hizo lo propio. La "camarera" se retiró y los dejó completamente solos, cerrando la puerta tras ella.

Harry no tenía la más mínima intención de empezar una charla. La compañía de aquel hombre le estaba alterando los sentidos de una manera alarmante.

-Discúlpame un momento James. No tardo. Siéntete cómodo.

Louis se levantó de la mesa y salió. Harry pensó en huir pero se reprochó mentalmente por mostrar debilidad ¡Por Merlín! Era un auror de primera clase, se suponía que debía tener todo bajo control. Se había enfrentado a situaciones de verdadero peligro. Situaciones de vida o muerte… Y ahora estaba ahí sentado, temblando como quinceañero en su primera cita.

Patético Harry Potter. Realmente patético. Te encuentras con un tipo endemoniadamente sexy y pierdes la cabeza por completo. Solo falta que comiences a babear. Después de todo fue buena idea que Ron no viniese… ¡Merlin¿Porqué me siento así? Hace mucho calor aquí… Dioses…

Louis había entrado a una parte más exclusiva y solitaria. A un privado más pequeño. No había luz en aquel lugar.

-Está aquí- Dijo.

Una luz verdosa resplandeció, revelando el rostro afilado de Draco Malfoy, quien había convocado un Lumus con su varita.

-¿Estás seguro¿Se trata de Harry?

-Las señas fueron claras. 1.78 cms. Cabello negro y rebelde. Gafas circulares y un par de ojos color verde esmeralda. No puedo equivocarme. Se trata de Harry Potter.

Draco tronó los dedos y la luz llenó por completo la pequeña habitación.

-¡Dioses! Tenía la esperanza de que no se tratase de el.- Draco comenzó a caminar nervioso.- Louis tienes que ayudarme, si "ella" se entera de que está aquí… No, no, no… No quiero ni imaginármelo.

-Se enterará tarde o temprano. Lo único que puedo hacer por el, es mantenerlo a salvo mientras está a mi lado… Debes decirle Draco. Necesitas hablar con el. Harry corre grave peligro. Petronia ya ha puesto su mirada en el. Le vio en tu sangre. Sabe que es importante para ti y no descansará hasta haberle conseguido.

-¡LO SE! -Gritó Draco sintiéndose desesperado- Lo sé… Pero Harry me odia. No sabes a qué grado… Tú no lo conoces tan bien como yo.

-No lo conozco, pero lo que sí se es que el tiempo corre para el. Enfréntalo, quizás ésta noche no. Pero a la atardecer del día de mañana sería una buena oportunidad. Habla con la verdad. No puede ser tan cerrado de mente. Explícale tu situación.

-¿Explicarle? Oh sí… Harry¿Sabes una cosa? Prácticamente te abandoné porque soy un vampiro. ¡Por Merlín Louis! Suena ridículo. ¡Han pasado ocho años , maldita sea!

-Entonces lo has sentenciado- Dijo Louis con esa tranquilidad tan característica en el- Me voy, no puedo dejar a Harry solo por mucho tiempo. Las paredes oyen. Piénsalo Draco. Harry podría dejar de ver la luz del día, o en el peor de los casos… Abandonar éste mundo para siempre… Su vida está en tus manos.

-Petronia es muy poderosa Louis. - Draco tomó el brazo del vampiro antes de que lo abandonara- Yo no puedo enfrentarla. Mi magia disminuyó en gran medida en cuanto me convirtió. ¿Entiendes ahora¿De qué serviría que le dijese toda la verdad?

-Por lo que me has contado Harry Potter es un mago muy poderoso. Un magnífico y hábil auror.

-Yo también fui auror… Y de que me sirvió… No le ví llegar… "Ella me cazó con mucha astucia" estuvo estudiándome por muchos días… Yo no le di importancia a… Olvídalo. Ya no tiene caso regresar al pasado.

-Sabes lo que tienes que hacer. Por lo pronto yo le haré compañía y lo llevaré sano y salvo a su casa por ésta noche. Y antes de que me lo reproches, lo trataré exactamente igual que a un simple cliente para no llamar la atención. Con tu permiso Dragón.



Notitas: Nuestro querido rubio salió muy poco nn pero pienso compensar en el que viene muehehehe. Habrá mucha magia y mucha onda vampirica.

Saludos.

PD: Cualquier sugerencia es bienvenida, ya lo saben.

OTRA PD: Recuerden. Cambiaré a NC-17